miércoles, 14 de abril de 2021

A SEMIFINALES DESDE ANFIELD

El Real Madrid firma las tablas en Liverpool y se clasifica para semifinales de la Champions League

Empate sin goles en Liverpool donde el Real Madrid selló su clasificación para semifinales de la Champions League, donde aguarda el Chelsea. Los blancos hicieron valer el 3-1 de la ida y superan con nota una larguísima semana con tres partidos cruciales de la máxima exigencia que nos permiten seguir vivos y luchando por los títulos. Victoria frente al Liverpool en Madrid, triunfo en el clásico con el Barcelona y empate con final feliz en la vuelta con los británicos. Pese a todos los problemas que tenemos encima el conjunto que dirige Zinedine Zidane sigue en pie y dando la cara. Es para estar orgullosos de lo que están haciendo nuestros jugadores.

El técnico madridista dispuso sobre el terreno de juego lo mejor de lo que hay ahora mismo disponible en la plantilla, que como ya sabemos no es mucho, y apostó por Valverde para el lateral derecho por delante de Odriozola. La escuadra merengue empezó la contienda con Courtois, Valverde, Nacho, Militao, Mendy, Casemiro, Modric, Kroos, Asensio, Vinícius y Benzema. El Liverpool dejó muy claro desde el primer minuto que salía a por todas. Los ingleses saltaron al campo como toros y en el primer minuto Milner realizó una durísima entrada sobre Benzema que casi nos lleva por delante al francés. Pudo ser tarjeta colorada tranquilamente. Pero no hubo ni amarilla pese a que Karim se quedó sin bota. El conjunto de Kloop estaba decidido a hacer los deberes y su presión inicial fue asfixiante. Estaba claro que tocaría sufrir. Apareció Thibaut Courtois, salvador con dos brillantes intervenciones ante Salah y Milner que permitieron a los blancos mantener el 0-0 inicial en el electrónico. 

En el minuto 19 Benzema, tras jugada personal por banda izquierda, envió al palo en la primera gran ocasión de los de Zidane, un balón que de haber entrado nos hubiera dejado la clasificación más que encarrilada. Acto seguido probó fortuna Vinícius con un disparo desde fuera del área que atrapó el guardameta Alisson. Los locales jugaban duro y, sin embargo, la primera tarjeta amarilla fue para los nuestros. La recibió Casemiro. Cartulina justa aunque, claro, viendo la intensidad del rival... El problema era que con tanto tiempo por delante había papeletas para que el brasileño no terminara el partido, con lo que eso hubiese supuesto. A la media hora las cosas comenzaron a calmarse un poco y el Madrid empezó a sacudirse la presión de los de Kloop para pasar a controlar el balón con un poco más de criterio. Si el árbitro no estorbaba incluso Vinícius encontraba espacios para galopar. Eso no significaba que no corriésemos peligro. Militao y Nacho también tuvieron que hacerse notar y el equipo tuvo que trabajar muy duro durante la primera mitad. Con el desgaste que lleva este equipo en las últimas semanas era lógico que aparecieran los nervios. Las contras eran peligrosísimas y en los últimos minutos previos al descanso pasamos las de Caín. Se perdieron demasiados balones y no achuchábamos lo suficiente arriba. Demasiados pases fallados que hacían perder un poco la confianza al tiempo que permitían venirse arriba a los de Anfield. Con agobios llegamos al descanso con el 0-0 inicial en el marcador. Eso era lo mejor, el resultado. La primera mitad no había sido nada buena y faltó profundidad en el juego.

Se había aguantado el chaparrón de la primera mitad y las cosas estaban como al principio pero con 45 minutos menos por delante, es decir, el Liverpool buscando un gol rápido para meter más miedo en el cuerpo a los madridistas y los blancos resistiendo y tratando de buscar un gol que dejase el pase medio hecho. Pero los primeros compases del segundo periodo fueron como los del primero. Muchos nervios y dos ocasiones para los de casa haciendo intervenir de nuevo a Courtois. Cuando hay protagonismo del portero es señal de que el rival insiste y agobia. Tardó en llegar la primera amarilla para el Liverpool. La recibió Phillips, que pudo haberse llevado otra bastante antes. Kloop dio entrada a Thiago en el centro del campo. Al Madrid se le empezaba a notar que el físico le estaba pasando factura... Costaba salir a la contra, costaba avanzar... Pero, a pesar de todo, también fuimos capaces de dar algún susto. Un balón de Valverde casi lo acaban convirtiendo en gol entre Vinícius y Benzema. Era el minuto 67 y Alisson resolvió a su favor el mano a mano con Vini para evitar el gol. Lástima porque ahí estaba el partido y la eliminatoria. 

El reloj avanzaba muy despacio y los jugadores ingleses recibían el balón en el área muchas veces. Pero ahí teníamos a Militao salvándonos. Y Nacho también rondaba por la zona. En el minuto 72 Zidane movió banquillo y dio entrada a Odriozola y Rodrygo por Kroos y Vinícius, lo que suponía la vuelta de Valverde al centro del campo para tratar de dar un poco de oxígeno a la medular blanca. Durante varios minutos se notó muchísima su presencia. Coincidió, quizás, con los mejores momentos del Madrid en el segundo tiempo. De hecho, volimos a tener una ocasión para marcar tras un buenísimo centro de Militao que Benzema, de cabeza, no supo convertir en gol por el canto de un duro. Asensio cedió su puesto a Isco de cara a un tramo final en el que los blancos parecían más enteros a medida que el cronómetro se acercaba al 90'. Quizás porque a los ingleses seguro que les parecía que los minutos corrían muy rápido y se quedaban sin el gol... El caso es que el colegiado concedió cuatro minutos de descuento y, una vez más, apareció Thibaut Courtois para salvarnos de lo que hubiesen sido unos instantes finales agónicos. Qué pedazo de portero tenemos, qué seguridad da el tío... Pitido final y 0-0. El Madrid, adelante.

Clasificación muy sufrida en la que valió el resultado favorable de la ida. El Real Madrid entra en las semifinales como uno de los cuatro mejores equipos de la máxima competición europea. Partido en el que hubo que ponerse el mono de faena pero que se resolvió de forma favorable para los nuestros. Brillaron los futbolistas de retaguardia y los que aportan trabajo. Ojo a Valverde, que una vez más demostró lo valiosísimo que resulta su polivalencia y no desentonó para nada en el lateral derecho con la ayuda de Militao, otro que está demostrando ser un central enorme. Ambos estuvieron descomunales, al igual que Courtois y Nacho

LIVERPOOL: Alisson, Alexander-Arnold, Robertson, Phillips, Ozan Kabak (Diogo Jota, 60'), Fabinho, Wijnaldum, Milner (Thiago, 60'), Roberto Firmino (Shaqiri, 82'), Salah y Sadio Mané (Chamberlain, 82').

REAL MADRID: Courtois, Valverde, Nacho, Militao, Mendy, Casemiro, Modric, Kroos (Odriozola, 72'), Asensio (Isco, 82'), Vinícius (Rodrygo, 72') y Benzema.

viernes, 9 de abril de 2021

ENTREVISTA A BRAIS IGLESIAS

Coautor del libro 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)' 

"LA HISTORIA DEL REAL MADRID DE BALONCESTO NO ESTÁ SUFICIENTEMENTE RECONOCIDA EN ESPAÑA. FUERA, SÍ"

En octubre de 2018 llegó a las librerías el libro 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)', de Ediciones JC. Redactado a tres manos por Óscar Antón, Macarena García y Brais Iglesias, la obra supone un excelente repaso a la trayectoria de la Sección de básquet madridista que en este 2021 cumple 90 años. Aprovechando la efeméride me pongo en contacto con uno de los coautores, Brais Iglesias Castro (Lugo, 14-10-1990), para hablar del libro y de su contenido. Creador de la web '24 Segundos en Blanco' y redactor de la revista Madridista Real, Iglesias es un gran aficionado al baloncesto blanco y toda una voz autorizada para hablar de jugadores, mitos y leyendas de una sección deportiva que, a la sombra del fútbol, ha conseguido para el Club éxitos deportivos, títulos, trofeos y mucho prestigio. Aunque en ocasiones no sea suficientemente reconocido.

Historias del Real Madrid: Lo primero de todo, comentar que me gusta mucho el título del libro (Risas)...

Brais Iglesias: Pues te contaré que ahí, lo que realmente queríamos hacer era plasmar que no es sólo contar datos, es también contar Historia. Entonces fue súper sencillo porque yo creo que el título ya lo teníamos pensado con el editor incluso antes de entregar el borrador final. Le pareció bien porque su editorial, Ediciones JC, había sacado un par de años antes un libro que se titulaba 'Historias del baloncesto español'. Entonces, para el editor suponía también como tener una misma colección, digamos. Al editor le pareció bien la idea y nos quedamos con ese título.

HDRM: ¿Cómo nace 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)'?

BI: Los tres autores somos redactores de '24 Segundos en Blanco', que es un medio de comunicación que cubre al Real Madrid de Baloncesto. En 2015 habíamos publicado ya un libro en conmemoración de La Novena Copa de Europa de Baloncesto ('Nuestra Novena'). En esa ocasión lo habíamos auto editado, no habíamos contactado con ninguna editorial. Esa experiencia del libro nos sirvió realmente para presentar un proyecto a una editorial. Óscar, que es uno de los autores, y yo llevábamos un par de años hablando de la posibilidad de escribir otro libro contando la Historia del Real Madrid, porque realmente no hay nada escrito. Hay muy poco. Realmente surge así, lo comentamos en el grupo de la web y Macarena se interesó y entre los tres empezamos a preparar todo el proyecto. Contactamos con la editorial y lo que hicimos fue, básicamente, presentarles un pequeño borrador con diez historias. Cuando ya nos dieron el 'ok' de que les parecía interesante ya fue cuando empezamos a diseñarlo todo.

HDRM: ¿Cómo resulta redactar un libro entre tres personas?

BI: Muy bien. Ya nos conocíamos de hace tiempo y coordinarnos fue muy fácil. Óscar y yo ya teníamos una experiencia previa escribiendo historias sobre el Club, sobre la Historia del Real Madrid. Y Macarena, por su lado, también incluso antes de entrar en '24 Segundos en Blanco'. Entonces resultó ser muy fácil todo porque ya teníamos una base a partir de la que irnos documentando, haciendo entrevistas... Así que funcionó todo muy bien.

HDRM: ¿Os organizabais repartiendo los capítulos y las historias?

BI: Sí. Teníamos un pequeño guion con las historias que queríamos escribir. Imagínate, empezamos seleccionando treinta o cuarenta historias. Esas treinta o cuarenta historias nos las íbamos repartiendo. 'Yo quiero escribir sobre esto'. Y entonces yo me documento, entrevisto a los protagonistas si es posible... Hacíamos eso pero, muchas veces, lo que ocurría era que, por ejemplo, si Macarena entrevistaba a un ex jugador, aprovechábamos esa entrevista para documentar cuatro o cinco historias diferentes. En ese sentido fue muy dinámico todo, no hubo inconvenientes. Fue todo muy fácil. Influyó también que los tres ya nos conocíamos personalmente. Es distinto que si no conoces a una persona, con lo que a la hora de coordinarse sería más complicado.

HDRM: A vosotros, como autores... ¿Os gusta el baloncesto, os gusta la Historia, o todas las facetas relacionadas con el baloncesto?

BI: Mira, por ejemplo, mi compañero Óscar aparte de estar toda la vida vinculado al baloncesto como jugador y entrenador también ha llegado a narrar partidos en alguna radio cuando era más joven. Es coleccionista de camisetas, así que su faceta ha estado siempre muy vinculada al baloncesto. Yo fui quien creó '24 Segundos en Blanco' a los 18 años y desde entonces ya me fui interesando por los temas de la historia del Club. Y Macarena, aparte de colaborar con nosotros, antes había estado en la Federación de Baloncesto, así que también tenía un vínculo muy estrecho con muchos jugadores.

HDRM: ¿Con qué criterio seleccionasteis los capítulos y las historias que queríais tratar? ¿Fue una especie de 'brainstorming'?

BI: Pues sí, más o menos fue así. Íbamos soltando ideas. Por ejemplo, yo decía: 'Este jugador está muy infravalorado en la historia del Club. No hay casi nada escrito sobre él'. Así que decíamos que su historia tendría que entrar seguro en el libro. Después hay otras historias que, como son tan conocidas, nos parecía imposible dejarlas fuera. Imagínate, Fernando Martín... Hay mucho escrito sobre Fernando, pero también teníamos que tener una historia sobre él porque, si no, quedaría cojo el libro. Y después queríamos tratar otras historias más curiosas, más peculiares... Por ejemplo, hay una historia que es sobre el primer viaje del Madrid a la URSS en la que ahí, realmente, lo que se explica es el contexto político de España y cómo se gestionaron todos los permisos para ir a jugar fuera. Es también muy interesante porque aunque no te guste el baloncesto es como aprender historia de España. Así que más o menos tuvimos esos tres criterios: El de las historias que tienen que estar sí o sí porque son mitos del Club, otro es el de personajes, partidos o títulos que están como olvidados y que queríamos reivindicar. Y después otras historias peculiares que no sean estrictamente de baloncesto sino que también puedan estar vinculadas con la sociedad o la política.

HDRM: ¿Quedaron muchas en el tintero a la hora de cerrar el libro?

BI: Teníamos como diez historias que descartamos porque teníamos que tener, más o menos, una extensión que nos había indicado la editorial. Son 10 historias que en un futuro nos gustaría escribir en un siguiente libro o en una siguiente edición. La idea sí que es la de lanzar una segunda parte pero, claro, en el contexto actual... Estamos esperando a ver si la editorial le interesa o no, pero en el futuro sí que nos gustaría lanzar una segunda parte.

HDRM: El baloncesto del Real Madrid cumple 90 años. ¿La gran pregunta que tengo es si está suficientemente reconocida esa Historia o no?

BI:
Dentro de España no tanto, pero fuera mucho. No sé si Óscar o Macarena están de acuerdo conmigo, es una percepción personal mía. Si hablas con un periodista griego él es consciente del alcance que tiene el Real Madrid aunque esté jugando mal o aunque esté en horas bajas, digamos. Es consciente de ese estatus. En cambio yo creo que aquí en España es como que no se le presta tanta atención. Incluso, si te das cuenta, la propia Liga ACB parece que borra toda la historia que es anterior a la Liga ACB. Eso es claramente para borrar la Historia del Real Madrid, que es el equipo que dominaba. Así que yo creo que dentro de España no tanto pero fuera sí. Si hablas con periodistas y ex jugadores extranjeros que se enfrentaron al Real Madrid sí que notas que realmente valoran la Historia del Real Madrid.

HDRM: Al final, yo tengo la sensación de que en España no le damos importancia a cosas que sí que deberían tenerla. Es una Sección importantísima del Club y parece que está ahí en una especie de segundo plano. Al ser un Club potente en fútbol parece que el baloncesto queda como una especie de 'hermano pobre' o algo así...

BI: Sí, sí... Y eso que, por ejemplo, en lugares como la antigua URSS o Yugoslavia el Real Madrid por lo que se hizo conocido fue por el baloncesto, porque es el deporte rey allí. Digamos que el Real Madrid de Baloncesto también ayudó a difundir el madridismo.

HDRM: Analizando todos esos 90 años de Historia, ¿cuál crees que es el mayor logro deportivo que ha alcanzado la Sección?

BI: Uffff... Muy complicado, porque lo fácil sería hablarte de la época de Pedro Ferrándiz en la que ganamos 4 Copas de Europa y dominamos el baloncesto... Pero yo creo que la etapa actual de Pablo Laso tiene también mucho mérito porque el baloncesto se ha globalizado más, es más complicado competir en Europa... Yo te hablaría, quizás, de esas dos etapas, la de Pedro Ferrándiz y la actual de Pablo Laso.

HDRM: Me imagino que destacar la figura de un jugador importante será imposible también...

BI: A ver, en ese sentido te podría decir, por ejemplo, Clifford Luyk. Tú si miras su palmarés, su trayectoria y sus números... Es que es imbatible. Es el jugador que más títulos tiene. Encima es un jugador extranjero que viene, se nacionaliza español... Tú, si hablas ahora con él, es un madrileño más. Así que te diría que Clifford Luyk porque su fichaje fue realmente muy importante para empezar a dominar el baloncesto en Europa. Creo que se le puede comparar con Alfredo Di Stéfano.

HDRM: Es cierto, es un caso similar. Gente que viene de fuera para dar un impulso a la Sección. Como Di Stéfano en el fútbol.

BI: Sí, realmente sí. Me parece una muy buena comparación.

HDRM: ¿Le pondrías a Luyk por encima de Emiliano?

BI: Sí, para mí sí. Su figura es superior a la de Emiliano. Emiliano, realmente te lo podría comparar, a lo mejor, con Francisco Gento.

HDRM: Es verdad... Emiliano es como Gento, jugador español, además. La similitud es muy buena. ¿Y en cuanto a jugadores carismáticos? ¿A quién destacarías?

BI: A ver, Fernando Martín tenía una personalidad que era arrolladora. En la cancha se pegaba con todo el mundo. Encima en los ochenta, que fue cuando el baloncesto estaba de moda, digamos, entre la gente joven que se empezaba a aficionar al baloncesto. Pero yo también te destacaría a Llull, de la etapa actual. Es un jugador que tiene muchísima carisma. Y después también te diría, por ejemplo, Biriukov pero por su forma de ser. Es un tío que es súper gracioso, muy competitivo... Yo creo que Biriukov siempre tuvo mucho vínculo
con la afición.

HDRM: Ya que estamos dando nombres, ¿te atreverías a darme un quinteto ideal de la Historia del Real Madrid?

BI: Pues pívot tiene que estar Clifford Luyk. De base yo creo que tiene que estar Corbalán. De escolta... A ver, es complicado porque Petrovic estuvo solo un año, así que precisamente como estuvo solo un año creo que voy a meter antes a Wayne Brabender. Después, como ala pívot tenemos a Sabonis... Pero Rullán es el jugador con más partidos en el Madrid, así que meto a Rafa Rullán. Y como alero quizás muchos no estén de acuerdo pero yo creo que, de la etapa actual, Rudy Fernández es el jugador que marcó un antes y un después en la Sección. Así que Luyk, Corbalán, Brabender, Rullán y Rudy.

HDRM: Además, veo que eliges jugadores de distintas épocas, que es lo bonito a la hora de hacer este tipo de equipos. Me parece que es lo acertado para realizar un reconocimiento histórico y para que sea representativo de lo que ha sido la Historia de la Sección. Y sale un buen equipo...

BI: Sí, sí. ¡Es un equipazo!

HDRM: Sobre las décadas de los sesenta, setenta e incluso de los ochenta, ¿crees que están reconocidos los méritos de aquellos equipos? Hablo a nivel de afición, de prensa y de instituciones.

BI: Yo creo que hay que diferenciar lo que es el Club, que últimamente sí que está trabajando bien en ese sentido, en el de cuidar a las leyendas, reivindicar nuestra historia y todo eso. Después, sobre las instituciones... La Liga ACB no. La Euroliga yo creo que últimamente sí. Recibieron tantas críticas por no valorar lo anterior que ahora sí que están espabilando y, en ese sentido, sí que están pendientes de si hay una Final Four invitar a jugadores míticos como Sabonis, Luyk o quien sea. A nivel de aficionados yo te diría que los que llevan toda la vida yendo al baloncesto claro que sí, pero quizás la gente joven como que no le da tanta importancia. Es algo natural y que va implícito en la juventud.

HDRM: Entonces, ¿la gente joven considera a la Sección de Baloncesto como el 'patito feo' del Real Madrid al lado del equipo de fútbol? ¿O eso ha cambiado?

BI: Creo que quizás la gente joven ahora, como le ha tocado vivir una época de éxitos, lo ven con la idea del "bueno, aunque el fútbol vaya mal siempre nos quedará el baloncesto". Yo creo que es un poco eso.

HDRM: En cualquier caso, hubo unos cuantos años que la Sección estuvo deambulando sin pena ni gloria a finales de los noventa y principios de los 2000. ¿Qué pasó? ¿Qué fue lo que llevó a esa situación?

BI: Yo creo que podemos marcar el inicio de la decadencia con la muerte de Mariano Jaquotot, que fue el último gran directivo, para mí, del baloncesto. Desde su fallecimiento y la Copa de Europa de 1995 hasta el año, pongamos, 2005, que es cuando ganamos la Liga ACB con el triple de Herreros, sólo ganamos dos títulos... Una Recopa y una Liga. Las causas yo creo que son varias. La primera, la dejadez por parte del Club, que vivía una época muy convulsa. Mendoza tuvo que dimitir y el Club no estaba financieramente boyante, teníamos a Sabonis cobrando un sueldo muy alto y eso no estaba bien visto por los futbolistas... Quizás también en los noventa el baloncesto que se llevaba era más defensivo, más aburrido para el espectador, y ahí perdimos a mucha gente que se desenganchó del baloncesto.

HDRM: ¿Fue una desconexión meramente deportiva o había algo más? Es que fueron años de muy pocos títulos.

BI: Yo te puedo mencionar una anécdota que nos contó Lorenzo Sanz Junior, que fue directivo del Real Madrid de Baloncesto,
para que veas cómo trabajaba la Sección en los noventa. Cuando él llegó al cargo de Manager General, en el 98, los datos de los abonados y de los socios del Real Madrid de Baloncesto estaban, literalmente, en una caja de zapatos. Con eso te quiero decir que te puedes hacer una idea de cómo se gestionaba internamente el Madrid... No tenían ni siquiera un jefe de prensa, así que imagínate.

HDRM: Entonces... ¿Hubo realmente alguna vez riesgo de desaparecer, como pasó en su día con otras secciones del Club?

BI: Pues sí. Según muchas fuentes, hubo un intento de fusionarse con el Estudiantes en la primera época de Florentino, digamos que entre 2000 y 2004. Y hubo después un segundo intento de cerrar la Sección cuando iba tan mal, en la época en la que coincidieron Florentino y Laporta. Es una información que me llega de varias fuentes, aunque desde el Club nadie te va a decir que es verdad, ¿no? Lo que se barajó fue que los dos clubes cerraran sus secciones, es decir, que si el Real Madrid cerraba la sección el Barcelona también la cerraba, porque coincidía que también el Barcelona tenía problemas económicos y la sección tampoco les iba muy bien. Así que hubo esos dos intentos, digamos. Pero, afortunadamente, todo quedó en eso, en algo informal.

HDRM: Tras estos años de incertidumbre llega Pablo Laso y la pregunta es si fue una casualidad o fue un acierto. ¿Cómo se puede analizar la llegada de Pablo Laso?

BI: Cuando empieza a sonar el nombre de Pablo Laso en el verano de 2011, tenemos que ponernos en el contexto. Ettore Messina dimite unos meses antes, el Club estaba en una época muy convulsa, la afición estaba hasta las narices de que no funcionase ningún proyecto... Y empieza a sonar Pablo Laso que es un entrenador que venía del Gipuzkoa Basket, un equipo recién ascendido. Y ese era su único palmarés, porque él había estado en el Valencia Basket un año, que es un equipo de más potencial, y no lo había hecho bien. Así que inicialmente todos, y yo también me incluyo, veíamos el fichaje como un '¿pero esto qué es? Vamos para peor'. Pero hay que reconocer a Alberto Herreros, porque ahí fue una apuesta realmente de él, que apostó por él. Y a nivel de concepción de plantilla, ahí sí que se supieron complementar muy bien y montar un tándem. Yo ficho lo que tú necesitas y con los recursos que tengo yo hago el equipo. Así que me parece que podría considerarse como una decisión que era temporal, porque el fichaje de Pablo Laso ni los propios que lo ficharon lo veían como un proyecto importante. Pero con el paso del tiempo fue ganando respeto tanto dentro del Club como fuera para los aficionados.

HDRM: ¿Qué lugar ocupa en la Historia del Club la figura de Pablo Laso?

BI: Mira, si se retira Laso hoy, habría que pensarlo bien porque entre Pedro Ferrándiz y él estaría el mejor de la Historia. Podría competir perfectamente por el puesto con Ferrándiz.

HDRM: ¿Le colocamos por encima de Lolo Sainz?

BI: Para mí sí, porque Lolo Sainz, si miras su palmarés y sus años, tiene mejores cifras Laso. Y también hay que valorar que la Euroliga para mí es más competida que lo que era la Copa de Europa antes. Así que a Laso le colocaría como primero o segundo mejor entrenador. De lo que no hay duda es de que se trata de la figura más importante de la Sección del Siglo XXI. De eso sí que no hay ninguna duda.

HDRM: Y se ha metido a la afición en el bolsillo...

BI: Yo creo que lo que le vino muy bien a Laso es que él ya había sido jugador del Real Madrid y ya conocía el entorno, cómo funciona el Club... Así que todo eso fue una ventaja para él.

HDRM: ¿Cómo podemos analizar el presente del Baloncesto del Real Madrid?

BI: Estamos en una pandemia, en una crisis económica... Y el Club no quiere gastar más de lo debido, así que hay que tirar con lo que hay. En ese sentido yo veo que Laso está optimizando muy bien sus recursos porque, si te das cuenta, ahora jugadores que estén en el 'Top 3' europeo tenemos a Tavares, que para mí es el mejor pivot que hay en la Euroliga. Pero después, también, cuesta encontrar otro jugador tan diferencial, porque Llull está ya en sus últimos años. Rudy igual. Carroll, aunque sigue rindiendo bien, tiene ya casi 38 años. Felipe Reyes digamos que ya no cuenta y está en un papel muy testimonial. Anthony Randolph se nos lesionó cuando puede ser un jugador que marca las diferencias. Tenemos fichajes jóvenes como Alberto Abalde y Alocen que a mí personalmente me ilusionan mucho porque es como crear una nueva base nacional a partir de la que montar otro equipo ganador. Y, bueno, yo creo que cuando pase esta pandemia sí que va a hacer falta reforzar el equipo con dos o tres fichajes 'Top', digamos.
Jugadores que vayan a ser importantes en el equipo. Pero, mientras tanto, creo que no nos podemos quejar ni del rendimiento ni de que el Club no quiera destinar más dinero porque hay que entender también el contexto en el que nos encontramos.

HDRM: El nuevo proyecto, ¿con Laso al frente?

BI: Claro, claro. A ver, Pablo Laso, esta última renovación yo creo que va a ser su último ciclo como entrenador del Real Madrid. Creo, ¿eh? Es una impresión...

HDRM: Lo digo porque hay mucha gente que, en cuanto le hablas de cambios, parece que lo quieren cambiar todo. Ciclo nuevo y entrenador nuevo. Yo soy de la opinión de que los técnicos tienen que seguir lo máximo posible, mientras puedan seguir trabajando. La estabilidad es importante.

BI: Totalmente de acuerdo. Estamos hablando de una nueva etapa con nuevos jugadores pero con Laso al frente y ya ir preparando el relevo de Laso porque yo no veo a Laso más de dos o tres años, digamos. Yo creo que él mismo también es consciente del desgaste que tiene el estar tanto tiempo en el Madrid. Creo que él va a ser el que diga que se quiere echar a un lado y que busquen a un sustituto. En estos diez años ya hubo momentos en los que Laso estuvo a punto de salir. Eso también desgasta mucho.

HDRM: En cualquier caso entendemos que hay un buen futuro y que no hay riesgo de que la Sección desaparezca.

BI: No, no, no... Para nada. Y en eso también te diría que tuvo mucho que ver la nueva etapa de la Euroliga. Más ingresos, mejor organización de la competición... Yo creo que eso también influye para que Florentino Pérez vea que merece la pena invertir en baloncesto. 

HDRM: Bueno, entonces, si la Sección sigue adelante, con esas historias que habíais descartado en su momento y tenéis en la nevera y los nuevos años que vengan sí que habrá material para un segundo libro de 'Historias del Real Madrid (de Baloncesto)'.

BI: (Risas) Sí, yo creo que sí, que perfectamente podríamos sacar otro libro con la misma extensión y con otras historias, tanto antiguas, que han quedado descartadas, como de la época más moderna.

miércoles, 7 de abril de 2021

ADIÓS A ANTONIO CALPE

Futbolista del Real Madrid 'Yeyé' durante seis temporadas entre los años 1965 y 1971

Este miércoles 7 de abril hemos conocido el fallecimiento de Antonio Calpe a los 81 años de edad. Futbolista legendario del Levante, club que ha hecho pública la noticia, Calpe fue jugador del Real Madrid durante seis campañas entre las temporadas 1965-66 y 1970-71. Nos deja otro ilustre veterano que contribuyó de manera activa en la consecución de varios títulos para el equipo que presidía Don Santiago Bernabéu.

Antonio Calpe Hernández nació en Valencia el 4 de febrero de 1940 en el seno de una familia futbolera. Su padre, Ernesto Calpe Gil, fue defensa del Levante FC en la década de los treinta llegando a jugar en Segunda División un par de campañas antes de que la Guerra Civil interrumpiese las competiciones nacionales y consiguiendo ganar la Copa España Libre de 1937. Tras la conclusión del conflicto bélico retomó el fútbol disputando dos campañas en el Levante Gimnástico y tres en el Alcoyano, todas ellas en Segunda División. Sus hijos también le pegaron al balón. Ernesto llegó a vestir la camiseta del Levante pero fue el mayor, Antonio, el que llegó más lejos. Defensa, como su progenitor, Antonio Calpe jugó en el Peña Román y en el Bellido antes de empezar a dar pasos serios en el mundo del balompié con el Alcoyano, donde actuó tres ejercicios antes de dar el salto al Levante en la temporada 1962-63, con 22 años. El equipo, en Segunda División, consiguió esa misma campaña el ascenso a Primera División, donde permanecería dos ejercicios con Antonio siendo titular. En la temporada 1964-65 los granotas no pudieron mantenerse y perdieron la categoría. Sin embargo, Calpe seguiría en Primera División. Sus actuaciones no habían pasado desapercibidas y el Real Madrid se cruzó en su camino. Antonio Calderón, por el Club blanco, fue el encargado de llevar a cabo una operación que se cerró el 26 de junio de 1965 en 1.650.000 pesetas y el compromiso de jugar un encuentro amistoso con el Levante.

Era la temporada 1965-66. En el Real Madrid se encuentra con un vestuario plagado de estrellas y de jóvenes valores que iban a dar mucho que hablar en el fútbol español. Calpe, lateral derecho pese a ser zurdo, compartiría equipo con Zoco, Sanchís, De Felipe... Su debut oficial con el conjunto merengue se registró el 16 de enero de 1966 en el marco de la jornada 19 de Liga frente al Valencia, equipo de su ciudad natal. Alineó Miguel Muñoz en aquella ocasión a Betancort, Zoco, Sanchís, De Felipe, Calpe, Velázquez, Pirri, Gento, Grosso, Amancio y Serena. El duelo concluyó con victoria 2-1 gracias a los tantos de Pirri y Grosso, por lo que Calpe se estrenó con triunfo con la elástica blanca. Poco a poco iría adquiriendo relevancia y, sin ir más lejos, en marzo de 1966 el valenciano fue protagonista de la portada del boletín oficial del Club. Disputaría esa campaña un total de 10 partidos oficiales, incluyendo uno de Copa de Europa y dos de Copa. En el torneo del 'KO', por cierto, conseguiría su primer gol como madridista frente al Gijón. Su debut europeo no fue tan satisfactorio como el de Liga. Fue el 23 de febrero de 1966 en Bruselas, en la ida de los cuartos de final frente al Anderlecht, y los blancos, con Calpe en el equipo, perdieron 1-0. En la vuelta los blancos dieron la vuelta a la eliminatoria goleando 4-2 y manteniéndose vivos en una competición que acabarían ganando. La Sexta Copa de Europa del Real Madrid sería el primer título de Calpe como jugador merengue. 

En su siguiente ejercicio, temporada 1966-67, la participación de Calpe aumentó considerablemente pasando a ser un jugador importante de la plantilla que ganaría el título de Liga. Jugaría 19 encuentros en los que llegó a marcar el que sería su segundo y último gol en el Madrid, un tanto de penalti en la derrota 2-1 que registró el equipo en el campo del Zaragoza. Calpe, De Felipe y Sanchís, con Zoco por delante, formaban la retaguardia del equipo y el lateral derecho valenciano se incorporaba mucho al ataque por su banda. El 9 de abril de 1967, Calpe fue titular con el conjunto blanco que doblegó 3-0 al Córdoba certificando el título liguero para el Madrid a falta de dos jornadas para el final. Era la duodécima Liga para el Club y la primera para el defensa valenciano. En total, disputó 28 partidos oficiales esa campaña. En la temporada 1967-68 la defensa titular del Real Madrid la componían Calpe, Zunzunegui, Zoco y Sanchís. Calpe participó en 21 encuentros haciendo gala de todas sus facultades como zaguero. Seguro, correcto y eficaz para tapar su parcela, era muy rápido y aprovechaba esta cualidad para ayudar arriba cuando podía. Era un futbolista más técnico de lo que solía verse en ese puesto por aquellos tiempos. También jugó 4 partidos de Copa de Europa completando 25 partidos oficiales ese curso y añadiendo otra Liga a su palmarés. La temporada 1968-69 fue, seguramente, su mejor campaña como futbolista del Real Madrid. Disputó 30 partidos oficiales, 25 de Liga, 2 de Copa y 3 de Copa de Europa. Es decir, fue su ejercicio más prolífico al alcanzar su récord personal de encuentros con el cuadro blanco en una temporada. También fue el año en el que más partidos de Liga jugó y formó en el once inicial el día que se ganó el título, tras 27 jornadas invicto, el 30 de marzo de 1969, en un Real Madrid 2 Zaragoza 0. Era la tercera Liga para Calpe. En la temporada 1969-70 disputó 26 partidos oficiales, 23 de Liga, 2 de Copa de Europa y 1 de Copa. Curiosamente sería ese el torneo que se llevara a las vitrinas el Real Madrid ese año. Calpe jugó el primer partido de la competición, un 2-2 con el Castellón correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final. Pero una lesión le privó de seguir jugando y el equipo siguió avanzando rondas sin el concurso del levantino. El Madrid doblegó 3-1 al Valencia en la Final disputada en el Camp Nou, un partido que seguro que a nuestro protagonista le hubiese gustado mucho jugar.

Los problemas físicos le dejaron lastrado para el resto de su aventura en Madrid. La temporada 1970-71 resultó ser testimonial para Antonio Calpe, que sólo pudo aparecer en el equipo en la recta final de la campaña jugando únicamente dos partidos de Liga. Volvió a vestirse de corto el 4 de abril de 1971 en la victoria 0-1 sobre el Elche de la jornada 28. Y el 18 de abril de 1971 participó en un 0-0 en Las Palmas. En aquel histórico encuentro de la biografía personal de Antonio Calpe el entrenador Miguel Muñoz alineó al siguiente equipo: Betancort, José Luis, Benito, Zunzunegui, De Felipe, Calpe, Grande, Bueno, Marañón, Grosso y Ortuño. Era la última jornada de Liga. Y la última actuación oficial de Calpe con la camiseta blanca.

Tenía 31 años y el Real Madrid concluyó la campaña sin títulos, lo que significaba que el equipo necesitaba una remodelación, tal y como era costumbre cuando la temporada terminaba en blanco. Fue un final de etapa y, para que nos hagamos una idea, Calpe pudo decir que se marchó del Santiago Bernabéu junto a una Leyenda absoluta como Francisco Gento. Casi nada. Antonio Calpe concluyó su periplo como futbolista del Real Madrid con un balance de 121 partidos oficiales y 2 goles. En su vitrina de trofeos lucía 1 Copa de Europa, 3 Ligas (1966-67, 1967-68 y 1968-69) y 1 Copa (1969-70). Fue un jugador importante y muy regular al que sólo las lesiones le impidieron acumular números mayores. En cualquier caso se hizo un hueco en un equipo legendario de la Historia del Real Madrid. Aunque representó a España en categorías inferiores le faltó la guinda de la Selección Absoluta en su carrera, pese a que su nombre sonó como seleccionable a finales de los sesenta.

Contaba con otras ofertas y propuestas, pero Antonio Calpe regresó a casa en la temporada 1971-72 para jugar de nuevo con el Levante, el club de su vida. Pasó de Primera División a Tercera, sí. Pero con el equipo de su familia. En la temporada 1972-73 formó parte de la plantilla que consiguió el ascenso a Segunda División, competición que Calpe disputaría, a sus 33 años, como titular. El equipo no pudo mantener la categoría y volvería a Tercera. La temporada 1974-75 fue la última campaña en activo para Calpe, que colgó las botas a los 35 años. Tras retirarse siguió muchos años ligado al Levante ejerciendo variedad de trabajos y cometidos. Delegado, ayudante... En la temporada 1981-82, con el Levante en Segunda División, llegó a dirigir al equipo en cinco partidos de forma interina y haciendo de puente entre los técnicos Vicente Piquer y Roberto Gil. Actualmente era Presidente de Honor de la Asociación de Exfutbolistas del Levante UD. El 23 de marzo de 2019 recibió un más que merecido homenaje en el campo de la Malvarrosa con un partido de los veteranos del Levante frente al Alcoyano en el que participaron también autoridades e instituciones del fútbol valenciano. Calpe, en silla de ruedas a causa de la enfermedad que padecía, recibió el cariño, la ovación y numerosos obsequios a modo de reconocimiento. Con 81 años nos deja, pero seguirá en el recuerdo de quienes le conocieron y en la memoria de los aficionados y clubes con los que jugó. Hoy el Levante está recordando su figura en sus medios y redes sociales y el Real Madrid ha emitido un comunicado en el que, en nombre del presidente y de la Junta Directiva, lamenta el fallecimiento del ex jugador.

Recordaba hace un par de meses, con la muerte de Pachín, que ya sólo quedan con vida cuatro de los futbolistas que disputaron la Final de la Copa de Europa de 1966. Calpe no jugó ese partido pero formaba parte de la plantilla y era también uno de los ganadores de La Sexta. Con su muerte, nos deja otro de los integrantes de aquel Real Madrid 'Yeyé' de mediados y finales de los sesenta. Desde 'Historias del Real Madrid' quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y compañeros. Sirvan estas pocas líneas a modo de particular homenaje. Descanse en paz, Antonio Calpe Hernández.

martes, 6 de abril de 2021

3-1 AL LIVERPOOL

Victoria del equipo blanco en la ida de los cuartos de final de la Champions League

El Real Madrid se pone por delante en la eliminatoria con el Liverpool tras la victoria de esta noche por 3-1 con los goles de Vinícius, que firmó un doblete, y Asensio. El equipo blanco ha protagonizado uno de sus mejores encuentros de la temporada y consigue un magnífico resultado frente a un gran rival y en la máxima competición continental. Resultado incluso se podría decir que corto para lo visto sobre el césped del Alfredo Di Stéfano.

Mucho se había hablado en las últimas horas de las bajas del Liverpool, pero es que el Madrid también ha tenido que afrontar el difícil compromiso con lesiones y ausencias, la última conocida esta misma mañana al caerse por enfermedad Varane. Zidane, en su partido 50 en Champions League, ha tenido que tirar de una línea defensiva que para nada es la habitual y que casi no había jugado junta. Y, sin embargo, magnífica actuación de todos los jugadores. Muy bien Nacho y Militao, espectaculares Modric y Kroos en el centro del campo y fenomenal arriba Asensio. Y, por supuesto, actuación estelar del Vinícus Júnior, el nombre propio de la noche, en un duelo que puede significar un punto de inflexión en su carrera. Elegido mejor jugador del partido, un encuentro de este calibre podría ser el de su consagración a nivel internacional. Es un diamante en bruto y todavía tiene muchísimo que mejorar, pero ya habíamos visto destellos de lo que puede llegar a ser y hoy ha demostrado lo que puede ser capaz de hacer cuando está inspirado.

Los blancos arrancaron la contienda con muchas ganas y a los 12 minutos ya dispusieron de una buena oportunidad al rematar de cabeza Vinícius un centro de Mendy que se acabó marchando fuera por muy poquito. Los jugadores del Real Madrid tomaban las riendas de la situación con seguridad y desparpajo y completaron una grandísima primera parte, de una intensidad increíble. Un espectáculo a la hora de dominar, controlar el balón y generar peligro con unos veloces y eléctricos Vinícius y Asensio. Ellos fueron los goleadores, además. En el minuto 27 llegaría el 1-0 tras un extraordinario pase largo milimétrico de Kroos, haciéndonos recordar a su compatriota Schuster. Gran control orientado y definición de Vinícius, al que se le suele reprochar precisamente eso, su falta de acierto en los metros finales. Hoy no se le puede reprochar nada al extremo. Con el marcador a favor hubo un posible penalti por derribo sobre Benzema que pareció bastante claro. El colegiado Félix Brysh, sin embargo, no señaló el punto de castigo. También protestaron los ingleses por una carga de Lucas Vázquez a Mané. En cualquier caso el 2-0 terminó llegando poco después en un grave error defensivo de los foráneos. Alexander-Arnold quiso ceder atrás de cabeza al interceptar un pase de Kroos a Vinícius pero Asensio, listísimo y oportuno, se hizo con la pelota y la levantó con un sombrero sobre Alisson para superar al guardameta y empujar a la red a placer. Cuatro goles en los últimos cuatro partidos para el balear, que está en racha. Que Zidane le estaba ganando la partida a Klopp era alto tan evidente que el técnico germano no esperó al descanso para empezar a realizar cambios.

Los futbolistas del Liverpool no había tirado a puerta pero la primera que tuvieron la metieron al poco de reanudarse el juego tras el descanso. Era el minuto 51 y, con un poco de suerte, los visitantes volvieron a la contienda al cazar un rechace Salah. No parecía justo el 2-1 después de lo que habíamos contemplado durante los primeros cuarenta y cinco minutos, pero el fútbol es así. Fueron unos momentos de algo de desconcierto en las filas locales pero los blancos, poco a poco, se sacudieron los temores y de nuevo empezaron a llevar la manija. Sin prisa pero sin pausa, a la espera de nuevas oportunidades. En el minuto 65, tras un saque de banda, Modric metió un pase dentro del área que Vinícius, con mucha tranquilidad, remató a la red fusilando al palo izquierdo. 3-1 que nos permitía aumentar la renta de manera más justa. Asensio estuvo cerca de anotar el cuarto tras una buena jugada colectiva a la contra antes de ceder su puesto en el campo a Valverde. En el tramo final trataron de apretar los ingleses pero el cuadro de Zidane supo aguantar bien. Todavía tuvo una más el Madrid con un remate de Benzema dentro del área que Alisson detuvo con acierto.

El resultado de 3-1 es muy positivo de cara a la vuelta del miércoles de la semana que viene. Partido muy importante y gran noche del equipo que le permite coger confianza de cara al clásico del próximo fin de semana. Ya son doce partidos consecutivos sin perder con un balance de 10 victorias y 2 empates en un momento tan crucial de la campaña y a pesar de los numerosos problemas que estamos afrontando. Queda la vuelta en Anfield. Lástima ese gol de Salah que deja la eliminatoria abierta. No hay nada hecho todavía, pero el primer asalto ha sido favorable al Real Madrid y con una muy buena imagen.

REAL MADRID: Courtois, Lucas Vázquez, Nacho, Militao, Mendy, Casemiro, Modric, Kroos, Asensio (Valverde, 70'), Vinícius (Rodrygo, 85') y Benzema.

LIVERPOOL: Alisson, Arnold, Robertson, Phillips, Ozan Kabak (Shaqiri, 81'), Fabinho, Naby Keita (Thiago, 42'), Georginio Wijnaldum, Diogo Jota (Firmino, 81'), Salah y Sadio Mané.

GOLES
1-0 min. 27 Vinicíus Júnior
2-0 min. 36 Asensio
2-1 min. 51 Salah
3-1 min. 65
Vinicíus Júnior

domingo, 4 de abril de 2021

20 AÑOS SIN RAMÓN MENDOZA

Presidente del Real Madrid entre 1985-1995, nos dejó en el año 2001

El miércoles 4 de abril de 2001, tal día como hoy de hace 20 años, fallecía Ramón Mendoza Fontela, presidente del Real Madrid entre 1985 y 1995. El primer recuerdo que me viene a la cabeza es el de estar hablando de la noticia con mi amigo Jesús, compañero de clase durante tantos años y madridista como yo. Mendoza había sido presidente del Real Madrid durante nuestra infancia, ese periodo de nuestras vidas en el que, como suelo repetir mucho, el fútbol se vive de una manera muy intensa y especial. Y además fueron muchos años, una década larga, lo que nos había dejado esa sensación de que Mendoza había sido presidente del Club durante toda una vida... Al menos las nuestras. Crecimos viéndole siempre ahí, como presidente. Además con un gran protagonismo. Había muchos empleados, trabajadores, técnicos y directivos, sí, pero cuando éramos niños el Real Madrid estaba compuesto por los jugadores, el entrenador y el presidente Ramón Mendoza.

Mendoza disfrutaba con aquel protagonismo que le brindaba el hecho de ser el máximo mandatario del Real Madrid. Incluso tenía una peña que llevaba su nombre cuando lo normal era que las peñas utilizaran nombres de jugadores. De hecho, se puede decir que rivalizaba con los futbolistas y, desde luego, creo que tenía mucha más proyección en los medios de comunicación que los propios entrenadores. Aparecía casi siempre en los reportajes de televisión que se hacían sobre el equipo, ya fuesen resúmenes de partidos, previas, viajes con el equipo, presentaciones... Lo que fuese. El propio Ramón Mendoza solía reconocer que el cargo de presidente del Real Madrid era uno de los más importantes del país, lo que explica la enorme relevancia que tiene dirigir al mejor Club de fútbol del mundo y la exposición mediática que eso supone a todos los niveles. Lo mismo te lo encontrabas en el Estudio Estadio, en el Telediario, en una entrevista para el Marca, en un reportaje de Don Balón, en la portada de la Revista Real Madrid (como vemos al inicio de esta entrada) o en la prensa del corazón. De hecho, yo todavía tengo guardados un montón de recortes que sacaba de las revistas de mi abuela y con los que se puede uno hacer una idea de cómo era la vida social de la época, a la que tan asiduo era el mandatario blanco allá por los ochenta y noventa.

Sí, no lo podía ocultar. Ramón Mendoza disfrutaba con todo aquello. Muchísimo, además. Transmitía la sensación de ser un tipo inteligente y con mucha gracia. Un tipo muy natural que no rehusaba defender a los suyos a cualquier coste. Siempre con aquella ironía. De verdad que no recuerdo a nadie de la vida pública que haya tirado tanto de esa figura retórica como Ramón Mendoza... Fumador empedernido, parece que lo recuerdo ahora mismo con el cigarrillo en la mano y respondiendo con sus chascarrillos a las provocaciones de turno de sus enemigos deportivos de la época. Y no me refiero sólo a José María García. Mendoza se las tuvo tiesas con Núñez y Jesús Gil, aunque a Ramón nunca le vimos gritar y vociferar. Para mi gusto se metía en demasiados charcos, a veces él solito. Sí, tenía esas cosas, pero a su manera. Lo suyo era soltarlas con su gracejo y su tono habitual, sacudiendo leña pero manteniendo el tipo, fiel a sí mismo. En cierto modo agitaba el mundo del espectáculo deportivo en el que participaba y del que tanto provecho también sacaban ya los medios de comunicación. Con razón o sin ella él se sentía muy cómodo con todo aquello. Y su carisma era arrollador, eso no lo puede negar nadie. A personalidad era difícil ganarle.

En lo deportivo su presidencia estuvo marcada por dos etapas completamente diferentes. La primera fue realmente exitosa. Cierto que se encontró con la Quinta del Buitre formada y a punto de caramelo, pero no es menos cierto que el Real Madrid venía de un lustro muy frustrante en cuanto a resultados y él supo apuntalar el equipo con los fichajes necesarios para dar el salto de calidad. Mendoza trajo a Hugo Sánchez, Gordillo y Maceda, los mejores futbolistas del momento para completar una plantilla de ensueño y formar un Real Madrid que nos dejó marcada a toda una generación de aficionados. El Real Madrid de La Quinta del Buitre es el Real Madrid de Ramón Mendoza, presidente que cuidó y mimó a los componentes de aquella generación como si fuesen sus hijos y que consiguió retenerlos en el equipo cuando las ofertas que llegaban desde Italia eran más que suculentas y apetitosas para ellos. Además de mantener la base de la Quinta del Buitre y de haber traído a los que se denominaría como La Quinta de los Machos, bajo el mandato de Mendoza se ficharon otros buenos futbolistas como Paco Buyo o Milan Jankovic. También consiguió traer a Bernd Schuster al Real Madrid, futbolista extraordinario que aunque para muchos era un fichaje innecesario en lo deportivo no dejó de ser una contratación muy sonada en el año 1988. Salvando las distancias fue algo así como el fichaje de Figo años después, quitarle al máximo rival a uno de sus jugadores más emblemáticos. Sólo se le resistió Diego Armando Maradona, como recordaba meses atrás cuando falleció El Pelusa. Siempre me sorprendió la buena relación que mantuvieron Mendoza y el astro argentino. Hubiese sido increíble haber contratado a Maradona para jugar en aquel Real Madrid... Quién sabe si hubiese llegado aquella ansiada Copa de Europa que pasó de largo para Don Ramón. La Séptima que no llegaba nunca y que tantas frustraciones generaron en una afición que quizás no valoró lo suficiente el esplendoroso periodo que estaba firmando su equipo. Aquel Real Madrid que fue un rodillo durante el segundo lustro de los ochenta dominó el fútbol español a base de goles y un gran fútbol. Cinco Ligas consecutivas del tirón, algo que no se ha vuelto a ver desde entonces. Tenía su mérito, pero muchos no lo veían. Y pensando en aquella Copa de Europa que no llegaba empezó a cambiar de entrenadores y empezamos a morir de éxito.

La segunda parte del mandato de Ramón Mendoza no fue muy buena en lo deportivo. Señalaba antes que Mendoza mimó a sus chicos de La Quinta como a sus hijos y que consiguió retenerlos en el equipo. Pero con uno de ellos la relación no fue tan buena. Con Martín Vázquez terminó muy mal y Rafa, el 'patito feo' de La Quinta, sucumbió a los cantos de sirena del Calcio con un divorcio que perjudicó mucho al equipo. Luego, poco más de dos años más tarde, ambos tuvieron que tragarse el orgullo y decir 'dónde dije digo...'. Pero ya era tarde. El Real Madrid había cambiado mucho desde 1990. Se marcharon jugadores que quizás no se tuvieron que haberse marchado y llegaron otros que, siendo buenos, no rindieron de la forma que se esperaba. Fueron años muy duros. A Mendoza ya no le salían las cosas y algunas decisiones fueron malas. Muy malas. La peor de todas, aquel absurdo cese de Radomir Antic del que tantas veces he hablado y del que ya no merece la pena mucho extenderse. Aquello derivó en mi peor recuerdo como madridista: Tenerife. La isla donde se nos escaparon las Ligas. Años muy duros y de una década muy dura la de los noventa. A Mendoza ya no le salían las cosas a pesar de toda la buena voluntad que le ponía. Consiguió traer a Robert Prosinecki, jugador estrella deseado por toda la Europa futbolística. Pero a Robert tampoco le salían las cosas. Años en los que iba a por Cafú y traía a Vitor... Operaciones absurdas como la de Juan Eduardo Esnáider, al que cedimos un año, vendimos al siguiente y recompramos un año después por más dinero del que nos habían dado un año antes. Por un jugador que era nuestro, insisto. Aquello ponía de manifiesto lo que ya se sabía, que el Real Madrid tenía serios apuros económicos y que la falta de liquidez obligaba a adoptar medidas de las que se arrepentían a los cinco minutos. Ese fue el principal problema que, de una manera u otra, terminaría llevándose por delante a Mendoza

Mendoza había modernizado el Club a su llegada, resultó ser un soplo de aire nuevo tras el periodo de Luis De Carlos, trajo optimismo, formó un gran equipo en lo deportivo, remodeló el Santiago Bernabéu... Incluso, en la etapa final llegó a ganar la Copa de Europa con el equipo de Baloncesto que lideraba el gran Sabonis. Pero en los noventa los problemas de índole económico fueron constantes para el Real Madrid por la falta de recursos y se respiraba un clima de inestabilidad en lo social y en lo institucional. Reelegido en el año 1988, ganó las elecciones presidenciales de los años 1991 y 1995. Sin embargo, pocos meses después, en noviembre de 1995, la situación se hizo insostenible y presentó su dimisión poniendo punto y final a una década como presidente. Para la Historia quedará la rueda de prensa de su despedida: "Comienza, por tanto, el funeral deportivo de 'corpore insepulto' por el alma del que fue presidente del Real Madrid Ramón Mendoza, ahora ya incinerado y en lo sucesivo solamente el socio 772. Yo soy en este funeral el oficiante. Sentaros, queridos representantes de todos los medios de comunicación". Ramón Mendoza puro y duro hasta en el día de su marcha. Antológico.

Ramón Mendoza dejaba el sillón presidencial con un gran palmarés en las vitrinas de 6 Ligas, 1 Copa de la UEFA, 2 Copas del Rey y 4 Supercopas de España en fútbol y 1 Copa de Europa, 3 Ligas ACB, 3 Copas del Rey, 2 Recopas de Europa y 1 Copa Korac en Baloncesto. Mirándolo con perspectiva, fueron buenos años que nos dejaron muchos buenos recuerdos. Hubo títulos, grandes partidos, noches memorables e ídolos para toda una vida. Mereció la pena.

Una vez dejado el cargo se desvinculó de la vida institucional del Club. Tenía 68 años y la verdad es que se hizo raro no verle como presidente después de tantos años y una vida tan activa que daba para un libro. De hecho, escribió uno, 'Dos pelotas y un balón', que editado por El País Aguilar fue presentado unos pocos meses más tarde de salir del Real Madrid. No recuerdo noticias suyas a finales de los noventa más allá de algún que otro problema de salud que iba surgiendo. Poco a poco desapareció de los focos y, sabiendo todos cómo era, seguro que disfrutó mucho de sus últimos años de vida. El 4 de abril de 2001 fallecía de un infarto en Nasáu, Bahamas, donde se encontraba de vacaciones. Le pegaba. Hasta para eso fue único. No era mayor, tenía 73 años. Nos dejaba un personaje al que nunca olvidaremos y que, de una manera u otra, estuvo muy presente para los aficionados del Real Madrid de la época: Ramón Mendoza Fontela.

sábado, 3 de abril de 2021

SANTILLANA Y BENZEMA

El delantero francés supera al legendario Carlos Santillana en la tabla de goleadores madridistas en el Campeonato Nacional de Liga

El Real Madrid ha vencido esta tarde al Eibar en el partido correspondiente a la 29 jornada de Liga con un marcador de 2-0. Los goles los han materializado Marco Asensio y Karim Benzema, que nos ha dejado un nuevo dato a destacar. Con su tanto de hoy el delantero francés alcanza los 187 goles en Liga y se coloca como cuarto máximo realizador de la Historia del Real Madrid en el Campeonato Nacional por delante de Carlos Santillana, que hizo 186 tantos en el torneo de la regularidad durante sus años como ariete madridista. Santillana pasa, por tanto, a la quinta posición de esta clasificación histórica que, a día de hoy, queda configurada así en sus primeros puestos.

Cristiano Ronaldo 312

Raúl González 228

Alfredo Di Stéfano 216

Karim Benzema 187

Carlos Santillana 186 

Hugo Sánchez 164

Ferenc Puskás 156

Paco Gento 126

José Martínez Pirri 123

Emilio Butragueño 123

Amancio Amaro 119

Manuel Fernández 'Pahiño' 109

Gonzalo Higuaín 107

Fernando Hierro 102

Durante muchos años Santillana ocupó el segundo puesto de esta clasificación siempre por detrás de Alfredo Di Stéfano. Pero luego llegó Raúl y un poco más tarde Cristiano Ronaldo... Ahora, Karim Benzema. Carlos Santillana sigue estando por delante de Benzema en cuanto a número de goles totales con la camiseta del Real Madrid. El cántabro hizo 290 goles en su carrera como jugador blanco mientras que nuestro actual número 9 lleva acumulados, con el de hoy, 273. Son 17 los goles que separan a los dos jugadores y es de suponer que Benzema puede llegar a marcarlos a corto o medio plazo. En caso de que vayan muy bien las cosas, tanto para él como para el equipo, incluso podría ser esta misma temporada. Aunque lo más sensato y realista es pensar que lo hará la próxima campaña si no hay ninguna sorpresa y el francés, como es de suponer, sigue con nosotros.

Es ley de vida y los récords y marcas están para superarlos, pero no puedo evitar sentir un poco de pena cuando veo cómo futbolistas legendarios se van quedando atrás en las estadísticas y van perdiendo protagonismo. Sobre todo para la juventud. Para quienes le vieron jugar, Santillana será siempre un icono de su época, un futbolista admirado y querido por todo lo que hizo en los terrenos de juego entre 1971 y 1988. Un auténtico mito del Real Madrid. Pero para los más jóvenes, por desgracia, no pasa de ser un nombre en las páginas de esa Historia que no suele interesar mucho dentro de un deporte que vive de la radiante actualidad del día. Es necesario que se haga todo lo posible por mantener vivo el recuerdo de los jugadores que han ayudado a que el Real Madrid se convirtiese en el Club que conocemos. Hay que reivindicar a Santillana.

martes, 30 de marzo de 2021

SOLER Y LAUDRUP TUMBAN AL ATLÉTICO

El Real Madrid ganó los dos partidos de la temporada 1995-96 al Atlético Campeón de Liga

La primera imagen que siempre me viene a la cabeza de Miquel Soler es una fotografía de Juan Navarro a doble página con la que la revista Don Balón ilustraba su extensa crónica del partido estrella de la jornada 34 del Campeonato Nacional de Liga de la temporada 1995-96. El líder, Atlético de Madrid, perdió 1-2 en el Vicente Calderón con el Real Madrid y el primer gol del encuentro lo marcó Soler. El defensa catalán levantó su brazo derecho y el dedo índice en la celebración, momento que el fotógrafo de Don Balón captó a la perfección. Esa imagen se me ha quedado grabada en la memoria desde hace un cuarto de siglo. Fue el único gol de Miquel Soler como madridista y, para mí, aquel fue su mejor partido de su única campaña con la camiseta del Real Madrid.

El partido se disputó el sábado 30 de marzo de 1996, tal día como hoy de hace 25 años. El Real Madrid seguía deambulando sin pena ni gloria por aquella desastrosa campaña. Hacía 10 días de la derrota con la Juventus que había supuesto la eliminación del Real Madrid de la Champions League. En otras palabras, ya no había opciones de ganar ningún título y el único objetivo era el de tratar de clasificarnos como fuese para la Copa de la UEFA de la siguiente temporada. Pero lo teníamos negro para entrar en Europa, las cosas como son. Tras perder en Turín regresamos al viacrucis de la Liga con un empate 1-1 en Anoeta frente a la Real Sociedad. El 27 de marzo, miércoles, en jornada entre semana, el Real Madrid perdió 1-2 con el Racing de Santander en el Santiago Bernabéu en un partido infumable de los nuestros. Aquella derrota no podía atribuirse a lo que yo llamaba 'El día tonto en el Bernabéu'. Qué va, qué va... Aquella temporada 1995-96 pinchar en casa se había convertido en algo habitual. No era sorpresa cuando perdíamos y ya no éramos capaces de llevar la cuenta de los puntos que se nos habían escapado de nuestro propio estadio. Entre lo que nos dejábamos en casa y lo que nos dejábamos fuera, la situación era más que preocupante. El Madrid era octavo clasificado. Os recuerdo que hace 25 años sólo los cinco primeros se clasificaban para Europa, es decir, teníamos dos equipos (Tenerife y Compostela) entre nosotros y la quinta plaza, que estaba en manos del Betis. Y el siguiente rival era el líder de la Liga, el Atlético de Madrid, en el Vicente Calderón. Las sensaciones no podían ser más malas. Nosotros teníamos 51 puntos y el Atlético 72, 21 más que nosotros... Y allí que nos tocaba ir a jugar. Bueno... En el partido de la primera vuelta, en el Santiago Bernabéu, habíamos ganado 1-0 con gol de Raúl. ¿Y si había suerte y volvía a sonar la flauta? Aquella temporada estaba siendo tan rara que, a saber...

A media tarde de aquel sábado el Barcelona había ganado 0-1 en Albacete aferrándose a sus opciones de disputar la Liga al Atlético. Los azulgranas habían reducido la diferencia, de manera provisional, de 8 a 5 puntos. Pero faltaba por jugarse el derbi del Calderón. La intención de los de Antic era la de volver a los 8 puntos de diferencia. El partido arrancó a las 20.30 horas televisado en directo. En el Real Madrid, con las ausencias de Sanchís por decisión técnica y de Buyo, Quique Flores y Fernando Redondo por lesión, el técnico blanco Arsenio Iglesias alineó a Cañizares, Chendo, Alkorta, García Calvo, Fernando Sanz, Soler, Milla, Hierro, Laudrup, Raúl y Zamorano. A primera vista se puede apreciar que se trataba de un equipo bien armado atrás, como nos tenía ya acostumbrados Arsenio. El gallego sabía que sufríamos demasiado y toda precaución era poca. Más si cabe visitando al líder de la Liga. Y mira por dónde, resultó que la defensa y la portería fueron lo mejor del Madrid aquella noche.

El duelo arrancó con un toma y daca entre los dos equipos madrileños. En los primeros compases Raúl, asustando por banda izquierda en una jugada, entró en el área sorteando rivales, tras tocar con Laudrup, para meter un balón que nadie aprovechó. Fueron minutos de dominio alterno en los que Raúl volvió a intentarlo con una vaselina que salió alta por encima de la portería de Molina. Los rojiblancos probaron fortuna con un disparo lejano de Simeone y un lanzamiento de falta muy cerrado de Milinko Pantic que obligó a Cañizares a intervenir con acierto en el despeje. Al cuarto de hora la defensa local trató de enviar de cabeza un balón a su guardameta pero el esférico quedó corto y Zamorano se propuso alcanzarlo obligando al cancerbero a tirarse a los pies del chileno. Los de Antic se fueron creciendo y cada vez se aproximaban con más peligro al área de Cañizares, sobre todo con jugadas a balón parado. La baza de Pantic era importantísima. La defensa blanca tenía trabajo y las manos de Cañizares resultaron providenciales durante los mejores minutos del Atlético de Madrid. En ese periodo de acoso Geli falló un gol clarísimo al lanzar fuera, a bocajarro, un balón que parecía medio gol. Y de repente, cuando peor lo estaba pasando, el Real Madrid se sacudió la presión forzando un saque de esquina a cuyo remate no llegaron por poco ni Raúl ni Zamorano. Poco después, Miguel Porlán 'Chendo' realizaba uno de sus clásicos saques de banda con los que conseguía meter el esférico en el mismo área. Hierro, muy marcado, no pudo saltar y Zamorano se impulsó lo justo para rozar de cabeza al centro del área. Por allí, justo, se incorporó Miquel Soler y el lateral zurdo empalmó con fuerza un tiro ajustado al palo izquierdo anotando el 0-1 para el Real Madrid. Los blancos se ponían por delante pese a las ocasiones de las que habían dispuesto los anfitriones, que trataron de sobreponerse al mazazo del gol. Sin embargo los madridistas volvieron a generar peligro gracias a la inspiración de un Soler pletórico de confianza. Desde su banda izquierda, y tras hacerse con un balón que trataba de conducir Hierro, el lateral catalán montó una jugada de ataque con un perfecto pase largo para Laudrup. El danés, acosado por un solo defensor, metió un buen pase a la derecha del área para Raúl pero el joven delantero no llegó a tiempo y terminó saltando sobre Molina. Lo siguieron intentando los de casa pero no lo tenían fácil ante el buen hacer de la poblada defensa de Arsenio Iglesias. En la última jugada de la primera parte Cañizares estuvo atento para desbaratar una ocasión de Pantic, que se quedaba solo delante del guardameta blanco.

En los primeros compases del segundo tiempo Fernando Hierro trató de sorprender con un disparo desde el quinto pino que se marchó alto por encima del larguero. Pantic respondió enviando también por arriba otro saque de falta, su especialidad. El líder apretaba y volvió a tener otra oportunidad clarísima... Tras un saque de lateral Simeone se las ingenió para meter un globo al área superando por arriba a la defensa merengue y dejando a tres colchoneros rodeando a Cañizares. El portero del Real Madrid consiguió atrapar la pelota y se quedó tumbado en el suelo evitando el peligro. A los diez minutos Simeone realizó una falta por detrás a Fernando Hierro y el colegiado, Carmona Méndez, señaló la infracción. Parecía que vería la amarilla pero el argentino protestó con vehemencia y, por lo visto, insultó al colegiado, que no dudó en sacar la roja directa. El Atlético se quedaba con diez futbolistas. Incluso con uno menos los de Radomir Antic trenzaban jugadas de mérito. En aquel partido Soler estuvo tocado por la varita y frente a los que habían sido sus compañeros cuatro años antes cuajó seguramente su mejor partido con la elástica blanca. Tras una galopada suya por banda izquierda metió un pase al medio, por alto, que Zamorano, tras pugnar con un rival, consiguió prolongar a la derecha. Recibió Michael Laudrup, libre por todo el centro del campo durante todo el encuentro sin ataduras de obligaciones defensivas. El centrocampista nórdico avanzó con el balón controlado perseguido por un defensa mientras el meta salía un poco y se colocaba tratando de tapar su portería. Pero Laudrup consiguió disparar por el único hueco posible y acertó junto al palo para marcar el 0-2. La definición fue perfecta. Era el minuto 63 y todo se ponía de cara para un Real Madrid que dominaba el marcador y contaba con un futbolista más. El Atlético lo seguía intentando pero las contras del Real Madrid, con uno más, eran muy peligrosas. En una de ellas, de nuevo el protagonista Soler llegó al pico del área para enviar un pase perfecto al punto de penalti que Zamorano no consiguió conectar bien de cabeza. El lateral izquierdo catalán estaba haciendo lo que quería por su banda y en otra incorporación al ataque, tras combinar con Hierro, llegó al banderín de córner (aparentemente en falta, todo hay que decirlo) y recorrió unos metros de la línea de fondo para meter otro pase que Zamorano, de nuevo, no pudo aprovechar. Ya en la recta final, en el saque de una falta que los atléticos colgaron al área, Hierro despejó el balón con la mano de manera muy clara. El colegiado señaló el punto de penalti y mostraba la amarilla al capitán madridista, que ya tenía una tarjeta y, por lo tanto, debió dirigirse a vestuarios expulsado. Milinko Pantic fue el encargado de ejecutar la pena máxima desde los 11 metros y su disparo fue a la derecha de Cañizares. El portero, soberbio toda la noche, adivinó la trayectoria y llegó a tocar la pelota, pero no lo suficiente para evitar el gol de los rojiblancos. 1-2 en el minuto 84 y el Atlético se volvía a meter de lleno en la contienda, igualada en cuanto efectivos, diez jugadores para diez, en los últimos compases del choque. El líder achuchó en las postrimerías pero el Real Madrid defendió con mucho acierto y mucha seguridad atrás sin olvidarse de contragolpear cuando era posible. La última gran ocasión del Madrid, en el minuto 92, fue un disparo desde fuera del área de... Miquel Soler, cómo no. El balón del catalán se marchó alto por poco. La presión era del Atlético, que también mandó un balón por encima de la portería e intentó, sin éxito, desmontar a la defensa blanca. Pitido final y victoria 1-2 del Real Madrid. 

"Resucitó", tituló al día siguiente en portada el diario Marca, que señalaba que el Real Madrid "le hizo la pascua al Atlético" y que ponía "la Liga al rojo vivo". El semanario Don Balón, esa semana, también llevó el resultado del derbi a su portada. "El Real Madrid anima la Liga con su victoria en el derby", apuntaba la revista que titulaba la "La fiesta fue blanca" sobre una fotografía de García Calvo y Rafael Alkorta en plena celebración. Para la Revista Real Madrid, en su crónica del encuentro, el mejor del equipo había sido Santi Cañizares"El portero madridista estuvo inconmensurable, tanto debajo de los palos como en las brillantes salidas que realizó", argumentaba la publicación oficial del Club. La revista Don Balón, por su parte, había señalado a Rafa Alkorta como el mejor jugador del partido. "Dado el discreto nivel creativo del Real Madrid, su zona defensiva fue la que más sobresalió a lo largo del partido", argumentaba el periodista Juan Carlos Casas antes de destacar el papel del central bilbaíno. "En el poblado sistema defensivo de Arsenio, Alkorta es el rey, ya que está sobrado de cualidades para jugar de último defensa", sentenciaba Casas. Era cierto que la retaguardia había sido lo mejor del equipo blanco en el Vicente Calderón pero, además de los destacados por la prensa, recuerdo la buena impresión que me seguían dejando los jóvenes García Calvo y Fernando Sanz. Y recuerdo sobre todo el partidazo que, para mí, protagonizó Miquel Soler.

Aquel sábado 30 de marzo de hace 25 años nos fuimos a la cama pendientes del cambio horario. Dormiríamos una hora menos, pero los madridistas nos fuimos a la cama satisfechos por el respiro que nos daba el buen resultado del Calderón. No fue nuestro mejor partido de ese ejercicio, ni mucho menos. Las estadísticas del partido así lo reflejaban. El Atlético nos había superado en casi todo pero nosotros habíamos marcado dos goles de seis disparos y ellos solo uno de dieciséis intentos. Y ganamos. Ganó el que peor estaba. Tal y como marchaba la temporada era para estar muy contentos. No fue un encuentro brillante en lo técnico, pero sí muy intenso y disputado, un derbi que se sacó adelante con esfuerzo y trabajo, lo cual deja un buen sabor de boca cuando se consigue la victoria. El Real Madrid necesitaba los puntos en su lucha por entrar en Europa. Con ese triunfo consiguió avanzar un puesto en la clasificación para colocarse séptimo a 3 puntos del Betis, quinto en posiciones europeas. Pero además de los 3 puntos la victoria suponía un soplo de moral para la plantilla. Pese a lo mal que marchaban las cosas ese año, el conjunto blanco había sido capaz de ganar sus dos encuentros con el Atlético de Madrid. El conjunto de Radomir Antic, que estaba a punto de ganar la Copa del Rey al Barcelona, terminaría llevándose también aquella Liga, de tal manera que, en el año del doblete rojiblanco, resultó que el Real Madrid se impuso en sus dos compromisos ligueros con el Campeón de Liga.

ATLÉTICO DE MADRID: Molina, Geli, Santi, Solozabal, Toni (Roberto, 87'), Caminero, Vizcaíno (López, 68'), Pantic, Simeone, Penev (Juan Carlos, 76') y Kiko.

REAL MADRID: Cañizares, Chendo, Alkorta, García Calvo, Fernando Sanz, Soler, Milla, Hierro, Laudrup (Míchel, 85'), Zamorano (Luis Enrique, 82') y Raúl (Lasa, 90').

GOLES
0-1 min. 26 Soler
0-2 min. 63 Laudrup
1-2 min. 84 Pantic (penalti)