
Justo la semana pasada, con motivo de la espectacular chilena de Cristiano Ronaldo en Turín, muchos medios rememoraron el tanto que Hugo Sánchez marcó en el Santiago Bernabéu frente al Logroñés. Algunos incluso comentaban lo cercano que estaba el aniversario de la chilena del mexicano. Efectivamente, Cristiano marcó su gol a siete días de cumplirse treinta años de aquel gol tan bonito que nos dejó en la memoria Hugo. Fue el 10 de abril de 1988, tal día como hoy de hace tres décadas. Qué barbaridad cómo pasa el tiempo... Me parece que fue ayer cuando se cumplieron veinticinco años de aquel día, tal y como recordé en su momento aquí en 'Historias del Real Madrid'.
La chilena fue un recurso que utilizó en bastantes ocasiones Hugo a lo largo de su carrera. Hasta tal punto fue así que algunos incluso bautizaron esta suerte futbolística como 'Huguina'. La verdad es que le pegaba... A Hugo le pegaba lo de hacer chilenas. Era un delantero formidable, pero sobre todo era puro espectáculo dentro del terreno de juego. Se ha dicho muchísimas veces, Hugo era un rematador nato que dominaba todas las facetas necesarias para llevar el balón a la red. Y casi siempre al primer toque, con la dificultad que ello conlleva. En cualquier posición, de cualquier manera, tal y como le enviaban la pelota él conseguía enchufarla. Eso suponía que muchas veces tenía que improvisar y pegarle al balón según le venía utilizando cualquier recurso. Y la chilena era uno más...
Hugo Sánchez marcó varios goles de chilena con el Real Madrid. Pero ninguno tan perfecto como el que le hizo al Logroñés en la temporada 1987-88. Una campaña magnífica en la que el Real Madrid alcanzó seguramente el cénit de la triunfal racha de la Quinta del Buitre. Lástima aquella Copa de Europa... Salvo el lunar de Eindhoven la campaña fue magnífica, dominando la Liga de principio a fin, con Buyo ganando el Zamora al portero menos goleado y Hugo Sánchez, por supuesto, llevándose el Pichichi. 29 goles marcó el mexicano, la mayoría de ellos de muy buena factura. Pero el más recordado fue el de aquella chilena... Una chilena tan perfecta que se ha convertido en la primera imagen que se me viene a la cabeza nada más evocar a Hugo Sánchez. Sus volteretas y la chilena al Logroñés.

Ver aquellas cosas en el fútbol dejaba huella cuando eras niño. Esas volteretas, esas chilenas, aquellas tijeras... Lo dicho, puro espectáculo. Hugo incluso buscó el gol del escorpión, un tanto que no logró marcar en competición oficial pero que se cuenta que sí que lo consiguió en algún entrenamiento. El mexicano era un jugador muy tenaz y entrenó ese acrobático disparo lanzándose en plancha para rematar de tacón... Lo que hizo Higuita en Wembley, pero disparando a puerta. Hubiese sido increíble ver algo así...

En el futuro recordaremos dónde y cómo vimos el gol de chilena de Cristiano Ronaldo. De la misma forma que recordamos el día en el que Hugo Sánchez ejecutó aquella otra chilena que él mismo denominó el mejor gol que había hecho en su vida. Y mira que hizo muchos... Pero qué bonito fue aquel golazo al Logroñés. Tal día como hoy de hace treinta años. Qué barbaridad cómo pasa el tiempo...
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