Repasando, veinticinco años después, la primera revista del Real Madrid que compré
Ya he comentado varias veces en el presente blog que 1992 fue un año muy especial para mí porque significó un cambio en mi manera de seguir el fútbol. Tras la derrota de Tenerife pasé a ser un aficionado diferente. Digamos que llegó mi 'madurez' como aficionado madridista. Al día siguiente de perder la Liga 1991-92 me compré por primera vez el diario Marca. Ya había empezado a escuchar de manera asidua la radio deportiva nocturna y en octubre de 1992 compré por primera vez la revista Don Balón. Pero aún me faltaba dar el paso definitivo... A través de Marca conocía la existencia de la revista Real Madrid. A comienzos de cada mes solía aparecer publicidad en un faldón a pie de página en la que se anunciaba la salida del ejemplar mensual correspondiente. El problema era que yo no encontraba en mi ciudad un kiosco que recibiese la publicación oficial madridista. Hasta que di con uno que sí que la tenía...
Fue a primeros de enero de 1993. Pasé por delante de un kiosco que había en un barrio cercano al mío y al mirar las revistas que tenía expuestas me pareció reconocer la mancheta de una de ellas... Sólo se veía un trozo de la parte superior de la portada, pero aquellas letras parecían las de la revista Real Madrid que se anunciaba en el diario Marca. Así que llegué a casa, cogí dinero y regresé al kiosco para comprobar que, efectivamente, se trataba de la revista Real Madrid. Costaba 375 pesetas, todo un dineral para mi bolsillo, sobre todo teniendo en cuenta que ya compraba el Don Balón cada semana, que valía 250 pesetas. La revista del Madrid costaba 125 pesetas más, pero se trataba de una publicación mensual y además todo su contenido giraba en torno al Real Madrid. ¡Una maravilla, vamos!
Recuerdo que llegué a casa entusiasmado con mi nueva adquisición. Por primera vez tenía la revista oficial del Real Madrid en mis manos. Pero claro, había un problema... Seguramente si me veían con ella a mis padres no les haría ninguna gracia. Especialmente a mi padre, culé hasta la médula al que el hijo le había salido madridista. Ya ves, tú. Total, que me guardé la revista debajo del jersey como si llevara escondida la Interviú de Marta Sánchez y traté de alcanzar mi cuarto pasando desapercibido. Sólo me faltó esconderla debajo del colchón, como si estuviera llevando la Playboy o algo así. En fin... Recuerdo con mucha nostalgia cómo devoré aquella revista hace 25 años... La leí entera varias veces, me quedé ensimismado contemplando sus fotografías, sus artículos, sus crónicas... Hoy, en 'Historias del Real Madrid', quiere rendir tributo a este ejemplar recordándolo con todo el cariño del mundo...
Se trataba del número 42 de aquella nueva etapa que había iniciado la revista en abril de 1989 sustituyendo al antiguo boletín oficial del Real Madrid. En aquel mes de enero de 1993 la revista venía empaquetada en una bolsita de plástico transparente puesto que junto al ejemplar mensual venía un suplemento de productos oficiales del Club de dieciséis páginas. Un catálogo con camisetas, bufandas, gorros, relojes, bolígrafos, llaveros, insignias, pósters, postales... En portada, Míchel celebrando el gol que había marcado en el Nou Camp en el partido de la primera jornada de la Liga 1992-93. "Míchel, Míchel, Míchel el mejor", rezaba el titular principal de una primera página en la que se deseaba a los lectores "felices fiestas y próspero año blanco". La revista regalaba en sus páginas centrales un póster de Arvydas Sabonis. "La torre del Madrid", como indicaba la publicación madridista, que incluía en el interior una entrevista con el jugador lituano, que se encontraba inmerso en su primera campaña con la camiseta blanca de nuestra sección de baloncesto.
Contenido del ejemplar
Aquel ejemplar de enero de 1993 recogía todo lo que había pasado en diciembre de 1992. La situación del conjunto de Benito Floro no era tan mala, pero el ambiente que rodeaba al equipo y al Club estaba algo enrarecido. En Liga éramos terceros por detrás de Barcelona y Deportivo. Los de Arsenio Iglesias estaban pletóricos y transcurridos ya unos meses de competición estaba claro que el cuadro coruñés iba a dar mucho de qué hablar. Se había sufrido un poco para ganar 3-2 a un Oviedo que se había adelantado 0-1 en el Bernabéu y se perdió en Vallecas 2-0 con el Rayo Vallecano de José Antonio Camacho. Se ganó 1-0 al Celta en casa y en el último partido del año 1992 perdimos en Sevilla 2-0. Este partido, por cierto, no venía recogido en el ejemplar de la revista, que seguramente había cerrado la edición antes de las Navidades. El caso es que había bastantes palos desde la prensa contra el equipo en general y contra Benito Floro en particular. Quizás por ese motivo el editorial de la revista pedía "trabajo y serenidad" en su titular. "Debemos ser los madridistas exclusivamente, sin injerencias externas, más interesadas en nuestro desmoronamiento, los que busquemos las soluciones a nuestros problemas", señalaban desde la dirección de la revista.
En ese ejemplar se publicaba una entrevista con Benito Floro en la que el técnico asturiano explicaba los pormenores de su sistema de juego. El míster hablaba del estilo y del mecanismo. "En el primer equipo están funcionando bastantes cosas, pero falta lo más determinante: el remate. No estamos acertados en el remate, no finalizamos bien las jugadas de gol, y eso está haciendo que jugadas bonitas, al no acabar en gol, queden como si no se hubiese hecho nada. Pero esto no deja de ser una situación coyuntural. Es una cuestión de acierto que poco a poco se irá incorporando al trabajo de lo que se está haciendo actualmente", comentaba el entrenador del Real Madrid. La zona de Floro también se utilizaba en los equipos filiales y se recogían declaraciones de los técnicos García Remón, Toni Grande y Rafa Benítez alabando los métodos y el sistema de Floro en el primer equipo. "Es el mejor sistema para robar el balón y sacarlo controlado. Con ello gana el espectáculo. A nosotros nos está yendo muy bien, desde luego", declaraba el entrenador del Real Madrid B. "Me encanta la zona de Floro. En los últimos años me desplacé varias veces a Albacete para analizar ideas suyas, porque su sistema me encantaba. Siempre quise reforzar estrategias, cambiar impresiones con él, y, afortunadamente, ahora que está en el Madrid lo he conseguido", relataba por su parte Rafa Benítez.
En el capítulo de entrevistas, sin embargo, destacaba la que se ofrecía con Míchel. Era la entrevista principal de aquella revista, de ahí que el centrocampista apareciese en portada. Por aquella época Míchel era de largo el jugador más en forma del Real Madrid. Atrás habían quedado los tiempos en los que llegó a ser unos de los blancos principales de las quejas y protestas contra el equipo. Míchel había dado un paso adelante y se convirtió en el líder indiscutible del equipo sobre el terreno de juego. "Del infierno a la gloria", titulaba López Soto, autor de la entrevista y director de la revista. "Creo que he madurado lo bastante como para no cometer algunos errores pasados", confesaba el futbolista. "Ahora vivo una situación ideal y esto, si se une con títulos, mucho más", añadía. "De la misma manera que a veces he estado disgustado con el público por el comportamiento que tenía conmigo, la verdad es que ahora me siento realmente satisfecho y feliz. Porque es algo importante para un futbolista como yo, que llevo tanto tiempo en el Club, que he pasado por todas las categorías y que siempre he querido, por encima de todo, jugar en el Real Madrid. Por eso, el día del Timisoara, como podía haber sido otro cualquiera, cuando el público se 'enganchó' conmigo, fui realmente muy feliz", recordaba Míchel. La entrevista, a cinco páginas, estaba ilustrada con imágenes de una sesión fotográfica de Jorge Iglesias con el jugador en el Santiago Bernabéu. Y también se recoge una preciosa y simpática fotografía del madridista posando con su hijo Adrián, vestido con un pequeño uniforme del Real Madrid.
Además de los partidos de Liga, la revista recogía un amplio reportaje sobre los dos partidos de la eliminatoria de Copa de la UEFA frente al Vitesse holandés. Llamaban mucho la atención las dos páginas en las que se recopilaban un montón de fotografías del viaje a Holanda en las que aparecían los jugadores durante el vuelo, muchos de ellos acompañados por sus parejas o familiares. Había una muy buena de Butragueño dormido en su asiento. Se informaba también sobre la efeméride de los 250 partidos europeos que alcanzó el Real Madrid durante aquella eliminatoria. Se trataba de todo un récord que contó con el reconocimiento de la UEFA y del fútbol español a través de la Federación Española y de la Liga de Fútbol Profesional.
La revista recogía todo tipo de noticias relacionadas con el Club o con personajes afines al madridismo. Así, por ejemplo, se dedicaban dos páginas a la visita que realizó el piloto Carlos Sainz al Bernabéu, donde realizó el saque de honor en los prolegómenos del partido de Liga frente al Oviedo. Acababa de proclamarse Campeón del Mundo de Rally por segunda vez. Él y Luis Moya se fotografiaron con los componentes de la plantilla en los vestuarios del equipo. Hubo más protagonistas en el ejemplar de aquel mes de enero de 1993. Di Stéfano había recibido la Medalla de Madrid que concedía el Ayuntamiento de la Villa y Corte. Ramón Mendoza, por su parte, había estado presente en el homenaje que la Peña Madridista Arenas de San Pedro rindió al primer presidente del Club, Juan Padrós Rubio. Y también se informaba de la buena marcha que llevaban las obras de remodelación del Estadio Santiago Bernabéu. "Impresionante ritmo, colosal aspecto", titulaban junto a unas fotografías en las que se apreciaba la metamorfosis del coliseo blanco.
Entre tanta información, también destacaban secciones que se terminaron convirtiendo en auténticos clásicos de aquella revista. Pronto empezaría a familiarizarme con el concurso del Trofeo al Mejor Jugador de la Temporada. Inolvidable aquel tablero en el que aparecía cada mes la relación de todos los jugadores de la plantilla junto a las puntuaciones de la prensa y los votos que recibían por parte de los lectores. En el número 42 el ranking estaba liderado, cómo no, por Míchel con 298 puntos, seguido por Rocha con 75, Hierro con 71 y Nando con 70. Otra sección era la que se dedicaba cada mes a una Peña del Real Madrid explicando su historia y presentando a sus responsables. O Kiosco de Prensa, dos páginas en las que se recogían titulares de periódicos. O la sección Público Blanco, al final de la revista, en la que se publicaban cartas de los lectores y fotografías de aficionados que aparecían luciendo sus prendas deportivas de color blanco o sus pequeños y particulares museos. Habitaciones cargadas de pósters e imágenes de los ídolos merengues... Y la importantísima Agenda del Mes con todos los partidos que se disputarían en el mes en curso por parte de los diferentes equipos del Club.
Baloncesto y cantera
Por supuesto, el baloncesto ocupaba un espacio importante de la revista oficial. Se dedicaba una página completa a cada partido del equipo en la Liga ACB. También una página completa con todas las estadísticas de los jugadores de la plantilla que por aquel entonces dirigía Clifford Luyk así como las clasificaciones, resultados y datos más relevantes de la Liga. También se ofrecía una página con cada partido de la Liga Europea disputado por el equipo. En ese ejemplar, por ejemplo, aparecían las victorias frente a Olimpiakos, Malinas y Pau Orthez. Normalmente se ofrecía una entrevista con algún componente de la plantilla. Como señalaba líneas atrás, en aquel mes de enero de 1993 el protagonista era el gran Sabonis, que aparecía retratado en su casa junto a su mujer y su hijo pequeño. "Yo soy un enamorado de España y siempre quise vivir aquí. Cuando yo venía con la Selección de la URSS a los torneos de Navidad, Chechu me contaba cosas que a mí me encantaban sobre la vida de Madrid. Por eso, de alguna manera, yo siempre supe que jugaría en el Real Madrid. Me gustaban las cosas que me contaba Chechu", relataba el bueno de Arvydas.
La publicación recogía también las fichas técnicas de los partidos de los equipos filiales así como los resultados de los equipos de la cantera. Me gustaban mucho aquellas páginas porque servían para ir conociendo a los nuevos valores y a jugadores que terminarían debutando con el tiempo en el primer equipo. Actualmente, cuando reviso alguna vieja revista del Real Madrid me encanta fijarme en las páginas dedicadas a las categorías inferiores porque siempre suele aparecer alguna curiosa fotografía de algún futbolista que terminó llegando a debutar con los mayores. De aquel ejemplar destacan algunas imágenes de Juan Eduardo Esnáider con el por aquel entonces denominado Real Madrid B. O de Ismael Urzáiz, también delantero del equipo que jugaba en Segunda División...
Ni que decir tiene que aquel número 42 de enero de 1993 fue el primero de muchos que compré... Como no podía ser menos, a partir de entonces tuve una cita obligada con el kiosco cada mes. Ya no me perdí ninguno de los números que se editaron hasta que salió al mercado el ejemplar de julio-agosto de 2001. Fue entonces cuando finalizó aquella etapa que se había iniciado en 1989. Posteriormente, y hasta la actualidad, tocó pasarse a la nueva revista Hala Madrid. Y durante todo este tiempo, una intensa labor de coleccionismo consiguiendo todos los ejemplares que habían sido publicados con anterioridad. Pero todo arrancó en un mes de enero de hace 25 años...
El Real Madrid arranca el nuevo año con una victoria en la Copa del Rey
Atrás quedó ya 2017. Ya es Historia. En el futuro miraremos atrás y recordaremos 2017 como lo que fue. Un buen año para los madridistas. Pero ya estamos en 2018 y toca mirar al futuro, a lo que nos queda por delante. De momento, hemos vuelto del parón navideño con un triunfo en Copa del Rey frente al Numancia. Mucho ojo con menospreciar esta competición porque creo que este año hay que tomársela muy en serio. Por desgracia la primera mitad del Campeonato de Liga no está siendo nada satisfactoria... La verdad es que, por muy optimistas que queramos ser, la Liga está francamente difícil. Es una pena, pero no habiendo llegado si quiera al ecuador de la misma se puede decir que está casi imposible. 14 puntos de diferencia, golaveraje perdido, escaso bagaje ofensivo... La Champions League es una incógnita. Tenemos en el horizonte una eliminatoria a priori complicada frente a un PSG que cuenta con una de las delanteras más peligrosas del momento. Por supuesto que el Real Madrid en Europa es otro equipo, pero también somos conscientes de lo complicado que resulta encaramarse a lo más alto en la Champions. Sí... Ya sé que hemos ganado tres en cuatro años y que hemos sido los primeros en encadenar dos títulos consecutivos. Pero precisamente por eso quiero ser cauto... Los rivales ya nos conocen y saldrán muy motivados frente a nosotros.
En fin... Ya veremos lo que nos deparan los próximos meses. En cualquier caso, insisto en que haríamos bien en tomarnos muy en serio la Copa, una competición que nunca se nos ha terminado de dar bien y en la que hemos caído en bastantes más ocasiones de las que deberíamos. Sí, es el título de menos valor de los tres principales de cada campaña, pero es un título y perfectamente puede salvar una temporada. Y a poco que se hagan bien las cosas debería ser relativamente factible el llegar, como mínimo, a la Final. ¿Pero cuántas veces hemos caído a lo largo de los años en eliminatorias contra rivales teóricamente inferiores?
Ayer, frente al Numancia, se ganó 0-3 y en principio la eliminatoria está encarrilada salvo catástrofe en el Bernabéu. No fue un partido para la historia, ni mucho menos, pero se cumplió y el choque sirvió para ver a unos cuantos de los jugadores menos habituales en acción. Marcaron Bale e Isco de penalti y Mayoral de cabeza. El año pasado nos vino muy bien contar con una segunda unidad de futbolistas en forma para afrontar todas las competiciones. Y los resultados fueron buenos. Ojalá pase lo mismo este año. Ojalá enderecemos el rumbo en Liga y nos vayan bien las cosas en las otras dos competiciones: Champions League y Copa del Rey.
También tenemos que desear suerte a nuestros filiales y a la sección de baloncesto. Con la canasta tampoco habíamos tenido un gran arranque de campaña, pero creo que hay que seguir confiando en Pablo Laso y en sus pupilos. Se lo han ganado a pulso a lo largo de estos años y en los últimos compromisos, además, se ha está viendo una mejora en el equipo. Como muestra, victorias como la del pasado miércoles en Vitoria. Laso, por cierto, ya ha igualado en número de partidos a toda una institución de nuestro baloncesto como Don Pedro Ferrándiz. Por delante ya sólo tienen a Lolo Sainz. Al final, la estabilidad en los banquillos siempre suele dar sus frutos.
Por lo demás, 2018 será un año en el que recordaremos un montón de partidos, triunfos, jugadores y anécdotas aquí en 'Historias del Real Madrid'... Pero hay un acontecimiento que cumple un aniversario redondo. Un acontecimiento inolvidable que marcó a todos los madridistas de mi generación. Se cumplen veinte años de la consecución de La Séptima Copa de Europa. La primera Champions League que saboreamos muchos madridistas celebrará dos décadas con nosotros el próximo mes de mayo. Parece increíble que haya pasado tanto tiempo ya... Seguro que recordaremos como se merece un capítulo tan trascendental como aquel.
Un año con cinco títulos para el equipo de fútbol
Se nos va otro año más. Ya estamos apurando las últimas horas de 2017 y llega el momento de repasar lo que han sido los últimos doce meses en lo personal. Hacer balance de lo bueno y de lo malo. Una tradición de muchos años ya... Unos minutos de reflexión antes de afrontar las celebraciones con los seres queridos.
Obviamente, en este blog toca recordar lo que ha sido el año para el Real Madrid. Sí que es cierto que el arranque de la temporada 2017-18 no está siendo todo lo bueno que nos hubiese gustado. Sobre todo en el Campeonato Nacional de Liga, donde el equipo de Zidane se ha descolgado demasiado pronto de la lucha por el título. Una verdadera lástima. En cualquier caso, quedan algo más de cinco meses de competición por delante y estaremos atentos a todo lo que pueda pasar. A ver si el equipo consigue remontar el vuelo...
De todas formas, el año 2017 ha sido más que satisfactorio para el equipo de fútbol. De hecho, se han conseguido cinco títulos, algo que no habíamos hecho nunca. El balance, por supuesto es magnífico. Desde la temporada 1957-58 no veían los madridistas un doblete de Liga y Copa de Europa. Y lo conseguimos en 2017. Rematamos la pasada temporada ganando la Liga y adjudicándonos la Champions League en una inolvidable Final disputada en Cardiff frente a la Juventus. Estos dos títulos nos daban acceso a las tres competiciones con las que completamos el palmarés de este inolvidable año. Para arrancar la campaña 2017-18 el equipo de Zidane se impuso al Manchester en la Supercopa de Europa. Y la competición nacional arrancó con el pistoletazo de salida de una Supercopa de España a doble partido en la que le ganamos los dos encuentros al Barcelona. Para finalizar el año, el Real Madrid se impuso en el Mundial de Clubes.
La Sección de Baloncesto tampoco se ha olvidado de aportar su granito de arena a la sala de trofeos del Club. En 2017 el equipo de Pablo Laso se adjudicó la Copa del Rey al doblegar al Valencia Basket en la Final disputada en la ciudad de Vitoria. También volvimos a entrar en la Final Four de la Euroliga y disputamos la Final de la Liga ACB tras concluir la fase regular en primer lugar. Por desgracia, estos dos títulos se nos escaparon. No obstante, el equipo compitió hasta el final a pesar de las adversidades. Contratiempos como las lesiones que padece la plantilla en esta primera mitad de la temporada 2017-18. En cualquier caso creo que hay que seguir confiando en jugadores y cuerpo técnico. Se lo han ganado a pulso a lo largo de estos últimos años.
En un día como hoy también quiero tener un pequeño recuerdo para los veteranos que nos han dejado. Raymond Kopa, Yanko Daucik, Manuel Sanchís Martínez y Henning Jensen fallecieron a lo largo de 2017 y es justo que les tengamos presentes y agradezcamos su contribución al Club. Descansen en paz.
En
este 2017 que ahora termina este humilde blog, 'Historias del Real
Madrid', ha cumplido cinco años. La verdad es que ha pasado muy rápido este lustro... Si el tiempo y las obligaciones laborales y personales me lo permiten me gustaría seguir adelante con él. Recopilando viejos recuerdos que, con cada año que pasa, van quedando un poquito más atrás y rememorando a todos esos jugadores que de una manera u otra han protagonizado tantos ratos de ocio...
Ya sólo nos queda despedirnos de 2017. Otro año que guardamos en el zurrón, con sus cosas buenas y con sus cosas malas. Un año más en el ciclo de nuestras vidas. Como siempre suelo decir, ojalá que podamos ver éxitos deportivos del Real Madrid en el año 2018. Ojalá tengamos más alegrías con nuestro equipo. Pero, sobre todo, que la salud nos respete por encima de todo. Mucha salud para todos y para nuestras familias. Demos la bienvenida al nuevo año con nuestros mejores deseos. FELIZ 2018!!!
Se rumoreó que el futbolista croata retransmitiría las doce uvas desde la Puerta del Sol
Hace veinte años, en diciembre de 1997, el delantero madridista Davor Suker también era protagonista de la 'prensa rosa' por su relación sentimental con Ana García Obregón. La famosa presentadora de televisión y el futbolista habían dado mucho que hablar desde que a principios de año ambos iniciaron su romance. Ella era 13 años mayor que él, pero ya se sabe que la edad no cuenta en el amor... Las cámaras de los paparazzi les seguían a todos los lados e incluso realizaron un posado oficial para la portada de la revista Hola en mayo de 1997. Suker, por cierto, destino el dinero de aquella exclusiva a los niños que lo estaban pasando mal a causa de la guerra que había asolado a la zona de los Balcanes en los noventa. Un bonito gesto, sin duda.
La popularidad de la pareja era tal que a finales de año corrió el rumor de que Ana Obregón y Davor Suker serían los rostros de la retransmisión de las Campanadas de Fin de Año desde TVE. Ella ya tenía experiencia, puesto que había compartido plano con Joaquín Prat en la Nochevieja 1994-95 y con Ramón García en la de 1995-96.
No sé hasta qué punto fue cierto todo aquello. Quizás fue una especie de globo sonda que se soltó para ver cómo reaccionaba la gente ante la posibilidad de que la pareja retransmitiera las doce uvas. O quizás sólo fue un rumor... Pero lo cierto es que fue uno de los temas de conversación en la calle de aquellos últimos días del año 1997. Incluso el diario Marca llegó a publicar una portada de Suker sonriente con un racimo de uvas. Pero no. Finalmente ni Suker ni Ana Obregón retransmitieron las Campanadas. En su lugar aparecieron Ramón García, compañero de la Obregón en el programa 'Qué apostamos', y la italiana Rafaella Carrá. Ramón García se terminó convirtiendo en personaje indispensable para explicarnos cada 31 de diciembre todo el asunto de los cuartos, las campanas...
El Real Madrid, galardonado como mejor equipo del año y Cristiano, mejor jugador
Por segundo año consecutivo el Real Madrid ha sido reconocido como Mejor Equipo del Año en la gala de los Globe Soccer Awards 2017. Un nuevo reconocimiento al equipo por los títulos cosechados a lo largo de los últimos meses: Liga, Champions League, Supercopa de Europa, Supercopa de España y Mundial de Clubes.
En la gala de entrega de los premios, celebrada en Dubai, Zinedine Zidane acudió en representación del Club y en su nombre recogió el trofeo. El técnico francés, por su parte, también recibió el galardón que le acredita como mejor entrenador del año. Su pupilo Cristiano Ronaldo fue designado como mejor jugador del año superando a Messi, Neymar, Sergio Ramos, Mbappé, Buffon y Dybala. Es la quinta vez que el futbolista portugués recibe este premio.
Con mis mejores deseos para todo el mundo
En un día tan señalado como hoy, quiero enviar un mensaje de felicitación con mis mejores deseos para todo el mundo. Desde 'Historias del Real Madrid' espero que paséis unas jornadas entrañables con todos vuestros seres queridos. Feliz Navidad y felices fiestas. Salud, paz y prosperidad. Y todo lo mejor de cara al 2018 que ya tenemos tan cerca... Que lo podamos disfrutar en la mejor compañía posible y con toda la ilusión del mundo por delante. Un fuerte abrazo!!!
Ingresó en TVE hace cuarenta años y narró cientos de partidos internacionales
Hoy es 21 de diciembre. Y cada 21 de diciembre es muy especial porque es la fecha en la que para mí empezó el fútbol. Tal día como hoy de hace 34 años, el 21 de diciembre de 1983, se disputó el España-Malta valedero para la clasificación de cara a la Eurocopa de 1984. Y es el primer partido del que tengo recuerdo. Mi primer partido de fútbol y una de las experiencias más alucinantes que recuerdo. Un 12-1. ¡Un partido con doce goles! Como para no hacerse futbolero... Es curioso, en mi caso, que el primer partido del que conservo recuerdos no sea un choque del Real Madrid sino de la Selección. Pero bueno, en cualquier caso, por allí estaban ya nombres que pasarían a formar parte del catálogo de ídolos de mi infancia como Santillana, Camacho, Gordillo, Maceda, Buyo... Imposible olvidar aquellos goles, aquel viejo televisor Telefunken en blanco y negro, las celebraciones de mis padres, aquella invasión de campo al término del partido... De verdad, un partido alucinante para un crío pequeño como yo.
¿Y cómo olvidarse de uno de los momentos más emblemáticos de aquel partido? El famosísimo 'gallo' de José Ángel de la Casa durante la retransmisión en directo del partido por TVE en el momento en el que Juan Señor anotaba el gol número doce con el que España conseguía la clasificación para estar en Francia al año siguiente. Estoy seguro de que ese gol es lo primero que se le viene a la cabeza a mucha gente cuando escucha el nombre de José Ángel de la Casa.
Para mí siempre será la voz del fútbol. José Ángel de la Casa narró cientos de partidos para TVE desde que pasó a formar parte del ente público en el año 1977, hace cuarenta años. Allí participó en espacios tan recordados como Polideportivo, el dominical Tiempo y marca o el mítico Estudio Estadio, que llegó a presentar e incluso a dirigir. De la Casa pertenece a la inolvidable generación de periodistas deportivos de la televisión de mi infancia junto a otros grandes como Jesús Álvarez o Matías Prats. Pero el caso de José Ángel de la Casa es sin duda especial puesto que además era el encargado de las retransmisiones de los partidos de la Selección y de aquellos inolvidables encuentros europeos del Real Madrid de los ochenta. Para mí su voz se terminó convirtiendo en sinónimo de fútbol. Algo parecido a lo que me pasó con el ciclismo, el otro gran deporte del que siempre fui aficionado. Cuando se murió Pedro González Menéndez en el año 2000 me costó muchísimo acostumbrarme a las retransmisiones de Carlos de Andrés. No sé... Se me hacía raro... Para mí Pedro González era la voz del ciclismo. Y la voz del fútbol era José Ángel de la Casa.
Le puso voz al fútbol durante treinta años. De 1977 a 2007. Tres décadas consecutivas. Su primer partido fue un Real Madrid-Argentina que se jugó con motivo de los actos de conmemoración del 75 aniversario del club blanco. El último encuentro que narró para TVE fue un España-Islandia disputado en Palma de Mallorca el 28 de marzo de 2007. Un ERE en la televisión pública le jubiló de manera prematura. Lógicamente se le notó emocionado a la hora de despedirse de la audiencia en aquel último encuentro: "Bueno pues nada más, señoras y señores. España sigue, la clasificación sigue, los partidos seguirán. Esto se ha terminado. Bueno, yo, después de estos treinta años, me permitan un minutito simplemente para decirles que yo he disfrutado mucho, que espero que ustedes también lo hayan hecho durante todo este tiempo. La Selección española sigue aquí en Televisión Española, seguirán los compañeros pero yo les digo adiós. Ha sido un placer estar aquí con todos ustedes, espero que para ustedes también. Y hasta siempre".
Recuerdo que escuché aquellas últimas palabras con un nudo en el estómago. Lamenté muchísimo su salida del canal público. Había sido el narrador de los partidos emitidos por TVE durante toda mi vida. Desde mi primer partido, el España-Malta de 1983, hasta aquel España-Islandia de 2007 había escuchado a José Ángel de la Casa narrar mundiales, eurocopas, finales de Copa del Rey, finales de la Champions... Cuántos partidos y cuántos recuerdos... Partidos de la Selección, remontadas del Real Madrid, las UEFAs de los ochenta, la Copa del Rey de 1993, La Séptima de 1998, La Octava en el 2000, La Novena en el 2002... Recuerdo con mucho cariño aquel trío de comentaristas que formó con Míchel y con el cineasta José Luis Garci en el Mundial de Estados Unidos de 1994. Con Míchel siguió hasta 2005, cuando el ex jugador cambió los micrófonos por los banquillos. Y en 2007 el que se marchó fue José Ángel. Posteriormente, algunos afortunados pudieron seguirle en Castilla La Mancha Televisión.
Qué barbaridad... Han pasado ya diez años y tengo que reconocer que no me he acostumbrado a su ausencia. Cuando veo un partido por televisión todavía sigo echando de menos a José Ángel de la Casa. Siempre me pareció un profesional extraordinario. Muy profesional. Me encantaba la sobriedad y la moderación con la que narraba los encuentros. Sus detractores le acusaban de aburrido y de soso, pero precisamente esas eran algunas de las cualidades que siempre me gustaron de él. No me gustan los comentaristas exagerados ni los histrionismos. Bastante nervioso me pongo ya con los partidos como para que encima el que está narrando me inquiete todavía más. Al contrario. De la Casa tenía un estilo contenido, tranquilo y sereno. Conocía perfectamente a los futbolistas, desarrollaba muy bien las jugadas y resultaba agradable escucharle durante las retransmisiones. Buena entonación y una voz tan peculiar que se terminó convirtiendo en totalmente familiar para mí. Un auténtico clásico.
Muy pocas veces perdió su moderación José Ángel de la Casa. Muy pocas. Pero alguna vez pasó, como en aquel España-Malta que se jugó el 21 de diciembre de 1983. Y no era para menos, la verdad... No es muy habitual presenciar una gesta como aquella. Pocas veces se suele ver marcar doce goles en un partido. Y cuando aquella noche la Selección de Miguel Muñoz anotaba su duodécimo tanto se registró aquel famoso 'gallo', aquel momento televisivo que pasó a la Historia de la televisión y de nuestro fútbol. Gooooooooollllll de Señooooooooooooooor!!!