miércoles, 13 de mayo de 2015

LA BOTA DE ORO DE HUGO SÁNCHEZ

El mexicano se adjudicó la Bota de Oro 1989-90

Con los 38 goles que le llevaron a sumar su quinto Pichichi, Hugo Sánchez se adjudicó la primera Bota de Oro para un goleador de la Liga española.

Durante la recta final de la campaña 1989-90, la cantidad de goles que acumulaba el mexicano en la Liga española le pusieron en disposición de pelear por la Bota de Oro, galardón que desde 1968 se entregaba al mayor goleador de las Ligas Europeas.

Por aquel entonces, aún no estaba en vigor el actual sistema de puntos y coeficientes, por lo que los ganadores, en numerosas ocasiones, acabaron siendo goleadores de campeonatos poco potentes en los que la dificultad de hacer gol era mucho menor que en las ligas de superior categoría. En los países de la Europa del Este, además, se dieron casos de irregularidades con el fin de beneficiar a un jugador determinado. El rumano Rodion Cămătaru, que obtuvo el galardón en la campaña 1986-87, fue descalificado en 1990.

Durante la década de los noventa, no llegó a haber ceremonia de entrega durante varias temporadas. Las sospechas de amaños, polémicas reclamaciones desde ligas menores y la evidente diferencia de calidad entre unos campeonatos de liga y otros hizo que el galardón perdiese prestigio.

No fue hasta la temporada 1996-97 cuando se instauró el actual método para elaborar la clasificación utilizando el sistema de puntos ponderado en base a los coeficientes UEFA. De esta manera, tienen más valor los goles anotados en ligas potentes como la española, italiana, inglesa o alemana que los de, por ejemplo, ligas como la de Chipre, Malta o Moldavia. Con todos los respetos, por supuesto.

A la conclusión del encuentro frente al Oviedo del 5 de mayo de 1990, Hugo Sánchez había alcanzado los 38 goles. Por aquellos días, el principal candidato para arrebatar la Bota de Oro al mexicano era el delantero austriaco Gerhard Rodax. Al ariete del Admira Wacker, con 35 goles, le quedaban dos partidos de liga por jugar. Sin embargo, Rodax no logró anotar ningún gol más en aquellos dos partidos, por lo que a la conclusión de la Bundesliga de Austria, el siguiente candidato con opciones de arrebatar el galardón de máximo goleador europeo a Hugo Sánchez fue el búlgaro Hristo Stoichkov. El entonces delantero del CSKA de Sofía contaba, a mediados del mes de mayo, con 32 goles. Pero tenía tres partidos más por jugar aún, en los que sumó seis goles con los que igualó la marca de los 38 goles. Así pues, la Bota de Oro de la temporada 1989-90 la compartieron los máximo goleadores de la Liga española y la liga búlgara.

Por primera vez, un goleador del fútbol español logró hacerse con la bota dorada que entregaba la firma Adidas, sponsor del trofeo. Hugo Sánchez logró tan distinguido honor vistiendo la camiseta del Real Madrid.

WALLPAPER DE HUGO SÁNCHEZ

Fondo de escritorio del jugador rumano con la camiseta del Real Madrid

Aquí dejo un fondo de escritorio que he realizado para conmemorar los 25 años que se han cumplido de la temporada en la que Hugo Sánchez alcanzó los 38 goles en Liga. Es mi particular homenaje, desde Historias del Real Madrid, como recuerdo a este gran jugador que llenó de goles mi infancia.

HUGO SANCHEZ IGUALA EL RÉCORD DE ZARRA

El delantero mexicano fue Pichichi de la Liga 1989-90 con 38 goles

De los 107 goles que anotó el Real Madrid en Liga durante la campaña 1989-90, 38 llevaron la firma de Hugo Sánchez. El mexicano completó su mejor temporada con la camiseta blanca añadiendo a su palmarés particular un nuevo Pichichi. Era su quinto trofeo al máximo goleador de la Liga, el cuarto que sumaba con la camiseta merengue.

Con aquellos 38 goles, Hugo Sánchez igualaba la marca del mítico Telmo Zarra, delantero del Athletic Club de Bilbao, que también anotó 38 goles en la temporada 1950-51. 39 años tuvieron que pasar para que otro jugador lograra alcanzar esa cifra anotadora. 

El delantero mexicano disputó aquella temporada 35 partidos de Liga, todos ellos como titular. De esos 35, jugó completos 31, alcanzado los 3073 minutos sobre el terreno de juego en Liga. Con sus 38 goles, Hugo superó el coeficiente de gol por partido aquella temporada. Exactamente el promedio fue de 1,085 goles por partido.

Los 38 goles de Hugo Sánchez contaron con la particularidad de que todos ellos fueron anotados al primer toque. Ver a Hugo en acción era algo impresionante. Remataba a portería todo lo que le llegaba, de primeras, y siempre con peligro. Anotaba goles de todas las facturas. Aquella temporada 89-90 marcó 9 goles de cabeza, 6 de falta, 4 de penalti... De todas las posturas, desde cualquier lugar...

Impresionante fue aquel lanzamiento de falta frente al Cádiz en la quinta jornada

Fue el 1 de octubre de 1989 en el Santiago Bernabéu. El Real Madrid vencía 3-1 y en el minuto 89 Hugo transformó un lanzamiento de falta directa para firmar el 4-1. ¡Pero cómo lo hizo! El balón estaba fuera del área por la izquierda. Lo más lógico era enviar un pase al área para que alguien rematar el esférico, puesto que casi no había ángulo para realizar un disparo directo a portería. Pero Hugo disparó a puerta. Lanzó un tremendo cañonazo con la zurda y el balón hizo un efecto colándose por la escuadra de la meta gaditana. Un gol realmente espectacular.

Y así se pasó el curso 89-90 Hugo Sánchez. Haciendo goles y más goles hasta plantarse en la última jornada con 35 goles. El mexicano no había podido jugar la jornada 33 frente al Celta por una tarjeta amarilla que le mostró Urío Velázquez en Zaragoza. Tampoco pudo jugar en la 37, frente al Atlético de Madrid, a causa de una sanción que le aplicó el Comité de Competición a raíz de una entrada realizada un mes antes en la Final de Copa frente al Barcelona. Un vacío legal imposibilitó el recurso del Club, lo que indignó al Real Madrid, que no pudo contar con su Pichichi en el Vicente Calderón. Así las cosas, al mexicano le quedaba sólo un partido para tratar de igualar los 38 goles de Zarra.

Y lo consiguió. Frente al Oviedo de Jabo Irureta, Hugo Sánchez firmó su tercer 'hat trick' de aquella campaña y alcanzó los 38 goles. En aquella jornada festiva en el Santiago Bernabéu, Hugo fue protagonista y todos sus compañeros trataron de ayudarle enviándole todos los balones que podían. A punto estuvo de superar la mítica cifra. Sobre todo en una jugada en tiempo de descuento en la que el delantero azteca logró controlar dentro del área un balón largo que le había enviado Parra. El mexicano recortó, se deshizo de un defensa y disparó con la diestra. Sin embargo, el meta asturiano José Enrique Heres, que aquel día jugó su único partido en Primera División, salía con acierto para evitar el gol. Hubiera sido el número 39 del Pichichi.

Así que finalmente fueron 38 las volteretas que ofreció el mexicano a la parroquia blanca durante aquella célebre temporada 1989-90. Récord de goles para el Real Madrid con 107 y para Hugo Sánchez con 38.

El récord de Zarra y de Hugo Sánchez tardó 21 años en ser superado. No fue hasta la temporada 2010-11, cuando Cristiano Ronaldo superó los 38 goles y estableció una nueva marca en 41 goles (40 según las fuentes que no le conceden aquel gol de falta frente a la Real Sociedad).

martes, 12 de mayo de 2015

LA LIGA DE LOS 107 GOLES

El Real Madrid batió el récord de goles en aquella Liga 1989-90

Con el 5-2 frente al Oviedo con el que cerró la temporada 1989-90, el Real Madrid estableció en 107 el récord de goles en una sola temporada. Era la primera vez en la historia de la competición que un equipo conseguía superar la barrera de los cien goles.

El Real Madrid arrebató el récord al F.C. Barcelona, que había anotado 96 tantos en la campaña 1958-59. Ya en la temporada 1987-88 estuvimos a punto de alcanzar aquella cifra. Pero nos quedamos a un gol de lograrlo. 95 goles anotó la escuadra que dirigió aquella temporada Leo Beenhakker .

Treinta y un años después, el Real Madrid conseguía igualar y rebasar aquel récord que los azulgranas retuvieron durante más de tres décadas. El 22 de abril de 1990, una semana después de haberse proclamado campeón, el Real Madrid empató 3-3 con el Logroñés. Los tantos blancos fueron anotados por Hugo Sánchez, que firmó los goles 95 y 96 del equipo, y Sebastián Losada, que materializó el número 97. Se establecía un nuevo récord con el gol del 'Pipiolo' y restaban aún tres partidos por jugarse.

El Real Madrid ganó 0-2 a Osasuna en El Sadar con dos tantos de Martín Vázquez que dejaron la cuenta en 99 goles. Por primera vez, un equipo de fútbol estaba al borde del centenar de goles en la Liga española. En la jornada 37, disputada en el Vicente Calderón, el Real Madrid empató 3-3. Fernando Hierro, autor de dos goles aquel 28 de abril de 1990, se convirtió en el autor del gol número 100. Era la primera vez que un jugador conseguía algo así.

En la última jornada, frente al Oviedo, se consiguieron cinco goles más, como ya he contado durante estos días. El Real Madrid de John Toshack dejó la marca en una cifra realmente impresionante para la época: 107 goles.

Los goles del Real Madrid se repartieron en la plantilla de la siguiente manera:

Hugo Sánchez 38
Martín Vázquez 14
Butragueño 10
Michel 8
Losada 8
Hierro 7
Schuster 6
Aldana 5
Sanchís 3
Ruggeri 2
Paco Llorente 1
Chendo 1
Parra 1
En propia puerta fueron anotados 3 goles a favor del Real Madrid.

El récord de los 107 goles estuvo vigente durante 22 años, hasta que el propio Real Madrid batió de nuevo esa marca en la temporada 2011-12, dejando la cifra en 121 goles.

lunes, 11 de mayo de 2015

LA QUINTA CONSECUTIVA

El Real Madrid celebró por todo lo alto la consecución de la Liga 1989-90

Fue la última Liga de la década de los ochenta y se celebró a lo grande. La ocasión lo merecía, como recordaba ayer aquí en 'Historias del Real Madrid'. Cinco Ligas consecutivas. La fiesta que se vivió aquel sábado 5 de mayo de 1990 fue impresionante. Se buscó incrementar la espectacularidad de lo vivido al término de la campaña 1988-89, en la que también se ganó la Liga. Entonces, con el Santiago Bernabéu a oscuras y el graderío poblado de pequeñas bengalas, los jugadores recibieron el trofeo de Liga para ofrecérselo a su público. Fue algo realmente precioso. Un año después, se elevó el listón.

El encuentro frente al Real Oviedo empezó a las 20:00 horas. En los prolegómenos ya arrancaron los actos de celebración, con la presencia de numerosos niños de la cantera vestidos con el uniforme del Real Madrid sobre el terreno de juego. Desde el centro del campo, tres enormes globos aerostáticos con el escudo madridista se elevaron sobre el cielo de Madrid. Estando ya en el mes de mayo, a la hora de comienzo del choque el sol aún estaba presente.  

El encuentro fue una fiesta en sí. Con el título de campeones en el bolsillo desde cuatro jornadas antes, la presión era nula. La única incertidumbre era la de ver si Hugo Sánchez conseguía alcanzar el récord de goles de Telmo Zarra en una sola temporada. El choque, como recordaba ayer, concluyó con un 5-2 favorable al Real Madrid.

El público se lo pasó en grande antes y durante el partido. Pero lo mejor estaba por llegar. Justo después de pitar el árbitro, Sr. Vico Díaz, el final del encuentro, las luces del estadio se fueron apagando hasta quedar el recinto deportivo completamente a oscuras. Las agujas del reloj pasaban ya de las 21.45 horas mientras los presentes cantaban el clásico "campeones-campeones".

Comenzó entonces un espectáculo visual impresionante, con varios cañones de luz iluminando el cielo. En el terreno de juego se personaron varias leyendas de la historia del club como Jacinto Quincoces, Leoncito, Molowny, Di Stéfano, Gento, Grosso, Amancio, Zoco, Pirri, Benito, Camacho, Maceda, Juanito... Por la megafonía, remodelada y potenciada para la ocasión, el periodista Matías Prats (padre) iba narrando la historia de los veinticinco títulos de Liga que había cosechado el Real Madrid hasta aquel momento. Y en las gradas abarrotadas del Bernabéu, el delirio y la euforia de todos los aficionados era más que patente...

El presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, entregó el trofeo de Liga en el palco del Santiago Bernabéu a los capitanes Chendo y Agustín. Ambos futbolistas volvieron al terreno de juego, donde sus compañeros les esperaban para fotografiarse con la copa y realizar la vuelta de honor. Portando el trofeo, los jugadores dieron esa vuelta de honor mientras un haz de luz les iluminaba. La música, los rayos láser... Fue algo impresionante...

Y, como no, los fuegos artificiales. Por si los efectos luminosos no fueran suficientes, los fuegos artificiales que se contemplaron completaron una estampa de celebración y alegría inmensa. Además de poner la nota sonora, claro. 

domingo, 10 de mayo de 2015

LA LIGA 1989-90

Esta semana se han cumplido 25 años de la consecución del vigesimoquinto título de Liga blanco

El sábado 5 de mayo de 1990 el Real Madrid finalizaba el Campeonato Nacional de Liga 1989-90 con un triunfo contundente por 5-2 frente al Real Oviedo. Cerraba así una gran temporada en la que el equipo blanco volvía a proclamarse campeón por quinto año consecutivo. Era la segunda vez en su historia que el Real Madrid conseguía encadenar cinco títulos de la regularidad de manera seguida.

En realidad, el Madrid se había adjudicado el titulo varias semanas antes. El 15 de abril de 1990, en el José Zorrilla de Valladolid, los de John B. Toshack lograron un empate a cero y el punto sumado le daba la Liga ya de manera matemática al Real Madrid. Era la trigésimo cuarta jornada y, a falta de cuatro partidos por jugarse, el título estaba otra vez en el bolsillo.

Muchas veces he escuchado relatar a los jugadores que vivieron aquella gesta cómo los recién llegados al equipo se sorprendían de la poca efusividad con la que se celebró la consecución de aquella Liga al término del encuentro en Valladolid. Para Hierro o Ruggeri, por ejemplo, aquel era el primer título de Liga. Pero para los Butragueño, Michel, Sanchís, Martín Vázquez, Hugo Sánchez, Chendo, Gordillo, Agustín, Solana... sumar un nuevo título de Liga había pasado a ser algo habitual.

Supongo que a los aficionados nos pasó un poco lo mismo. Recuerdo perfectamente la alegría de volver a ver al equipo campeón. Pero, cuando eres niño, los años parece que van tan despacio... Después de ganar cinco Ligas consecutivas, tenía la percepción de que llevaba toda mi vida viendo al Real Madrid ganar Ligas... Y, lo que es peor, tenía la errónea certeza de que seguiría siendo así año tras año en los tiempos venideros. Qué equivocado estaba. La realidad se encargaría en breve de ponerme los pies en la tierra.

Sin embargo, qué felices fueron aquellos años dorados de la década de los ochenta. Bendita infancia y bendito Real Madrid. Las alegrías que me dio. No me importaba lo que decían los mayores, amargados con la Copa de Europa. Futbolísticamente hablado, fui muy feliz. Creo que fueron buenos años. Aquella generación de futbolistas jugaba como los ángeles, encadenaba títulos y llenaba los fines de semana de goles a través de la televisión o el transistor de mi padre.

Como aquella tarde de sábado de hace veinticinco años ya. Aquel 5 de mayo, frente al Oviedo, Parra, Aldana y Hugo Sánchez, con un 'hat trick', anotaron los tantos de un partido con el que se cerraba un lustro que recordaré toda mi vida con un enorme cariño.

viernes, 8 de mayo de 2015

LA FINAL DE LA COPA DE LA UEFA

Hoy se cumplen treinta años del encuentro de ida de aquella final europea frente al Videoton

El 8 de mayo de 1985, es decir, tal día como hoy de hace tres décadas, el Real Madrid vencía 0-3 en el campo del Videoton. Allí en Hungría, el conjunto que dirigía Luis Molowny ganaba el encuentro de ida de la Final de la Copa de la UEFA 1984-85. Por aquel entonces la competición se decidía en dos partidos a ida y vuelta. Los madridistas, con aquel contundente resultado a domicilio, dejaban el título prácticamente resuelto para que yo pudiera ver a mi equipo como Campeón por primera vez en mi vida.

El Real Madrid se había plantado en la Final después de protagonizar algunas de las gestas más recordadas de la historia contemporánea del club. Algunas de aquellas remontadas las he recordado aquí en 'Historias del Real Madrid', como el mítico 6-1 al Anderlecht o el 3-0 al Inter del que se cumplieron treinta años hace apenas un par de semanas. 

El Madrid, en definitiva, se había deshecho en su camino a la gran final de los dos últimos campeones de la competición, el Anderlecht belga y el Tottenham Hotspur inglés, así como otros equipos como el Inter de Milan, que cayó en las semifinales de las que hablaba aquí recientemente.

En la Final se coló, contra pronóstico, un equipo húngaro, el Videoton. Se trataba de una de las cenicientas de la competición que, por aquellas fechas, estaba viviendo sus días de gloria y que había tumbado, ojo, a rivales como el PSG francés o el Manchester United británico.

Al contrario de lo que hoy sucede, y sin menospreciar a los equipos que participan actualmente en la competición, que quede claro, la Copa de la UEFA era por aquel entonces mucha más dura puesto que sólo el equipo campeón de cada país participaba en la Copa de Europa y los cuatro siguientes participaban en la UEFA, salvo que alguno de ellos participara en la extinta Recopa. Como resultado, los enfrentamientos y cruces que se contemplaban eran muy duros, con equipos de primer nivel de las mejores ligas batiéndose en duelo. 

El partido

Aquel miércoles 8 de mayo de 1985, el Real Madrid dejó encarrilado el título con tres goles. El primero de ellos lo anotó Michel. Ricardo Gallego recibió un rechace y envió un balón por alto al área y, sin dejar el balón botar, el joven José Miguel González lanzaba una volea ajustada al palo contrario... ¡y con la zurda! Era el minuto 32 y con aquel 0-1 se llegó al descanso. 

Michel fue el último integrante de la Quinta del Buitre en llegar al primer equipo de manera definitiva, pero el peso que adquirió el jugador fue trascendental. Se hizo con una titularidad que ya no dejaría prácticamente en toda su carrera deportiva en el Real Madrid.

En el segundo tiempo, el número ocho madridista también fue protagonista en el 0-2. Un pase suyo... ¡desde la izquierda! fue cabeceado, como no, por el capitán Carlos Santillana. Siempre recuerdo aquel gol por su celebración, ya que, o bien en el salto del gol o durante la misma celebración, Santillana se lesionó y cojeó de manera ostensible. Aún así, pudo aguantar sobre el terreno de juego hasta ser sustituido, en la recta final, por el defensa José Antonio Salguero.

Aún tuvo tiempo el equipo de redondear la cuenta goleadora con una diana más, la tercera. Juanito, que había sustituido a Butragueño en el minuto 80, envió un balón al área que recogió un omnipresente Michel para que el 8 le diese el pase la muerte a Jorge Valdano, que remató a las mallas. Era el minuto 89 y el resultado era magnífico.

Quedaba la vuelta, pero aquello no se nos podía escapar. En dos semanas, en el Santiago Bernabéu, el Real Madrid podía levantar el primer trofeo oficial del que yo iba a ser plenamente consciente. Además, ¡un título europeo!

FC VIDEOTON, 0:
P.Disztl, Borsányi, L.Disztl, Csuhay, Horváth, Palkovics, Végh, Wittman, Vadász, Novath (Gyenti, 62′) y Burcsa.
REAL MADRID, 3:
Miguel Ángel, Chendo, Sanchís, Stielike, Camacho, San José, Míchel, Gallego, Butragueño (Juanito, 79′), Santillana (Salguero, 86′) y Valdano.

GOLES
0-1 min. 32 Michel
0-2 min. 77 Santillana
0-3 min. 89 Valdano