viernes, 15 de mayo de 2020

LA VOLEA DE ZIDANE SE HACE MAYOR

Se cumplen 18 años de la consecución de La Novena en Glasgow

Una de esas fechas inolvidables del presente mes para los madridistas. El miércoles 15 de mayo de 2002, tal día como hoy de hace 18 años, el Real Madrid vencía 2-1 al Bayer Leverkusen y se adjudicaba la Champions League de la temporada 2001-02. El partido de la volea de Zidane que tantas y tantas veces hemos visto y que no nos cansamos nunca de volver a ver. La volea que hoy, con dieciocho años, se nos ha hecho mayor.

Se trata de uno de los goles más bonitos de la Historia del fútbol y en los últimos tiempos se discute sobre qué gol es mejor, si la volea de Zidane en Glasgow o la chilena de Bale en Kiev. Dos goles preciosos y decisivos en una Final de la Champions League. En cuanto a belleza y plasticidad yo suelo incluir en la disputa la chilena de Cristiano Ronaldo en Turín frente a la Juve, pero al tratarse de finales la elección siempre suele estar entre los tantos de Zidane y Bale. Personalmente, me sigue pareciendo mejor gol el de la volea de Zidane. Y precisamente hace unos pocos días la prestigiosa revista France Football publicó un listado con los 50 mejores goles de la Historia de la Champions League escogiendo para el número uno el tanto de Zidane al Bayer Leverkusen. Y precisamente los tres goles madridistas que acabo de mencionar están incluidos en el TOP-10 de ese listado. El de Zidane, el primero, la chilena de Cristiano en tercer lugar y la de Gareth Bale en la sexta plaza. France Football también incluye en su listado el gol que fabricaron entre Redondo y Raúl en Manchester hace 20 años.

1. Zidane (Real Madrid) Rival: Bayer Leverkusen Año: 2002
2. Bressan (Fiorentina) Rival: Barcelona Año: 1999
3. Cristiano Ronaldo (Real Madrid) Rival: Juventus Año: 2018
4. Stankovic (Inter) Rival: Schalke 04 Año: 2011
5. Mexes (Milan) Rival: Anderlecht Año: 2012
6. Bale (Real Madrid) Rival: Liverpool Año: 2018
7. Essien (Chelsea) Rival: Barcelona Año: 2009
8. Mandzukic (Juventus) Rival: Real Madrid Año: 2017
9. Ronaldinho (Barcelona) Rival: Chelsea Año: 2005
10. Ramsey (Arsenal) Rival: Galatasaray Año: 2014
11. Claudio López (Valencia) Rival: PSV Año: 1999
12. Ziyech (Ajax) Rival: Chelsea Año: 2019
13. Hugo Almeida (Oporto) Rival: Inter Año: 2005
14. Savicevic (Milan) Rival: Barcelona Año: 1994
15. Messi (Barcelona) Rival: Liverpool Año: 2019
16. Van Basten (Milan) Rival: Goteborg Año: 1992
17. Weah (PSG) Rival: Bayern Año: 1994
18. Ibrahimovic (PSG) Rival: Anderlecht Año: 2013
19. Hagi (Galatasaray) Rival: Monaco Año: 2000
20. Giannakopoulos (Olympiakos) Rival: Oporto Año: 1997
21. Coridon (PSG) Rival: Oporto Año: 2004
22. Crouch (Liverpool) Rival: Galatasaray Año: 2006
23. Cristiano Ronaldo (Manchester) Rival: Oporto Año: 2009
24. Robben (Bayern) Rival: Manchester Año: 2010
25. Etoo (Barcelona) Rival: Panathinaikos Año: 2005
26. Berbatov (Bayer Leverkusen) Rival: Roma Año: 2004
27. Drogba (Chelsea) Rival: Barcelona Año: 2006
28. Messi (Barcelona) Rival: Bayern Año: 2015
29. Henry (Arsenal) Rival: Sparta Praga Año: 2005
30. Lucho González (Oporto) Rival: Hamburgo Año: 2006
31. Sabitzer (RB Leipzig) Rival: Zenit Año: 2019
32. Lee Sharpe (Manchester) Rival: Barcelona Año: 1994
33. Messi (Barcelona) Rival: Manchester Año: 2009 
34. Lampard (Chelsea) Rival: Barcelona Año: 2006
35. Raúl-Redondo (Real Madrid) Rival: Manchester Año: 2000
36. Iniesta (Barcelona) Rival: Chelsea Año: 2009
37. Zahavi (Apoel Tel Aviv) Rival: Lyon Año: 2010
38. Ljungberg-Bergkamp (Arsenal) Rival: Juventus Año: 2001
39. Messi (Barcelona) Rival: Real Madrid Año: 2011
40. Veron (Lazio) Rival: Feyenoord Año: 2000
41. Cristiano Ronaldo (Manchester United) Rival: Arsenal Año: 2009  
42. Silva (Valencia) Rival: Chelsea Año: 2007
43. Papin (Milan) Rival: Oporto Año: 1993 
44. Perisic (Borussia Dortmund) Rival: Arsenal Año: 2011 
45. Mancini (Roma) Rival: Lyon Año: 2007
46. González (Panathinaikos) Rival: Arsenal Año: 2004 
47. Mikael Nillson (Goteborg) Rival: PSV Año: 1993
48. Deivid (Fenerbahce) Rival: Chelsea Año: 2008
49. Juninho (Lyon) Rival: Bayern Año: 2003
50. Henry (Arsenal) Rival: Real Madrid Año: 2006

Sobre el gol de Zidane poco se puede decir que no se haya dicho ya. Por ese motivo me gustaría dar un poco de protagonismo a los dos futbolistas que iniciaron la jugada que concluyó con la volea eterna del astro francés: Santiago Solari y Roberto Carlos. Se han hecho virales declaraciones suyas en las que, en tono distendido y bromeando, poco menos que vienen a decir que se la dejaron a huevo a Zidane para que marcara el gol. Obviamente es una exageración, pero sí que me parece que no está suficientemente reconocida la calidad que exhibe Solari a la hora de meterle el pase a Roberto. Girándose y sin mirar le pone la pelota por alto al lateral para que la reciba en carrera y tras el primer bote el brasileño suelta el globo a las nubes... Zidane hace el resto con su genialidad y deja un gol para la Historia. De aquella noche las portadas fueron para Zidane y Casillas, que con sus intervenciones en la recta final del encuentro también se llevó los focos. Pero creo que es justo reconocer la labor de todo el equipo y mencionar de manera especial a Solari y a Roberto Carlos, que 'sirvieron en bandeja' el gol a Zidane.

REAL MADRID: César (Casillas, 67'), Michel Salgado, Hierro, Helguera, Roberto Carlos, Makelele (Flavio, 73'), Figo (McManaman, 61'), Solari, Zidane, Raúl y Morientes.

BAYERN 04 LEVERKUSEN: Butt, Sebescen (Kirsten, 65'), Zivkovic, Lucio (Babic, 90'), Placente, Schneider, Ramelow, Ballack, Basturk, Brdaric (Berbatov, 38') y Neuville.

GOLES:
1-0 min. 8 Raúl
1-1 min. 14 Lucio
2-1 min. 45 Zidane 
 

lunes, 11 de mayo de 2020

ADIÓS A ICO AGUILAR

Jugador del Real Madrid entre las temporadas 1971-72 y 1978-79

Este lunes 11 de mayo ha fallecido Francisco Javier 'Ico' Aguilar, futbolista cántabro que militó en el Real Madrid en la década de los setenta. Se marcha a los 71 años de edad víctima de una dura enfermedad contra la que llevaba tiempo luchando. Otro gran jugador que se une a la lista de personalidades relacionadas con el Club blanco que, por desgracia, nos está dejando en estas últimas fechas.

Francisco Javier Aguilar García nació en Santander el 26 de marzo de 1949. "Yo estudiaba y jugaba al fútbol en el colegio de los Escolapios de Santander. El Calasanz se llamaba mi primer equipo, en el que ya jugué de extremo derecho, con once años, y en campeonatos playeros, en los que nos inscribimos con el nombre de River Plate. De allí pasé al juvenil del Rayo Cantabria", rememoraba el propio jugador en una entrevista para el boletín oficial del Real Madrid recordando sus primeros pasos en el mundo del balompié. Aguilar se terminó de formar como futbolista en las categorías inferiores del Racing de Santander destacando desde muy joven en las filas del Rayo Cantabria en Tercera División. Debutó en el primer equipo montañés a los 19 años en un encuentro de Copa de la temporada 1967-68 y sería uno de los protagonistas destacados del ascenso a Segunda División de la temporada 1969-70. De hecho, él mismo fue quien marcó el gol decisivo para el salto de categoría del equipo en un encuentro de desempate frente al Ilicitano que se jugó... en el Santiago Bernabéu. Anotó el 1-0 con el que acabaría el choque cuando sólo faltaban siete minutos para el final. En la temporada 1970-71 lideró el juego ofensivo del Racing en Segunda División. Coincidió aquel ejercicio con un jovencísimo delantero que también debutaba en la categoría de plata y con el que se entendía a las mil maravillas, Carlos Alonso 'Santillana', que terminaría siendo el Pichichi de Segunda con 16 tantos. Algunos se los sirvió el propio Aguilar, que también veía puerta con mucha facilidad desenvolviéndose por banda y anotó 10 goles. 'Ico' era un extremo derecha que compaginaba regate y velocidad para desbordar a los rivales.

Su calidad no pasó desapercibida para los equipos grandes. Unas deudas económicas urgentes propiciaron que el Racing tuviese que vender jugadores y la pieza más codiciada en aquellos momentos era Aguilar. El Real Madrid estaba dispuesto a abonar a la entidad verdiblanca la cantidad requerida, pero para alcanzar esa cifra se tuvo que formalizar un lote en el que además de Aguilar se incluiría al ariete Santillana, muy del agrado de Santiago Bernabéu, y al guardameta Pedro Corral. Fue lo que en su momento se denominó como la 'Operación Santander'. El Madrid se llevó tres jóvenes jugadores sin experiencia en Primera División pero con una enorme proyección. El tiempo demostraría la rentabilidad de aquella compra, sobre todo con uno de ellos.

Los tres jugadores cántabros formarían parte de las novedades del Real Madrid de cara a la temporada 1971-72 junto a García Remón, que regresaba al Club tras su cesión en Oviedo, Verdugo y Anzarda. En el número 255 del boletín oficial del Real Madrid correspondiente a agosto de 1971 el periodista Juan De la Calva charlaba con alguno de ellos. Aguilar no escondía su alegría por haber recalado en el Santiago Bernabéu. "Aun no me lo creo. Desde luego, yo estaba muy a gusto en el Racing, pero venir al Madrid es el sueño de todo jugador de fútbol. Estoy asustado de encontrarme en este ambiente tan fastuoso y, además, el Real Madrid impone mucho", declaraba el recién llegado. Sobre los comentarios que le situaban como el posible relevo de Paco Gento el extremo respondía: "Daría todo lo que tengo por parecerme a Gento. Ha sido el mejor extremo zurdo del mundo y es muy difícil siquiera igualarle. No obstante, haré todo lo que esté de mi mano para, si no hacer olvidar a Gento, no defraudar". En cualquier caso, Aguilar se mostraba indiferente a la hora de elegir la banda en la que jugar. "Eso es cuestión del entrenador. Aunque juegue habitualmente en el lado derecho, me defiendo igualmente en el lado opuesto. Por otra parte, el extremo derecho tiene a varios hombres de auténtica categoría: Miguel Pérez. Ortuño", indicaba el santanderino.

Ico Aguilar debutó a lo grande en Primera División, vistiendo por primera vez la camiseta del Real Madrid en partido oficial y marcando un gol en la victoria sobre el Betis por 2-0. El suyo fue el primero del Madrid en aquella Liga que acabaría ganando el equipo blanco. Su primera campaña como madridista fue excelente. En diciembre de 1971 el boletín oficial del Club publicaba una entrevista con el jugador cuyo titular no podía ser más ilustrativo del momento que atravesaba el futbolista: "Verme en el Real Madrid es como si todos los días me tocara la lotería". Aguilar se mostraba exultante. "Desde que llegué a Madrid y al Real Madrid estoy viviendo en una nube, como en un sueño... Cuando me despierto por las mañanas y compruebo mi actualidad tan dichosa no tengo otro remedio que dar gracias a Dios. Y me digo: ¡Que estoy en el Real Madrid! ¡Que tengo que ir a entrenarme con el Real Madrid! Y me tiro de la cama con una ilusión todos los días renovada, y yo diría que acrecentada", expresaba Aguilar, que compaginaba por esas fechas el fútbol con sus estudios en el Colegio Mayor Moncloa. En esa misma entrevista se mostraba crítico consigo mismo y aseguraba que en sus primeros partidos de blanco no llegó a jugar bien. "Me costó serenar mis nervios... Siempre faltaba algo para quedarme contento de mí mismo, y por eso hasta me emocionaba el aliento del público, que en ningún momento me criticó. Todo lo contrario. Cualquier acción mía iba seguida de un aplauso, y así hasta que me fui encontrando...", contaba con sinceridad.

El buen momento deportivo de Ico Aguilar se vio recompensado con la llamada de la Selección. Acababa de debutar con la elástica nacional en una goleada 7-0 frente a Chipre en la que actuó medio tiempo y tuvo la oportunidad de anotar un gol. Fue el 24 de noviembre de 1971 en Granada. El 16 de febrero de 1972 jugó los noventa minutos en el empate 1-1 frente a Irlanda del Norte. Su siguiente compromiso con los colores de España llegaría con la Sub-23. Internacional y titular con el Real Madrid, la temporada 1971-72 salió a pedir de boca. Jugó 38 partidos oficiales y marcó 10 goles, viendo puerta en todas las competiciones en las que participó: Liga, Copa y Copa de la UEFA. Sumó su primer título, la Liga. En la siguiente campaña, 1972-73, siguió acumulando partidos y goles, 37 encuentros oficiales y de nuevo 10 goles, esta vez 9 de ellos en Liga, siendo el segundo máximo artillero del equipo en competición liguera por detrás de Santillana y por delante de jugadores como Amancio o Pirri. Sumaría un nuevo encuentro Internacional al disputar el Holanda-España del 2 de mayo de 1973 que concluyó con victoria para los locales por 3-2. Aclimatado a la vida en Madrid, contrajo matrimonio el 16 de junio de 1973 con su novia Eva, una chica de padre alemán y madre suiza pero afincada en España desde los dos años de edad. Ambos aparecían en un bonito reportaje del boletín oficial en el que contaban cómo se habían conocido. "Cuando me dijo que era futbolista, ignoraba que estos famosos seres fueran tan sencillos y simpáticos", aseguraba ella. La pareja tendría dos hijos.

A partir de la temporada 1973-74 su concurso en el equipo descendió en cuanto al número de apariciones en el once, aunque siguió contando con oportunidades y actuó en encuentros como la Final de la Copa de 1974 que se ganó 4-0 al Barcelona en el Vicente Calderón. Aguilar fue uno de los destacados dando dos goles a Santillana y Pirri y marcando él mismo otro más. En la temporada 1974-75 disputa 27 partidos y marca 5 goles contribuyendo a la consecución de un doblete de Liga y Copa. La temporada 1975-76, sin embargo, se la pasa prácticamente en blanco y sólo juega 4 partidos, 3 de Liga y uno de Copa frente al Racing de Ferrol en el que consigue su único gol de ese año. En la 1976-77 vuelve a cobrar protagonismo en Liga con 16 partidos y 1 gol, aunque no resulta ser el mejor ejercicio para un Real Madrid que se queda fuera de las competiciones europeas. La temporada 1977-78 juega 11 partidos y marca tres goles. Pero camino de la treintena, su figura resurge para protagonizar una última gran campaña como madridista a la altura de sus primeros tiempos con la casaca merengue...

En septiembre de 1978 el boletín oficial del Real Madrid destaca a Ico Aguilar como uno de los triunfadores de la pretemporada. "Estoy más que contento de cómo me han rodado las cosas en los partidos iniciales de la temporada", afirmaba con satisfacción. "Un jugador necesita partidos. Uno se aburre de chupar banquillo. No sé si ahora habrá llegado mi momento, pero sí puedo decirte que con Molowny todo ha cambiado para mí en el Real Madrid. Me da confianza y yo creo que respondo a esa confianza", argumentaba Aguilar. La publicación le preguntaba qué le sucedía antes, cuando no jugaba. "Que no me ponían, simplemente. Iba de suplente algunas veces, pero sólo para jugar unos minutos", explicaba el futbolista, que afirmaba además estar en condiciones y mencionaba la importancia de jugar con dos extremos. Preguntado sobre si durante sus "tiempos de ostracismo" había pensado en la posibilidad de marcharse, Ico se mostraba tajante: "Yo nunca he querido irme. El Real Madrid es un Club sin igual y para que lo abandone tendrán que forzarme a ello". Sobre la campaña que acababa de empezar su deseo era el de poder jugar y ganar títulos, aunque admitía que no sería fácil. "Ahora he jugado por la lesión de Santillana. Cuando Santillana vuelva... ya se verá qué pasa. Yo, de todas maneras, pienso seguir dando todo lo que llevo dentro para que Molowny siga fijándose en mí. Quizá haya hueco para todos...", confiaba el santanderino.

Sí. Hubo hueco para todos. En la temporada 1978-79 volvió por sus fueros. Aguilar jugó 35 partidos oficiales y marcó 13 goles resultando ser su mejor ejercicio de cara a puerta como madridista. El primero llegó en la tercera jornada de Liga, en un encuentro en el Estadio Rico Pérez en el que el Hércules se adelantó en el minuto 14. Aguilar, que empezó en el banquillo, fue el gran revulsivo. Sustituyó al lesionado Wolff en el minuto 51 y marcó el empate 1-1 tras una jugada extraordinaria y un disparo con la zurda. Poco después, Stielike cerró la remontada. Aguilar volvía a ser importante y se ganaría la titularidad respondiendo con fútbol y goles. La última temporada del montañés con la camiseta blanca se cerraría con un nuevo título de Liga, el quinto en ocho años. No estaba nada mal. Con 30 años, disputó su último encuentro oficial, cosas del destino, frente al Racing de Santander

Atrás quedaban ocho temporadas con regates, jugadas de gran habilidad, elegancia, lucha, entrega y esfuerzo. Compartió vestuario con futbolistas como Amancio, Pirri, Velázquez, Zoco, Grosso, Santillana, Camacho, Juanito, Miguel Ángel... Los históricos de los setenta. En total, Ico Aguilar disputó 190 partidos oficiales con el Real Madrid en los que anotó 50 goles. Perforó la red en Liga, Copa, Copa de Europa, Copa de la UEFA y Recopa. Durante su estancia en el equipo blanco ganó 5 Ligas y 2 Copas. Fue 3 veces Internacional con España y una vez con la Sub-23.

Tras abandonar la disciplina blanca, el cántabro recaló en el Sporting de Gijón, equipo con el que jugaría las temporadas 1979-80 y 1980-81. Con 32 años volvió a Madrid para fichar por el Rayo Vallecano, con el que jugaría en Segunda División durante las temporadas 1981-82 y 1982-83. Fue su último equipo profesional y finalizaría esa etapa a los 34. Una vez retirado también probó suerte en los banquillos como técnico, entrenando a equipos como el Mejoreño, Alcobendas, la RSD Alcalá o el Logroñés. Su vinculación con el mundo del fútbol le llevó incluso a México, donde dirigió la Escuela del Real Madrid en Monterrey.

En marzo de 2018 la Peña Madridista Alfoz de Cantabria le entregó el Trofeo Paco Gento, que cumplía su Tercera Edición, en un acto celebrado en el Santiago Bernabéu y en el que estuvo acompañado entre otros por sus paisanos Vicente Miera y, cómo no, Carlos Santillana. En aquella entrañable jornada quienes estuvimos presentes pudimos comprobar la enorme complicidad que existía entre ambos. Santillana recalcó en todo momento lo que siempre se ha dicho, que quien llegó como destacado al Real Madrid fue Aguilar. "Yo tuve mucha suerte de compartir con él un año en el Racing de Santander y tuve la gran fortuna de que al año siguiente le ficharon a él por el Real Madrid. El que venía fichado por el Real Madrid era él, no éramos Corral y yo", argumentó el legendario ex delantero. "Mi destino siempre ha estado unido al de Ico en ese sentido, aparte de que nos entendíamos muy bien en el campo. Realmente, la figura que había en ese momento en el Racing era Ico Aguilar. Yo era más jovencito, tenía 18 añitos. Me hizo ser máximo goleador de Segunda División ese año. Luego tuvimos la suerte de venir al Real Madrid junto con Corral. Pero la figura que venía era Ico y nosotros veníamos un poco de obreros", sentenciaba abrazado con el homenajeado.

Hoy nos ha dejado. Siempre son tristes este tipo de noticias pero en esta ocasión para mí se añade el agravante de haber llegado a conocer al fallecido. No vi jugar a Ico Aguilar, pero fue todo un privilegio haber podido compartir mesa y mantel con él y haber podido charlar sobre aquellos tiempos en los que corrió por la banda del Bernabéu. Un tipo humilde y entrañable. Siento mucho su muerte. Desde 'Historias del Real Madrid' quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y compañeros. Sirvan estas pocas líneas a modo de particular homenaje. Descanse en paz, Francisco Javier Aguilar García.  

domingo, 10 de mayo de 2020

EL CABEZAZO DE ANELKA

El decisivo testarazo en Múnich del ariete francés del Real Madrid

El 9 de mayo de 2000 el Real Madrid jugó en Múnich la vuelta de las semifinales de la Champions League. Lo hacía con la ventaja favorable del 2-0 de la ida aunque sabiendo de la dificultad de un choque a disputar en Alemania, donde tradicionalmente se sufría mucho en competiciones europeas. De hecho, no habíamos ganado nunca. Aquel martes tocaría sufrir delante de la pantalla, pero el premio podía ser estupendo... Volver a jugar una Final de Copa de Europa sólo dos años después de haber ganado La Séptima.

Los anfitriones entraron con mucha fuerza de inicio arropados por los seguidores que poblaban las gradas del Olympiastadion. Normal, teniendo en cuenta que tenían que levantar una eliminatoria con dos goles en contra. A poco de empezar el encuentro la defensa blanca sacó un balón bajo palos, gracias a la providencial intervención de Iván Helguera, y a los doce minutos Jancker colocó el 1-0 en el marcador con una espectacular media volea. Estaba claro que tocaría sufrir, pero lo bueno era que un gol del Real Madrid se lo pondría crudo a los germanos precisamente por el valor que suponía no haber encajado gol en el Bernabéu. Raúl estuvo a punto de aprovechar un balón rechazado por Kahn tras fortísimo disparo de falta de Roberto Carlos. Y recién superada la primera media hora el gol madridista llegó. De nuevo volvió a aparecer Anelka, el protagonista del encuentro de ida. De nuevo el francés sería relevante. Una jugada por la izquierda concluyó con un espléndido pase de Savio con su pierna mala, la derecha, y el balón volando al centro del área. Por allí estaba Nicolas, que efectuó un salto portentoso superando a su defensor y se elevó para conectar el esférico y alojarlo en la red. Un testarazo perfecto del francés. La televisión mostró las imágenes de los abrazos en el palco entre el presidente Lorenzo Sanz y sus acompañantes. Y es que aquel gol era importantísimo. No era ya solo el empate 1-1, era lo que significaba psicológicamente para el rival. Ya no había prórroga posible. En el segundo tiempo el Bayern hizo el 2-1 con un balón largo al área que Elber tocó de cabeza superando a Casillas. Los alemanes lo intentarían hasta el final, pero necesitaban dos goles más y el Madrid aguantó bien con aquella defensa de cinco hombres con la que Del Bosque reforzó la retaguardia blanca en la recta final de la campaña. Se perdió el partido, pero el 2-1 suponía la clasificación y los jugadores así lo celebraron tras el pitido del colegiado, Sr. Graham Poll.

El Real Madrid se cargó en cuartos al Manchester United y en semifinales al Bayern, es decir, al Campeón y al subcampeón de la anterior edición de la Champions. El equipo de Vicente Del Bosque estaba dando la talla en Europa. El conjunto blanco se clasificó para estar en París, donde se celebraría la primera Final de la Copa de Europa entre dos equipos del mismo país. Faltaba conocer el rival, que saldría de la otra semifinal entre Barcelona y Valencia. En la ida habían goleado 4-1 los de Héctor Cúper, lo que obligaba a los azulgranas a ganar 3-0 si querían clasificarse para la Final. En la vuelta, que se jugó el 10 de mayo, tal día como hoy de hace 20 años, el Barcelona sólo pudo remontar el gol de Mendieta para ganar 2-1 el partido pero quedar eliminado. El Valencia y el Real Madrid disputarían la Final de la Champions League de la temporada 1999-00 y a ello contribuyó decisivamente Nicolas Anelka con sus dos goles al Bayern. Fue el gran recuerdo que dejó el joven ariete galo en su única campaña como madridista.

BAYERN MÚNICH: Kahn, Andersson, Kuffour, Babbel (Salihamidzic, 60'), Lizarazu, Jeremies (Fink, 59'), Effenberg, Scholl, Paulo Sergio, Elber y Jancker (Santa Cruz, 79').

REAL MADRID: Casillas, Geremi, Julio César, Iván Helguera, Iván Campo, Roberto Carlos, McManaman (Baljic, 90'), Redondo, Savio (Karembeu, 81'), Raúl y Anelka (Sanchís, 89').

GOLES
1-0 min. 12 Jancker
1-1 min. 31 Anelka
2-1 min. 54 Elber

martes, 5 de mayo de 2020

30 AÑOS DE LA QUINTA LIGA CONSECUTIVA

El Real Madrid cerró la temporada 1989-90 con una gran fiesta en el Santiago Bernabéu

El sábado 5 de mayo de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, el Real Madrid estaba de celebración. El Santiago Bernabéu festejaba la consecución de su quinta Liga seguida. El equipo de John Benjamin Toshack se había proclamado Campeón cuatro jornadas antes, en Valladolid. En aquel último partido frente al Oviedo los blancos cerraban un magnífico campeonato y el aliciente estaba en saber si Hugo Sánchez conseguiría alcanzar los 38 tantos en una campaña de Telmo Zarra y en cuantos goles quedaría fijado el récord de aquella temporada. Hasta entonces ningún equipo había conseguido superar la barrera de los cien goles. El Madrid había llegado a los 102 a falta de un partido.

Antes de arrancar el encuentro ya se iniciaron los actos festivos con el Santiago Bernabéu lleno hasta la bandera. Tres enormes globos aerostáticos decorados con los escudos del Real Madrid se elevaron al cielo desde el mismo césped. Los más jóvenes, los chicos de la cantera, rodearon el terreno de juego para recibir a los futbolistas del primer equipo. El Oviedo, siguiendo la tradición, le hizo pasillo al Campeón.

El partido de fútbol arrancó a las 20.00 horas dirigido por el colegiado Vico Díaz. El público quería ver goles del Real Madrid pero el que golpeó primero fue el conjunto visitante. A los cinco minutos un tiro cruzado de Vinyals supuso el 0-1, pero al cuarto de hora Parra anotó el 1-1 a pase de Gordillo. Antes del descanso los de Toshack ya le habían dado la vuelta al resultado. Un inocente penalti por mano de Gorriaran permitió a Hugo Sánchez ejecutar desde los once metros para marcar el 2-1. Nada más reanudarse la segunda parte el mexicano volvió a dar otra voltereta tras perforar la meta foráneo con un buen remate de cabeza. Se ponía a un gol de récord de Zarra. Fue un partido que se jugó sin presión, con los dos equipos volcados al ataque y descuidando mucho las tareas defensivas. El Madrid, buscando incrementar su récord y el de Hugo, encadenó un montón de oportunidades. El Oviedo también las tuvo, claro. El colegiado volvió a señalar el punto de penalti, esta vez a favor de los carballones, y Carlos firmó el 3-2. En el minuto 64, momento histórico, Hugo Sánchez marcaba su gol número 38 igualando el récord de Zarra de la temporada 1950-51. El ariete empujó un balón que le dejó en bandeja Míchel tras combinar con Tendillo. Hugo lo siguió intentando hasta el final, pero el último gol del partido lo materializó Adolfo Aldana fusilando un balón de Martín Vázquez. Era el gol 107 de aquella temporada, ahí quedaría fijado el nuevo récord. El punto final a una campaña histórica.

Tras acabar el encuentro se reanudó la fiesta. O, mejor dicho, continuó. Por megafonía, el veterano locutor Matías Prats fue presentando a toda un ramillete de leyendas del Club que salieron al campo entre el clamor del público representando la historia de las 24 Ligas que se habían conseguido hasta ese año. Quincoces, Leoncito, Molowny, Di Stéfano, Gento, Grosso, Amancio, Zoco, Pirri, Benito, Camacho, Maceda, Juanito... Faltaba la última Liga, la número 25 del Real Madrid. Los capitanes del equipo, Chendo y Agustín, subieron hasta el palco presidencial donde Ángel María Villar les entregó el trofeo que acreditaba al Real Madrid como Campeón de Liga de la temporada 1989-90. Los dos jugadores volvieron al terreno de juego, donde les esperaban todos sus compañeros, todos ataviados con las chaquetas del chándal oficial, y posaron para los medios gráficos. La vuelta de honor al estadio se hizo a oscuras, era ya de noche, y con los futbolistas iluminados por haces de luz y rayos láser. Los fuegos artificiales fueron el complemento perfecto para rematar una jornada que concluyó con la cena de los campeones, en la que los futbolistas dieron rienda suelta a su alegría más que merecida. Se lo habían ganado.

No lo sabíamos, pero se estaba acabando una etapa. Una etapa fabulosa en la que sólo faltó la guinda de la Copa de Europa, aquella que se escapó de manera tan injusta frente al PSV. Pero fueron años de muchos éxitos en España y de un fútbol de grandísima calidad. 5 Ligas, 2 Copas de la UEFA, 1 Copa del Rey, 1 Copa de la Liga y 2 Supercopas de España (contando el título por el doblete de la temporada 1988-89). Ese equipo que simbolizaba la Quinta del Buitre dejó un grandísimo recuerdo entre los aficionados, sobre todo los que entonces éramos unos críos, y creo que es ahora, con el paso de los años, cuando se reconoce el mérito de lo que se consiguió. Como apuntaba hace poco, tres décadas después ningún equipo ha conseguido encadenar cinco Ligas consecutivas, algo que sólo ha podido hacer el Real Madrid en dos ocasiones, temporadas 1960-61/1964-65 y 1985-86/1989-90. Aquello tuvo su mérito aunque en aquellos momentos muchos no lo reconocieron futo de la frustración por una Copa de Europa que se resistía desde el año 1966.

Hoy he sentido nostalgia recordando todo aquello. Se cumplen 30 años y todo queda ya demasiado atrás. Seguiremos rememorando aquella época, pero el próximo aniversario redondo será cuando transcurran 50 años, medio siglo. Será dentro de dos décadas y a saber cuántos y cómo estaremos, si llegamos. La vida sigue adelante y los recuerdos se van almacenando cada vez más lejos, pero siempre habrá espacio para aquel fútbol que nos hizo tan felices de niños, cuando el fútbol sólo era fútbol, el de los cromos de nuestros ídolos, los álbumes de Este y Panini, los balones Tango y Etrusco, los resúmenes de Estudio Estadio, las narraciones de José Ángel de la Casa, los pósters de Don Balón, las botas negras...

REAL MADRID: Buyo, Chendo, Hierro, Sanchís (Tendillo, 45'), Solana (Esteban, 19'), Gordillo, Míchel, Parra, Martín Vázquez, Aldana y Hugo Sánchez.

OVIEDO: Zubeldia (Heres, 71'), Sañudo, Rivas, Luis Manuel, Gorriaran, Murua, Elcacho, Gracan, Vinyals, Sarriugarte (Hicks, 75') y Carlos.

GOLES
0-1 min. 5 Vinyals
1-1 min. 15 Parra
2-1 min. 36 Hugo Sánchez (penalti)
3-1 min. 46 Hugo Sánchez
3-2 min. 57 Carlos (penalti)
4-2 min. 64 Hugo Sánchez
5-2 min. 81 Aldana

domingo, 3 de mayo de 2020

ANELKA Y EL BAYERN

Se cumplen 20 años del 2-0 en la ida de semifinales de la Champions 1999-00

Recordaba brevemente hace pocas fechas la figura de Nicolas Anelka con motivo del 20 aniversario de su primer gol en Liga, un estreno que tardó mucho en llegar pero que finalmente se produjo, qué cosas, en un duelo frente al Barcelona. Apuntaba ya entonces que el francés, que sólo jugó en el Real Madrid una campaña, sólo anotó 7 goles en competición oficial con la camiseta blanca y que los dos más importantes fueron los que le hizo al Bayern de Múnich en las semifinales de la Champions League de aquella temporada 1999-00. Anelka terminó siendo decisivo en la consecución de un título tan importante como La Octava.

El miércoles 3 de mayo de 2000, tal día como hoy de hace 20 años, el Real Madrid se enfrentó a los bávaros en el encuentro de ida de las semifinales de una Copa de Europa bastante larga que llegó a contar con dos fases de grupos. En la primera nos enfrentamos a Olympiacos, Molde y Porto. El Real Madrid concluyó primero de grupo y pasó a una segunda fase de grupos en la que los rivales fueron Dinamo Kiev, Rosenborg y Bayern Múnich. Aquí hubo más complicaciones y superamos la liguilla como segundos de grupo tras haberlas pasado canutas con los alemanes, que nos ganaron los dos partidos y nos metieron 8 goles: 2-4 en el Bernabéu y 4-1 en Múnich. Teniendo en cuenta que la temporada estaba siendo bastante irregular hubo un lógico temor cuando tocó cruzarnos de nuevo con el Bayern en semifinales, aunque también es cierto que en Europa habíamos recuperado el pulso tras superar al Manchester United. Menos de dos meses después de los varapalos con el Bayern el conjunto de Vicente Del Bosque tenía la oportunidad de resarcirse en un duelo a dos partidos que sería decisivo. En juego, el pase a la Final de París.

El partido del Bernabéu arrancó bien para los blancos. A los cuatro minutos de empezar a rodar la pelota Raúl envió un espectacular pase en profundidad que Anelka recibió en carrera dentro del área escorado por la izquierda. El delantero definió frente al guardameta Kahn con precisión quirúrgica y se estrenaba como goleador en aquella edición de la Champions League logrando un tanto de bellísima factura. Poco después de superarse la primera media hora el Madrid volvió a golpear. Tras una jugada de varios toques y pases entre Morientes, Raúl y Míchel Salgado, que se había incorporado al ataque, el 7 blanco devolvió una pared al lateral, que pisó área y trató de sortear a Kahn con tan buena suerte que su regate fue empujado por el visitante Jeremies hacia su propia portería cuando, en realidad, lo que quería era arrebatarle el esférico a Míchel. Extraordinario 2-0 que no se movería ya del electrónico en lo que restaba de encuentro. El Madrid no cometió los errores de los anteriores dos encuentros frente al cuadro germano y dio un golpe en la mesa cuando había que darlo.

Quedaba el partido de vuelta, pero el resultado favorable nos daba muchas esperanzas de cara al choque de Múnich. El rival era complicado y por aquellos tiempos las visitas a Alemania en competiciones europeas eran un auténtico dolor de muelas. Pero los dos goles de ventaja y, sobre todo, el hecho de no haber encajado en el Bernabéu me hacían ver con optimismo un desenlace favorable para los nuestros. Acabábamos de ver lo importante que era no recibir gol en casa en la anterior eliminatoria de cuartos frente al Manchester United. Si entonces un 0-0 había sido un buen marcador, el 2-0 lo era mucho más. Anelka había aparecido en un momento crucial de la temporada, como comprobaríamos en la vuelta...

REAL MADRID: Casillas, Salgado, Karanka, Helguera, Iván Campo, Roberto Carlos, Redondo, McManaman, Raúl, Anelka (Baljic, 80') y Morientes (Savio, 61').

BAYERN MÚNICH: Oliver Kahn, Linke, Babbel, Tarnat (Wiesinger, 45'), Lizarazu, Salihamidzic (Santa Cruz, 78'), Fink, Jeremies, Scholl, Paulo Sergio y Elber (Jancker, 78').

GOLES
1-0 min. 4 Anelka
2-0 min. 33 Jeremies (p.p.)

viernes, 1 de mayo de 2020

ADIÓS A MARK MCNAMARA

Jugador de la Sección de Baloncesto del Real Madrid durante la temporada 1991-92

Hoy hemos conocido la triste noticia de que el pasado lunes 27 de abril falleció el ex jugador de básquet estadounidense Mark McNamara a los 60 años de edad. McNamara, que por lo visto arrastraba problemas de salud desde hacía tiempo, jugó en España y llegó a formar parte de la Sección de Baloncesto del Real Madrid durante la temporada 1991-92. El Club blanco, en su página web y a través de sus redes sociales, ha emitido un comunicado oficial lamentando la desaparición del ex baloncestista.

Mark Robert McNamara nació el 8 de junio de 1959 en San José, California. Inició su carrera profesional en las filas del Philadelphia 76ers con el que se proclamó Campeón de la NBA en la temporada 1982-83. Pasó por equipos como San Antonio Spurs o Kansas City Kings antes de dar el salto a Europa para jugar en Italia. Su primer equipo en España fue el Caja de Ronda en 1986. Regresó a Estados Unidos para volver a vestir la camiseta de los Sixers y recalar posteriormente en los Lakers y en Orlando Magic. En la temporada 1990-91 inició una segunda etapa española participando con el Juver Murcia.

Mark McNamara recaló en el Real Madrid con 32 años para sustituir de manera provisional a Ricky Brown por lesión. Su presencia en el equipo fue circunstancial y secundaria, pero llegó a participar en una decena de partidos a las órdenes de George Karl en aquella temporada 1991-92 que finalizaría con un título para la Sección, la Recopa de Europa. Tras su breve experiencia en el Real Madrid regresó a su país para seguir jugando antes de retirarse.

Al margen de su carrera deportiva, McNamara era reconocido por la leyenda que afirmaba que había participado en la saga de Star Wars interpretando a Chewbacca, dato del que se hicieron eco numerosos medios de la época en nuestro país. La propia revista oficial del Real Madrid mencionaba aquella historia a la hora de informar de la llegada al Club del pívot norteamericano. En su ejemplar número 28 correspondiente a octubre de 1991 podemos leer que McNamara "adquirió notable fama" por su actuación en la película 'La Guerra de las Galaxias', "en la que hizo el papel del compañero peludo de Harrison Ford". Al parecer, sin embargo, las cosas no fueron exactamente así. McNamara participó en la segunda entrega de la saga, 'El Imperio Contraataca' de 1980, y no llegó a aparecer nunca en la gran pantalla. El baloncestista fue contratado para suplir al actor Peter Mayhew durante un periodo en el que estuvo enfermo pero el material rodado con él fue finalmente descartado por el director Irvin Kershner. En definitiva, todo aquello fue una especie de leyenda urbana que durante mucho tiempo ha servido para utilizar el jugoso titular de que Chewbacca había jugado en el Real Madrid.

Desde 'Historias del Real Madrid' también quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, allegados y compañeros. Sirvan estas pocas líneas a modo de recuerdo. Descanse en paz, Mark Robert McNamara.

EL HOMENAJE A CAMACHO

Se cumplen 30 años del partido frente al Milán sirvió para despedir al gran capitán madridista de los ochenta

El martes 1 de mayo de 1990 el Real Madrid disputó un partido amistoso frente al Milán que sirvió como homenaje a José Antonio Camacho Alfaro, legendario futbolista y capitán madridista que permaneció en el primer equipo blanco durante 16 campañas y que se había retirado al término de la temporada 1988-89. El de Cieza presenta una de las hojas de servicio más espectaculares de la Historia del Club. 577 partidos oficiales, 9 Ligas, 5 Copas, 2 Copas de la UEFA, 2 Supercopas de España y 1 Copa de la Liga para un futbolista que llegó a ser el jugador con más internacionalidades vistiendo la camiseta de España. 81 veces se puso la casaca de la Selección, con la que disputó los Mundiales de 1982 y 1986 y las Eurocopas de 1984 y 1988.

Cerca de 75.000 personas se dieron cita aquel festivo primer día de mayo para despedir al gran ídolo de la afición. Camacho, que en aquellos momentos era técnico de las divisiones inferiores del Club y entrenaba al Juvenil A del Castilla, recibió el calor del público en lo que sería su adiós definitivo como jugador. El presidente Ramón Mendoza le entregó la insignia de oro y brillantes del Club. En el palco se dieron cita numerosas personalidades relacionadas con el Club y con la carrera deportiva de Camacho, como el ex presidente Luis De Carlos, el técnico Miljan Miljanic o el ex seleccionador Ladislao Kubala, con el que Camacho había debutado en el equipo nacional. En el césped, un saque de honor en el que participaron los hijos de José Antonio. 

El homenaje estaba previsto inicialmente para el día 2 de mayo de 1990 y así llegó a ser anunciado en su momento. Precisamente por eso las entradas que se conservan de aquel partido están fechadas a 2 de mayo aunque finalmente se jugara un día antes, 1 de mayo. ¿La razón del cambio? La Federación Italiana de Fútbol se oponía puesto que el 2 de mayo se celebraba el partido de ida de la Final de la Copa de la UEFA que enfrentaba en Turín a Juventus y Fiorentina. El organismo transalpino quería evitar que una posible retransmisión televisiva del choque entre Real Madrid y Milán restase protagonismo al duelo fratricida entre los dos equipos italianos de la UEFA. Tocó negociar y finalmente la fecha del homenaje quedó fijada para un día antes de lo previsto, el 1 de mayo de 1990.

Dos partidos homenaje

Antes de iniciarse el encuentro frente al Milán los equipos de veteranos de Real Madrid y Barcelona jugaron un partido de viejas leyendas que resultó de lo más curioso. Se dieron cita sobre el césped muchas caras conocidas para el público blanco, algunas retiradas recientemente. La alineación inicial de los madridistas estuvo compuesta por: Miguel Ángel, Sol, Benito, Pirri, Rubiñán, Breitner, Stielike, Del Bosque, Juanito, Santillana y Amancio. También participaron, a lo largo del encuentro, San José, José Luis, Touriño, Aguilar, Vitoria, Isidro o Escribano. José Antonio Camacho sustituyó a Goyo Benito. Y la gran anécdota la protagonizó el entonces entrenador del Real Madrid, John Benjamin Toshack, que se vistió con la camiseta Hummel de Reny Picot y disputó unos minutos en lo que fue su 'debut' como futbolista del Real Madrid. El encuentro lo ganó el cuadro del homenajeado por 2-1. Se adelantaron los merengues gracias a una vaselina de Del Bosque y empataron los azulgranas por mediación de Pichi. El 1-1 que indicaba el marcador al descanso lo rompió en el segundo periodo Juanito, que anotó el 2-1 a pase, precisamente, de Camacho.

Tras el partido de veteranos el primer equipo, con el refuerzo del homenajeado Camacho, se enfrentó al Milán, vigente Campeón de Europa que pocas semanas después repetiría título encadenando su segundo trofeo continental consecutivo. El rival, además, tenía su morbo puesto que los italianos habían sido los verdugos de los madridistas en las dos últimas ediciones de la Copa de Europa. Era un amistoso, pero se le tenía ganas al rival y la alineación inicial se puede decir que era la titular salvo por las ausencias de Butragueño y Schuster. Y por la presencia del protagonista de esa jornada, claro. José Antonio Camacho, que había participado en el anterior encuentro de veteranos, también se enfundó la camiseta del primer equipo para saltar al terreno de juego con el once inicial del Real Madrid por última vez. Con el brazalete de capitán, cómo no. Y con el 3 a la espalda. Sus últimas carreras por la banda izquierda del Santiago Bernabéu. A los doce minutos, llegó el cambio y el momento más emotivo de ese día. El adiós a Camacho. Solana entró por el gran capitán, que fue levantado a hombros por sus compañeros y recibió la gran ovación del gran público congregado aquella tarde noche en el Estadio.

Pese a tratarse de un amistoso hay que reseñar que el encuentro finalizó con victoria para el conjunto de Toshack. Abrió el marcador el Real Madrid tras una bonita jugada de Martín Vázquez, que sorteó la salida del guardameta 'rossonero' y, casi sin ángulo y desde la línea de fondo, disparó sobre la meta paseándose el balón sobre la raya de gol hasta que Hugo Sánchez, incorporándose, lo remachó a la red. Todavía en la primera mitad llegó el segundo tras una espectacular acción de Míchel, que superó a Maldini con dos recortes consecutivos para acabar enviando un centro raso que remató Rafa Gordillo con la derecha, algo poco habitual. Al descanso se llegó con ese 2-0 y en el segundo periodo recortarían distancias los visitantes con un gol de Daniele Massaro. El delantero se topó con el guardameta Agustín en un primer disparo pero el rechace lo aprovechó el propio ariete para, al segundo intento, marcar el 2-1 con el que finalizaría un encuentro de lo más atractivo. Resulta bonito que un homenaje finalice con buen resultado para el cuadro del homenajeado, como así sucedió tal día como hoy de hace 30 años.

Jornada inolvidable para un hombre del que los aficionados conservan un gran recuerdo. José Antonio Camacho representó siempre los valores de lucha, entrega y sacrificio que tanto han gustado a los seguidores del Real Madrid. Todos los partidos homenaje que ha realizado el Club han sido muy merecidos. El de Camacho, por supuesto, también.

REAL MADRID: Buyo (Agustín, 45'), Chendo (Tendillo, 31'), Hierro, Sanchís (Parra, 45'), Camacho (Solana, 11'), Míchel (Julio Llorente, 73'), Gordillo, Martín Vázquez, Aldana (Losada, 67'), Paco Llorente (Esteban, 56') y Hugo Sánchez.

MILÁN: Galli (Antonioli, 45'), Tasotti (Carobbi, 45'), Costacurta, Baresi (Galli, 45'), Maldini, Colombo (Albertini, 74'), Rijkaard (Donadoni, 45'), Massaro, Evani (Fuser, 45'), Simone y Van Basten (Stroppa, 45').

GOLES
1-0 min. 18 Hugo Sánchez
2-0 min. 36 Gordillo
2-1 min. 56 Massaro