miércoles, 26 de junio de 2013

VEINTE AÑOS DE LA COPA DEL REY DE 1993

El Real Madrid venció al Real Zaragoza en el Estadio Luis Casanova de Valencia

Recuerdo perfectamente aquella edición de la Copa del Rey. Una Copa del Rey que fue balsámica y que recuerdo con mucho cariño. Veníamos de una racha negativa. Una Supercopa en tres años era poco bagaje para un equipo que tenía recientes los éxitos de la época de esplendor de la Quinta del Buitre. De hecho, en aquella plantilla de la temporada 1992-93 aún quedaban muchos de los integrantes que habían vivido los años en los que la Liga cayó un ejercicio sí y al siguiente también durante un lustro.

Pero después tocó hincar la rodilla dos veces en Tenerife. La segunda de ellas, justo una semana antes de disputarse la final de Valencia frente al Zaragoza. El Barcelona de Cruyff había aprovechado nuestro segundo tropiezo consecutivo en las islas para sumar su tercera Liga seguida. Sin embargo, la escuadra de Benito Floro, había hecho un gran final de temporada. Nos plantamos en la última jornada por delante del Barcelona y dependiendo de nosotros mismos para ser campeones. Y en Copa, nos enfrentamos precisamente al Barcelona en Semifinales. Empatamos a uno en el Santiago Bernabéu y en la vuelta, en el Nou Camp, ganamos 1-2 y nos clasificamos para la Final. Fue un partido que recuerdo con enorme cariño. Ganamos en Barcelona… ¡y con diez jugadores! Andújar Oliver expulsó a Ricardo Rocha en la primera parte. Aún así, conseguimos ganar el partido.

De todas formas, a la Final llegamos con la necesidad imperiosa de ganar para no concluir la temporada en blanco. Hubiese sido un mazazo terrible. La presión era mucha. Tras perder en Tenerife y regalar la Liga, por segundo año consecutivo, al cuadro azulgrana, la presión era enorme. Aún recuerdo el titular del periódico Marca de aquel día. “A Copas o a bastos”. El rival era el Zaragoza. El joven Víctor Fernández empezaba a destacar con el fútbol que hacía un equipo maño plagado de caras conocidas para los madridistas. Pardeza, Solana, Esteban… Incluso Santi Aragón, que había empezado la temporada en el Real Madrid pero ante la falta de oportunidades recayó en el Zaragoza en el mercado invernal. Apellidándose Aragón, estaba destinado a acabar triunfando en el conjunto maño, en el que permaneció durante casi once temporadas antes de retirarse.

Al partido de aquel 26 de junio de 1993 llegamos con numerosas bajas en el equipo. Martín Vázquez  lesionado, Rocha y Luis Enrique sancionados, Zamorano con su selección... Así las cosas, el equipo formó aquel día con la siguiente alineación: Buyo, Chendo, Nando, Sanchís, Lasa, Hierro, Milla, Villarroya, Míchel, Butragueño y Alfonso. También jugaron Esnaider y Ramis. Aquel partido, aquella final, tuvo para mí un jugador clave. Siempre recordaré aquel encuentro como el mejor partido que jugó Francisco Javier Pérez Villarroya con la camiseta del Real Madrid. Se trataba de un jugador voluntarioso aunque, desde mi punto de vista, sin demasiada calidad. Sin embargo, aquel día se 'salió'. Jugó por la banda izquierda y lo hizo de lujo a base de casta y trabajo. En sus botas se inició la jugada del primer gol del partido. Villarroya centró desde la izquierda cambiando el balón de banda para Michel. El ocho del Madrid centró a su socio Butragueño que, de cabeza por bajo y en plancha, envió el balón a la red. 1-0.

El segundo gol se hizo esperar. Llegó en el segundo tiempo, en la recta final, y llevó la firma de nuestro lateral izquierdo, Mikel Lasa. Una triangulación con Butragueño, que fue otro de los destacados del encuentro, dejó al defensa vasco solo delante del guardameta Andoni Cedrún. Lasa  recortó y salvó la salida del guardameta para chutar a puerta y conseguir el segundo gol del Real Madrid. Aún recuerdo la celebración de Lasa, de rodillas levantando los brazos en señal de júbilo una y otra vez mientras sus compañeros se acercaban para felicitarle.

Y recuerdo la alegría que me invadió. Después de casi tres años de decepciones, saboreé aquella Copa con gran intensidad. Echo la vista atrás y parece una exageración. Dos años en blanco, a excepción de una Supercopa, no parecen ningún drama. Pero en aquella época, por lo menos a mí, dos años, casi tres, parecían un mundo. Tenía la extraña sensación de que la época de las cinco Ligas consecutivas era algo muy, muy lejano en el tiempo, cuando no era así. Ahora, en la actualidad, tengo la sensación de que los años pasan a una velocidad vertiginosa. Sin embargo, entonces, cuando era un crío, parecía que pasaban lentamente… Dos años eran una eternidad. Tres años en blanco hubieran sido un martirio. Afortunadamente, aquel 26 de junio de 1993 ganamos la Copa del Rey. Nuestra decimoséptima Copa. Recuerdo aquella satisfacción de volver a ver al Real Madrid levantar un título. Aquella Copa de la que hoy se cumplen veinte años. Qué barbaridad. Cómo pasa el tiempo…

miércoles, 22 de mayo de 2013

EL ADIÓS DE SANTILLANA

Se cumplen 25 años de la retirada del mítico ariete del Real Madrid

El 22 de mayo de 1988, es decir, tal día como hoy de hace un cuarto de siglo, colgó las botas uno de los mayores mítos del Real Madrid. Y lo hizo a lo grande, además. Le faltaban exactamente tres meses y un día para cumplir 36 años, pero allí estaba, vestido de corto, en competición de Liga y marcando un gol marca de la casa. Uno de los mejores cabeceadores de la historia del balompié ponía el broche a su carrera profesional anotando con la testa, ganando su último partido oficial y levantando el trofeo de Campeón de Liga.

Aquí dejo un fondo de pantalla que he realizado para la ocasión, a modo de homenaje. Desde 'Historias del Real Madrid' mi más sentido recuerdo, con admiración, para Carlos Alonso González, 'Santillana'.

lunes, 20 de mayo de 2013

LA 'SÉPTIMA' CUMPLE 15 AÑOS

Tal día como hoy de 1998 el Real Madrid se adjudicaba la Champions

No me lo puedo creer. Es increíble lo rápido que ha pasado el tiempo. Quizás sea porque lo recuerdo todo como si hubiera sido ayer mismo, pero ya han transcurrido tres lustros desde aquel inolvidable 20 de mayo de 1998. El día en el que el Madrid ganaba la Champions. Crecí con el convencimiento de que no vería ganar al Real Madrid la Copa de Europa. Los palos que me llevé durante mi infancia y la cicatriz de Eindhoven me hicieron creer que era imposible volver a levantar el máximo cetro continental.

Recuerdo aquel 20 de mayo como un día de nervios. De muchos nervios. Era mi primera Final de Copa de Europa. El Real Madrid volvía a una final europea doce años después de jugar la de la UEFA de 1986. Una eternidad para mí.

Recuerdo que según avanzaban las horas del día mis nervios iban en aumento. Pensaba que podía ser una de las pocas ocasiones que iba a tener el Real Madrid de volver a ganar una Copa de Europa. La anterior final se había registrado diecisiete años antes, en 1981. Y llevábamos 32 años sin ganarla. Aquello sí que era una barbaridad de tiempo. ¿Y si tardábamos otros diecisiete años en volver a una Final de la Champions? ¿Y si no ganábamos y nos pasábamos otros 32 años sin ganarla? Lo juro. Hubo una época de mi vida en la que llegué a pensar que no vería al Real Madrid ganar nunca una Copa de Europa.
Con tantos pensamientos negativos, me aterrorizaba pensar en la posibilidad de perder aquel día contra la Juve. Y ojo, que aquello era fútbol y era perfectamente posible. Por la tarde, en clase, antes de ir a casa, el tema de conversación entre todos era, lógicamente, el del partido. “¿Qué tal los nervios?” me preguntó un compañero.
Llegó la hora del partido. El balón echó a rodar. Y el gol de Mijatovic. Todavía recuerdo aquel momento. Minuto 66. Mi reacción al gol, después de celebrarlo por todo lo alto, fue totalmente absurda. Lamentaba que el gol hubiera llegado tan pronto. Sí. Absurdo.  Lo que quería decir es que aún quedaba mucho tiempo por delante y, claro, era consciente de que la Juventus podía empatar. Con 1-0 en el marcador, mi único deseo era que se acabara ya el partido y que nos entregaran la Copa. ¡Árbitro, la hora! Se me entiende, ¿no? 

Pero claro, el árbitro no podía pitar el final porque faltaban… casi veinticinco minutos por jugarse. Qué horror. Qué largo se me hizo el partido… Hasta que, ya sí, por fin, en la prolongación, llegó el pitido final. No se me olvidará nunca la imagen de Davor Suker, que acababa de saltar al terreno de juego, pegándole un patadón al balón en señal de alegría.  

Sí. ÉRAMOS CAMPEONES DE EUROPA. LA SÉPTIMA ERA NUESTRA.
Ahora, quince años después, estoy seguro de que aquel partido del 20 de mayo de 1998, fue el más importante para los madridistas de mi generación. Y para otros muchos, claro que sí. Pero aquella Copa de Europa fue especial. Volvíamos a lo más alto de la élite futbolística europea y mundial. Aquel 20 de mayo de 1998 en Amsterdam volví a creer en el equipo. Pero, eso sí, siendo absolutamente consciente de la dificultad que había entrañado volver a ganar la Copa de Europa. Si habían transcurrido 32 años desde el anterior trofeo de la Copa de Europa, era porque ganar la máxima competición continental era terriblemente difícil. Durante esos 32 años, ningún equipo había logrado desbancarnos de la primera posición del ranking europeo a pesar del inmenso tiempo transcurrido. Sin duda era por algo.

A día de hoy, sigo siendo consciente de la dificultad que entraña ganar en el fútbol. Y por eso, le doy tanto valor a los triunfos que hemos conseguido a lo largo de nuestra historia. Nunca olvidaré aquella Séptima Copa de Europa. La Séptima. Se ganó tal día como hoy de hace quince años.

jueves, 11 de abril de 2013

ÁLBUM REAL MADRID 2012-13

Ya está a la venta la colección de la temporada 2012-13

Un año más, Panini edita su álbum de cromos del Real Madrid. Como viene siendo habitual desde hace ya varias temporadas, la editorial italiana saca al mercado una colección dedicada única y exclusivamente al conjunto blanco. Se trata de una edición totalmente actualizada en la que los protagonistas son todos los integrantes de la escuadra del primer equipo. La colección consta de 210 cromos y es relativamente sencilla de completar.

Desde la campaña 2006-07, cada temporada llega una colección nueva a los kioscos y sin duda se trata de un buen recuerdo. Ahora quizás no tenga demasiado interés para un coleccionista adulto, pero en el futuro estará muy bien echar mano del álbum de cada temporada y comprobar qué futbolistas componían la plantilla del año en cuestión. Algo así como un álbum o archivo fotográfico del ejercicio al que haga referencia la colección.

miércoles, 10 de abril de 2013

LA CHILENA DE HUGO SÁNCHEZ AL LOGROÑÉS

Se cumple un cuarto de siglo del famoso gol del ariete mexicano

Fue el 10 de abril de 1988. Lo recuerdo como uno de los mejores goles que he visto en mi vida. Así que sólo hay que imaginarse lo que me impactó, siendo un niño, ver aquel golazo. Tal día como hoy de hace veinticinco años el Real Madrid se midió al Logroñés en el Santiago Bernabéu en partido de Liga. En una tarde soleada, aquel partido pasó a engrosar uno de los encuentros que recuerdo con más cariño de mi infancia. En el minuto 9, el mexicano Hugo Sánchez marcó el gol más bello que vi de un futbolista con la camiseta del Real Madrid.

Aquel día, Hugo Sánchez firmó la chilena perfecta. Desde la banda izquierda, llegó un centro medido. El ariete mexicano saltó de espaldas y en el aire conectó un disparo perfecto que se coló por la escuadra de la meta riojana. Un gol, lo dicho, perfecto.

Siendo como era un niño, aquel gol me impresionó sobremanera. Seguro que ya había visto alguno que otro en algún otro partido. Pero tan perfecto, limpio y técnico como aquel, seguro que no. El propio Hugo Sánchez se refiere a aquel gol como el mejor de su vida. Y además ante el Logroñés, que anecdóticamente, significa 'señor gol' al revés. Curiosa anécdota, ¿verdad?

No era una final. No era una eliminatoria. Era un partido de Liga. Pero el gol, por su bella factura, pasó a la historia del Real Madrid como uno de los más bonitos que se han marcado en el coliseo blanco. Y fue anotado tal día como hoy de hace un cuarto de siglo.

sábado, 9 de marzo de 2013

CONEXIÓN VINTAGE

El programa de TVE recuerda a Carlos Alonso Santillana

Ya sabemos que el Archivo de RTVE es un auténtico tesoro. Y gracias a él, podemos disfrutar de programas como 'Conexión Vintage' en Teledeporte. Dirigido y presentado por el veterano periodista Paco Grande, 'Conexión Vintage' rescata imágenes y documentos de un valor incalculable. Por supuesto, desde aquí quiero dar mi enhorabuena a los responsables de esta iniciativa que nos permite contemplar gestas, personajes, partidos y leyendas de nuestro deporte.

Obviamente, en 'Historias del Real Madrid' nos interesarán los programas relacionados con el Club de Concha Espina. Y hoy quiero recomendar el programa dedicado a uno de los jugadores legendarios por excelencia: Carlos Santillana. El próximo mes de mayo se cumplirán veinticinco años de su retirada, y supongo que por ese motivo se ha preparado este repaso a la trayectoria del mítico 'nueve' blanco. En la página web de RTVE está el programa disponible para el público. Excelente documental con espectaculares imágenes de la carrera del ariete cántabro en el que también se rescatan viejas entrevistas emitidas en su momento por TVE. Es magnífico y de obligado visionado para cualquier aficionado a la Historia del Club blanco.

lunes, 26 de noviembre de 2012

LA SAGA DE LOS HIERRO

Los hermanos de Fernando Hierro también fueron futbolistas

Hoy, en 'Historias del Real Madrid' quiero hablar de la saga de los Hierro. Recuerdo que cuando era crío, mirando los cromos de fútbol, me sorprendía mucho que el hermano de Fernando Hierro, Manolo Hierro, aparecía siempre citado como Hierro II. Yo aquello no lo entendía muy bien porque, siendo Fernando Hierro el menor, lo más lógico hubiera sido que Hierro II fuese el propio Fernando y no Manolo. Fue una cosa que nunca entendí muy bien. Más tarde descubrí que en realidad había habido otro hermano que había jugado al fútbol. Era el mayor de los tres, Antonio. De ahí que, en el momento de llegar a Primera División, al hermano mediano, Manolo, se le conociese como Hierro II. Ojo, que eso provocaba en mí una nueva curiosidad. ¿Por qué a Fernando, el menor de la saga, no se le conocía como Hierro III?

El mayor

Antonio Ruiz Hierro nació, como sus hermanos, en la localidad de Vélez-Málaga, el 5 de julio de 1959. Es, por tanto, nueve años mayor que Fernando. No tengo recuerdos de verle jugar, pero por lo que leo se trataba de un defensa central corpulento. Mide 1,84, así que desde luego tenía planta para el puesto. Comenzó a jugar en las categorías inferiores del Málaga, club en el que logró llegar al primer equipo. Con el Málaga jugó ocho temporadas, tres de ellas en Primera División. En concreto, las campañas 1982-83, 1983-84 y 1984-85. En esta última, los andaluces bajan a Segunda División. Antonio Hierro formó parte del equipo que logró la vuelta del Málaga a Primera División, es decir, la que logró el ascenso en la campaña 1987-88. Sin embargo, él no siguió en el equipo. Supongo que el Málaga remodelaría la plantilla de cara a la vuelta a Primera División. Por cierto, Antonio Hierro coincidió en su último año en el Málaga con Juan Gómez Juanito, que tras salir del Real Madrid recaló en las filas del conjunto boquerón. Tras dejar el Málaga, el mayor de la saga de los Hierro recaló en el Hércules, club con el que disputó dos temporadas más en activo antes de retirarse. En total, Antonio Hierro jugó 43 partidos en Primera División, todos ellos con el Málaga, equipo con el que disputó 139 encuentros oficiales.

El mediano

Manuel Ruiz Hierro. De Manolo Hierro sí que tengo recuerdos como jugador. Nació el 8 de febrero de 1962, es decir, tiene tres años menos que Antonio y seis más que Fernando. También era defensa y también comienza su carrera futbolística en el Málaga. De hecho, llega a coincidir en el primer equipo con su hermano mayor. Manolo Hierro juega en el Málaga durante seis campañas, tres de ellas en Primera División, junto a su hermano Antonio. Sin embargo, en la temporada 1986-87 cambia de aires y vuelve a jugar en Primera División con el Valladolid. Este dato es muy importante. Con los pucelanos disputa dos campañas y allí, en el Valladolid, acaba recalando el hermano pequeño, Fernando, por recomendación del propio Manolo Hierro, que habla maravillas del benjamín de la saga. Efectivamente, el menor de los Hierro confirma las expectativas generadas por su hermano y en la campaña 1987-88 debuta en Primera División llegando a jugar juntos los dos hermanos Hierro. Manolo, por tanto, jugó con su hermano mayor en el Málaga y con su hermano pequeño en el Valladolid. Sin embargo, Manolo y Fernando sólo coinciden una temporada juntos. El Fútbol Club Barcelona se interpuso entre ellos en una historia curiosa... con leyenda urbana incluida. Sí. El club catalán fichó a Hierro para la temporada 1988-89. A Manolo, lo aclaro. ¿Pero, realmente querían a Manolo? Hay quien dice que aquello fue una metedura de pata de los directivos del equipo azulgrana y que a quien realmente querían fichar era a Fernando, al pequeño. Todo esto surgió porque Manolo Hierro no llegó a debutar en competición oficial con el Barcelona. Tras hacer la pretemporada con los catalanes, fue cedido al Betis para aquella misma campaña 1988-89. Tras una temporada en el Benito Villamarín, Manolo Hierro recaló en el Tenerife, club en el que permaneció cuatro campañas y en el que colgó las botas. Hierro II, como se le conocía desde su época en el Málaga, disputó un total de 175 partidos en Primera División.

El pequeño 

En cualquier caso, fue el menor de los hermanos, Fernando Hierro, el que alcanzó las mayores cotas de la familia en el mundo del fútbol. Internacional absoluto, tres veces Campeón de Europa… El palmarés de Hierro es uno de los más completos después de haber permanecido 14 campañas en el Real Madrid. Tras dos campañas en el primer equipo del Valladolid, Fernando Hierro fichó en 1989 por el conjunto blanco y el resto es historia. En total, el pequeño de los Hierro jugó 497 partidos en Primera División y 29 en la Premier inglesa con el Bolton.

Las fotografías que acompañan esta entrada corresponden a tres cromos de los tres hermanos. El de Antonio pertenece a la colección Fútbol 84 de Panini, el de Manuel está sacado del álbum Fútbol 88 de Panini y el de Fernando pertenece a la colección Fútbol 90, también de Panini.