domingo, 21 de octubre de 2018

PACO GENTO CUMPLE 85 AÑOS

El legendario ex jugador y Presidente de Honor del Real Madrid está de celebración

Este 21 de octubre de 2018 cumple años Don Francisco Gento López. Auténtica leyenda viva del Real Madrid, el Presidente de Honor de nuestro Club llega a los 85 y está celebrando su aniversario en compañía de sus familiares, tal y como hemos podido ver en las redes sociales.

Me alegro muchísimo de que una leyenda del calibre de Paco Gento siga todavía entre nosotros. Estamos hablando de un protagonista y testigo directo de la gran época de oro del Real Madrid de los cincuenta y sesenta. Un futbolista con un palmarés impresionante y un orgullo para la entidad y para todos los aficionados. Es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Hace ya cinco años me hacía eco aquí mismo del día en el que alcanzaba los ochenta. Un lustro después Gento sigue sumando años y lo hace con muy buena presencia y aparentemente con buena salud y rodeado por los suyos. Sin duda, es motivo de alegría.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiere enviarle mi felicitación y desearle que siga muchos años más con nosotros. Muchas felicidades, Don Francisco!

lunes, 15 de octubre de 2018

ADIÓS A SERENA

Muere Fernando Serena, jugador del Real Madrid entre 1963 y 1968

Este lunes 15 de octubre ha empezado con una triste noticia para el madridismo. Fernando Rodríguez Serena, jugador del Real Madrid entre las temporadas 1963-64 y 1967-68, ha fallecido a los 77 años de edad en la Clínica Universidad de Navarra. Nos deja otro de nuestros veteranos, uno de los hombres que han contribuido a ensalzar y hacer grande a nuestro Club. En este caso, además, un protagonista de una de nuestras grandes gestas... Se nos va uno de los héroes de La Sexta, la Copa de Europa de los Ye-yé. Serena entró en la Historia del Real Madrid al marcar el gol con el que el conjunto blanco derrotaba al Partizán de Belgrado en la Final disputada en Bruselas en el año 1966 que concluyó con un marcador de 2-1 favorable al equipo blanco.

Fernando Rodríguez Serena nació en Madrid el 28 de enero de 1941. Se formó como futbolista en las categorías inferiores del Real Madrid llegando a jugar en Segunda División con el Plus Ultra en la temporada 1960-61. Debutó en Primera División con el Osasuna, equipo al que fue cedido por el Madrid. Allí en Navarra jugó dos temporadas, 1961-62 y 1962-63. En la primera de ellas, por cierto, coincidió con Ignacio Zoco, con el que después jugaría también en el Real Madrid. En 1963 regresó a la capital para jugar durante cinco campañas en el Santiago Bernabéu a las órdenes de Miguel Muñoz. Ejercía como extremo por la derecha gracias a su técnica y habilidad, aunque durante su estancia en el primer equipo madridista compartió vestuario con una extraordinaria generación de futbolistas, algunos de los cuales le cerraban el paso. Hay que tener en cuenta que por aquella época no había sustituciones y que sólo actuaban en los partidos los once titulares. Posteriormente jugaría dos temporadas con el Elche en Primera División, 1968-69 y 1969-70. Con el cambio de década recaló en el Sant Andreu, equipo con el que jugaría seis temporadas en Segunda División.

En total, Fernando Serena disputó 86 partidos oficiales con el Real Madrid en los que anotó 15 goles, 11 de ellos en Liga, 3 en Copa y 1 en Copa de Europa, el gol más importante de su carrera deportiva. Con la camiseta blanca ganó 1 Copa de Europa y 4 Ligas. Fue internacional en una ocasión, concretamente el 9 de enero de 1963, en un España-Francia jugado en Madrid.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y compañeros. Sirvan estas pocas líneas a modo de particular homenaje. Descanse en paz, Fernando Serena.

jueves, 11 de octubre de 2018

LA PROLÍFICA CANTERA DE LOS OCHENTA

Los jugadores del Castilla que compartieron vestuario con los integrantes de la Quinta del Sabio

La cantera del Real Madrid siempre ha sido muy productiva a la hora de sacar futbolistas. La Quinta del Buitre es seguramente la generación más famosa que salió de la antigua Ciudad Deportiva. Pero no ha sido la única. Y es que, como vengo recordando durante estos últimos días aquí en 'Historias del Real Madrid',  también en los años ochenta salieron grandes futbolistas después de la eclosión de los Butragueño, Míchel, Sanchís, Martín Vázquez y Pardeza. Los miembros de la denominada Quinta del Sabio fueron también grandísimos jugadores a reivindicar pese a que no tuvieran suerte en el primer equipo madridista. Al fin y al cabo fueron futbolistas que dieron mucho que hablar en el fútbol español. Y junto a ellos, en el Castilla, jugaron un montón de futbolistas que completaron notables carreras profesionales. Como apuntaba César Gómez en la entrevista que publiqué la semana pasada, al llegar al Castilla los jugadores tenían grandes posibilidades de jugar en la élite. "El Real Madrid siempre fue un referente en cantera, de ahí siempre han salido jugadores que surtían Primera y Segunda División", recuerda nuestro ex canterano.

A continuación, vamos a revisar cuántos futbolistas llegaron a jugar en Primera División entre los componentes de las plantillas del Castilla en las que jugaron los miembros de la Quinta del Sabio, es decir, nos vamos a centrar en las temporadas 1986-87, 1987-88 y 1988-89. Vamos a contar a todos los jugadores que pasaron por el Castilla durante esos tres años.

Temporada 1986-87

Adolfo Aldana: Jugó en Primera con Real Madrid, Deportivo de la Coruña y Español.
Santiago Aragón: Jugó en Primera con Real Madrid, Español, Logroñés Valladolid y Zaragoza.
Leonardo Azcona: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y tuvo presencia en Primera con el Burgos.
José Luis Pérez Caminero: Jugó en Primera con el Valladolid y el Atlético de Madrid. 
Juan Garrido Canales: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con Logroñés y Deportivo de la Coruña.
César Gómez: Jugó en Primera con el Valladolid y el Tenerife y en el Calcio con la Roma.
Javier Sánchez Clemente: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con el Mallorca.
Ángel Férez Jugó en Primera con el Rayo Vallecano.
José Aurelio Gay: Jugó en Primera con Español, Zaragoza y Oviedo.
Eugenio Martínez 'Geni': Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid.
Guillermo Alcázar: Jugó en Primera con el Mallorca.
José María López: Jugó en Primera con el Logroñés, Mérida y Rayo Vallecano.
Antonio León: Jugó en Primera con Real Madrid y Betis.
Julen Lopetegui: Jugó en Primera con Real Madrid, Logroñés, Barcelona y Rayo Vallecano.
Sebastián Losada: Jugó en Primera con Español, Real Madrid, Atlético de Madrid, Sevilla y Celta de Vigo.
Julio Llorente: Jugó en Primera con el Mallorca, Real Madrid y Tenerife.
Juan Carlos Mandía: Jugó en Primera con Real Madrid, Español, Celta de Vigo y Logroñés.
Juanjo Maqueda: Jugó en Primera con Real Madrid, Logroñés, Valencia y Albacete.
Juan José Jiménez Martos: Jugó con el Real Madrid en Copa de la Liga y tuvo presencia en Primera con el Logroñés, aunque no pudo debutar por lesión.
Pepe Mel: Tuvo presencia en Primera con el Osasuna y jugó con el Betis.
Francisco R. Solorzano 'Pachi': Jugó en Primera con el Valladolid.
José García 'Pinki': Jugó en Primera con el Sabadell.
Flemming Povlsen: Jugó en la máxima categoría con el Colonia, PSV Eindhoven y Borussia Dortmund.
Jesús Rosagro: Jugó en Primera con el Logroñés.
José María Salmerón: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con el Tenerife.
José Antonio Valdenebro: Jugó en Primera con el Sabadell.
Eduardo Vílchez: Jugó en Primera con Logroñés, Valladolid y Español. 

Temporada 1987-88

Francisco José Antón: Jugó en Primera con Hércules y Logroñés.
Manuel Arranz: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con el Castellón.
Carlos David Cano: Fue tercer portero del Real Madrid y jugó en Primera con Celta de Vigo y Oviedo.
Miguel Ángel Hurtado: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con el Logroñés.
Juan Carlos López Martín: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con Badajoz y Getafe.
Javier González Mediavilla: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con Racing de Santander.
José Helios Ruiz Villar: No jugó en Primera. Jugó en Segunda B con Cartagena y Numancia.
Santiago Redondo 'Santi': No jugó en Primera, aunque llegó a ir convocado en Liga con el Real Madrid. Jugó en Segunda con Rayo Vallecano y Murcia.

Temporada 1988-89

José Antonio Casielles: No jugó en Primera. Jugó en Segunda B con Cartagena, Estepona y Valdepeñas.
Felipe Herrero: Jugó en Primera con el Logroñés.
Pedro Fernández Cuesta: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con Mérida, Castellón y Villarreal.
Raimundo Salas: Portero. No llegó a debutar, pero tuvo presencia en Primera con el Albacete.
Carlos Sastre: Jugó en Primera con el Compostela.
José Ignacio Soler: Jugó en Primera con Atlético de Madrid y Extremadura.

En total, entre 1986 y 1989 pasaron 41 futbolistas por el Castilla. De esos 41 jugadores 32 llegaron a debutar en Primera División, lo que quiere decir que sólo 9 futbolistas no debutaron en la máxima categoría. 

Sin embargo, hay que precisar que de esos 9 jugadores 2 sí que tuvieron presencia en la máxima categoría, el guardameta Raimundo Salas, con el Albacete, y Juan José Jiménez Martos. Martos debutó oficialmente con el Real Madrid en Copa de la Liga y formó parte de la plantilla en la temporada 1986-87. Una grave lesión le impidió jugar en Primera con el Logroñés, equipo al que había sido cedido en Primera División en la temporada 1987-88.

Resulta espectacular el balance de la temporada 1986-87. Ese año pasaron 27 futbolistas por el Castilla y casi todos, salvo el citado Martos, debutaron en Primera División. 26 futbolistas de 27. Algunos lo hicieron con motivo de la huelga de la segunda jornada de la Liga 1984-85, pero a efectos estadísticos aquello fue un debut oficial con el primer equipo.

La cantera del Real Madrid siguió rindiendo a un gran nivel durante años sucesivos, de igual forma que ya lo había hecho con anterioridad. Una enorme cantidad de futbolistas han llegado a ser profesionales en equipos de Primera y Segunda División tras haber pasado y haberse formado por las categorías inferiores de nuestro Club. Durante los últimos días, sin embargo, he querido centrarme en el periodo del segundo lustro de los años ochenta para recordar a la Quinta del Sabio y a todos los chicos que se formaron junto a ellos. A los canteranos de hace treinta años. Sirvan estas entradas en 'Historias del Real Madrid' a modo de recuerdo y homenaje.

miércoles, 10 de octubre de 2018

FLEMMING POVLSEN

Campeón de la Eurocopa de 1992, compartió vestuario con la Quinta del Sabio en el Castilla

No fue muy habitual ver a futbolistas extranjeros jugando en el Castilla durante la década de los ochenta. Pero los hubo, los hubo... Flemming Povlsen fue uno de ellos. El danés jugó en el filial del Real Madrid en la temporada 1986-87 coincidiendo con varios de los integrantes de la Quinta del Sabio. Sólo estuvo un año con nosotros, pero su curiosa procedencia (era el segundo danés que pasaba por el Real Madrid tras Jensen) hicieron que perdurara en la memoria de muchos aficionados. Cuando en 1992 ganó la Eurocopa de Suecia con su Selección, Dinamarca, muchos recordaban que uno de los jugadores de aquel equipo había pasado por el Castilla.

Flemming Søgaard Povlsen nació en Brabrand, Dinamarca, el 3 de diciembre de 1966. Su primer equipo fue el AGF Aarhus, conjunto del que procedía cuando aterrizó en Madrid en el verano de 1986 y en el que había jugado dos temporadas. El futbolista danés contaba con 19 años a su llegada a España.

"Povlsen, aire danés  para el Castilla", titulaba la revista oficial del Real Madrid en una entrevista de presentación que le realizó al nuevo jugador del Castilla. "A sus 19 años está considerado como la gran promesa de Dinamarca", escribía M. Suárez para la publicación madridista. Povlsen sabía lo que le esperaba en el filial, tal y como se desprendía de sus palabras. "He venido para aprender, para adaptarme a una forma de jugar que sólo he visto por televisión y que pese a ser muy diferente al de mi país, me agrada. Estoy en una edad que lógicamente debe evolucionar, ir a más, y este Club, que tiene gente con gran calidad tanto en el Real Madrid como en el Castilla es el lugar más idóneo", contaba el jugador, que también tenía palabras para un ex del Real Madrid, Henning Jensen. "Precisamente fue él quien me habló de las excelencias de este Club. Me ha dicho maravillas y esto es muy agradable para mí, ya que es una persona muy querida en toda Dinamarca y que sabe mucho del mundo del fútbol", relataba Povlsen. 

Pese al poco tiempo que llevaba en el equipo, en aquella entrevista con el boletín del Club el delantero hablaba en los siguientes términos del Castilla. "Somos un equipo con una edad media muy joven, la diferencia de edad entre unos y otros es muy corta. Esto hace que todos tengamos casi las mismas formas de pensar, con lo que la convivencia es fenomenal. Futbolísticamente, según me han comentado, ha sufrido importantes variaciones con respecto a la temporada pasada, pero ello es debido creo a que al ser un filial la misión es la de preparar jugadores para el Real Madrid. En los primeros días he notado que mis compañeros tienen una buena técnica, incluso muy superior a jugadores de la primera división danesa. Estamos todos muy ilusionados con la temporada y nuestro deseo es hacerlo lo mejor posible para agradar a los seguidores", explicaba con detalle Povlsen.

Con su 1,82 de estatura tenía una presencia física notable. Jugaba de delantero, aunque en el Castilla actuó en ataque pero más bien por banda. Para hacernos una idea, se movía más o menos como lo hacía Jorge Valdano junto a Butragueño y Hugo Sánchez. En cierto modo Povlsen llegaba como apuesta de futuro pensando precisamente en la sustitución de Jorge Valdano que aquel mismo año estaba ya próximo a cumplir los 31. Por lo visto era un tipo sencillo y buena gente. Llegó incluso hablando castellano y aprendió a desenvolverse rápido en el idioma, lo cual facilitó mucho su integración en el grupo. Parecía tener la cabeza bien amueblada y se preocupaba por sus estudios. En el campo destacó por su velocidad y no eludía el contacto físico. De hecho, le sacaban amarillas... ¡Y acabó expulsado en un partido jugado en La Rioja frente al Logroñés!

El danés incluso llegó a jugar un partido amistoso con el Real Madrid. Acudió con el primer equipo a una pequeña gira de concentración de cuatro días en la Costa del Sol y de esa forma pudo debutar, aunque no fuese de forma oficial. Fue el jueves 15 de enero de 1987 en un partido que el Real Madrid disputó frente al Atlético Marbella. El equipo de Leo Beenhakker formó aquel día con Ochotorena, Julio Llorente, Camacho, Salguero, Solana, Gordillo, Butragueño, Míchel, Hugo Sánchez, Martín Vázquez y Povlsen. El danés, además, disputó los noventa minutos. Durante el segundo tiempo fueron entrando Agustín, Chendo, Gallego, Juanito, Valdano, Pardeza, Martos y Mino. Pero Povlsen jugó todo el partido... Debió de ser además uno de los destacados puesto que le hicieron un penalti y además marcó un gol. Ganó el Real Madrid 0-4 con los tantos de Hugo Sánchez, Povlsen, Pardeza y Juanito.

Es evidente que el futbolista quería jugar en el primer equipo blanco. Sin embargo lo iba a tener muy difícil empezando por la propia limitación que existía en el fútbol español para jugar con extranjeros. Sólo podía haber dos por equipo. En el Real Madrid de aquellos momentos el mexicano Hugo Sánchez era una figura indiscutible. En la temporada 1986-87 el otro extranjero era el argentino Jorge Valdano. Cuando en marzo de 1987 su ficha quedó libre al causar baja por la hepatitis que padeció, Povlsen no pudo dar el salto al Real Madrid. El Club fichó al yugoslavo Milan Janković. La llegada de Janković, que se quedaría en la temporada 1987-88, elevaba a tres el número de foráneos en el Madrid, aunque sólo podían jugar dos. Pero el mensaje era claro, si Povlsen seguía en Madrid sería para jugar con el Castilla.

El danés concluyó la temporada con unos números muy buenos. Fue el futbolista que más partidos jugó y el que más minutos acumuló de toda la plantilla. Contó con la confianza de los dos técnicos que le dirigieron, Juan Santisteban primero y Mariano García Remón después. En total fueron 40 partidos en los que marcó 9 goles, siendo el segundo máximo realizador del Castilla aquel año sólo por detrás de Sebastián Losada, que marcó 13. Disputó su último partido con la camiseta blanca el domingo 21 de junio de 1987 en un Barcelona Atlético-Castilla disputado en el Mini-Estadi. Ganaron los madridistas 2-3 y dos de los goles merengues, incluyendo el tercero que daba el triunfo, fueron obra de Flemming Povlsen

Una vez acabada la temporada y en vistas de que no tenía muy claro su futuro en el Madrid el danés decidió marcharse. Por lo visto lo hizo sin dar muchas explicaciones, tal y como se desprende de las informaciones de la época. Cuando la revista oficial del Real Madrid en su número 445 informó sobre la composición del Castilla de cara a la temporada 1987-88 mencionó la marcha de Povlsen de la siguiente manera. Copio textualmente: "El caso más espinoso fue el del danés Flemming Segaard Povlsen, el cual después de la hepatitis de Jorge Valdano se llevó una pequeña decepción al no ascender al primer equipo. Incluso llegó a manifestar que de no acabar jugando en el primer equipo sería sinónimo de no contar con él y entonces se iría del Madrid. De forma extraña y sin dar mayores explicaciones, por la prensa diaria nos enteramos de que en una operación relámpago Povlsen había fichado por el Colonia alemán. Desde ese momento el jugador danés se desprendió de la disciplina del equipo merengue", contaba el boletín oficial del Club correspondiente al mes de septiembre de 1987.

Efectivamente, tras abandonar la disciplina del Real Madrid se marchó al fútbol alemán para jugar dos temporadas en el Colonia, 1987-88 y 1988-89. En la temporada 1989-90 jugó en el PSV Eindhoven y con el equipo neerlandés se proclamó Campeón de Copa. En 1990 regresó al fútbol germano al fichar por el Borussia Dortmund. Allí ganaría la Bundesliga de la temporada 1994-95 y sería subcampeón en la 1991-92. En la temporada 1992-93 fue subcampeón de la Copa de la UEFA tras perder en la final a doble partido con la Juventus. Su etapa como jugador de élite concluyó de forma prematura en 1995 debido al estado de sus rodillas tras varias lesiones de gravedad. Colgaría las botas en las filas del modesto Brabrand IF danés, club de su localidad natal.

El mayor logro de la carrera de Flemming Povlsen, sin embargo, llegó con el equipo nacional de Dinamarca. El jugador, que ya había debutado con la Selección Absoluta de su país cuando llegó a Madrid, fue preseleccionado de cara al Mundial de México aunque finalmente no acudió a la cita de 1986. Durante los siguientes años, eso sí, se convirtió en uno de los habituales del combinado danés, con el que llegó a disputar 11 partidos con el equipo juvenil, 9 con el Sub-21 y 62 con el absoluto, marcando 21 goles. Povlsen estuvo presente en la Eurocopa de 1988... Y en la de 1992. Una Eurocopa a la que los nórdicos llegaron de rebote y a última hora. Dinamarca había quedado segunda en su grupo de la fase de clasificación por detrás de Yugoslavia. Sin embargo, la guerra que sacudía entonces la región de los Balcanes originó sanciones internacionales de todo tipo. La UEFA terminó decidiendo expulsar a los yugoslavos del torneo y Dinamarca se enteró unos días antes de arrancar la competición de su presencia en Suecia 1992. Y, sorpresas del fútbol, resultó que Dinamarca ganó aquella Eurocopa. Se impuso 2-0 a Alemania en la gran Final y Povlsen fue uno de los titulares. Así fue como Flemming Povlsen, el jugador danés que había pasado por el Castilla, se convirtió en Campeón de Europa.

viernes, 5 de octubre de 2018

ENTREVISTA A EDUARDO VÍLCHEZ

Ex futbolista profesional y canterano del Real Madrid, jugó en el Castilla durante los años ochenta y entrenó con el primer equipo

"LOS AÑOS EN MADRID NO LOS CAMBIO POR NADA. ES CUANDO MEJOR ME HE SENTIDO COMO FUTBOLISTA"

Eduardo Vílchez Ortiz (Sabadell, 22-09-1967) pasó seis años en las categorías inferiores del Real Madrid y disputó varios partidos amistosos con el primer equipo, con el que entrenó durante la pretemporada del verano 1987 a las órdenes de Leo Beenhakker y durante la gira americana que realizó el Real Madrid en mayo de 1990 con John Toshack. Su estancia en la casa blanca le dejó mil Historias y anécdotas de todo tipo compartidas con una extraordinaria camada de jugadores que demostraron que la cantera blanca era un auténtico vivero de grandes futbolistas. "Aunque no nos quedásemos ahí es verdad que luego llenábamos los demás equipos", rememora el ex centrocampista, que jugó en Primera División con el Logroñés, Valladolid y Español.

A Vílchez no le gusta mucho recordar y echar la vista atrás. Admite que se vuelve un poco melancólico cuando lo hace. Por ese motivo tengo que agradecerle de corazón que terminara compartiendo conmigo tantos recuerdos y que hiciese frente a la nostalgia para hablar de su época en la antigua Ciudad Deportiva. Recuerda con muchísimo cariño el tiempo que pasó en las divisiones inferiores del Real Madrid.

Historias del Real Madrid: Remontémonos a tu infancia para empezar... ¿Cuáles son los primeros recuerdos que te vienen a la cabeza sobre el fútbol?

Eduardo Vílchez: Lo primero que me viene a la cabeza sobre el fútbol, ¿sabes lo que es? Mira, mi padre es muy del Madrid y cuando yo era muy jovencito se hizo acomodador del estadio Nova Creu Alta de Sabadell sólo para ver al Madrid de los 'ye-yé'. Aquel día vi a Amancio jugar y me quedé loco. Y es mi primer gran recuerdo sobre el fútbol. Luego empecé a jugar muy pronto con equipos del barrio. Con cuatro o cinco añitos ya jugaba. Después, cuando crecí un poco, de benjamín o alevín, me fui al Mercantil, que es un equipo muy importante de Sabadell que sólo tiene fútbol base, no tiene equipos superiores. Es como una academia y es un sitio de donde siempre han salido muy buenos futbolistas. A partir de ahí todo me fue muy bien y a los dieciséis años me fichó el Real Madrid.

 HLRM: Te pensaba preguntar de qué equipo eras de pequeño. Pero, por lo que me cuentas, lo intuyo...

EV: ¿Te acuerdas de las frases que salían en el Marca, en la parte de atrás? Pues hay una mía muy buena que decía: "Si de pequeño llego a fichar por el Barça mi padre me hubiese echado de casa". (Risas) ¡Al día siguiente en la fábrica a mi padre le querían matar al pobre! Desde pequeño me quedaba con mi padre a escuchar los partidos del Real Madrid. Mi padre se tenía que levantar a las cinco de la mañana, pero nos quedábamos escuchando en el transistor los partidos de las noches del Derbi County, del Oporto... Mi madre le decía a mi padre que se marchara a dormir... ¡Y mi padre y yo saltando en la cama gritando los goles! Me acuerdo mucho del partido del Oporto, que marcó Goyo Benito en un córner al final del partido. ¡Fue un estallido de los dos en la cama, porque teníamos que ganar 1-0! Cuando ya fui a Madrid era un poco reticente a ir al estadio, pero después ya fui yendo y el día del Anderlecht fue impresionante. ¡6-1! Estaba con Juanma Coballes, un chico gallego que en aquellos momentos era un jugadorazo. Los dos veníamos de las selecciones territoriales. Nos había firmado el Madrid viéndonos en las selecciones territoriales, a él en la gallega y a mí en la catalana. Pues atento, el día del Anderlecht fuimos andando desde el Estadio a la residencia del Club que estaba en la Plaza Matute, al lado de la Plaza Santa Ana. Por la Puerta del Sol yendo hacia Atocha. ¡Fíjate si estábamos contentos que fuimos andando desde el Estadio saltando con la gente!

HDRM: ¡Está claro que eras madridista!

EV: Es que es algo de familia. Ahí no hay ninguna duda. Es algo de cuna.

HDRM: Sí, he leído mucho sobre la influencia que tuvo tu padre a la hora de que ficharas por el Real Madrid...

EV: Sí, sí. Nosotros hemos sido siempre del Madrid. Y mira, hemos tenido suerte, porque somos dos hermanos y tenemos tres cuñados y los tres son del Madrid. Aquí en Cataluña hay muchos madridistas. Te voy a decir una cosa, en mi época del colegio, en todas las clases había más madridistas que barcelonistas. ¡No te puedes ni imaginar la cantidad de peñas que hay! Cuando fui a jugar al Español no sabes la de peñas del Madrid que me llamaban para ver partidos de competiciones europeas. ¡Era increíble! El año pasado me llamaron de una peña madridista de El Morell y estuve con ellos varios días. Me hicieron socio de honor, tengo el carnet, pusieron fotos mías por todos los lados...

HDRM: ¿En qué temporada llegas a las categorías inferiores del Real Madrid?

EV: Llego en la temporada 1983-84. En el Juvenil B. Me pusieron con los de mi edad, los de 1967. Me encuentro con una gente encantadora, extraordinaria. Coballes, Cascudo, López Martín... Tuve mucha suerte porque en ese equipo estaba de entrenador Sebastián Fleitas, jugador paraguayo del Real Madrid, yerno de Fernando Rey. Era muy amigo de Toni Grande. Al llegar allí Fleitas me acogió, se quedaba conmigo a chutar, me enseñaba la 'folha seca'... Yo le pegaba bien al balón, pero cuando vi a Fleitas me quedé... ¿Pero esto qué es? Buahhh, impresionante... Con quien mejor jugué fue con Fleitas y con Grande. El año siguiente con Alonso, en el Castilla Juvenil A, que fue cuando debuté con el Castilla por el tema de la huelga, creo que fue mi año más irregular. Pero al siguiente verano, que me coge Grande... El primer día que llego me dice Toni Grande que Fleitas le había dicho que yo era un fenómeno. Ese año la rompí. Tal y como jugaba al fútbol por esa época, Grande me dio una confianza impresionante. Él fue el que a mí me dijo "tú puedes, tú puedes, tú puedes". Toni Grande fue el que me pegó el empujón y para mí fue un fenómeno. Primero Fleitas y luego Grande.

HDRM: Estamos hablando ya de la temporada 1985-86 con el Juvenil A. Es con Toni Grande cuando coincidís una serie de jugadores que son los que os catalogan como la 'Quinta del Sabio'...

EV: Pero es que lo de la 'Quinta del Sabio' fue al año siguiente, en la 1986-87. En el primero con Grande, 1985-86, todavía no estaba la Liga nacional de juveniles. Se jugaban varias Ligas territoriales... Pero al año siguiente, 1986-87, hicieron una de juveniles que fue la primera vez que se llamó División de Honor de Juveniles y en la que dejaban entrar en los equipos a cuatro Sub-19. Ese año estuve entre el Castilla y el Juvenil, igual que Santi Aragón, Caminero... 

HDRM: Que sois los jugadores que aparecéis en el famoso reportaje de 'Historia viva del Real Madrid' que publica ABC. Y ahí ya hablan de la Quinta del Sabio...

EV: Mira, todo viene de un partido que jugamos en el Miniestadi. Ganamos 0-4. Fue el año de la División de Honor. Juntaron todas las ligas para hacer una superior en la que estaban el Español, Barcelona, Athletic Club de Bilbao, Real Sociedad, Real Madrid, Cádiz, Betis, Sevilla... Como si fuese Primera División pero en juveniles. Y aquella primera Liga la ganó el Real Madrid. La ganamos con un montón de jugadores que eran de primer año y cuatro Sub-19. Aquel año Vallejo metió un montón de goles. Toledano, Maqueda, Cañizares... Había un montón de gente acojonante. El día del 0-4 al descanso íbamos 0-0. El entrenador de ellos era Charly Resach, que había sido entrenador mío en la selección catalana infantil y me conocía. La segunda parte la jugamos fenomenal. En el descanso me dijo Don Luis Molowny, que en paz descanse: "Chavalín, creo que ahora te quitan a tu marcador, pero no se equivoque usted y juegue para el equipo". Es que yo, cuando me cabreaba mucho, hacía jugadas individuales... Ganamos 0-4 y entonces una chica de El Mundo Deportivo escribió lo de la Quinta del Sabio. Estábamos Cañizares, Caminero, Maqueda, Aragón y yo. Éramos cinco o seis y éramos todos de la misma edad. Luego el ABC enlaza un poco el tema con lo de la Quinta del Sabio y mete a más gente del Castilla como Mandía, y a César Gómez, que había estado con nosotros en juveniles y también estaba en el Castilla.

HDRM: Sí. En ese reportaje de ABC también se refieren a vosotros como la "Quinta del Sabio"...

EV: Por cierto, no me gusta nada el nombre de lo de la "Quinta del Sabio". Era un nombre que no venía a cuento.

HDRM: Pero... ¿De dónde venía lo de "El Sabio"?

EV: ¡No tengo ni idea! Y no me gusta nada. No me gusta nada... Cuando eres jugador y tu público te llama algo... Pues bueno. Es tu público. Pero es que esto se lo inventó una chica que no me conocía de nada, que no conocía a los jugadores. Mira, a mí esto del nombre... No me hizo bien. ¿Qué sabio ni qué sabio? ¿Qué sabio?

HDRM: ¡Entonces no viene de ningún lado!

EV: No, no, no hay explicación. Se lo inventaron ese día del 0-4. "Ha nacido una nueva quinta, la llaman la quinta de El Sabio". ¡Se lo habían inventado en ese momento! A mí no me hizo bien... Yo tenía un carácter muy abierto y extrovertido con la gente. A lo mejor uno iba en plan bien y luego lo tomaban a mal lo que decía...

HDRM: ¿Cuándo haces el Servicio Militar?

EV: Ese año. El último año de Sub-19 en el Castilla y en el Juvenil lo juego haciendo la 'mili' voluntario. Me dijeron si quería ir fuera. La gente me decía que me podía venir bien... Pero yo me quería quedar en Madrid. Entonces me dijeron que fuera voluntario y la instrucción la hice en Cuatro Vientos, en el Ejército del Aire. Luego me mandaron para el MACOM, que estaba al lado del campo del Atlético de Madrid. Ahí, muy bien, porque me busqué la vida como pude y en cuanto me encontré con uno que mandaba le dije: "Oiga, si usted quiere ver los partidos de la Copa de Europa del Madrid me tiene que ayudar, que yo cada día entreno...". Fui a las oficinas del Club y le dije a Don Miguel Malbo que ya lo tenía arreglado. Malbo era el jefe del fútbol base, una pasada de hombre. "A ver, ¿qué nos va a costar?", me preguntó. "Las entradas de la Copa de Europa". Y me dice: ¿Sólo? ¿Sólo las entradas de la Copa de Europa? ¡Dile que sí! ¡Pero dile que sí ya! ¡Dile que sí ya! Él se pensaba que alguno querría un abono o ser socio... Y en la Copa de Europa se jugaban muchos menos partidos. Entonces después ya le pude decir a Don Miguel que ya estaba todo arreglado y que podría seguir acudiendo a entrenar. Hacía la instrucción y me dejaban salir a partir de las dos de la tarde. Entrenaba por las tardes con Vorgic, hacía físico y luego me ponían con un equipo, con el juvenil o con el Castilla si entrenaba aquella tarde allí.

HDRM: ¿La Quinta del Buitre era un ejemplo a seguir para los que estabais en la cantera? ¿Sus jugadores eran referentes para vosotros?

EV: ¡Totalmente! Totalmente. Miraba a El Buitre y a Pardeza continuamente. De la Quinta del Buitre yo me fijaba mucho en el Buitre porque era mi forma de jugar, por el último desmarque y tal... Luego me fui echando más para atrás de centrocampista. Pero al principio yo siempre jugaba en punta. Era el goleador del equipo. En el Madrid siempre jugué arriba. Pero el que más me gustaba era Martín Vázquez. A mí Rafa me parecía tremendo... Tremendo. Tremendo, macho. Era tremendo...

HDRM: En cierto modo eran jugadores que os cerraban el paso al primer equipo. ¿Eso creaba algún tipo de rechazo o envidia?

EV: ¡Qué va, qué va! Para nada. Si no era cerrar...

HDRM: César Gómez me decía lo mismo...

EV: No, no. Es que no era cerrar. Es que era algo natural. Es que a ellos les salía el fútbol natural. Era tremendo cómo jugaban. Porque eran muy buenos. Era todo natural, ahí no había ni rencillas ni nada. ¡En absoluto! Allí lo único que había era naturalidad. Veías cómo remataba Hugo, cómo las ponía Gallego, Rafa, Míchel... O Sanchís, que era un jabato y un fenómeno. ¿Entiendes? El Madrid ha tenido siempre los mejores jugadores. Y esa gente jugó de una forma muy natural. ¡Eso era un placer verlos jugar!

HDRM: ¿Qué otros jugadores admirabas de aquel Real Madrid?

EV: Me gustaba mucho Juanito. Tuve la suerte de vivir en su casa en Plaza Castilla, donde tenía un apartamento pequeño. Cuando Aragón llegó allí, como es de Málaga, le trató muy bien. Estuve unos meses viviendo con Santi en la casa de Juanito y tuvimos una buena relación con él. Juanito ya era ídolo total. Luego, cuando iba a ver los partidos importantes me encantaba cómo jugaba Ricardo Gallego. Para mucha gente ha pasado desapercibido ese jugador, pero a mí me parecía un centrocampista... Buahhh. Tuve mucha suerte cuando hice la pretemporada con ellos porque Gallego se portó conmigo de forma impresionante. Me llevé muy bien con él y era un grandísimo jugador. 

HDRM: Háblame de esa pretemporada 1987-88 que tú la haces con el primer equipo. Supongo que tuvo que ser la leche entrenar con ellos, ¿no?

EV: ¡Imagínate! Lo que pasa es que estando en el Juvenil A... A ver, es feo que te lo diga yo, pero es que jugué muy bien con el Juvenil A, con Toni Grande. Entonces ya iba a entrenar con ellos muchas veces, en los partidos de los jueves... Siendo como fue una sorpresa súper agradable, algo que lo veía como la bomba, también era como algo natural. En la temporada 1986-87 yo jugaba partidos con el Castilla pero sobre todo también con el Juvenil A estando entre los cuatro Sub-19. Me parecía una cosa impresionante, pero estando en el Real Madrid me podía pasar lo que luego le pasó a Aragón o a Aldana, porque jugábamos bastante bien.

HDRM: ¿Cómo os recibían a los jóvenes de la cantera?

EV: Muy bien. Y la gente era encantadora, la gente mayor como Camacho o Santillana, impresionantes. Me acuerdo de convivir con ellos en los días libres, que íbamos a cenar o algún sitio y te decían: "No, tú no cobras, no pagas". Santillana me levantaba para que le centrase balones. Era impresionante... Me tocaba a la puerta y me decía: "Edu, te espero en media hora en el campo de entrenamiento". A mí me encantaba lo de ponerle balones... Me acordaba de él y de Juanito, cómo le centraba Juanito para que rematara Santillana. Y me ponía ahí a centrarle balones... Y venga voleas, venga remates de cabeza... Aquello era un espectáculo, tío. Era un espectáculo...

HDRM: Me imagino que las anécdotas de aquella pretemporada serán muchísimas...

EV: ¡Sí, bufffff! Mira, el primer día de entreno en Venlo, en Holanda, había dos rondos. A uno le llamaban el "Grupo Empresas" y a otro "La NBA". Yo cojo y como había gente más joven, que acabábamos de llegar, como Julio, Paco Llorente y algunos más, me voy yendo para el grupo ese. Y del otro grupo, del de "La NBA", me llaman y me dicen: "No, no, no. Ven aquí tú, pajarito, ven, ven, que necesitamos a gente para ponerse en el medio". (Risas) Y cada vez que había una que era un poco dudosita me decían: "Niño. Para dentro". (Risas) Me tocó allí con Camacho, con Santillana, con Gallego... ¡Era un grupo aquel que no veas! Y no veas el rondo cómo era... Y antes de los entrenos siempre me decían: "No, no. Tú para aquí. Vente para aquí, majete, que necesitamos a gente para que se ponga en el medio". Y estaba todo el rato en el medio. ¡Todo el rato en el medio! No había forma de descansar. (Risas) Te tenían todo el rato en el medio. Primero porque yo era peor que ellos y las perdía. Y segundo porque si había alguna duda me decían: "Tú, para dentro". Muy bueno era aquello...

HDRM: Aquel equipo estaba plagado de estrellas y de ídolos del madridismo. ¿Erais realmente conscientes los canteranos de lo difícil que resultaba poder jugar ahí?

EV: En esa pretemporada que hice con el primer equipo en Holanda luego fuimos a jugar partidos amistosos a Italia. En una cena Miguel Pardeza me dijo que quería hablar conmigo. Al final de la cena, cuando ya se habían ido todos, me dijo: "Oye Edu, hay que irse de aquí". Yo le decía que cómo nos íbamos a ir. Tenía 19 años y me acababan de regalar un reloj. ¿Te acuerdas que llevábamos Parmalat? Pues en Parma jugamos un partido amistoso con el Parma, que lo llevaba Arrigo Sacchi. Esa noche firmó Berlusconi a Sacchi. Me acababan de regalar un reloj y estaba en el Madrid... Pero Miguel me decía que no íbamos a jugar ni un partido porque una cosa era luchar contra hombres, "pero otra cosa luchar contra mitos". Y esos jugadores eran mitos vivientes. ¡Y tenía razón! Yo en aquel momento no lo veía. Pero tenía razón... En aquella época yo jugaba de punta. ¿Qué iban a quitar, al Buitre o a Hugo para ponerme a mí? Era muy difícil, muy difícil... Pero la gente se cree que es porque no me cuidé o porque... Pues no. Yo hasta los 21 años no salí de la residencia del Real Madrid. No podía salir, a las nueve y media de la noche teníamos que estar en la residencia porque si no al día siguiente, Don Miguel Malbo tú no sabes la que te liaba... La gente no se cree el desfile de futbolistas impresionantes que había en mi época. Yo le digo a la gente que no podía jugar allí, pero no se lo creen. En 1985 llegaron Gordillo, Hugo Sánchez y Maceda. Pero es que además estaban Míchel, Butragueño, Pardeza, que era un fenómeno... Pardeza era un monstruo impresionante. Y llegaron los otros monstruos y no le dejaron sitio... 

HDRM: En la temporada 1987-88 tienes a Vicente Del Bosque de entrenador en el Castilla.

EV: Con Vicente estuve dos años, en la temporada 1987-88 y en la 1988-89. Y el año anterior, en la 1986-87, le tuve de segundo con Santisteban y después con García Remón. Con Vicente, muy bien. Él en cuanto a fútbol era un hombre de pocas palabras, era el típico hombre de fútbol de antes en el Real Madrid. Hablaba claro y te decía las cosas de una vez y ya está. Pero muy bien. A mí me trató fenomenal. Fenomenal.

HDRM: Y además en el primer equipo te tenían en cuenta...

EV: En aquella época al que yo le gustaba mucho era a Leo Beenhakker, porque nada más aterrizar Beenhakker en el Madrid, tras firmar, el primer partido que ve es un Real Madrid Sevilla de juveniles en la Ciudad Deportiva. Ganábamos 3-0 en el descanso y había metido los tres goles, uno de falta, otro desde el medio campo, me parece, y otro con el exterior. Él, en una conversación que tuvo conmigo en Venlo, en Holanda, me dijo que en el Castilla tenía que apretar y que él también estaba apretando para que me pusieran porque gustaban otros jugadores más que yo. Sé que a Santisteban le gustaba mucho. Vicente me ponía aunque muchas veces, sobre el minuto 50 o 60, me cambiaba. Seguramente porque yo jugaba mal. Pero eso son cuestión de gustos de los entrenadores y ahí no entro. 

HDRM: Seguiste en la temporada 1988-89...

EV: En aquel segundo año en el Castilla  me quería ya algún equipo como el Betis... En esa temporada me quedo otra vez en el Castilla... Y creo que ahí no tenía que haberme quedado, me parece que me tenía que haber ido. Pero me quedé en el Castilla... Habíamos hecho una buena Copa del Rey el año anterior, habíamos eliminado al Athletic, Mallorca, habíamos jugado partidos muy buenos. Había buen rollo. Pero luego se fueron algunos jugadores bastante importantes e hicimos una Liga un poco... El año anterior, el primer año de Vicente, quedamos terceros. Una locura de juego y todo. Fue la explosión de Aldana. Lo pasé muy bien ese año y me quedé. Pero creo que en la 1988-89 tenía que haber salido.

HDRM: ¿Hay un momento en el que os dais cuenta en la cantera de que ya no vais a poder tener sitio en el primer equipo? ¿Lo vais asumiendo?

EV: Sí, sí, sí. Yo ese verano de 1988 me doy cuenta de que ya no tengo nada que hacer. Ya no tengo nada que hacer. Había perdido físico también, había perdido confianza, ya no era un jugador tan explosivo, tan de regate y tiro. Me había venido un poco más atrás y había perdido mucha confianza. Yo ahí ya me di cuenta... Luego volví a coger confianza dos o tres años después en Valladolid con Pacho Maturana de entrenador. Ahí sí que vuelvo a coger confianza y jugué un montón de partidos. Llegué a mitad de septiembre pero entre Liga y Copa jugué muchos partidos.

HDRM: Antes de eso, en la temporada 1989-90 sales de Madrid a Logroño.

EV: Sí. Al año siguiente ya me mandan cedido. Me fui cedido el primer año al Logroñés porque el Madrid fichó a Ruggeri y del Castilla fuimos cinco para allá. En aquel momento tuve muy mala suerte en el Logroñés porque resultó que cuando llegué estaban Quique Setién y Manu Sarabia en mi posición. Eran monstruos también, veteranos. ¿Me quiero excusar? No. Es que eran muy buenos jugadores. ¿Y a quién iban a poner, al chico joven que estaba cedido o al que tenía contrato, era mayor y tenía experiencia? Si lo veo normal, lo veo normal...

HDRM: Después de la cesión al Logroñés vuelves al Real Madrid para jugar la gira americana de 1990 con el primer equipo.

EV: Exacto. Eso fue una pasada también. Lo que pasa es que me vino muy mal la altura. Nos vino muy mal a Gordillo y a mí, porque yo soy de coger pulsaciones muy rápidas. Luego las bajaba súper rápido también. Era un jugador explosivo por eso. Y me tuvieron que poner oxígeno un día con Gordillo. Fue muy gracioso, muy gracioso... En el campo del Toluca, me parece que era. Aquello fue con John Toshack de entrenador, un fenómeno. Muy bien con él. ¡Era un cachondo mental! Se portó muy bien conmigo. Luego, cuando terminamos la gira fui a donde él y le comenté que yo ya no tenía nada que hacer, que estaba más claro que el agua. Le pedí que intentara, por favor, que el Madrid me vendiera porque ya no tenía nada que hacer. Él me dijo que si podía me ayudaba para que hubiese un traspaso. 

HDRM: Pero no hubo traspaso. Hubo una segunda cesión, esta vez al Valladolid de cara a la temporada 1990-91...

EV: Sí. Al año siguiente el Madrid me cedió al Valladolid. Y ahí acerté. Con Maturana jugué todos los partidos. El fútbol cambió mucho aquel año con el Mundial de Italia... Con quien más he aprendido del fútbol fue con Maturana. Ese hombre me enseñó a colocarme, a correr para defender y a correr para atacar... ¡Y me encontré otra vez con César Gómez!

HDRM: El traspaso no llegó hasta la temporada 1991-92, después del año cedido en Valladolid. Vas al Español, pero el Real Madrid te pone una cláusula. ¿No querían desprenderse de ti?

EV: El Madrid me vendió al Español con opción de recompra puesto que el Barcelona se metió por el medio. Estaba la posibilidad aquella al estar Charly Rexach en el Barcelona. Y el Madrid lo sabía. El último día, estaba de vacaciones en Menorca con mi mujer y me hicieron venir a Madrid. Mendoza me dijo que fuese al Español, que ganase un poco menos de dinero pero que así me tenían controlado y si lo hacía bien me volvían a traer al Madrid. Yo le decía que eso no pasaba nunca y que era muy difícil volver al Madrid... A los tres meses me rompí la rodilla. Y antes, cuando te rompías, no es como ahora. Ahora los médicos hacen locuras. Antes te metían el taladro y te quedabas ya medio cojo... El equipo empezó mal. Luego, menos mal, vino Clemente y nos salvó. A partir de ahí ya me fui a Palamós a Segunda División. Estuve mucho tiempo en Segunda División, jugué bien, me fui a Elche un año...

HDRM: Echando la vista atrás y recordando tu carrera deportiva... ¿Qué balance haces de tu paso por la cantera del Real Madrid?

EV: Eso es lo mejor que me queda. Es lo mejor que me queda porque además es cuando mejor me he sentido como futbolista. A mí lo que me enseñó el Madrid es que hay que salir a ganar cada partido. Sufrir con el compañero, ayudar al compañero y no hacerte de más. Los años en Madrid no los cambio por nada... 

HDRM: Los amigos que hicisteis allí me imagino que os llevabais muy bien y que todos esos recuerdos tienen que ser muy bonitos en lo personal.

EV: Recuerdo lo que me ayudó la gente. En la residencia estábamos todos los jugadores y nos lo pasábamos genial. Íbamos siempre juntos, había compañerismo a muerte. Y no había tantas tonturas como hay ahora. Yo no he tenido ningún problema en Madrid nunca. Había alguna broma de 'polaco' y tal. José María, del Castilla, siempre me llamaba 'polaco', pero era en plan bien. José María es un fenómeno como persona. Nunca tuve ningún problema, al contrario. Cuando llegué era increíble el ambiente con los padres. Los domingos eran el único día que nos dejaban comer fuera y era increíble, se peleaban para que los que estábamos en la residencia fuésemos a comer con ellos a sus casas. Era impresionante. He ido a comer con la familia de Cascudo, con la de López Martín, con la de César Gómez... Con la de todos. Era impresionante. 

HDRM: Sí, eso también me lo ha contado César Gómez.

EV: Nosotros jugábamos a las 12.00 en la antigua Ciudad Deportiva, en el campo aquel donde entrenaba el primer equipo, que había una pista de atletismo. Terminábamos los partidos sobre las dos de la tarde o las dos y media mientras te duchabas y salías. Y ya, directamente, nos cogía uno de los padres y nos llevaba a su casa a pasar el día. Un día, por ejemplo, tocaba Alcorcón, pues nada, con el Bolín a Alcorcón. O con López Martín, que vivían allí. Luego pasábamos la tarde con ellos y después nos bajaban en coche a la residencia. Era un espectáculo. Después, cuando ya fui siendo profesional, muy bien también. Es que Madrid y jugar en el Castilla fue la bomba...

HDRM: ¿Queda una espina clavada por no llegar al primer equipo?

EV: Al final siempre estuve donde tenía que estar. No podía estar en el primer equipo jugando porque era imposible. Incluso en el banquillo... ¡Si a veces estaban Rafa Martín Vázquez o Gordillo! ¿Cómo les iba a quitar el sitio? Pero bueno, estoy contento. Fueron diez partidos amistosos los que jugué con el Real Madrid, hice una pretemporada, luego también estuve en la gira americana en el verano de 1990 con Hugo Sánchez, Schuster, Toshack...

HDRM: ¿Mereció la pena la experiencia?

EV: Siempre les digo a mis hijos, aprovechad. Si os sale una oportunidad de estar en una de estas casas grandes, hay que ir. El 'no' siempre lo tienes tú. Y cuando a mí me dijeron que 'no', pues me tuve que ir a casa. Pero mientras estuve allí, genial. Lo que viví en Madrid... Es que además tuve suerte porque también estuve con el primer equipo. Vale que no debuté oficialmente, pero estuve ahí metido en la rueda. Entrené con ellos y eso fue la bomba. A mí me queda un recuerdo impresionante. Si te contara las vivencias que tuve con todos...