domingo, 22 de noviembre de 2020

DI STÉFANO VUELVE AL BANQUILLO

Se cumplen 30 años del comienzo de su segunda etapa como entrenador del Real Madrid

Le costó un poco decidirse, pero finalmente aceptó. El 22 de noviembre de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, Alfredo Di Stéfano volvía a ponerse el chándal por última vez para iniciar su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Don Alfredo prestó un nuevo servicio al Real Madrid al aceptar sentarse en el banquillo del equipo blanco para suceder a John Toshack. Tras la salida del galés, Ramón Grosso y José Antonio Camacho dirigieron los entrenamientos en la Ciudad Deportiva de forma provisional y a la espera de la llegada de un nuevo técnico. El cese en plena temporada, en el mes de noviembre, suponía que no fuese tan fácil escoger al nuevo entrenador. Muchos de los preparadores que podían gustar en la casa blanca de cara a futuro se encontraban entrenando en aquellos momentos, así que lo lógico era que alguien se hiciese con el mando del vestuario de manera interina hasta final de temporada. Alguien de la casa... Ramón Mendoza echó mano de Di Stéfano, en aquellos momentos Asesor Presidencial, cuya última experiencia en los banquillos del fútbol español se remontaba a la temporada 1987-88 con el Valencia. Aunque según señalaban los medios el hispano argentino era un poco reacio a volver a entrenar, aceptó con la idea de dirigir a la escuadra hasta la llegada del nuevo técnico, sin cerrar las puertas a terminar la temporada si los resultados eran positivos.

La confirmación de Di Stéfano como entrenador se hizo oficial el miércoles 21 de noviembre con su comparecencia antes los medios de comunicación. Grosso y Camacho seguirían en el equipo en calidad de ayudantes y el nuevo cuerpo técnico lo completaría Fernando Mata como preparador físico. Don Alfredo se encargó de dejar bien claro que formaban parte de un equipo técnico y que formaban parte de "un triunvirato". Él sería el entrenador pero el equipo lo conformaría junto a sus dos ayudantes. Al día siguiente, jueves 22 de noviembre, los tres preparadores salieron al césped de la Ciudad Deportiva junto a sus pupilos. Di Stéfano volvía a entrenar al Real Madrid, a quien ya había dirigido en las temporadas 1982-83 y 1983-84.

La llegada de Di Stéfano al banquillo le sentó bien al equipo durante unas semanas. Se estrenó ganando 3-0 frente al Betis y encadenó cinco partidos consecutivos con victoria incluyendo los dos triunfos ante el Barcelona, con goleada incluida en el Bernabéu, en la Supercopa de España. Aquel sería el único título de la temporada y el único en el palmarés de Don Alfredo como míster del conjunto blanco. La Supercopa supuso un respiro pero pronto volvieron los problemas... El final de año y el comienzo de 1991 fueron un suplicio para el Madrid, que perdió 4 partidos en 5 jornadas situándose en la sexta posición de la tabla. Dos victorias ante Castellón y Sevilla, la segunda con goleada 7-0, frenaron la caída pero después llegaron dos empates consecutivos. Se ganó 2-0 al Zaragoza en la que sería la última victoria con Di Stéfano de entrenador y, a partir de ahí, caída libre del equipo. 1 empate y 5 derrotas, incluyendo las eliminaciones en Copa del Rey frente al Atlético de Madrid y en Copa de Europa frente al Spartak. Alfredo Di Stéfano no acabó la campaña y dejó el equipo. No pudo dar con la tecla. El Madrid era sexto cuando se cesó a Toshack y era séptimo, fuera de puestos europeos, cuando se marchó el hispano argentino. 

En total, Alfredo Di Stéfano dirigió 21 partidos al Real Madrid en su segunda etapa como técnico madridista. Se ganaron 9 partidos, se empataron 3 y se perdieron 9. La convulsa temporada 1990-91 se concluyó con Radomir Antic en el banquillo.

sábado, 21 de noviembre de 2020

LORENZO SANZ, PRESIDENTE

Sucedió a Ramón Mendoza en la presidencia del Real Madrid en el año 1995 

El 21 de noviembre de 1995, tal día como hoy de hace 25 años, se iniciaba la presidencia de Lorenzo Sanz Mancebo en el Real Madrid. La dimisión de Ramón Mendoza un día antes le permitió convertirse en el máximo mandatario blanco tras ser proclamado en una reunión de la Junta Directiva. El hasta entonces vicepresidente primero de la entidad, de 52 años, había llegado al Club en 1985 junto a Mendoza y siempre fue considerado como su sucesor natural. Los complicados momentos por los que atravesaba el Real Madrid en lo económico, social y deportivo aceleraron los acontecimientos que llevaron a la marcha de Mendoza tras diez años en el sillón. Eso propició el salto a primera línea de Sanz.

En su primera comparecencia como Presidente, Lorenzo Sanz apareció acompañado por sus directivos Francisco Bustos, José María López Tejero, Juan Manuel Herrero, Carlos Escudero, Juan Palacios y Antonio Méndez trasladando un mensaje pacificador de concordia y de optimismo de cara a la recuperación financiera de la entidad. "Sé que no es una tarea fácil y rápida, pero esta Junta Directiva que presido tiene las soluciones para ir equilibrando la economía del Club. Pido un margen de tiempo suficiente para aportar esas soluciones económicas", aseguraba Sanz. "Quiero ser el presidente de una Junta Directiva que pase lo más desapercibida posible. No queremos estar en los medios de comunicación de manera continua, porque eso no es bueno para la Sociedad. Yo espero que de esta manera empecemos a hablar de deporte, de los éxitos de los equipos de fútbol y baloncesto", argumentó también el nuevo presidente, haciendo alusión a su intención de pasar inadvertido, algo con lo que desde luego parecía querer distanciarse del modo de proceder de Ramón Mendoza, hombre tremendamente popular y muy habitual en los medios de comunicación. "El Real Madrid está por encima de las personas, de los nombres, y nosotros estamos dispuestos a que la tradición continúe", matizaba. De cara a la nueva etapa que se iniciaba el Presidente realizaba un llamamiento a la masa social: "Las puertas del Real Madrid están abiertas a todos los madridistas que quieran colaborar y prestar su ayuda". Lorenzo Sanz iniciaba con muchas ganas su etapa al frente del Club y su intención era hacerlo todo lo mejor posible para satisfacer los deseos de la afición. "Espero ganar la confianza de los madridistas. Sólo pido tiempo, nosotros vamos a dedicar todo nuestro trabajo y esfuerzo por el bien del Real Madrid", afirmaba Sanz.

En diciembre de 1995 la revista Real Madrid, en su número 74, informó de todo lo que había sucedido en el plano institucional en aquel convulso mes de noviembre. "Lorenzo Sanz Presidente. Aquí paz y después gloria", titularía en su portada la publicación oficial del Club. En las páginas 4 y 5 la revista ofrecía una carta del nuevo presidente a los madridistas. "Ser presidente supone la coronación de ese maravilloso sueño que posee toda persona que ama este Club y siente que puede contribuir a engrandecerlo. Asumo esta presidencia con el respeto que imprime llevar las riendas de una entidad que para muchos, y entre ellos me incluyo, es muchísimo más que una institución deportiva", escribía Sanz. "Es evidente que tras los acontecimientos acaecidos recientemente, quiero mirar hacia el futuro con vuestro apoyo y con vuestra crítica constructiva. Hay que trabajar por el Real Madrid, que no es ni de la Junta Directiva ni de los socios compromisarios, sino del conjunto de los socios, de los hombres y mujeres del Real Madrid, de la gran familia madridista", añadía. Sanz se dirigía a la masa social y al madridismo en general para ponerse a su disposición y para comentar algunos aspectos referidos a la situación del Club. "Esta Junta Directiva que presido está marcada por la fe, la ilusión y las ganas de trabajar. Conoce los problemas y las posibles soluciones. Y desea exponeros un proyecto ilusionante. Por eso os pido tiempo, el necesario para llevar adelante nuestros proyectos e ideas. Debéis exigirnos, pero dando un margen de confianza. Debéis juzgarnos, pero después de un plazo. Y si en el futuro lo hacemos mal, no dudéis que las urnas estarán para deslegitimarnos. Pero si lo hacemos bien, que es lo que espero y deseo, habremos cumplido el objetivo de engrandecer nuestro Club. Y estoy convencido de que somos capaces de sacar a esta Entidad adelante", concluía la misiva del nuevo Presidente del Real Madrid.

viernes, 20 de noviembre de 2020

EL ADIÓS DE RAMÓN MENDOZA

Se cumplen 25 años de la dimisión del Presidente del Real Madrid entre 1985 y 1995

Cuando Ramón Mendoza dejó el Real Madrid se marchó el Presidente que había llevado las riendas del Club desde mi más tierna infancia. Tenía la sensación de que llevaba toda la vida en el cargo... Él había sido el que había apuntalado el Madrid de la Quinta del Buitre con los grandes fichajes que dieron pie a una de las etapas más brillantes de la entidad. El Presidente de la Quinta del Buitre. El de las 5 Ligas consecutivas. Había hecho cosas muy buenas, sobre todo en sus primeros cinco años de mandato, y otras no tan buenas, sobre todo en sus últimos cinco años. Pero, para lo bueno y para lo malo, Mendoza siempre había estado ahí, con su estilo inconfundible y sus peculiares formas. La verdad es que se hacía raro pensar en un Real Madrid sin Ramón Mendoza al frente...

Pero, ¿cómo se había llegado a todo aquel embrollo? La dimisión de Mendoza fue un capítulo más de la terrorífica temporada 1995-96 a la que tantas veces hago mención. Lo que pasó en el Real Madrid aquella temporada, madre mía... A la mala situación deportiva se unieron problemas extradeportivos de todo tipo. La situación social del Club tampoco pasaba por su mejor momento y las aguas bajaban revueltas para Mendoza, que venía de ganar las elecciones que se habían celebrado el 19 de febrero de aquel mismo año 1995 frente a los candidatos Florentino Pérez y Santiago Gómez Pintado pero que no había conseguido pacificar a una oposición cada vez más hostil tomando como base para sus argumentos la complicada situación económica que atravesaba la entidad de Concha Espina.

El detonante de todo fue el varapalo de la Asamblea del domingo 22 de octubre de 1995 en la que se rechazaron las cuentas del ejercicio 1994-95. Pese al revés Mendoza advirtió que no pensaba dimitir, como le habían sugerido algunas voces en el momento de la suspensión de la sesión. Sólo un día después, el lunes 23 de octubre, Lorenzo Sanz realizó unas declaraciones que fueron recogidas en su portada por el diario Marca. "Once años en el poder desgastan", afirmaba el vicepresidente, al que todos veían desde hacía tiempo como el sucesor natural de Ramón Mendoza.

A finales de octubre la revista Don Balón ya avisó de la inminente proclamación de un nuevo presidente. El número 1046 correspondiente a la semana del 30 de octubre al 5 de noviembre de 1995 presentaba en su portada a Lorenzo Sanz y unas declaraciones en exclusiva: "Ha llegado mi hora". El entonces vicepresidente era muy claro: "La etapa de Mendoza toca a su fin. Si todo va bien, tras la asamblea del 26-N seré presidente". Sanz incluso hablaba de lo que más preocupaba en aquellos momentos: "Estoy capacitado para resolver la situación económica del Club". El tema ocupó las primeras ocho páginas completas de la publicación, lo que ofrece una idea de la importancia de lo que se contaba. Los periodistas Santi Trubat y Juan Carlos Casas firmaban un trabajo en el que se decía: "Aunque estaba cantado, el relevo se producirá antes de lo previsto por culpa del fracasado pacto entre Mendoza y Florentino Pérez". Se referían a la famosa fotografía del martes 24 de octubre en la que ambos aparecían estrechándose la mano tras una reunión "por el bien del Madrid". Sólo habían pasado nueve meses desde las elecciones. Al parecer Mendoza y Pérez pretendían adelantar unos nuevos comicios, lo que ofrecería a Florentino una nueva oportunidad para acceder a la presidencia. "A mí no me interesan las reuniones que puedan tener Mendoza y Pérez. Ni uno ni otro están legitimados para convocar elecciones, ni la Junta va a pactar con nadie", advertía Lorenzo Sanz en una declaración recogida por Don Balón. El semanario, por cierto, resumió la situación de crisis con una serie de viñetas humorísticas a lo largo de las ocho páginas en las que, con caricaturas, básicamente se contaba que Mendoza había gastado mucho dinero en fichajes para dejar un Real Madrid ganador a Lorenzo Sanz. Pero dado que no había tanto dinero como Mendoza creía, el presidente le pedía a Juan Miguel Villar Mir que le avalara prometiéndole la presidencia, lo que despertaba el malestar de Lorenzo Sanz, vicepresidente y sucesor natural de Mendoza. Tras el fracaso de la Asamblea General entraba en escena Florentino, lo que terminaba haciendo perder la paciencia a un Lorenzo Sanz que se sentía traicionado. La historieta terminaba con Mendoza marchándose por la puerta de atrás.

El runrún en los medios durante aquellos días indicaba que Mendoza podía abandonar el cargo antes incluso del día 26 de noviembre, fecha de la Asamblea en la que los compromisarios debían aprobar las cuentas rechazas el 22 de octubre. Mendoza trataba de marcharse dejando la situación pacificada pero ese objetivo era un tanto difícil a causa de la indignación que los componentes de la Junta Directiva sentían tras enterarse de la reunión que el todavía Presidente había mantenido con Florentino Pérez. No había posibilidad de pactos. La Junta estaba con Lorenzo Sanz. "No tengo ningún interés de estar en donde no estoy a gusto", declaraba por su parte el mandatario blanco. La suerte estaba echada para Ramón Mendoza. "Me largo", avanzaba. La pregunta era cuándo se haría efectiva la marcha. ¿Llegaría a la Asamblea?

El miércoles 15 de noviembre de 1995 el diario Marca titulaba a toda página con la noticia. "The End". Como si se terminara una película... Sobre fondo negro el periódico llevaba a su portada un collage con imágenes significativas de lo que había su trayectoria como máximo mandatario del Real Madrid. Arriba, a la derecha, entrecomillaban el "Me voy" del todavía presidente. "Ramón Mendoza ya ha tomado la decisión de abandonar la presidencia del Real Madrid. El día elegido es el próximo lunes. Tras despedirse de la plantilla y del resto de directivos, dará el relevo en el cargo, por decisión de la actual Junta, a Lorenzo Sanz. Medida que debe ser refrendada por una Asamblea extraordinaria. De esta manera, Ramón Mendoza cierra una etapa del Real Madrid que ha durado diez años, 6 meses y doce días. Me voy…. Y aquí paz y después gloria", titulaba Marca. Según indicaba el diario, Mendoza había emplazado a la prensa al próximo lunes pero dejaba bien claro que la decisión la había tomado sin recibir ningún tipo de presión y que únicamente obedecía a razones personales. José Félix Díaz recogía declaraciones del todavía presidente blanco. "Era la única solución. Me voy por motivos personales y porque creo que es lo mejor para el funcionamiento de la sociedad. El tema de los avales es algo que se resolverá de cualquier modo pero no es un obstáculo en ningún sentido para la marcha de la sociedad. Creo que lo mejor y más útil que puede pasar al Real Madrid es que Ramón Mendoza se vaya del Real Madrid", señalaba Mendoza. "El único acoso que he sufrido es el de la Prensa. Esta directiva no es capaz de echarme. Me voy porque quiero y porque no quiero hacer daño a la entidad", añadía. Mendoza no quiso confirmar si Lorenzo Sanz pasaría a ser el nuevo máximo dirigente y sólo sentenciaba que quedaría como presidente quien eligiese la Junta Directiva. Pese a las preguntas de José Félix Díaz, Mendoza no quiso decir nada sobre Lorenzo Sanz salvo que había quedado "muy bien" con él. Lo único claro era que él lo dejaba. "Me iré por donde entré, por la puerta. Aquí paz y después gloria. La verdad es que me quedo muy a gusto conmigo mismo", sentenciaba.

Día del adiós

El lunes de 20 de noviembre de 1995, tal día como hoy de hace 25 años, Ramón Mendoza se despidió de la plantilla de jugadores. En su último partido como presidente, el sábado anterior, el Real Madrid venció 1-0 al Atlético de Madrid, líder de la clasificación, con un tanto de Raúl. Qué cosas... En un año en el que las cosas salieron tan mal en lo deportivo resultó que el Madrid le fue a ganar sus dos partidos al equipo que terminaría ganando la Liga... Ramón se pudo marchar del palco con una victoria. "A partir de ahora iré a mi sitio a chillar al árbitro y al presidente", recogía en su portada Marca. Antes de marcharse ofreció una comida a sus jugadores y cuerpo técnico. Mendoza se sentó a la mesa escoltado por el capitán Sanchís, a su derecha, y el entrenador Jorge Valdano, a su izquierda. Sanchís, en nombre del resto de sus compañeros, pronunció unas emotivas palabras de agradecimiento y le regaló un reloj a modo de recuerdo. El almuerzo transcurrió en un tono muy distendido.

El siguiente paso fue el de presentar su dimisión irrevocable ante la Junta Directiva, acto con el que puso punto y final a su presidencia. Después escenificó un acto ante los medios de comunicación en el que pronunció su famoso discurso de despedida. Acompañado por Nemesio Fernández Cuesta, que se marchó con él, Mendoza se presentó junto a algunos de los trofeos que el Club conquistó durante su mandato. Allí estaba la Liga, la Copa de la UEFA, la Copa de Europa de Baloncesto de aquel mismo año... Fiel a sí mismo hasta el final. Su despedida fue muy a lo Ramón Mendoza... "Comienza, por tanto, el funeral deportivo de 'corpore insepulto' por el alma del que fue presidente del Real Madrid Ramón Mendoza, ahora ya incinerado y en lo sucesivo solamente el socio 772. Yo soy en este funeral el oficiante. Sentaros, queridos representantes de todos los medios de comunicación. Os quiero, antes de nada, pedir perdón por si algo no funcionó bien entre nosotros por culpa mía en estos largos años. Donde quiera que esté, siempre contaréis con mi afecto", leyó el ya ex presidente, que había sacado unos apuntes escritos de su propio puño y letra. Lo dicho, genio y figura hasta el último día. "Me voy harto de tanto acoso de pequeños tiburones y de deslealtades precipitadas", detalló en una intervención en la que, sin embargo, también afirmó: "No quiero hacer sangre". En aquella comparecencia tan peculiar hubo momentos emotivos como cuando recordó a quienes ya no estaban: Mariano Jaquotot, que había fallecido un año antes, Fernando Martín... También tuvo palabras para su pareja Jeannine Girod, para sus hijos, para Raimundo Saporta...

Y se marchó. El presidente con el que el Real Madrid había ganado 26 títulos. El que más tiempo había permanecido en el cargo por detrás de Don Santiago Bernabéu... Un personaje tremendamente popular que ocupó páginas y páginas en la prensa. Se marchaba uno de los rostros más carismáticos del mundo del deporte y de la alta sociedad de la década de los ochenta y de los noventa. Como aquel mismo día anunció, su siguiente proyecto sería el de escribir un libro que se titularía 'Dos pelotas y un balón'. Sabiendo cómo era Mendoza aquello parecía otra de sus clásicas ironías, pero no era una coña, no. Era cierto. El libro, editado por El País Aguilar, fue presentado unos meses más tarde... Desvinculado del Real Madrid, Ramón Mendoza Fontela falleció el 4 de abril de 2001 a los 73 años mientras se encontraba de vacaciones en Bahamas.

jueves, 19 de noviembre de 2020

JOHN TOSHACK, CESADO

Se cumplen 30 años del cese del técnico galés del Real Madrid

Me llama la atención que la Revista Real Madrid, en su número correspondiente al mes de diciembre de 1990, le dedicara tan poco espacio a una noticia tan relevante. El 19 de noviembre de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, el presidente Ramón Mendoza comparecía ante los medios de comunicación para anunciar la destitución de John Benjamin Toshack como entrenador del Real Madrid. Una pequeña pieza informativa resumía de forma bastante breve lo que había sido el final de la etapa del galés al frente del conjunto blanco. Ilustraba la noticia una fotografía de la rueda de prensa en la que se hizo pública la decisión de la Junta Directiva. Ante los micrófonos, el presidente Ramón Mendoza, el propio Toshack, y los vicepresidentes Lorenzo Sanz y Mariano Jaquotot.

No llegó al año y medio. 54 partidos oficiales dirigió en su primera etapa madridista el técnico que, prácticamente, fue contratado para tratar de ganar la Copa de Europa. En España el Real Madrid de la Quinta del Buitre arrasaba. También lo hizo con el propio Toshack, con quien el equipo logró una Liga, la 'quinta de la Quinta', con el famoso récord de los 107 goles. Pero las cosas se torcieron pronto en su segunda temporada y el míster protagonizó un cese a mitad de temporada que no se había producido en el Real Madrid desde que Amancio fue apartado del banquillo en la temporada 1984-85.

Técnico de carácter

John Benjamin Toshack fue cocinero antes que fraile. Nació en Cardiff, Gales, el 22 de marzo de 1949 y fue un futbolista de élite que inició su carrera profesional en las filas del Cardiff City, conjunto con el que ganaría 4 Copas de Gales. En la temporada 1970-71 dio el salto al Liverpool, donde se consagró como delantero centro y compartió protagonismo con Kevin Keegan. Allí ganó 2 Copas de Europa, 3 Ligas, 2 Copas de la UEFA, 1 Copa de Inglaterra y 1 Charity Shield. En 1978 pasó a ser entrenador jugador con el Swansea City, donde ejerció hasta 1983. Tras colgar las botas de forma definitiva y centrándose ya en sus labores como técnico llegó a Portugal para dirigir al Sporting de Lisboa en la temporada 1984-85. Un año después, en la temporada 1985-86, llegó al fútbol español para coger las riendas de una Real Sociedad en la que permanecería cuatro ejercicios consiguiendo éxitos más que notables como la Copa del Rey de 1987 frente al Atlético de Madrid o los subcampeonatos de Liga y Copa de la temporada 1987-88. Toshack fue ganando enteros posicionándose como uno de los entrenadores del momento.

A Leo Beenhakker le costó el puesto la Copa de Europa. El Real Madrid dominaba con claridad las competiciones domésticas pero la obsesión en el Club era la Copa de Europa que se resistía desde el año 1966. Con el técnico neerlandés el Madrid hizo un fútbol de lujo llegando a su cima futbolística en la temporada 1987-88. Pero la noche de Eindhoven dejó una herida profunda en la plantilla, en el cuerpo técnico y en el Club. Eran tan buenos que la inercia ganadora se mantuvo, pero lo cierto es que la Copa de Europa de la Quinta del Buitre se desvaneció frente al PSV. Las cosas ya no serían del todo igual... En la temporada 1988-89 el Real Madrid siguió gobernando en España pero en la Copa de Europa llegó alguna polémica para Beenhakker como el partido en el que dejó en el banquillo a Butragueño para jugar con Paco Llorente, lo que originó un tirón de orejas público por parte de Mendoza. Pero, sobre todo, lo peor fue la eliminación, de nuevo en semifinales, frente al Milán. La goleada 5-0 en Milán dejó al Real Madrid fuera de Europa y a Beenhakker fuera del Real Madrid. Acabó la temporada, pero ya se sabía que no seguiría. Los resultados eran magníficos. Leo se marchó ganando Liga, Copa del Rey y Supercopa de España y habiendo llegado a las semifinales de la Copa de Europa. Sí, el 5-0 fue un resultado durísimo, pero el Milán tenía un equipazo y era mejor en aquellos momentos. El Club, los aficionados, los periodistas... Todos se resistían en admitirlo, pero la gran oportunidad de ganar el máximo cetro continental había pasado ya... Sin embargo, había tal obsesión con la Copa de Europa que todos los éxitos recientes no bastaron. El Real Madrid quería un nuevo entrenador y el escogido fue John Benjamin Toshack.

En su ejemplar del mes de junio de 1989 la Revista Real Madrid ofreció un completo reportaje de 6 páginas en el que se presentaba a John Toshack como futuro entrenador del Real Madrid. La temporada todavía no había terminado. "John Benjamin Toshack será el nuevo entrenador del Real Madrid para las dos próximas temporadas, tras el acuerdo al que llegó con el presidente Ramón Mendoza. El galés se hará cargo del equipo el 1 de julio. No obstante, Toshack no quiere perder el tiempo y ya está trabajando en la planificación del futuro Real Madrid, que tendrá como objetivo principal la consecución de la Copa de Europa", señalaba la publicación oficial del Club. Más claro, agua. Sin rodeos. A Toshack se le fichaba para tratar de ganar la Copa de Europa. Era un reto, pero como explicaban en la revista, era un reto que le atraía. El galés tenía contrato con la Real Sociedad hasta 1991 pero había llegado a un pacto con los directivos donostiarras en caso de una oferta del Real Madrid. "Si otro club del mundo se hubiera interesado por mí yo estaría todavía en San Sebastián, así de claro. Creo que es un ejemplo de ambición profesional entrenar al Real Madrid", señalaba el míster.

La fama de hombre duro fue una de las etiquetas que le abrieron las puertas del Real Madrid. Muchos consideraban que a los componentes de la Quinta del Buitre les faltaba algo de carácter en Europa, sobre todo después de la marcha de los grandes veteranos que permanecían en el equipo a mediados de los ochenta. Los pinchazos en semifinales de la Copa de Europa, sobre todo el del Milán, despertaron una fuerte corriente de críticas sobre los Butragueño, Míchel, Martín Vázquez... Algunos pensaban que había que exigirles más. Y el que exige, en un equipo de fútbol, es el entrenador. Toshack, que se calificaba a sí mismo como un "cabrón simpático", rechazaba sin embargo aquella imagen de hombre duro. "No es cierto que sea serio, hay poca gente que tenga más alegría que yo. Y no soy nada duro, tengo un corazón mucho más blando de lo que la gente se pueda imaginar. De lo que sí soy plenamente consciente es de lo que representa el club al que vengo y de la responsabilidad que he adquirido", señalaba en el citado reportaje de la Revista Real Madrid. John Toshack era muy suyo, con aquel destrozado castellano y un acento muy cerrado que no terminó de evolucionar nunca. En las ruedas de prensa se hizo muy popular aquel famoso 'no comment' que tanto utilizaba... Y eso que no era muy dado a morderse la lengua y solía decir lo que pensaba. En ocasiones podía parecer incluso hasta agresivo con sus propios jugadores, originándose algunos roces como en aquella ocasión en la que dijo que él había sudado más en el banquillo que algunos de sus futbolistas en el campo y Paco Llorente contestó: "Si Toshack suda más que algunos jugadores es porque le da el sol en el banquillo y está gordo". Tremendo. Pues eso...

En lo estrictamente deportivo, la temporada 1989-90 se solventó con un nuevo paseo militar en la Liga. Toshack empezó haciendo algunas modificaciones que no terminaron de salir, como la de colocar a Chendo de líbero, pero pronto entendió que no era cuestión de ponerse a hacer muchos experimentos con un equipo que contaba con una columna vertebral muy definida y que funcionaba. Porque el equipo funcionaba, lo que ocurre es que la obsesión por la Copa de Europa hizo que la percepción que había en torno al Real Madrid fuese más negativa de lo que en realidad debía de ser. Y lo que son las cosas... Tantas vueltas con la Copa de Europa y resultó que aquella campaña la eliminación llegó mucho antes de lo esperado. Cosas del sorteo, todo hay que aclararlo. El primer rival de aquella edición 1989-90 fue el Spora Luxemburgo al que se doblegó con un global de 9-0 (0-3 en Luxemburgo y 6-0 en el Bernabéu) pero el segundo, en octavos de final, fue el Milán. El choque con el vigente Campeón llegaba muy pronto. El encuentro de ida, en Italia, se perdió 2-0 el 18 de octubre de 1989. En el encuentro de vuelta se ganó 1-0 con un tanto de Butragueño, pero no bastaba. Pesó mucho aquel segundo gol en Italia que había llegado de penalti injusto por señalar el árbitro el punto de castigo tras una falta de Buyo fuera del área. No había remedio. Se había plantado cara a un grandísimo rival que volvería a ganar la Copa de Europa ese año, pero el 1 de noviembre de 1989 el Real Madrid estaba fuera de Europa. Una pena puesto que de haberse jugado meses más tarde aquella especie de 'Final' adelantada quizás el desenlace pudo haber sido distinto. El Real Madrid de Toshack fue mejorando con el paso de las semanas y con un once muy definido fue cosechando goleada tras goleada. El 5 de abril de 1990 jugó la Final de Copa que se perdió con un Barcelona en superioridad numérica por la expulsión de Hierro en el descuento de la primera mitad. El equipo no se resintió y en Liga siguió con su paso firme hasta terminar llevándose el título de calle. Se superó por primera vez la barrera de los 100 goles dejando en 107 un récord del fútbol español que no se movería hasta la temporada 2011-12. El balance era muy bueno y las sensaciones eran buenas. Al menos de cara al aficionado. "Si no ganaba la Liga me echaban", declararía Toshack.

Temporada 1990-91 

El Real Madrid 1990-91 era diferente al de la temporada 1989-90. Se marcharon jugadores muy importantes, sobre todo Martín Vázquez y Schuster. Martín Vázquez había brillado con Toshack, con quien más adelante volvería a coincidir en el Deportivo, y firmó su mejor ejercicio como madridista. Su baja sería significativa, como la del alemán, uno de los mejores centrocampistas europeos. Agustín, Julio Llorente y Esteban también cambiaron de aires, al igual que Óscar Ruggeri. Con el argentino, que dejó el Bernabéu tras una sola campaña con nosotros, eran tres los titulares que dejaban el equipo. Para suplirlos regresaron los cedidos Santi Aragón y Juanjo Maqueda y se fichó a Luis Milla, Pedro Jaro, Villarroya, Pedrag Spasic y Gheorge Hagi. Pero ya desde la pretemporada había síntomas de que las cosas no iban a marchar como antes. Las nuevas piezas tenían que encajar y adaptarse, especialmente los extranjeros. Y Luis Milla, que venía para jugar de titular, se lesionó de gravedad el domingo 12 de agosto de 1990 en la Final del Trofeo Ciudad de la Línea. Rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco interno de la rodilla izquierda. Más de medio año de recuperación por delante. A estos problemas se unieron roces como el que protagonizaron Mendoza y Toshack a raiz de las críticas que el técnico recibió por alinear en el Torneo Ciudad de Palma a jugadores que la organización consideraba que no eran titulares. El presidente madridista desautorizó a su propio técnico y se sumó a las críticas... A pesar de que el Real Madrid ganó el torneo. La actitud de Mendoza llevó a que la revista Don Balón le dedicara un editorial máximo mandatario blanco. "Mendoza ha vuelto a meter el remo hasta el fondo inmiscuyéndose en unas funciones, las del entrenador, en las que no debería tener competencia, y menos él, siempre tan atareado con asuntos que nada tienen que ver con el Real Madrid", escribía la dirección del semanario. El clima no parecía ser el más tranquilo posible, por lo que se entiende unas declaraciones de Toshack recogidas por la prensa: "Tengo ganas de que empiece la Liga para descansar". 

Pues sí. Después de una pretemporada algo desconcertante que acabó con la derrota frente al Milán (otra vez) en el Trofeo Santiago Bernabéu arrancó  la Liga 1990-91. Pero Toshack no pudo descansar mucho. Se empezó ganando 1-0 al Castellón, marcador que no dejó muy satisfechos ni a público, acostumbrado a los marcadares espectaculares de pocos meses atrás, ni a periodistas. Las críticas ya hicieron acto de presencia con aquel triunfo y se incrementaron con la primera derrota, que llegó en la segunda jornada, partido en Sevilla que finalizó 2-0. Los resultados mejoraron en las siguientes jornadas y el inicio de la Copa de Europa fue positivo al superar al Odense con un 1-4 en Dinamarca y un 6-0 en el Bernabéu. Sin embargo, en el mes de octubre la Liga se puso muy cuesta arriba con marcadores adversos. Tres empates consecutivos, 1-1 en Atotxa con la Real, 0-0 con el Logroñés en el Bernabéu y 0-0 con el Oviedo en el Carlos Tartiere, supusieron quedarse a cuatro puntos del líder, el Barcelona, en la tercera posición de la tabla. En la Copa de Europa cogimos aire con una goleada 9-1 frente al Tirol Innsbruck. Pero para cerrar octubre volvimos a tropezar en Liga. Una derrota dura, además, al caer 2-1 en el campo del recién ascendido Burgos. No habíamos llegado todavía a la décima jornada y el Real Madrid caía a la cuarta plaza. Ni que decir tiene que Toshack estaba en la cuerda floja. El Real Madrid llevaba años sin vivir una situación similar en Liga, donde había gobernado con mano de hierro los anteriores cinco años. En la jornada 10 se ganó al Español 2-1 con doblete de Butragueño. En la vuelta de la Copa de Europa con el Tirol se empató 2-2 para cerrar una eliminatoria más que resuelta ya en el Bernabéu. Fue el partido que sirvió para que Sebastián Losada lograra el gol 400 del Real Madrid en la máxima competición continental. La cosa terminó de descarrilar el sábado 17 de noviembre de 1990. El Real Madrid perdió 2-1 en el Luis Casanova con el ValenciaAl descanso el equipo perdía 2-0 y en el segundo periodo sólo se pudo recortar distancias con un penalti transformado por Hugo SánchezEl equipo era sexto en la tabla, a un paso de quedarse fuera de puestos UEFA. El balance en 11 jornadas de Liga era de sólo 5 victorias. 3 empates y 3 derrotas eran una losa importante llevando tan poco de competición.

La cuerda se rompió. El lunes 19 de noviembre de 1990 llegó la noticia de que John Toshack dejaba de ser entrenador del Real Madrid. La Junta Directiva tomó la decisión unánime de rescindir el contrato del galés. "Hemos considerado que era lo más conveniente en estos momentos para la sociedad", argumentaba Ramón Mendoza sobre lo decidido. “Los entrenadores ya sabemos cómo son estas cosas. Un día u otro puede llegar el cese. Y también somos conscientes de que estas decisiones corren a cargo de la directiva”, reconocía por su parte Toshack ante los periodistas en la comparecencia a la que hacía mención al comienzo de la presente entrada.

viernes, 13 de noviembre de 2020

JUAN MONJARDÍN

Futbolista del Real Madrid entre 1919 y 1929 

El lunes 13 de noviembre de 1950, tal día como hoy de hace 70 años, fallecía en accidente de circulación Juan Monjardín Callejón, ex futbolista del Real Madrid e Internacional con la Selección española. Aunque quizás no suene mucho a las nuevas generaciones, Monjardín fue uno de esos futbolistas de culto para los aficionados a la Historia del Real Madrid y recibió la Medalla al Mérito Deportivo de la Delegación Nacional de Deportes por su trayectoria deportiva. En las primeras páginas del libro 'Historia Gráfica del Real Madrid' editado por el Diario As en el año 1997 aparece una lámina con los primeros astros que destacaron jugando en el Club. Alrededor de una imagen de la famosa estatua de Sotero Aranguren y Alberto Machimbarrena aparecen, por este orden, Juan Monjardín, Félix Quesada, René Petit y Santiago Bernabéu. "Héroes de aquella época", como señala el texto en la casilla correspondiente a la imagen. Y es que Monjardín jugó en los años veinte. Hay que olvidarse de buscar vídeos para verle en acción porque no creo que exista mucho material cinematográfico para poder hacernos una idea de cómo jugaba al fútbol. Sólo queda tirar de libros y confiar en las crónicas de la época.

Juan Monjardín Callejón nació el 24 de abril de 1903 en La Coruña. En la obra de ABC 'Historia Viva del Real Madrid' se le describe, de forma resumida, así: "Delantero centro. Uno de los símbolos del club. Ingresó en el Madrid de la temporada 1917, en juveniles, para subir al primer equipo en 1919. Era un todo terreno, valiente, con un impresionante fuelle. Abandonó el club el año 1928". Como después veremos, el propio Santiago Bernabéu recordaba cómo antes de llegar a vestir la camiseta blanca Monjardín ya era un entusiasta seguidor del conjunto blanco. En la enciclopedia 'Cien Años del Real Madrid', editada por el Diario As, dedican dos páginas al jugador señalando que sus comienzos como futbolista se remontaban a su paso por el Colegio del Pilar. Describían lo mejor y lo peor de su estilo de juego. "Sus remates de cabeza eran temidos por los guardametas rivales. Temible cuando Bernabéu le lanzaba pases rasos entre las defensas, ante los cuales nunca se amilanaba, o cuando Muñagorri o Del Campo centraban suavemente buscando su cabeza", señala la obra en cuanto a sus virtudes. Sobre sus defectos se lee lo siguiente: "No era un dechado de técnica cuando el cuero caía a sus pies entre sus piernas zambas. Tosco y atropellado en sus evoluciones lo suyo siempre fue resolver dentro del área y empujar al equipo hacía arriba con su contundencia y su animosidad inacabable". Con las descripciones de la obra de As podemos imaginarnos cómo se desenvolvía Monjardín sobre los terrenos de juego. Se trataba de un delantero centro rematador al estilo clásico de un fútbol todavía no estaba muy desarrollado, un ariete muy físico con buen remate y mucha capacidad de sacrificio. En cierto modo, se puede decir que aglutinaba muchas de las virtudes que siempre han gustado al público del Real Madrid.

Con sus virtudes y defectos Monjardín se convirtió en un habitual del Real Madrid de la década de los veinte. Debutó en enero de 1919 en el Campeonato Regional y se estrenó como goleador en el Campeonato de Copa de la temporada 1919-20. A medida que adelantó su posición en el campo para acercarse más a posiciones ofensivas fue incrementándose su importancia en el equipo y llegó a compartir delantera con Santiago Bernabéu. Se convirtió en uno de los ídolos del madridismo de la época por su implicación y su efectividad en el campo. Participó activamente en la consecución de 6 Campeonatos Regionales, los correspondientes a las temporadas 1919-20, 1921-22, 1922-23, 1923-24, 1925-26 y 1926-27.

Sus actuaciones con el Real Madrid le abrieron las puertas de la Internacionalidad con el añadido además de ser precisamente el primer futbolista del Club blanco en lograr enfundarse la camisola de la Selección. Debutó con España el 17 de diciembre de 1922 en Lisboa en un choque que concluyó con remontada 1-2 frente a Portugal. El segundo gol lo anotó, precisamente, Monjardín. Era el noveno partido del combinado nacional, que apenas llevaba dos años de existencia y había iniciado su andadura en los Juegos Olímpicos de 1920. El delantero volvió a jugar con España el 28 de enero de 1923 en el triunfo por 3-0 ante Francia y dos de los goles llevaron su firma. Unos pocos días más tarde, el 4 de febrero de 1923, Juan fue alineado con el equipo que perdió 1-0 con Bélgica en partido amistoso disputado en Amberes. Un año más tarde fue convocado con la Selección para la disputa de los Juegos Olímpicos de París de 1924. El 25 de mayo el equipo de Italia venció 1-0 a España en partido de la fase preliminar. Aquella derrota en el Estadio Colombes supuso el punto y final de su etapa como Internacional. En total fueron 4 partidos, 2 triunfos y 2 derrotas, en los que marcó 3 goles.

La campaña 1926-27 fue su último ejercicio como jugador en activo aunque tuvo un anecdótico y efímero regreso en la temporada 1928-29. Monjardín respondió a una llamada circunstancial del Madrid para disputar un encuentro de Liga frente al Español el 2 de junio de 1929. Fue el único partido de Monjardín en el Campeonato Nacional de Liga. El Real Madrid alineó a Cabo, Urquizu, Quesada, Peña, Esparza, Pachuco Prats, Del Campo, Rubio, Monjardín, Triana y Lazcano. Rubio y Triana fueron los autores de los tantos de aquel 2-0 con el que, ya sí, Monjardín se despedía de manera definitiva de los terrenos de juego.

En resumen, Juan Monjardín disputó un total de  74 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid en los que anotó 55 goles.

Juan Monjardín se retiró muy joven. No disfrutó de las mieles del profesionalismo y dejó el fútbol con 26 años. Realizó estudios de Ingeniería y trabajó como agente de bolsa. Su relación con el Presidente Santiago Bernabéu fue estrecha y muy especial. El domingo 31 de octubre de 1943 se convirtió en el primer ex jugador del Real Madrid que recibía un partido homenaje. Fue en un encuentro que enfrentó al Madrid con el Barcelona bajo el arbitraje de Pedro Escartín, como podemos apreciar en la portada del Suplemento Gráfico Marca en el que se informaba del choque. "El Madrid y el Barcelona empatan en el partido homenaje a Monjardín", titulaba la publicación sobre aquel 1-1 con el que finalizó el choque. El Madrid formó en este encuentro disputado bajo la lluvia con Bañón, Arzanegui, Corona, Elías, Ipiña, Huete, Alsúa, Alonso, Pruden, Barinaga y Cantero. Anotó el tanto de los blancos Alonso y según la extensa crónica del periódico Mundo Deportivo los destacados por el cuadro madridista fueron Bañón y Huete. Siete años más tarde la carretera truncó su vida. Murió en un accidente registrado en las proximidades de Villatobas, provincia de Toledo, cuando regresaba de una cacería. El vehículo en el que viajaba junto a tres acompañantes chocó violentamente con un camión que se encontraba detenido en la carretera por problemas en el motor. En el siniestro murieron todos los ocupantes del coche. Monjardín tenía 47 años en el momento de su fallecimiento.

En la portada del número 4 del Boletín Real Madrid, el propio Santiago Bernabéu escribe el texto en el que se glosa su figura a modo de recuerdo tras el fatídico suceso. "In Memorian. Juan Monjardín", titula la publicación madridista. "Vigorosa personalidad, entusiasmo sin límites. Nadie como Juanito representa en nuestro Club el fanatismo por nuestro color blanco. Ya de pequeñito, capitaneando un grupo de su edad, se situaba junto a la portería del Duque de Sestao. Y desde allí remataba, anticipadamente, los avances de los que éramos delanteros del Madrid, con algarabía terrible. Era para nosotros un alivio llegar con el balón cerca del grupo formado por los Muñagorri, 'Peloto' e Isidro Sáenz de Heredia, 'El Bañero', Pastor, Escobal y tantos entusiastas chiquillos, capitaneados por Juanito, el que más gritaba y gesticulaba. Con muy pocos años salió a vérselas con jugadores de fama, pero pronto supo hacerse un círculo alrededor. A contrarios y a compañeros nos traía en jaque. ¡Pobre del que se achicase; por el Madrid había que jugárselo todo! Fue, sin duda, el más fenomenal jugador de cabeza que haya habido en España. Fuerte chutador con el pie derecho, valentía arrolladora, sentido perfecto de colocación. ¡El pequeño jefe de un grupo de chiquillos madridistas terminó en el centro delantero español de más empuje que ha existido! ¡Qué pérdida para todos, Dios mío! La historia del equipo del Madrid es la de Monjardín. Ha habido grandes jugadores, pero nadie ha jugado con tanto corazón ni ha sentido a su club como él. Todos hemos tenido, todos, hemos sido capaces de tener un momento de debilidad. Él, jamás. Todos le llevaremos siempre en nuestro corazón, y el Real Madrid le tendrá como el mejor de los mejores. Descanse en paz. Santiago Bernabéu".