Con mis mejores deseos para todo el mundo en este año recién comenzado
Desde 'Historias del Real Madrid' quiero aprovechar para enviar un saludo a todos los madridistas y mis mejores deseos para este 2014 que acabamos de arrancar. Que todo lo que nos venga, a todos los niveles, sea bueno y nos llene de felicidad. Y, por supuesto, que nuestro equipo consiga muchas victorias y se lleve algún título a las vitrinas del Santiago Bernabéu. Ojalá el Real Madrid gane la ansiada Champions League que tantos años llevamos persiguiendo, La Décima. Por un año lleno de éxitos para nuestro equipo. Para que podamos disfrutar de los mayores logros posibles. Muchísima suerte a nuestros técnicos y jugadores.
Feliz 2014!!!
Tal día como hoy de 1983 jugaba por primera vez con el equipo del Real Madrid
Actualmente nos parece mentira, pero en el último día de 1983 hubo partido de Liga. Se jugó la decimoséptima jornada en la que el Real Madrid se impuso al Español por un gol a cero. Anotó Juanito, en el minuto 58, el único tanto de un encuentro en el que debutó de forma oficial con el Madrid otro integrante más de la Quinta del Buitre. Miguel Pardeza Pichardo saltó al terreno de juego en el minuto 83 en sustitución del alemán Uli Stielike. Se convirtió así en el cuarto integrante del famoso quinteto que vestía la elástica del primer equipo. Coincidió en el campo con Sanchís y Martín Vázquez, a los que Alfredo Di Stéfano seguía manteniendo como titulares varias semanas después de sus respectivos estrenos. También jugaron aquel partido Chendo, con el que Pardeza había compartido vestuario en el Castilla, y Bernardo, que había salido unos minutos antes que el onubense.
La formación blanca de aquel día estuvo compuesta por Miguel Ángel, Chendo (Bernardo, 75'), Sanchís, Camacho, Metgod, Bonet, Martín Vázquez, Stielike (Pardeza, 83'), Ángel, Juanito y Santillana.
Con ese partido el Madrid finalizaba la primera vuelta del Campeonato liguero en primera posición, con un punto más que el Athletic Club de Bilbao. Campeón de Invierno. La Liga, con dieciocho equipos, tenía treinta y cuatro jornadas.
El ariete mexicano regresó al Real Madrid el 28 de diciembre de 1992
Era, ya no lo es tanto, una tradición en los medios de comunicación. El 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, periódicos, radios y televisiones solían hacerse eco de alguna 'mentirijilla' para gastar una pequeña broma a su público. Se trataba de una práctica no muy bien aceptada por todos, especialmente si la inocentada provenía de un medio generalista o, digámos, serio. En el caso de los diarios deportivos, sin embargo, estas bromas eran bien recibidas y hasta esperadas por los lectores.
Sin ninguna duda, la que me quedó marcada en la cabeza en su momento fue la del diario Marca del 28 de diciembre de 1992, es decir, tal día como hoy de hace 21 años. El diario madrileño clamaba por la vuelta al Real Madrid del ariete mexicano Hugo Sánchez. Recuerdo que aquel lunes, de vacaciones ya, mi padre me comentó lo que publicaba Marca en su portada. Ambos estábamos de acuerdo en que se trataba de la clásica inocentada. Sin embargo, he de reconocer que tenía la pequeña esperanza de que la noticia fuese cierta. Como el dinero de la paga ya me daba para permitirme pequeños caprichos, acudí al kiosco para comprar el periódico. El ejemplar lo he conservado en mi archivo hasta el día de hoy, en el que he decidido recuperarlo para sacar las dos fotografías que ilustran hoy 'Historias del Real Madrid'.
El Real Madrid de Benito Floro había tenido algún resultado adverso y eso, como ya se sabe, siempre es sinónimo de crisis y augurios apocalípticos por parte de la prensa. Por lo visto, Iván Zamorano, que luchó por el Pichichi hasta la última jornada de Liga y que anotó 26 goles, no bastaba para cumplir con las labores de ataque del equipo. ¿Cual era la solución? Pues según Marca, aquel día, recuperar a Hugo Sánchez. ¡Vuelve Hugo! titulaba el periódico. El delantero mexicano había abandonado la disciplina blanca al término de la campaña 1991-92. Hugo, que militó aquella temporada en el América de México, tenía 34 años. El delantero centro se había complementado a la perfección con la Quinta del Buitre y tenía tan frescos los recuerdos de sus actuaciones, temporadas atrás, que me hubiera gustado mucho su vuelta. Por unas horas, y aún sabiendo que se trataba de una broma propia del día de los Santos Inocentes, estuve ilusionado con la posibilidad de que Hugo volviese al Madrid. Pero no era más que eso, una inocentada.
Don Balón llevó a su portada navideña de 1993 al ariete chileno del Real Madrid
Veinte años. Qué rápido pasa el tiempo. La portada que vemos es de hace dos décadas. En concreto, de las Navidades del año 1993. O de la temporada 1993-94, para que nos entendamos. El chileno Iván Zamorano brindaba por el año 1994 que estábamos a punto de inaugurar. La desaparecida revista Don Balón inició en el año 1987 una bonita tradición que consistía en llevar a su portada, por Navidades, a una relevante figura balompédica disfrazada de Papá Noel para felicitar las fiestas a sus lectores. En aquellas Navidades de la temporada 1993-94, el delantero del Real Madrid fue el protagonista del reportaje.
Iván Zamorano fue el segundo madridista que posó como el tradicional personaje navideño en la revista Don Balón. Dos años antes, Robert Prosinecki brindaba por un 1992 "lleno de paz". El mensaje del croata cobraba aún mayor relevancia teniendo en cuenta los conflictos que asolaba en aquellos momentos la antigua Yugoslavia. También aparecieron como Papá Noel en la revista Don Balón los jugadores del Madrid Mijatovic, Roberto Carlos e Iker Casillas. En el caso del portero, fue el único madridista español que escogió la revista. Hay que tener en cuenta que entre 1987 y 1994 los escogidos eran cracks internacionales. El rojiblanco Julen Guerrero fue el primero en romper esa cadena de futbolistas extranjeros. El brasileño Ronaldo también fue portada navideña de Don Balón, pero en su caso lo hizo en 1996, siendo jugador del Barcelona.
Por cierto, como se puede observar en la esquina inferior derecha de la portada de Zamorano, la revista incluía un póster del Campeón de la Supercopa. Es decir, como recordaba hace unos días, del Real Madrid.
Con mis mejores deseos para todo el mundo
Desde 'Historias del Real Madrid', deseo a todo el mundo una Feliz Navidad y unas felices fiestas. Salud, paz y prosperidad para este 2014 que estamos a punto de comenzar.
Hoy se cumplen treinta años de la gesta del 12-1 a Malta
Sí. Lo reconozco. Después de ganar un Mundial y dos Eurocopas, parece que no tiene sentido recordar el triunfo de un partido frente a Malta. Sin embargo, para todos los aficionados que vivieron aquel encuentro celebrado tal día como hoy de hace treinta años, el España-Malta de 1983 es un encuentro absolutamente mítico.
Mañana se cumplen tres décadas del histórico encuentro
El 21 de diciembre del año 1983 yo no tenía ni idea de lo que era una Eurocopa de fútbol. Aquel día yo no sabía que en 1984 se jugaría un campeonato europeo de naciones en Francia. Por supuesto desconocía si España estaba clasificada o no y no era consciente de que los de Miguel Muñoz necesitaban once goles para poder estar en la Euro 84.
Sin embargo, recuerdo como si fuera ayer aquel partido del que mañana se cumplirán treinta años. En la sala de estar, acompañado de mi padre y de mi madre. Mi hermana todavía no había nacido. Allí estábamos los tres reunidos delante del viejo Telefunken en blanco y negro con el que pasé tantas horas de entretenimiento durante mis primeros años de vida.
Como anécdota, contaré que por aquella época yo pensaba que los futbolistas eran todos enanitos. Sí. Porque, claro, cuando retransmitían los encuentros de fútbol, casi siempre con planos largos y generales del campo, todos parecían pequeños. Mi madre trataba de explicarme, sin mucho éxito, la verdad, que no era así. Que los futbolistas eran personas grandes, lo que ocurría es que por televisión parecían pequeños porque les enfocaban desde lejos. Yo no lo tenía tan claro, la verdad. Pero debía de ser verdad, porque a veces, cuando no jugaban, sí que parecían señores grandes. Como en aquel momento en el que aparecía Santillana hablando con un periodista (Alfonso Azuara) explicando que la cosa estaba un poco difícil, que sólo ganaban 3-1 y que sería complicado marcar nueve goles en la segunda parte.
Y recuerdo aquella segunda parte. ¡Aquello era como los partidos del colegio, en los que marcábamos muchos goles! Un gol, otro gol, y otro... Y otro... ¡Qué gozada! Recuerdo que mis padres celebraban los goles cada vez más fuerte, como si empezasen a creer que aquello era posible. Y yo me contagié, claro. Sentado en mi pequeña silla de madera, que había construido mi padre, y que todavía se guarda en el trastero treinta años después, empecé a saltar cada vez que Rincón, Santillana, Maceda y compañía lograban llevar el balón a la red.
Recuerdo perfectamente las imágenes de Bonello tirado por el suelo cada vez que España marcaba un gol. Mi madre se lo pasó bomba. Ya sé que no está bien decirlo, pero es lo que sucedió. Pero el que de verdad se lo pasó bien fui yo. Aquello, siendo un niño, fue algo indescriptible.
Es mi primer partido de fútbol. El primero que recuerdo clara y nítidamente. Empiezo a recordar el fútbol a partir del España-Malta del 21 de diciembre de 1983. Por ese motivo, puedo decir que mañana el fútbol cumplirá treinta años para mí.