domingo, 22 de noviembre de 2020

DI STÉFANO VUELVE AL BANQUILLO

Se cumplen 30 años del comienzo de su segunda etapa como entrenador del Real Madrid

Le costó un poco decidirse, pero finalmente aceptó. El 22 de noviembre de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, Alfredo Di Stéfano volvía a ponerse el chándal por última vez para iniciar su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. Don Alfredo prestó un nuevo servicio al Real Madrid al aceptar sentarse en el banquillo del equipo blanco para suceder a John Toshack. Tras la salida del galés, Ramón Grosso y José Antonio Camacho dirigieron los entrenamientos en la Ciudad Deportiva de forma provisional y a la espera de la llegada de un nuevo técnico. El cese en plena temporada, en el mes de noviembre, suponía que no fuese tan fácil escoger al nuevo entrenador. Muchos de los preparadores que podían gustar en la casa blanca de cara a futuro se encontraban entrenando en aquellos momentos, así que lo lógico era que alguien se hiciese con el mando del vestuario de manera interina hasta final de temporada. Alguien de la casa... Ramón Mendoza echó mano de Di Stéfano, en aquellos momentos Asesor Presidencial, cuya última experiencia en los banquillos del fútbol español se remontaba a la temporada 1987-88 con el Valencia. Aunque según señalaban los medios el hispano argentino era un poco reacio a volver a entrenar, aceptó con la idea de dirigir a la escuadra hasta la llegada del nuevo técnico, sin cerrar las puertas a terminar la temporada si los resultados eran positivos.

La confirmación de Di Stéfano como entrenador se hizo oficial el miércoles 21 de noviembre con su comparecencia antes los medios de comunicación. Grosso y Camacho seguirían en el equipo en calidad de ayudantes y el nuevo cuerpo técnico lo completaría Fernando Mata como preparador físico. Don Alfredo se encargó de dejar bien claro que formaban parte de un equipo técnico y que formaban parte de "un triunvirato". Él sería el entrenador pero el equipo lo conformaría junto a sus dos ayudantes. Al día siguiente, jueves 22 de noviembre, los tres preparadores salieron al césped de la Ciudad Deportiva junto a sus pupilos. Di Stéfano volvía a entrenar al Real Madrid, a quien ya había dirigido en las temporadas 1982-83 y 1983-84.

La llegada de Di Stéfano al banquillo le sentó bien al equipo durante unas semanas. Se estrenó ganando 3-0 frente al Betis y encadenó cinco partidos consecutivos con victoria incluyendo los dos triunfos ante el Barcelona, con goleada incluida en el Bernabéu, en la Supercopa de España. Aquel sería el único título de la temporada y el único en el palmarés de Don Alfredo como míster del conjunto blanco. La Supercopa supuso un respiro pero pronto volvieron los problemas... El final de año y el comienzo de 1991 fueron un suplicio para el Madrid, que perdió 4 partidos en 5 jornadas situándose en la sexta posición de la tabla. Dos victorias ante Castellón y Sevilla, la segunda con goleada 7-0, frenaron la caída pero después llegaron dos empates consecutivos. Se ganó 2-0 al Zaragoza en la que sería la última victoria con Di Stéfano de entrenador y, a partir de ahí, caída libre del equipo. 1 empate y 5 derrotas, incluyendo las eliminaciones en Copa del Rey frente al Atlético de Madrid y en Copa de Europa frente al Spartak. Alfredo Di Stéfano no acabó la campaña y dejó el equipo. No pudo dar con la tecla. El Madrid era sexto cuando se cesó a Toshack y era séptimo, fuera de puestos europeos, cuando se marchó el hispano argentino. 

En total, Alfredo Di Stéfano dirigió 21 partidos al Real Madrid en su segunda etapa como técnico madridista. Se ganaron 9 partidos, se empataron 3 y se perdieron 9. La convulsa temporada 1990-91 se concluyó con Radomir Antic en el banquillo.

sábado, 21 de noviembre de 2020

LORENZO SANZ, PRESIDENTE

Sucedió a Ramón Mendoza en la presidencia del Real Madrid en el año 1995 

El 21 de noviembre de 1995, tal día como hoy de hace 25 años, se iniciaba la presidencia de Lorenzo Sanz Mancebo en el Real Madrid. La dimisión de Ramón Mendoza un día antes le permitió convertirse en el máximo mandatario blanco tras ser proclamado en una reunión de la Junta Directiva. El hasta entonces vicepresidente primero de la entidad, de 52 años, había llegado al Club en 1985 junto a Mendoza y siempre fue considerado como su sucesor natural. Los complicados momentos por los que atravesaba el Real Madrid en lo económico, social y deportivo aceleraron los acontecimientos que llevaron a la marcha de Mendoza tras diez años en el sillón. Eso propició el salto a primera línea de Sanz.

En su primera comparecencia como Presidente, Lorenzo Sanz apareció acompañado por sus directivos Francisco Bustos, José María López Tejero, Juan Manuel Herrero, Carlos Escudero, Juan Palacios y Antonio Méndez trasladando un mensaje pacificador de concordia y de optimismo de cara a la recuperación financiera de la entidad. "Sé que no es una tarea fácil y rápida, pero esta Junta Directiva que presido tiene las soluciones para ir equilibrando la economía del Club. Pido un margen de tiempo suficiente para aportar esas soluciones económicas", aseguraba Sanz. "Quiero ser el presidente de una Junta Directiva que pase lo más desapercibida posible. No queremos estar en los medios de comunicación de manera continua, porque eso no es bueno para la Sociedad. Yo espero que de esta manera empecemos a hablar de deporte, de los éxitos de los equipos de fútbol y baloncesto", argumentó también el nuevo presidente, haciendo alusión a su intención de pasar inadvertido, algo con lo que desde luego parecía querer distanciarse del modo de proceder de Ramón Mendoza, hombre tremendamente popular y muy habitual en los medios de comunicación. "El Real Madrid está por encima de las personas, de los nombres, y nosotros estamos dispuestos a que la tradición continúe", matizaba. De cara a la nueva etapa que se iniciaba el Presidente realizaba un llamamiento a la masa social: "Las puertas del Real Madrid están abiertas a todos los madridistas que quieran colaborar y prestar su ayuda". Lorenzo Sanz iniciaba con muchas ganas su etapa al frente del Club y su intención era hacerlo todo lo mejor posible para satisfacer los deseos de la afición. "Espero ganar la confianza de los madridistas. Sólo pido tiempo, nosotros vamos a dedicar todo nuestro trabajo y esfuerzo por el bien del Real Madrid", afirmaba Sanz.

En diciembre de 1995 la revista Real Madrid, en su número 74, informó de todo lo que había sucedido en el plano institucional en aquel convulso mes de noviembre. "Lorenzo Sanz Presidente. Aquí paz y después gloria", titularía en su portada la publicación oficial del Club. En las páginas 4 y 5 la revista ofrecía una carta del nuevo presidente a los madridistas. "Ser presidente supone la coronación de ese maravilloso sueño que posee toda persona que ama este Club y siente que puede contribuir a engrandecerlo. Asumo esta presidencia con el respeto que imprime llevar las riendas de una entidad que para muchos, y entre ellos me incluyo, es muchísimo más que una institución deportiva", escribía Sanz. "Es evidente que tras los acontecimientos acaecidos recientemente, quiero mirar hacia el futuro con vuestro apoyo y con vuestra crítica constructiva. Hay que trabajar por el Real Madrid, que no es ni de la Junta Directiva ni de los socios compromisarios, sino del conjunto de los socios, de los hombres y mujeres del Real Madrid, de la gran familia madridista", añadía. Sanz se dirigía a la masa social y al madridismo en general para ponerse a su disposición y para comentar algunos aspectos referidos a la situación del Club. "Esta Junta Directiva que presido está marcada por la fe, la ilusión y las ganas de trabajar. Conoce los problemas y las posibles soluciones. Y desea exponeros un proyecto ilusionante. Por eso os pido tiempo, el necesario para llevar adelante nuestros proyectos e ideas. Debéis exigirnos, pero dando un margen de confianza. Debéis juzgarnos, pero después de un plazo. Y si en el futuro lo hacemos mal, no dudéis que las urnas estarán para deslegitimarnos. Pero si lo hacemos bien, que es lo que espero y deseo, habremos cumplido el objetivo de engrandecer nuestro Club. Y estoy convencido de que somos capaces de sacar a esta Entidad adelante", concluía la misiva del nuevo Presidente del Real Madrid.

viernes, 20 de noviembre de 2020

EL ADIÓS DE RAMÓN MENDOZA

Se cumplen 25 años de la dimisión del Presidente del Real Madrid entre 1985 y 1995

Cuando Ramón Mendoza dejó el Real Madrid se marchó el Presidente que había llevado las riendas del Club desde mi más tierna infancia. Tenía la sensación de que llevaba toda la vida en el cargo... Él había sido el que había apuntalado el Madrid de la Quinta del Buitre con los grandes fichajes que dieron pie a una de las etapas más brillantes de la entidad. El Presidente de la Quinta del Buitre. El de las 5 Ligas consecutivas. Había hecho cosas muy buenas, sobre todo en sus primeros cinco años de mandato, y otras no tan buenas, sobre todo en sus últimos cinco años. Pero, para lo bueno y para lo malo, Mendoza siempre había estado ahí, con su estilo inconfundible y sus peculiares formas. La verdad es que se hacía raro pensar en un Real Madrid sin Ramón Mendoza al frente...

Pero, ¿cómo se había llegado a todo aquel embrollo? La dimisión de Mendoza fue un capítulo más de la terrorífica temporada 1995-96 a la que tantas veces hago mención. Lo que pasó en el Real Madrid aquella temporada, madre mía... A la mala situación deportiva se unieron problemas extradeportivos de todo tipo. La situación social del Club tampoco pasaba por su mejor momento y las aguas bajaban revueltas para Mendoza, que venía de ganar las elecciones que se habían celebrado el 19 de febrero de aquel mismo año 1995 frente a los candidatos Florentino Pérez y Santiago Gómez Pintado pero que no había conseguido pacificar a una oposición cada vez más hostil tomando como base para sus argumentos la complicada situación económica que atravesaba la entidad de Concha Espina.

El detonante de todo fue el varapalo de la Asamblea del domingo 22 de octubre de 1995 en la que se rechazaron las cuentas del ejercicio 1994-95. Pese al revés Mendoza advirtió que no pensaba dimitir, como le habían sugerido algunas voces en el momento de la suspensión de la sesión. Sólo un día después, el lunes 23 de octubre, Lorenzo Sanz realizó unas declaraciones que fueron recogidas en su portada por el diario Marca. "Once años en el poder desgastan", afirmaba el vicepresidente, al que todos veían desde hacía tiempo como el sucesor natural de Ramón Mendoza.

A finales de octubre la revista Don Balón ya avisó de la inminente proclamación de un nuevo presidente. El número 1046 correspondiente a la semana del 30 de octubre al 5 de noviembre de 1995 presentaba en su portada a Lorenzo Sanz y unas declaraciones en exclusiva: "Ha llegado mi hora". El entonces vicepresidente era muy claro: "La etapa de Mendoza toca a su fin. Si todo va bien, tras la asamblea del 26-N seré presidente". Sanz incluso hablaba de lo que más preocupaba en aquellos momentos: "Estoy capacitado para resolver la situación económica del Club". El tema ocupó las primeras ocho páginas completas de la publicación, lo que ofrece una idea de la importancia de lo que se contaba. Los periodistas Santi Trubat y Juan Carlos Casas firmaban un trabajo en el que se decía: "Aunque estaba cantado, el relevo se producirá antes de lo previsto por culpa del fracasado pacto entre Mendoza y Florentino Pérez". Se referían a la famosa fotografía del martes 24 de octubre en la que ambos aparecían estrechándose la mano tras una reunión "por el bien del Madrid". Sólo habían pasado nueve meses desde las elecciones. Al parecer Mendoza y Pérez pretendían adelantar unos nuevos comicios, lo que ofrecería a Florentino una nueva oportunidad para acceder a la presidencia. "A mí no me interesan las reuniones que puedan tener Mendoza y Pérez. Ni uno ni otro están legitimados para convocar elecciones, ni la Junta va a pactar con nadie", advertía Lorenzo Sanz en una declaración recogida por Don Balón. El semanario, por cierto, resumió la situación de crisis con una serie de viñetas humorísticas a lo largo de las ocho páginas en las que, con caricaturas, básicamente se contaba que Mendoza había gastado mucho dinero en fichajes para dejar un Real Madrid ganador a Lorenzo Sanz. Pero dado que no había tanto dinero como Mendoza creía, el presidente le pedía a Juan Miguel Villar Mir que le avalara prometiéndole la presidencia, lo que despertaba el malestar de Lorenzo Sanz, vicepresidente y sucesor natural de Mendoza. Tras el fracaso de la Asamblea General entraba en escena Florentino, lo que terminaba haciendo perder la paciencia a un Lorenzo Sanz que se sentía traicionado. La historieta terminaba con Mendoza marchándose por la puerta de atrás.

El runrún en los medios durante aquellos días indicaba que Mendoza podía abandonar el cargo antes incluso del día 26 de noviembre, fecha de la Asamblea en la que los compromisarios debían aprobar las cuentas rechazas el 22 de octubre. Mendoza trataba de marcharse dejando la situación pacificada pero ese objetivo era un tanto difícil a causa de la indignación que los componentes de la Junta Directiva sentían tras enterarse de la reunión que el todavía Presidente había mantenido con Florentino Pérez. No había posibilidad de pactos. La Junta estaba con Lorenzo Sanz. "No tengo ningún interés de estar en donde no estoy a gusto", declaraba por su parte el mandatario blanco. La suerte estaba echada para Ramón Mendoza. "Me largo", avanzaba. La pregunta era cuándo se haría efectiva la marcha. ¿Llegaría a la Asamblea?

El miércoles 15 de noviembre de 1995 el diario Marca titulaba a toda página con la noticia. "The End". Como si se terminara una película... Sobre fondo negro el periódico llevaba a su portada un collage con imágenes significativas de lo que había su trayectoria como máximo mandatario del Real Madrid. Arriba, a la derecha, entrecomillaban el "Me voy" del todavía presidente. "Ramón Mendoza ya ha tomado la decisión de abandonar la presidencia del Real Madrid. El día elegido es el próximo lunes. Tras despedirse de la plantilla y del resto de directivos, dará el relevo en el cargo, por decisión de la actual Junta, a Lorenzo Sanz. Medida que debe ser refrendada por una Asamblea extraordinaria. De esta manera, Ramón Mendoza cierra una etapa del Real Madrid que ha durado diez años, 6 meses y doce días. Me voy…. Y aquí paz y después gloria", titulaba Marca. Según indicaba el diario, Mendoza había emplazado a la prensa al próximo lunes pero dejaba bien claro que la decisión la había tomado sin recibir ningún tipo de presión y que únicamente obedecía a razones personales. José Félix Díaz recogía declaraciones del todavía presidente blanco. "Era la única solución. Me voy por motivos personales y porque creo que es lo mejor para el funcionamiento de la sociedad. El tema de los avales es algo que se resolverá de cualquier modo pero no es un obstáculo en ningún sentido para la marcha de la sociedad. Creo que lo mejor y más útil que puede pasar al Real Madrid es que Ramón Mendoza se vaya del Real Madrid", señalaba Mendoza. "El único acoso que he sufrido es el de la Prensa. Esta directiva no es capaz de echarme. Me voy porque quiero y porque no quiero hacer daño a la entidad", añadía. Mendoza no quiso confirmar si Lorenzo Sanz pasaría a ser el nuevo máximo dirigente y sólo sentenciaba que quedaría como presidente quien eligiese la Junta Directiva. Pese a las preguntas de José Félix Díaz, Mendoza no quiso decir nada sobre Lorenzo Sanz salvo que había quedado "muy bien" con él. Lo único claro era que él lo dejaba. "Me iré por donde entré, por la puerta. Aquí paz y después gloria. La verdad es que me quedo muy a gusto conmigo mismo", sentenciaba.

Día del adiós

El lunes de 20 de noviembre de 1995, tal día como hoy de hace 25 años, Ramón Mendoza se despidió de la plantilla de jugadores. En su último partido como presidente, el sábado anterior, el Real Madrid venció 1-0 al Atlético de Madrid, líder de la clasificación, con un tanto de Raúl. Qué cosas... En un año en el que las cosas salieron tan mal en lo deportivo resultó que el Madrid le fue a ganar sus dos partidos al equipo que terminaría ganando la Liga... Ramón se pudo marchar del palco con una victoria. "A partir de ahora iré a mi sitio a chillar al árbitro y al presidente", recogía en su portada Marca. Antes de marcharse ofreció una comida a sus jugadores y cuerpo técnico. Mendoza se sentó a la mesa escoltado por el capitán Sanchís, a su derecha, y el entrenador Jorge Valdano, a su izquierda. Sanchís, en nombre del resto de sus compañeros, pronunció unas emotivas palabras de agradecimiento y le regaló un reloj a modo de recuerdo. El almuerzo transcurrió en un tono muy distendido.

El siguiente paso fue el de presentar su dimisión irrevocable ante la Junta Directiva, acto con el que puso punto y final a su presidencia. Después escenificó un acto ante los medios de comunicación en el que pronunció su famoso discurso de despedida. Acompañado por Nemesio Fernández Cuesta, que se marchó con él, Mendoza se presentó junto a algunos de los trofeos que el Club conquistó durante su mandato. Allí estaba la Liga, la Copa de la UEFA, la Copa de Europa de Baloncesto de aquel mismo año... Fiel a sí mismo hasta el final. Su despedida fue muy a lo Ramón Mendoza... "Comienza, por tanto, el funeral deportivo de 'corpore insepulto' por el alma del que fue presidente del Real Madrid Ramón Mendoza, ahora ya incinerado y en lo sucesivo solamente el socio 772. Yo soy en este funeral el oficiante. Sentaros, queridos representantes de todos los medios de comunicación. Os quiero, antes de nada, pedir perdón por si algo no funcionó bien entre nosotros por culpa mía en estos largos años. Donde quiera que esté, siempre contaréis con mi afecto", leyó el ya ex presidente, que había sacado unos apuntes escritos de su propio puño y letra. Lo dicho, genio y figura hasta el último día. "Me voy harto de tanto acoso de pequeños tiburones y de deslealtades precipitadas", detalló en una intervención en la que, sin embargo, también afirmó: "No quiero hacer sangre". En aquella comparecencia tan peculiar hubo momentos emotivos como cuando recordó a quienes ya no estaban: Mariano Jaquotot, que había fallecido un año antes, Fernando Martín... También tuvo palabras para su pareja Jeannine Girod, para sus hijos, para Raimundo Saporta...

Y se marchó. El presidente con el que el Real Madrid había ganado 26 títulos. El que más tiempo había permanecido en el cargo por detrás de Don Santiago Bernabéu... Un personaje tremendamente popular que ocupó páginas y páginas en la prensa. Se marchaba uno de los rostros más carismáticos del mundo del deporte y de la alta sociedad de la década de los ochenta y de los noventa. Como aquel mismo día anunció, su siguiente proyecto sería el de escribir un libro que se titularía 'Dos pelotas y un balón'. Sabiendo cómo era Mendoza aquello parecía otra de sus clásicas ironías, pero no era una coña, no. Era cierto. El libro, editado por El País Aguilar, fue presentado unos meses más tarde... Desvinculado del Real Madrid, Ramón Mendoza Fontela falleció el 4 de abril de 2001 a los 73 años mientras se encontraba de vacaciones en Bahamas.

viernes, 13 de noviembre de 2020

JUAN MONJARDÍN

Futbolista del Real Madrid entre 1919 y 1929 

El lunes 13 de noviembre de 1950, tal día como hoy de hace 70 años, fallecía en accidente de circulación Juan Monjardín Callejón, ex futbolista del Real Madrid e Internacional con la Selección española. Aunque quizás no suene mucho a las nuevas generaciones, Monjardín fue uno de esos futbolistas de culto para los aficionados a la Historia del Real Madrid y recibió la Medalla al Mérito Deportivo de la Delegación Nacional de Deportes por su trayectoria deportiva. En las primeras páginas del libro 'Historia Gráfica del Real Madrid' editado por el Diario As en el año 1997 aparece una lámina con los primeros astros que destacaron jugando en el Club. Alrededor de una imagen de la famosa estatua de Sotero Aranguren y Alberto Machimbarrena aparecen, por este orden, Juan Monjardín, Félix Quesada, René Petit y Santiago Bernabéu. "Héroes de aquella época", como señala el texto en la casilla correspondiente a la imagen. Y es que Monjardín jugó en los años veinte. Hay que olvidarse de buscar vídeos para verle en acción porque no creo que exista mucho material cinematográfico para poder hacernos una idea de cómo jugaba al fútbol. Sólo queda tirar de libros y confiar en las crónicas de la época.

Juan Monjardín Callejón nació el 24 de abril de 1903 en La Coruña. En la obra de ABC 'Historia Viva del Real Madrid' se le describe, de forma resumida, así: "Delantero centro. Uno de los símbolos del club. Ingresó en el Madrid de la temporada 1917, en juveniles, para subir al primer equipo en 1919. Era un todo terreno, valiente, con un impresionante fuelle. Abandonó el club el año 1928". Como después veremos, el propio Santiago Bernabéu recordaba cómo antes de llegar a vestir la camiseta blanca Monjardín ya era un entusiasta seguidor del conjunto blanco. En la enciclopedia 'Cien Años del Real Madrid', editada por el Diario As, dedican dos páginas al jugador señalando que sus comienzos como futbolista se remontaban a su paso por el Colegio del Pilar. Describían lo mejor y lo peor de su estilo de juego. "Sus remates de cabeza eran temidos por los guardametas rivales. Temible cuando Bernabéu le lanzaba pases rasos entre las defensas, ante los cuales nunca se amilanaba, o cuando Muñagorri o Del Campo centraban suavemente buscando su cabeza", señala la obra en cuanto a sus virtudes. Sobre sus defectos se lee lo siguiente: "No era un dechado de técnica cuando el cuero caía a sus pies entre sus piernas zambas. Tosco y atropellado en sus evoluciones lo suyo siempre fue resolver dentro del área y empujar al equipo hacía arriba con su contundencia y su animosidad inacabable". Con las descripciones de la obra de As podemos imaginarnos cómo se desenvolvía Monjardín sobre los terrenos de juego. Se trataba de un delantero centro rematador al estilo clásico de un fútbol todavía no estaba muy desarrollado, un ariete muy físico con buen remate y mucha capacidad de sacrificio. En cierto modo, se puede decir que aglutinaba muchas de las virtudes que siempre han gustado al público del Real Madrid.

Con sus virtudes y defectos Monjardín se convirtió en un habitual del Real Madrid de la década de los veinte. Debutó en enero de 1919 en el Campeonato Regional y se estrenó como goleador en el Campeonato de Copa de la temporada 1919-20. A medida que adelantó su posición en el campo para acercarse más a posiciones ofensivas fue incrementándose su importancia en el equipo y llegó a compartir delantera con Santiago Bernabéu. Se convirtió en uno de los ídolos del madridismo de la época por su implicación y su efectividad en el campo. Participó activamente en la consecución de 6 Campeonatos Regionales, los correspondientes a las temporadas 1919-20, 1921-22, 1922-23, 1923-24, 1925-26 y 1926-27.

Sus actuaciones con el Real Madrid le abrieron las puertas de la Internacionalidad con el añadido además de ser precisamente el primer futbolista del Club blanco en lograr enfundarse la camisola de la Selección. Debutó con España el 17 de diciembre de 1922 en Lisboa en un choque que concluyó con remontada 1-2 frente a Portugal. El segundo gol lo anotó, precisamente, Monjardín. Era el noveno partido del combinado nacional, que apenas llevaba dos años de existencia y había iniciado su andadura en los Juegos Olímpicos de 1920. El delantero volvió a jugar con España el 28 de enero de 1923 en el triunfo por 3-0 ante Francia y dos de los goles llevaron su firma. Unos pocos días más tarde, el 4 de febrero de 1923, Juan fue alineado con el equipo que perdió 1-0 con Bélgica en partido amistoso disputado en Amberes. Un año más tarde fue convocado con la Selección para la disputa de los Juegos Olímpicos de París de 1924. El 25 de mayo el equipo de Italia venció 1-0 a España en partido de la fase preliminar. Aquella derrota en el Estadio Colombes supuso el punto y final de su etapa como Internacional. En total fueron 4 partidos, 2 triunfos y 2 derrotas, en los que marcó 3 goles.

La campaña 1926-27 fue su último ejercicio como jugador en activo aunque tuvo un anecdótico y efímero regreso en la temporada 1928-29. Monjardín respondió a una llamada circunstancial del Madrid para disputar un encuentro de Liga frente al Español el 2 de junio de 1929. Fue el único partido de Monjardín en el Campeonato Nacional de Liga. El Real Madrid alineó a Cabo, Urquizu, Quesada, Peña, Esparza, Pachuco Prats, Del Campo, Rubio, Monjardín, Triana y Lazcano. Rubio y Triana fueron los autores de los tantos de aquel 2-0 con el que, ya sí, Monjardín se despedía de manera definitiva de los terrenos de juego.

En resumen, Juan Monjardín disputó un total de  74 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid en los que anotó 55 goles.

Juan Monjardín se retiró muy joven. No disfrutó de las mieles del profesionalismo y dejó el fútbol con 26 años. Realizó estudios de Ingeniería y trabajó como agente de bolsa. Su relación con el Presidente Santiago Bernabéu fue estrecha y muy especial. El domingo 31 de octubre de 1943 se convirtió en el primer ex jugador del Real Madrid que recibía un partido homenaje. Fue en un encuentro que enfrentó al Madrid con el Barcelona bajo el arbitraje de Pedro Escartín, como podemos apreciar en la portada del Suplemento Gráfico Marca en el que se informaba del choque. "El Madrid y el Barcelona empatan en el partido homenaje a Monjardín", titulaba la publicación sobre aquel 1-1 con el que finalizó el choque. El Madrid formó en este encuentro disputado bajo la lluvia con Bañón, Arzanegui, Corona, Elías, Ipiña, Huete, Alsúa, Alonso, Pruden, Barinaga y Cantero. Anotó el tanto de los blancos Alonso y según la extensa crónica del periódico Mundo Deportivo los destacados por el cuadro madridista fueron Bañón y Huete. Siete años más tarde la carretera truncó su vida. Murió en un accidente registrado en las proximidades de Villatobas, provincia de Toledo, cuando regresaba de una cacería. El vehículo en el que viajaba junto a tres acompañantes chocó violentamente con un camión que se encontraba detenido en la carretera por problemas en el motor. En el siniestro murieron todos los ocupantes del coche. Monjardín tenía 47 años en el momento de su fallecimiento.

En la portada del número 4 del Boletín Real Madrid, el propio Santiago Bernabéu escribe el texto en el que se glosa su figura a modo de recuerdo tras el fatídico suceso. "In Memorian. Juan Monjardín", titula la publicación madridista. "Vigorosa personalidad, entusiasmo sin límites. Nadie como Juanito representa en nuestro Club el fanatismo por nuestro color blanco. Ya de pequeñito, capitaneando un grupo de su edad, se situaba junto a la portería del Duque de Sestao. Y desde allí remataba, anticipadamente, los avances de los que éramos delanteros del Madrid, con algarabía terrible. Era para nosotros un alivio llegar con el balón cerca del grupo formado por los Muñagorri, 'Peloto' e Isidro Sáenz de Heredia, 'El Bañero', Pastor, Escobal y tantos entusiastas chiquillos, capitaneados por Juanito, el que más gritaba y gesticulaba. Con muy pocos años salió a vérselas con jugadores de fama, pero pronto supo hacerse un círculo alrededor. A contrarios y a compañeros nos traía en jaque. ¡Pobre del que se achicase; por el Madrid había que jugárselo todo! Fue, sin duda, el más fenomenal jugador de cabeza que haya habido en España. Fuerte chutador con el pie derecho, valentía arrolladora, sentido perfecto de colocación. ¡El pequeño jefe de un grupo de chiquillos madridistas terminó en el centro delantero español de más empuje que ha existido! ¡Qué pérdida para todos, Dios mío! La historia del equipo del Madrid es la de Monjardín. Ha habido grandes jugadores, pero nadie ha jugado con tanto corazón ni ha sentido a su club como él. Todos hemos tenido, todos, hemos sido capaces de tener un momento de debilidad. Él, jamás. Todos le llevaremos siempre en nuestro corazón, y el Real Madrid le tendrá como el mejor de los mejores. Descanse en paz. Santiago Bernabéu".

martes, 10 de noviembre de 2020

ADIÓS A JUAN CRUZ SOL

Legendario jugador del Real Madrid entre los años 1975 y 1980

Este 10 de noviembre nos ha dejado otro gran ex jugador del Real Madrid. Juan Cruz Sol ha fallecido en Valencia a los 73 años de edad. Se marcha otro integrante de aquel formidable equipo madridista de los setenta que ha sido tan castigado este infausto año 2020. Goyo Benito, Ico Aguilar... Se va una Leyenda del fútbol español que siempre vistió de blanco (Valencia y Real Madrid), uno de los mejores defensas de su época e Internacional con la Selección durante varias temporadas. Pero, sobre todo, una magnífica persona, tal y como están reflejando todos los mensajes de condolencias que estamos viendo estas últimas horas, un hombre que dejó huella entre todos los que le conocieron por su cercanía, su simpatía y su amabilidad.

Juan Cruz Sol Oria nació en la localidad guipuzcoana de Elgoibar el 13 de septiembre de 1947. Allí empezó a darle patadas al balón iniciando una carrera que le llevaría a lo más alto. "Siempre estuve en el Deportivo Elgoibar, hasta llegar al Valencia. Comencé en los infantiles y terminé en regionales, en el primer equipo, hasta el año 1964, en que fiché por el Valencia", recordaría en una entrevista. Tentado por la Real Sociedad, opta por irse a la ciudad del Turia de la mano de Carlos Iturraspe. Juega con los juveniles, etapa en la que solía desempeñar las funciones de interior derecho, y alcanza la internacionalidad de la categoría. Siguió formándose en las categorías inferiores y en el filial su técnico Edmundo Suárez retrasa su posición en la banda y le coloca como lateral derecho. Debutó en Primera División con el Valencia en la temporada 1965-66, con sólo 18 años. Afincado definitivamente en el lateral derecho completó 10 temporadas con los valencianistas en los que ganó la Copa de 1967 y la Liga 1970-71 con Don Alfredo Di Stéfano de entrenador. 

En el verano de 1975 el Real Madrid llamó a su puerta y Sol se trasladó a la capital para formar parte del segundo proyecto del yugoslavo Miljan Miljanic. Estaba cerca de cumplir los 28, aunque algunas fuentes hacían hincapié en la edad del jugador, incluso poniéndole más años, circunstancia que se reflejaba al comienzo de su primera aparición en el Boletín oficial del Real Madrid de septiembre de 1975. "Cuando leí que tenía 29 años llegué, incluso, a reírme. Mi carnet de identidad está a la vista de cualquiera de estos señores que tanto han hablado sobre mi edad. ¿Piensan que con 27 años soy viejo? Tiene gracia, sí. Y ante esto, es preferible reírse", zanjaba el jugador. Desde luego, la edad no era ningún inconveniente para rendir al nivel de exigencia de un Club como el Real Madrid, tal y como muy pronto demostraría el defensa vasco. Sobre su traspaso, Juan Sol negaba que hubiese sido originado por problema alguno con el Valencia. "Jamás en mi vida me han tenido que llamar la atención. Siempre he sido y soy disciplinado. Me extraña lo que se ha dicho sobre mí. La prueba está en que de mi venida al Real Madrid se ha venido hablando durante mucho tiempo. Incluso se habló algo también hace un par de años. Y yo jamás he dicho nada. Yo quería venir al Real Madrid. El Valencia es un club extraordinario, donde he pasado los once años estupendos y una parte de mi corazón se queda allí", contaba un futbolista agradecido con su anterior equipo y que se mostraba "satisfecho" con su incorporación al cuadro del Santiago Bernabéu. "Más que eso. El Madrid es el Club más importante, el de mejor historia del mundo. A nadie, claro, le amarga un dulce. Me quedan muchos años todavía de fútbol y deseo acabar aquí. No quiero, pues, defraudar a nadie, por lo que lucharé por ganarme el puesto", anunciaba Sol

El nuevo defensa madridista llegaba con las ideas claras y siendo consciente de la competencia que se iba a encontrar. "Aquí hay un plantel de jugadores fuera de serie, a todos los admiro y los aprecio, porque con la mayoría he coincidido siempre en la Selección. Y son tan buenas personas como excelentes jugadores. ¿Y dices que tengo el puesto asegurado? Mira, en estos momentos, la defensa del Madrid está formada por internacionales: Uría, Benito, Pirri, Camacho... Y voy a llegar yo y, ¡hala!, a jugar por las buenas... No. Hay que trabajar de firme para eso. Vengo dispuesto a jugar, a triunfar, pero también a trabajar", argumentaba el de Elgoibar. En otro pasaje de aquella primera entrevista publicada en el número 304 del Boletín madridista, Sol destacaba la dureza y las virtudes de los métodos que empleaba el cuerpo técnico de Miljanic en los entrenamientos: "He podido comprobar que aquí el cuadro técnico funciona a las mil maravillas".

Rendimiento satisfactorio

Juan Sol demostró desde el principio que su nuevo equipo había acertado contratándole. Tampoco podía ser una sorpresa. Sol se encontraba en el punto de su carrera idóneo para rendir al nivel de exigencia del Real Madrid, en plena forma y con la experiencia necesaria para afrontar un reto así. Podía actuar como central o líbero, pero en el Madrid también terminaría asentándose como un magnífico lateral derecho. En octubre de 1975 el póster en color que regalaba el Boletín oficial del Real Madrid era el de Juan Sol. Ese mismo mes, el 18 de octubre de 1975 recibió la Medalla de Oro de la Federación Valenciana de Fútbol de manos de su presidente "como premio a los diez años en que ha defendido los colores del Valencia", informaba la publicación madridista. "Sol está recibiendo múltiples felicitaciones a la que unimos la nuestra. Era una distinción merecida y fuera de toda duda, por la entrega del jugador durante estos dos lustros al primer equipo de la región levantina y por sus brillantes actuaciones internacionales", añadía el número 306 de la revista oficial publicada en noviembre de 1975.

El vasco aterrizó en un vestuario repleto de grandísimos nombres. El Real Madrid de la temporada 1975-76 aglutinaba a lo mejor de dos épocas y contaba con algunos de los mejores futbolistas del momento, nombres que figuran entre las mayores leyendas de la Historia del Club, la mezcla perfecta entre los 'ye-ye' y los jóvenes talentos de la década de los setenta. Miguel Ángel y García Remón cubriendo la portería. Goyo Benito, Pirri y Camacho en defensa. La calidad y la fuerza de los foráneos, el dúo germano formado por Günther Netzer y Paul Breitner. La clase y la elegancia de los Del Bosque y Velázquez. La magia de Amancio. La eficacia goleadora de Santillana y Roberto Martínez. La aportación de los Guerini, Uría, Vitoria, Rubiñán y compañía... Miljanic también pudo contar con el buen hacer de Juan Sol, que en su primer ejercicio como 'merengue' disputó 38 partidos oficiales: 28 Liga, 2 Copa y 8 Copa de Europa, incluyendo el mítico choque de la remontada con el Derby County del que hace sólo cinco días se cumplían 45 años...

En marzo de 1976, en su número 310, el Boletín Oficial dedicaba una página al lateral derecho en su apartado "Ellos son así", una simpática sección que permitía conocer el lado más humano y personal de los futbolistas del Real Madrid. "Sol, un amante de la caza y la pesca", titulaba la publicación del Club, que también reflejaba su afición por el cine y el teatro. "Juan Cruz Sol es un hombre cordial, que siempre está sonriente; campechano, la fama no le ha alterado en lo más mínimo. A pesar de ser un veterano, aunque joven, parece al hablar con él que es un principiante. Cargado de ilusiones, como un chaval, no da la impresión de hallarse en pleno cénit de su carrera. Le encuentro en casa, viendo la televisión. Acaba de llegar del cine", escribía el redactor de la revista. Sol contaba que venía de ver la película "Furtivos", filme español de José Luis Borau que, por lo que decía el futbolista, le había gustado mucho. El entrevistado reconocía que le gustaban todo tipo de películas y obras de teatro: "He visto todas o casi todas las obras que actualmente se representan". Sobre sus preferencias, Juan contaba que sus actores preferidos eran Paul Newman, Anthony Quinn, Florinda Bolkan y la entonces ya fallecida Susan Hayward. Se mostraba partidario del "destape" tan de moda en la época, siempre y cuando los fines fuesen "puramente artísticos y acorde con el guion". Además de la televisión y de la lectura, Juan Sol hablaba de la pesca y de la caza, sus otras aficiones. "Aquí, en Madrid, va a ser más difícil, pero en el momento que pueda volveré a pescar. Me encanta, porque respiras aire sano y descansas fenomenalmente bien", decía el defensa, que a lo largo del cuestionario también negaba ser supersticioso o tener manías. "Por lo general, los futbolistas tenemos rarezas y somos supersticiosos. Cualquier pequeña tontería puede revestir gran importancia para el jugador. Pero yo no tengo ninguna", confirmaba. En tono distendido y riéndose, según refleja el periodista, Sol negaba ser un "tragón" con la comida y reconocía que, pese a haber vivido tantos años en Valencia, no sabía hacer una paella: "No he sido llamado por ese camino. Prefiero que me las hagan en los restaurantes. ¡Huy!, hago yo una paella y lo mismo se envenenan los que comen...". Simpático y haciendo gala de sentido del humor.

Gran regularidad

Fuerte y de altura, medía 1,80, en lo deportivo Sol se consolidó como un baluarte defensivo y un habitual de los equipos del Real Madrid de la época. Seguro que los niños que vivieron aquel fútbol son capaces de recitar alineaciones completas en las que Juan Sol formaba parte con el dorsal 2 a la espalda. En 1995, la revista Don Balón incluiría a Sol en el lateral derecho de su Selección ideal de los últimos 20 años. Y es que Juan siempre dio la talla defendiendo, corriendo, trabajando y midiéndose a los mejores rivales de la época, con Cruyff a la cabeza. En la temporada 1976-77 participó en 34 partidos oficiales: 28 Liga, 2 Copa y 4 Copa de Europa, aunque la campaña concluyó sin títulos. La temporada 1977-78 fue su mejor ejercicio en cuanto a números se refiere. Jugó 41 partidos oficiales, 33 de Liga y 8 de Copa. Molowny había sustituido en el banquillo a Miljanic tras la primera jornada liguera y el nuevo técnico siguió confiando en el defensa. Un año después, en la temporada 1978-79, Sol llegó a disputar 28 partidos oficiales: 21 Liga, 3 Copa y 4 Copa de Europa. Con 31 años seguía siendo titular y sólo el infortunio frenó su carrera...

El sábado 17 de febrero de 1979 disputó su último partido oficial con el Real Madrid. Fue en el Camp Nou frente al Barcelona, en un encuentro que finalizó con victoria local 2-0 y en el que tuvo que ser sustituido por Isidro a los 38 minutos a causa de una lesión. "Jugó muy bien el Real Madrid el primer tiempo, en el que no solo mantuvo imbatida su meta, sino que hizo méritos para anotarse algún gol. La lesión de Sol trastocó la defensa y en el segundo período mandó el Barcelona, que venció merecidamente, aunque con suerte", contaba en su crónica el Boletín del Real Madrid resaltando la importancia que tuvo la salida del campo del lateral vasco. "Me duele la rodilla pero la lesión ha sido totalmente fortuita. Me cayó encima un jugador del Barcelona", declararía al término del choque. No lo sabía, pero no volvería a jugar en competición oficial con el conjunto blanco. Su recuperación no fue del todo satisfactoria y quedaron secuelas. A sus 32 años la dolencia pasó factura. No volvería a ser el mismo...

Con el Real Madrid completó cuatro temporadas y media. En 1980, a mitad de campaña, Sol regresó a Valencia. No había disputado ningún partido oficial con el Real Madrid 1979-80 y participó en los tres últimos partidos de Liga con los 'ché'. Esa campaña el Valencia, de nuevo con Alfredo Di Stéfano en el banquillo, ganó la Recopa de Europa. Juan Cruz Sol prolongó una temporada más su carrera deportiva con el Valencia y disputó 7 partidos oficiales de la temporada 1980-81, 2 en la Recopa de Europa y 5 en Liga. El 15 de marzo de 1981 disputó en Sevilla su último partido oficial. Al término de ese ejercicio, camino de los 34 años, colgó las botas. 

Juan Cruz Sol disputó 16 temporadas en Primera División. Ganó 5 Ligas, 2 Copas, 1 Recopa de Europa y 1 Supercopa de Europa. Con el Real Madrid disputó 141 partidos oficiales y ganó 3 Ligas. Según las fuentes que se consulten es posible que en su palmarés como madridista también se contabilicen la Liga y la Copa del Rey de la temporada 1979-80, aunque hay que matizar que Sol no disputó ningún minuto esa campaña con la camiseta del Real Madrid y que, como acabamos de explicar, concluyó la temporada con el Valencia. Fue 28 veces Internacional con España, siempre con Ladislao Kubala de seleccionador, debutando con el combinado nacional el 11 de febrero de 1970 en un encuentro frente a Alemania Federal. Anotó un gol con la camiseta roja en Málaga frente a Grecia el 21 de febrero de 1973, partido de clasificación para el Mundial de 1974 que concluyó con victoria española por 3-1.

Tras su retirada se dedicó a sus negocios y ejerció diversos cargos en el Valencia, donde ha sido delegado del equipo y se ha encargado del Área Social. También ejerció como ojeador del Chelsea en España. Actualmente era miembro del Consejo de Administración del Valencia, club del que también ha sido embajador. De hecho, hasta hace bien poco había sido habitual verle con el equipo en sus desplazamientos siendo uno de los cabecillas de la expedición 'ché'. El pasado mes de julio los medios de comunicación informaban de su ingreso por problemas de salud, aunque parecía que había conseguido salir adelante. Hoy, desgraciadamente, las noticias han sido mucho más tristes. Nada más conocerse el fatal desenlace el Real Madrid ha emitido un comunicado en el que el Club, su Presidente y su Junta Directiva "lamentan profundamente" el fallecimiento de Juan Cruz Sol. "El Real Madrid quiere expresar sus condolencias y su cariño y afecto a su esposa Paola y a sus dos hijas, a todos sus familiares y seres queridos, así como al Valencia C.F., club donde hasta ahora desempeñaba el cargo de embajador social en el consejo de administración, y a todos sus aficionados", añade la nota de la página web madridista. En redes sociales los mensajes de aficionados y profesionales que coincidieron con él reflejan la dimensión humana del fallecido. "Consternado por el fallecimiento de Juan Cruz Sol. Fuimos compañeros en el Real Madrid. Gran jugador y gran persona con el que siempre tuve un buen 'feeling'. Compartimos fútbol y melena. DEP", escribe Miguel Ángel Portugal en Twitter. "Se nos va un gran amigo y una persona increíble con el que tuve el placer de compartir muy buenos años", apunta en su cuenta Luis Milla, que coincidió con él en el Valencia. "A Juan no se le podía dejar de admirar como persona y querer como amigo. Tener la sensación de haber sido compañero toda la vida sin haber compartido jamás vestuario. Un eterno embajador del fútbol. Hasta siempre", escribe Míchel. Y así todos...

"Ven, siéntate aquí conmigo y hablamos". Así le voy a recordar a Juan Sol. Gran futbolista al que, lógicamente, no pude ver jugar en su momento y grandísima persona de un trato exquisito y muy amable. Lamento muchísimo su muerte. Desde 'Historias del Real Madrid' quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y compañeros. Sirvan estas pocas líneas a modo de particular homenaje. Descanse en paz, Juan Cruz Sol Oria.

lunes, 9 de noviembre de 2020

CARLOS PADRÓS

Uno de los fundadores del Real Madrid junto a su hermano Juan y Julián Palacios

El 9 de noviembre de 1870, tal día como hoy de hace 150 años, nació Carlos Padrós Rubió. Natural de Barcelona, este político, deportista y empresario fue una figura relevante del mundo del fútbol de finales del Siglo XIX y principios del XX y junto a su hermano Juan Padrós fue uno de los fundadores del Real Madrid Club de Fútbol, por aquellos tiempos Madrid Foot-Ball Club. Los hermanos Padrós y Julián Palacios fueron los cabecillas de un grupo de pioneros entusiastas del deporte que pusieron en marcha un sentimiento que casi 120 años después sigue más vigente que nunca y aglutina a millones de aficionados de todo el mundo. Seguro que cuando empezaron aquella aventura no eran conscientes de la recepción que iba a generar el deporte del balompié entre la gente y de lo que llegaría a ser la entidad que estaban poniendo en marcha. O quizás sí... Quizás se trataba de unos visionarios que sabían que con esfuerzo y trabajo el Real Madrid terminaría siendo el mejor Club de la Historia del fútbol. 

Antes de la fundación oficial, entre 1900 y 1902, Julián Palacios fue quien hizo las veces de presidente, entre otras muchas labores. Palacios era delantero centro del equipo en una época en la que los propios jugadores eran quienes se encargaban de llevar a cabo todas las tareas necesarias para poder ejercer la práctica deportiva. No sólo en los despachos. Además de cobrar cuotas y afrontar todo tipo de papeleos y trámites burocráticos los futbolistas tenían que cargar con los palos de las porterías, reparar calzado, cuidar de los vestuarios o pintar los límites del terreno de juego. Eso fue así durante bastante tiempo. Tras la fundación oficial del 6 de marzo de 1902 la presidencia recayó en Juan Padrós, también jugador del Madrid. A Juan le sucedería en el cargo su hermano Carlos, con el que la entidad siguió creciendo a la par que la afición de la gente por el fútbol. Las competiciones cada vez eran más importantes y equipos de diferente procedencia geográfica se retaban en duelo. Bajo la batuta de Carlos Padrós el Real Madrid dispuso de su primer domicilio social y deportivamente se ganaron los Campeonatos de España de los años 1905, 1906, 1907 y 1908, cuatro copas consecutivas que vinieron a ser los primeros trofeos oficiales conquistados por el Real Madrid. En 1908 Carlos Padrós dejó la presidencia, que recayó en Adolfo Meléndez, quien ostentó el cargo hasta 1916 y repetiría en un nuevo y breve mandato al término de la Guerra Civil, entre 1939 y 1940.

Carlos Padrós falleció el 30 de diciembre de 1950 en Madrid.

sábado, 7 de noviembre de 2020

EL GOL 400 EN COPA DE EUROPA

Lo anotó Sebastián Losada tal día como hoy de hace 30 años

No fue un partido trascendental, ni muchísimo menos, pero tuvo como protagonista a un futbolista que dejó algunos datos curiosos y efemérides en la Historia del Real Madrid. El 7 de noviembre de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, Sebastián Losada anotaba el gol 400 del Real Madrid en Copa de Europa. La Revista Real Madrid, en su número 19 de diciembre de 1990, le dedicaba casi una página completa al jugador por su actuación con fotografías del enviado especial Fernando Laura.

La temporada 1990-91 había arrancado para el Real Madrid con sensaciones raras... Los números no eran desastrosos pero se empezó a criticar mucho el juego del equipo. Las derrotas con el Sevilla, en la segunda jornada de Liga, y con el Burgos, en la novena, así como una serie de tres empates consecutivos habían generado ciertas dudas alrededor de un conjunto en el que se echaba de menos a Schuster y Martín Vázquez. Los nuevos todavía no se habían acoplado del todo y se echaba en falta la regularidad y contundencia de la que habíamos disfrutado durante los cinco años anteriores. Pero eso era en las competiciones domésticas. En Europa la cosa cambiaba. El Real Madrid había arrancado la Copa de Europa con marcadores contundentes, en parte gracias a la fortuna que nos deparó el bombo en las dos primeras eliminatorias. En primera ronda el rival fue el Odense BK al que se despachó con un global de 10-1 tras ganarle 1-4 en Dinamarca y 6-0 en el Bernabéu. Lo del disgusto aquel fue cuatro años más tarde... En aquella ocasión las cosas salieron según lo previsto. De cara a la siguiente ronda, octavos de final, el rival fue otro equipo asequible, el Swarovski Tirol. En el Santiago Bernabéu el electrónico volvió a reflejar un festival goleador para los de John Toshack: 9-1 y eliminatoria más que sentenciada.

Con el pase resuelto se comprende que la alineación para la vuelta, partido de trámite, fuese de circunstancias. Teóricos titulares quedaron fuera y en Austria saltaron al terreno de juego futbolistas como Tendillo, Solana, Aragón... Y Sebastián Losada. El canterano, con el 9 de Hugo Sánchez a la espalda, se encargó de liderar el ataque del equipo merengue, que vistió de azul aquella noche. Y Losada respondió como solía hacer... Era un jugador que disfrutaba de pocos minutos y de pocas oportunidades pero que cuando jugaba, solía cumplir. Y cumplía con goles. Ese 7 de noviembre los madridistas tardaron un poco en asentarse en el césped, seguramente por la falta de entendimiento entre unos futbolistas que no solían jugar juntos. El caso es que los austriacos se adelantaron antes del cuarto de hora tras fusilar a Pedro Jaro. El Madrid se puso el mono de faena y consiguió dar la vuelta al marcador antes del descanso. Pasada la media hora, tras una buena acción individual, Adolfo Aldana consiguió enviar un pase al área desde la derecha y Losada logró conectar de primeras para enviar a las mallas. Gol y empate 1-1. Justo en el minuto 45, de nuevo Losada recibió un saque de banda de espaldas a la portería y el canterano tuvo la habilidad para darse la vuelta, superar a su marcador y enfilar portería para quedarse delante del guardameta y batirlo por bajo con frialdad. Gol de auténtico delantero centro. El 'Pipiolo', como le había bautizado Javier Clemente durante su etapa 'periquita', celebró puño en alto su segundo gol de la noche, el que le daba la victoria momentánea a la expedición madridista. Un tanto postrero de los locales en el minuto 90 dejaría el marcador en un definitivo e intrascendente 2-2. Pero era lo de menos.

La noche le dejó una nueva marca personal a Sebastián Losada, que se volvió del campo del Tirol con el honor de haber marcado el gol 400 del Real Madrid en la Copa de Europa. Lo más curioso es que pocas semanas antes, en la goleada 6-0 al Odense del 2 de octubre de 1990, Losada había marcado un 'hat trick', resultando ser uno de los 3 goles el número 500 del Real Madrid en competiciones europeas. Es decir, en poco más de un mes el 'Pipiolo' había marcado el gol 500 en competiciones europeas y el 400 en la Copa de Europa. Hay que recordar, además, que en aquellos momentos Sebastián Losada ostentaba el título honorífico de jugador más joven en debutar en Liga con el Real Madrid. Lo había hecho con 17 años y 6 días en septiembre de 1984, en el partido de la huelga disputado en Gijón.

TIROL: Hassler, Hartmann, Streiter, Baur, Russ, Linzmaier, Peischl, Gorosito (Schneider, 45'), Hornalg, Danek y Pacult.

REAL MADRID: Jaro, Aragón, Chendo, Hierro (Parra, 50'), Tendillo, Solana, Aldana, Míchel, Hagi, Villarroya y Losada.

GOLES:
1-0 min. 12 Hortnalg
1-1 min. 33 Losada
1-2 min. 45 Losada
2-2 min. 90 Linzmaier