viernes, 7 de mayo de 2021

EL BERNABÉU SE DESPIDE DE ZIDANE

Se cumplen 15 años del último partido de Zinedine Zidane en el Santiago Bernabéu

El domingo 7 de mayo de 2006, tal día como hoy de hace 15 años, el Real Madrid disputaba su partido correspondiente a la jornada 37 del Campeonato Nacional de Liga. Los blancos, entrenados por aquellos días por Juan Ramón López Caro, recibían en el Santiago Bernabéu al Villarreal en un encuentro que, sin duda, quedó marcado en el recuerdo de los aficionados blancos por ser el último partido de Zinedine Zidane como madridista en el Santiago Bernabéu. Las imágenes del adiós del astro francés abrieron los bloques deportivos de esa noche en radio y televisión y fueron portada de la prensa al día siguiente. "Hasta siempre", titulaba el Diario As sobre una fotografía de Jesús Aguilera en la que se veía a Zidane, emocionado, despidiéndose brazo en alto del público que abarrotaba el estadio. "Grandiosa tarde de fútbol para despedir a 'Monsieur Glasgow'", añadía el periódico. "Zidane se despidió con lágrimas del Bernabéu", apuntaba por su parte Marca, que titulaba con un expresivo "Más llora el balón. Se va el que más lo mimaba" junto a una fotografía de Ángel Casas en la que también se contemplaba a Zidane en el emotivo momento del adiós al término del encuentro. Incluso ABC llevó a su primera página la fotografía de Zidane, con la camiseta de tirantes, despidiéndose del Bernabéu. "Zidane colgó las botas en el Bernabéu", señalaba el rotativo. El País, por su parte, no dedicó su fotógrafía principal al todavía jugador madridista pero sí que incluyó una pequeña imagen de Zizou avanzando el principal contenido de la sección de deportes: "Zidane dice adiós al Bernabéu con un gol y el Madrid empata (3-3) con el Villarreal".

Estaba claro desde el inicio que Zidane era el gran protagonista del día. El Real Madrid saltó al terreno de juego con una camiseta especial en la que debajo del escudo estaba serigrafiada la leyenda "Zidane 2001-2006". En las gradas, muchísimas pancartas en las que se podían leer mensajes como "Gracias Zizou" o "Gracias por tu magia". También se pudo ver una gran imagen con el rostro del francés y los aficionados confeccionaron un mosaico con cartulinas blancas decoradas con la camiseta del dorsal número 5. El de Zinedine Zidane

El partido arrancó con los blancos dominando y adelantándose con un golazo de Julio Baptista. El brasileño fusiló la portería del Villarreal con una potente volea que significaba el 1-0 para los de López Caro. Los amarillos, sin embargo, empataron ocho minutos después en una jugada desafortunada para los blancos. En un saque de esquina el joven defensa Álvaro Mejía acabó alojando el balón en nuestra portería colocando el 1-1 en el marcador. El cuadro dirigido por el chileno Manuel Pellegrini, en cualquier caso, realizó una muy buena primera parte poniendo las cosas difíciles a los locales. Forlán, muy activo, anotó el 1-2 para los visitantes, que también enviaron un balón al palo en el primer tiempo. Roberto Carlos sacó otra pelota bajo palos. El Real Madrid empató en el segundo tiempo con el gran protagonista del choque. Zinedine Zidane, con un precioso y sutil toque de cabeza, consiguió alojar el balón en la red. Aquel sería su último gol en el Bernabéu y el público lo celebró por todo lo alto, claro. Pero quedaba partido por delante. A falta de cinco minutos para el noventa Sergio Ramos vio la tarjeta roja por unas manos clamorosas dentro del área. Penalti y expulsión. Forlán ejecutó desde el punto de castigo batiendo a Casillas y colocando el 2-3 en el electrónico. El Madrid, en la pelea por el segundo puesto de la clasificación, tenía pocos minutos para tratar de obtener algo. Y encima con diez jugadores. Afortunadamente apareció de nuevo Baptista para hacer el 3-3 con el que terminaría el encuentro.

Zinedine Zidane no había concluido el choque. Unos minutos antes del pitido final había sido sustituido. El público le había despedido con aplausos pero una vez finiquitado el choque el jugador francés tuvo que saltar de nuevo al césped. Se había cambiado la camiseta con Juan Román Riquelme y, con la elástica amarilla en el brazo, se dirigió al césped para recibir el calor y el cariño de su público. Todo el Bernabéu, rendido, puesto en pie para ofrecer un atronador aplauso al mejor jugador del mundo en aquellos momentos. A Zidane se le veía emocionado. Y todos nos emocionamos viéndole así. Lloró el balón, como mencionaba Marca. Lloró el fútbol, más bien. Estábamos asistiendo al final de una era y nos despedíamos de uno de los grandes de la Historia del fútbol. Fue un momento irrepetible. No fue un partido homenaje como tal pero, al final, terminó siendo un acto de homenaje. Una despedida improvisada pero muy emotiva. Algo parecido a lo que habíamos visto el día del adiós de Míchel diez años antes. De hecho, hubo muchos paralelismos entre las despedidas de estos dos legendarios jugadores. Míchel también se había marchado del Bernabéu marcado gol y curiosamente, esos partidos no fueron sus últimas actuaciones con la elástica merengue. De hecho, Zidane jugaría su último partido con la camiseta del Real Madrid unos días más tarde, el 16 de mayo de 2006, en Sevilla. Ese fue su último encuentro de competición de clubes y, por cierto, también marcó uno de los goles del Real Madrid en la derrota 4-3 del cuadro madridista frente a los hispalenses. 

Zidane, cerca de cumplir los 34 años, había decidido poner punto y final a su carrera como futbolista pese a tener todavía un año de contrato por delante. Creo que todavía le quedaba fútbol para haber jugado esa temporada que tenía firmada, pero él no lo veía así. Se sentía cansado y, al parecer, con la sensación de que ya no podía dar el cien por cien. Siempre fue un caballero y un señor y lo demostró también entonces renunciando al año de contrato y perdonando el dinero que le hubiese correspondido. Estos gestos no son habituales en el mundo del fútbol. Pero Zizou es así. Decidió poner el punto y final en el Mundial de Alemania que se celebró ese 2006 y donde demostró, insisto, que todavía estaba para jugar. Zidane, al que la Selección iba a "jubilar", según algunos periodistas, cuando España y Francia se cruzaron en octavos de final, lideró a los galos hasta llevar a su equipo nacional a la Final frente a Italia. El día 9 de julio de 2006 fue el del adiós definitivo de Zidane del fútbol. Nada más y nada menos que peleando por conseguir su segunda Copa del Mundo. No pudo ser, pero nos dejó aquel espectacular gol de penalti a lo Panenka ajustando al larguero. Y aquel remate de cabeza que casi significó el 1-2 para Francia... Y, sí, el cabezazo a Materazzi. Una lástima verle expulsado en su última imagen como futbolista. Pero los genios son así. Y aquello, en cierto modo, también fue historia... Los detalles conocidos posteriormente sobre las circunstancias que rodearon aquel encontronazo nos hicieron empatizar un poco con Zizou, aunque no aprobemos su reacción a la provocación del italiano. Pero, insisto, los genios son así y, en ocasiones, también sacan su 'genio'. 

Aunque ya había vivido una década antes las despedidas de Butragueño y Míchel, recuerdo el aluvión de sentimientos que me provocó la marcha de Zidane aquel 7 de mayo de 2006. Fueron cinco años fabulosos en los que, al margen de títulos o victorias, disfruté con el jugador. Admiraba a Zidane antes de que fichara por el Real Madrid y para mí fue un orgullo y una enorme satisfacción verle de blanco. Lástima que no hubiese llegado antes. Lo que me hubiese gustado verle en el centro del campo junto a Fernando Redondo. Imaginarse a Zidane en el Real Madrid con 24-25 años... Como en otros casos de grandes jugadores, Zidane llegó tarde, con 29 años. Y sin embargo, nos regaló un lustro inolvidable de fútbol. Fue un privilegio poder disfrutar de Zinedine Zidane como jugador y verle hacer todas las cosas que hacía con la camiseta de mi equipo. Pocos jugadores tan técnicos, tan elegantes, tan admirados... Hacía magia con cada toque de balón. Cada acción era una obra de arte y pocos futbolistas me han hecho sentir lo que sentía viendo jugar a Zidane. Tal día como hoy de hace 15 años sentía que se marchaba el mejor futbolista que yo había visto jugar hasta ese momento. Se marchaba el más grande y, como a todos los madridistas, me dolió en el alma. Sólo nos quedaba dedicarle nuestra agradecida despedida. Gracias, Zidane...

REAL MADRID: Casillas, Míchel Salgado (Cicinho, 60'), Sergio Ramos, Mejía, Roberto Carlos, Beckham, Pablo García (Guti, 60'), Zidane (Raúl Bravo, 88'), Robinho, Baptista y Raúl.

VILLARREAL: Barbosa, Javi Venta, Peña, Quique Álvarez, Arruabarrena, Riquelme, Tacchinardi, Senna, Forlán (Josico, 87'), Guille Franco (Sorín, 45') y José Mari (Guayre, 72').

GOLES
1-0 min. 22 Baptista
1-1 min. 30 Mejía (p.p.)
1-2 min. 38 Forlán

2-2 min. 66 Zidane
2-3 min. 85 Forlán (penalti)

3-3 min. 87 Baptista

miércoles, 5 de mayo de 2021

HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO

El Real Madrid apeado en semifinales de la Champions League tras perder en Stamford Bridge

Se acabó la Champions League 2020-21 para el Real Madrid. Esta edición tan extraña jugada sin público concluyó para los blancos con la derrota por 2-0 en Stamford Bridge en la vuelta de las semifinales. El Chelsea, muy superior durante todo el partido, jugará la Final con el Manchester City. Fueron mejores físicamente y generaron mucho más que los nuestros, fundidos y evidenciando que hemos llegado con lo justo a este final de temporada.

Zinedine Zidane desplegó sobre el césped de Stamford Bridge un 5-3-2 con Militao, Sergio Ramos y Nacho de centrales, Vinicius y Mendy de carrileros, el clásico centro del campo de Casemiro, Kroos y Modric y un ataque formado por Benzema y Hazard. Con eso nos la jugábamos a domicilio y con la misión de marcar gol. Camiseta y pantalón blancos y medias negras, como en los años cincuenta... Entraron muy fuertes los ingleses, con un par de entradas bastante contundentes en los primeros minutos. En cualquier caso, los de Zidane parecían asentados en los primeros compases del duelo, superando la presión del rival. Buenos primeros minutos, en general, aunque ya se atisbaban algunos indicios de lo que terminaría pasando. A Vinicius se le hacía extraño lo de jugar por la derecha y el Chelsea trataba de entrar por esa banda con insistencia viendo que podía ser una vía útil para sus propósitos. Los anfitriones avisaron con un gol anulado por claro fuera de juego. Benzema rozó la portería a la media hora pero el meta local respondió con una gran parada. Y de lo que pudo ser el 0-1 se pasó al 1-0. Gol del Chelsea por mediación de Werner tras una buena jugada de los anfitriones. En realidad, el panorama tampoco cambiaba tanto en el sentido de que el Madrid seguía estando obligado a marcar gol, pero ya no para ponerse por delante en la eliminatoria sino para tratar de forzar, por lo menos, la prórroga. Desde luego, el portero Mendy tuvo que trabajar desbaratando otra ocasión muy clara del Madrid. La tuvo de nuevo Benzema. Estaba jugando bien el Madrid pero, claro, estábamos por detrás en el global y atrás se generaban dudas con la amarilla de un Sergio Ramos al que se le notaba la falta de ritmo. También preocupaba la facilidad con la los de Tuchel encontraban la manera de hacernos daño por la derecha. Lo de Vinícius de carrilero por ahí no estaba funcionando. Tuvimos más balón, tocamos más, sacamos un córner más que el Chelsea, rematamos una más a puerta... Pero al descanso se llegó con el 1-0. Quedaban 45 minutos por delante para dar la vuelta al marcador.

El segundo periodo se inició con un larguero del Chelsea que metía el miedo en el cuerpo y nos recordaba que estábamos en el alambre. Otra diana más en contra y las cosas se pondrían ya demasiado cuesta arriba, sobre todo teniendo en cuenta lo que nos cuesta hacer gol a nosotros. Era prioritario marcar como fuese para que no empezase a correr demasiado rápido el reloj. La salida tras el descanso fue muy mala y quedó claro que había jugadores fuera de forma que no estaban haciendo nada. Además, descolocados y fuera de sitio. El Chelsea no bajaba la presión y nosotros llegábamos como un segundo tarde a todas las jugadas. Empezaron a perdonarnos de manera muy clara. Hasta Kroos fallaba algunos pases que no eran habituales en él. Fallos atrás, Courtois salvándonos del segundo... Sonaban las alarmas y urgían los cambios. Zidane, en el 63', movió por fin el banquillo dando entrada a Valverde y Asensio por Mendy y Vinícius. El juego se había tranquilizado un poco pero Courtois seguía apareciendo. Mala señal. O buena, según se mire. Las paradas del belga nos mantenían con vida. Pero las contras del Chelsea eran terribles. La verdad es que nos estábamos librando de un marcador mucho más contundente. El recién incorporado Valverde nos salvó de otra y nos acercábamos al último cuarto de hora, cuando los dígitos del cronómetro empiezan a cambiar a toda velocidad y toca tragar saliva. Nuevo cambio, Rodrygo por Casemiro. Un poco extraño puesto que el equipo quedó partido y el duelo se convertía en un toma y daca. ¿Lo mejor? Que en el minuto 80 seguíamos vivos... Pero habían perdonado demasiado. En el minuto 85 ya no lo hicieron y Mason Mount anotaba el 2-0 que sentenciaba la eliminatoria. El Chelsea fue mejor, jugó más cómodo, con más físico, nos superó durante casi toda la eliminatoria. Nada que objetar, felicitarle y desearle suerte para la Final de Estambul

La sensación es la de que este año se antojaba muy difícil llegar tan lejos. Unas semifinales, estando el equipo como está, no es un mal balance. Con tantas lesiones y tantas bajas era casi imposible pensar que el equipo no lo acabaría notando. Lo ha notado, vaya que si lo ha notado... El cuadro blanco ha llegado fundido al final de temporada. Se ha competido hasta donde se ha podido y nos hemos quedado a las puertas de la Final. Estamos dolidos y fastidiados pero cuando se pierde así contra un rival que ha sido mejor no se puede reprochar nada a nadie. Este año no tocaba y ya está. Otro año será. Hala Madrid.

CHELSEA: E. Mendy, Christensen, Thiago Silva, Rüdiger, Jorginho, Azpilicueta (Reece James, 88'), Chilwell, Kanté, Mount (Ziyech, 89'), Havertz (Giroud, 94') y Timo Werner (Pulisic, 67').

REAL MADRID: Courtois, Militao, Sergio Ramos, Nacho, Vinícius (Asensio, 63'), Mendy (Valverde, 63'), Casemiro (Rodrygo, 76'), Kroos, Modric, Hazard (Mariano, 89') y Benzema.

GOLES
1-0 min. 27 Timo Werner
2-0 min. 85 Mount

martes, 27 de abril de 2021

A ESPERAR EL PARTIDO DE VUELTA

Empate 1-1 en Valdebebas entre Real Madrid y Chelsea, que decidirán la semana que viene quién será el finalista

El Real Madrid empató 1-1 con un Chelsea muy superior físicamente en el encuentro de ida de las semifinales de la Champions League. Todo abierto de cara a la vuelta en Londres, donde se decidirá el pase a la Final. Ahora mismo los ingleses están por delante en una eliminatoria que, al menos, sigue viva. La semana que viene sabremos quién estará en Estambul.

Un día más se acusaron las bajas echándose mucho de menos a Mendy y a Valverde. Zinedine Zidane tiró de lo que hay para desplegar sobre el campo un 5-3-2 con vistas a no pasar apuros... Algo que no sucedió. Sobre todo en la primera mitad. El inicio de partido de los blancos fue desolador encadenando los ingleses varias ocasiones de las que nos salvó Courtois. Las sensaciones desde el pitido inicial eran de que los jugadores del Chelsea estaban por encima en lo físico, con mucha más intensidad y mejor criterio a la hora de moverse y superar todas las líneas madridistas. Durante la primera media hora fueron muy superiores y, claro, pasó lo que nos temíamos viendo lo que estábamos viendo. Gol del Chelsea justo antes del cuarto de hora tras aprovechar Pulisic un balón a la espalda con el que recortó a Thibaut para alojarlo a la red. Empezar encajando en casa no es lo mejor de cara a una eliminatoria a doble partido. Ya estaba todo cuesta arriba. 

Apareció el de siempre para darnos esperanza. Karim Benzema envió un balón al poste con un tremendo latigazo y después anotaba el empate tras controlar el esférico con un espectacular remate empalmando a la red a la media vuelta desde la frontal del área pequeña. Gol número 71, por cierto, del francés en la Champions League, igualando así el registro de un mito del madridismo como Raúl González. Incluso tras el gol del empate la sensación era de que el sistema empleado por Zidane no estaba funcionando. Los visitantes seguían llegando demasiado sueltos y los nuestros daban síntomas de cansancio. Los zagueros, a excepción de Militao, no parecían ofrecer su mejor versión. La defensa no frenaba y el centro del campo no conseguía imponerse. El diluvio de agua que caía sobre Madrid tampoco ayudaba en nada a los nuestros poniendo todavía más pesado el terreno de juego de Valdebebas. Llegábamos tarde a los balones y el Chelsea cada vez que sacaba el balón conseguía llegar arriba con bastante facilidad. No funcionaba el centro del campo, con un agujero que parecía un carril por donde nos superaban más de lo debido. Al descanso, casi que lo mejor era el resultado provisional del 1-1.

En el segundo tiempo siguieron viéndose algunos síntomas negativos. Marcelo llegó tarde a todos los balones y su falta de acierto se notó muchísimo por la banda izquierda. En cualquier caso tras robar un balón los blancos montaron un contragolpe que concluyó con un disparo alto de Benzema y parecía que estábamos sufriendo un poco menos que en el primer periodo. Quizás un poco más de control, aunque también es posible que la razón fuera que el Chelsea había bajado un poco el pistón acomodándose a una situación favorable para él. En el minuto 66 entró al campo Hazard en sustitución de un hoy intrascendente Vinícius. Por las filas visitantes se incorporaba James. Los siguientes en aparecer en escena fueron Odriozola y Asensio sustituyendo a Carvajal y el superado Marcelo. Un disparo de Toni Kroos terminó en saque de esquina favorable a los blancos y acto seguido Varane casi acierta, de cabeza, con la portería en lo que hubiese sido el segundo para los blancos. No hubo suerte y el tiempo se agotó manteniéndose las tablas en el marcador con el pitido final del colegiado. 

Mal resultado pero acabamos vivos, que tras lo vivido en el arranque del encuentro tiene su mérito. Estamos a un partido de jugar la Final de la Champions. La duda es si nos llega con lo que tenemos para hacer un buen papel en la vuelta. Es fundamental no perder más jugadores y recuperar efectivos, especialmente Mendy para el lateral izquierdo y Valverde. El Real Madrid está obligado a marcar si quiere hacer algo. La nota positiva del partido de hoy por parte de los nuestros ha sido Militao, que sigue ganando confianza partido a partido y que un día más ha demostrado que tenemos un buen central en la defensa. Próximo capítulo, el miércoles 5 de mayo.

REAL MADRID: Courtois, Carvajal (Odriozola, 77'), Militao, Varane, Nacho, Marcelo (Asensio, 77'), Modric, Casemiro, Kroos, Vinícius (Hazard, 66') y Benzema (Rodrygo, 92').

CHELSEA: Mendy, Christensen, Thiago Silva, Rüdiger, Azpilicueta (Reece James, 67'), Kante, Jorginho, Mount, Chilwell, Pulisic (Ziyech, 66') y Timo Werner (Havertz, 66').

GOLES
0-1 min. 14 Pulisic
1-1 min. 29 Benzema

lunes, 19 de abril de 2021

ADIÓS A EMILIO BUTRAGUEÑO BENAVENTE

Padre del legendario futbolista del Real Madrid y socio número 75 del Club

Este lunes 19 de abril hemos conocido la noticia del fallecimiento de Emilio Butragueño Benavente, padre del actual Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid y legendario ex jugador blanco Emilio Butragueño Santos. Según recoge el Club en sus medios de comunicación digitales Butragueño Benavente "pertenecía al Club de los 100" del Real Madrid siendo el socio 75. "Era socio de nuestro club desde el 1 de noviembre de 1943 y en el año 2003 recibió la insignia de Oro y Brillantes del Real Madrid", explica la entidad blanca en su comunicado.

"Ha fallecido a los 96 años de edad tras dedicar toda su vida a su gran pasión por el Real Madrid", concluye la nota informativa del Club. No nos cabe ninguna duda. Casi 78 años de socio y amor por unos colores que inculcó a sus hijos. Al pequeño Emilio lo hizo socio nada más nacer, en 1963. "Mi padre me inculcó el vicio por el fútbol", señalaba Emilio Butragueño Santos en una de sus primeras entrevistas en la prensa, al tiempo que destacaba la figura de su padre como decisiva en el desarrollo de una afición deportiva que le llevaría a triunfar en el club de los amores de la familia. El Buitre contó muchas veces  cómo acompañaba a su padre al Bernabéu cuando era niño y cómo su progenitor le contaba las gestas del Madrid de los Di Stéfano, Gento y Puskas. "Mi padre es la persona a la que más admiro", señalaba sin rodeos en otra entrevista.

Emilio Butragueño padre era un madridista ejemplar y su rostro era conocido por quienes seguimos la carrera deportiva de su hijo. Le pudimos ver por primera vez en televisión la misma noche del día del debut en Cádiz, el domingo 5 de febrero de 1984. Los dos Emilios, padre e hijo, pasaron en directo por el set del Estudio Estadio de TVE para ser entrevistados por Matías Prats dejándonos unas imágenes muy curiosas. La cara de felicidad del progenitor era radiante. El hombre más feliz del mundo. Un madridista que ve cómo su hijo alcanza el sueño de convertirse en jugador del Real Madrid. No fue la única vez que le vimos. Desde entonces fue muy habitual verle en todo tipo de reportajes en periódicos, revistas y programas de televisión, sobre todo en los primeros años de la meteórica carrera del Buitre en el Madrid. Seguramente el punto culminante fue el Mundial de 1986, cuando Butragueño era todo un fenómeno social en España y uno de los jugadores estrella del panorama futbolístico internacional.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y compañeros. Descanse en paz, Emilio Butragueño Benevente. 

miércoles, 14 de abril de 2021

A SEMIFINALES DESDE ANFIELD

El Real Madrid firma las tablas en Liverpool y se clasifica para semifinales de la Champions League

Empate sin goles en Liverpool donde el Real Madrid selló su clasificación para semifinales de la Champions League, donde aguarda el Chelsea. Los blancos hicieron valer el 3-1 de la ida y superan con nota una larguísima semana con tres partidos cruciales de la máxima exigencia que nos permiten seguir vivos y luchando por los títulos. Victoria frente al Liverpool en Madrid, triunfo en el clásico con el Barcelona y empate con final feliz en la vuelta con los británicos. Pese a todos los problemas que tenemos encima el conjunto que dirige Zinedine Zidane sigue en pie y dando la cara. Es para estar orgullosos de lo que están haciendo nuestros jugadores.

El técnico madridista dispuso sobre el terreno de juego lo mejor de lo que hay ahora mismo disponible en la plantilla, que como ya sabemos no es mucho, y apostó por Valverde para el lateral derecho por delante de Odriozola. La escuadra merengue empezó la contienda con Courtois, Valverde, Nacho, Militao, Mendy, Casemiro, Modric, Kroos, Asensio, Vinícius y Benzema. El Liverpool dejó muy claro desde el primer minuto que salía a por todas. Los ingleses saltaron al campo como toros y en el primer minuto Milner realizó una durísima entrada sobre Benzema que casi nos lleva por delante al francés. Pudo ser tarjeta colorada tranquilamente. Pero no hubo ni amarilla pese a que Karim se quedó sin bota. El conjunto de Kloop estaba decidido a hacer los deberes y su presión inicial fue asfixiante. Estaba claro que tocaría sufrir. Apareció Thibaut Courtois, salvador con dos brillantes intervenciones ante Salah y Milner que permitieron a los blancos mantener el 0-0 inicial en el electrónico. 

En el minuto 19 Benzema, tras jugada personal por banda izquierda, envió al palo en la primera gran ocasión de los de Zidane, un balón que de haber entrado nos hubiera dejado la clasificación más que encarrilada. Acto seguido probó fortuna Vinícius con un disparo desde fuera del área que atrapó el guardameta Alisson. Los locales jugaban duro y, sin embargo, la primera tarjeta amarilla fue para los nuestros. La recibió Casemiro. Cartulina justa aunque, claro, viendo la intensidad del rival... El problema era que con tanto tiempo por delante había papeletas para que el brasileño no terminara el partido, con lo que eso hubiese supuesto. A la media hora las cosas comenzaron a calmarse un poco y el Madrid empezó a sacudirse la presión de los de Kloop para pasar a controlar el balón con un poco más de criterio. Si el árbitro no estorbaba incluso Vinícius encontraba espacios para galopar. Eso no significaba que no corriésemos peligro. Militao y Nacho también tuvieron que hacerse notar y el equipo tuvo que trabajar muy duro durante la primera mitad. Con el desgaste que lleva este equipo en las últimas semanas era lógico que aparecieran los nervios. Las contras eran peligrosísimas y en los últimos minutos previos al descanso pasamos las de Caín. Se perdieron demasiados balones y no achuchábamos lo suficiente arriba. Demasiados pases fallados que hacían perder un poco la confianza al tiempo que permitían venirse arriba a los de Anfield. Con agobios llegamos al descanso con el 0-0 inicial en el marcador. Eso era lo mejor, el resultado. La primera mitad no había sido nada buena y faltó profundidad en el juego.

Se había aguantado el chaparrón de la primera mitad y las cosas estaban como al principio pero con 45 minutos menos por delante, es decir, el Liverpool buscando un gol rápido para meter más miedo en el cuerpo a los madridistas y los blancos resistiendo y tratando de buscar un gol que dejase el pase medio hecho. Pero los primeros compases del segundo periodo fueron como los del primero. Muchos nervios y dos ocasiones para los de casa haciendo intervenir de nuevo a Courtois. Cuando hay protagonismo del portero es señal de que el rival insiste y agobia. Tardó en llegar la primera amarilla para el Liverpool. La recibió Phillips, que pudo haberse llevado otra bastante antes. Kloop dio entrada a Thiago en el centro del campo. Al Madrid se le empezaba a notar que el físico le estaba pasando factura... Costaba salir a la contra, costaba avanzar... Pero, a pesar de todo, también fuimos capaces de dar algún susto. Un balón de Valverde casi lo acaban convirtiendo en gol entre Vinícius y Benzema. Era el minuto 67 y Alisson resolvió a su favor el mano a mano con Vini para evitar el gol. Lástima porque ahí estaba el partido y la eliminatoria. 

El reloj avanzaba muy despacio y los jugadores ingleses recibían el balón en el área muchas veces. Pero ahí teníamos a Militao salvándonos. Y Nacho también rondaba por la zona. En el minuto 72 Zidane movió banquillo y dio entrada a Odriozola y Rodrygo por Kroos y Vinícius, lo que suponía la vuelta de Valverde al centro del campo para tratar de dar un poco de oxígeno a la medular blanca. Durante varios minutos se notó muchísima su presencia. Coincidió, quizás, con los mejores momentos del Madrid en el segundo tiempo. De hecho, volimos a tener una ocasión para marcar tras un buenísimo centro de Militao que Benzema, de cabeza, no supo convertir en gol por el canto de un duro. Asensio cedió su puesto a Isco de cara a un tramo final en el que los blancos parecían más enteros a medida que el cronómetro se acercaba al 90'. Quizás porque a los ingleses seguro que les parecía que los minutos corrían muy rápido y se quedaban sin el gol... El caso es que el colegiado concedió cuatro minutos de descuento y, una vez más, apareció Thibaut Courtois para salvarnos de lo que hubiesen sido unos instantes finales agónicos. Qué pedazo de portero tenemos, qué seguridad da el tío... Pitido final y 0-0. El Madrid, adelante.

Clasificación muy sufrida en la que valió el resultado favorable de la ida. El Real Madrid entra en las semifinales como uno de los cuatro mejores equipos de la máxima competición europea. Partido en el que hubo que ponerse el mono de faena pero que se resolvió de forma favorable para los nuestros. Brillaron los futbolistas de retaguardia y los que aportan trabajo. Ojo a Valverde, que una vez más demostró lo valiosísimo que resulta su polivalencia y no desentonó para nada en el lateral derecho con la ayuda de Militao, otro que está demostrando ser un central enorme. Ambos estuvieron descomunales, al igual que Courtois y Nacho

LIVERPOOL: Alisson, Alexander-Arnold, Robertson, Phillips, Ozan Kabak (Diogo Jota, 60'), Fabinho, Wijnaldum, Milner (Thiago, 60'), Roberto Firmino (Shaqiri, 82'), Salah y Sadio Mané (Chamberlain, 82').

REAL MADRID: Courtois, Valverde, Nacho, Militao, Mendy, Casemiro, Modric, Kroos (Odriozola, 72'), Asensio (Isco, 82'), Vinícius (Rodrygo, 72') y Benzema.

'HAT TRICK' DE GUTI

El canterano respondió jugando como delantero durante la temporada 2000-01

El 14 de abril de 2001 el Real Madrid recibió al Villarreal para disputar el partido correspondiente a la jornada 30 del Campeonato Nacional de Liga. Fue una jornada que sirvió de homenaje al recién fallecido Ramón Mendoza. El hijo mayor del ex presidente recogió una placa en el Pabellón Raimundo Saporta antes de iniciarse el partido de la Liga ACB entre el Madrid y el Barcelona y esa misma noche también recibió la Medalla al Mérito Deportivo de manos del secretario de Estado para el Deporte, Juan Antonio Gómez Angulo, antes de iniciarse el partido del Bernabéu frente al Villarreal. Los dos equipos, el de básquet y el de fútbol, se sumaron al homenaje dedicando al desaparecido mandatario blanco sendas victorias. El triunfo del Bernabéu, un rotundo 4-1 sobre el 'submarino amarillo' tuvo un destacado protagonista: José María Gutiérrez 'Guti'. El canterano, que protagonizó una gran campaña, anotó un 'hat trick' en uno de sus partidos más recordados. Y uno de los goles fue sencillamente espectacular. Concretamente, el 1-0

Los visitantes apretaron de inicio y generaron un par de ocasiones, incluyendo un balón al poste de Palermo. Sin embargo, el Real Madrid se asentó y en el minuto 21 se adelantó en el marcador con la obra de arte de Guti. Roberto Carlos le envió un pase por alto desde la banda izquierda que el de Torrejón de Ardoz, de primeras y según le venía, remató de forma espectacular con una perfecta vaselina que superó por alto al guardameta López Vallejo. Guti corrió a celebrarlo al fondo mientras se cubría la cabeza con la camiseta y festejaba con rabia y sentimiento la consecución de tan excelente gol. Un gol precioso, seguramente el que todos recordamos y el primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en Guti. Con ese 1-0 se llegaría al descanso pero quedaban 45 minutos por delante para ampliar el marcador y disfrutar de la inspiración de un José María Gutiérrez desatado. En el 50' el británico Steve McManaman, entrando por la izquierda, cedió al centro del área para que Guti, en funciones de delantero centro, empujara a placer el 2-0 de la noche, segundo en su cuenta particular. De nuevo efusiva celebración del autor del tanto, que en aquel encuentro portó, además, el brazalete de capitán del equipo. En la fiesta de Guti también se coló el bueno de Roberto Carlos cuando, en el minuto 54, ejecutaba uno de sus clásicos lanzamientos de falta, un espectacular cañonazo con efecto que superó por fuera a la barrera y se coló como un misil a la izquierda de la portería del Villarreal. Quedaba más de media hora por delante pero el resultado estaba visto para sentencia con el 3-0. Cinco minutos después llegaría el último tanto del partido tras una estupenda acción de Savio. El brasileño controló en campo del Madrid deshaciéndose de dos rivales e inició un tremendo sprint con el balón controlado. Avanzó deshaciéndose de quienes le salían al paso y encaró portería acompañado por Guti por la derecha. Savio fue generoso y envió al canterano que, sutilmente, tocó lo justo para picar el esférico y superar al portero anotando de esta forma el 4-0. 'Hat trick' de Guti. Todavía tuvo alguna ocasión más el Real Madrid, pero el marcador no se movió más y el líder sumó una nueva victoria en su casillero. Un triunfo que tuvo como gran protagonista al 14 madridista.

La revista Real Madrid, en la ficha técnica del partido, destacó a Guti como el mejor del partido. "Sin duda alguna su mejor partido desde que subió al primer equipo. Demostró que es un fuera de serie, que se ha adaptado a la perfección a la posición que le ha asignado Vicente del Bosque. Sus tres goles rubrican  una sensacional temporada, en la que se está destapando como un gran goleador. El canterano está en un gran momento de forma", relataba la publicación oficial del Club.

REAL MADRID: Casillas, Míchel Salgado, Roberto Carlos (Flavio, 45'), Karanka, Helguera, Makelele (Raúl, 62'), Figo (Munitis, 70'), McManaman, Savio y Guti.

VILLARREAL: López Vallejo, Xavi Roca (Galván, 72'), Quique Álvarez, Quique Medina, Arruabarrena, Jorge López, Amor (Jaime, 69'), Gracia, Javi Calleja (Craioveanu, 53'), Víctor y Palermo.

GOLES
1-0 min. 21 Guti
2-0 min. 50 Guti
3-0 min. 54 Roberto Carlos
4-0 min. 59 Guti

viernes, 9 de abril de 2021

ENTREVISTA A BRAIS IGLESIAS

Coautor del libro 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)' 

"LA HISTORIA DEL REAL MADRID DE BALONCESTO NO ESTÁ SUFICIENTEMENTE RECONOCIDA EN ESPAÑA. FUERA, SÍ"

En octubre de 2018 llegó a las librerías el libro 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)', de Ediciones JC. Redactado a tres manos por Óscar Antón, Macarena García y Brais Iglesias, la obra supone un excelente repaso a la trayectoria de la Sección de básquet madridista que en este 2021 cumple 90 años. Aprovechando la efeméride me pongo en contacto con uno de los coautores, Brais Iglesias Castro (Lugo, 14-10-1990), para hablar del libro y de su contenido. Creador de la web '24 Segundos en Blanco' y redactor de la revista Madridista Real, Iglesias es un gran aficionado al baloncesto blanco y toda una voz autorizada para hablar de jugadores, mitos y leyendas de una sección deportiva que, a la sombra del fútbol, ha conseguido para el Club éxitos deportivos, títulos, trofeos y mucho prestigio. Aunque en ocasiones no sea suficientemente reconocido.

Historias del Real Madrid: Lo primero de todo, comentar que me gusta mucho el título del libro (Risas)...

Brais Iglesias: Pues te contaré que ahí, lo que realmente queríamos hacer era plasmar que no es sólo contar datos, es también contar Historia. Entonces fue súper sencillo porque yo creo que el título ya lo teníamos pensado con el editor incluso antes de entregar el borrador final. Le pareció bien porque su editorial, Ediciones JC, había sacado un par de años antes un libro que se titulaba 'Historias del baloncesto español'. Entonces, para el editor suponía también como tener una misma colección, digamos. Al editor le pareció bien la idea y nos quedamos con ese título.

HDRM: ¿Cómo nace 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)'?

BI: Los tres autores somos redactores de '24 Segundos en Blanco', que es un medio de comunicación que cubre al Real Madrid de Baloncesto. En 2015 habíamos publicado ya un libro en conmemoración de La Novena Copa de Europa de Baloncesto ('Nuestra Novena'). En esa ocasión lo habíamos auto editado, no habíamos contactado con ninguna editorial. Esa experiencia del libro nos sirvió realmente para presentar un proyecto a una editorial. Óscar, que es uno de los autores, y yo llevábamos un par de años hablando de la posibilidad de escribir otro libro contando la Historia del Real Madrid, porque realmente no hay nada escrito. Hay muy poco. Realmente surge así, lo comentamos en el grupo de la web y Macarena se interesó y entre los tres empezamos a preparar todo el proyecto. Contactamos con la editorial y lo que hicimos fue, básicamente, presentarles un pequeño borrador con diez historias. Cuando ya nos dieron el 'ok' de que les parecía interesante ya fue cuando empezamos a diseñarlo todo.

HDRM: ¿Cómo resulta redactar un libro entre tres personas?

BI: Muy bien. Ya nos conocíamos de hace tiempo y coordinarnos fue muy fácil. Óscar y yo ya teníamos una experiencia previa escribiendo historias sobre el Club, sobre la Historia del Real Madrid. Y Macarena, por su lado, también incluso antes de entrar en '24 Segundos en Blanco'. Entonces resultó ser muy fácil todo porque ya teníamos una base a partir de la que irnos documentando, haciendo entrevistas... Así que funcionó todo muy bien.

HDRM: ¿Os organizabais repartiendo los capítulos y las historias?

BI: Sí. Teníamos un pequeño guion con las historias que queríamos escribir. Imagínate, empezamos seleccionando treinta o cuarenta historias. Esas treinta o cuarenta historias nos las íbamos repartiendo. 'Yo quiero escribir sobre esto'. Y entonces yo me documento, entrevisto a los protagonistas si es posible... Hacíamos eso pero, muchas veces, lo que ocurría era que, por ejemplo, si Macarena entrevistaba a un ex jugador, aprovechábamos esa entrevista para documentar cuatro o cinco historias diferentes. En ese sentido fue muy dinámico todo, no hubo inconvenientes. Fue todo muy fácil. Influyó también que los tres ya nos conocíamos personalmente. Es distinto que si no conoces a una persona, con lo que a la hora de coordinarse sería más complicado.

HDRM: A vosotros, como autores... ¿Os gusta el baloncesto, os gusta la Historia, o todas las facetas relacionadas con el baloncesto?

BI: Mira, por ejemplo, mi compañero Óscar aparte de estar toda la vida vinculado al baloncesto como jugador y entrenador también ha llegado a narrar partidos en alguna radio cuando era más joven. Es coleccionista de camisetas, así que su faceta ha estado siempre muy vinculada al baloncesto. Yo fui quien creó '24 Segundos en Blanco' a los 18 años y desde entonces ya me fui interesando por los temas de la historia del Club. Y Macarena, aparte de colaborar con nosotros, antes había estado en la Federación de Baloncesto, así que también tenía un vínculo muy estrecho con muchos jugadores.

HDRM: ¿Con qué criterio seleccionasteis los capítulos y las historias que queríais tratar? ¿Fue una especie de 'brainstorming'?

BI: Pues sí, más o menos fue así. Íbamos soltando ideas. Por ejemplo, yo decía: 'Este jugador está muy infravalorado en la historia del Club. No hay casi nada escrito sobre él'. Así que decíamos que su historia tendría que entrar seguro en el libro. Después hay otras historias que, como son tan conocidas, nos parecía imposible dejarlas fuera. Imagínate, Fernando Martín... Hay mucho escrito sobre Fernando, pero también teníamos que tener una historia sobre él porque, si no, quedaría cojo el libro. Y después queríamos tratar otras historias más curiosas, más peculiares... Por ejemplo, hay una historia que es sobre el primer viaje del Madrid a la URSS en la que ahí, realmente, lo que se explica es el contexto político de España y cómo se gestionaron todos los permisos para ir a jugar fuera. Es también muy interesante porque aunque no te guste el baloncesto es como aprender historia de España. Así que más o menos tuvimos esos tres criterios: El de las historias que tienen que estar sí o sí porque son mitos del Club, otro es el de personajes, partidos o títulos que están como olvidados y que queríamos reivindicar. Y después otras historias peculiares que no sean estrictamente de baloncesto sino que también puedan estar vinculadas con la sociedad o la política.

HDRM: ¿Quedaron muchas en el tintero a la hora de cerrar el libro?

BI: Teníamos como diez historias que descartamos porque teníamos que tener, más o menos, una extensión que nos había indicado la editorial. Son 10 historias que en un futuro nos gustaría escribir en un siguiente libro o en una siguiente edición. La idea sí que es la de lanzar una segunda parte pero, claro, en el contexto actual... Estamos esperando a ver si la editorial le interesa o no, pero en el futuro sí que nos gustaría lanzar una segunda parte.

HDRM: El baloncesto del Real Madrid cumple 90 años. ¿La gran pregunta que tengo es si está suficientemente reconocida esa Historia o no?

BI:
Dentro de España no tanto, pero fuera mucho. No sé si Óscar o Macarena están de acuerdo conmigo, es una percepción personal mía. Si hablas con un periodista griego él es consciente del alcance que tiene el Real Madrid aunque esté jugando mal o aunque esté en horas bajas, digamos. Es consciente de ese estatus. En cambio yo creo que aquí en España es como que no se le presta tanta atención. Incluso, si te das cuenta, la propia Liga ACB parece que borra toda la historia que es anterior a la Liga ACB. Eso es claramente para borrar la Historia del Real Madrid, que es el equipo que dominaba. Así que yo creo que dentro de España no tanto pero fuera sí. Si hablas con periodistas y ex jugadores extranjeros que se enfrentaron al Real Madrid sí que notas que realmente valoran la Historia del Real Madrid.

HDRM: Al final, yo tengo la sensación de que en España no le damos importancia a cosas que sí que deberían tenerla. Es una Sección importantísima del Club y parece que está ahí en una especie de segundo plano. Al ser un Club potente en fútbol parece que el baloncesto queda como una especie de 'hermano pobre' o algo así...

BI: Sí, sí... Y eso que, por ejemplo, en lugares como la antigua URSS o Yugoslavia el Real Madrid por lo que se hizo conocido fue por el baloncesto, porque es el deporte rey allí. Digamos que el Real Madrid de Baloncesto también ayudó a difundir el madridismo.

HDRM: Analizando todos esos 90 años de Historia, ¿cuál crees que es el mayor logro deportivo que ha alcanzado la Sección?

BI: Uffff... Muy complicado, porque lo fácil sería hablarte de la época de Pedro Ferrándiz en la que ganamos 4 Copas de Europa y dominamos el baloncesto... Pero yo creo que la etapa actual de Pablo Laso tiene también mucho mérito porque el baloncesto se ha globalizado más, es más complicado competir en Europa... Yo te hablaría, quizás, de esas dos etapas, la de Pedro Ferrándiz y la actual de Pablo Laso.

HDRM: Me imagino que destacar la figura de un jugador importante será imposible también...

BI: A ver, en ese sentido te podría decir, por ejemplo, Clifford Luyk. Tú si miras su palmarés, su trayectoria y sus números... Es que es imbatible. Es el jugador que más títulos tiene. Encima es un jugador extranjero que viene, se nacionaliza español... Tú, si hablas ahora con él, es un madrileño más. Así que te diría que Clifford Luyk porque su fichaje fue realmente muy importante para empezar a dominar el baloncesto en Europa. Creo que se le puede comparar con Alfredo Di Stéfano.

HDRM: Es cierto, es un caso similar. Gente que viene de fuera para dar un impulso a la Sección. Como Di Stéfano en el fútbol.

BI: Sí, realmente sí. Me parece una muy buena comparación.

HDRM: ¿Le pondrías a Luyk por encima de Emiliano?

BI: Sí, para mí sí. Su figura es superior a la de Emiliano. Emiliano, realmente te lo podría comparar, a lo mejor, con Francisco Gento.

HDRM: Es verdad... Emiliano es como Gento, jugador español, además. La similitud es muy buena. ¿Y en cuanto a jugadores carismáticos? ¿A quién destacarías?

BI: A ver, Fernando Martín tenía una personalidad que era arrolladora. En la cancha se pegaba con todo el mundo. Encima en los ochenta, que fue cuando el baloncesto estaba de moda, digamos, entre la gente joven que se empezaba a aficionar al baloncesto. Pero yo también te destacaría a Llull, de la etapa actual. Es un jugador que tiene muchísima carisma. Y después también te diría, por ejemplo, Biriukov pero por su forma de ser. Es un tío que es súper gracioso, muy competitivo... Yo creo que Biriukov siempre tuvo mucho vínculo
con la afición.

HDRM: Ya que estamos dando nombres, ¿te atreverías a darme un quinteto ideal de la Historia del Real Madrid?

BI: Pues pívot tiene que estar Clifford Luyk. De base yo creo que tiene que estar Corbalán. De escolta... A ver, es complicado porque Petrovic estuvo solo un año, así que precisamente como estuvo solo un año creo que voy a meter antes a Wayne Brabender. Después, como ala pívot tenemos a Sabonis... Pero Rullán es el jugador con más partidos en el Madrid, así que meto a Rafa Rullán. Y como alero quizás muchos no estén de acuerdo pero yo creo que, de la etapa actual, Rudy Fernández es el jugador que marcó un antes y un después en la Sección. Así que Luyk, Corbalán, Brabender, Rullán y Rudy.

HDRM: Además, veo que eliges jugadores de distintas épocas, que es lo bonito a la hora de hacer este tipo de equipos. Me parece que es lo acertado para realizar un reconocimiento histórico y para que sea representativo de lo que ha sido la Historia de la Sección. Y sale un buen equipo...

BI: Sí, sí. ¡Es un equipazo!

HDRM: Sobre las décadas de los sesenta, setenta e incluso de los ochenta, ¿crees que están reconocidos los méritos de aquellos equipos? Hablo a nivel de afición, de prensa y de instituciones.

BI: Yo creo que hay que diferenciar lo que es el Club, que últimamente sí que está trabajando bien en ese sentido, en el de cuidar a las leyendas, reivindicar nuestra historia y todo eso. Después, sobre las instituciones... La Liga ACB no. La Euroliga yo creo que últimamente sí. Recibieron tantas críticas por no valorar lo anterior que ahora sí que están espabilando y, en ese sentido, sí que están pendientes de si hay una Final Four invitar a jugadores míticos como Sabonis, Luyk o quien sea. A nivel de aficionados yo te diría que los que llevan toda la vida yendo al baloncesto claro que sí, pero quizás la gente joven como que no le da tanta importancia. Es algo natural y que va implícito en la juventud.

HDRM: Entonces, ¿la gente joven considera a la Sección de Baloncesto como el 'patito feo' del Real Madrid al lado del equipo de fútbol? ¿O eso ha cambiado?

BI: Creo que quizás la gente joven ahora, como le ha tocado vivir una época de éxitos, lo ven con la idea del "bueno, aunque el fútbol vaya mal siempre nos quedará el baloncesto". Yo creo que es un poco eso.

HDRM: En cualquier caso, hubo unos cuantos años que la Sección estuvo deambulando sin pena ni gloria a finales de los noventa y principios de los 2000. ¿Qué pasó? ¿Qué fue lo que llevó a esa situación?

BI: Yo creo que podemos marcar el inicio de la decadencia con la muerte de Mariano Jaquotot, que fue el último gran directivo, para mí, del baloncesto. Desde su fallecimiento y la Copa de Europa de 1995 hasta el año, pongamos, 2005, que es cuando ganamos la Liga ACB con el triple de Herreros, sólo ganamos dos títulos... Una Recopa y una Liga. Las causas yo creo que son varias. La primera, la dejadez por parte del Club, que vivía una época muy convulsa. Mendoza tuvo que dimitir y el Club no estaba financieramente boyante, teníamos a Sabonis cobrando un sueldo muy alto y eso no estaba bien visto por los futbolistas... Quizás también en los noventa el baloncesto que se llevaba era más defensivo, más aburrido para el espectador, y ahí perdimos a mucha gente que se desenganchó del baloncesto.

HDRM: ¿Fue una desconexión meramente deportiva o había algo más? Es que fueron años de muy pocos títulos.

BI: Yo te puedo mencionar una anécdota que nos contó Lorenzo Sanz Junior, que fue directivo del Real Madrid de Baloncesto,
para que veas cómo trabajaba la Sección en los noventa. Cuando él llegó al cargo de Manager General, en el 98, los datos de los abonados y de los socios del Real Madrid de Baloncesto estaban, literalmente, en una caja de zapatos. Con eso te quiero decir que te puedes hacer una idea de cómo se gestionaba internamente el Madrid... No tenían ni siquiera un jefe de prensa, así que imagínate.

HDRM: Entonces... ¿Hubo realmente alguna vez riesgo de desaparecer, como pasó en su día con otras secciones del Club?

BI: Pues sí. Según muchas fuentes, hubo un intento de fusionarse con el Estudiantes en la primera época de Florentino, digamos que entre 2000 y 2004. Y hubo después un segundo intento de cerrar la Sección cuando iba tan mal, en la época en la que coincidieron Florentino y Laporta. Es una información que me llega de varias fuentes, aunque desde el Club nadie te va a decir que es verdad, ¿no? Lo que se barajó fue que los dos clubes cerraran sus secciones, es decir, que si el Real Madrid cerraba la sección el Barcelona también la cerraba, porque coincidía que también el Barcelona tenía problemas económicos y la sección tampoco les iba muy bien. Así que hubo esos dos intentos, digamos. Pero, afortunadamente, todo quedó en eso, en algo informal.

HDRM: Tras estos años de incertidumbre llega Pablo Laso y la pregunta es si fue una casualidad o fue un acierto. ¿Cómo se puede analizar la llegada de Pablo Laso?

BI: Cuando empieza a sonar el nombre de Pablo Laso en el verano de 2011, tenemos que ponernos en el contexto. Ettore Messina dimite unos meses antes, el Club estaba en una época muy convulsa, la afición estaba hasta las narices de que no funcionase ningún proyecto... Y empieza a sonar Pablo Laso que es un entrenador que venía del Gipuzkoa Basket, un equipo recién ascendido. Y ese era su único palmarés, porque él había estado en el Valencia Basket un año, que es un equipo de más potencial, y no lo había hecho bien. Así que inicialmente todos, y yo también me incluyo, veíamos el fichaje como un '¿pero esto qué es? Vamos para peor'. Pero hay que reconocer a Alberto Herreros, porque ahí fue una apuesta realmente de él, que apostó por él. Y a nivel de concepción de plantilla, ahí sí que se supieron complementar muy bien y montar un tándem. Yo ficho lo que tú necesitas y con los recursos que tengo yo hago el equipo. Así que me parece que podría considerarse como una decisión que era temporal, porque el fichaje de Pablo Laso ni los propios que lo ficharon lo veían como un proyecto importante. Pero con el paso del tiempo fue ganando respeto tanto dentro del Club como fuera para los aficionados.

HDRM: ¿Qué lugar ocupa en la Historia del Club la figura de Pablo Laso?

BI: Mira, si se retira Laso hoy, habría que pensarlo bien porque entre Pedro Ferrándiz y él estaría el mejor de la Historia. Podría competir perfectamente por el puesto con Ferrándiz.

HDRM: ¿Le colocamos por encima de Lolo Sainz?

BI: Para mí sí, porque Lolo Sainz, si miras su palmarés y sus años, tiene mejores cifras Laso. Y también hay que valorar que la Euroliga para mí es más competida que lo que era la Copa de Europa antes. Así que a Laso le colocaría como primero o segundo mejor entrenador. De lo que no hay duda es de que se trata de la figura más importante de la Sección del Siglo XXI. De eso sí que no hay ninguna duda.

HDRM: Y se ha metido a la afición en el bolsillo...

BI: Yo creo que lo que le vino muy bien a Laso es que él ya había sido jugador del Real Madrid y ya conocía el entorno, cómo funciona el Club... Así que todo eso fue una ventaja para él.

HDRM: ¿Cómo podemos analizar el presente del Baloncesto del Real Madrid?

BI: Estamos en una pandemia, en una crisis económica... Y el Club no quiere gastar más de lo debido, así que hay que tirar con lo que hay. En ese sentido yo veo que Laso está optimizando muy bien sus recursos porque, si te das cuenta, ahora jugadores que estén en el 'Top 3' europeo tenemos a Tavares, que para mí es el mejor pivot que hay en la Euroliga. Pero después, también, cuesta encontrar otro jugador tan diferencial, porque Llull está ya en sus últimos años. Rudy igual. Carroll, aunque sigue rindiendo bien, tiene ya casi 38 años. Felipe Reyes digamos que ya no cuenta y está en un papel muy testimonial. Anthony Randolph se nos lesionó cuando puede ser un jugador que marca las diferencias. Tenemos fichajes jóvenes como Alberto Abalde y Alocen que a mí personalmente me ilusionan mucho porque es como crear una nueva base nacional a partir de la que montar otro equipo ganador. Y, bueno, yo creo que cuando pase esta pandemia sí que va a hacer falta reforzar el equipo con dos o tres fichajes 'Top', digamos.
Jugadores que vayan a ser importantes en el equipo. Pero, mientras tanto, creo que no nos podemos quejar ni del rendimiento ni de que el Club no quiera destinar más dinero porque hay que entender también el contexto en el que nos encontramos.

HDRM: El nuevo proyecto, ¿con Laso al frente?

BI: Claro, claro. A ver, Pablo Laso, esta última renovación yo creo que va a ser su último ciclo como entrenador del Real Madrid. Creo, ¿eh? Es una impresión...

HDRM: Lo digo porque hay mucha gente que, en cuanto le hablas de cambios, parece que lo quieren cambiar todo. Ciclo nuevo y entrenador nuevo. Yo soy de la opinión de que los técnicos tienen que seguir lo máximo posible, mientras puedan seguir trabajando. La estabilidad es importante.

BI: Totalmente de acuerdo. Estamos hablando de una nueva etapa con nuevos jugadores pero con Laso al frente y ya ir preparando el relevo de Laso porque yo no veo a Laso más de dos o tres años, digamos. Yo creo que él mismo también es consciente del desgaste que tiene el estar tanto tiempo en el Madrid. Creo que él va a ser el que diga que se quiere echar a un lado y que busquen a un sustituto. En estos diez años ya hubo momentos en los que Laso estuvo a punto de salir. Eso también desgasta mucho.

HDRM: En cualquier caso entendemos que hay un buen futuro y que no hay riesgo de que la Sección desaparezca.

BI: No, no, no... Para nada. Y en eso también te diría que tuvo mucho que ver la nueva etapa de la Euroliga. Más ingresos, mejor organización de la competición... Yo creo que eso también influye para que Florentino Pérez vea que merece la pena invertir en baloncesto. 

HDRM: Bueno, entonces, si la Sección sigue adelante, con esas historias que habíais descartado en su momento y tenéis en la nevera y los nuevos años que vengan sí que habrá material para un segundo libro de 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)'.

BI: (Risas) Sí, yo creo que sí, que perfectamente podríamos sacar otro libro con la misma extensión y con otras historias, tanto antiguas, que han quedado descartadas, como de la época más moderna.