viernes, 4 de diciembre de 2015

LA TEMPORADA 1995-96

Recordando las andanzas del Real Madrid de hace dos décadas

En varias ocasiones he comentado aquí en 'Historias del Real Madrid' que la temporada 1993-94 fue muy mala para el Real Madrid. Sin embargo, lo que no había escrito es que hubo una temporada que aún fue mucho peor. La temporada 1995-96.

La campaña del Real Madrid 95-96 fue un horror de principio a fin. Sobre todo fue muy desconcertante, porque veníamos de haber hecho una buena temporada. Tras ganar la Liga 1994-95 parecía que podíamos empezar una nueva etapa de éxitos. Pero, qué va, qué va... Algo no marchaba bien en el equipo y el cuerpo técnico debía de olerse algo de lo que podía pasar. Jorge Valdano advirtió que había que realizar fichajes para reforzar al equipo y que, en caso de que los refuerzos no llegaran, estaba dispuesto a tirar de lo que había en la cantera para realizar un cambio generacional en el equipo.

Y, sí. Llegaron refuerzos. Pero nunca me quedó claro si los nuevos jugadores habían sido reclamados específicamente por el cuerpo técnico o si se les fichó porque era lo que se podía fichar y estaba más a mano. Juan Eduardo Esnáider volvía al Real Madrid después de dos buenas temporadas en el Zaragoza. Pagábamos una gran cantidad de dinero por un jugador que había sido nuestro. Una planificación deportiva excelente, sin duda... También llegó al Bernabéu el lateral izquierdo Miquel Soler. Y a mediados de agosto se fichó al colombiano Freddy Rincón. 

Guardo muy malos recuerdos de aquel verano de 1995. Tuve que vivir un grave problema familiar que no viene a cuento aquí. De los problemas personales no podía distraerme con el fútbol porque los disgustos deportivos empezaron bien pronto, cuando la competición oficial ni siquiera había arrancado.

La pretemporada nos dejó bien claro por dónde iban a ir los tiros aquella temporada. Se ganó por goleada los primeros encuentros contra equipos locales de Suiza, donde solíamos ir a realizar el staff de pretemporada allá por los noventa. Pero en cuanto nos empezamos a cruzar contra equipos de más entidad  las cosas se empezaron a torcer pero bien torcidas. Recuerdo que perdimos un trofeo veraniego en Tenerife (cómo no, Tenerife) con un 4-0 en contra. Y hubo más derrotas aquel verano. En la final del Teresa Herrera caímos 2-0 con el Deportivo. Lo peor de todo eran las malas sensaciones que ofrecían los jugadores.

La Supercopa

Unos pocos días después de perder la final del Teresa Herrera volvimos a enfrentarnos al Depor, pero en competición oficial. El Madrid como Campeón de Liga y los coruñeses como campeones de Copa disputaron la Supercopa de España, el primer título oficial de la temporada 1995-96. Bueno, pues perdimos los dos partidos. En el encuentro de ida, que se jugó en Riazor, caímos 3-0 en un choque que me dejó muy malas vibraciones. 

Freddy Rincón jugó de titular aquel partido cuando sólo había realizado unas pocas sesiones de entrenamiento con el equipo. Aún recuerdo una acción suya, mediado el primer tiempo y con 0-0 en el marcador, en la que el colombiano interceptó un balón por banda derecha y entró en el área lanzando un fortísimo disparo al poste. El balón salió rebotado como un misil por la madera, no se me olvida. Pudo haber sido un golazo. Siempre dije que si aquel balón hubiese ido unos centímetros más a la izquierda Rincón hubiese triunfado en el Madrid. Pero no entró. No fue gol. Quién sabe qué hubiera pasado de haber sido gol...

El caso es que al descanso se llegó con 0-0 en el marcador. En la segunda parte una acción sancionada con penalti y expulsión de Buyo dejó al Madrid con diez frente a un Depor pletórico que ganó 3-0 y dejaba la Supercopa más que encarrilada para los gallegos. En el partido de vuelta el Madrid se adelantó 1-0 por mediación de Hierro, pero en la recta final Manjarín y Begiristain hicieron el 1-1 y el 1-2. Los de La Coruña ganaron los dos partidos y el Real Madrid perdía el primer título de la campaña.

Arranca la Liga  

La pretemporada había dejado un mal sabor de boca y recuerdo que tenía un mal presentimiento de cara a aquel año. ¿Alguien recuerda el artículo que escribí hablando del Síndrome del Transworld Sport? Bueno, pues en el año 1995 el Síndrome del Transworld Sport estaba más vigente que nunca para mí.

El partido con el Rayo Vallecano, sin embargo, terminó bien. El Real Madrid empezaba la Liga goleando a domicilio 1-5 con tantos de Amavisca, Sandro, Hierro por partida doble y Quique Sánchez Flores. Bueno... Quizás me había excedido en mi pesimismo. A lo mejor las cosas no estaban tan mal como yo pensaba...

Pues no. Las cosas no estaban tan mal, no... ¡Estaban peor que mal! La goleada en Vallecas no fue más que un espejismo y a partir de la segunda jornada iba a quedar bien claro que aquella temporada íbamos a sufrir como perros. 

La suerte tampoco nos iba a echar una mano. En la segunda jornada de Liga el Madrid recibía al Athletic Club en el Santiago Bernabéu. No sé cuántas veces enviaron el balón a la madera entre Zamorano y Esnáider aquel día. Pero recuerdo de manera muy nítida un remate a bocajarro del argentino en los minutos finales de partido, con 1-1 en el marcador, que yo canté gol antes de tiempo. El balón rebotó en el larguero y no entró. Y en la siguiente jugada, del 2-1 se pasó al 1-2 con un gol de Ziganda culminando la contra de los visitantes. Era el minuto 87. Más mala suerte, imposible.

En la tercera jornada repetíamos en casa. Y repetíamos derrota, esta vez con el Oviedo por 2-3. Después vinieron dos empates seguidos frente a Betis y Barcelona y, a continuación, una nueva derrota en Valencia. Era el día del cumpleaños de Jorge Valdano, no se me olvida. El 4 de octubre de 1995. Nuestro técnico cumplía cuarenta y el Valencia se impuso en un encuentro que sufrí a través de la radio. Se jugaba entre semana, no sé por qué. Los valencianos se marcharon al descanso 3-0. En el segundo tiempo parecía que el Madrid se resistía a caer y se ponía 3-2. Pero en la recta final, los de casa hacían el 4-2 y Míchel anotaba el 4-3 en el minuto 90, sin tiempo ya para hacer mucho más.

Qué mal cuerpo me dejó aquel partido... El Real Madrid estaba KO. El arranque de Liga estaba siendo nefasto. Estábamos en el mes de octubre, en la sexta jornada, y sólo habíamos ganado un partido. El de Vallecas en la primera jornada. Definitivamente, aquella temporada iba a ser un suplicio terrorífico. 

Ahora que lo pienso, realizamos un inicio de Liga muy similar al de la temporada 1993-94. Goleamos a domicilio en el primer partido, en aquella ocasión al Osasuna 1-4, y después perdimos los siguientes tres partidos, dos de ellos en casa contra Valladolid... y Oviedo. Es increíble lo mal que se le daba al Madrid jugar con el Oviedo en el Bernabéu durante los años noventa...

Una Liga desconcertante

Pues sí. Una Liga muy desconcertante aquella de la temporada 1995-96. Aquella Liga en la que participaron... ¡22 equipos! tras el bochornoso espectáculo de descensos y readmisiones que protagonizaron los máximos dirigentes del fútbol español en los despachos

Aquella Liga en la que, por primera vez, se estrenaba el sistema de puntuación pasando de dos a tres el número de puntos logrados por cada victoria. 

Aquella Liga en la que los jugadores lucieron por primera vez dorsales personalizados, cada uno con su número para toda la temporada, lo que originaba en nuestro equipo que un lateral derecho como Quique Flores llevara... el número 3... Muy desconcertante todo, la verdad. 

Aquella Liga que ganó el Atlético de Madrid, que hizo doblete al ganar también la Copa. Y que, pese a ganar la Liga, perdió en los dos duelos ligueros con el Real Madrid.

Pues sí. Muy pero que muy desconcertante todo. La temporada en la que el Real Madrid empata diez partidos de Liga y pierde 12, va y gana los dos duelos con el Atlético de Pantic y compañía, a la postre Campeón de Liga de aquella temporada tan rara. 

Fue de lo poco bueno de aquella campaña tan desastrosa. Insisto en los números, de 42 partidos de Liga... ¡empatamos diez y perdimos doce! Con semejantes cifras no es de extrañar que el Real Madrid concluyese el campeonato en sexta posición y fuera de las competiciones europeas por segunda vez en su historia

Aquel despropósito de temporada no era capaz de arreglarlo ni Rambo. De hecho, a mitad de temporada fichamos a Rambo. A 'Rambo' Petkovic, un jugador que no me sonaba de nada y que no sé muy bien a cuento de qué fue fichado y de dónde se le sacó. Dejan Petkovic jugó tres partidos de Liga con el Madrid y unas semanas después fue cedido al Sevilla, equipo con el que anotó un gol. Muy desconcertante. Muy desconcertante todo. El serbio regresó a la disciplina blanca en la siguiente temporada, pero con Capello sólo disputó dos partidos oficiales y nuevamente salió cedido, en aquella ocasión al Racing de Santander.

Cría cuervos...
  
Por supuesto, como pasa siempre con el Real Madrid, en el capítulo de tropiezos, derrotas y 'cagadas' jugaron un gran papel los ex madridistas. Así, por ejemplo, recuerdo el 'buen' cuerpo que me quedaba cuando el Albacete de Benito Floro empataba 1-1 a tres minutos del final con un tanto de Juanjo Maqueda. O la cara que se me quedaba cuando nuestro canterano Velasco, que marcó cuatro goles en Primera División, anotaba su único gol en Liga de la campaña 1995-96 en el Santiago Bernabéu durante un Real Madrid- Sporting que concluyó... 0-1 para los de Gijón. Otro ex canterano, el nigeriano Mutiu, también anotaba gol el día que el Racing de Santander le ganaba 2-0 al Madrid.

Sí. Los ex madridistas me daban miedo. Ya estuvieran sobre el terreno de juego o sentados en el banquillo. Aquella temporada 1995-96 el Español de José Antonio Camacho nos dio en el  morro cada vez que nos cruzamos sobre un terreno de juego. Si  no recuerdo mal fueron dos veces en Liga y dos veces en Copa del Rey. Cuatro partidos jugados y tres triunfos para los periquitos. Aquella temporada estuve a punto de tener pesadillas con Jordi Lardin, porque no sé cuántos goles le hizo al Madrid en aquellos cuatro partidos...

El doble enfrentamiento copero con el Español se saldó, por supuesto, con eliminación. Enero de 1996 fue un calvario. En Barcelona caímos 4-1 con 'hat trick' de Lardín, cómo no. Nuestro gol ni siquiera lo hicimos nosotros, lo anotaron los de Camacho en propia puerta después de ir ganando 4-0. Supongo que para dar alguna esperanza de remontada para la vuelta. Pero no, no hubo sorpresa. El Español se adelantó además 0-1 en el Bernabéu en el partido de vuelta. Los goles de Raúl y de Míchel sólo sirvieron para firmar un triunfo por la mínima que nos dejaba fuera de la competición en la primera ronda que participábamos, los octavos de final.

La cosa se hizo insostenible. Los periodistas gozaban haciendo leña del árbol caído y disfrutaban analizando la crisis del Real Madrid. Palos, palos y más palos... La tensión que se vivía alrededor del equipo era terrible. Y con este clima tan enrarecido, no podía faltar un capítulo clásico en la historia del Real Madrid. Por supuesto, me refiero al cambio de entrenador.

Bueno, pues en esta ocasión la cosa llegó allá por el mes de enero. En concreto, el domingo día 21 de enero de 1996. Jornada 22 y el Rayo Vallecano se presenta en el Santiago Bernabéu para dar comienzo a la segunda vuelta del campeonato. Nada más arrancar el partido, gol del brasileño Guilherme y 0-1 para el Rayo. Empató Raúl, siempre Raúl, casi de inmediato. Pero el susto ya estaba metido en el cuerpo y con la temporada que estábamos sufriendo uno se esperaba lo peor. Y así fue. En el segundo tiempo de nuevo Guilherme anotaba para los de Vallecas y el 1-2 permanecía inamovible cuando el colegiado pitó el final. La bronca en el Bernabéu fue espectacular, claro... Aquella misma noche, la junta directiva del presidente Lorenzo Sanz hacía oficial el cese de Jorge Valdano y Ángel Cappa como responsables del primer equipo.

Rollos y movidas

A Jorge Valdano le cesa la directiva de Lorenzo Sanz. Y es que los problemas del Real Madrid durante aquella temporada 1995-96 no se circunscribieron solamente al terreno de juego. ¡Qué va! ¡También hubo líos en la cúpula del Club! No contentos con cambiar entrenadores, incluso habíamos cambiado de presidente. Muy, muy, muy desconcertante todo... Habíamos empezado la temporada con Ramón Mendoza de presidente y la íbamos a terminar con Lorenzo Sanz al mando del timón. 

Después de un follón interno que yo, por aquella época más preocupado por la crisis deportiva, no terminaba de entender, terminó la década de Ramón Mendoza al frente del Club. El cambio de poderes se escenificó el lunes 20 de noviembre de 1995. Mendoza se despedía a su manera, tirando de ironía y con aquel estilo suyo tan particular, en una comparecencia ante los medios de comunicación en la que el entonces ya ex presidente representó su propio "funeral deportivo 'de corpore in sepulto' por el alma del que fue presidente del Real Madrid Ramón Mendoza, ahora ya incinerado y en lo sucesivo solamente el socio 772". Mendoza afirmó que en ese funeral él era el "oficiante" y pedía a los periodistas que se sentaran y todo. 

El caso es que la crisis institucional se llevó por delante a Mendoza y dejó al vicepresidente Lorenzo Sanz como nueva cabeza visible de la directiva del club. Lorenzo Sanz era presidente, por tanto, cuando se cesó a Jorge Valdano.

A Valdano le sustituyó de manera interina Vicente Del Bosque, que dirigió al Real Madrid en un encuentro que el equipo blanco disputó en San Mamés y que concluyó con victoria para los nuestros por 0-5. Se especuló con que los jugadores le habían hecho 'la cama' a Valdano. Pero no eran más que habladurías y tonterías. Con la llegada del nuevo entrenador que fichó el Club quedó claro que la supuesta resurrección de Bilbao no fue más que un espejismo.

Arsenio Iglesias, que se había retirado de los banquillos después de llevar al Deportivo de La Coruña a la primera línea del fútbol español, fue el hombre elegido por la directiva de Lorenzo Sanz para terminar la temporada. Sin duda una gran persona y un gran técnico que había demostrado su valía al frente del mítico 'Súper Depor'

El hombre, sin embargo, tuvo que hacer frente a unos 'marrones' de mucho cuidado. Como aquel desagradable problema burocrático que hubo con Miquel Soler. El lateral izquierdo tenía una cláusula en su contrato según la cual renovaría con el Madrid una temporada más si jugaba un número determinado de partidos. Pero la nueva directiva del Club ya estaba preparando un proyecto de cara a la temporada 1996-97, en la que habría muchas novedades, y el veterano defensa no entraba en los planes. Al parecer, se le sugirió al jugador que renunciara a la cláusula de renovación y, ante la negativa de Soler, el club pidió al técnico que no le alineara más para que no se hiciese efectiva la renovación. Un lío.

Movida con Luis Enrique

Qué cosas... Unos querían seguir en el Madrid y otros estaban deseando marcharse... Había muchos jugadores que terminaban contrato en junio de 1996 y entre ellos estaba Luis Enrique, uno de mis jugadores favoritos. A comienzos de campaña empezaron las negociaciones de renovación. Pero éstas no llegaron a buen puerto. Supongo que por lo de siempre. Dinero. 

Mediada la temporada, saltaron los rumores. Luis Enrique lo tenía hecho con el Barcelona. Aquello fue un mazazo para mí. Esperaba que todo fuese un simple rumor que quedara en nada. Pero esta vez, por lo visto, los periodistas habían dado en el clavo. Desde diciembre, todo el mundo daba por hecho que el asturiano iba a coger el puente aéreo rumbo al Nou Camp.

El 21 de marzo de 1996 se descubrió todo el pastel. Luis Enrique fue cazado saliendo de la clínica en la que pasó reconocimiento médico a instancias del Barcelona para cerrar su fichaje. El jugador incluso le rompió la cámara al fotógrafo del diario Marca que le había 'pillado' a la salida del centro médico. Otro follón más en una temporada cargada de disgustos. 

La entrega de Luis Enrique sobre el terreno de juego fue intachable hasta el último día que vistió la camiseta del Real Madrid. Fue un auténtico profesional hasta el último minuto. Precisamente en la recta final de la temporada Luis Enrique anotó tres goles en Liga. Pero ni los celebró. Su profesionalidad estaba fuera de duda, pero era evidente que tenía ya el corazón en otro sitio...

Champions League

No podía cerrar este repaso a la temporada 1995-96 sin hablar de las competiciones europeas. El Real Madrid había jugado la Copa de Europa por última vez en la temporada 1990-91. Cuatro años después, volvía a la máxima competición continental, ahora con nuevo formato. Desde la temporada 1992-93 se jugaba bajo el nombre de Champions League. El Síndrome del Transworld Sport lo había sufrido viendo con envidia a equipos como el Ajax imponiéndose en aquella Copa de Europa de mediados de los noventa. Bueno, pues ahora era el momento de plantar cara

El Real Madrid se presentaba con ilusión y la vitola de Campeón de Liga 1994-95. Ahora no había eliminatorias directas, como antiguamente. Había una liguilla en la que nuestro primer rival sería... el Ajax. El vigente Campeón de Europa. Y empezamos a lo grande. Sí. Perdiendo 1-0. La cosa iba más o menos acorde con lo que estábamos haciendo en Liga. Y, además, insisto, aquel Ajax era el Campeón. Los siguientes encuentros contra rivales más cómodos nos dieron un respiro. Ni Grasshopper ni Ferencvaros dieron mucha guerra, aunque con los húngaros empatamos a domicilio. Eso sí, pudimos presenciar el primer 'hat trick' de Raúl en Europa.

El problema fue el partido con el Ajax en el Bernabéu. Se jugó el 22 de noviembre de 1995 y puedo asegurar que aquel fue uno de los partidos que peor cuerpo me han dejado de toda mi vida. Ya no era un tema de que el Real Madrid estuviera mal, que lo estaba. Es que además aquel Ajax era buenísimo. Un equipazo. Bueno, pues el meneo que le pegó aquel día el Ajax al Madrid fue terrible. Terrible. Hay ocasiones en las que a uno no le queda más remedio que reconocer con deportividad la superioridad del rival y punto. Con aquel equipo holandés se daba el caso. Perdimos 0-2, pero es que merecimos perder por... Me da vergüenza hasta recordarlo.

Aquella derrota con el Ajax me dejó bien claro que no teníamos nivel en el equipo para poder pelear por la Copa de Europa. Lo dicho, el Síndrome del Transworld Sport en su punto álgido.

Aún así, nos clasificamos para los cuartos de final, a los que accedían los dos primeros de cada grupo. Lógicamente, el Madrid pasó como segundo por detrás del Ajax. El rival sería otro de los grandes, la Juventus. Los partidos se jugaron en marzo de 1996, ya con Arsenio Iglesias en el banquillo.

Lo más curioso es que, pese a lo mal que iba la temporada, aquella eliminatoria con la Juventus se vivió en el madridismo con una ilusión y un ánimo digno de mención. Yo recuerdo que lo veía negro, pero la gente de verdad creía que podíamos pasar a las semifinales.

Bueno, pues mira por dónde que el 6 de marzo de 1996, en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid firmó posiblemente su mejor encuentro de aquella temporada. Ganamos 1-0 y merecimos un mejor resultado. Recuerdo que Alkorta hizo un partidazo aquel día y Raúl anotó el tanto del partido al fusilar a Peruzzi tras recibir un pase de Laudrup. Aquel partido dejó una de esas imágenes que pasan a la historia, la de un jovencísimo Raúl encarándose con desparpajo al veterano defensa transalpino Pietro Vierchowod.

Como digo, el 1-0 fue un resultado corto. Muy corto. El Madrid había sido muy superior a la Juve. El resultado era bueno, no habíamos encajado y estábamos por delante en el global. Pero sólo por un gol. Y había que jugar en Italia.

En Italia terminamos lamentando no haber logrado una mayor renta en el Bernabéu. Una renta que además merecimos. El 1-0 terminó siendo demasiado corto. Al encuentro de vuelta acudimos con numerosas bajas y una alineación con destacadas ausencias.  

Del Piero adelantó a los italianos al superar a Cañizares con un lanzamiento de falta cuando había transcurrido poco más de un cuarto de hora de partido. La eliminatoria estaba igualada y me temía lo peor. Y, en el segundo tiempo, la Juve anotó el 2-0 que le daba el pase a semifinales. No fueron mejores que el Madrid. Pero no había manera de llevarse una alegría, no. Aún con todo, no se me olvidará en la vida la angustia de aquel remate de Luis Milla, en el minuto 87, que a punto estuvo de significar el 2-1 que hubiera clasificado al Madrid. Aquel remate de Milla... El balón pasó justo, justo junto al poste...

Epílogo 

Así fueron las cosas. La Juventus jugaría la Final de aquella edición de la Champions League 95-96 frente al Ajax. Los italianos se proclamaron campeones desde el punto de penalti y recuerdo que el día de la Final, viendo a la Juve campeona, no dejaba de pensar qué hubiera pasado si el Madrid se hubiese impuesto en aquella eliminatoria. Sentía envidia sana. Y no me quitaba de la cabeza el Síndrome del Transworld Sport. Estaba convencido de que jamás vería al Real Madrid ganar una Champions League

Tantas y tantas decepciones... Lo que vivimos los madridistas aquella temporada 1995-96, de la que ahora se cumplen veinte años, fue un rosario de decepciones, derrotas, palos, disgustos... Fue el final de un ciclo. La despedida del equipo de muchos jugadores. Era evidente que hacía falta una revolución. Pero, bueno, no adelantemos acontecimientos. Ya hablaré de eso largo y tendido cuando toque.

De aquella desastrosa temporada 1995-96 se sacaron pocas cosas en positivo. Lo poco bueno, lo aportaron los jóvenes de la cantera. Raúl, sin duda, fue el mejor jugador del equipo aquella temporada. Con 18 años se consolidó como el gran referente del Real Madrid. También se vivieron momentos muy emotivos como las despedidas de Michael Laudrup y Míchel. Recuerdos y más recuerdos, en definitiva, que no olvidaré nunca. Porque eso también es historia. Y porque la vida, en definitiva, es eso. Una sucesión de buenos y malos momentos.

Las cosas buenas se valoran más cuando también se han vivido las malas.

4 comentarios:

  1. Yo recuerdo que era muy madridista en esta campaña, la cual aprendí lo que era sufrir... y lo has clavado al igual que en lo del síndrome transworld sport. Así era amigos, cualquier equipo de fuera parecía poner en evidencia lo malos que éramos aquí. Por cierto como nota curiosa "Rambo" Petkovic aquel jugador en el mucha gente le pusimos el marrón de "salvador" llegó a ser una estrella nada menos que en la liga brasileña: http://blogs.20minutos.es/quefuede/2009/07/24/quao-fue-de-rambo-petkovic/

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

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    1. Lo primero, muchísimas gracias!

      Pues sí. Sufrimos demasiado aquel año. Sufrimos como nunca, diría yo. Pero, como escribía al final de la entrada, viviendo malas experiencias como las de aquella temporada yo al menos aprendí a valorar mucho más los buenos momentos. A disfrutarlos más.

      Un saludo y gracias de nuevo!

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  2. Llego un poco tarde a comentar, pero mejor eso que nunca. Solo un par de cosas a añadir a esta gran recopilación de la temporada:

    Lo primero que el Real Madrid llegó ha tener hasta un cuarto entrenador esa temporada. La "no clasificación" para la Copa de la UEFA obligó al Madrid a hacer una gira post-temporada por Sudamérica en la que Arsenio dimitió como entrenador. Con 4 partidos amistosos por jugarse, García Remón tomo el mando de la situación y fue el cuarto "mister" de la temporada blanca. La gira, como no, fue un desastre en cuanto a resultados: 3 derrotas y una única victoria por la mínima.

    Lo segundo es que la gente recuerda que el Madrid "no se clasificó" para ninguna competición Europea...y no es cierto al 100%. No se clasificó para ninguna competición Europea digna, pero lo cierto es que entro...en la Intertoto.

    Esta extraña y ya extinta competición llevaba vigente desde los años 60 (el 61 para ser exacto) y había ya tenido españoles en sus ediciones tempraneras, pero no estaba bajo el mando de la UEFA y por tanto no se la consideraba oficial. (la ocurría como a la Copa de Ferias-Copas de la UEFA. Primero fue Copa de Fútbol Internacional y luego Copa Intertoto).

    En 1995 la UEFA la adoptó, cambiando el nombre, y para 1996 la Liga española firmo participar en ella. Y el primer equipo en la lista para optar a jugarla era...el Madrid.

    Finalmente ni el Madrid ni ningún otro equipo español quisieron disputar esa primera edición (esas Ligas de 42 partidos...) pero si que se fueron incorporando después. El caso es que el Madrid tuvo la opción de jugar el torneo ese verano de 1996 bajo el mando de Capello, pero Sanz afirmó que el Madrid no jugaría semejante "competición". Aunque eso sí, las malas lenguas dicen que fue el italiano el que "sugirió" al presidente no jugarla para no trastocar la pretemporada.

    Años después me queda el sabor extraño del asunto: Por un lado jugar la Intertoto hubiera sido algo extrañisimo e indigno del club, y si realmente hubiera trastocado la preparación física de la temporada...debió ser acertado no jugarla. Por no hablar de que en caso de ganarla se hubiera jugado la Copa de la UEFA, y ese Madrid sin UEFA y eliminado casi a primeras de cambio en Copa del Rey sufrió muchísimo para ganar esa Liga. Se desinfló mucho al final y el Barcelona de Ronaldo casi le pilla. Así que elección sabia.

    Por otro lado, uno también se imagina que se pudo mandar al filial a la Intertoto (el Castilla era de Segunda División esa época, hubiera peleado el torneo, y la historia de mandar filiales a ese torneo es larga) y en caso de ganarlo probablemente se hubiera caído pronto porque la UEFA al italiano tampoco le interesaba mucho. Y hubiera sido un "titulito" que nos falta en el palmares.

    Para gustos...

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    1. Muchísimas gracias por tu aportación. Recuerdo aquella gira sudamericana y, efectivamente, fue un desastre. Fue la guinda a lo que había sido toda la temporada. También es cierto que faltaban los internacionales, puesto que había Eurocopa en Inglaterra.
      El Madrid que disputó aquella gira estaba formado por los menos habituales y bastantes canteranos.

      Un saludo y gracias!

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