
El sábado 5 de mayo de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, el Real Madrid estaba de celebración. El Santiago Bernabéu festejaba la consecución de su quinta Liga seguida. El equipo de John Benjamin Toshack se había proclamado Campeón cuatro jornadas antes, en Valladolid. En aquel último partido frente al Oviedo los blancos cerraban un magnífico campeonato y el aliciente estaba en saber si Hugo Sánchez conseguiría alcanzar los 38 tantos en una campaña de Telmo Zarra y en cuantos goles quedaría fijado el récord de aquella temporada. Hasta entonces ningún equipo había conseguido superar la barrera de los cien goles. El Madrid había llegado a los 102 a falta de un partido.
Antes de arrancar el encuentro ya se iniciaron los actos festivos con el Santiago Bernabéu lleno hasta la bandera. Tres enormes globos aerostáticos decorados con los escudos del Real Madrid se elevaron al cielo desde el mismo césped. Los más jóvenes, los chicos de la cantera, rodearon el terreno de juego para recibir a los futbolistas del primer equipo. El Oviedo, siguiendo la tradición, le hizo pasillo al Campeón.

Tras acabar el encuentro se reanudó la fiesta. O, mejor dicho, continuó. Por megafonía, el veterano locutor Matías Prats fue presentando a toda un ramillete de leyendas del Club que salieron al campo entre el clamor del público representando la historia de las 24 Ligas que se habían conseguido hasta ese año. Quincoces, Leoncito, Molowny, Di Stéfano, Gento, Grosso, Amancio, Zoco, Pirri, Benito, Camacho, Maceda, Juanito... Faltaba la última Liga, la número 25 del Real Madrid. Los capitanes del equipo, Chendo y Agustín, subieron hasta el palco presidencial donde Ángel María Villar les entregó el trofeo que acreditaba al Real Madrid como Campeón de Liga de la temporada 1989-90. Los dos jugadores volvieron al terreno de juego, donde les esperaban todos sus compañeros, todos ataviados con las chaquetas del chándal oficial, y posaron para los medios gráficos. La vuelta de honor al estadio se hizo a oscuras, era ya de noche, y con los futbolistas iluminados por haces de luz y rayos láser. Los fuegos artificiales fueron el complemento perfecto para rematar una jornada que concluyó con la cena de los campeones, en la que los futbolistas dieron rienda suelta a su alegría más que merecida. Se lo habían ganado.

Hoy he sentido nostalgia recordando todo aquello. Se cumplen 30 años y todo queda ya demasiado atrás. Seguiremos rememorando aquella época, pero el próximo aniversario redondo será cuando transcurran 50 años, medio siglo. Será dentro de dos décadas y a saber cuántos y cómo estaremos, si llegamos. La vida sigue adelante y los recuerdos se van almacenando cada vez más lejos, pero siempre habrá espacio para aquel fútbol que nos hizo tan felices de niños, cuando el fútbol sólo era fútbol, el de los cromos de nuestros ídolos, los álbumes de Este y Panini, los balones Tango y Etrusco, los resúmenes de Estudio Estadio, las narraciones de José Ángel de la Casa, los pósters de Don Balón, las botas negras...
REAL MADRID: Buyo, Chendo, Hierro, Sanchís (Tendillo, 45'), Solana (Esteban, 19'), Gordillo, Míchel, Parra, Martín Vázquez, Aldana y Hugo Sánchez.
OVIEDO: Zubeldia (Heres, 71'), Sañudo, Rivas, Luis Manuel, Gorriaran, Murua, Elcacho, Gracan, Vinyals, Sarriugarte (Hicks, 75') y Carlos.
GOLES
0-1 min. 5 Vinyals
1-1 min. 15 Parra
2-1 min. 36 Hugo Sánchez (penalti)
3-1 min. 46 Hugo Sánchez
3-2 min. 57 Carlos (penalti)
4-2 min. 64 Hugo Sánchez
5-2 min. 81 Aldana
No hay comentarios:
Publicar un comentario