domingo, 10 de mayo de 2015

LA LIGA 1989-90

Esta semana se han cumplido 25 años de la consecución del vigesimoquinto título de Liga blanco

El sábado 5 de mayo de 1990 el Real Madrid finalizaba el Campeonato Nacional de Liga 1989-90 con un triunfo contundente por 5-2 frente al Real Oviedo. Cerraba así una gran temporada en la que el equipo blanco volvía a proclamarse campeón por quinto año consecutivo. Era la segunda vez en su historia que el Real Madrid conseguía encadenar cinco títulos de la regularidad de manera seguida.

En realidad, el Madrid se había adjudicado el titulo varias semanas antes. El 15 de abril de 1990, en el José Zorrilla de Valladolid, los de John B. Toshack lograron un empate a cero y el punto sumado le daba la Liga ya de manera matemática al Real Madrid. Era la trigésimo cuarta jornada y, a falta de cuatro partidos por jugarse, el título estaba otra vez en el bolsillo.

Muchas veces he escuchado relatar a los jugadores que vivieron aquella gesta cómo los recién llegados al equipo se sorprendían de la poca efusividad con la que se celebró la consecución de aquella Liga al término del encuentro en Valladolid. Para Hierro o Ruggeri, por ejemplo, aquel era el primer título de Liga. Pero para los Butragueño, Michel, Sanchís, Martín Vázquez, Hugo Sánchez, Chendo, Gordillo, Agustín, Solana... sumar un nuevo título de Liga había pasado a ser algo habitual.

Supongo que a los aficionados nos pasó un poco lo mismo. Recuerdo perfectamente la alegría de volver a ver al equipo campeón. Pero, cuando eres niño, los años parece que van tan despacio... Después de ganar cinco Ligas consecutivas, tenía la percepción de que llevaba toda mi vida viendo al Real Madrid ganar Ligas... Y, lo que es peor, tenía la errónea certeza de que seguiría siendo así año tras año en los tiempos venideros. Qué equivocado estaba. La realidad se encargaría en breve de ponerme los pies en la tierra.

Sin embargo, qué felices fueron aquellos años dorados de la década de los ochenta. Bendita infancia y bendito Real Madrid. Las alegrías que me dio. No me importaba lo que decían los mayores, amargados con la Copa de Europa. Futbolísticamente hablado, fui muy feliz. Creo que fueron buenos años. Aquella generación de futbolistas jugaba como los ángeles, encadenaba títulos y llenaba los fines de semana de goles a través de la televisión o el transistor de mi padre.

Como aquella tarde de sábado de hace veinticinco años ya. Aquel 5 de mayo, frente al Oviedo, Parra, Aldana y Hugo Sánchez, con un 'hat trick', anotaron los tantos de un partido con el que se cerraba un lustro que recordaré toda mi vida con un enorme cariño.

viernes, 8 de mayo de 2015

LA FINAL DE LA COPA DE LA UEFA

Hoy se cumplen treinta años del encuentro de ida de aquella final europea frente al Videoton

El 8 de mayo de 1985, es decir, tal día como hoy de hace tres décadas, el Real Madrid vencía 0-3 en el campo del Videoton. Allí en Hungría, el conjunto que dirigía Luis Molowny ganaba el encuentro de ida de la Final de la Copa de la UEFA 1984-85. Por aquel entonces la competición se decidía en dos partidos a ida y vuelta. Los madridistas, con aquel contundente resultado a domicilio, dejaban el título prácticamente resuelto para que yo pudiera ver a mi equipo como Campeón por primera vez en mi vida.

El Real Madrid se había plantado en la Final después de protagonizar algunas de las gestas más recordadas de la historia contemporánea del club. Algunas de aquellas remontadas las he recordado aquí en 'Historias del Real Madrid', como el mítico 6-1 al Anderlecht o el 3-0 al Inter del que se cumplieron treinta años hace apenas un par de semanas. 

El Madrid, en definitiva, se había deshecho en su camino a la gran final de los dos últimos campeones de la competición, el Anderlecht belga y el Tottenham Hotspur inglés, así como otros equipos como el Inter de Milan, que cayó en las semifinales de las que hablaba aquí recientemente.

En la Final se coló, contra pronóstico, un equipo húngaro, el Videoton. Se trataba de una de las cenicientas de la competición que, por aquellas fechas, estaba viviendo sus días de gloria y que había tumbado, ojo, a rivales como el PSG francés o el Manchester United británico.

Al contrario de lo que hoy sucede, y sin menospreciar a los equipos que participan actualmente en la competición, que quede claro, la Copa de la UEFA era por aquel entonces mucha más dura puesto que sólo el equipo campeón de cada país participaba en la Copa de Europa y los cuatro siguientes participaban en la UEFA, salvo que alguno de ellos participara en la extinta Recopa. Como resultado, los enfrentamientos y cruces que se contemplaban eran muy duros, con equipos de primer nivel de las mejores ligas batiéndose en duelo. 

El partido

Aquel miércoles 8 de mayo de 1985, el Real Madrid dejó encarrilado el título con tres goles. El primero de ellos lo anotó Michel. Ricardo Gallego recibió un rechace y envió un balón por alto al área y, sin dejar el balón botar, el joven José Miguel González lanzaba una volea ajustada al palo contrario... ¡y con la zurda! Era el minuto 32 y con aquel 0-1 se llegó al descanso. 

Michel fue el último integrante de la Quinta del Buitre en llegar al primer equipo de manera definitiva, pero el peso que adquirió el jugador fue trascendental. Se hizo con una titularidad que ya no dejaría prácticamente en toda su carrera deportiva en el Real Madrid.

En el segundo tiempo, el número ocho madridista también fue protagonista en el 0-2. Un pase suyo... ¡desde la izquierda! fue cabeceado, como no, por el capitán Carlos Santillana. Siempre recuerdo aquel gol por su celebración, ya que, o bien en el salto del gol o durante la misma celebración, Santillana se lesionó y cojeó de manera ostensible. Aún así, pudo aguantar sobre el terreno de juego hasta ser sustituido, en la recta final, por el defensa José Antonio Salguero.

Aún tuvo tiempo el equipo de redondear la cuenta goleadora con una diana más, la tercera. Juanito, que había sustituido a Butragueño en el minuto 80, envió un balón al área que recogió un omnipresente Michel para que el 8 le diese el pase la muerte a Jorge Valdano, que remató a las mallas. Era el minuto 89 y el resultado era magnífico.

Quedaba la vuelta, pero aquello no se nos podía escapar. En dos semanas, en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid podía levantar el primer trofeo oficial del que yo iba a ser plenamente consciente. Además, ¡un título europeo!

FC VIDEOTON, 0:
P.Disztl, Borsányi, L.Disztl, Csuhay, Horváth, Palkovics, Végh, Wittman, Vadász, Novath (Gyenti, 62′) y Burcsa.
REAL MADRID, 3:
Miguel Ángel, Chendo, Sanchís, Stielike, Camacho, San José, Míchel, Gallego, Butragueño (Juanito, 79′), Santillana (Salguero, 86′) y Valdano.

GOLES
0-1 min. 32 Michel
0-2 min. 77 Santillana
0-3 min. 89 Valdano

miércoles, 6 de mayo de 2015

RECORDANDO A PINEDA

Jugó en el Real Madrid entre 1980 y 1985

En la última entrada de 'Historias del Real Madrid' recordaba el treinta aniversario de la remontada frente al Inter de Milán que servía para que el equipo se clasificase para la Final de la Copa de la UEFA 1984-85. En aquel partido fue titular, con el número 7 a la espalda, Francisco Pineda, jugador del que guardo un difuso recuerdo de su etapa en el Santiago Bernabéu...

Sus inicios en el Real Madrid me pillaron casi en la cuna, así que no tengo recuerdos nítidos de verle jugar con la camiseta blanca de Zanussi. Algunos pocos partidos de su etapa final, quizás... Y los cromos, por supuesto. Los cromos que coleccionaba. Guardaba los de todos los jugadores del Real Madrid y, como ya he contado muchas veces, seguía las carreras de nuestros ex jugadores cuando actuaban en otros equipos. A Pineda sí que le recuerdo más de su paso por el Zaragoza, que me pilló ya algo más crecido, y donde coincidió con otros viejos conocidos como García Cortés, Fraile, Pardeza...

Francisco Pineda García nació en Málaga el 31 de enero de 1959. Pertenece, por tanto, a una generación anterior a la de la Quinta del Buitre, con cuyos miembros coincidió en el primer equipo del Real Madrid durante las temporadas 1983-84 y 1984-85. Por edad, Pineda pertenece al grupo de canteranos madridistas que subieron al primer equipo nada más arrancar la década de los ochenta junto con el guardameta Agustín o Ricardo Gallego, por ejemplo.

Sus orígenes futbolísticos

En la página 20 del número 361 del boletín mensual del Real Madrid, fechado en junio de 1980, se recoge una interesante entrevista al jugador en el marco de la sección Figuras de la cantera, en la que el propio Pineda habla de sus orígenes y de sus comienzos en el mundo del fútbol. "El fútbol siempre me apasionó desde niño. A los ocho años comencé jugando en un equipillo informal de Málaga", relataba entonces Pineda. "Tal que a los diez años me inscribo en otro equipo, este ya federado, llamado Guimbarda. Estuve jugando el primer año de forma ilegal ya que no tenía la edad para la competición infantil", apunta. "Estuve en el Guimbarda hasta los quince años, fechas duras para mí, en que tuve que dejar los estudios para otra ocasión por llevar a mi casa las necesarias pesetas...", detalla el malagueño.

Francisco Pineda, sin embargo, no abandonó la práctica deportiva. Con dieciséis años pasó a formar parte del Puerto Malagueño, donde permanece sólo una temporada. En el año 1975 se traslada a Madrid y entra en el Real Madrid para jugar en sus categorías inferiores. "Comienzo en el Juvenil B, prosigo en el A y llego al equipo amateur. En cada equipo estoy un año, aprendiendo y formándome en un ambiente técnico formidable, hasta llegar, hace dos años, al Castilla", explicaba Pineda en aquella entrevista a Fernando Llamas realizada en 1980.

Siguiendo los pasos del relato del propio Pineda, sabemos entonces que fue en 1978 cuando llega al Castilla, filial del Real Madrid, donde muestra sus habilidades desenvolviéndose en los puestos de ataque. Pineda explicaba en la entrevista que desde pequeño siempre había jugado de delantero. "Lo mismo en un extremo que en otro, pero el puesto en que mejor me desenvuelvo es el de 9", aclaraba el en aquel entonces ariete del filial.

Ante la pregunta de para cuándo esperaba codearse con su paisano Juanito en el primer equipo blanco, Pineda respondía: "Yo no puedo más que esperar. Confío en llegar, pero muchas veces te crees muy ducho y luego nada de nada. Eso, pregúntaselo a los técnicos, que para eso están".

Su llegada al primer equipo, viéndolo ahora desde la distancia, estaba mucho más cerca de lo que posiblemente se pensaba. Era inminente. Sus actuaciones en el filial no pasaron desapercibidas. Había una buena camada en aquel equipo del Castilla. "Con su juego y su juventud, no tiene nada que envidiar a cualquier equipo de Primera", analizaba Pineda sobre aquel filial en junio de 1980.

Finalista de Copa

Y tenía razón Pineda. Contra todo pronóstico, el Castilla 1979-80 se plantó en la Final de la Copa del Rey después de eliminar a cuatro escuadras de Primera División: Hércules, Athletic Club de Bilbao, Real Sociedad y Sporting de Gijón. La escuadra que dirigía el malogrado Juanjo llenó el Santiago Bernabéu en unas eliminatorias en las que el filial de Segunda División se comportó como un Primera.

Pineda resultó decisivo en el cruce con el Athletic y, en semifinales, una jugada suya propició el primer gol del Castilla frente al Sporting, que llegaba al segundo partido con una ventaja de 2-0 pero acababa en la cuneta tras caer en Madrid 4-1.

La remontada del Castilla servía para clasificarse para la Final, que se jugaría frente al Real Madrid. Final inédita, por cierto. Por primera y única vez en la historia, un equipo y su filial se disputaban la Copa.

No hubo sorpresas. El encuentro, disputado el 4 de junio de 1980 en el Santiago Bernabéu, concluyó con un claro 6-1 a favor de los mayores. Juanito, en dos ocasiones, Santillana, Sabido, Del Bosque y García Hernández hicieron los goles de un Real Madrid que hacía doblete al haberse proclamado también aquella temporada Campeón de Liga. El gol del honor del Castilla lo materializó Álvarez.

Finalizado el encuentro, los dos equipos celebraron juntos el título y muchos de los jugadores se intercambiaron las camisetas. Si se observan fotos de aquella celebración, veremos a futbolistas del Real Madrid alzando la Copa vistiendo la camiseta morada del Castilla y a muchos integrantes del filial con la camiseta blanca. Francisco Pineda era uno de los que vistieron entonces la elástica blanca del primer equipo. Sin duda, un curioso presagio de lo que iba a ocurrir semanas después.

El filial de Juanjo formó aquel 4 de junio del 80 con Agustín, Juanito, Castañeda, Herrero, Casimiro, Gallego, Bernal, Álvarez, Pineda, Paco (Sánchez Lorenzo, 45') y Cidón (Balín, 73').

Al primer equipo

De los once titulares de aquel Castilla finalista de Copa, tres dieron el salto al primer equipo aquel mismo verano de 1980: Agustín, Gallego y Pineda. También fueron novedades Ángel Pérez García, que debutó en el Madrid en la recta final de la campaña 1979-80 pero pasaba a formar parte de manera definitiva en la primera plantilla, y Rafael García Cortés, que regresaba a la entidad después de jugar la campaña 1979-80 en el Burgos en calidad de cedido. Todos ellos habían coincidido en el Castilla.

Así pues, Francisco Pineda iniciaba su periplo como futbolista del Real Madrid. Por aquellas fechas se encontraba cumpliendo el Servicio Militar, por cierto. Una vez superadas las obligaciones castrenses tocó seguir sirviendo bajo las órdenes de Vujadin Boškov, técnico para el que el malagueño siempre ha tenido buenas palabras. Pineda le recuerda en una entrevista para As como "un fenómeno. Un adelantado a su tiempo. Era tosco y serio. No era un hombre de bromas y no entendía que a un futbolista que había venido de viaje le apeteciera tomarse una copa. Fútbol es fútbol y cabeza cuadrada".

Sin llegar a ser titular indiscutible y pese a su juventud, Pineda fue un jugador que respondió desde el primer día a la confianza que se le depositó. Con su 1,85 de estatura tenía planta como delantero.

Años después, en otra entrevista para la edición digital del diario As, Pineda se definió a sí mismo como jugador con las siguientes palabras: "Un delantero que se pegaba con todo el mundo y hacía su trabajo: meter goles. Un estilo Soldado, aunque yo tuve mucha suerte porque había pocos delanteros. Estaban Cunningham, Santillana y poco más".

En efecto, Pineda hizo goles con el Madrid desde que llegó a su primera plantilla. En la temporada 1980-81, por ejemplo, el ariete anotó en las tres competiciones en las que jugó, Liga, Copa y Copa de Europa. 29 partidos oficiales y siete goles en su primera campaña como madridista. Nada mal para un recién llegado.

Analizando los números, se puede decir que Paco Pineda fue un futbolista de gran regularidad y del que todos sus entrenadores echaron mano. Boškov, Molowny, Di Stefano, Amancio... Un jugador cumplidor, como suelo decir. Siempre rondó la treintena de encuentros oficiales por temporada, ya fuese como titular ante la ausencia de alguno de los fijos o como revulsivo para las segundas partes.

Como jugador blanco le tocó vivir alegrías como la consecución de la Copa 1981-82 o la Copa de la UEFA 1984-85. Pero también tristezas como los cinco subcampeonatos de la 1982-83 o la Final de Copa de Europa de 1981 frente al Liverpool. En aquella Final, por cierto, Pineda jugó los últimos minutos al sustituir a su compañero García Cortés.

La UEFA de 1985 le permitió sacarse la espina clavada de París y de Goteborg. "Es lo más importante que me ha sucedido en mi carrera deportiva. Llevo cinco años en el primer equipo y he estado presente en tres finales (europeas), logrando justamente el título en una competición que no tiene ningún equipo español y que creo, por lo que se ha hablado, ha sido por diversas circunstancias la que más trabajo ha costado de las obtenidas por el club. Al final del encuentro he de confesar que se me saltaron las lágrimas, ya que estábamos en un estado de situación y nervios propicio para ello", contaba Pineda sobre aquel éxito europeo en la revista oficial del Real Madrid de julio de 1985.

El periplo de Pineda en el primer equipo del Real Madrid se prolongó hasta finalizada la campaña 1984-85. Fue uno de los damnificados por la profunda renovación de plantilla que se realizó en el verano de 1985 con la llegada de Ramón Mendoza a la presidencia. La Quinta del Buitre y los refuerzos de lujo de Hugo Sánchez, Maceda y Gordillo obligaron a dar numerosas bajas en la primera plantilla.

Pineda inició una nueva etapa en el Zaragoza. Con los maños se proclamó Campeón de Copa en la temporada 1985-86. Vistió la camiseta del club aragonés tres temporadas, hasta la 1987-88. Regresó a su tierra para jugar con el Málaga en Primera División. Allí coincidió de nuevo con su ex compañero del Real Madrid Juan Gómez, 'Juanito'. Anotó dos goles en Liga, pero no pudo jugar todo lo que le hubiese gustado. Pineda fue un futbolista muy castigado por las lesiones. "Sufrí ocho operaciones en mi etapa de jugador", recordaba en una entrevista. En el Málaga permaneció dos temporadas, la segunda de ellas casi en blanco. Concluida la campaña 1989-90, con 31 años, Pineda colgó las botas y puso fin a su carrera como jugador profesional.

Epílogo

En total, Francisco Pineda García disputó un total de 145 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid y anotó 43 goles. Ganó una Copa del Rey y una Copa de la UEFA. Pasó diez años en la casa blanca. Cinco de ellos formándose en las categorías inferiores y otros cinco en la primera plantilla, donde compartió vestuario con numerosos astros y leyendas madridistas. Fue testigo directo de toda una época del Club y participó en aquellas remontadas de las que ahora se están cumpliendo tres décadas.

Treinta años después, sirva esta modesta entrada en 'Historias del Real Madrid' como particular homenaje a Francisco Pineda García. Él también ayudó con su esfuerzo y sus goles a hacer grande al Real Madrid.

viernes, 24 de abril de 2015

REMONTADA FRENTE AL INTER DE MILAN

Se cumplen treinta años de otra de aquellas grandes noches europeas de los ochenta

Recordaba el pasado mes de diciembre aquí en 'Historias del Real Madrid' aquella mítica remontada del Real Madrid frente al Anderlecht belga en la Copa de la UEFA de la temporada 1984-85 y ya entonces apuntaba que aquella no fue la única gran noche del Madrid en la competición. Y es que, tal día como hoy, 24 de abril, pero del año 1985, es decir hace treinta años, el Madrid certificaba otra remontada frente a otro de los grandes de la época, el Inter de Milan.

Tras haber eliminado al Tottenham británico, vigente campeón de la competición tras haberse alzado con el título en 1984, el Real Madrid se cruzó con el Inter. En el encuentro de ida, los transalpinos consiguieron un 2-0 que les dejaba la eliminatoria en bandeja. Pero aún quedaba la vuelta en el Santiago Bernabéu. Y "noventa minuti en el Bernabéu son molto longos", como decía el malogrado Juanito.

Pues sí. Hoy se cumplen tres décadas del encuentro que le dio la razón a Juanito cuando, dos semanas antes, el 10 de abril de 1985, el conjunto blanco caía en el Giusseppe Meazza. Al término de aquel partido, el de Fuengirola espetó a los jugadores interistas con esta famosa frase que ha pasado a formar parte de la Historia del Real Madrid. 

Santillana en ataque

La verdad es que, durante la década de los ochenta, los aficionados italianos del Inter debieron de acabar teniendo pesadillas con el Real Madrid y con uno de nuestros jugadores en particular: Santillana. El Madrid eliminó al Inter en la semifinal de la Copa de Europa 1980-81, en los cuartos de final de la Recopa 1982-83, en la semifinal de la Copa de la UEFA 1984-85 y de nuevo en la semifinal de la siguiente edición de la UEFA 1985-86. Y en todos estos cruces marcó el ariete cántabro.

En el partido que hoy recordamos, Santillana fue el encargado de inaugurar el marcador a los doce minutos. Centro desde la banda izquierda de Chendo, sí, desde la banda izquierda, y Santillana baja de cabeza el balón al centro del área. Pineda no logra rematar en el barullo que se forma con los defensores italianos, pero el propio Santillana consigue finalmente conectar de nuevo con el balón para empujarlo a gol. 1-0 cuando no se había alcanzado el cuarto de hora y se reducían las distancias. Era una regla de oro de aquellas remontadas de los ochenta. Marcar el primer gol lo antes posible.

A punto estuvo de igualarse la eliminatoria sólo tres minutos después con un fuerte disparo de Pineda desde fuera del área que repelió el poste derecho de la portería sobre la que atacaban los blancos. El canterano madridista lució aquel día el dorsal número 7 y formó en el once inicial compartiendo ataque junto a Santillana y Valdano.

No fue hasta la recta final del primer tiempo cuando el Madrid logró poner las tablas en la eliminatoria. En el minuto 42, Ricardo Gallego envió un balón a banda derecha que recibió San José. Isidoro lanzó un centro por alto al área y allí saltó Santillana para hacer un gol marca de la casa. De cabeza, como no, y ajustado al palo para superar al guardameta Zenga.

Gol de los llamados psicológicos. Poco antes de alcanzarse el ecuador de la contienda, como mínimo se había conseguido forzar la prórroga.

Míticas son las imágenes de la celebración del cántabro, corriendo en dirección a la banda, exultante de alegría, mientras recibía los abrazos y felicitaciones del resto de sus compañeros.

Michel sentencia

Faltaba rematar la faena con un nuevo gol que le adjudicara el pase al Real Madrid. Y, por supuesto, no encajar ningún gol de los italianos, que tenían un potente equipo en el que destacaban nombres como los del alemán Rummenigge, Walter Zenga, Giuseppe Bergomi, Alessandro Altobelli  o Liam Brady. Del irlandés, uno de los cerebros del cuadro milanés, estuvo pendiente durante todo el encuentro Miguel Porlan Chendo. El de Totana no ocupó aquel día el lateral derecho, jugó de libre anulando al jugador que le había señalado su entrenador, Luis Molowny. El técnico canario había relavado en el banquillo a Amancio, que fue destituido tras la derrota del encuentro de ida en Milán.

Se había ido Amancio, que fue el entrenador que subió definitivamente al primer equipo a Michel aquella temporada 1984-85. Y, precisamente, fue Michel el encargado de darle la puntilla al Inter aquel día.

Fue en el minuto 59 en una jugada que inicia el único integrante de la Quinta del Buitre que actuó aquel día. Y lo hizo, además, ¡por banda izquierda! El número 8 blanco envió el balón a la frontal del área donde intenta recibir la pelota Fraile, que cae al suelo derribado por un defensor italiano. El balón queda suelto y Michel sacude un tremendo latigazo enviando el esférico al palo largo superando con el potente disparo a Zenga. Era el 3-0 con el que el Real Madrid se ponía por delante en la eliminatoria.

Faltaba media hora de juego y a los italianos ya no les valía especular con el marcador. Los del Inter trataron de enviar balones a sus puntas con balones largos, pero los Stielike, Camacho y compañía estaban allí para algo. El alemán, de hecho, salvó un gol italiano bajo palos, con Miguel Ángel ya superado, en la ocasión más clara del rival. Un gol visitante hubiera echado al traste la eliminatoria.

Pase a la Final

Sin embargo, el Madrid no se dedicó a defender. Todo lo contrario. Atacó y pudo ampliar la renta en acciones como un fuerte disparo de Pineda en el minuto 66 que Zenga desvió a córner. Y a falta de un cuarto de hora, Molowny puso sobre el césped a Juan Gómez 'Juanito', en sustitución del defensa Fraile. El de Fuengirola, nada más saltar al terreno de juego, remató a puerta de tacón un balón enviado por Valdano. Poco después, el propio Juanito le puso un balón a Chendo que se incorporó por la izquierda, otra vez por la izquierda, qué ironía, pero su disparo salió desviado. Michel también tuvo otra ocasión clara que el guardameta del Inter desbarató.

Pero no hubo más goles. Daba igual. Nos bastaba. Otra remontada culminada en el Santiago Bernabéu. El 3-0 dejaba al Inter en la cuneta y el Real Madrid accedía a su primera Final de la Copa de la UEFA. Mi primera final europea.

Recuerdo que aquel partido frente al Inter no se televisó. Me tocó saber de él a través de mi padre y de la radio. Pero no se me olvida la alegría al conocer el desenlace de la contienda. Cómo me hubiera gustado haber disfrutado en vivo o en directo de aquel ambiente de las grandes noches europeas...

Hoy, 24 de abril, justo treinta años después, me siguen impresionando las imágenes de las gradas del Bernabéu abarrotadas de banderas y los brazos en alto de los jugadores celebrando la gesta... Sin duda, uno de los grandes capítulos de las Historias del Real Madrid.

REAL MADRID CF, 3
Miguel Angel, Chendo, Salguero [(Fraile, 24′) Juanito 76′], Stielike,
Camacho, Michel, San José, Gallego, Pineda, Santillana, Valdano.
INTER DE MILAN, 0
Zenga, Bergomi, [(Pasinato, 36′) Causio 80′], Collovati, Bini, Baresi,
Cucchi, Sabato, Brady, Mandorlini, Altobelli, Rummenige.

GOLES
1-0 min. 12 Santillana
2-0 min. 42 Santillana
3-0 min. 59 Michel

jueves, 23 de abril de 2015

LA NOCHE DE CHICHARITO

El Real Madrid elimina al Atlético en la Champions con un gol del mexicano

Javier Hernández Balcázar vivió ayer su mejor noche como madridista. Un gol suyo en las postrimerías daba al Real Madrid el pase a las semifinales de la Champions League y de paso cerraba una racha de resultados adversos frente al Atlético de Madrid. Esta temporada, los colchoneros nos habían ganado en Supercopa, en Copa, en Liga... Pero lo de ayer era competición europea y el Bernabéu, en ocasiones así, parece transformarse.

El partido no fue sencillo, ni mucho menos. Tuvimos el balón, sí. Generamos ocasiones... sí, también. Pero costó. Costó porque el Atlético se encierra y defiende como pocos, ya lo sabemos. Era difícil encontrar huecos, pero a veces los encontrábamos... para toparnos con Oblak. Otra gran actuación del meta rojiblanco, que tapió su portería.

Me veía ya en la prórroga y rezando para que no tuviera que decidirse la eliminatoria en los penaltis... cuando en esas apareció Chicharito. Corría el minuto 88 cuando, tras una gran combinación entre James y Cristiano, el portugués enviaba el esférico al punto de penalti, donde el mexicano esperaba para rematar a las mallas. 

Era su día. Su gran oportunidad de hacer algo grande. No ha contado mucho para el entrenador y durante algunas fases de la temporada se puede decir que ha estado desahuciado. Ya sabíamos que venía para ser suplente, pero creo que se le podía haber sacado más provecho a este jugador. Chicharito, sin embargo, no protestó. Ha trabajado y no se ha quejado, lo cual es algo que yo valoro muchísimo. Esperó su gran momento y anoche, por fin, fue protagonista. Me alegro muchísimo por él. 

Chicharito ya había marcado goles con la camiseta blanca, pero, sin duda, el de ayer fue el más importante. Ojalá consiga más. Pero, por lo menos, ya ha escrito su principal página en la historia del Real Madrid. Uno de esos goles que espero recordar dentro de unos años aquí en 'Historias del Real Madrid'. ¿Os acordáis de aquel gol de Chicharito con el que eliminamos al Atlético en Champions?

domingo, 19 de abril de 2015

EL TACONAZO DE REDONDO

Hoy se cumplen quince años del 2-3 en Manchester frente al United

Y parece que fue ayer. Tal día como hoy pero de hace quince años, el 19 de abril de 2000, el Real Madrid firmó una de sus grandes actuaciones en Europa con un partido colosal. En el 'Teatro de los Sueños' de Old Trafford, el conjunto dirigido por Vicente Del Bosque ganaba 2-3 al Manchester United y eliminaba a los diablos rojos clasificándose para las semifinales de la Champions League. Y, sí, aquel fue el encuentro del famoso taconazo de Fernando Redondo.

Sin ninguna duda, es la imagen de aquel histórico partido. Tengo asociado aquel encuentro con la imagen de la famosa acción del futbolista argentino. Entrando por banda izquierda, a Redondo no se le ocurrió otra cosa para sacudirse la presión del noruego Berg que dar un taconazo y superar por su espalda al jugador del Manchester, acelerar hasta llegar a línea de fondo y enviar el esférico a Raúl, que entraba a toda velocidad en el segundo palo. Una jugada para la historia.

La verdad es que aquellos años en la Champions League fueron muy buenos para el Real Madrid. Atrás quedaban tantos y tantos sinsabores. El recuerdo de la Séptima Copa de Europa de 1998 aún estaba muy fresco y habíamos vuelto a sentir la satisfacción de ver al Madrid en la cima de la élite futbolística europea. Aún no lo sabíamos, pero otro cetro continental estaba ya en camino... A la Séptima le siguió la Octava. Y a la Octava la siguió la Novena dos temporadas después...

Pero para llegar a la Final de París antes había que superar las semifinales. Y antes de las semifinales los cuartos de final, que nos habíamos visto emparejados con el Manchester United, vigente Campeón de Europa, no lo olvidemos. Los de Ferguson se habían impuesto al Bayern con la inolvidable remontada en las postrimerías de la Final de 1999. En aquel equipo campeón jugaban mitos de la escuadra roja como Keane, Beckham, Scholes, Giggs...

En el encuentro de ida, disputado en el Santiago Bernabéu, el resultado fue de empate a cero, así que tocaba imponerse en Old Trafford, donde el Manchester llevaba más de un año sin perder. No era fácil la empresa, ni mucho menos.

Recuerdo el partido como si se hubiese jugado ayer por la tarde. Sentado en el sofá de casa, con los nervios habituales de las grandes citas habituales...

Un partido inolvidable

Jugábamos con la segunda equipación, aquella camiseta negra que tanto me gustaba. Tres centrales, Karanka, Iván Campo y Helguera en funciones de libre. Y los laterales al ataque. Roberto Carlos por la izquierda y Michel Salgado por la derecha. De sus botas nació el primer gol. Ataque del Real Madrid, Morientes pasa al balón a 'Il Due', que se incorporaba por la derecha, y el lateral gallego envía un pase al área que el irlandés Roy Keane introduce en su propia portería. 0-1 en el minuto 20.

¡Qué importante era aquel gol! Ya no había posibilidad de prórrogas y cualquier empate en el partido nos daba el pase. Sin ninguna duda, aquella eliminatoria reforzaba la opinión que he defendido toda mi vida de que un empate a cero en casa en la ida es un magnífico resultado. Obliga a llevar la presión en la vuelta al anfitrión y cualquier gol que se consigue tiene un valor enorme.

Al descanso nos fuimos ganando con aquel gol. Pero quedaban cuarenta y cinco minutos por delante. No había que relajarse.

Y en el minuto 50 llegó el 0-2. Golazo de Raúl. El Madrid montó una contra letal tras un despeje con la cabeza de Salgado. Steve McManaman recibió el balón y avanzó por el centro del campo. Al entrar en terreno del Manchester el inglés envió a la derecha, por donde corría Raúl. El madrileño encaró portería y al pisar el área lanzó un precioso disparo arqueado al palo largo que se coló en el marco local. ¡Cómo celebré aquel gol! 0-2 en casa del vigente campeón. Esto ya prometía. La eliminatoria se ponía francamente bien para nosotros. Pero aún quedaba lo mejor.

El taconazo

Sólo tres minutos después del 0-2 llegó la famosa jugada con la que todos evocamos aquel duelo con el Manchester. Fernando Redondo, que aquel día portaba el brazalete de capitán del Real Madrid, tenía el balón en su poder. Hasta tres jugadores del Manchester se encontraban cerca de él mientras el argentino trataba de avanzar, cada vez con menos carril izquierdo por el que seguir con la pelota. Y entonces, el taconazo. Aquella genialidad. ¿Quién podía esperarse algo así? Lo dicho. Una pura genialidad. Taconazo para quitarse de encima a su marcador y quedarse solo en línea de fondo. Pase atrás y gol de Raúl, el segundo de su cuenta particular aquella noche, tercero para el Real Madrid.

0-3 en Old Trafford. Dudo mucho que los más optimistas hubieran llegado a pensar que podíamos ir ganando 0-3 al Manchester en su campo. No puedo explicar con palabras el sentimiento de alegría que estaba experimentando. Y lo orgulloso que me sentía después de haber presenciado aquella maravilla que hizo Fernando Redondo. Siempre podré decir que vi aquella jugada en directo. Aquel partido lo estaba viendo toda la Europa futbolística. Todo el mundo. Y el Real Madrid estaba exhibiendo una actuación histórica.

Cuatro goles tenía que marcar el Manchester United para eliminarnos. La eliminatoria estaba muy bien encarrilada. Pero los de rojo no eran malos, ni mucho menos. El vigente Campeón de Europa no tiró la toalla, ni mucho menos. En el minuto 65 David Beckham firmó una espectacular jugada en la que sorteó a tres jugadores del Madrid para meterse en el área y lanzar un fortísimo disparo que se coló por la escuadra. 1-3 a falta de 25 minutos para el final. Y cuando el encuentro daba sus últimos coletazos llegó el 2-3 desde el punto de penalti. McManaman derribó dentro del área a Keane y el italiano Pierluigi Collina señaló el punto de castigo. Scholes ejecutó la pena máxima, pero los británicos necesitaban aún dos tantos más para dejarnos fuera. Aquello no se nos podía escapar.

Y no se nos escapó. El choque concluyó con triunfo para el Real Madrid por 2-3. ¡Habíamos eliminado al Campeón! Qué partido aquel. Madre mía...

Ni que decir tiene que los héroes de la noche fueron Raúl y Fernando Redondo. Al argentino, al que hace unos meses recordaba aquí en 'Historias del Real Madrid', siempre se le recordará por aquel partido. Por aquella jugada del taconazo. Durante los seis años que vistió la camiseta blanca cuajó un sinfín de grandes actuaciones. Pero la que se quedó en nuestras retinas para toda la vida fue la de aquella noche del miércoles 19 de abril de 2000. Tal día como hoy de hace quince años. ¡Y parece que fue ayer!

MANCHESTER UNITED, 2
Van der Gouw, Gary Neville, Stam, Berg (Sheringham, 62′), Irwin (Silvestre, 46′), Beckham, Scholes, Keane, Giggs; Cole (Solsjkaer, 62′) y Yorke.

REAL MADRID CF, 3
Iker Casillas, Michel Salgado, Iván Campo, Karanka, Roberto Carlos, McManaman (Julio Cesar, 90′), Redondo, Helguera, Savio (Geremi, 64′), Raúl y Morientes (Anelka, 73′).

GOLES
0-1 min. 20 Keane (p.p.)
0-2 min. 50 Raúl
0-3 min. 53 Raúl
1-3 min. 65 Beckham
2-3 min. 89 Scholes (penalti)

viernes, 17 de abril de 2015

AQUELLAS LIGAS INOLVIDABLES

El programa de TVE 'Ochéntame otra vez' repasa el fútbol español de los 80

El fútbol ha sido protagonista del capitulo de la serie 'Ochéntame otra vez' emitido anoche por TVE. El programa documental realizó un repaso al fútbol español de la década de los ochenta y, como no, el Real Madrid tuvo su gran cuota de protagonismo. 

La Quinta del Buitre, las cinco Ligas consecutivas, la figura de Ramón Mendoza, los goles de Hugo Sánchez, el fichaje de Schuster... Recuerdos inolvidables de aquel fútbol que marcó mi infancia y al que tanto cariño tengo. 

Bajo el título de 'Aquellas ligas inolvidables', el capítulo efectúa un recorrido cronológico de los campeonatos disputados a lo largo de la década de los ochenta. Arranca con las dos Ligas de la Real Sociedad, sigue con los dos títulos del Athletic de Bilbao, la Liga del Barcelona 1984-85 y, por fin, aquel lustro de oro del Real Madrid.

El portentoso archivo de TVE permite, además, revivir, momentos históricos de aquella década y ver, con buena calidad de imagen, a los astros del fútbol de aquella década. Quini, Maradona, Mágico González... Y, por supuesto,  a Butragueño, Michel, Sanchís, Pardeza, Martín Vázquez y compañía.

El programa cuenta con los testimonios de destacados futbolistas de aquellos equipos. Jesús Mari Zamora, de la Real, Dani Ruiz-Bazán del Athletic Club, Bernd Schuster en su condición de futbolista del Barcelona y del Real Madrid y José Miguel González 'Michel' como futbolista del conjunto blanco. Junto a las intervenciones de los ex jugadores también se intercalan los análisis de los periodistas Santi Segurola, Manolo Lama y Jesús Álvarez.

Para quien se perdiera su emisión, aquí dejo el enlace a la página web de RTVE donde puede verlo online. ¡Programa absolutamente recomendable!

http://www.rtve.es/alacarta/videos/ochentame-otra-vez/ochentame-otra-vez-aquellas-ligas-inolvidables/3093748/