viernes, 17 de julio de 2015

FLORENTINO PÉREZ, PRESIDENTE DEL REAL MADRID

Se cumplen quince años de la llegada a la presidencia del actual mandatario blanco

El lunes 17 de julio del 2000, tal día como hoy de hace quince años, Florentino Pérez Rodríguez era investido presidente del Real Madrid. Se había impuesto en las elecciones celebradas un día antes, el domingo 16 de julio, doblegando al presidente saliente Lorenzo Sanz.

El empresario ya se había presentado a las elecciones en el año 1995 siendo derrotado por un estrecho margen por Ramón Mendoza. En aquellos comicios participó el presidente del Grupo OTAYSA Santiago Gómez Pintado con su célebre eslogan 'Bueno para el Madrid'. Cinco años después, en el 2000, Florentino Pérez volvió a intentarlo y, en esa ocasión, consiguió su propósito.

Lorenzo Sanz, el presidente con el que habían vuelto las Copas de Europa al Santiago Bernabéu, adelantó las elecciones pese a que tenía aún dos años de legislatura por delante. Había problemas entre sus directivos, varios de los cuales pedían la destitución del vicepresidente Juan Onieva. Sanz no estaba por la labor de hacer eso y, supongo que aprovechando el tirón de la recién conquistada Octava Copa de Europa, decidió adelantar los comicios. El Real Madrid venía de ganar dos Champions League en tres años. Deportivamente aquello había sido un gran éxito y los madridistas estábamos felices. El presidente Sanz debió pensar que aquel clima era perfecto para lograr prolongar su mandato en las urnas. Por su cabeza no debía de pasar la idea de que alguien osara a presentarse a las elecciones para enfrentarse a un presidente que contaba con el aval de dos Copas de Europa.

Pero resulta que alguien se presentó. Florentino Pérez, el candidato que había sido derrotado en el año 1995, volvió a la carga. Y lo hizo con una baza electoral que, a mi juicio, fue trascendental. Por encima de propuestas y programas, el mayor golpe de efecto de cara a las elecciones era la promesa de que si ganaba las elecciones y accedía a la presidencia, Luis Figo jugaría en el Real Madrid. Pérez se comprometió a pagar las cuotas de los socios durante un año de su propio bolsillo si ganaba las elecciones y Figo no jugaba en el Real Madrid. Obviamente, si decía algo así en público es porque había llegado a un acuerdo con el jugador, que militaba en las filas del Barcelona, donde había demostrado ser uno de los grandes jugadores que militaban en el fútbol español y era el emblema de los azulgranas.

Victoria electoral

El 16 de julio del 2000 se celebraron las elecciones y Florentino Pérez salió vencedor de las urnas. 16.469 papeletas cosechó Pérez por las 13.302 de Sanz. Al día siguiente, el 17 de julio de 2000, era investido nuevo presidente. Sanz salía del Club pese a los recientes éxitos deportivos conseguidos.

Entre las primeras medidas adoptadas por Florentino Pérez estuvieron las de recuperar a viejos nombres del madridismo para ocupar diversos puestos y cargos. De esa manera, Don Alfredo Di Stefano fue nombrado Presidente de Honor, cargo que ocupó hasta su muerte el año pasado. Jorge Valdano también regresó al Real Madrid para ocupar un cargo que precisamente se puso muy de moda gracias a él y al Real Madrid, el de director general deportivo. Supuestamente, todas las decisiones relevantes estrictamente deportivas pasaban por el argentino. De ahí una famosísima coletilla de Florentino Pérez durante sus primeros años de mandato cada vez que los periodistas le asaltaban con alguna cuestión relativa al equipo: "Pregúntenle a Valdano".

Ah, se me olvidaba... Sí. Figo jugó en el Real Madrid. Pero de eso hablaré otro día.

jueves, 16 de julio de 2015

VEINTICINCO AÑOS SIN MIGUEL MUÑOZ

Se cumple un cuarto de siglo de la muerte del que fuera jugador y entrenador del Real Madrid

El 16 de julio de 1990 murió Miguel Muñoz Mozún, toda una institución dentro del fútbol español. Tenía 68 años en el momento de su fallecimiento, del que hoy se cumple un cuarto de siglo. Miguel Muñoz está ligado a mis primeros recuerdos futbolísticos puesto que él era el seleccionador que dirigía al combinado español en el primer partido de fútbol del que conservo recuerdos, el España-Malta de diciembre de 1983. Quizás por eso me impresionó mucho su muerte. Recuerdo que aquel día estábamos ya en el pueblo, de vacaciones, y cuando en el Telediario informaron de su fallecimiento casi no me lo podía creer. "Pero... ¿Es Miguel Muñoz... el de España?", recuerdo que le preguntaba a mi padre.

Pues sí. Era él. Sólo dos años antes, en el verano de 1988, aún dirigía a la Selección que disputó la Eurocopa de Alemania. Aquella fue su última experiencia como entrenador de fútbol. Dos años después fallecía en la Clínica La Luz de Madrid a causa de complicaciones en su estado de salud. Precisamente a raíz de su muerte fue cuando me enteré de su pasado blanco. Yo a Miguel Muñoz sólo le había conocido como seleccionador español y desconocía su extensa trayectoria y su vinculación con el Real Madrid, Club donde había sido toda una institución. ¡Y yo sin saberlo! 

Trayectoria deportiva 

Miguel Muñoz Mozún nació en Madrid el 19 de enero de 1922. Jugó en varios equipos como el Logroñés y el Racing de Santander antes de alcanzar la Primera División con el Celta de Vigo, equipo que le fichó en la temporada 1946-47. Tras dos temporadas en Vigo el Real Madrid se hizo con sus servicios y con los de su compañero Pahíño en la campaña 1948-49. En el Real Madrid el jugador, que ejercía de centrocampista, permanece en activo diez temporadas retirándose al finalizar la campaña 1957-58, con 36 años. Durante ese tiempo vive los años de mayor esplendor de la entidad. Ganó tres Copas de Europa como jugador y tuvo el honor de marcar el primer gol del Real Madrid en la máxima competición continental. Fue en el Servette-Real Madrid del 8 de septiembre de 1955 que concluyó 0-2. Muñoz y Rial fueron los goleadores. 

Colgó las botas como jugador después de disputar 275 partidos con la camiseta blanca, con la que anotó 24 goles, 23 en Liga y uno en Copa de Europa. En su palmarés como futbolista figuran cuatro Ligas, tres Copas de Europa y dos Copas Latinas. 

Tardó muy poco en pasar del césped al banquillo. En la campaña 1958-59 ya dirigió en nueve partidos al Real Madrid. En la siguiente campaña, 1959-60, empieza entrenando al Plus Ultra, que hacía las veces de filial del Real Madrid como antecedente del actual Castilla. Sin embargo, termina aquella temporada en el banquillo del primer equipo blanco. Un banquillo que ya no abandonaría durante los siguientes... catorce años. Por supuesto, Miguel Muñoz aún mantiene el récord de permanencia de un entrenador en el Real Madrid. Además, viendo cómo es el mundo del fútbol en la actualidad dudo mucho que alguien consiga superarlo jamás. Miguel Muñoz, que como capitán fue el encargado de levantar la primera Copa de Europa de fútbol para el Real Madrid, fue el primer técnico que consiguió ganar el trofeo europeo como futbolista y como entrenador. 

Tras dejar el Real Madrid dirigió al Granada, Las Palmas y Sevilla hasta que en 1982 sustituyó a otro ex madridista, José Emilio Santamaría, al frente de la Selección española. Ya había dirigido al combinado nacional en cuatro partidos en 1969, año en el que compatibilizó las labores de técnico del Madrid y de la Selección. En esta última etapa de su trayectoria en los banquillos permaneció hasta 1988. Con Muñoz al frente, España jugó dos Eurocopas (Francia 84 y Alemania 88) y el Mundial de México de 1986. En la Eurocopa de 1984 España fue subcampeona cayendo en la Final con la anfitriona Francia. En total, dirigió a la Selección en 63 encuentros. También había sido internacional como jugador en 7 partidos. Sus números como técnico son apabullantes. Durante muchos años fue el técnico con más partidos dirigidos en Primera División con 608. En la actualidad, sólo Javier Irureta y Luis Aragonés le superan. Con el Real Madrid ganó nueve Ligas, tres Copas de Europa, una Copa Intercontinental y dos Copas. 

Miguel Muñoz Mozún nos dejó tal día como hoy de hace veinticinco años. Desde 'Historias del Real Madrid', sirva esta entrada como homenaje y recuerdo.

miércoles, 15 de julio de 2015

RECORDANDO A ÁNGEL

Ángel de los Santos Cano jugó seis temporadas en el Real Madrid

Hoy dedico esta entrada de 'Historias del Real Madrid' a uno de aquellos jugadores que dejaron el Club en el verano de 1985. Ángel de los Santos Cano , conocido futbolísticamente por su nombre de pila, Ángel, formó parte de la disciplina del conjunto blanco durante seis campañas. Yo era un bebé cuando le daba patadas al balón defendiendo el escudo del Madrid. Mi memoria sólo da para recordar sus dos últimas temporadas, así que me ha tocado buscar algo de información para conocer su trayectoria deportiva.

Ángel de los Santos Cano nació en Huelva el 3 de noviembre de 1952. Con el Recreativo de Huelva, el equipo de su ciudad natal, debutó en Segunda División en la campaña 1974-75. En la temporada 1975-76, también en Segunda, viste la camiseta del San Andrés y en la 1976-77 la del Jaén. En la temporada 1977-78 logra dar el salto a Primera División al ser fichado por el Salamanca. Con los salmantinos juega dos campañas en la máxima categoría nacional y llama la atención de los técnicos del Real Madrid.

Ángel llegó en 1979 al Santiago Bernabéu procedente del Salamanca. "Fue un salto de calidad incuestionable y todo lo que me pasó, inmejorable, todo muy bueno. Coincidí con magníficos compañeros, me integré perfectamente en el equipo, me identifiqué con la ciudad y sus gentes y conocí otro contexto futbolístico, aparte del de la alta competición, el de la AFE", explicaba el propio jugador en un reportaje que publicó la revista Hala Madrid en su número 11.

En aquel ejemplar de junio-agosto de 2004, dentro de la sección 'Qué pasó con...' la revista oficial del Club repasaba con el futbolista sus años con la camiseta merengue y destacaban su compromiso con la Asociación de Futbolistas Españoles, que se había creado en el año 1978. Llegó a formar parte de su Junta Directiva como vicepresidente. "Hicimos una huelga y Don Luis de Carlos, una excelentísima persona, un señor, me dijo que lo que se debatía en el fútbol de aquel entonces no era lo que se vivía en el Madrid, que no había motivos para que el club secundara una huelga; tenía razón, pero teníamos que dar ejemplo los de arriba, los que cobrábamos todos los meses, y bien, los que no teníamos problemas económicos, por todos los que los tenían", explicaba Ángel.

Estamos ante un jugador con inquietudes culturales, tal y como destacan todas las referencias biográficas que he encontrado sobre Ángel. Un hombre con estudios y aficionado a los libros. Recuerdo que hace hoy un año, cuando realicé la entrada sobre Laurie Cunningham, que llegó al Real Madrid en 1979, como Ángel, entre la información que encontré me llamó la atención el apunte de que el onubense era uno de los futbolistas que ayudó en la integración del británico gracias a sus conocimientos de inglés. Ángel de los Santos es un claro ejemplo de que libros y balón no tienen por qué ser mundos separados. Supongo que en aquella época era más habitual lo de alternar deporte con estudios. "Tenía inquietudes culturales porque sabía desde el principio que el fútbol no era para toda la vida", afirmaba Ángel en la revista Hala Madrid.

Carrera de blanco

Con los números en la mano puede constatarse que Ángel fue un futbolista importantísimo en aquel Real Madrid de inicios de la década de los ochenta. Sobrepasaba la media de cuarenta partidos oficiales por temporada en el equipo. Desempeñaba las funciones de centrocampista. Era un todoterreno muy trabajador, el pulmón del equipo. "Hacía muchos kilómetros. Mi ventaja eran mis características; pero que conste que sin saber pegarle al balón no te dejan jugar en el Madrid, ni en ningún equipo. Porque yo en Salamanca era un artista, pero, claro, comparado con Del Bosque...", analizaba Ángel sobre su forma de jugar en aquel ejemplar número 11 de Hala Madrid.

En su primera campaña en el Bernabéu, 1979-80, el Real Madrid logra el doblete de Liga y Copa. Ángel interviene en 32 partidos de Liga, todos ellos de titular, 7 de Copa y 8 de Copa de Europa. En Liga marcó tres goles, celebrando su primer tanto oficial con la camiseta blanca el 16 de diciembre de 1979 en La Roseleda, en un Málaga 1-Real Madrid 4. Ángel también fue titular en la histórica Final de Copa del 4 de junio de 1980 frente al Castilla.

El onubense también jugó la Final de la Copa de Europa 1980-81 en París, frente al Liverpool. Fueron los años en los que el Madrid encadenó varios subcampeonatos. Luchando por el triunfo hasta el final, aunque no siempre se ganaba. 

En aquel primer lustro de los ochenta el Real Madrid jugó dos finales de la Copa del Rey. En la edición 1981-82, el 13 de abril de 1982, el Real Madrid se impuso al Sporting de Gijón por 2-1 en el Nuevo Zorrilla. En el minuto 4 el asturiano Jiménez hacía en propia puerta el primer gol del partido favorable al Real Madrid. En el minuto 36 el Sporting empató desde el punto de penalti por mediación de Ferrero. Con el 1-1 se llegó al descanso. En el segundo tiempo se desniveló el partido a favor del Real Madrid con un gol de... Ángel. El onubense, que saltó al terreno de juego en el minuto 52 sustituyendo a Del Bosque. Sólo cinco minutos después, llegó la jugada del gol. San José avanzó con el balón y casi en el área del Sporting le pasa el balón a Ángel, que triangula de primeras con Juanito. El malagueño, ya dentro del área, devuelve la pelota y Ángel lanza un disparo que supera al guardameta Rivero. Era el 2-1 que acabaría suponiendo la consecución de la Copa del Rey para el Real Madrid. Por la importancia que tuvo en el desenlace del encuentro, me atrevo a decir que aquel fue el gol más importante que anotó Ángel como madridista.

El papel de Ángel en el equipo siguió siendo relevante en las dos siguientes campañas. Su último ejercicio como futbolista del Madrid fue el de la temporada 1984-85 que se saldó con dos títulos, el de la Copa de la UEFA y el de la Copa de la Liga. Una lesión le impidió terminar la campaña vistiéndose de corto. El día que se le entregó el trofeo de la UEFA al Madrid en el Bernabéu, por ejemplo, Ángel no pudo acceder al césped con sus compañeros a causa de la escayola que llevaba en una de sus piernas. "Al finalizar el partido me fui hacia los vestuarios para esperar allí a mis compañeros. Estoy muy contento ya que aunque no he participado directamente en la final, he puesto mi granito de arena en las eliminatorias previas. Es muy importante en estos momentos recordar también la labor callada de muchos compañeros tuyos que no han jugado, pero que han tenido una gran labor animándote desde fuera constantemente. Pienso que ha valido la pena todo el trabajo, el esfuerzo y sacrificio realizado para conseguir este título", argumentaba entonces el de Huelva a la revista del Real Madrid.

Fue el año que menos jugó, con 14 encuentros disputados, diez de ellos de Liga, dos de Copa y otros dos de competiciones europeas en la Copa de la UEFA. Tenía 32 años y los jóvenes de la Quinta del Buitre pedían paso. Aquel verano de 1985 se acabó, por tanto, su etapa en el Santiago Bernabéu.

"Particularmente estoy contento de mi paso por el Real Madrid. Pienso que si hubiese que hacer un balance sobre mi actuación, éste lo tendría que hacer el club una vez que termine mi función en la institución. Ellos son los que tienen que decir, a tenor de los objetivos que buscaban cuando me ficharon, si he sido una persona rentable o no", contaba Ángel en la revista del Club poco antes de finalizar su último contrato con el cuadro blanco.

Tras abandonar el Real Madrid no siguió vinculado con el mundo del fútbol de manera profesional. Regresó a Salamanca. Allí crió a sus dos hijos y regentó una asesoría fiscal y contable. Los libros y los estudios sirvieron finalmente para solucionar el futuro laboral del ex jugador una vez colgadas las botas.

Sus números

En total, Ángel de los Santos Cano disputó 237 partidos oficiales con el Real Madrid en los que logró anotar 13 goles. Participó en todas las competiciones que disputó el Madrid durante el tiempo en el que permaneció en el Club. Ganó una Liga, dos Copas del Rey, una Copa de la Liga y una Copa de la UEFA.

Desde 'Historias del Real Madrid', sirvan estas líneas como homenaje y recuerdo hacia este futbolista ahora que se cumplen treinta años de su salida del Club en el que permaneció durante seis intensos años que él mismo califica como "maravillosos".

martes, 14 de julio de 2015

LAS BAJAS DEL AÑO 1985

Los jugadores que salieron del Real Madrid en el verano de hace tres décadas

Hace treinta años Ramón Mendoza trabajaba desde los despachos en el inicio de su primer proyecto deportivo como presidente del Real Madrid. Había sucedido a Luis de Carlos desde que el 24 de mayo de 1985 se oficializara el traspaso de poderes en el Club. El nuevo máximo mandatario negociaba los nuevos fichajes con los que pretendía dar un impulso al equipo, que llevaba cinco años consecutivos sin ganar la Liga.

Pero claro, para que llegaran nuevos jugadores había que hacer sitio en una plantilla abarrotada de futbolistas y de canteranos de primer nivel que llamaban a la puerta. La eclosión de la Quinta del Buitre había supuesto la integración en el grupo de jugadores jóvenes que estaban llamados a hacer cosas grandes con la camiseta del Real Madrid. El último ejemplo había sido el de Míchel, que en su primera campaña como jugador del primer equipo había ofrecido un rendimiento excepcional.

La llegada de unos suponía la marcha de otros de cara a la temporada 1985-86 que ya se estaba planificando. Recuerdo escuchar a Ramón Mendoza en varias entrevistas posteriores que le resultó doloroso tener que dar la baja a varios futbolistas del equipo. Algunos, además, habían pasado muchos años en el Club.

En concreto, fueron siete los jugadores del Real Madrid que no siguieron en el equipo. Stielike, Lozano, Isidro, Ángel, Pineda, Fraile y Juan José.

A algunos de ellos les he recordado durante las últimas semanas en alguna de las entradas que he realizado en 'Historias del Real Madrid'. Sobre Juan Lozano escribí con motivo de aquel histórico enfrentamiento frente al Anderlecht belga, equipo del que había salido para recalar en el Madrid y al que volvería en la temporada 85-86 tras abandonar el equipo blanco. De Paco Pineda rescaté su trayectoria deportiva cuando hablé de la remontada frente al Inter en la UEFA, partido que jugó el malagueño. Y, más recientemente, aproveché para hablar del alemán Uli Stielike con motivo de su último encuentro con la camiseta blanca, el de la vuelta de la Final de la Copa de la Liga 1984-85.

Me gustaría tributar un pequeño recuerdo a los otros cuatro futbolistas blancos que dejaron el equipo hace ahora treinta años. Por ese motivo, en los próximos días trataré de confeccionar unas entradas dedicadas a ellos. Con su esfuerzo y sacrificio también contribuyeron a la grandeza del Club y son parte de su historia, así que me parece justo tenerles en el recuerdo de todos los madridistas.

lunes, 13 de julio de 2015

EL REAL MADRID SE DESPIDE DE CASILLAS

Despedida institucional del ya ex guardameta blanco

El palco de honor del Santiago Bernabéu acogió esta mañana un acto en el que se ha despedido al guardameta Iker Casillas. Vamos, lo que se tenía que haber hecho ayer. No entiendo por qué el portero se negó en un principio a recibir este reconocimiento por parte de la entidad. La comparecencia de ayer domingo, solo delante de los medios, no tenía ningún sentido. Supongo que el propio interesado se ha percatado del error cometido ayer y finalmente ha accedido a posar junto al presidente Florentino Pérez. "Esta es ya la definitiva. Ya no hay más", aclaró Casillas antes de dar inicio a su segunda despedida en 24 horas.

Minutos antes de la comparecencia, Florentino Pérez entregó a Casillas una camiseta conmemorativa en la que se habían serigrafiado los años 1990 y 2015, es decir, el de la entrada del jugador en el Real Madrid y el de su salida. El presidente también le ha obsequiado al portero con una réplica del Estadio Santiago Bernabéu, tal y como hemos podido ver en las imágenes facilitadas desde la sala de juntas del Club.

En su alocución, el presidente del Real Madrid sólo ha tenido palabras de elogio y agradecimiento hacia el ex capitán. "Iker se ha ganado durante veinticinco años nuestro respeto y cariño. Llegó con nueve años y se va siendo el capitán del equipo, habiendo ganado todo y habiéndose convertido en uno de los referentes más importantes de la historia del madridismo", explicó durante su intervención el máximo mandatario blanco.

Así mismo, el presidente hizo hincapié en que nos dejaba "el mejor portero de la historia del Real Madrid y el mejor de la historia del fútbol español". También apunto: "Iker nos deja porque ese ha sido su deseo. Nadie del Real Madrid le ha pedido que dejase el Club".

Por su parte, Iker Casillas dio las gracias "a todo el madridismo" y aseguró quedarse "con lo bueno y con los mejores momentos" que ha vivido. "Soy un madridista más e intentaré ser un embajador allá donde vaya. Intentaré seguir llevando el nombre del madridismo allá donde vaya", afirmó en su breve discurso.

Tras la comparecencia en el palco, Iker Casillas bajó al césped del Santiago Bernabéu para fotografiarse junto a los 19 trofeos oficiales conquistados durante sus dieciséis temporadas en el primer equipo del Real Madrid.

Sigue siendo algo distinto a lo que a mí me hubiera gustado: Una despedida como jugador, vestido de corto en el campo y al finalizar la temporada oficial. Pero bueno, es lo que hay. Repito lo mismo que escribí ayer. Esta salida ha llegado tarde y mal. Las cosas no se han hecho bien y las dos partes han quedado en mal lugar, el Club y el jugador.

Queda pendiente un partido homenaje que seguro que resulta más lúcido que lo que hemos podido ver estos dos últimos días. "Hemos estado trabajando desde el primero momento para llevar a cabo el gran partido homenaje que él se merece y que, sin ninguna duda, va a tener. A Iker le queremos, le respetamos, le admiramos y él sabe que las puertas del club de su vida van a estar siempre abiertas", había dicho Florentino Pérez ante los medios.

domingo, 12 de julio de 2015

LA MARCHA DE IKER CASILLAS

El guardameta deja el Real Madrid después de dieciséis temporadas de blanco

Toca decir adiós a uno de los grandes nombres de la historia contemporánea del Real Madrid. Iker Casillas, guardameta del conjunto blanco durante las últimas dieciséis campañas, deja el Club para seguir jugando en las filas del Oporto. El jugador aún tenía dos años de contrato con el Madrid, pero la entidad y el jugador han llegado a un acuerdo económico para dar por finalizada la unión entre ambas partes. Ayer por la noche se hizo público el comunicado que confirmaba, ya de manera oficial y después de varios días de tensas negociaciones, la marcha del guardameta.

Se va el mejor portero que he visto bajo los palos en el Santiago Bernabéu, con sus virtudes y sus defectos, que también los tiene. Sus intervenciones nos salvaron durante años de muchos goles. Sus reflejos bajo los palos le llevaron a convertirse en el mejor portero del mundo y a levantar títulos con el Real Madrid y con la Selección.

Pero, es ley de vida, todo lo que empieza acaba. Durante estos últimos años su nivel ya no era el mismo y su rendimiento bajó muchos enteros. Soy de los que piensa que Iker Casillas ha gestionado muy mal el final de su carrera deportiva.

Siempre ha estado sobreprotegido por la prensa, que le ha dedicado halagos muchas veces innecesarios y en ocasiones hasta empalagosos. Incluso cuando sus actuaciones no eran las más brillantes. Quizás por eso no haya aceptado que sus mejores momentos ya habían pasado y que tocaba echarse a un lado para dejar paso a otros.  

Illgner fue un grandísimo portero. Pero cuando Casillas llamó a la puerta del primer equipo tuvo que aceptar quedarse en un segundo plano. El alemán también era Campeón del Mundo y Campeón de Europa, pero aquello no le garantizaba la titularidad. Ni a él ni a otros de los porteros que han compartido vestuario con Casillas a lo largo de todos estos años.

Los halagos a Casillas por parte de muchos periodistas ha rayado el menosprecio hacia sus compañeros en numerosas ocasiones. Desde César a Diego López han sido varios los guardametas que han podido sentirse heridos en su orgullo pese a defender el mismo escudo y la misma camiseta que Casillas. Por supuesto que el jugador no tiene la culpa. Pero sí que la tiene su, digamos, 'entorno'. Un entorno con el que el futbolista ha tenido una relación de excesivo compadreo y que a ojos de numerosos aficionados no era la relación más adecuada con la prensa.

Iker Casillas no quería marcharse del Real Madrid. Quería cumplir los dos años que le quedaban de contrato. ¿Pero cómo afectaría al Club tener en la suplencia a un jugador como él?

Es cierto que Casillas nunca hizo declaraciones públicas solicitando la titularidad o reclamando jugar. Tampoco le hacía falta, todo hay que decirlo. Otros lo hacían por él. Desde los medios de comunicación numerosos periodistas han clamado al cielo cuando el madrileño no jugaba. Especialmente desagradable fue el periodo en el que José Mourinho relegó al banquillo al guardameta en favor de otro portero. Tanto Adán como Diego López eran canteranos y jugadores del Real Madrid, no lo olvidemos. Y entre las responsabilidades de un entrenador está la de elegir a los jugadores que considera más en forma para jugar. Por el bien del equipo y de la entidad. Siempre bajo sus criterios técnicos. Para eso se le paga.

La polémica generada por la suplencia de Casillas no le hizo ningún bien ni a Casillas ni al Real Madrid. Y ahí había un problema que tenía todos los visos de seguir vigente mientras el portero estuviese en el Club. ¿Por qué las decisiones técnicas no han sido respetadas desde los medios de comunicación con naturalidad?

Ante tal panorama, entiendo que desde el Club se haya buscado una solución. Y la solución era, utilizando una expresión coloquial, 'cortar por lo sano'. Casillas podía haberse negado a marcharse. Tenía un contrato firmado y estaba en su derecho. Por cierto, espero que desde el Club se tenga esto en cuenta de cara al futuro y se tome nota de lo que hay que hacer con los absurdos contratos vitalicios que acaban suponiendo desembolsos de dinero por futbolistas que están en el ocaso de sus carreras deportivas.

No ha habido homenaje para el jugador. Sin lugar a dudas, Casillas se lo merecía por toda su larga trayectoria en el Club. En lugar de eso, hoy 12 de julio de 2015 el futbolista se ha despedido leyendo un comunicado en la sala de prensa del Santiago Bernabéu. Solo frente a los medios de comunicación, sin vídeos, sin trofeos, sin nadie del Club acompañándole... Y lo peor de todo es que ha sido él mismo el que lo ha querido así.

Me hubiera gustado que se hubiera producido de otra manera. Una despedida sobre el césped y en competición oficial. Al terminar una temporada. Y para eso, debería de haber sido el propio Casillas el que hubiera tomado la iniciativa de poner fecha a su salida del Real Madrid. Él mismo debería de haber dicho "hasta aquí hemos llegado, al finalizar la temporada dejo el equipo". No ha sido así. No lo ha elegido él. Le han tenido que enseñar la puerta de salida. Y eso, sinceramente, creo que queda feo.

El momento llega tarde y mal. A mediados de julio, a todo correr... Hace una o dos temporadas hubiese sido un buen momento para dejarlo y salir por la puerta grande. Sí, porque, por mucho que se quiera disimular y disfrazar, tengo la impresión de que sale por la puerta de atrás.

Lo siento mucho por los niños que actualmente tienen como ídolo a Casillas. Supongo que ahora sentirán la tristeza de ver cómo se va alguien al que admiran y al que tienen cariño. Fue lo que me pasó a mí en su día cuando mitos como Juanito, Santillana o Camacho dejaron la camiseta blanca o colgaron sus botas. O cuando, siendo algo más mayor, Butragueño, Míchel y compañía finalizaron sus respectivas etapas como jugadores del Real Madrid. Que guarden en sus memorias los mejores recuerdos posibles de sus ídolos.

Son momentos tristes. Pero la vida es así. Unos se van y otros vienen. Pasan los jugadores, los entrenadores, los presidentes... Pasamos hasta los aficionados. Y lo que queda es la camiseta blanca y el escudo. Nada más.

Sus números 

Iker Casillas se marcha del Real Madrid habiendo disputado 725 partidos oficiales. 510 de Liga, 152 de Champions League, 40 de Copa, 13 de Supercopa 5 de Mundial de Clubes, 3 de la Supercopa de Europa y 2 de la Copa Intercontinental.

En su palmarés, impresionante, figuran 5 Ligas, 3 Champions League, 1 Copa Intercontinental, 1 Mundial de Clubes, 2 Supercopas de Europa, 2 Copas del Rey y 4 Supercopas de España. Con España ganó el Mundial de Sudáfrica de 2010 y las Eurocopas de 2008 y 2012. También fue Campeón del Mundo Sub-20 en Nigeria en el año 1999. Como jugador profesional ha ganado todos los títulos posibles tanto a nivel de clubes como de selecciones. Casillas ganó también el Trofeo Zamora al guardameta menos goleado de la Liga en la temporada 2007-08 y en el año 2000 recibió el Trofeo Bravo al mejor futbolista del fútbol europeo menor de 21 años.

Desde 'Historias del Real Madrid' deseo lo mejor para Iker Casillas en lo personal y en lo profesional. Ojalá le vayan bien las cosas en Portugal. Yo me quedo con todos los buenos momentos que nos ha brindado a lo largo de todos estos años con nosotros. Todos los títulos, tantos partidos, las paradas milagrosas... Muchas gracias y hasta siempre.

RUEDA DE PRENSA DE IKER CASILLAS

Texto íntegro de las palabras del ex portero del Real Madrid en su despedida

“En primer lugar, muy buenos días a todos, gracias por estar aquí y acompañarme en este momento tan especial. Hoy he venido a este estadio, a este gran estadio, para despedirme de todos vosotros y en especial de los madridistas.

Como sabéis, desde ayer, dejé de pertenecer al Real Madrid y pasaré a formar parte del Porto. Quiero deciros que la decisión de irme al Porto se debe a dos motivos fundamentales. La primera, la ilusión que me han transmitido el presidente, el director Antero y el entrenador Julen, que nos conocemos desde hace tiempo y, sobre todo, al resto del equipo.
 


Y segundo, por las muestras de cariño que he ido recibiendo a lo largo de que más o menos la gente podía saber ya que mi destino era Portugal. Y en ese sentido, me han ganado y he estado muy feliz y muy contento. Haré todo lo posible para no defraudarles y lucharé al máximo para conseguir el mayor número de títulos posibles en mi nuevo equipo. Por tanto, muchas gracias, Porto, por haber confiado en mí. 

Y ahora sí, me quiero dirigir a todos los madridistas. Después de 25 años defendiendo el escudo del equipo más grande del mundo llega un día difícil, este día, en mi vida deportiva. Decir adiós a esta institución que, evidentemente, me lo ha dado todo. Parece que fue ayer cuando con nueve años vestí por primera vez la camiseta del Real Madrid y vi cumplido mi sueño. Durante este tiempo, todo este tiempo, hemos sufrido, hemos reído, hemos llorado, hemos disfrutado juntos. Me he sentido acompañado y muy querido, tantos en los buenos como en los malos momentos. 

Este club no sólo me ha enseñado a ser deportista, me ha formado como persona, me ha ayudado a crecer, inculcándome los valores que defiende su escudo: el respeto, el compañerismo, el compromiso y, sobre todo, la humildad. He tratado siempre de reflejarlos allá donde he ido representando al Real Madrid. 

Hoy también quiero acordarme de manera muy especial de todos aquellos compañeros con los que he formado parte cada temporada de las que he estado aquí. A lo largo de estos años hemos vivido juntos momentos únicos e irrepetibles. Compañeros con los que he formado una familia y compartiendo lágrimas tanto de alegría como de tristeza. 

Dejo grandes amigos y sé que esté donde esté siempre podré contar con ellos al igual que ellos conmigo. También me quiero acordar de todos mis entrenadores, desde los que tuve desde que empecé en el torneo social, en el equipo Losada. Agradecer a Mezquita, que en paz descanse, que fue la persona que me rescató para formar parte del benjamín fútbol 7 del Real Madrid, hasta mi último entrenador, que ha sido Carlo Ancelotti. Acordarme de todos ellos, de todos, porque de todos he aprendido muchas cosas. 

A sus cuerpos técnicos, que para mí también han sido parte fundamental en este desarrollo y en mi carrera por llegar a formar parte del Real Madrid y ser un jugador de fútbol. Porque todos ellos me han dado consejos, me han transmitido compresión en los malos momentos. Y hemos vivido muchas alegrías juntos, aparte de mucha experiencia y su profesionalidad. De todos, todos, he aprendido muchísimo.

 Por supuesto, a todo el personal, al que no se ve, que día a día hemos estado formando parte de este Real Madrid y que me han apoyado siempre a solucionar cualquier problema. No se les ve pero siempre están ahí.

 Todo mi cariño a mis padres y a toda mi familia, que con su esfuerzo y desvelos me ayudaron a emprender este camino, difícil pero muy bonito. 

Y sobre todo, a mi mujer y mi hijo, porque día a día estarán a mi lado compartiendo cada segundo de esta apasionante etapa de mi vida. 

Y estas últimas líneas os la dedico en especial a todos vosotros, al madridismo, que no conoce fronteras. Gracias por vuestro apoyo incondicional desde que llegué con 18 años, por permitirme levantar cada Copa, cada triunfo, por ser vuestro capitán durante cinco años. Por acompañarme en los buenos y en los malos momentos. Por tenderme la mano y tirar de ella para levantarme. 

Hay una frase que siempre he dicho en alguna entrevista y la vuelvo a repetir para que la gente se quede con ella: Por encima de recordarme por ser un buen portero o un mal portero, sólo espero que la gente se acuerde de mí por ser buena persona. Por tanto, gracias, gracias, miles de gracias. Nunca os podré olvidar y estad seguros de que allá donde vaya seguiré gritando: ¡Hala Madrid!"