martes, 3 de septiembre de 2013

CIERRE DEL MERCADO DE FICHAJES

Anoche se cerraron las últimas altas y bajas de los equipos

El cierre del periodo de fichajes parece tener poco que ver con lo que sucedía hace años. Qué lejanos quedan ya aquellos tiempos en los que los fichajes se hacían nada más concluir las temporadas. Los equipos sabían lo que necesitaban y más o menos tenían ya atados sus fichajes con suficiente antelación. Antiguamente, los fichajes y las salidas se trataban de cerrar lo antes posible para que las plantillas quedaran configuradas pronto y se trabajase durante la pretemporada con los efectivos que compondrían la plantilla a lo largo de la temporada que estaba a punto de iniciarse. Ahora no sucede así. Muchos fichajes se demoran hasta el último minuto. Y las salidas también. Es lo que ha sucedido hoy.

Los madridistas nos hemos enterado a última hora de la salida de Mesut Özil , que ya es historia del Real Madrid. El alemán pone rumbo a Inglaterra para jugar en las filas del Arsenal. Perdemos a un gran jugador. Con todos mis respetos, me parece que tiene demasiado nivel para jugar en un equipo como el de Wenger. Estoy seguro de que acabará en breve en otro equipo y mucho me temo que terminará regresando a España para jugar en las filas de otro equipo que no será el Real Madrid. Supongo que se me entiende... Espero equivocarme.

Lamento mucho su marcha. Me parece un jugadorazo y lo ha demostrado en los tres años que ha estado aquí con nosotros. Se trata de un futbolista con una calidad técnica indiscutible. Quizás en ocasiones peca un poco de falta de regularidad, pero es de ese tipo de futbolistas desequilibrantes que pueden decidir partidos. Lo ha demostrado en el Madrid. A lo largo de estos tres años en el Real Madrid, Özil ha jugado un total de 159 partidos oficiales y ha marcado 27 goles. Ha sido campeón de Liga, de Copa y de Supercopa. En lo personal le deseo lo mejor y espero que logre muchos éxitos, siempre y cuando no sea a costa del Real Madrid, por supuesto. Mucha suerte.

lunes, 22 de julio de 2013

FELIZ CUMPLEAÑOS, 'BUITRE'

Emilio Butragueño cumple cincuenta años

Nos vamos haciendo mayores. Y los ídolos de nuestra infancia también. Hoy, 22 de julio, 'El Buitre' llega a los cincuenta. Lo que más me alegra es que le sigo viendo en muy buena forma.

domingo, 21 de julio de 2013

Y BERND SCHUSTER JUGÓ EN EL MADRID

Se cumple un cuarto de siglo de la llegada del astro germano al Real Madrid

Fue el bombazo futbolístico de aquel verano de 1988. Al menos lo fue para mí. Repasando las hemerotecas se puede decir que aquello estaba más que cantado. Pero para un niño al que sólo le interesaban los partidos de los fines de semana y las colecciones de cromos de fútbol, el hecho de que uno de los máximos exponentes del equipo rival cambiara de camiseta para vestir la de tu escuadra... pues era algo realmente impactante. Más aún si tu padre encima se cabreaba mucho, como le pasó al mío.

En cualquier caso, Bernd Schuster, al que yo había visto jugar siempre con el Fútbol Club Barcelona, pasó a engrosar las filas del equipo del Santiago Bernabéu. Y, ahora tengo que reconocerlo, aquello me asustó mucho. A ver, Schuster era un jugadorazo, sí. Pero yo lo que recuerdo de crío era que siempre estaba metido en polémicas y disputas con su Club. Incluso se había quedado un año entero sin jugar. Sí, un año en blanco (quizás ahí le cogió gusto al color) por cuestiones que yo, claro está, no acertaba a entender. Sin embargo, el tiempo acabó demostrando que se trató de un buen fichaje. Guardo muy gratos recuerdos de su etapa como jugador del Real Madrid que se prolongó durante dos temporadas: 1988-89 y 1989-90. Durante este tiempo, el equipo conquistó dos Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas de España, una de ellas la correspondiente al doblete de la temporada 1988-89.

jueves, 27 de junio de 2013

CARLO ANCELOTTI Y EL REAL MADRID

El nuevo técnico blanco se midió en Copa de Europa al Madrid de la Quinta

La llegada del nuevo entrenador al Club me ha hecho recordar una vieja imagen que tengo en mi archivo fotográfico. Entre los cientos y cientos de recortes de revistas, periódicos y libros que tengo clasificados en varios archivadores hay una imagen que siempre me llamó la atención. No sé muy bien por qué, la verdad. Se trata de una instantánea de la campaña 1989-90 en la que aparecen juntos Carlo Ancelotti y Emilio Butragueño durante el enfrentamiento de Copa de Europa en el que se midieron Real Madrid y Milán en el Santiago Bernabéu. Curiosamente, ahora los dos van a coincidir en el Real Madrid, el primero como técnico y el segundo como director de Relaciones Institucionales del Club.

miércoles, 26 de junio de 2013

VEINTE AÑOS DE LA COPA DEL REY DE 1993

El Real Madrid venció al Real Zaragoza en el Estadio Luis Casanova de Valencia

Recuerdo perfectamente aquella edición de la Copa del Rey. Una Copa del Rey que fue balsámica y que recuerdo con mucho cariño. Veníamos de una racha negativa. Una Supercopa en tres años era poco bagaje para un equipo que tenía recientes los éxitos de la época de esplendor de la Quinta del Buitre. De hecho, en aquella plantilla de la temporada 1992-93 aún quedaban muchos de los integrantes que habían vivido los años en los que la Liga cayó un ejercicio sí y al siguiente también durante un lustro.

Pero después tocó hincar la rodilla dos veces en Tenerife. La segunda de ellas, justo una semana antes de disputarse la final de Valencia frente al Zaragoza. El Barcelona de Cruyff había aprovechado nuestro segundo tropiezo consecutivo en las islas para sumar su tercera Liga seguida. Sin embargo, la escuadra de Benito Floro, había hecho un gran final de temporada. Nos plantamos en la última jornada por delante del Barcelona y dependiendo de nosotros mismos para ser campeones. Y en Copa, nos enfrentamos precisamente al Barcelona en Semifinales. Empatamos a uno en el Santiago Bernabéu y en la vuelta, en el Nou Camp, ganamos 1-2 y nos clasificamos para la Final. Fue un partido que recuerdo con enorme cariño. Ganamos en Barcelona… ¡y con diez jugadores! Andújar Oliver expulsó a Ricardo Rocha en la primera parte. Aún así, conseguimos ganar el partido.

De todas formas, a la Final llegamos con la necesidad imperiosa de ganar para no concluir la temporada en blanco. Hubiese sido un mazazo terrible. La presión era mucha. Tras perder en Tenerife y regalar la Liga, por segundo año consecutivo, al cuadro azulgrana, la presión era enorme. Aún recuerdo el titular del periódico Marca de aquel día. “A Copas o a bastos”. El rival era el Zaragoza. El joven Víctor Fernández empezaba a destacar con el fútbol que hacía un equipo maño plagado de caras conocidas para los madridistas. Pardeza, Solana, Esteban… Incluso Santi Aragón, que había empezado la temporada en el Real Madrid pero ante la falta de oportunidades recayó en el Zaragoza en el mercado invernal. Apellidándose Aragón, estaba destinado a acabar triunfando en el conjunto maño, en el que permaneció durante casi once temporadas antes de retirarse.

Al partido de aquel 26 de junio de 1993 llegamos con numerosas bajas en el equipo. Martín Vázquez  lesionado, Rocha y Luis Enrique sancionados, Zamorano con su selección... Así las cosas, el equipo formó aquel día con la siguiente alineación: Buyo, Chendo, Nando, Sanchís, Lasa, Hierro, Milla, Villarroya, Míchel, Butragueño y Alfonso. También jugaron Esnaider y Ramis. Aquel partido, aquella final, tuvo para mí un jugador clave. Siempre recordaré aquel encuentro como el mejor partido que jugó Francisco Javier Pérez Villarroya con la camiseta del Real Madrid. Se trataba de un jugador voluntarioso aunque, desde mi punto de vista, sin demasiada calidad. Sin embargo, aquel día se 'salió'. Jugó por la banda izquierda y lo hizo de lujo a base de casta y trabajo. En sus botas se inició la jugada del primer gol del partido. Villarroya centró desde la izquierda cambiando el balón de banda para Michel. El ocho del Madrid centró a su socio Butragueño que, de cabeza por bajo y en plancha, envió el balón a la red. 1-0.

El segundo gol se hizo esperar. Llegó en el segundo tiempo, en la recta final, y llevó la firma de nuestro lateral izquierdo, Mikel Lasa. Una triangulación con Butragueño, que fue otro de los destacados del encuentro, dejó al defensa vasco solo delante del guardameta Andoni Cedrún. Lasa  recortó y salvó la salida del guardameta para chutar a puerta y conseguir el segundo gol del Real Madrid. Aún recuerdo la celebración de Lasa, de rodillas levantando los brazos en señal de júbilo una y otra vez mientras sus compañeros se acercaban para felicitarle.

Y recuerdo la alegría que me invadió. Después de casi tres años de decepciones, saboreé aquella Copa con gran intensidad. Echo la vista atrás y parece una exageración. Dos años en blanco, a excepción de una Supercopa, no parecen ningún drama. Pero en aquella época, por lo menos a mí, dos años, casi tres, parecían un mundo. Tenía la extraña sensación de que la época de las cinco Ligas consecutivas era algo muy, muy lejano en el tiempo, cuando no era así. Ahora, en la actualidad, tengo la sensación de que los años pasan a una velocidad vertiginosa. Sin embargo, entonces, cuando era un crío, parecía que pasaban lentamente… Dos años eran una eternidad. Tres años en blanco hubieran sido un martirio. Afortunadamente, aquel 26 de junio de 1993 ganamos la Copa del Rey. Nuestra decimoséptima Copa. Recuerdo aquella satisfacción de volver a ver al Real Madrid levantar un título. Aquella Copa de la que hoy se cumplen veinte años. Qué barbaridad. Cómo pasa el tiempo…

miércoles, 22 de mayo de 2013

EL ADIÓS DE SANTILLANA

Se cumplen 25 años de la retirada del mítico ariete del Real Madrid

El 22 de mayo de 1988, es decir, tal día como hoy de hace un cuarto de siglo, colgó las botas uno de los mayores mítos del Real Madrid. Y lo hizo a lo grande, además. Le faltaban exactamente tres meses y un día para cumplir 36 años, pero allí estaba, vestido de corto, en competición de Liga y marcando un gol marca de la casa. Uno de los mejores cabeceadores de la historia del balompié ponía el broche a su carrera profesional anotando con la testa, ganando su último partido oficial y levantando el trofeo de Campeón de Liga.

Aquí dejo un fondo de pantalla que he realizado para la ocasión, a modo de homenaje. Desde 'Historias del Real Madrid' mi más sentido recuerdo, con admiración, para Carlos Alonso González, 'Santillana'.

lunes, 20 de mayo de 2013

LA 'SÉPTIMA' CUMPLE 15 AÑOS

Tal día como hoy de 1998 el Real Madrid se adjudicaba la Champions

No me lo puedo creer. Es increíble lo rápido que ha pasado el tiempo. Quizás sea porque lo recuerdo todo como si hubiera sido ayer mismo, pero ya han transcurrido tres lustros desde aquel inolvidable 20 de mayo de 1998. El día en el que el Madrid ganaba la Champions. Crecí con el convencimiento de que no vería ganar al Real Madrid la Copa de Europa. Los palos que me llevé durante mi infancia y la cicatriz de Eindhoven me hicieron creer que era imposible volver a levantar el máximo cetro continental.

Recuerdo aquel 20 de mayo como un día de nervios. De muchos nervios. Era mi primera Final de Copa de Europa. El Real Madrid volvía a una final europea doce años después de jugar la de la UEFA de 1986. Una eternidad para mí.

Recuerdo que según avanzaban las horas del día mis nervios iban en aumento. Pensaba que podía ser una de las pocas ocasiones que iba a tener el Real Madrid de volver a ganar una Copa de Europa. La anterior final se había registrado diecisiete años antes, en 1981. Y llevábamos 32 años sin ganarla. Aquello sí que era una barbaridad de tiempo. ¿Y si tardábamos otros diecisiete años en volver a una Final de la Champions? ¿Y si no ganábamos y nos pasábamos otros 32 años sin ganarla? Lo juro. Hubo una época de mi vida en la que llegué a pensar que no vería al Real Madrid ganar nunca una Copa de Europa.
Con tantos pensamientos negativos, me aterrorizaba pensar en la posibilidad de perder aquel día contra la Juve. Y ojo, que aquello era fútbol y era perfectamente posible. Por la tarde, en clase, antes de ir a casa, el tema de conversación entre todos era, lógicamente, el del partido. “¿Qué tal los nervios?” me preguntó un compañero.
Llegó la hora del partido. El balón echó a rodar. Y el gol de Mijatovic. Todavía recuerdo aquel momento. Minuto 66. Mi reacción al gol, después de celebrarlo por todo lo alto, fue totalmente absurda. Lamentaba que el gol hubiera llegado tan pronto. Sí. Absurdo.  Lo que quería decir es que aún quedaba mucho tiempo por delante y, claro, era consciente de que la Juventus podía empatar. Con 1-0 en el marcador, mi único deseo era que se acabara ya el partido y que nos entregaran la Copa. ¡Árbitro, la hora! Se me entiende, ¿no? 

Pero claro, el árbitro no podía pitar el final porque faltaban… casi veinticinco minutos por jugarse. Qué horror. Qué largo se me hizo el partido… Hasta que, ya sí, por fin, en la prolongación, llegó el pitido final. No se me olvidará nunca la imagen de Davor Suker, que acababa de saltar al terreno de juego, pegándole un patadón al balón en señal de alegría.  

Sí. ÉRAMOS CAMPEONES DE EUROPA. LA SÉPTIMA ERA NUESTRA.
Ahora, quince años después, estoy seguro de que aquel partido del 20 de mayo de 1998, fue el más importante para los madridistas de mi generación. Y para otros muchos, claro que sí. Pero aquella Copa de Europa fue especial. Volvíamos a lo más alto de la élite futbolística europea y mundial. Aquel 20 de mayo de 1998 en Amsterdam volví a creer en el equipo. Pero, eso sí, siendo absolutamente consciente de la dificultad que había entrañado volver a ganar la Copa de Europa. Si habían transcurrido 32 años desde el anterior trofeo de la Copa de Europa, era porque ganar la máxima competición continental era terriblemente difícil. Durante esos 32 años, ningún equipo había logrado desbancarnos de la primera posición del ranking europeo a pesar del inmenso tiempo transcurrido. Sin duda era por algo.

A día de hoy, sigo siendo consciente de la dificultad que entraña ganar en el fútbol. Y por eso, le doy tanto valor a los triunfos que hemos conseguido a lo largo de nuestra historia. Nunca olvidaré aquella Séptima Copa de Europa. La Séptima. Se ganó tal día como hoy de hace quince años.