jueves, 16 de julio de 2020

EL REAL MADRID, CAMPEÓN DE LIGA 2019-20

El equipo de Zinedine Zidane consigue la Liga número 34 del Club blanco

Campeones de Liga. El Real Madrid se adjudica el título de Liga de la temporada 2019-20 tras su victoria de esta noche frente al Villarreal por 2-1 en el Estadio Alfredo Di Stéfano. A falta de una jornada para la conclusión del campeonato los blancos, que dependían de sí mismos, no han dejado escapar la oportunidad de dar carpetazo a la Liga. El Barcelona, segundo clasificado, ha perdido en el Nou Camp, lo que también hubiese bastado para cantar el alirón. Enorme alegría para el Club blanco y para todos sus aficionados en una temporada tan extraña por los acontecimientos sanitarios que padecemos. Diez victorias en diez partidos desde que se regresó del parón, treinta puntos que han sido suficientes para el equipo de Zinedine Zidane.

Ante un rival de la talla del Villarreal los blancos no han querido especular y han saltado al terreno de juego con las mismas credenciales de estas últimas jornadas. Muy buena primera parte del Real Madrid que se ha mostrado sólido, ha tratado de controlar y manejar la pelota y ha buscado la portería desde el inicio. Carvajal, de vaselina, y Benzema dispusieron de las primeras ocasiones para el cuadro local mientras desde Barcelona llegaban noticias sorprendentes. Osasuna se ponía 0-1 lo que facilitaba mucho más el camino a los madridistas. En el minuto 29 un balón robado por Casemiro originó la jugada del primer gol del encuentro. Modric fue el encargado de realizar la asistencia para que Benzema, con acierto, batiese por bajo al guardameta Asenjo. Con ese gol a su favor se llegó al descanso. De mantenerse los marcadores como estaban el Real Madrid ya era Campeón

Pero quedaban los segundos cuarenta y cinco minutos. El cuadro blanco siguió insistiendo con calma y seguridad, sin pasar apuros. Zidane realizó cambios para refrescar las bandas dando entrada a Asensio y Vinicius Júnior. Hazard, uno de los damnificados, dejó detalles sobre todo en el primer periodo. En el minuto 78 un penalti decretado por el colegiado Hernández Hernández ofrecía la posibilidad de cerrar la contienda. Entre Sergio Ramos y Benzema trataron de complicarse la vida a la hora de transformar un lanzamiento que hubo que repetir. Al segundo intento se dejaron de cosas raras y el francés ejecutó desde los once metros con un disparo raso que entró a la izquierda de la portería rival. Era el 2-0 y la Liga estaba todavía más cerca. Kroos pudo dar la puntilla casi de inmediato pero el esférico se estrelló en el larguero. Sin embargo, apenas cinco minutos después del gol, el Villarreal recortaba diferencias con el 2-1 al cabecear a la red Iborra un centro que le llegaba desde la derecha. Los minutos finales fueron de bastante agobio con un Villarreal que había ido de menos a más y que tuvo cerca el empate con una triple ocasión en una misma jugada. Courtois se lució con dos soberbias intervenciones y a la tercera Iborra echaba el balón fuera. El VAR anuló un gol de Asensio tras acción espectacular de Vinicius, así que se mantuvo el 2-1 en el electrónico. En el Camp Nou el Barcelona, que había empatado en el segundo tiempo, encajaba en el descuento el 1-2 de un Osasuna que estaba con diez sobre el césped. Estaba ya todo decidido. La jornada 37 finalizaba con nuevo Campeón de Liga: El Real Madrid.

Al término del encuentro han llegado las felicitaciones y celebraciones. Este año, por motivos obvios, no habrá grandes fastos y no se acudirá a Cibeles, tal y como había solicitado el propio Club a sus aficionados en previsión de que se ganara la Liga. En un Alfredo Di Stéfano vacío y sin público los jugadores han festejado el título y han recibido el trofeo de Campeones de manos del director de relaciones institucionales de la Federación, Antonio Gómez-Reino. Detalle de agradecer para evitar la fea costumbre que se ha dado numerosas veces de entregar el cetro al comienzo de la siguiente temporada, algo absurdo y fuera de lugar. El capitán Sergio Ramos recibió el trofeo de esta campaña y los jugadores han podido hacerse la foto de familia y los retratos individuales con el título recién conquistado. El presidente Florentino Pérez también ha querido unirse a los jugadores y al cuerpo técnico para la ocasión y ha estado acompañado por la presidenta de la Comunidad de Madrid y por el alcalde. Antes de la ronda de selfies los futbolistas mantearon a su entrenador Zinedine Zidane ofreciendo una bonita estampa que seguramente ilustrará mañana alguna que otra portada de la prensa. Los protagonistas también han comenzado a atender las preguntas de los medios de comunicación para trasladar sus impresiones radiantes de felicidad. Son los Campeones de Liga. La número 34 del Club. Desde 'Historias del Real Madrid' quiero enviar mi más sincera felicitación a jugadores, técnicos, empleados y directivos por esta nueva conquista.

Atravesamos tiempos difíciles y si este triunfo del Real Madrid sirve para sacar una sonrisa o dar una pequeña alegría a cualquiera de nosotros, bienvenido sea. Ahora nos toca celebrar a los aficionados, pero con mucha moderación y con todas las precauciones del mundo. Sobre todo, evitar aglomeraciones y festejar en casa. Y pensar en quienes ya no están con nosotros, en todos los que se han quedado por el camino a lo largo de estos difíciles últimos meses. Un sentido recuerdo para todos ellos, de corazón.

REAL MADRID: Courtois, Carvajal (Lucas Vázquez, 84'), Varane, Sergio Ramos, Mendy, Modric (Isco, 85'), Casemiro, Kroos (Fede Valverde, 85'), Rodrygo (Vinicius Júnior, 62'), Benzema y Hazard (Asensio, 62').

VILLARREAL: Asenjo, Rubén Peña (Javier Ontiveros, 45'), Mario Gaspar, Chacla, Torres, Quintanilla, Chukwueze (Bruno Soriano, 45'), Morlanes (Santi Cazorla, 63'), André-Frank Zambo (Manu Trigueros, 82'), Moi Gómez (Vicente Iborra, 63') y Gerard Moreno.

GOLES
1-0 min. 29 Benzema
2-0 min. 77 Benzema (penalti)
2-1 min.  83 Vicente Iborra

20 AÑOS DE LA LLEGADA DE FLORENTINO PÉREZ

Venció a Lorenzo Sanz en las elecciones a la presidencia del año 2000

El domingo 16 de julio del 2000, tal día como hoy de hace 20 años, Florentino Pérez vencía en las elecciones del Real Madrid convirtiéndose en nuevo presidente del Club. Pérez se imponía al hombre que había dirigido a la entidad durante los anteriores cinco años y que había devuelto al madridismo la alegría de las Copas de Europa. No hacía todavía ni un par de meses del éxito de la Champions League 1999-00 en París. Seguramente Lorenzo Sanz acudió a esos comicios pensando que La Séptima y la recién conquistada Octava serían aval suficiente para la reelección. Sin embargo, saltó la sorpresa y las urnas dejaron a un nuevo presidente al frente de la nave blanca. A la segunda fue la vencida para el nuevo máximo mandatario.

Lorenzo Sanz, acompañado de la totalidad de los miembros de su Junta Directiva, compareció ante los medios de comunicación el 29 de mayo de 2000 para ofrecer una rueda de prensa en la que informó de su intención de convocar elecciones para el mes de julio. La propuesta tenía que ser refrendada por los socios en una Asamblea Extraordinaria del Club que se celebraría a mediados del siguiente mes. Esa Asamblea se celebró el 15 de junio y en ella se aprobó la convocatoria de elecciones anticipadas a la presidencia y junta directiva del Real Madrid. Ante 931 socios compromisarios y con un solo punto en el Orden del Día el presidente Lorenzo Sanz desgranó las razones por las que proponía el adelanto electoral. En teoría la fecha elegida era la más adecuada puesto que al no haber competiciones en juego no se interfería en el trabajo habitual de la entidad. Con 801 votos a favor, 96 en contra y 14 abstenciones la propuesta de Sanz fue respaldada. A continuación Lorenzo Sanz presentó su dimisión para poder presentarse a la reelección y se dio paso a la creación de una junta gestora y al día siguiente, 16 de junio, se efectuó el sorteo para elegir a los miembros de la Junta Electoral. Tras un periodo de 15 días para la presentación de candidaturas y su posterior examen fueron dos las planchas oficializadas por la Junta Electoral, la de Lorenzo Sanz y la de Florentino Pérez, que ya se había presentado a las elecciones de 1995 en las que compitió con Ramón Mendoza y Santiago Gómez Pintado. Ambas cumplieron con los requisitos a cumplir como el de la presentación de un aval con el 15% del presupuesto de la campaña anterior, tal y como regulaba la Ley del Deporte.

A lo largo de la campaña electoral se tocaron todo tipo de temas relacionados con el Club pero el tema estrella terminó siendo el de la promesa de Florentino Pérez de que si salía elegido como nuevo presidente Luis Figo sería nuevo jugador del Real Madrid. La situación de la tesorería y la gestión económica eran los asuntos más importantes, pero para el recuerdo de aquellas elecciones de hace dos décadas quedó el fichaje de Figo, jugador estrella del Barcelona y futbolista del momento. Pérez llegó a asegurar que de no jugar Figo en el Madrid pagaría la cuota de los socios. En otras palabras, tenía al jugador atado y bien atado para vestir la camiseta blanca. Seguramente Figo y su entorno pensaban que el candidato tenía muy pocas posibilidades frente a Lorenzo Sanz y sus éxitos deportivos, pero en realidad la posibilidad de que el luso aterrizara en el Santiago Bernabéu le estaba abriendo las puertas del Club de par en par a Florentino. Respaldado por una imagen de empresario de éxito que transmitía seriedad y con unos planteamientos basados en el rigor económico ofrecía un soplo de aire nuevo que convenció al electorado. Aunque, insisto, lo de Luis Figo también tuvo muchísimo que ver.

El 16 de julio del 2000 fue el día decisivo en el Pabellón Multiusos de la Ciudad Deportiva. Un día antes ya habían llegado los votos por correo. Venció el aspirante. Florentino Pérez ganó las elecciones al recibir 16.469 papeletas mientras que Lorenzo Sanz recogía 13.302. Al día siguiente, lunes 17 de julio de 2000, Pérez era investido como nuevo Presidente del Real Madrid

"Dejé a Florentino un Madrid mejor que el que recogí", señaló Lorenzo Sanz tras las comicios en una entrevista publicada por el diario As. Realmente el salto de calidad que había dado el Real Madrid en lo deportivo con el ya ex presidente había sido más que evidente. Con jugadores de muchísima calidad el equipo blanco había pasado a disputar de lleno las competiciones continentales y se había llevado dos Champions en tres años. Sanz en ese aspecto tenía razón, había dejado un equipo ganador que Florentino Pérez se encargaría de retocar a su manera. Con el nuevo dirigente la parcela deportiva iba a entrar en otra nueva dimensión con una política de fichajes que traería a los mejores jugadores del mundo al Bernabéu. El primero de ellos fue el de Luis Figo, cumpliendo así la promesa electoral que había hecho. En su primera entrevista para la revista oficial del Club el presidente analizaba las razones por las que había contado con el respaldo de los socios. "Yo creo que he conectado con el sentir mayoritario de los socios que demandaban otra forma de gobernar el Real Madrid. La transparencia y la profesionalidad que yo me he comprometido en traer al Club eran dos condiciones que demandaban los socios, era en definitiva nuevas maneras de actuación", aseguraba Florentino Pérez.

sábado, 11 de julio de 2020

10 AÑOS DEL MUNDIAL DE ESPAÑA

Aniversario de la conquista de la Copa del Mundo en Sudáfrica 2010

11 de julio de 2010. Una de esas fechas que recordaremos siempre los aficionados al fútbol en España. Todos recordamos dónde, cómo y con quién estábamos el domingo 11 de julio de 2010. Hoy se cumplen 10 años de la conquista del Mundial por parte de la Selección Española de Fútbol en Sudáfrica, el mayor logro hasta la fecha del combinado nacional y algo que quién sabe si podrá volver a repetirse. Fue la cima del periodo de mayores éxitos que ha conocido nuestra Selección, que encadenó entre 2008 y 2012 Eurocopa-Mundial-Eurocopa, algo que no había hecho nadie. 

Era la primera vez que se celebraba un Mundial en África. La tierra de Nelson Mandela ya había acogido la Copa Confederaciones de 2009, un año antes, e hizo un gran esfuerzo para organizar un evento de las dimensiones que requiere una Copa del Mundo. Diez estadios y 64 partidos para conocer el nombre del Campeón en una edición inolvidable para España, donde siempre se recordarán con especial satisfacción los días de aquel verano de 2010 en el que la Selección llegó a lo más alto del planeta fútbol. Fue la edición del 'Waka-waka' de Shakira, de los críos haciendo la tradicional colección de cromos de Panini, del balón Jabulani, del famoso pulpo Paul y sus certeras predicciones, de la modelo aquella que se hizo famosa por colocarse el móvil donde se lo colocaba, del ruido de las vuvuzelas a lo largo de todo el campeonato, de los comentarios de José Antonio Camacho por televisión y su famoso grito del 'Iniesta de mi vida' con el que celebró el gol del triunfo del equipo dirigido por su ex compañero Vicente Del Bosque...

Antecedentes

Sinceramente lo de ver ganar un Mundial a España era algo que no entraba en mis planes, para qué nos vamos a engañar. Era algo parecido a lo que me había sucedido en su momento con las Copas de Europa del Real Madrid. De tantos palos que se había llevado el equipo creía que era imposible ganarlas... Hasta que llegó La Séptima en 1998. Con el Mundial me había pasado algo parecido a causa de todas las desgracias que habían rodeado a la Selección a lo largo de la Historia en las grandes citas. La famosa 'maldición de cuartos'. Después de tantas y tantas decepciones parecía algo improbable. No voy a decir imposible, pero sí improbable. De ahí el titular del diario Marca del 12 de julio de 2010. "¡Que sí, que somos Campeones!", recalcaba el diario madrileño como si se estuviera dirigiendo a un público incrédulo. Y es que razones habíamos tenido para recelar. La trayectoria de España en los Mundiales, desde luego, no era para tirar cohetes y siempre se recordaban los clásicos fracasos...  

España no estuvo presente en el primer Mundial de Uruguay, en 1930. En el de Italia de 1934 quedamos apeados en cuartos por los anfitriones en un partido de desempate tras firmar tablas 1-1 en el primero y caer 1-0 en el segundo con bastante polémica por el arbitraje. El Mundial de 1938 se celebró en plena Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial hizo que no se pudieron disputar las citas de 1942 y 1946. El siguiente Mundial fue el de Brasil 1950, donde España disfrutó de capítulos como la victoria frente a Inglaterra con el famoso gol de Zarra. La Selección entró en la Fase Final en la que acabó cuarta, la mejor posición en una cita mundial durante más de medio siglo. Después faltaríamos a los Mundiales de Suiza 1954 y Suecia 1958. En el de Chile 1962 nuestro equipo nacional dijo adiós en la primera fase tras caer con Checoslovaquia y Brasil y lograr una única victoria sobre México. En el Mundial de Inglaterra 1966 la escuadra que dirigía José Villalonga volvió a quedar eliminada en primera ronda tras perder con Argentina y Alemania Federal. España sólo pudo ganar a Suiza con goles de los madridistas Sanchís y Amancio. De nuevo un par de ausencias en México 1970 y Alemania Federal 1974. Desde entonces, España no ha faltado a ningún Mundial, pero el rosario de decepciones fue un no parar. Para Argentina 1978 se clasificó como primera de grupo por delante de Rumanía y Yugoslavia, siendo muy recordado el episodio de la Batalla de Belgrado, con aquella botella impactando en la cabeza de Juanito. Ya en el Mundial, el equipo dirigido por Ladislao Kubala quedó apeado en la primera fase tras perder con Austria y empatar con Brasil el día que Cardeñosa falló el gol cantado por el que se le suele recordar. La victoria 1-0 frente a Suecia no impidió que se tuviese que hacer las maletas. Pero lo peor fue lo de cuatro años más tarde. En 1982 el Mundial se celebró en España y, pese a jugar en casa, el Mundial de Naranjito terminó siendo decepcionante. Clasificada directamente como país organizador, la Selección patinó en su estreno con un sorprendente 1-1 frente a Honduras, ganó a Yugoslavia y perdió frente a Irlanda del Norte. Bastó para pasar a la segunda ronda pero ahí una derrota frente a Alemania Federal y un empate frente a Inglaterra suponían el punto y final a un triste Mundial en el que se habían puesto demasiadas esperanzas. El Mundial de 1986 fue, quizás, uno de los que mejor sabor de boca dejó a los aficionados. Sin embargo, la 'maldición de cuartos' se hizo presente el día que tocó jugarse el pase a semifinales frente a Bélgica. El fallo de Eloy dejó fuera a los de Miguel Muñoz. En Italia 90, lo recordaba hace unos pocos días, la polémica rodeó al equipo de Luis Suárez desde el primer día y la eliminación, injusta, llegó en octavos frente a Yugoslavia con aquel lanzamiento de falta de Stojkovic. En Estados Unidos 1994 nos quedamos de nuevo en cuartos de final con Julio Salinas fallando aquel claro mano a mano frente al portero. De Francia 1998 mejor no hablar... Batacazo incomprensible ante Nigeria con gol en propia puerta de Zubizarreta, empate sin goles ante Paraguay y goleada inútil ante Bulgaria que nos dejaba fuera en la primera fase. En Corea-Japón 2002 parecía que podíamos llegar lejos pero un atraco arbitral nos dejó, para variar, en cuartos de final. En Alemania 2006, pese al gran equipo que había, la decepción volvió a ser patente al dar un paso atrás y caer en octavos frente a Francia, que luego fue subcampeona con un estelar Zinedine Zidane al que muchos daban por jubilado.

La mano inocente del niño aquel que nos dejó fuera en 1954, Cardeñosa, España 82, Eloy, la cabeza de Míchel, el tabique de Luis Enrique, Julio Salinas, Iván Campo y Zubizarreta, el árbitro egipcio aquel... Si es que nos había pasado de todo. Con semejante historial en los Mundiales es lógico que España siempre afrontara estas citas con ciertas reticencias. De cara a la galería todo era optimismo y buenos propósitos, sí. De hecho siempre hemos contado con grandes jugadores y grandes equipos. Pero en el fondo todos sabíamos que acabaría pasando algo. De ahí lo de la 'maldición de cuartos' y aquella leyenda de que la Selección nunca había ganado nada, algo que se escuchaba mucho en su momento y que, en realidad, no era cierto. España, que había logrado una Medalla de Plata en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920 cuando aquello era una especie de Mundial de la época, se hizo con la Eurocopa de 1964. En 1984 volvimos a rozar el éxito siendo subcampeones de la Eurocopa de Francia y en 1992 la Selección Olímpica de Vicente Miera había ganado el Oro en Barcelona. Los olímpicos también ganaron la Plata en Sidney 2000 confirmando el poderío de nuestro país en las categorías inferiores, donde se han ganado varios europeos... Y el Mundial Sub-20 de Nigeria de 1999. Es decir, que sí, que España podía ganar. De hecho ganaba. Pero sí que es cierto que hacía falta un triunfo gordo. Un triunfo potente de la Absoluta que cambiara la percepción que teníamos de nosotros mismos. Un título que poder celebrar, algo más importante que ganar 12-1 a Malta o golear a Dinamarca en Querétaro. Ese triunfo llegó en la Eurocopa 2008.

La Eurocopa de Austria y Suiza resultó ser el inicio de un ciclo increíble para la Selección. Luis Aragonés formó un equipo joven y de muchísima calidad que acabaría dando una grandísima alegría para el fútbol español. Superó la primera fase como primera de su grupo por delante de Rusia, Suecia y Grecia con tres victorias en tres partidos. A continuación superó los dichosos 'cuartos de final' frente a un rival de la entidad de Italia y a penaltis, con todo lo que mentalmente eso suponía. En semifinales se venció a Rusia con un 0-3 clasificándose para una Final en la que tocó enfrentarse a la temida Alemania. Ya se sabe, aquello que decía Lineker de que el fútbol era un deporte que inventaron los ingleses, juegan 11 contra 11 y siempre gana Alemania... Bueno, pues no. En 2008 España venció a Alemania con gol de Torres y se llevó su segunda Eurocopa. Definitivamente España podía ganar y además contaba con un equipo joven que todavía podía dar guerra en el futuro más inmediato. ¿Por qué no pensar en el Mundial?

Sudáfrica 2010

El Mundial de Sudáfrica 2010 arrancó el 11 de junio y concluyó justo un mes más tarde, el 11 de julio, con la disputa del encuentro decisivo. Para un país como España, en el que el fútbol es clarísimamente el 'deporte rey', el Mundial de 2010 supuso todo un acontecimiento. Y aunque, como acabamos de explicar, los antecedentes no eran nada halagüeños, teníamos muy reciente el éxito de la Euro 2008. En otras palabras, había bastante optimismo de cara a una cita que despertó muchísima expectación.

Luis Aragonés ya no era seleccionador y el nuevo técnico era Vicente Del Bosque. El salmantino ya había mostrado sus credenciales como entrenador ganando 2 Champions League, 1 Intercontinental, 1 Supercopa de Europa, 2 Ligas y 1 Supercopa con el Real Madrid. Aunque su etapa en el Besiktas turco no fue tan fructífera el técnico parecía el candidato idóneo para sustituir a Aragonés. Hombre con fama de tranquilo y poco amigo de las polémicas, Del Bosque era un buen entrenador con amplia experiencia en el fútbol de categorías inferiores y con 'mano izquierda' para llevar sin problemas vestuarios repletos de estrellas. Con un buen equipo a su disposición podía hacer cosas importantes y, desde luego, contaba con él. Heredó un equipo Campeón de Europa en su plenitud. En la Copa Confederaciones de 2009 quedó tercero tras superar sin problemas la fase de grupos pero caer frente a Estados Unidos en semifinales. En el encuentro por el tercer y cuarto puesto se ganó a Sudáfrica. En cuanto a la fase de clasificación para el Mundial las cosas fueron sobre ruedas. España hizo pleno absoluto con 10 victorias en 10 partidos, es decir, 30 puntos de 30.

España concurrió a la cita con una Selección de 23 futbolistas compuesta por: Iker Casillas, Víctor Valdés y Pepe Reina como porteros. Raúl Albiol, Gerard Piqué, Carlos Marchena, Carles Puyol, Joan Capdevilla, Sergio Ramos y Álvaro Arbeloa como defensas. Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Cesc Fábregas, Xabi Alonso, Sergio Busquets, Javi Martínez y David Silva como centrocampistas. Y en la delantera estaban David Villa, Fernando Torres, Juan Mata, Pedro Rodríguez, Fernando Llorente y Jesús Navas. Básicamente era el mismo equipo que ganó la Eurocopa 2008 con algunos retoques. No estaban Palop, Fernando Navarro, Juanito, Senna, Cazorla, Rubén De la Red, Sergio García y Guiza. Las novedades eran Piqué, Valdés, Mata, Busquets, Pedro, Fernando Llorente, Javi Martínez y Jesús Navas. La columna vertebral, en cualquier caso, era la misma de 2008, con futbolistas como Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Xabi Alonso, Xavi Hernández, Iniesta, Silva, Torres o Villa. Vicente Del Bosque heredó un bloque ganador, Campeón de Europa, y lo hizo Campeón del Mundo.

Se trataba de un grandísimo equipo mucho más técnico que otros conjuntos más físicos y raciales con los que había contado España a lo largo de su Historia. Se había impuesto la percepción de que España era un equipo que había hecho del toque su seña de identidad con Luis Aragonés. El 'Sabio de Hortaleza' había demostrado que con ese estilo de juego la Selección podía llegar lejos y la Eurocopa de 2008 confirmó que el 'tiquitaca' se había impuesto a la 'furia'. Se jugaba así porque había muy buenos futbolistas para jugar de esa forma. Del Bosque recogió la fórmula y, con algunos retoques, la siguió desarrollando. En cualquier caso, el aura del 'tiki-taka' como sinónimo de fútbol espectáculo se magnificó bastante en su momento. Al margen del juego de toque y de posesión hay que constatar que el equipo que ganó el Mundial de 2010 jugaba muy bien, cierto, pero también era un bloque muy sólido que sacaba gran rendimiento a una capacidad ofensiva no tan letal como pueda parecer. De hecho, como vamos a repasar ahora, la mayoría de los resultados que cosechó España en Sudáfrica salieron adelante por la mínima. De los seis triunfos que obtuvo España sólo en uno se ganó 2-0. El resto fue un 1-2 y cuatro triunfos por 1-0. Concretamente, España superó todos sus encuentros a partir de los octavos de final por 1-0. Nada de goleadas para volverse locos, lo que demuestra, mal que les pese a algunos, que no encajar goles es una suerte vital en el fútbol. España sólo recibió 2 goles en contra, con un Iker Casillas en plenitud en la portería pese a empezar a encontrarse por aquel entonces un poco cuestionado, y marcó 8 goles en la competición. Esos números bastaron para levantar el trofeo de la FIFA.

El camino de la fase final arrancó con España encuadrada en el Grupo H con Suiza, Honduras y Chile. El primer partido lo disputó frente a Suiza el 16 de junio y el resultado fue de... 0-1 para Suiza. Se jugó bien pero se perdió. Menudo comienzo. Los medios se encargaron de hacer correr el dato de que nadie había ganado el Mundial tras perder su primer partido. Los viejos fantasmas de siempre. De todas formas la situación podía enderezarse perfectamente y así se hizo. El 21 de junio, en el segundo encuentro, España superó 2-0 a Honduras con doblete de Villa y la confianza regresó a las filas del combinado español. El tercer partido concluyó con victoria 1-2 sobre Chile. España, pese a la primera derrota, enderezó el rumbo y concluyó como primera de grupo. Los octavos de final nos pusieron a Portugal en el camino pero el equipo de Cristiano Ronaldo cayó por la mínima 1-0 con gol de Villa. Parecía que el equipo iba de menos a más y que ya se encontraba en su mejor nivel. Importante la aportación de Llorente ese día, saliendo al campo por Torres. El siguiente rival, en cuartos de final, fue Paraguay, a la que también se ganó por la mínima 1-0 con gol, de nuevo, de Villa. Casillas fue la gran estrella ese día parando un penalti a Cardozo. Xabi Alonso también dispuso de otro lanzamiento desde los once metros pero después de convertirlo el árbitro ordenó su repetición y a la segunda falló. Después llegaría el gol de Villa, con emoción, tras dar la pelota tres veces en la madera antes de entrar. Pero entró, entró... España superaba los cuartos. "Toda la vida soñando con un día así", titulaba Marca en su portada al día siguiente. La Selección estaba en semifinales, donde tocó partidazo frente a Alemania, que venía de golear a Argentina. Se repetía el duelo de la Final de la Eurocopa de un par de años atrás, pero afortunadamente no hubo revancha de los germanos. Victoria española por 1-0 con gol de Puyol en la primera semifinal de un Mundial que afrontaba nuestro país. Saque de esquina desde la izquierda del ataque español y el defensa saltó para conectar el testarazo con el que superaba a Neuer. Un gol a la vieja usanza, como en los tiempos de la 'Furia', para dejar la gloria un poquito más cerca. Épico. Histórico. Fue un partido espectacular. España estaba en la Final. El rival sería Países Bajos.

El combinado entrenado por Bert van Marwijk contaba con una gran selección en la que estaban presentes varios viejos conocidos además de Rafael van der Vaart, jugador del Real Madrid hasta ese mismo verano. Klaas-Jan Huntelaar, Arjen Robben y Wesley Sneijder también habían vestido la camiseta blanca y entre sus compañeros había más futbolistas con pasado en la Liga española. Sneijder, por cierto, acababa de ganar la Champions con el Inter frente al Bayern de Robben. Los de Países Bajos se plantaron en el encuentro por el título tras realizar un buen torneo. Superaron la primera ronda como primeros de grupo con tres victorias en tres partidos tras ganar a Dinamarca 2-0, a Japón 1-0 y a Camerún 1-2. En octavos de final los holandeses vencieron 2-1 a Eslovaquia y en cuartos de final se cargaron a toda una favorita como Brasil remontando un gol de Robinho gracias al doblete de Sneijder. En semifinales se impusieron a Uruguay 2-3 adjudicándose el billete para volver a intentar ganar la Copa del Mundo tras las experiencias fallidas de las finales de 1974 y 1978. ¿A la tercera iría la vencida para ellos?

La Final

Domingo 11 de julio de 2010. Países Bajos actuó de local y España de visitante luciendo la segunda equipación color azul marino. Ante cerca de 85.000 espectadores el Estadio Soccer City de Johannesburgo acogió la Final del Mundial. El partido resultó ser tremendamente emocionante y España pudo haberse adelantado con un tremendo remate de cabeza de Sergio Ramos al saque de una falta, acomodando el cuerpo y girando el cuello, que el guardameta Stekelenburg rechazó de manera increíble y espectacular. Empezó bien el cuadro de Vicente Del Bosque, lo que obligó a su oponente a intentar llevar el choque a un partido más físico. Por supuesto la primera falta la cometieron los neerlandeses, que se emplearon con bastante contundencia y dureza. Como muestra quedó para el recuerdo la terrorífica patada que De Jong le propició a Xabi Alonso, en plan Kung Fu, dejándole los tacos en el pecho. Fue justo antes de alcanzarse la primera media hora de juego y Países Bajos tuvo que haberse quedado ahí mismo con diez por expulsión, pero el colegiado inglés Howard Webb le perdonó la roja a De Jong mostrándole sólo la amarilla. Robben fue uno de los jugadores más incisivos del cuadro holandés pero Capdevilla trató de mantenerle a raya. El ex madridista, de todas formas, llegó a disponer de las ocasiones más claras del equipo rival. Una de sus clásicas jugadas, el recorte hacia dentro y disparo ajustado al palo, obligó a Casillas a desviar a córner antes del descanso. En el minuto 61 llegó uno de los grandes momentos con la impresionante parada de Casillas a Robben. Espectacular pase de Sneijder que dejó a su compañero solo superando a la línea de defensa. Arjen corrió con el esférico bajo su control mientras Casillas le salía al paso y en el momento del disparo el guardameta tocó milagrosamente con el pie para desviar a córner y salvar un gol que parecía cantado. Robben, de rodillas, se llevaba las manos a la cabeza... Fueron dos las intervenciones prodigiosas de Casillas en la Final. La segunda llegaría en el minuto 82 y de nuevo frente a Robben. La emoción no podía ser mayor puesto que cualquier error, de un lado o de otro, podía decantar la balanza sin margen de respuesta ya para el otro equipo. España había tenido ocasiones como un disparo casi a bocajarro de Villa, un cabezazo de Puyol en un córner, otro de Sergio Ramos en otro saque de esquina... Pero nada. Se acabó el tiempo reglamentario con el 0-0 inicial, lo que llevaba el partido a la prórroga. En el minuto 108 una falta a Iniesta cerca del área significaba la segunda tarjeta amarilla para Heitinga y Países Bajos se quedaba con diez. Jesús Navas dispuso de una oportunidad en la que la pelota acabó en el lateral derecho, aunque por un efecto óptico algunos vieron gol. Pero no. El minuto para la Historia llegó en el 116, cuando muchos ya estábamos pensando en la posibilidad de tener que jugarse el título a penaltis. La jugada arrancó por banda derecha con Jesús Navas, que había salido en sustitución de Pedro. El sevillano corrió rodeado de rivales y cuando trataba de buscar un pase el balón pegó en un neerlandés antes de quedar en los dominios de Iniesta, que de tacón pasó a Cesc. Fábregas devolvió a Navas, que combinó con Fernando Torres. El delantero, en banda izquierda y lejos del área, divisó a Iniesta en la media luna y envió un pase que la defensa interceptó. Pero el rechace lo recogió Cesc, que acertó a devolver a Iniesta en posición correcta. El manchego, perseguido por Van der Vaart, efectuó un disparo cruzado y el derechazo, tras un ligero bote, acabó con el esférico en la red. ¡Gol de España! Locura en las gradas del público español, locura de los comentaristas que retransmitían el partido y locura en las casas de los aficionados gritando gol mientras en el césped de Johannesburgo jugadores, suplentes y todos los integrantes del banquillo corrían hasta el banderín de córner izquierdo para fundirse en una histórica piña. Tremendo, todo aquello fue tremendo... Quedaban unos minutillos que se hicieron eternos. Iker Casillas lloraba de la emoción. Dos minutos de descuento que terminaron siendo dos minutos y cuarenta y nueve segundos... Y el pitido final. Países Bajos 0 - España 1. ¡España, Campeona del Mundo!

El Presidente de la FIFA, Joseph Blatter, entregó el trofeo de la Copa del Mundo al capitán Iker Casillas. El portero besó el trofeo y lo elevó a los cielos entre el jolgorio y la alegría desatada de todos sus compañeros. Un momento realmente histórico. El sueño de todo profesional del fútbol y de todos los aficionados. Un momento único que unos pocos privilegiados pueden vivir. Momento para la eternidad, tanto para los jugadores como para los seguidores de la Selección. Abrazos y fotos para el recuerdo en el césped, en el vestuario y en los pasillos a la hora de atender a la prensa. Iker Casillas protagonizó otra de las imágenes icónicas de aquella cita cuando besó en directo a la reportera Sara Carbonero, con la que había iniciado una relación. Marca incluso publicó la captura en portada: "El beso de España". El Diario As también: "Casillas, mejor portero del Mundial, lo celebró a lo grande con Sara Carbonero". El rotativo ilustraba su primera página con la espectacular imagen de los jugadores y el preciado trofeo. "Campeones del Mundo. De España al cielo".

Fue un éxito rotundo. España se llevó el Premio FIFA Fair Play. Iker Casillas obtuvo el Guante de Oro al mejor portero. David Villa se llevó la Bota de Plata por detrás del alemán Thomas Muller. Los dos futbolistas anotaron 5 goles en el campeonato, al igual que Wesley Sneijder y Diego Forlán, pero en la clasificación final se contabilizaron también las asistencias y el menor número de minutos disputados, quedando el ariete español relegado a la segunda posición. El asturiano se llevó también el Balón de Bronce del torneo.

Celebraciones inolvidables

Las celebraciones fueron multitudinarias a lo largo de todo el país, de manera espontánea, con cientos de miles de personas reuniéndose en plazas y fuentes de toda España. Era la alegría incontrolable por haber sido testigos de un acontecimiento deportivo histórico. Al día siguiente, las portadas de todos los periódicos del mundo informaban de la gesta española. Números especiales, ediciones extraordinarias, separatas, suplementos, pósters a gran tamaño... Desde Don Balón a la revista Pronto. Todo el mundo se hizo eco de la gesta de España, que ocupó horas y horas de programación por televisión con resúmenes, entrevistas y todo tipo de análisis técnicos. Se emitieron en directo los actos de recepción a la Selección y, al igual que sucedió un par de años antes con la fiesta de la Eurocopa, el guardameta Pepe Reina volvió a ser el gran animador a modo de improvisado 'speaker' presentando uno por uno a todos sus compañeros. El merchandising en torno al equipo nacional se disparó. La Selección estaba de moda. Todo aquello es Historia. Un hito que quedará ahí. Diez años ya...

PAISES BAJOS: Maarten Stekelenburg, Van der Wiel, Heitinga, Mathijsen, Van Bronckhorst (Braafheid, 105'), De Jong (Van der Vaart, 99'), Van Bommel, Robben, Dirk Kuyt (Elia, 71'), Wesley Sneijder y Robin van Persie.

ESPAÑA: Iker Casillas, Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevilla, Xabi Alonso (Cesc, 87'), Busquets, Xavi Hernández, Pedro (Jesús Navas, 60'), Iniesta y David Villa (Fernando Torres, 106').

GOL
0-1 min. 116 Andrés Iniesta

viernes, 3 de julio de 2020

ARRANCA LA COPA INTERCONTINENTAL DE 1960

60 años de la primera edición del enfrentamiento entre los campeones sudamericanos y los europeos

El 3 de julio de 1960, tal día como hoy de hace 60 años, el Estadio Centenario de Montevideo acogía el primer partido de una nueva competición, la Copa Intercontinental. Organizada por la UEFA y la CONMEBOL la Copa Intercontinental era un título que se disputaba en Final a ida y vuelta enfrentando a los campeones de Europa y Sudamérica. Puesto que las dos confederaciones pasaban por ser las más importantes en el ámbito del fútbol la competición pasó por ser un Mundial a nivel de clubes.

En su primera edición concurrió el Real Madrid como Campeón de Europa de 1960 tras haber vencido en la mítica Final de Glasgow al Eintracht de Francfort y el Club Atlético Peñarol como Campeón de la Copa Libertadores de América de 1960. Los uruguayos superaron al Club Olimpia de Paraguay semanas antes tras ganar 1-0 en su campo y firmar tablas 1-1 en el Puerto Sajonia de la ciudad de Asunción. Era la quinta vez consecutiva que el Real Madrid se había coronado como el mejor conjunto europeo. De haber nacido antes la Intercontinental seguramente el palmarés internacional del Club blanco sería más amplio ya que hubiese tenido más oportunidades de jugar en esa nueva competición con uno de los mejores equipos de su Historia.

Los equipos contendientes saltaron al terreno de juego luciendo en sus camisetas los escudos de sus respectivas confederaciones. De esa manera, tal y como se puede comprobar en las imágenes que han llegado hasta nuestros días, los madridistas llevaban el escudo de la UEFA, no el del Real Madrid. Actuaron como los representantes del fútbol europeo. La expectación generada por el duelo fue enorme, un acontecimiento futbolístico de primer orden y a nivel mundial. En la alineación inicial apareció Manolín Bueno como era habitual cuando no estaba disponible Gento, que se encontraba lesionado. Miguel Muñoz dispuso sobre el campo a Domínguez, Pachín, Santamaría, Marquitos, Zarraga, Vidal, Canario, Luis del Sol, Di Stéfano, Puskas y Bueno. La lluvia provoca que el encuentro se tenga que disputar sobre un césped encharcado, lo que no beneficia al espectáculo. Los futbolistas del Madrid concluyen el choque con sus camisetas embarradas, tal y como se puede apreciar en la portada del Boletín oficial del Club número 122. "El Real Madrid, luchando sobre una pista embarrada, que hacía imposible su juego medido y preciso, sostuvo durísima batalla frente al formidable conjunto del Peñarol uruguayo, acabando la contienda con un empate a cero que abre paso a nuestras más firmes y lógicas esperanzas de alcanzar el preciadísimo título". En la fotografía de esa primera página aparecen Luis del Sol, Bueno y Vidal. "La foto es de una elocuencia total, absoluta. Los rostros de Del Sol, Bueno y Vidal reflejan, mejor que las palabras, lo que fue el empeño. Así, cara a todas las adversidades, superando todas sus energías humanas, se entrega el Real Madrid a la lucha, y este es el precio de sus laureles", reza el texto que acompaña a la imagen. "Las fotos lo dicen todo", titulaban en páginas interiores con un reportaje gráfico en el que se ilustraba el carácter épico de aquel duelo.

El empate sin goles dejaba todo abierto de cara al partido de vuelta, que se disputaría en Madrid en septiembre, dos meses después. Pero eso es otra Historia que recordaremos dentro de un par de meses.

C. A. PEÑAROL: Luis Maidana, Pino, William Martínez, Walter Aguerre, Néstor Gonçalves, Salvador, Luis Cubilla, Carlos Linazza, Juan Hohberg, Alberto Spencer y Carlos Borges.

REAL MADRID: Rogelio Domínguez, Pachín, Santamaría, Marquitos, Zarraga, Vidal, Canario, Luis del Sol, Di Stéfano, Puskas y Manolín Bueno.

martes, 30 de junio de 2020

100 AÑOS DEL TÍTULO DE REAL

El Club recibió el derecho a utilizar esa denominación por parte del Rey

Este 29 de junio se han cumplido 100 años de la concesión al Madrid del título 'Real'. A partir de entonces, hace ya un siglo, el Madrid Foot-Ball Club pasó a denominarse Real Madrid. El 6 de marzo de 1902 la entidad se constituyó oficialmente pero no sería hasta 18 años después cuando la Mayordomía Mayor de SM el Rey concedió la distinción para llevar ese título en su nombre y colocar la corona en su escudo. El Club seguía dando pasos convirtiéndose en una sociedad cada vez más reconocida en el ámbito deportivo. El fútbol seguía creciendo tras dos décadas de expansión en España y ganaba cada vez más adeptos a medida que su influencia se extendía en todos los estratos sociales.

"Su Majestad el Rey (q.D.g.), se ha servido conceder con la mayor complacencia el Título de Real, a ese Club de Football del que V. es digno Presidente, el cual, en lo sucesivo podrá anteponerse a su denominación. Lo que de Real orden participo a V. para su conocimiento, y efectos consiguientes. Dios guarde a V. muchos años. Palacio 29 de junio de 1920. El Jefe Superior de Palacio", relataba la carta que recibió Pedro Parages, en aquellos momentos Presidente del Club. El Madrid Foot-Ball Club se convertía en Real Madrid Foot-Ball Club, denominación que se mantendría hasta el año 1931 cuando, con la II República, se retiró el título de 'Real' del nombre de la entidad y desapareció la corona del escudo que lucían los jugadores en sus uniformes. Tras el final de la Guerra Civil el Club volvió a su anterior denominación volviendo a ser Real Madrid ya de manera definitiva y hasta nuestros días.

sábado, 27 de junio de 2020

SE ACABA LA TEMPORADA 2019-20 EN BALONCESTO

Dos títulos para la Sección que dirige Pablo Laso

Se acabó la temporada 2019-20 para la Sección de Baloncesto del Real Madrid. Los blancos, vigentes Campeones de Liga, no podrán luchar por revalidar el título. El equipo ganó al Casademont Zaragoza por 97-88 en la última jornada de la Fase Final pero el encuentro ya no valía de nada. No dependíamos de nosotros y la victoria del Valencia sobre el Gran Canaria dejaba a los nuestros sin posibilidades de poder entrar en las semifinales. "Llevamos casi tres meses parados y nos quedamos fuera por el basket average. Hemos perdido dos partidos y por eso hemos quedado eliminados", señalaba Pablo Laso tras el encuentro en declaraciones recogidas por la web oficial del Real Madrid. "No me voy contento porque me hubiese gustado competir mejor y que el equipo llegara mejor. Me gusta siempre ganar. Si me preguntas por el momento en que se paró la temporada te digo que estábamos mucho mejor de lo que hemos llegado aquí", detallaba el técnico madridista.

Una pena. El Real Madrid no volvió del parón en su mejor versión y la campaña queda cerrada. Es una decepción no poder pelear por la Liga pero el ejercicio se cierra con dos títulos, la Supercopa de España y la Copa del Rey. La Euroliga se suspendió de manera definitiva el pasado 25 de mayo. Pero no lo olvidemos, la Sección sigue recopilando éxitos y un año más cierra la temporada con trofeos en las vitrinas. Por eso, pese a lo que acaba de pasar en Liga el balance es satisfactorio. "Creo que mi equipo ha estado magnífico. Los jugadores han estado muy bien. Ganamos la Supercopa. Nos costó arrancar pero luego el equipo cogió una buena velocidad de crucero. Íbamos segundos en la Euroliga y quedaban seis jornadas y segundos en la Liga y 11 por jugar, recibíamos al líder, y luego fuimos capaces de ganar la Copa del Rey haciendo un gran torneo", resumía Pablo Laso.

En las últimas 24 horas se ha escuchado y se ha leído de todo. Entiendo que sea el momento de las críticas pero creo sinceramente que este equipo merece nuestro aplauso, nuestro reconocimiento y nuestro apoyo. Se lo ha ganado. Hay que dejar trabajar a los que saben de cara al año que viene y confiar en este bloque de técnicos y jugadores que, con algunos retoques, seguro que volverá a deleitarnos como lleva haciéndolo estos últimos años desde que Pablo Laso se hizo con las riendas de la Sección. "En las buenas y, aún más, en las malas, orgulloso de este equipo, cuerpo técnico y la gente que lo rodea. Volveremos", escribía Sergio Llull en su cuenta de Twitter. Así será. Volverán. Mucho ánimo y muchas gracias por todo. Hasta la temporada que viene.

viernes, 26 de junio de 2020

30 AÑOS DE ITALIA 90

Apuntes de aquel Mundial de hace tres décadas con Míchel de protagonista

El 26 de junio de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, España caía con Yugoslavia en los octavos de final del Mundial de Italia. Fue en la prórroga y con la desilusión de no llegar siquiera a cuartos, que solía ser nuestra meta habitual... Le dediqué en su día un par de entradas a esa cita mundialista y a la participación española en la misma. Ya expliqué en su momento que considero al de Italia mi primer Mundial, puesto que en el de México en 1986 los partidos se jugaban tarde y mi madre no me dejaba verlos. No obstante quería tener un pequeño recuerdo ahora que se cumplen tres décadas de aquella competición. 

El primer Mundial que vi me dejó sensaciones extrañas, seguramente porque la actuación española dejó mal sabor de boca. La eliminación frente a Yugoslavia acarreó críticas muy duras contra Míchel puesto que el gol que eliminaba a España lo anotó Stojkovic con un lanzamiento de falta en la prórroga en el que el madridista movió la cabeza pasando el balón por ahí para acabar en la escuadra de Zubizarreta. Las críticas, durísimas, acompañaron a la Selección desde antes de que arrancara oficialmente la competición. Y claro, la eliminación no hizo más que acrecentarlas hasta límites insospechados. La prensa fue muy dura y se cebó con algunos futbolistas, especialmente con los del Real Madrid, lo cual me dolió bastante, claro. Hubo jugadores que quedaron señalados. La Quinta del Buitre al completo pero, especialmente, Míchel. Aquel fue el Mundial del centrocampista madrileño. Si cuatro años antes Emilio Butragueño había sido el protagonista en México en Italia fue Míchel quien atrajo los focos, para lo bueno y para lo malo. Su actuación frente a Corea del Sur fue tremenda con aquel 'hat trick' de golazos y la inolvidable celebración del 'me lo merezco' el 17 de junio de 1990. El día de Yugoslavia también fue protagonista pero por los palos que le dieron. 

La eliminación había sido muy injusta porque el equipo de Luis Suárez no mereció caer aquella tarde de finales de junio. Tampoco tengo claro qué hubiera pasado de haber pasado la ronda de octavos. En cuartos nos hubiésemos cruzado con Argentina, que eliminó a los yugoslavos y probablemente hubiera eliminado a España. Stojkovic, que tan certero estuvo contra los nuestros, falló su penalti en la tanda que decidiría el ganador tras el 0-0 con el que acabó el encuentro. También Maradona falló el suyo en una ronda de lanzamientos en la que el guardameta Sergio Goycochea terminó siendo decisivo para la Albiceleste. Argentina acabó llegando a la Final. Qué hubiera pasado en un hipotético duelo contra España. A saber... O hubiese salido muy bien la cosa o hubiese sido otro petardazo más en cuartos de final. La famosa maldición de cuartos que tanto nos martirizaba antes del ciclo triunfal de la Selección entre 2008 y 2012. El Mundial de Italia 90 fue una decepción porque había muchas esperanzas puestas tras el de México. En 1986 el equipo de Miguel Muñoz cuajó una excelente actuación con un Butragueño en estado de gracia y uno de los mejores planteles que ha llegado a tener el combinado nacional. Los penaltis frente a Bélgica nos privaron de seguir adelante y Eloy fue quien quedó señalado por fallar su disparo desde los once metros. Quedó la sensación de que se podía haber hecho algo muy importante aquel año y, pese a que la Eurocopa de 1988 no fue nada bien, a Italia se acudió con unas expectativas muy altas. La columna vertebral de la Selección estaba compuesta por la Quinta del Buitre al completo, con la calidad habitual y la experiencia acumulada tras cinco años de éxitos en el fútbol español. Pero no, las cosas no salieron y la eliminación frente a Yugoslavia significó el final de una era para este grupo en el equipo nacional. Pardeza, que acudía a su primera gran cita, no volvería a jugar y el resto de componentes fueron perdiendo peso hasta su desaparición con la llegada de Javier Clemente. Butragueño no marcó ningún gol en Italia y Míchel fue señalado como el gran culpable por quedar fuera del Mundial. Chendo no volvería a la Selección... Entre unas cosas y otras, las sensaciones que me dejó Italia 90, desde un punto de vista 'madridista', fueron un tanto agridulces.

Al margen de lo que ocurría con nuestra Selección, un Mundial era una ocasión especial para ver en acción a futbolistas de otros países y otros equipos. Para los críos era nuestra oportunidad de ver a jugadores que actuaban fuera de nuestro país y a los que no veías jugar con asiduidad. Fue el Mundial en el que me encapriché con el guardameta alemán Bodo Illgner, que años más tarde recalaría en el Real Madrid dándome una gran alegría. Klinsmann, Matthaus, Brehme, Maradona, Gascoigne, Gullit, Van Basten, Higuita, Roger Milla... Camerún fue la gran animadora de aquel campeonato y el equipo que nos ganó el corazón a todos desde el partido inaugural en el que se impuso a Argentina.