jueves, 14 de diciembre de 2017

EL SANTIAGO BERNABÉU CUMPLE 70 AÑOS

Se inauguró el 14 de diciembre de 1947 en un encuentro con el Os Belenenses

La gran casa de los madridistas está de celebración. El Estadio Santiago Bernabéu cumple 70 años. Tal día como hoy, 14 de diciembre, pero de hace ya siete décadas, abría sus puertas al público el gran reciento deportivo que ha albergado los encuentros del Real Madrid desde entonces y hasta nuestros días. Se disputó entonces un partido internacional de carácter amistoso que sirvió a modo de fiesta inaugural del gran coliseo blanco. El equipo portugués Os Belenenses fue nuestro primer rival en un duelo que concluyó con victoria por 3-1. Al cuarto de hora sería el delantero Sabino Barinaga el encargado de anotar el primer gol en el nuevo estadio al cabecear en plancha un medido centro de Pablo Vidal desde la banda izquierda. Poco después empataban los invitados lusos por mediación de Quaresma y, ya en el segundo tiempo, dos tantos de Chus Alonso le otorgaban la victoria al conjunto dirigido por Jacinto Quincoces. Dos semanas más tarde, el 28 de diciembre de 1947, se disputó el primer encuentro de carácter oficial, el choque correspondiente a la duodécima jornada del Campeonato Nacional de Liga. Se enfrentó el Madrid al Athletic Club de Bilbao, al que derrotó por 5-1.

El nuevo estadio fue el fruto de la visión de futuro de la que hizo gala Don Santiago Bernabéu. Él mismo, en persona y pico en mano, fue el encargado de poner la primera piedra del Nuevo Estadio Chamartín el 27 de octubre de 1944. En una época de muchas penurias, en plena postguerra, el Real Madrid comenzó a edificar un templo futbolístico en los descampados del viejo Chamartín. No fueron pocos los que dudaron de la cordura de un proyecto dirigido a crear un templo para más de 100.00o espectadores. Pero Bernabéu sabía lo que hacía. El anterior campo se había quedado pequeño ante la cada vez mayor afluencia de público que estaba empezando a generar el fútbol. Un espectáculo de masas como el del 'deporte rey' exigía un recinto acorde con lo que el público demandaba...

No fue el primer hogar del Real Madrid, que había empezado a jugar al fútbol en el Hipódromo de la Castellana allá por los comienzos de la sociedad. Anteriormente se había jugado en el Estadio de O'Donell entre 1912 y 1923, en el Velódromo de Ciudad Lineal entre 1923 y 1924 y en el Estadio de Chamartín entre 1924 y 1946. No obstante, el actual Estadio ha sido el recinto más famoso y más longevo con el que ha contado el Club y desde el año 1955 lleva el nombre de su impulsor, quien dirigió con extraordinario acierto los designios de la entidad entre 1943 y 1978, año de su muerte.

Desde aquel partido con el Os Belenenses hasta nuestros días han pasado muchas cosas en el Santiago Bernabéu. Se han registrado muchos éxitos, afortunadamente, y también algunos fracasos. Así es la vida y el deporte. El Real Madrid ha ganado Ligas, Copas, Copas de Europa y Supercopas... El Bernabéu ha albergado cuatro finales de la máxima competición continental de clubes, una de ellas, la de 1957, con el Real Madrid como uno de los finalistas y a la postre Campeón. Y 36 finales de Copa, incluyendo una inolvidable cita fratricida entre el primer equipo y su filial al término de la campaña 1979-80. Precisamente el Castilla también ha jugado partidos en el Bernabéu y su público ha podido ver cómo el filial se adjudicaba una Liga de Segunda División en la temporada 1983-84. En el Bernabéu se han jugado finales de la Copa de la UEFA y se han vivido eliminatorias históricas. También ha jugado partidos la Selección española. El Bernabéu ha albergado la Final de una Eurocopa, en 1964, y la de un Mundial, en el año 1982. Y no sólo se han jugado partidos de fútbol... El recinto ha servido como escenario de todo tipo de actos. En 1982 el Papa Juan Pablo II se dirigió a los jóvenes congregados en un abarrotado Bernabéu. En sus gradas, miles de personas han visto cantar a Frank Sinatra, Julio Iglesias o Bruce Springsteen entre otros muchos artistas y grupos.

Desde aquel gol de Barinaga hasta nuestros días se han marcado muchísimos otros. En el Santiago Bernabéu han jugado los mejores futbolistas del mundo, con nuestra camiseta o con la del rival. Por su césped han corrido Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona, Zidane y Cristiano Ronaldo. En el Bernabéu han protagonizado todo tipo de gestas muchos de los grandes ídolos del madridismo de los últimos setenta años. Por su banda izquierda volaron Gento, Gordillo y Roberto Carlos, marcaron goles Puskas, Amancio y Raúl... Por sus vestuarios han pasado padres e hijos como en el caso de los Sanchís. El Bernabéu ha vibrado con los remates de cabeza de Santillana, con las volteretas de Hugo Sánchez, con la entrega de Pirri, la garra de Stielike, el coraje de Camacho, las genialidades de Juanito, la magia de Butragueño, los centros de Míchel, los lanzamientos de falta de Figo, las paradas de Buyo, las incorporaciones de Fernando Hierro, los pases de Laudrup, las intervenciones de Casillas, los cambios de orientación de Schuster, el instinto depredador de Ronaldo Nazario, los goles postreros de Sergio Ramos, los taconazos de Guti, la agilidad de Kopa... El Bernabéu ha reconocido el silencioso trabajo de Chendo, la fortaleza de Santamaría, la profesionalidad de Marquitos, el saber estar de Manolín Bueno, la disciplina de Pachín, los reflejos de Miguel Ángel, la contundencia de Goyo Benito, la solidez de Zoco, la dirección de Fernando Redondo, la puntería de Van Nistelrooy, la calidad de Mijatovic, la potencia de Seedorf, la técnica de Beckham, la polivalencia de Breitner, la finura de Velázquez...

Pero, sobre todo, el Santiago Bernabéu ha sido un recinto que ha transmitido muchas emociones. Lo podrían corroborar los millones de espectadores que han poblado sus gradas a lo largo de estas siete décadas. Allí se ha vivido una pasión por el Real Madrid que se ha transmitido de generación en generación. Abuelos, hijos, nietos... El escenario en el que tantísimos espectadores han contemplado partidos inolvidables, victorias legendarias, remontadas épicas... El Santiago Bernabéu ha sido y es el hogar de un sentimiento, el que alberga los corazones de millones de madridistas. De los que tienen el enorme privilegio de asistir cada partido a su asiento y de los que siguen las evoluciones de sus futbolistas desde la distancia. Todo eso y muchas cosas más es lo que representa y lo que genera el Estadio Santiago Bernabéu.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiero aprovechar este día y estas líneas para rendir mi humilde homenaje al Estadio Santiago Bernabéu. Hoy cumple 70 años. Felicidades.

sábado, 9 de diciembre de 2017

SÁVIO LLEGA AL REAL MADRID

Tal día como hoy de hace veinte años el brasileño fue presentado como nuevo jugador del Real Madrid

La temporada 1997-98 fue bastante extraña, la verdad. Concluyó con el gran éxito de la consecución de La Séptima Copa de Europa y, como supongo que todos los madridistas, guardo un cariñoso recuerdo de aquel ejercicio. Pero hay que reconocer que ese año el equipo tuvo dos caras. Se había iniciado ya una curiosa tendencia que, personalmente, creo que todavía se mantiene dos décadas después. El equipo ofrecía una imagen en las competiciones domésticas y otra distinta en la Champions League. En Europa las cosas marcharon muy bien y sólo se cedió una derrota frente al Rosenborg BK de Noruega. Pero en Liga las cosas no fueron tan bien...

El alemán Jupp Heynckes había sustituido a Fabio Capello en el banquillo. En agosto de 1997 ganamos la Supercopa de España al Barcelona pero la Liga arrancó con un empate 1-1 en un derbi con el Atlético de Madrid en el que Seedorf soltó aquel tremendo latigazo a larga distancia. Los resultados durante los primeros meses de competición no es que fuesen malos, de hecho sólo se perdió un partido con el Barcelona en el Bernabéu. Pero... No sé. Las sensaciones eran un poco raras. Quizás algunos empates algo inesperados lastraron un poco al equipo. A finales de noviembre de 1997 llegamos a ponernos líderes, pero sólo duramos dos jornadas en lo más alto. A principios de diciembre caímos a la segunda posición y ahí nos quedamos hasta la recta final, cuando las cosas se torcieron del todo. Terminamos cuartos. E, insisto, las sensaciones fueron raras ese año en Liga.

No sé si fue por esa marcha un poco irregular del equipo, pero lo cierto es que el Real Madrid buscó refuerzos para la plantilla en el mercado invernal. Había pasado más de un año del inicio de la Liga de las Estrellas, aquella temporada 1996-97 que supuso un punto de inflexión a la hora de fichar extranjeros. Con la entrada en vigor de la Ley Bosman los equipos españoles se habían lanzado a la caza de jugadores comunitarios que no ocupaban plaza de foráneos. El dinero de las televisiones había permitido a todos los equipos buscar refuerzos. El equipo, como ya he explicado en varias ocasiones, había dado un salto de calidad tremendo. Pero el Club seguía buscando jugadores en el exterior. Seguíamos pendientes de Karembeu, al que ya se había tratado de incorporar el año anterior pero que se quedó en Italia por la negativa de la Sampdoria, que no quería desprenderse del jugador y que posteriormente había llegado a un acuerdo con el Barcelona. Y también estábamos pendientes del brasileño Sávio.

Sávio Bortolini

Por aquella época, sin internet ni YouTube, resultaba difícil obtener información de un futbolista extranjero más allá de las imágenes que ponían por televisión o de las referencias que nos pudieran llegar a través de la prensa escrita. Los primeros recuerdos que conservo sobre Sávio Bortolini se remontan a una improvisada tertulia que montaron dos compañeros de clase en las que aseguraban que el brasileño era un auténtico espectáculo. No tengo ni idea de dónde le verían jugar, porque estoy remontándome a finales de noviembre de 1997, cuando el futbolista militaba en las filas del Flamengo. Seguramente le verían en algún reportaje de los de Canal Plus, que solían prestar bastante atención al fútbol internacional. En cualquier caso, hablaban auténticas maravillas de Sávio. Un fuera de serie que regateaba con una técnica impresionante...

Sávio Bortolini Pimentel nació en Vila Velha, Espírito Santo, Brasil, el 9 de enero de 1974. Comenzó a jugar al fútbol a los ocho años. Empezó a despuntar en el Flamengo, equipo con el que debutó, a los 18 años, en 1992. Disputó seis campañas con la escuadra de Río de Janeiro y acabó siendo uno de los ídolos del equipo y uno de los futbolistas más emblemáticos del fútbol brasileño de la época pese a su juventud. Compartió vestuario con estrellas como Romario, Edmundo o incluso durante unos pocos meses con Bebeto.

A mediados de noviembre surgieron los rumores del interés del Real Madrid por el jugador y el 13 de noviembre el presidente Lorenzo Sanz llegó a un principio de acuerdo con su homónimo del Flamengo por el que se dejaban las puertas abiertas a la posible incorporación del futbolista. El 5 de diciembre de 1997 el acuerdo quedó cerrado en una operación en la que también entró Zé Roberto, que regresaría a Brasil para jugar en el Flamengo abaratando el coste de la operación. El 8 de diciembre el jugador llegó a España para pasar el reconocimiento médico. Unas pruebas médicas que fueron muy exhaustivas dado que el jugador arrastraba fama de tener los tobillos de cristal.

Su presentación oficial se realizó el martes 9 de diciembre de 1997, es decir, tal día como hoy de hace veinte años. "Aquí está Sávio, un jugador sobre el que se ha especulado mucho acerca de si podíamos ficharlo o no", comentaba Lorenzo Sanz delante de los periodistas aludiendo a cierta polémica surgida pocos días antes según la cual el Deportivo habría firmado en su momento con el Flamengo una opción preferencial sobre Sávio. En cualquier caso, el futbolista acabó en el Real Madrid. Firmó por lo que restaba de temporada y por cinco más. Sávio contaba en aquellos momentos con 23 años, a pocas semanas de cumplir los 24. Y se mostraba feliz con su salto a Europa. "Va a ser un año muy importante para mí, por delante tengo la posibilidad de triunfar en uno de los clubes más importantes del mundo como es el Madrid y de jugar en el Mundial", afirmó el nuevo jugador blanco, que posó con su nueva camiseta para los medios de comunicación que se dieron cita en el acto.

El de Sávio fue uno de esos fichajes en los que nunca quedó claro si fue una reclamación del entrenador o fue una iniciativa del propio Club. La plantilla contaba con varios jugadores para los puestos de ataque del equipo, la zona en la que teóricamente sería útil la incorporación de Savio. "Yo soy delantero. Con el Flamengo he jugado en alguna ocasión como centrocampista por la izquierda, pero la verdad es que yo soy delantero", comentó el jugador en su presentación. 

Pero claro, jugar de delantero en el Real Madrid estaba muy caro en aquellos momentos. Hasta Raúl tuvo que jugar de centrocampista por la izquierda un año antes. Además de Raúl estaban Mijatovic y Suker, si bien el rendimiento del croata había descendido de manera evidente en comparación con lo que había ofrecido en su primera campaña en el Real Madrid. 13 goles anotó Davor aquella campaña 1997-98. La gran sorpresa fue Fernando Morientes, que llegó sin hacer mucho ruido en el verano de 1997 con todas las papeletas para ser suplente de relleno y, sin embargo... ¡acabó jugando 45 partidos! Con Raúl, Mijatovic, Suker y Morientes jugando arriba, a Dani García Lara, que había vuelto al Club tras dos buenos años en el Zaragoza, sí que le quedó el papel de suplente en una campaña en la que sólo tuvo minutos en 12 partidos entre las cuatro competiciones. Sólo jugó un partido de titular, en Copa frente al Alavés. Peor fue lo de Manuel Canabal, fichado aquel mismo verano procedente del Mérida. El chaval ni llegó a debutar en competición oficial con la camiseta blanca y en el mercado de invierno se marchó cedido al Valladolid.

Siendo evidente que no había sitio en punta, a Sávio no le iba a quedar más remedio que concienciarse de que en el Madrid jugaría de centrocampista por banda izquierda. Zé Roberto se marchó y supuestamente Sávio ocuparía su puesto. Ojo, que tampoco tenía la titularidad asegurada ahí, ni mucho menos. Hay que recordar que Álvaro Benito estaba ultimando su reaparición como jugador tras la gravísima lesión que le tenía apartado de los terrenos de juego desde hacía un año. Y por allí por la izquierda también podía jugar José Emilio Amavisca. Desde luego, competencia iba a tener. Pero las cualidades que atesoraba el brasileño eran precisamente ideales para jugar por banda izquierda. Velocidad, técnica, buen regate...

Tras la presentación oficial llegaron las fotografías y los reportajes como el que tomó el reportero gráfico Juan Lázaro para la revista Don Balón. El brasileño llegó a vestuarios para enfundarse la camiseta de Kelme, calzarse las botas y saltar al césped del estadio en el que pasaría las siguientes temporadas. Al día siguiente, miércoles, el Real Madrid recibía al Oporto en partido de Champions League que Savio presenció en directo en el Bernabéu. Goleó el equipo blanco 4-0. Al término del choque el fichaje madridista bajó a vestuarios para felicitar a sus nuevos compañeros. Había que ir aclimatándose a ellos. No habría problemas. De hecho, allí estaba un compatriota que se había convertido en uno de los pesos pesados del equipo, Roberto Carlos. Él facilitaría la integración, sin duda, con su arrolladora personalidad. El sábado 13 de diciembre el brasileño pasó por la Ciudad Deportiva y allí firmó sus primeros autógrafos a los aficionados que aquel día nos acercamos a ver el entrenamiento.

Debut en enero

Debutó con la entrada del año nuevo. Concretamente, el 3 de enero de 1998, en el transcurso de un Betis-Real Madrid que concluyó con triunfo de los locales por 3-2. Sávio saltó al campo a falta de poco más de un cuarto de hora para el final sustituyendo a Guti. Era el último partido de la primera vuelta. Una semana más tarde arrancaba la segunda y lo hacía con un Atlético-Real Madrid. De nuevo el brasileño inició el duelo desde el banquillo y saltó al césped en el minuto 63 sustituyendo, otra vez, a Guti. Cinco minutos después, se estrenaba como goleador en Europa. Sávio fue el autor del tanto madridista en un derbi que acabó como el de la primera jornada, con 1-1

La participación del brasileño en el equipo a partir de aquel mes de enero de 1998 fue algo irregular, mezclando partidos de titular con encuentros de suplente. Algo lógico, por otra parte. Había mucha competencia y la necesidad de superar la fase de adaptación. No obstante, jugó 15 partidos y marcó 3 goles. Y las sensaciones que transmitía siempre fueron buenas. Se confirmaban las virtudes que le habían llevado a fichar por el Madrid. Parecía una buena incorporación de cara al futuro. Sávio. Magia blanca, como titulaba la portada de Don Balón en diciembre de 1997 después de su presentación. En Champions League disputó de inicio los dos partidos frente al Leverkusen de los cuartos de final, siendo por tanto partícipe del logro de La Séptima

En total, Sávio Bortolini Pimentel jugaría cinco campañas en el Real Madrid disputando un total de 160 partidos oficiales y anotando 29 goles con la camiseta blanca. Fue uno de los jugadores que se adjudicó las tres Champions League que ganó el Madrid entre finales de los noventa y principios del nuevo siglo (1997-98, 1999-00 y 2001-02). También ganó una Liga, una Supercopa de España y una Copa Intercontinental. Fue Internacional absoluto con Brasil en 44 ocasiones, anotando 17 goles con la 'canarinha'.

jueves, 7 de diciembre de 2017

QUINTO BALÓN DE ORO PARA CRISTIANO RONALDO

La revista France Football entrega en París el quinto galardón del futbolista portugués

Cristiano Ronaldo recibió esta tarde en París su quinto Balón de Oro que le acredita como el mejor jugador del mundo durante el año 2017. El nombre del ganador se desveló en un innovador acto celebrado en la mismísima Torre Eiffel. Espectacular puesta en escena que sirvió como previa para la gala organizada por la revista France Football y que fue conducida por el ex futbolista francés David Ginola como maestro de ceremonias. "Es un honor recibir este premio en este escenario. Estoy muy contento. Es un gran honor", señalaba el astro portugués feliz y agradecido. No hubo sorpresas y se confirmaron una vez más los pronósticos. El jugador ha hecho méritos de sobra para alzarse una vez más con este prestigioso premio.

Ronaldo consigue ese nuevo trofeo tras recibir 946 puntos por parte de los periodistas que emitieron sus votos para la elección del ganador. Superó de esta forma a Leo Messi, que obtuvo 670 puntos, y a Neymar, que cosechó 361. Entre los treinta candidatos había varios madridistas. Luca Modric ha sido quinto, Sergio Ramos sexto, Isco duodécimo, Marcelo decimosexto, Kroos decimoséptimo y Benzema vigesimoquinto.

El Balón de Oro se une al trofeo The Best que ya recibió el delantero madridista el pasado mes de octubre para constatar los logros del jugador en este 2017 que ya va concluyendo. Un año en el que sus actuaciones contribuyeron de manera decisiva a la consecución de la Champions League, la Liga, la Supercopa de Europa y la Supercopa de España. Los goles del siete madridista fueron fundamentales en los últimos meses de la temporada 2016-17.

Con el de hoy, el portugués cuenta con cinco trofeos del preciado galardón, los correspondientes a las ediciones de 2008, 2013, 2014, 2016 y 2017. El primero lo consiguió siendo jugador del Manchester United y los otros cuatro como madridista. Los dos últimos los ha ganado de manera consecutiva. El último lustro ha estado dominado por Ronaldo, que ha conseguido cuatro trofeos en cinco ediciones.

 "Es un momento muy bonito de mi carrera. Es algo que ambicionaba, ganar por quinta vez el Balón de Oro, la cuarta por el Real Madrid. Es un momento muy bonito. Quiero aprovechar para dar las gracias a mis compañeros tanto del Real Madrid como de la Selección", señalaba el jugador después de la gala atendiendo a los medios de comunicación. "Juego en un Club que me da la posibilidad de ganar trofeos colectivos y eso ayuda un montón para poder ganar los trofeos individuales. Yo, como digo siempre, me siento bien, me siento a gusto en el Real Madrid y voy a estar en el Real Madrid mientras el Madrid me quiera en el Club", añadía.

La ceremonia contó con una nutrida representación del Real Madrid encabezada por el presidente Florentino Pérez y los ex jugadores Raúl y Roberto Carlos. "Es un honor. Estoy muy contento por todos los madridistas. Cristiano tiene todos los valores del club, el respeto, el esfuerzo... Es el más completo de la historia después de Di Stéfano", asegura el máximo mandatario blanco. También estuvieron presentes otros ex madridistas que levantaron en su momento el Balón de Oro como Ronaldo, Owen, Cannavaro o Kaka. Durante la gala se homenajeó a Raymond Kopa, ganador del Balón de Oro de 1958, que falleció el pasado mes de marzo

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Y OTRO RÉCORD DE CRISTIANO RONALDO EN CHAMPIONS

Primer jugador que marca en todos los partidos de la fase de grupos

Cristiano Ronaldo marcó esta noche frente al Borussia Dortmund estableciendo una nueva marca en la Champions League. El portugués se convierte en el primer futbolista que consigue marcar en todos los partidos de la liguilla de grupos. Seis partidos y en los seis ha visto puerta elevando a nueve su número de dianas en la primera fase de la presente edición.

Ronaldo anotó el segundo de los goles blancos en el triunfo por 3-2 frente al conjunto alemán. Había abierto el marcador Borja Mayoral en una jugada a los ocho minutos que había iniciado precisamente el portugués por banda izquierda metiendo un gran pase al área que Isco no consiguió controlar pero que el canterano sí que terminó llevando a la red. Toque sutil de Mayoral a la hora de elevarla por encima del portero. 

Bonito gol el primero, pero mejor fue el segundo, el de Cristiano Ronaldo. Golazo. El portugués recibió la pelota en el pico del área, por la izquierda, y casi sin pensarlo soltó un tremendo derechazo clavando el esférico cerca de la misma escuadra, al palo contrario. Trayectoria perfecta de la pelota. Y gol de Balón de Oro.

El equipo de Zidane tuvo opciones de ampliar el marcador. A punto estuvo Mayoral de hacer su segundo gol con un tiro que se marchó fuera por poco en el minuto 42. Pero los alemanes empataron el encuentro con dos tantos de Aubameyang, uno finalizando la primera parte al cabecear un centro medido desde la izquierda y el otro al comienzo de la segunda picando el balón al segundo intento. Cristiano, muy activo todo el choque, rozó el gol en un tiro cruzado que pasó a centímetros del poste. El Madrid, que dispuso de varias oportunidades en los segundos cuarenta y cinco minutos, desniveló las tablas en el minuto 80 con un disparo un tanto peculiar de Lucas Vázquez desde la frontal que, en cualquier caso, entró a gol ajustando al palo derecho de la portería.

Con el 3-2 se puso punto y final a un partido muy entretenido en el que el Madrid ya no se jugaba nada puesto que el grupo estaba ya decidido. El Real Madrid pasa a octavos como segundo de grupo por detrás del Tottenham y el Borussia queda eliminado. Protagonista Cristiano Ronaldo, con una gran actuación y nuevo récord en su competición favorita. Muy bien los recambios del segundo tiempo, especialmente Ceballos y Llorente en los minutos que dispusieron. La nota negativa, la lesión de Varane.

Antes de dar comienzo al partido se guardó un sentido minuto de silencio en homenaje al jugador danés Henning Jensen.

BORUSSIA MÖNCHENGLADBACH

La procedencia de algunos de los fichajes del Real Madrid de los setenta

Parece que Santiago Bernabéu tenía buenas relaciones con la directiva del Borussia Mönchengladbach. Resulta curiosa la procedencia de algunos extranjeros del Real Madrid en la década de los setenta.


Günter Netzer, Henning Jensen y Uli Stielike coincidieron en el Borussia Mönchengladbach en la temporada 1972-73.

En la temporada 1973-74, Netzer llega al Real Madrid, mientras que Henning Jensen y Uli Stielike siguen en el equipo alemán. En la temporada 1976-77, Netzer abandona el Real Madrid y le sustituye como nuevo jugador blanco Jensen, que había sido compañero suyo en el Borussia Mönchengladbach. En la temporada 1977-78 llega al Real Madrid el alemán Uli Stielike, que había coincidido con Jensen en el Borussia Mönchengladbach. Ambos fueron compañeros en el equipo germano cuatro campañas y lo serían en el Real Madrid dos más. Curioso.

martes, 5 de diciembre de 2017

ADIÓS A JENSEN

Muere Henning Jensen, jugador del Real Madrid entre 1976 y 1979

Toca despedirse de otro de nuestros ex jugadores. Este martes 5 de diciembre de 2017 hemos conocido la noticia del fallecimiento de Henning Jensen. Nos deja relativamente joven, a los 68 años, víctima de una enfermedad. 

Aunque no le llegué a ver jugar, siempre es triste conocer la desaparición de uno de esos futbolistas que han contribuido con su trabajo y con su entrega a engrandecer el nombre del Real Madrid. De Jensen las crónicas y los libros de historia cuentan que fue un delantero de gran calidad que también podía actuar como extremo y como centrocampista con vocación ofensiva. Llegó al Madrid en una época en la que los extranjeros estaban llamados a ofrecer un salto de calidad en el equipo. Aún vivía Don Santiago Bernabéu.

Fue el primer jugador danés en vestir la camiseta del Real Madrid. Henning Jensen nació en la localidad de Nørresundby, Dinamarca, el 17 de agosto de 1949. Empezó a jugar al fútbol en su ciudad natal y alcanzó fama internacional en las filas del Borussia Mönchengladbach. En el equipo alemán jugó entre las temporadas 1972-73 y 1975-76. Allí ganó dos títulos de la Bundesliga, una Copa de Alemania y una Copa de la UEFA en la campaña 1974-75. En el cuadro germano compartió vestuario con Uli Stielike, con el que posteriormente coincidiría en el Real Madrid. El primero en recalar en el Bernabéu fue Jensen, que fichó por el conjunto merengue en la temporada 1976-77. Stielike llegaría un año más tarde, en la 1977-78.

En el Real Madrid pasaría tres temporadas hasta el año 1979, cuando estaba a punto de cumplir los 30 años. Llegó al equipo cuando lo dirigía Miljan Miljanic y coincidió con muchas de las estrellas y de los grandes nombres propios del Madrid de la segunda mitad de los setenta. Pirri, Miguel Ángel, García Remón, Camacho, Sol, Santillana, Juanito... En su primera campaña como madridista el equipo no consiguió títulos, pero en las dos siguientes los blancos cosecharían dos Campeonatos de Liga con Luis Molowny sentado en el banquillo. Como dato anecdótico, el danés fue el autor del gol número 300 del Real Madrid en competiciones europeas.

En 1979 recaló en el fútbol de Países Bajos enrolado en las filas del Ajax de Amsterdam. Allí estuvo a las órdenes de Leo Beenhakker, técnico que unos pocos años más tarde pasaría también por el Santiago Bernabéu. Con los neerlandeses también lograría títulos, convirtiéndose en el primer danés que fue Campeón de Liga en Alemania, España y Holanda. En 1981 regresó a su país para jugar en el Aarhus GF. Su último equipo fue el Nörresundby BK, con el que colgaría las botas. Curiosamente cerró su trayectoria futbolística en el mismo equipo en el que la comenzó, poniendo un bonito punto y final a su carrera deportiva.

Internacional con la Selección de Dinamarca, vistió en 21 ocasiones la camiseta de su país. Está considerado como uno de los mejores futbolistas del país nórdico y en 2006 formó parte del grupo de ocho candidatos que optaban a la designación de mejor jugador de la historia por parte de la Federación Danesa de Fútbol. Michael Laudrup fue finalmente el elegido.

En total, Henning Jensen disputó 102 partidos oficiales con el Real Madrid en los que anotó 19 goles, 16 de ellos en Liga, 2 en Copa de Europa y 1 en Copa. Con la camiseta blanca ganó 2 Ligas en las temporadas 1977-78 y 1978-79.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y compañeros. Sirvan estas pocas líneas a modo de particular homenaje. Descanse en paz, Henning Jensen.

jueves, 30 de noviembre de 2017

LA BATALLA DE BELGRADO

Se cumplen cuarenta años del encuentro que la Selección disputó en Yugoslavia de cara a clasificarse para el Mundial de Argentina-78

Como es lógico, no recuerdo nada del 30 de noviembre de 1977, pero sí que sé que aquel día se vivió uno de los capítulos que más se suelen mencionar a la hora de evocar la biografía de uno de los grandes mitos del madridismo. Tal día como hoy de hace cuarenta años Juan Gómez 'Juanito' recibió en Belgrado el famoso botellazo del que todos hemos escuchado hablar. Obviamente, como ya todos sabréis, esta Historia no la vivió con la camiseta del Real Madrid sino con la de la Selección. Aprovechando el aniversario me apetecía indagar un poco respecto a ese capítulo del fútbol español y de la vida de Juanito.

España se clasificó aquel día para jugar el Mundial que se disputaría el año siguiente en Argentina. No era un asunto menor. España no acudía a un Mundial desde Inglaterra-66, es decir, se perdió las citas de México-70 y Alemania-74. A la de 1974, por cierto, no fuimos por caer precisamente contra Yugoslavia en un partido de desempate que se decidió con un gol de Katalinski. Pues tocó jugarse la presencia en el siguiente Mundial de nuevo con los balcánicos.

El Yugoslavia-España disputado en noviembre de 1977 correspondía a la ronda de clasificación del Grupo VII, en el que también estaba encuadrado Rumanía. España inició el camino para la clasificación en el Sanchez Pizjuan de Sevilla, donde ganó precisamente a los yugoslavos por 1-0 con un gol de penalti de Pirri tras una zancadilla a Juanito dentro del área. Los yugoslavos volvieron a perder como locales frente a Rumanía por 2-0. Los rumanos también ganaron 1-0 a España con un gol en propia puerta de los de Kubala. España ganó posteriormente a Rumanía por 2-0 en el Vicente Calderón. Los rumanos volvieron a caer con Yugoslavia por 4-6. Estos resultados convertirían en decisivo el Yugoslavia-España de Belgrado. Para clasificarse, los yugoslavos tenían que ganar por dos goles. A España le servía incluso una derrota por la mínima.

Este partido, además de ser recordado por el botellazo a Juanito, siempre se suele recordar por el auténtico calvario por el que pasaron los jugadores españoles. Todas las reseñas que existen sobre ese encuentro hablan de la excesiva violencia con la que se emplearon los anfitriones. De ahí el apelativo con el que se suele recordar el choque y que yo mismo he terminado utilizando para titular la entrada. La Batalla de Belgrado. Y no, no era un evento de la Segunda Guerra Mundial. Era un partido de fútbol... En el programa que el espacio Informe Robinson dedicó a Juanito en 2012 con motivo de los veinte años de su fallecimiento se recogía, cómo no, el incidente del botellazo y algunos de los jugadores allí presentes constatan la dureza del encuentro. "Había mucha presión, mucha tensión", señalaba Santillana, que estuvo en el banquillo ese día. "Una batalla campal. Aquello fue un desastre. Nos dieron unas patadas... Ellos tenían que ganar a la fuerza porque si no ganaban no pasaban.  A nosotros con el empate nos servía", afirmaba en el programa Eugenio Leal

Suele decirse que el fútbol de antes era mucho más duro que el de ahora. Algo completamente cierto, por otra parte. El fútbol que yo recuerdo de cuando era niño, allá por los ochenta, desde luego era mucho más áspero y de mayor contacto que el de la actualidad. Sin embargo, he de reconocer que a veces pienso que se tiende a exagerar un poco las cosas o que las idealizamos en exceso. Y, sinceramente, pensaba que se había exagerado un poco a la hora de hablar de la dureza con la que nos recibieron en el llamado "pequeño Maracaná" de Belgrado en noviembre de 1977. "No será para tanto", pensaba yo...

Yugoslavia-España

El partido está colgado en YouTube con la narración original del periodista José Félix Pons, QEPD, para TVE. Así que merece la pena verlo. Yo no lo había visto nunca y ha sido toda una sorpresa encontrar el encuentro completo tal y como lo vieron los espectadores hace cuarenta años. Me gusta más que ver partidos emitidos con posterioridad utilizando la técnica de la narración en falso directo. Este Yugoslavia-España de 1977 no fue un espectáculo futbolístico visualmente hablando, todo sea dicho. Pero se trata de todo un documento histórico que merece la pena ser visionado, de verdad. Por cierto, aquel 30 de noviembre de 1977 era miércoles, día laboral y entre semana. Realizo esta apreciación porque revisando las hemerotecas he descubierto, asombrado, que el partido se emitió en directo por TVE... ¡a las 13.30 horas! A la hora de la comida, vamos... Supongo que muchos se lo perderían. A esas horas un miércoles... 

Según las crónicas ese 30 de noviembre fue un día lluvioso, aunque justo antes de arrancar el encuentro el enviado de TVE aclara que el cielo estaba encapotado pero que no llovía. Lo que sí que se percibe era el frío y un aspecto gélido propio de la época del año en la que se jugó el encuentro. Por supuesto, me refiero al tiempo atmosférico. En las gradas el clima era de todo menos frío. "Lleno total, como podrán observar a través de estas imágenes. Multitud de banderas", apreciaba el periodista de TVE. El Estadio Crverna Zvezda estaba literalmente abarrotado de gente. Según comenta José Félix Pons al inicio de la narración, "desde dos horas y media antes del comienzo del partido el campo estaba ya prácticamente lleno". Increíble. 95.000 espectadores en las gradas un miércoles poco después del mediodía... ¿Sería fiesta en Yugoslavia? Pues sí. Por lo visto aquel día fue festivo y por ese motivo el graderío estaba totalmente abarrotado. "Una enorme expectación", decían por televisión. Y, por lo visto, algunos valientes entre la multitud. "3.000 españoles se han desplazado desde nuestra patria, aunque será muy difícil que puedan percibirlos en sus imágenes porque han sido distribuidos en pequeñitos grupos a lo largo y ancho del campo", matizaba Pons.

Por cierto, mientras el narrador estaba relatando el listado de países en los que se ofrecía el partido en directo comenzaron a sonar los himnos nacionales. Con todo el respeto del mundo,  José Félix Pons interrumpió su locución para que se escuchasen las marchas que una banda, allí mismo en el campo, tocaba detrás de los futbolistas. Mientras, los realizadores ofrecían un barrido con las imágenes de los jugadores, tal y como se sigue haciendo hoy en día. Primero el himno español. Después, el yugoslavo. El público rugía y cantaba de manera atronadora. Posteriormente Pirri, como capitán del equipo español, participó en el sorteo inicial y los yugoslavos escogieron campo. Luego los anfitriones ofrecieron unos ramos de flores al trío arbitral. Y eso que después, durante el partido, no fueron precisamente flores lo que repartieron los hombres de Marko Valok.

El seleccionador Ladislao Kubala colocó sobre el terreno de juego el siguiente equipo: Miguel Ángel, Marcelino, Migueli, Pirri, Camacho, San José, Leal, Asensi, Cardeñosa, Juanito y Rubén Cano. En el banquillo quedaron Arconada, Alabanda, Olmo y Santillana. Marañón y López se quedaron sin vestir. Por cierto, en los créditos que ofrecía en pantalla la señal de la televisión yugoslava había un par de errores: Arconada aparecía dos veces y Leal figuraba en la alineación inicial y en el banquillo. En el once del equipo español había cinco madridistas, Miguel Ángel, Camacho, San José, Pirri y Juanito. El delantero de Fuengirola disputaba ese día su quinto partido como Internacional con la camiseta de España. Isidoro San José, por su parte, debutaba aquel día como Internacional jugando su primer partido con la Absoluta.

Arranca el ¿partido?

Bueno. Va a comenzar el encuentro. Españoles a la izquierda del campo, con camiseta roja, yugoslavos a la derecha, con camiseta azul. Pelota para los de Kubala. Rubén Cano y Juanito con el balón. El Sr. Burns pitó el comienzo del choque y... Joder... ¡Ni tres segundos! Uno de los delanteros locales se fue como un toro a por los españoles y primera falta del partido. Y un par de segundos después Juanito estaba en el suelo porque ya le habían debido de dar... Sólo era un anticipo de lo que se iba a ver. En el primer ataque español ya se podía apreciar perfectamente que los anfitriones iban a jugar duro. "La entrada no fue excesivamente ortodoxa...", decía José Félix Pons sobre una acción de los de casa.

El primer córner del partido fue para los yugoslavos. Pirri se hizo con el balón y trató de salir con el esférico jugado escorado por la banda derecha, pero un rival le caza de manera aparatosa en la pierna izquierda. Mientras estaba tendido en el suelo, le da unas palmaditas. "No ha sido nada", parece decirle. Pero el capitán se retuerce de dolor y tiene que ser atendido en la banda. Un error de Marcelino propició una nueva jugada de ataque de los balcánicos que Camacho desvió a córner. Pirri regresó al campo y Cardeñosa envió a las nubes un balón sobre la portería local. A Pirri le vuelven a dar una nueva tarrascada. El número cinco del combinado español cojeaba y tuvo que ser atendido poco después en la banda mientras Olmo calentaba. No pudo seguir. A los trece minutos se produjo el cambio y Pirri abandonó el césped cojeando de manera ya definitiva.

Los españoles caían con demasiada facilidad en el fuera de juego mientras que los yugoslavos forzaron varios saques de esquina. Quizás demasiados. En uno de ellos, en el minuto 26, llegó la ocasión más clara en un perfecto cabezazo que Olmo sacó bajo palos de manera providencial. El juego no era nada fluido y las interrupciones eran constantes. La necesidad de marcar obligaba a los anfitriones, que habían salido muy fuerte la primera media hora, pero a partir del minuto 30 se apreció un cambio de tendencia y los españoles empezaron a llegar arriba con más criterio. El juez de línea invalidó una acción de Juanito en la que el malagueño, muy pillo, había robado la cartera a un defensor. No obstante, los de casa trataban de irse rápido hacia el marco rival cada vez que podían y los defensores españoles tuvieron que emplearse a fondo. No deja de ser curioso que las dos primeras amarillas del partido fuesen para jugadores españoles. La segunda, a Rubén Cano en una recta final de primer tiempo en la que ya hubo jaleo...

Con el balón parado tras la falta en la que el colegiado le sacó la tarjeta al delantero hispano argentino, el número 8 yugoslavo empujó con ambas manos en la cara a Rubén Cano. Los jugadores españoles señalaban a Susic, al que sus compañeros alejaron inmediatamente para no empeorar las cosas. El árbitro no pitó absolutamente nada pese a las quejas de los visitantes. La televisión yugoslava no repitió las imágenes, que sólo se pudieron apreciar en directo. Parecía tarjeta roja, sí, lo que hubiera dejado con diez a los anfitriones justo en el ecuador del encuentro. La cosa se fue animando y las entradas de los yugoslavos empezaron a ser más aparatosas. Lo que sí que pitó el británico, en el minuto 40, fue unos pasos del portero Katalinic y el consiguiente libre indirecto dentro del área contra la portería de los de Belgrado. Dos veces se adelantó la barrera y tarjeta... ¿para Juanito? Surrealista. Rozando el minuto 45 una buena acción de Rubén Cano marchándose por línea de fondo concluyó con pase atrás para que Leal, desde la línea del área, lanzase a la izquierda de la portería. Terminaba el primer tiempo con 0-0 en el marcador y tres tarjetas para los españoles: Cardeñosa, Rubén Cano y Juanito. 

Segunda parte

"Comienza la segunda parte... Y preparémonos a sufrir". José Félix Pons se olía lo que terminaría pasando y avisaba al personal. Lógico, por otra parte. Los yugoslavos tenían 45 minutos por delante para marcar dos goles. Un minuto después de echar a rodar el balón de nuevo Rubén Cano fuerza una falta al borde del área a favor de España... Y se queja en el suelo de que le han dado un golpe. Cardeñosa lanzó alto el balón. Los balcánicos tuvieron una aproximación muy clara en el área de Miguel Ángel que finalmente desbarató la defensa española. Y poco después una internada de Juanito acabó en córner. El malagueño sacó de esquina mientras desde la grada, según la narración de TVE, le estaban lloviendo objetos. El público se impacientaba, claro.

De las botas de Juanito salió la ocasión más clara que tuvo España en la primera hora de partido. Un perfecto pase largo que superó a tres rivales permitió a Rubén Cano desbordar al guardameta local en su salida. El balón se marchaba por línea de fondo y el delantero corrió hacia él mientras la portería permanecía desguarnecida. Cano logró frenar el esférico, pero no pudo frenarse a sí mismo y resbaló fuera del campo mientras la pelota, lentamente, también se marchaba por línea de fondo. Ocasión clara para los de Kubala. Por cierto, las crónicas reflejan que el terreno de juego estaba en buenas condiciones. No sé si sería el frío o por qué, pero el caso es que había muchos resbalones a la hora de jugar. Por ambos bandos, ojo.

En el minuto 64 el seleccionador local Marko Valok efectuó un doble cambio, quemando las naves dado que el cronómetro corría y sus pupilos se veían incapaces de perforar el arco contrario. Jugaron muy precipitados y el público protestaba cada vez de manera más ostensible. Marcelino vio la cuarta cartulina amarilla para los nuestros. Una internada de Migueli por el centro del campo concluyó con el defensor recibiendo una patada. A estas alturas del encuentro impresionaban los rugidos de la grada. Hay un momento que se percibe de manera nítida los gritos de "Yugoslavia, Yugoslavia" a través del sonido ambiente. Apretaban los de casa. El recién incorporado Vukotic, en jugada individual, consiguió marcharse de tres defensores y lanzó un disparo que se marchó muy cerca de la portería de Miguel Ángel. Respiraron los españoles...

¡Gol de España! 

La Selección había aguantado bien hasta el momento un marcador que le servía para clasificarse. Los yugoslavos necesitaban los dos goles, pero sería España quien anotase. El único tanto del partido se registró en el minuto 71. Juanito envió un milimétrico pase al área entre tres adversarios y Cardeñosa, entrando en carrera por la izquierda, consiguió alcanzar el balón en la misma línea de fondo, a metro y medio del área, aproximadamente. El futbolista del Betis, de primeras y algo forzado, centró con la zurda al interior del área. Rubén Cano, también a la primera, conectó el balón con la diestra de manera un tanto peculiar, todo hay que decirlo. La jugada transcurrió medio a trompicones, pero lo cierto es que el hispano-argentino acertó con el golpeo y la pelota botó delante del portero yugoslavo desconcertando un poco al arquero. Adentro. ¡Gol de España! ¡Rubén Cano ha marcado a centro de Cardeñosa el primer gol del partido! ¡Gol de España!

La alegría con la que los españoles celebraron el tanto estaba más que justificada. Quedaban veinte minutos para el final y Yugoslavia pasaba a necesitar tres goles si quería estar en Argentina. Ahora sí que se iba a calentar el tema... Muchas prisas en el cuadro local. E imprecisiones, muchas imprecisiones. Un yugoslavo falló un pase de lo más sencillo y le entregó el balón a Juanito. El siete trató de evitar que un rival le quitara el balón. Lo consiguió en primera instancia pero entonces recibió una durísima entrada con la pierna en alto de Hatunic. Tarjeta amarilla que, seguramente, hoy en día hubiese sido roja. Protestaban los anfitriones, sin razón, y se montó un amago de trifulca que, afortunadamente, quedó en nada. Olmo sacó en largo la falta para Rubén Cano, en fuera de juego. El delantero se quejó de una nueva patada sin que el colegiado le hiciese caso. En la banda Kubala se disponía a efectuar un cambio. Y ahí llegó el momento que todo el mundo recuerda. El incidente por el que pasó a la Historia este partido...

El botellazo 

El seleccionador realizó un cambio en la delantera. Juanito, el hombre más peligroso del equipo español y uno de los objetivos más claros de las entradas de los futbolistas yugoslavos, cedería su sitio a Dani Ruiz-Bazán. Los dos jugadores se saludan y mientras el malagueño cruza la pista de atletismo camino del banquillo levanta su brazo derecho y hace el gesto, con el pulgar hacia abajo, indicando al público que su equipo va a caer y que están eliminados. La narración en directo de TVE es bastante ilustrativa de aquel momento. "Juanito se retira, en un gesto que no debe hacer... No nos ha gustado nada ese gesto de Juanito.... ¡Que recibe un botellazo en plena cabeza! No nos gustaba el gesto de Juanito pero el botellazo que ha recibido en la cabeza el jugador español es indigno de una afición deportiva", comentaba José Félix Pons.

La botella que se lanzó desde la grada impactó sobre la cabeza del futbolista, que cayó fulminado al suelo. El sonido ambiente en el estadio era terrible. Terrible. Pero, de verdad, hasta el punto de que casi no se le escucha al locutor de TVE. "Decíamos que no nos gustó nada el gesto de Juanito porque eso no se puede hacer tampoco...", se le entiende al periodista mientras en pantalla se aprecia el tumulto que se forma junto a los banquillos. Miembros de los dos equipos se enfrentaron en aquel momento mientras se trataba de atender a Juanito, todavía tirado en el suelo. En las imágenes se puede observar al periodista José María García, pasando 'desapercibido' con un abrigo naranja chillón entre la maraña de gente que se congregó allí. 

Mientras se atendía a Juanito, el juego se reanudó. Insisto, los chillidos y los cánticos desde la grada eran atronadores. El sonido ambiente prácticamente sepultaba la voz de la narración. No había pasado ni un minuto desde el botellazo y ya se había montado una tangana impresionante. A Cardeñosa le intentan cazar con una entrada durísima, pero en pocos segundos se monta una trifulca en la que son varios los jugadores españoles que reciben. Impresionante el número 11 yugoslavo, que suelta una patada de auténtico cafre a Migueli. ¡Y no ve la roja! Volviendo a ver las imágenes hay algo que me deja con la boca abierta.... En pleno partido, hay un fotógrafo allí metido en el campo, junto a los jugadores, captando cómo se tratan de sacudir unos a otros. ¡El esperpento de Valle-Inclán llevado al fútbol! 

Mencionaba al comienzo de la entrada que el título de La Batalla de Belgrado evocaba a un capítulo de las Guerras Austro-Turcas o de la Segunda Guerra Mundial... Bueno, pues resulta que hay una fotografía de esos precisos instantes que parece sacada de una puta guerra. Se trata de una instantánea de la Agencia EFE del momento en el que están retirando en camilla a Juanito después del botellazo, mientras en el campo sus compañeros están en plena refriega. De verdad, ver esa fotografía de los camilleros, en blanco y negro, transmite miedo. Las caras de quienes aparecen en la imagen reflejan el temor del momento. 

Por si había poco desmadre en el campo y en las gradas un balón por alto acaba entrando en la portería de Miguel Ángel pero el colegiado, por extraño que parezca, invalida el tanto por fuera de juego. Los yugoslavos, desquiciados, protestaban reclamando el gol. Ya casi no se jugaba. Empujones, entradas a destiempo, caídas al suelo... A ocho minutos del final los anfitriones volvieron a rozar el gol en una acción en la que un jugador local elevó la pelota por encima de Miguel Ángel marchándose el esférico fuera por poco. En cualquier caso, poco fútbol. Como durante casi todo el partido. Por cierto, que en ese tramo final se escuchan perfectamente cohetes y explosiones. Desde la grada, los aficionados utilizaban los fuegos artificiales con los que presuntamente pensarían festejar una clasificación que en aquellos momentos ya parecía imposible para los balcánicos. En cualquier caso, el público no paraba de gritar y de animar a los suyos. A Rubén Cano le volvieron a realizar dos duras entradas y a Dani otra. Seguramente todo era fruto de la impotencia.

Con el pitido final terminó la contienda, nunca mejor dicho. José Félix Pons concluye la emisión contando que aquella misma noche, a las 21.30 horas, la Selección llegaría al aeropuerto de Barajas. "Cuando están cayendo botellas a la entrada del foso", advierte por último el periodista antes de despedirse. Lo de las botellas debió de ser generalizado y no sólo un hecho aislado con Juanito. Según la narración del reportaje efectuado de aquel partido por el NO-DO, "la violencia continuaría fuera del campo contra los informadores y aficionados españoles". Vamos, que los incidentes se sucedieron también al término del choque. "Los yugoslavos han dejado bien claro lo que no debe ser el deporte", añadían en el noticiario. 

Epílogo

No cabe duda de que el Yugoslavia-España de 1977 fue un partido muy duro. Una vez visualizado sí que tengo que decir que tampoco me ha parecido tan violento como me había imaginado después de escuchar todo lo que se ha hablado respecto a ese encuentro a lo largo de los años. Eso sí, me refiero a lo estrictamente futbolístico, a lo que pasó sobre el terreno de juego. No me refiero a lo que sucedía alrededor porque ahí sí que son unánimes todas las crónicas y todos los testigos a la hora de referirse a la hostilidad del público local. De hecho, el equipo español tuvo problemas incluso durante el calentamiento previo al partido. Y es evidente que se tiró de todo desde las gradas. En cualquier caso, sí que fue un partido de mucha dureza y sorprende que los yugoslavos acabaran con once, porque merecieron perfectamente un mínimo de dos o tres tarjetas rojas. Por otro lado, el arbitraje, aunque casero y muy permisivo, también fue valiente en algunas acciones puntuales. Me ha sorprendido mucho el gol que les anula a los de casa en la recta final. Me imagino que el colegiado Kenneth Howard Burns, QEPD, y sus asistentes tratarían de contentar a todos como buenamente podían teniendo en cuenta las circunstancias... El clima que rodeaba al envite era el que era...

El partido será siempre recordado por las imágenes del botellazo a Juanito. Eso ya es inevitable. Como señalaba al comienzo de esta entrada, se trata de un capítulo obligatorio en todas las biografías y documentales sobre la vida del legendario futbolista de Fuengirola. Afortunadamente todo quedó en un susto y pese al dramatismo del momento el incidente terminó siendo recordado con un pequeño toque humorístico. "También era fácil darle, eh, porque Juan...", comentaba Eugenio Leal en el reportaje de Informe Robinson mientras gesticulaba con las manos aludiendo al tamaño de la testa del malagueño. "Entonces todo el mundo teníamos motes, pero él era, lógicamente, cabezón", matizaba con una sonrisa su gran amigo y compañero José Antonio Camacho en ese mismo programa.

Hace unos pocos meses Manuel Jiménez 'Lolino', preparador físico del Mérida cuando Juanito entrenó al equipo extremeño, me comentaba que curiosamente sólo un par de días antes del fatídico accidente estuvieron comentando aquel famoso incidente de la botella en Belgrado. Recupero el fragmento de la entrevista que le hice y que ya publiqué aquí en su día. 

Lolino: Él, por ejemplo, me contaba que lo del botellazo en Belgrado, con el campo tan largo hasta la grada, tendría que haber hecho el gesto diez segundos antes para que alguien le tirara la botella. Es decir, que la botella ya venía a él hiciera o no hiciera el gesto. Era un campo que tenía pista de atletismo y la grada estaba muy lejos. Con lo cual, cuando hace el gesto, a los dos segundos le ha dado la botella. Eso me lo contó dos días antes del accidente. Fuimos a recogerlo mi padre y yo a Sevilla. Habíamos hecho un partido en Barcelona y él se quedó haciendo el Estudio Estadio. Hizo un vuelo al día siguiente a Málaga y me pidió que le fuera a buscar, porque le acercaban de Málaga a Sevilla. Esto fue dos días antes del accidente. Estando en el coche me contó varias y una de ellas fue ésa de la botella. Mi padre le preguntaba qué pasó aquel día. Juanito le decía: "Yo me la merecía por haber hecho aquello... ¡Pero coño, que la botella ya venía!". (Risas) 

Ahí quedó la anécdota del botellazo a Juanito. La cosa terminó bien a pesar de todos los contratiempos ese 30 de noviembre de 1977 del que hoy se cumplen cuarenta años. España ganó 0-1. La Selección regresó con algunos heridos en su expedición pero España selló su pase para el Mundial de Argentina-78. Quizás ahora, cuatro décadas después y tras haber visto al equipo nacional ganar un Mundial y dos Eurocopas, nos parezca algo de lo más trivial. Pero es que hubo un tiempo en el que, para la Selección, conseguir la clasificación para un Mundial era todo un logro. Me imagino que tuvo que ser toda una proeza para quienes lo vivieron a través de la televisión y para los futbolistas que lo vivieron in situ a pie de campo. Y eso hay que respetarlo.

YUGOSLAVIA: Katalinic, Hatunic, Muzinic, Stojkovic, Boljat, Trifunovic, Sead Susic (Halilhodzic, 64'), Surjak, Popivoda (Vukotic, 64'), Kustudic y Safet Susic.

ESPAÑA: Miguel Ángel, Marcelino, Pirri (Olmo, 13'), Migueli, Camacho, San José, Leal, Asensi, Cardeñosa, Juanito (Dani, 76') y Rubén Cano.

GOL
0-1 min. 71 Rubén Cano