
El domingo 22 de mayo de 1988, tal día como hoy de hace 30 años, se cerraba el Campeonato Nacional de Liga de la temporada 1987-88. El Real Madrid despedía la campaña en el Santiago Bernabéu frente al Valladolid, equipo que visitaba el estadio blanco en el marco de la jornada 38. El conjunto de Leo Beenhakker ya había cantado el alirón un mes antes, en la jornada 34 frente al Betis. Era un día de fiesta. Los prolegómenos del encuentro sirvieron para homenajear al Campeón de Liga. Bailes regionales y actuaciones musicales amenizaron la tarde sobre el césped de un Santiago Bernabéu en el que estuvieron presentes los chavales de las categorías inferiores. El cantante Bertín Osborne interpretó el himno del Real Madrid en el marco de unos actos en los que también participaron ex jugadores como Paco Gento o Pirri. Pero también se aprovechó el ambiente festivo para homenajear a una leyenda que se retiraba aquel mismo día...
Carlos Alonso Santillana dejaba el fútbol. Lo hacía por la puerta grande, con un título de Liga. "Jugaremos pensando en Santillana", señalaba el técnico Leo Beenhakker en declaraciones recogidas por el diario Marca el día del partido. "Carlos saldrá desde el principio y se retirará cuando él quiera", había dicho el preparador del equipo blanco en la última rueda de prensa previa al duelo. En ese ejemplar del domingo Tomás Calvo, periodista de Marca, explicaba cómo había sido el último entrenamiento del ariete cántabro y recogía las palabras del jugador a los periodistas presentes en la sesión preparatoria anterior al duelo con el Valladolid. Se le preguntaba al jugador si se imaginaba cómo sería la despedida recogiendo la Copa de Campeones y recibiendo el cariño del público. "No sé lo que podré sentir en esos momentos. Lo que ahora deseo es que nadie me diga nada, pero todos me lo van a decir. Mis compañeros, los técnicos, los empleados, los aficionados, vosotros, los periodistas. Sí, estaré afectado porque es un momento importante para mí", respondía un Santillana que no tenía claro cuánto tiempo estaría sobre el césped aquella tarde. "No sé lo que aguantaré. Si veo que me desenvuelvo bien, aguantaré hasta la segunda parte. Si no me iré antes", anunciaba el ariete.
El encuentro frente al Valladolid arrancó con un minuto de silencio por la muerte del ex jugador Sabino Barinaga, autor del primer gol que se marcó en el Santiago Bernabéu y que había fallecido tres días antes. Por ese motivo, los futbolistas locales portaron brazaletes negros. Una vez que el balón echó a rodar el equipo blanco afrontó un pequeño contratiempo... Ricardo Gallego recibió un balonazo en un ojo y fue sustituido por Juanjo Maqueda. Poco después llegaba el primer gol de la tarde. A los diez minutos Sanchís cortó un balón que cedió a la izquierda para Gordillo quien, desde la banda, envió un preciso centro que Hugo Sánchez cabeceó a las mallas poniendo el 1-0 en el marcador.

En el segundo tiempo el Madrid pudo ampliar la renta en un saque de esquina de Gordillo desde la izquierda en el que Mino, con un cabezazo, terminó estrellando el balón en el poste izquierdo de la portería visitante. En las postrimerías del encuentro sería el Valladolid el que redujera las distancias con un gol de Fonseca, que en acción individual se marchó de Mino y de Camacho para terminar superando a Paco Buyo. No fue un partido espectacular, ni mucho menos. No había nada en juego clasificatoriamente hablando, pero sí que es cierto que el Valladolid, que concluyó ese año en octava posición, dispuso de ráfagas de buen juego y se tomó el choque con seriedad.

Fue el punto y final a una campaña inolvidable, la temporada 1987-88. Al margen de la decepción de lo que había sucedido en la Copa de Europa el año fue extraordinario futbolísticamente hablando. El equipo de Leo Beenhakker había llegado a su pico más alto en cuanto a calidad. El Real Madrid fue líder toda la temporada, agarró el liderato en la primera jornada y no lo soltó hasta la última. 38 jornadas consecutivas en lo más alto. El cuadro blanco terminó la Liga con 62 puntos, 11 más que la Real Sociedad y 23 más que el Barcelona, todo ello en una época en la que las victorias suponían sólo 2 puntos. El Madrid fue el conjunto más realizador con 95 goles y el menos goleado encajando sólo 26. Con esos números no es de extrañar que Hugo Sánchez se alzase con el Pichichi un año más y que Paco Buyo se adjudicase el trofeo Zamora.


Aquella misma noche el programa 'Estudio Estadio' de TVE arrancó con unas imágenes espectaculares, las de Carlos Santillana entrando en el vestuario del Real Madrid al término del partido. "Son las imágenes del adiós de un gran futbolista, un hombre que jugó durante 17 años en el Real Madrid, que defendió en 56 ocasiones la camiseta de la Selección Nacional y que hoy ha recogido el trofeo de su novena Liga ganada con el Real Madrid. Carlos Alonso Santillana en el momento de entrar en el vestuario al finalizar el partido, despidiéndose de sus compañeros", narraba José Ángel de la Casa, director y presentador del programa. Las imágenes fueron tomadas para un reportaje del periodista Paco Grande y son realmente extraordinarias.
Tras ofrecer los resúmenes de los partidos de aquella última jornada de Liga el programa 'Estudio Estadio' ofreció un reportaje que repasaba la carrera deportiva de Santillana. Arrancaba con la música del tema Jump de Van Halen. Narraba Paco Grande. El reportaje serviría precisamente como base del programa 'Conexión Vintage' sobre Santillana que se emitiría 25 años después, en 2013. El reportaje concluía con el partido de aquella misma tarde frente al Valladolid y con las imágenes que habían abierto el programa, las de la entrada del delantero en el vestuario. Santillana abrazó a todos sus compañeros. A Sanchís, a su entrenador Beenhakker, a Buyo, a Mino, a Camacho, a Tendillo, a Gordillo...

Se trata de un documento histórico y las imágenes tienen un valor tremendo. Pero aquellos planos de Santillana estuvieron a punto de no existir. Paco Grande había estado grabando aquella semana con Santillana las imágenes para el reportaje que se emitiría en 'Estudio Estadio' y el periodista acordó con el jugador grabar aquellos últimos planos despidiéndose de los compañeros en el vestuario. Una vez terminados los actos de celebración con el trofeo de Liga los futbolistas se marcharon a la caseta. Cuando el equipo de TVE se disponía a entrar en el vestuario se topó con la negativa del gerente del Club, Manuel Fernández Trigo, que no quería dar permiso a los periodistas para grabar aludiendo a que el vestuario era sagrado. Intercambio de pareceres y discusión entre Fernández Trigo y Grande que finalmente, y gracias a la intermediación del gran protagonista del día, Carlos Santillana, concluyó con cámara y redactor pudiendo acceder al interior. Afortunadamente se pudieron grabar esas imágenes tan impresionantes de Santillana despidiendo uno por uno a sus compañeros de equipo. Tienen un valor increíble y son pura Historia del Real Madrid.

Aquel 22 de mayo de 1988 concluyó la carrera deportiva de uno de los grandes mitos del Real Madrid, Club al que había llegado en 1971 y del que se marchaba 17 años después. Por el medio, 645 partidos oficiales con la camiseta blanca y 289 goles, el último marcado precisamente esa misma tarde. Se retiró con un palmarés impresionante de 9 Ligas, 4 Copas, 2 Copas de la UEFA y 1 Copa de la Liga. Santillana se despidió del fútbol con un golazo de cabeza y levantando un trofeo de Liga. Ni el mejor guionista hubiese escrito un final así. Se fue por la puerta grande.

REAL VALLADOLID: Wirth, Torrecilla (Endika, 14'), Moreno, Gonzalo (Fonseca, 67'), Manolo Hierro, Lemos, Moya, Fernando Hierro, Minguela, Cabrera y Peña.
GOLES
1-0 min. 10 Hugo Sánchez
2-0 min. 40 Santillana
2-1 min. 86 Fonseca
Buenísimo (y no porque yo esté en la historia) Emocionante el leerlo. Enhorabuena!
ResponderEliminarMuchísimas gracias Paco!
EliminarUn honor y muchas gracias por tus palabras!