domingo, 25 de enero de 2015

RECORDANDO A MICHAEL OWEN

El jugador británico jugó hace diez años en el Real Madrid

Acostumbrado como estoy a echar la vista atrás unos veinte o treinta años para recordar viejas glorias que vistieron la camiseta del Real Madrid, puede que a alguno le sorprenda que hoy viaje al pasado 'sólo' una década para hablar de un futbolista.

Repasando el listado que hacía sobre los madridistas que se han subido al pódium del Balón de Oro me di cuenta de que justo hace diez años, en la temporada 2004-05, Michael Owen estaba jugando en el Madrid. El Balón de Oro del año 2001 sólo estuvo una temporada con nosotros, pero dejó muestras de su buen hacer con el balón.

Michael James Owen nació en Chester, Inglaterra, el 14 de diciembre de 1979. Hijo de futbolista, el inglés se inició en el balompié en las categorías inferiores del Liverpool, club en el que se fue forjando como jugador hasta debutar en el primer equipo, con sólo 17 años, a finales de la temporada 1996-97. Con los Reds se convirtió en toda una estrella del fútbol británico. 

Destacó desde muy joven y enseguida se le abrieron las puertas de la internacionalidad con Inglaterra. En 1998 fue una de las estrellas del Mundial de Francia. Con sólo 18 años se convirtió en el jugador más joven en anotar un gol en una Copa del Mundo. Además del campeonato de Francia, Owen jugó los Mundiales de Corea-Japón 2002 y Alemania 2006. También disputó las Eurocopas de Bélgica-Holanda 2000 y Portugal 2004. En total, Michael Owen fue internacional absoluto en 89 ocasiones y marcó 40 goles con el escudo de los Three Lions.

Su gran año

En la temporada 2000-01 ganó la Copa de la UEFA. Aquel 2001, el Liverpool ganó cinco trofeos en el año natural. Además de la mencionada UEFA, el equipo se impuso en la FA Cup, la Copa de la Liga de Inglaterra, la Charity Shield y la Supercopa de Europa

Sin duda, todos esos logros colectivos influyeron bastante en el desenlace del Balón de Oro del año 2001. Michael Owen se impuso en la votación del premio al madridista Raúl González, Balón de Plata, y al guardameta alemán Oliver Khan, Balón de Bronce.

Owen jugó un total de ocho temporadas en el Liverpool hasta la campaña 2003-04. Disputó 297 partidos oficiales con la elástica roja y marcó 158 goles. Además de los cinco títulos del año 2001, Michael sumó otra Copa de la Liga de Inglaterra a su palmarés, la de la campaña 2002-03.

Real Madrid 

En el verano de 2004 el Real Madrid se cruza en el camino del jugador inglés. Tras los fichajes de Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham, Michael Owen se convierte en la incorporación estrella del Real Madrid para la temporada 2004-05.

Fue aquella una temporada bastante convulsa que se contagió un poco del halo de negatividad con la que se acabó la anterior. La temporada 2003-04 se saldó únicamente con la Supercopa de España. El equipo de Carlos Queiroz, que tan bien lo había hecho durante casi todo el ejercicio, se desplomó literalmente en la recta final de la campaña perdiendo en la Final de la Copa del Rey, cayendo en cuartos de la Champions y regalando una Liga que había estado bastante encarrilada. 

José Antonio Camacho sustituyó a Carlos Queiroz, pero dimitió tras disputarse sólo tres jornadas de Liga. Si la anterior temporada había terminado mal, la 2004-05 no empezó nada bien. A Camacho le sustituyó otro veterano de la casa, Mariano García Remón. El ex cancerbero, sin embargo, no terminó tampoco la temporada, dejando el banquillo al brasileño Vanderlei Luxemburgo. Como se puede desprender con tanto movimiento en la dirección del equipo, las cosas no le fueron muy bien al Real Madrid en la 2004-05. El equipo no ganó ningún título.

Aquel fue el Real Madrid que se encontró Michael Owen en su única temporada como profesional lejos del fútbol británico

De ser claramente la estrella más destacada del Liverpool, Owen pasó a compartir vestuario en el Santiago Bernabéu con astros rutilantes y la competencia en la delantera era tremenda. El Madrid contaba con Ronaldo, que acababa de ser Pichichi, Raúl era santo y seña del equipo, Fernando Morientes había regresado de su cesión al Mónaco... Adaptarse a otra posición en labores de ataque tampoco parecía factible habiendo jugadores como Figo, Beckham o Zidane...

Aun así, Michael Owen dejó muestras de su clase como delantero. Anotó su primer gol con la camiseta del Real Madrid en Champions League, en un encuentro disputado en el Santiago Bernabéu el 19 de octubre de 2004. Ganó el Madrid 1-0 al Dinamo de Kiev con el tanto anotado por el futbolista inglés. Cuatro días después, el sábado 23 de octubre, otro gol suyo volvió a ser decisivo. Era su primer tanto en Liga y lo hizo en los primeros compases del encuentro en el que el Real Madrid se impuso al Valencia. De nuevo, resultado de 1-0 con la diana del británico. Poco a poco, tras unos inicios titubeantes en los que jugó menos de lo deseado, Michael Owen se fue asentando en el equipo.

En enero de 2005, en el mercado de invierno, Morientes abandonó definitivamente el Real Madrid con dirección, curiosamente, a Liverpool, donde seguro echaban de menos a Owen. El Real Madrid, al mismo tiempo, recuperó de Italia a Portillo, cedido en la Fiorentina. El canterano, no obstante, no gozó de muchas oportunidades en esta nueva andadura en la casa blanca. Owen estaba claramente por delante de él.

Jugando con el dorsal 11 a la espalda, Michael Owen aportó velocidad al ataque blanco. Quizás no tanta como la que había mostrado en sus primeros años con el Liverpool. Hay que recordar que, durante su etapa en el conjunto inglés, tuvo serios problemas de aductores. Durante dos años, las lesiones musculares le dieron mucha guerra y, aunque se recuperó, arrastró algunas secuelas. 

Lo que no perdió nunca fue su olfato goleador. Owen era un rematador nato, con capacidad para crear espacios, aprovechar los contragolpes y facilidad en el desmarque. Hizo 13 goles en Liga, dos en Copa del Rey y uno en Champions League. Es decir, vio puerta en las tres competiciones que disputó con el Real Madrid. 16 goles que le convirtieron en el segundo máximo anotador del equipo sólo por detrás de Ronaldo y haciendo tres tantos más que Raúl.

Vuelta a casa

Michael Owen regresó a las islas británicas al término de su única campaña en el Real Madrid para jugar en el Newcastle. Los blanquinegros ofrecieron una fuerte suma de dinero e hicieron una oferta económica con la que el Real Madrid percibía cerca del doble de lo que había pagado un año antes al Liverpool. Aunque el jugador no deseaba moverse del Madrid, si no era para volver a su antiguo equipo, terminó aceptando regresar a Inglaterra. Con Las Urracas permaneció cuatro años entre las temporadas 2005-06 a 2008-09. Jugó 79 partidos en los que anotó treinta goles.

En el verano de 2009, camino de la treintena, el futbolista volvió a vestirse de rojo. Pero con la camiseta del Manchester United. Tres temporadas permaneció en el equipo de Alex Ferguson, si bien su rendimiento fue de más a menos. En el año 2012, el futbolista de Chester fichó por el Stoke City. Jugó nueve partidos oficiales y marcó un gol. Su último gol. 

Al término de la temporada 2012-13, Michael Owen colgó las botas para retirarse. Tenía 33 años.

Balance de blanco

Centrándonos en su etapa de madridista, Michael Owen jugó, en su única temporada de blanco, un total de 45 partidos oficiales con el Real Madrid y anotó 16 goles

El inglés, al contrario de lo que suele recordarse, jugó asiduamente aquella temporada. Las cifras lo corroboran. No sé por qué ha quedado en el subconsciente de muchos aficionados el erróneo recuerdo de que fue suplente y no triunfó. Ojo al dato, sólo en Liga disputó 36 partidos y fue más veces titular (20) que suplente (16).

Quizás viniendo de un Liverpool en el que era fijo incondicional en los onces iniciales, chocaba que alternase banquillo con titularidad. Pero esto era el Real Madrid y la plantilla estaba plagada de jugadores de primerísimo nivel. Aún así, como demuestran los guarismos, jugó casi siempre. Si no partía en el once inicial era el primer recambio ofensivo. Y cumplía con acierto y con goles.

Es cierto que no fue titular indiscutible en el equipo, pero eso le da aún si cabe más valor a unas cifras que son más que respetables y que respaldan su eficacia delante del marco contrario. Aprovechó sus oportunidades mejor que ningún otro jugador de la plantilla aquella temporada.

Recuerdo con cariño a este gran futbolista. Su hubiese seguido en el equipo, seguro que habría metido un montón de goles más con la regularidad que le caracterizaba. Como en aquel encuentro en el Santiago Bernabéu en abril de 2005 frente al Barcelona. Ganamos 4-2 y Michael Owen anotó el cuarto tanto madridista en uno de los partidos que mejor sabor de boca me dejó el Madrid aquella temporada 2004-05.

Desde 'Historias del Real Madrid', quería dejar constancia de mi reconocimiento a este gran jugador al que tuvimos la fortuna de ver jugar con la camiseta blanca.

1 comentario:

  1. estoy de acuerdo, un gran jugador que por diferentes circunstancias no logro brillar mas de la cuenta. para mi debió seguir mas tiempo un gran delantero. estoy seguro que con mas tiempo hubiera sido un referente del mejor equipo del mundo

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