viernes, 30 de mayo de 2014

HALA MADRID… Y NADA MÁS!!!

El Real Madrid presentó su nuevo himno durante la celebración de la Décima

Fue para mí una de las sorpresas de la celebración del Santiago Bernabéu. La de la puesta en largo del nuevo himno del Real Madrid compuesto por el productor RedOne, ‘Hala Madrid… y nada más'. Sólo puedo decir… ¡que me encanta!

La primera vez que lo escuché me enganchó. Pero después de escucharlo dos o tres veces más me entusiasmó. Me parece un himno perfecto para ser cantado en el campo. Y me alegro mucho de la buena acogida que está teniendo entre los madridistas. En foros y redes sociales he sido testigo del mayoritario buen recibimiento que ha tenido la canción.

A lo largo de la semana este nuevo himno ha encabezado la lista de descargas de iTunes. Se confirma así el tirón de un tema musical que pasará a la historia por ser, en la práctica, la canción de la Décima.

Hala Madrid… y nada más!!!

jueves, 29 de mayo de 2014

EL GOL DE BALE

El jugador galés vuelve a anotar un gol decisivo en una Final

Si Sergio Ramos pasará a la historia por haber marcado el gol que forzó la prórroga de la Final, Gareth Bale lo hará por haber anotado el tanto con el que el Real Madrid daba la vuelta al marcador y se ponía por delante en el partido.

Sí. En el futuro asociaremos esta Copa de Europa recién ganada con el cabezazo de Sergio Ramos. Pero fue Gareth Bale el que anotó el 2-1 en la prórroga decantando la balanza a nuestro favor. ¡Igual que en la Copa del Rey de Valencia frente al Barcelona!

Los grandes jugadores son los que aparecen en las grandes citas. Y en su primer año en el Real Madrid, el futbolista galés ya lo ha hecho dos veces. Definitivamente, el coste de su fichaje no está haciendo mella sobre Bale, al que parece no haberle afectado la presión que se suponía que tendría que padecer por la elevada cantidad de dinero que se tuvo que abonar al Tottenham por su traspaso.

Suya fue la primera gran ocasión del partido para los madridistas. Fue en el minuto 32, tras cometer el jugador atlético Tiago un error garrafal en la entrega de un balón. Bale avanzó a puerta pero, acosado ya por la defensa rojiblanca, disparó a la izquierda del marco colchonero enviando el balón fuera.

No se vino abajo. En la segunda parte tuvo el empate en sus botas con un disparo con la zurda que salió desviado. Pero, sobre todo, con una acción que por segundos me hizo creer que iba a repetir lo de Mestalla. Sí. Un carrerón espectacular, al galope, al más puro estilo Bale, que concluyó con un tiro algo forzado y sin acierto final.

Y por fin, en la prórroga, con el equipo volcado buscando la ansiada Décima, llegó la gran acción de Ángel Di María entrando por la izquierda y disparando a portería. El balón, desviado por Courtois, voló por el aire… Y allí estaba Gareth Bale para darle con la cabeza. Fueron décimas de segundo que se me hicieron eternas. Y un efecto visual, quizás producto de los nervios, me hizo ver el balón fuera. Creía que no había acertado y que había cabeceado fuera… ¡Pero no!!! Ver a los jugadores corriendo detrás del galés con gestos de celebración me hicieron comprender que sí, que había entrado… Gareth Bale había hecho el segundo y habíamos empezado a tocar la Décima!!!

Cómo me alegro por él. Muchísimo. Un jugador al que ya admiraba militando en el Tottenham y que ahora saborea el éxito vistiendo la camiseta del Real Madrid. Me alegró mucho verle celebrando el título pleno de felicidad sobre el césped del Estadio da Luz, sobre el autobús del equipo que llevaba a nuestros jugadores a Cibeles, en la fiesta del Santiago Bernabéu junto a su pequeña hija …

miércoles, 28 de mayo de 2014

EL HÉROE DE LA DÉCIMA

Sergio Ramos forzó la prórroga con su gol de cabeza

Si hay que destacar un nombre propio en la gesta de la consecución de la Décima Copa de Europa, ese no puede ser otro que el de Sergio Ramos. El central sevillano, que despejó el camino hacia la Final con sus dos golazos en Múnich, volvió a marcar y con su diana devolvía a la vida a un Real Madrid al que le faltaban poco más de dos minutos para hincar la rodilla.

Sergio Ramos, que ha sido de los mejores del equipo en este final de campaña, completó una sensacional actuación frente al Atlético de Madrid. Además de ser uno de los baluartes defensivos del conjunto blanco, trató de trasladar el ímpetu habitual de sus acciones al juego de ataque de su equipo. Empujó y subió a rematar los balones parados. Y fue así, precisamente, en un saque de esquina, como consiguió conectar uno de sus certeros cabezazos para devolvernos a la vida a los madridistas.

Sin ninguna duda, Sergio Ramos escribió el sábado la página más gloriosa de sus particulares ‘Historias del Real Madrid’.

Ahora, ha pasado a engrosar de manera definitiva el listado de leyendas del Real Madrid. Si Pedja Mijatovic quedará para siempre asociado a la Séptima y Zinedine Zidane a la Novena, Sergio Ramos será el encargado de ponerle rostro de jugador a la Décima. Cuando en el futuro recordemos esta  Copa de Europa, en seguida nos vendrá a la cabeza la imagen del de Camas cabeceando a gol para establecer el empate a uno que nos metía de lleno en la pelea por la consecución del título.

martes, 27 de mayo de 2014

CELEBRÁNDOLO COMO SE MERECE

La plantilla del Real Madrid disfruta del preciado título

La noche del 24 de mayo y la madrugada del día 25 fueron inolvidables para el madridismo. Para los jugadores y para los aficionados, me da igual. El sentimiento de felicidad absoluta y alegría hicieron que las horas que transcurrieron hasta que la plantilla se presentó en Cibeles se degustasen intensamente.

Los afortunados que se personaron en la plaza de la Diosa y quienes seguían la fiesta por televisión o por internet siguieron al minuto el recorrido de la plantilla, que partió de Lisboa en avión para llegar a Madrid y, en autobús, aparecer en Cibeles.

Apoteósico. Eran casi las seis de la mañana. Pero no había sueño. ¡Qué va! El sueño lo habíamos alcanzado y culminado con la consecución de la Champions. Ya habría tiempo para dormir. ¿Quién quería irse a la cama pudiendo celebrar una Copa que hemos deseado con todas nuestras fuerzas durante tantos años?

Música, luces… Pero sobre todo alegría, mucha alegría. La de los aficionados y la de los jugadores que vivían eufóricos una fiesta que no olvidarán nunca. ¡Que le pregunten a Luka Modric, feliz como un niño! ¡Como todos los madridistas!

Durante la espera se había rumoreado que existía la posibilidad de que finalmente no se llevara a cabo la celebración, puesto que la Junta Electoral había ordenado que a las 4.30 horas debían concluir los actos. El domingo se celebraban Elecciones Europeas. Pero los madridistas ya habíamos votado (y botado) en Europa con la papeleta del Real Madrid. Con toda la gente eufórica en Madrid, hubiera sido un error desalojar a los aficionados sin llegar a ver la tradicional fiesta de Cibeles. Así, finalmente, pudimos disfrutar de una fiesta acorde a lo que se había logrado.  Y la fiesta se prolongó hasta el amanecer.

Uno de los amaneceres más bonitos de la historia del Real Madrid.

lunes, 26 de mayo de 2014

RECUERDOS DE LA DÉCIMA

La Final de la Champions League nos dejó imágenes para el recuerdo

Horas después de haber sido testigo de la consecución de la Décima Copa de Europa, la alegría sigue siendo indescriptible. No hay palabras para transmitir los sentimientos de felicidad que suponen haber visto al Real Madrid coronarse como Rey de Europa por décima vez en su historia.

Creo que ningún madridista que viese la Final podrá olvidar nunca dónde, con quién y cómo vivió la noche del 24 de mayo de 2014. Una fecha que ya forma parte de la Historia del Real Madrid.

domingo, 25 de mayo de 2014

CAMPEONES DE EUROPA!!!

El Real Madrid doblegó al Atlético de Madrid en Lisboa y ganó su décima Copa de Europa

Y por fin llegó la Décima.
Se hizo esperar, pero al final llegó. Después de tantos años de espera, tener que aguardar a la prórroga para decidir la Final de la Copa de Europa no supuso ningún trauma. Al revés. La prórroga fue una bendición teniendo en cuenta que nos habíamos plantado en el minuto 90 perdiendo por un gol. Y cuando todo parecía perdido, cuando la derrota parecía ya cuestión de segundos y el Atlético de Madrid sujetaba con las dos manos la 'Orejona', apareció Sergio Ramos para agarrar el trofeo de una de sus asas y pedir treinta minutos más. La esperanza es lo último que se pierde y el sevillano, con su testarazo inapelable que suponía el empate a uno, nos lo recordó cuando no se había alcanzado el minuto 93.

En efecto, como si de un homenaje al viejo espíritu madridista se tratase, la Décima Copa de Europa llegó como más le gusta al Real Madrid. Con una remontada. Concretamente, con una remontada histórica de esas que no olvidaremos nunca. La consecución de esta Champions League ya forma parte de las legendarias 'Historias del Real Madrid'.

El conjunto de Carlo Ancelotti no había cuajado un buen primer tiempo. Atascado y en ocasiones sin ideas, no fue capaz de superar con claridad a un Atlético de Madrid que ejerció una presión brutal a la pelota y no dejó espacios a los jugadores blancos cuando trataban de llegar arriba. Los colchoneros estuvieron brillantes en defensa y complicaron muchísimo las acciones ofensivas del Madrid. Se percibía, además, que ni Cristiano Ronaldo ni Karim Benzema estaban en plenas condiciones. Solo Di María parecía tener el desparpajo suficiente para tratar de superar el entramado defensivo de los atléticos, aunque recurrió en exceso a los balones colgados que los centrales rojiblancos, muy seguros, sacaban con mucha facilidad. La ocasión más clara del primer tiempo la tuvo en sus botas Gareth Bale. El galés cazó una mala entrega de Tiago y avanzó veloz a portería... para lanzar el balón fuera. Casi no hubo tiempo para lamentar la ocasión marrada. Peor aún, hubo que lamentar algo mucho más malo tan sólo cuatro minutos después del fallo de Bale. Tras un saque de esquina, Juanfran colgó el balón y Godin superó en un salto al alemán Khedira para disparar a una portería que Casillas había dejado desguarnecida saliendo a por uvas... Cuando el meta blanco volvió al arco ya era demasiado tarde. Sacó el esférico cuando ya había cruzado claramente la línea de gol. Era el 0-1. El Atlético, que no había hecho gran cosa en ataque, había sacado petróleo de esa acción y dejaba el choque con un panorama negro para el Madrid. Y se notó. El conjunto blanco quedó tocado hasta el descanso. Si ya había sido complicado luchar contra la muralla rojiblanca, la segunda mitad sería aún si cabe más tortuosa con el Atlético de Madrid por delante en el marcador.

El segundo tiempo arrancó por los mismos derroteros. La cosa no pintaba bien. Carlo Ancelotti realizó dos cambios en el minuto 59. Marcelo e Isco entraron por Coentrao y Khedira. Cambios con un perfil creativo y ofensivo. No quedaba otra. De perdidos, al río. Y resultó que los cambios dieron sus frutos. Durante la media hora final del segundo tiempo el Real Madrid fue de menos a más. Buscó la portería de Courtois, especialmente por la banda izquierda. Las llegadas eran mucho más claras que las del primer periodo y, además, el Atlético reculó de forma evidente para defender el resultado favorable para sus intereses. Ni Cristiano ni Benzema lograron alcanzar un balón centrado por Sergio Ramos en el minuto 62. Cinco minutos después, Isco realizó un disparo cruzado que se marchó fuera. Bale en dos ocasiones y Cristiano, con un remate algo inverosímil, rondaron el gol. Isco, tras un extraordinario control de balón dentro del área, tampoco logró perforar la meta rojiblanca... El tiempo pasaba a una velocidad de vértigo y se agotaban las posibilidades de buscar el empate. El Atlético no dejaba huecos. Lo dicho, una muralla que no había manera de echar abajo. Y llegó el fatídico minuto 90. La Final se estaba escapando. Dos saques de esquina botó el Madrid y en el segundo, el esférico enviado por Luka Modric conectó con la cabeza de Sergio Ramos. Otra vez Ramos. Como en Múnich, el de Camas volvió a firmar un cabezazo de manual. De arriba a abajo superando a Courtois. ¡GOL! Un gol de raza que hacía justicia a lo que se había visto en el segundo tiempo. El Real Madrid había merecido el empate y lo consiguió de manera épica, cuando todo parecía ya perdido.

A la prórroga

Tocaba ir a la prórroga. Media hora más de fútbol para dilucidar cual de los dos equipos madrileños se llevaría finalmente el cetro continental. Y en esa media hora se pudo percibir, claramente, el innegable papel que juega la psicología en el fútbol. El gol de Ramos había sido todo un 'chute' de adrenalina para los merengues y había hundido a los colchoneros, que vieron cómo el triunfo que ya saboreaban se evaporaba. Sergio Ramos agarró la Copa y dijo que había que seguir jugando. Que aquello no había acabado. Al Atlético le pasó factura el gran esfuerzo realizado a la hora de presionar la pelota desde el minuto 1. Los futbolistas del Real Madrid estaban algo más enteros, tampoco mucho, pero mentalmente más fuertes después de haberse visto muertos y haber resucitado. El atlético Filipe Luis ya se había marchado lesionado en el 82' y Juanfran reventó a los cinco minutos del primer periodo de la prórroga, cuando el Cholo había agotado ya sus cambios. Marcelo, Cristiano y Di María trataron de aprovechar la endeblez de la banda derecha rojiblanca.

Y en el minuto 110, ya en el segundo tiempo de la prórroga, llegó el delirio para los aficionados blancos. Ángel Di María arrancó por la izquierda y se plantó delante de Courtois. El meta belga desvió el disparo, pero el balón, elevado, quedó perfecto para que Gareth Bale, de cabeza, enviara el esférico a la red. ¡GOL! 2-1 y el Madrid, a diez minutos para el final, se ponía por delante. Había conseguido darle la vuelta a la Final. Si el gol de Ramos había hecho daño a los atléticos, el de Bale les dejó heridos de muerte. La puntilla la puso Marcelo, uno de los revulsivos del partido, a falta de dos minutos para el 120 reglamentario. Con el balón controlado, avanzó a portería sin encontrar a penas oposición y, dado que nadie le salía al paso, disparó a puerta. Courtois llegó a tocar la pelota, pero no pudo evitar el tercer tanto del Madrid. Salvo catástrofe extrema, la Champions era ya del Madrid. Y por si quedaba alguna duda, Cristiano Ronaldo se encargó de disiparla al transformar un claro penalti cometido sobre él mismo.

Quién lo hubiera pensado cuando estaba a punto de cumplirse el minuto 90... El Real Madrid, que lo tuvo todo perdido, acabó venciendo por un contundente 4-1. Alegría extrema para los blancos. Doce años después, el Real Madrid volvía a alcanzar la Gloria. Otra vez más, y con esta son diez, el Real Madrid es Campeón de Europa.

¡FELICIDADES A TODOS LOS MADRIDISTAS!

sábado, 24 de mayo de 2014

FINAL EN LISBOA

Se acerca la hora del partido que decidirá qué equipo es Campeón de Europa

Me resulta tremendamente difícil escribir una entrada horas antes de disputarse una final de la Liga de Campeones. Sí, lo reconozco, estoy atenazado por los nervios. Hace años que enterré mi particular 'Síndrome del Transworld Sport'. Pero eso no significa que ignore la realidad. Y la realidad es que, en un partido de fútbol, puede pasar cualquier cosa. Esto es una Final. Me da igual quién tiene mejor equipo, quién llega en mejores condiciones, quiénes están lesionados, quiénes jugarán 'tocados', quién lleve más o menos tiempo esperando un triunfo en la competición... La cosa está al 50%. Uno de los dos equipos, Real Madrid o Atlético de Madrid, ganará. Y el otro perderá. Así será. No hay más historia.

Siento envidia sana de los aficionados, de uno u otro equipo, que confían en la victoria de los suyos y no sienten ningún pudor en salir en televisión profetizando un marcador favorable a los suyos. Lo hacen, además, confiados, plenos de felicidad y absolutamente convencidos. Yo no puedo. Han sido demasiados los 'palos' que me he llevado como aficionado y, al contrario que muchos, soy plenamente consciente de que la derrota forma parte del juego y que es una firme posibilidad. Esta forma de pensar me impide 'disfrutar' de los eventos deportivos. Y reconozco que es una auténtica pena. Me gustaría saborear días como los de hoy, pero me resulta imposible. De la misma forma que deseo con todas mis ganas que el Real Madrid gane hoy la Copa de Europa, no puedo dejar de pensar que también la podemos perder. El resultado de esa mezcla de sensaciones, deseos y certezas es un estado de nervios que arranca los días previos a una gran cita y se agudizan a medida que el partido se va acercando. Desde que hoy me he levantado, no he dejado de pensar en el encuentro de esta noche. Y los nervios se van incrementando de tal manera que ardo en deseos de que el balón empiece a rodar ya de una maldita vez y me centre únicamente en lo que suceda dentro del rectángulo del terreno de juego.

Sí. Sólo es un partido de fútbol. Es un juego. Sea cual sea el resultado, mañana tendré que seguir con mi vida. Todos tendremos que seguir adelante con nuestras vidas, con nuestros problemas, con nuestras carencias, con nuestros planes... Pero de cómo acabe esta noche el partido dependerá que sea un poco más o un poco menos feliz. Sí. Es la inexplicable gran virtud de este deporte. La capacidad que tiene de generar estados de ánimo. Hoy estoy sintiendo los mismos nervios que hace doce años en Glasgow, la misma expectación que hace catorce años en París, la misma incertidumbre que hace dieciséis años en Ámsterdam. Ojalá las cosas terminen igual de bien que entonces y los madridistas podamos celebrar la tan ansiada Décima Copa de Europa. Ojalá.

Mucha suerte al equipo. ¡Y Hala Madrid!