El 15 de mayo de 2002 el Real Madrid consiguió La Novena Copa de Europa
Es increíble cómo pasa el tiempo de rápido. Qué fresco lo tengo todo en la memoria. Parece que fue hace unos pocos años... Y sin embargo hoy se cumplen quince. Tal día como hoy, 15 de mayo, del año 2002 el Real Madrid consiguió La Novena. Hoy se cumplen quince años de aquel inolvidable gol de Zinedine Zidane. Posiblemente el más bonito que yo haya contemplado por la belleza de su ejecución y por lo que significó. Un gol que suponía una nueva Copa de Europa para el Club.
Los madridistas tuvieron que esperar 32 años para ver a su equipo ganar su Séptima Copa de Europa. Pero tras La Séptima llegó La Octava y tras La Octava llegó La Novena. Fue algo increíble. En un periodo de cinco temporadas conseguimos tres Champions League. Fue un periodo inolvidable de máxima alegría en las competiciones europeas que nos llevó de nuevo a la élite futbolística continental.
El camino hacia La Novena arrancó un día de infausto recuerdo a nivel mundial. El 11 de septiembre de 2001, pocas horas después del derrumbe tras los atentados del World Trade Center, el Real Madrid jugó en el Olímpico de Roma un encuentro que estuvo a punto de suspenderse por lo que estaba sucediendo en Nueva York. Finalmente, el partido se jugó y el equipo blanco se impuso al AS Roma por 1-2 con goles de Figo y Guti. Fue el primer encuentro de aquella liguilla previa en la que también nos enfrentamos al Locomotiv de Moscú y al Anderlecht belga. El Madrid accedió a la liguilla de la segunda fase, en la que los rivales fueron el Sparta de Praga, Panathinaikos y Oporto.
En Cuartos de Final nos encontramos, una vez más, con el Bayern de Múnich. Dos años antes habíamos eliminado a los alemanes con los goles de Anelka en las semifinales camino de La Octava y un año atrás habían sido los teutones los que nos habían eliminado a nosotros en semifinales. Esta vez, el cruce con los bávaros era en Cuartos. En la ida nos pusimos por delante 0-1 con un tempranero gol de Geremi. Sin embargo, los anfitriones remontaron el marcador en las postrimerías con dos tantos de Effenberg y Pizarro en los minutos 82 y 88. Tocaba remontar en la vuelta. Otra gran noche europea para el equipo que dirigía Vicente Del Bosque. Y triunfo del Real Madrid 2-0 con goles de Iván Helguera y Guti. No se me olvidará en la vida los nervios que pasé en aquel partido. Sobre todo en la recta final...
Estábamos en Semifinales. Y el rival no podía ser más morboso. El Fútbol Club Barcelona. Aquello no podía ser bueno para mis nervios. Sin embargo, el encuentro de ida nos dejó un triunfo en el Nou Camp que no podré olvidar nunca. 0-2 con goles de Zinedine Zidane y Steve McManaman. Recuerdo con muchísimo cariño aquel tanto de Zizou elevando la pelota por encima de Bonano. Pero, sobre todo, no olvidaré nunca el segundo, el 0-2 de McManaman y mi celebración, de rodillas en el salón y levantando los brazos como si yo mismo hubiera sido el autor del gol. Un gol que llegó en el descuento y que suponía una magnífica ventaja de cara a la vuelta. Un tanto que merecía ser celebrado por todo lo alto. La vuelta, en Madrid, concluyó con empate 1-1. Nos adelantamos con aquel golazo de Raúl por toda la escuadra a poco del descanso. En el segundo periodo los azulgranas igualaron el marcador con un gol en propia puerta de Helguera. Pero el global era favorable a nosotros 3-1. ¡Estábamos en la Final!
En su primera campaña como jugador blanco Zinedine Zidane había sido decisivo en semifinales con su gol en Barcelona. Pero lo iba a ser mucho más en el encuentro más decisivo de la competición...
La Final
El partido se disputó, tal y como venimos recordando, el 15 de mayo de 2002 en Glasgow. Allí, en el Estadio Hampden Park, el Real Madrid había conseguido adjudicarse su quinta Copa de Europa. Fue en 1960, frente al Eintracht Frankfurt, al que se doblegó 7-3 en una histórica final que se considera la mejor de toda la historia de la competición. Cuarenta y dos años después sería otro equipo alemán el que se mediría contra nosotros por el gran cetro continental. El Bayern Leverkusen. Si en 1960 fueron Di Stéfano y Puskas los grandes protagonistas con sus goles y sus actuaciones individuales, en 2002 iba a ser Zinedine Zidane el que se llevara todos los focos...
Aquel año 2002 había Mundial y las competiciones concluyeron semanas antes de lo que suele ser habitual. Unos días antes de disputarse la Final de la Copa de Europa había terminado la Liga. El Real Madrid concluyó en tercera posición de la tabla por detrás de Valencia y Deportivo y por delante del Barcelona, cuarto. En la Copa del Rey habíamos caído en la Final disputada en el Santiago Bernabéu frente al Deportivo. Habíamos ganado la Supercopa de España a comienzos de aquella temporada 2001-02. Pero el Real Madrid tenía la gran oportunidad de hacer algo grande... La Champions League era el regalo más deseado para celebrar el Centenario del Club.
El partido
Vicente Del Bosque dispuso el siguiente once titular aquel miércoles 15 de mayo de 2002. César, Michel Salgado, Hierro, Helguera, Roberto Carlos, Makelele, Figo, Solari, Zidane, Raúl y Morientes. Por delante noventa minutos para alcanzar la gloria... Había que ganar y el Real Madrid se puso manos a la obra. Nos adelantamos 1-0 bien pronto. A los ocho minutos...
Fue en un saque de banda de Roberto Carlos. No se suele recordar mucho el detalle, pero el brasileño hizo gala de una fuerza descomunal en sus brazos a la hora de poner el juego el balón. Estaba casi en el centro del campo y la pelota hizo una impresionante parábola para botar muy cerca del pico izquierdo del área rival y entrar en las inmediaciones de la portería alemana. Raúl, muy atento a la jugada, se había metido corriendo para conectar con el balón. Raúl golpeó con la zurda para cruzar el esférico. No iba muy fuerte, pero Butt no acertó a detener el cuero y la pelota entró rasa a gol. El Real Madrid se ponía por delante.
La alegría no duró mucho. El Leverkusen empató el partido justo antes de alcanzarse el primer cuarto de hora de partido. Lo hizo a balón parado. Los germanos botaron una falta desde la izquierda y Lucio se anticipó a Hierro para rematar de cabeza y superar casi a bocajarro, por alto, a César.
Con el 1-1 los dos equipos siguieron trabajando para desnivelar el marcador. Y fue el Real Madrid el que lo consiguió gracias a un gol que ya es absolutamente legendario... Sí. Antes de alcanzarse el descanso asistimos a uno de los momentos más bellos de la Historia de la Copa de Europa. Una genialidad propia de un genio. Desde mi modesto punto de vista, lo más bonito que he visto sobre un campo de fútbol...
La volea
Era el minuto 45. Santiago Solari controló un balón por banda izquierda mientras Roberto Carlos, como siempre, ya corría por la banda como una locomotora. El balón, que iba por alto, botó tomando cierta altura, puesto que el argentino lo había lanzado con fuerza. Roberto Carlos, acosado por un defensa del Leverkusen, metió la puntera para centrar. Lo hizo por arriba, con un enorme globo. El balón cogió altura y cayó del cielo. Prácticamente en la línea que delimitaba el área, aguardaba el receptor, Zinedine Zidane. El francés no dejó botar el balón. Empaló el balón de primeras... Y le salió la volea perfecta. La volea PERFECTA. A la misma escuadra. Golazo. ¡Menudo golazo!
No me lo podía creer. Increíble. Absolutamente increíble. En la retransmisión de la televisión, en las radios... Cualquier exclamación se quedaba corta para describir lo que acabábamos de contemplar. "Viva la madre que te parió, Zidane".
Un gol de los llamados 'psicológicos'. Justo antes del descanso. Zidane firmó una maravilla para ponernos por delante en el marcador y colocar al Real Madrid en disposición de llevar a sus vitrinas una nueva Copa de Europa.
Pero quedaba la segunda parte y la cosa no iba a resultar sencilla. Todo lo contrario. En el minuto 66 el guardameta titular, César, se torció el pie al caer en una salida. No pudo seguir y tuvo que dejar su puesto a Iker Casillas. El canterano terminó siendo el otro 'héroe' de la noche con sus intervenciones. Especialmente en los últimos compases del partido. Lógicamente, al Leverkusen no le quedó más remedio que quemar las naves y se lanzó a la desesperada en busca de un gol para igualar el marcador. Fueron minutos de nervios y agobio. Los alemanes apretaron y Casillas salvó bajo palos lo que le echaron. Sobre todo dos balones a bocajarro que el portero rechazó. Ahí también se ganó la Champions League...
Con el pitido final, la euforia. Otra vez éramos Campeones de Europa. Y por Novena vez. El Real Madrid hizo Historia una vez más. Y uno de sus jugadores también. Aquella Novena Copa de Europa estará por siempre ligada a un jugador y un gol. Zinedine Zidane y su volea.
Quince años después me sigue fascinando aquel gol. No sé cuántas veces lo habré visto ya. Cuando pienso en la Champions League lo primero que me viene a la cabeza es la imagen de Zidane empalando a gol en Glasgow. No lo puedo evitar. Por muchos años que pasen, ese gol no lo olvidaré nunca. Siento un orgullo enorme cada vez que lo veo. Me siento feliz y orgulloso de que Zinedine Zidane marcase ese gol en una Final de la Champions League con la camiseta del Real Madrid.
REAL MADRID: César (Casillas, 67'), Michel Salgado, Hierro, Helguera, Roberto Carlos, Makelele (Flavio, 73'), Figo (McManaman, 61'), Solari, Zidane, Raúl y Morientes.
BAYERN 04 LEVERKUSEN: Butt, Sebescen (Kirsten, 65'), Zivkovic, Lucio (Babic, 90'), Placente, Schneider, Ramelow, Ballack, Basturk, Brdaric (Berbatov, 38') y Neuville.
GOLES:
1-0 min. 8 Raúl
1-1 min. 14 Lucio
2-1 min. 45 Zidane
El conjunto blanco jugará su segunda Final consecutiva tras eliminar al Atlético de Madrid
Estaremos en Cardiff. El Real Madrid ha certificado esta noche su pase a la Final de la Champions League 2017 tras eliminar al Atlético de Madrid en las semifinales. Será la segunda consecutiva para el equipo blanco, que ganó el año pasado en Milán, precisamente frente al conjunto colchonero. La cita, ya marcada en el calendario de todos los madridistas, será el próximo sábado 3 de junio en la capital de Gales. El Madrid tratará de repetir título.
El conjunto de Zinedine Zidane, que se impuso con autoridad 3-0 en la ida de las semifinales, ha caído hoy 2-1 frente a un Atlético de Madrid que consiguió ponerse 2-0 en el primer cuarto de hora con goles de Saúl y Griezmann de penalti. El cuadro madridista, sin embargo, consiguió recortar diferencias antes del descanso con un tanto de Isco tras espectacular jugada de Karim Benzema por línea de fondo. El gol dejaba la eliminatoria prácticamente sentenciada por el valor doble de los goles fuera de casa y por la contundente ventaja de la ida. El global de las semifinales, 4-2 favorable al Real Madrid.
El rival ya lo conocíamos ayer. La Juventus. Se ganará o se perderá. Ya lo veremos. Pero nadie nos pueden quitar ahora mismo la satisfacción de volver a ver a nuestro equipo en una gran Final de la máxima competición continental. Sin duda, una gran alegría. Estos buenos momentos hay que saborearlos y disfrutarlos. Son citas y momentos que se echan en falta en los periodos de vacas flacas.
Aún no se ha conseguido nada. Sin duda, un reto dificilísimo el que tenemos por delante. Volver a ganar la Champions League y convertirnos en el primer club que consigue encadenar dos triunfos consecutivos desde que se instauró el actual formato de la competición. Será complicadísimo. Pero, de momento, nos hemos ganado el derecho de poder estar allí. El Real Madrid peleará por La Duodécima. Ojalá tengamos suerte...
El portugués sigue agrandando su leyenda con una magistral actuación en Champions League
Otra mágica noche europea para el Real Madrid. No sabemos cómo acabará la cosa, pero en cualquier caso magnífico resultado el cosechado ayer por el equipo blanco en la ida de las semifinales de Champions League. El conjunto de Zidane se impuso 3-0 al Atlético de Madrid y encarrila el pase a la Final. No hay que confiarse. Queda la vuelta. Pero el primer 'round' salió a la perfección para nuestros intereses. Portería a cero y tres goles de ventaja. Y todo ello gracias a la grandísima actuación de todos nuestros jugadores. Aunque, no podemos obviarlo, destacó una vez más el de casi siempre. Cristiano Ronaldo. Otro 'hat trick' para el siete portugués. Segundo consecutivo en la competición.
Después de marcarle cinco goles al Bayern de Múnich en los cuartos de final, Cristiano ha vuelto a demostrar que atraviesa un buen momento anotando otros tres goles. Ocho goles en los últimos tres partidos de Champions League. En total, ya acumula diez goles en la presente edición. Y esperemos que caigan más... Con el 'hat trick' de ayer Cristiano Ronaldo alcanza los 400 goles con el Real Madrid en competición oficial. Según algunos medios lleva 399 debido al asunto aquel del gol de la discordia frente a la Real Sociedad.
Los tres goles al Atlético, además, le otorgan otro récord a Cristiano Ronaldo, el de ser el jugador con más goles en semifinales de Copa de Europa. Supera así, con 13 tantos, a otra leyenda del madridismo, Don Alfredo Di Stéfano, que llegó a los 11 goles. Además, es el primer jugador que marca diez o más goles en Copa de Europa durante seis ediciones consecutivas. Después de convertirse, en la eliminatoria con el Bayern, en el primer jugador en alcanzar la barrera de los 100 goles en Champions League, ayer el portugués dejó su cuenta personal en la competición en 103 dianas.
Pese a la edad y a que es evidente que el físico ya no puede ser el mismo que el de temporadas anteriores, Cristiano Ronaldo sigue siendo el referente ofensivo del Real Madrid. Llevo tiempo defendiendo que si pegado a la banda o como extremo quizás su rendimiento ya no es el de antaño, como delantero centro aún nos puede brindar grandes actuaciones. Lo que no se puede negar es que Cristiano Ronaldo tiene gol, y eso en el fútbol es muy importante. Trascendental. Y hay que aprovecharlo mientras se pueda.
El triunfo de ayer frente al Atlético de Madrid no sólo le trae cifras redondas a Cristiano Ronaldo. El partido de anoche supuso la victoria número 300 del Real Madrid en competiciones europeas. En concreto, son 244 en Copa de Europa, 33 en la Copa de la UEFA, 16 en la extinta Recopa, 4 en la Copa Latina y 3 en la Supercopa de Europa. En la actualidad, el Real Madrid acumula quince partidos consecutivos sin perder en Europa. Desde que caímos 2-0 con el Wolfsburgo no lo hemos vuelto a hacer. Y ojalá siga la racha, claro...
Se cumplen veinticinco años de los cuatro goles del malagueño al Español
Fernando Hierro había demostrado en sus
dos primeras temporadas como jugador del Real Madrid que se trataba de un
extraordinario defensa a pesar de su juventud. Y que además de ser un buen
defensa tenía gol. En su primera campaña como madridista, 1989-90, anotó la friolera de 7 goles, todos ellos en Liga. En la siguiente, 1990-91, volvió a marcar otros 7 goles en Liga y se estrenó en Europa con un gol. Pero fue con la llegada de
Radomir Antic cuando realmente explotó como un consumado rematador. Lo de la
temporada 1991-92 fue algo increíble. Hierro peleó, literalmente, por el
Pichichi de la Liga. Y lo hizo gracias a partidos como el del 19 de abril de
1992.
Tal día como hoy de hace veinticinco
años, el Real Madrid recibía en el Santiago Bernabéu al Español de Javier
Clemente. Era domingo, no se me olvida. La noche anterior, el Barcelona, que ya
le estaba pisando los talones al líder de la Liga, se impuso 7-1 en el Nou Camp
a la revelación de aquella temporada, el Albacete de Benito Floro. La
clasificación estaba muy igualada, con el Madrid por delante con sólo dos
puntos más que el Barcelona. Había que tener muy en cuenta el golaveraje,
que en aquellos momentos era favorable a los de Beenhakker. Tras el 7-1 del Nou
Camp los azulgranas se ponían con 68 goles a favor y 34 en contra. El Real
Madrid tenía 59 a favor y sólo 22 en contra. Los siete goles del segundo clasificado
reducían las distancias del golaveraje.
Pero al día siguiente, el Real Madrid
respondió. Si el Barcelona había ganado 7-1, el Real Madrid lo hizo... 7-0. No
sólo recuperó la diferencia sino que la aumentó en un gol. Y en aquel partido
frente al Español hubo un protagonista destacado, Fernando Hierro, autor de
cuatro goles.
Hierro se estaba saliendo aquel año de
cara a puerta. De hecho, con aquellos cuatro goles al Español el malagueño
elevó su cuenta realizadora a 19 goles. Era el segundo en la tabla del Pichichi
sólo por detrás de Manolo, delantero del Atlético de Madrid que acumulaba 22
goles, 5 de ellos de penalti. Por detrás de Manolo y de Hierro estaban Laudrup,
Koeman, Stoichkov, Polster, Urban, Zamorano y Penev, todos ellos con 12 goles,
siete menos que Hierro.
Lo dicho, Hierro estaba peleando por el
Pichichi como un delantero más. Quizás, por ese motivo, no desentonaba que
aquel día del partido frente al Español Hierro llevara a la espalda el número
9. Fernando hizo las veces de Hugo Sánchez, que aquella jornada se quedó fuera de la
convocatoria y que por aquellos días mantenía una agria polémica dialéctica con
su técnico, Leo Beenhakker. Las cosas estaban algo revueltas en un equipo que,
según decían los ‘mayores’, no terminaba de convencer pese a la marcha de Radomir
Antic. Se avecinaban tiempos malos, pero yo aún no lo sabía... Sólo me fijaba en
lo que pasaba en el terreno de juego en partidos como el de aquel domingo del
mes de abril de hace 25 años.
El partido se jugó a las 19.00 horas y se
emitió por Canal Plus. Como en casa no había decodificador y por aquellos
tiempos no estaba muy bien visto que los chavales fuéramos a los bares, cosa de
mayores, me quedé en la calle jugando con los amigos. En torno a las 21.00
horas recuerdo que mi madre bajó a tirar la basura y me comunicó la gran noticia… ¡El Madrid
había ganado 7-0! ¡Y Hierro había marcado cuatro goles! Lo dicho, la cosa había
salido redonda. Recuperábamos la diferencia en el golaverage general y la
aumentábamos. Por la noche, en los resúmenes televisivos, y al día siguiente,
en El Día Después, ya pude disfrutar de los goles del partido...
Curiosamente, el festival de Hierro tardó un poco en llegar. Los dos primeros goles del partido los anotó Emilio Butragueño. El 1-0 lo marcó tras recibir un pase al centro del área de Hagi desde la derecha. El segundo llegó al rematar el Buitre en carrera un centro desde la izquierda.
Poco antes de llegar el descanso, ahora sí, Hierro empezó a perforar la red rival con precisión. Fue en un centro clásico de Míchel desde la derecha. El balón botó dentro del área y volaba un poco bajo obligando a Hierro a tirarse en plancha para cabecear el esférico y anotar el 3-0 con el que se llegó al descanso. Ya en el segundo tiempo, Hierro ejecutó un lanzamiento de falta raso que se le cuela al guardameta visitante Biurrun por debajo de las piernas. 4-0 y segundo gol del malagueño. El quinto de la tarde llegó en un balón largo que pilló a la defensa españolista adelantada. Butragueño quedó solo con el balón y encaró a Biurrun mientras Hierro se incorporaba por la izquierda para acompañarle. El Buitre cedió y Hierro empujó casi a placer para firmar su 'hat trick'. Pocos minutos después, penalti por agarrón a Butragueño dentro del área. Había especialistas en el campo como Míchel, pero Hierro estaba de dulce y fue el malagueño el que ejecutó desde los 11 metros. 6-0 y cuarto gol para Hierro. El 7-0 llegó también a balón parado. El rumano Hagi realizó un durísimo disparo de falta desde la izquierda que entró como un obús en la meta visitante.
Séptima semifinal de la Copa de Europa consecutiva para el conjunto blanco
El Real Madrid accede a su séptima semifinal de Champions League consecutiva tras eliminar en cuartos al Bayern de Múnich. Ningún equipo había conseguido alcanzar esa cifra hasta ahora, lo que supone un récord en la máxima competición continental. La del martes 18 de abril de 2017 pasa a ser otra de esas grandes noches europeas de la Historia del Club. El Madrid superó la complicadísima eliminatoria frente al conjunto alemán tras disputarse una prórroga. En el tiempo extra, los de Zinedine Zidane sentenciaron con un 4-2 que unido al triunfo en la ida por 1-2 deja un global de 6-3 favorable a los nuestros.
Impresionante el esfuerzo de los nuestros, que cuajaron un grandísimo encuentro. Todos. Aunque algunos destacaron sobremanera. Espectaculares los laterales Marcelo y Carvajal, el joven Asensio... Y Cristiano. Siempre Cristiano...
Cristiano Ronaldo, que con sus dos goles en el encuentro de ida había alcanzado la barrera de las 100 dianas en competiciones europeas, anotó frente a los alemanes un 'hat trick' elevando la cuenta hasta los 103 y alcanzado los 100 goles en Champions League. Es el primer futbolista de la Historia que lo consigue.
Fue una noche inolvidable de muchos nombres propios en la que también hubo aplausos para Xabi Alonso, que se despedía de Europa en el Santiago Bernabéu. Se le ovacionó cuando se le cambió y se coreó su nombre al término del encuentro, cuando el ahora jugador del Bayern regresó al terreno de juego para recibir el cariño del que fue su público durante cinco años. También hubo aplausos para el técnico visitante, Carlo Ancelotti.
El partido será recordado también por algunos de los nuestros, como el capitán Sergio Ramos, que jugó su partido número 100 de Champions League. El camero, que cuajó una gran actuación a pesar de anotar el 1-2 visitante de manera involuntaria, salió bien parado de su duelo con el polaco Lewandowski y pudo celebrar su centenario con el triunfo y el pase a semifinales.
Otro que se lució anoche fue Marcelo. Se salió en la prórroga y para el recuerdo quedará su jugada en el gol del 3-2, superando en carrera a tres rivales y plantándose solo ante Neuer para ceder a Cristiano. Monumental el brasileño en su partido número 400 con el Real Madrid.
Justo tras ese bonito tanto que fabricó Marcelo y culminó Cristiano llegó otra genialidad, la de Asensio. El mallorquín, que había saltado al césped en el minuto 64, lo hizo todo bien y puso la puntilla en el minuto 112 con una acción personal. Asensio cortó un balón en su propio campo y avanzó a toda velocidad por el centro. Se marchó por dos veces de Hummels, al que dejó atrás con un cambio de ritmo brutal justo antes de cruzar a gol para superar a Neuer con el 4-2. Partidazo del chaval.
REAL MADRID: Keylor Navas, Carvajal, Nacho, Ramos, Marcelo, Casemiro, Modric, Kroos (Kovacic, 115'), Isco (Lucas Vázquez, 71'), Benzema (Asensio, 64') y Cristiano Ronaldo.
BAYERN MUNICH: Neuer, Lahm, Hummels, Boateng, Alaba, Xabi Alonso (Müller, 75'), Vidal, Robben, Thiago, Ribery (Costa, 71') y Lewandowski (Kimmich, 88').
GOLES:
0-1 min. 53 Lewandowski (penalti)
1-1 min. 76 Cristiano Ronaldo
1-2 min. 77 Ramos (propia puerta)
2-2 min. 105 Cristiano Ronaldo
3-2 min. 109 Cristiano Ronaldo
4-2 min. 112 Asensio
Debutó con la camiseta del Real Madrid tal día como hoy de hace treinta años
Su llegada al Club fue un tanto curiosa. En marzo de 1987 el Real Madrid se enfrentó al Estrella Roja en los cuartos de final de la Copa de Europa. En el encuentro de ida ganaron los yugoslavos 4-2 y en la vuelta el Real Madrid remontó la eliminatoria. Butragueño, con un gran gol en los primeros compases del choque, y Sanchís, rematando de cabeza un centro de Chendo desde la derecha, hacían el 2-0 con el que el conjunto blanco se clasificaba para las semifinales dejando en la cuneta a los de Belgrado. Aquel miércoles 18 de marzo en el cuadro visitante jugaba un tal Milan Janković. Había sido el autor de uno de los goles de nuestro rival en la ida. Justo un mes más tarde, el 18 de abril de 1987, Janković jugaría su primer partido con la camiseta del Real Madrid.
La llegada de Janković al Madrid vino propiciada por la baja de Jorge Valdano, que disputó su último encuentro oficial con el Real Madrid el 4 de marzo de 1987. Sí, precisamente en el encuentro de ida frente al Estrella Roja. Después de aquel partido, a Valdano se le detectó una hepatitis B que le impidió concluir la campaña. No volvería a jugar hasta estar plenamente recuperado. La ficha vacante de extranjero tras la baja por enfermedad de Valdano fue cubierta con Milan Janković, que pasó en pocas semanas de enfrentarse al Madrid a vestir la camiseta blanca.
Conociendo a Janković
Milan Janković nació el 31 de diciembre de 1959 en Belgrado, Yugoslavia. Comenzó a jugar al fútbol en el infantil del Kapkobo entre las temporadas 1973-75. Posteriormente llegó al juvenil del Estrella Roja, donde jugó hasta 1978. Entre 1978 y 1980 recaló en el NK Maribor en calidad de cedido. En el año 1980 regresó al Estrella Roja de Belgrado, equipo con el que se consagraría como un gran centrocampista. Estudiante de Económicas, Janković fue internacional juvenil, disputó 9 partidos con la Sub-21 de su país y uno con el combinado olímpico. Llegó a debutar en la Selección de Yugoslavia, con la que disputó 12 encuentros internacionales y anotó un gol. Su estancia en el equipo de su ciudad natal se prolongó hasta abril de 1987, cuando el Real Madrid se cruzó en su camino.
El propio jugador explicaba los detalles de su fichaje por el Real Madrid en la obra 'Historia viva del Real Madrid', publicada por ABC. "Yo nunca habría pensado que algún día jugaría en el Madrid. Es el sueño de cualquier jugador de fútbol profesional. Mi fichaje fue un tanto inusual. Habíamos jugado el partido de vuelta de Copa de Europa y nos habían eliminado. El presidente del Estrella, a las dos semanas de la eliminatoria, me comentó si estaría interesado en fichar por otro equipo, y le dije que, rotundamente, no. Entonces fue cuando me dijo que si desearía ir al Madrid, me quedé muy sorprendido y le pedí que no me gastara bromas. Como insistía en que no era una broma, le dije que me iría ahora mismo y si hiciera falta andando", relataba Janković.
El jugador también se describía a sí mismo como futbolista. "En el Estrella Roja hacía funciones de centrocampista ofensivo, casi como otro delantero más. En el Madrid vengo a realizar más o menos la misma función. Si jugamos en casa, suelo irme más hacia la delantera para tratar de conectar con los atacantes, y si jugamos fuera, suelo ayudar más a la defensa. En el campo me muevo en tres direcciones distintas. Por el centro del terreno, paralelamente a las bandas, tanto en defensa como en ataque, y también suelo moverme por la derecha y por la izquierda indistintamente. Suelo desenvolverme con mayor facilidad por la banda izquierda", explicaba el yugoslavo. "En el Real Madrid me es totalmente indiferente dónde me coloque el entrenador. Soy un jugador polifacético y me da lo mismo estar delante que detrás. Puedo crear juego cuando el equipo lo necesita y, si hace falta, ayudar en defensa cuando mis compañeros están muy presionados. Mi jugada preferida es lanzar balones largos al contraataque. Como futbolista, tengo un buen disparo y me considero más técnico que fuerte", matizaba Milan Janković.
El futbolista fue presentado ante los medios de comunicación como nuevo jugador del Real Madrid en la Sala de Trofeos del Bernabéu el jueves 9 de abril de 1987. Su compromiso con la entidad era de quince meses, hasta junio de 1988, con opción a renovar por una temporada más. "De momento estoy satisfecho de haber venido por este espacio de tiempo, aunque como es lógico mi intención es la de demostrar que puedo ser un jugador útil para el Real Madrid", comentaba en su primer día como madridista. "No tengo que demostrar nada, He visto muchas veces jugar al Madrid y me adaptaré bien a su estilo. Sé que hay grandes futbolistas en el Real, pero creo que tengo sitio en el equipo", apuntó en declaraciones recogidas por el diario ABC. El nuevo jugador blanco bajó al césped del Bernabéu para tocar el balón con su nueva camiseta y posar para las cámaras.
Janković se aclimató muy rápido a su nuevo equipo. Al principio contó con la ayuda de Miroslav Vorgic, preparador físico del Club, como intérprete. Sus compañeros le acogieron con los brazos abiertos, como reconocería poco después en la revista oficial del Real Madrid. "La verdad es que me sorprendió, ya que esperaba algo más frío o distante. Pero ocurrió todo lo contrario e incluso comenzaron a gastarme las primeras bromas. Estoy encantado por ello y espero mostrar este agradecimiento a la plantilla jugando bien dentro del terreno de juego", contaba Janković.
Debut y gol
Con la baja de Valdano, Janković llegó a tiempo para disputar la fase del Play off de aquella Liga 1986-87 que duró más de lo habitual. Tras completarse la fase regular de 34 jornadas, los seis primeros clasificados disputaron una liguilla a doble partido para disputarse el título de Liga. El primer partido de aquella liguilla, es decir, la jornada número 35, midió al Madrid con el Barcelona en un choque que concluyó con el 0-0 inicial. Janković estuvo en la convocatoria, pero no jugó. En la siguiente jornada, la trigésimo sexta, el Real Madrid visitó El Molinón para enfrentarse al Sporting.
El partido de Gijón se disputó el sábado 18 de abril de 1987. Tal día como hoy de hace treinta años. Y aquel día debutó nuestro protagonista. Milan Janković jugó su primer partido con la camiseta blanca y lo hizo de titular. Saltó el equipo de Beenhakker al terreno de juego con Buyo, Chendo, Sanchís, Gallego, Camacho, Míchel, Janković, Martín Vázquez, Gordillo, Butragueño y Hugo Sánchez. Ganó el Real Madrid 0-1 y el tanto del triunfo lo consiguió... Sí. Milan Janković. El yugoslavo terminó culminando una jugada de contraataque dirigida por Míchel. Janković superó con un disparo por abajo al meta Ablanedo. Era el minuto 76.
No pudo entrar con mejor pie en el equipo. Milan Janković recibió las felicitaciones de su técnico al término del encuentro. "Hacerle debutar fue una decisión difícil. Cada partido nos jugamos casi una final. Pero Janković ha demostrado que no está verde. Por algo es internacional con su país. Ya me ha demostrado durante la semana que es un auténtico profesional en las sesiones de entrenamiento", contaba el técnico holandés al término del choque. El nuevo jugador blanco terminaría siendo decisivo en el concurso blanco de aquella recta final de la temporada 1986-87.
En mayo de 1987, la recién creada revista mensual Futgol llevaba a la portada de su número 2 al dúo de extranjeros del Real Madrid en aquellos momentos. Janković -Hugo Sánchez. La extraña pareja, titulaba la revista bajo una fotografía de los dos futbolistas del equipo blanco. "Estoy absolutamente convencido de que cuando me han comprado es porque piensan que puedo ser útil y, modestamente, creo que tengo un puesto en el equipo", insistía el yugoslavo en el reportaje.
Ese mismo mes de mayo el nuevo futbolista del equipo merengue ocupaba la portada del boletín oficial del Real Madrid en su número 442. La revista informaba de los detalles de la presentación del yugoslavo y publicaba una pequeña entrevista en la que Janković hablaba de sus primeras semanas en la entidad. Se le preguntaba qué era lo que más destacaba de su nuevo Club. "En cuanto a jugadores no hay que destacar ninguno, puesto que sería injusto el hacerlo; todos tienen una gran calidad individual. Me gustaría decir que una de las cosas que más me llamó la atención cuando actué contra el Real Madrid fue que sale siempre a competir en base a técnica y fuerza noble, sin dar patadas. No le he visto afrontar los encuentros con violencia, por ello me encanta jugar en este equipo. El Real Madrid es un equipo señor", contaba. La revista también le preguntaba qué le había supuesto fichar por el Real Madrid. "Vivir el día más feliz en mi vida deportiva. Ahora, lo que deseo es que el equipo logre todos los campeonatos que se encuentra disputando, y que yo colabore en ello", respondía Janković con ilusión.
El nuevo jugador, pese a ser un recién llegado, se convirtió en un fijo de las alineaciones de Beenhakker. Tras el debut de Gijón Janković lo jugó todo. Disputó los nueve últimos partidos del play off, todos ellos de titular. Sólo fue sustituido en el último encuentro de la temporada, el partido de la fiesta en el Santiago Bernabéu frente al Español. El Real Madrid ganó la Liga 1986-87. Milan Janković ya era Campeón de Liga. Todos los medios y la prensa especializada destacaron el papel del yugoslavo, al que se le calificó como "un fichaje acertado" e incluso como "la revelación del Play off". Se tratara de un futbolista desconocido por el público español antes de su llegada al Real Madrid. Pero sorprendió por su calidad y su facilidad a la hora de acoplarse al juego del equipo.
Temporada 1987-88
De cara a la nueva temporada 1987-88 el Real Madrid contaba con tres extranjeros. Hugo Sánchez, Janković y Valdano. El argentino seguía recuperándose de su enfermedad y seguía sin estar disponible para el equipo. El concurso de Janković, por tanto, resultaba vital. Sin embargo, un imprevisto se cruzó en el camino del yugoslavo durante la pretemporada de aquel verano de 1987. Concretamente el 11 de agosto, el jugador cayó lesionado de su pierna derecha durante un entrenamiento. La lesión terminó siendo más grave de lo que se pensaba en un principio. Se trataba de una rotura de menisco externo. El jueves 13 de agosto de 1987 el jugador fue operado por el doctor Pedro Guillén. Aunque se temió lo peor lo cierto es que el ligamento cruzado no estaba afectado y el tiempo de recuperación se estimó en unas seis semanas.
Durante aquellos días se especuló con la posibilidad de que el Club se hiciera con los servicios de otro jugador extranjero, sobre todo pensando en la difícil eliminatoria que el Madrid tenía que afrontar en septiembre frente al Nápoles de Maradona en Copa de Europa. Valdano no llegaría a la cita y se temía que Janković tampoco...
No hizo falta. La recuperación fue muy breve. Fue algo sorprendente. A mediados de septiembre de 1987 el yugoslavo ya estaba a disposición de Leo Beenhakker. Fue entrando poco a poco en el equipo, disputando sus primeros minutos de competición oficial en Zaragoza, en la tercera jornada de Liga, y jugando también unos minutos en el triunfo 2-0 frente al Nápoles. En cualquier caso, el futbolista no estaba en plenas condiciones. En aquel mes de septiembre sólo fue titular en la cuarta jornada de Liga, frente al Osasuna en el Bernabéu, donde jugó la primera parte. ¿Había forzado demasiado el jugador su vuelta a los terrenos de juego?
La recuperación quizás no fue todo lo bien que se hubiese deseado. Lo cierto es que durante los primeros compases de la temporada 1987-88 el jugador arrastró molestias y se percibía cierta debilidad en su rodilla derecha, lo cual preocupaba a los servicios médicos del Club.
"Mi rodilla no estaba bien para jugar 29 días después de la
operación, pero el míster me necesitaba contra el Nápoles y quise hacer un
favor y ayudar al equipo. Ahora me arrepiento, porque me ha perjudicado.
Hubiese sido mejor reaparecer después", le confesaba el jugador al periodista José Damián González en una entrevista publicada por el diario El País el domingo 7 de febrero de 1988.
Poco a poco los problemas físicos fueron más o menos superándose. Janković fue uno de los jugadores destacados de aquella temporada 1987-88. Jugó 44 partidos oficiales, 29 de Liga, 6 de Copa y 8 de Copa de Europa. Marcó cuatro goles, tres en Liga y uno en Copa de Europa frente al Bayern, en la vuelta de los cuartos de final. Fue el miércoles 16 de marzo de 1988. El Madrid había perdido 3-2 en Alemania, pero en la vuelta se impuso 2-0. El 1-0 llegó a balón parado, en una falta cerca del pico del área de los germanos por la izquierda. Ricardo Gallego tocó el balón a la derecha para que Milan Janković, con el dorsal 11 a la espalda, fusilara al guardameta del Bayern. Y a falta de cinco minutos para el final del primer tiempo una internada de Gordillo por la izquierda concluyó con un centro al área para que Míchel, llegando desde atrás, empalara a gol estableciendo el 2-0. El Real Madrid se vengaba así de la eliminación del año anterior.
En abril de 1988, en su número 452, la revista oficial del Real Madrid publicó una entrevista de tres páginas con el yugoslavo. "Jankovic, excepcional dentro y fuera del campo", titulaba el boletín. La entrevista fue realizada, tal y como se explicaba en las primeras líneas de texto, justo a la conclusión del encuentro de Copa de Europa frente al Bayern de Múnich. "Estoy muy contento, contentísimo, por habernos clasificado para las semifinales. Creo que todo el equipo ha realizado un gran partido, pues más que nunca se debía buscar lo práctico y es lo que hicimos. Con respecto a mi actuación estoy muy satisfecho ya que creo que lo hice bien y, además, fue muy bonito lograr el primer tanto", contaba el futbolista.
Desde la revista le preguntaban sobre la importancia que tenía para él hacerlo bien. "Siempre es importante jugar con acierto. Este partido era importantísimo para el equipo y para nuestra afición, pues todos tenemos puestas unas grandes ilusiones en la Copa de Europa y, además, deseábamos poner fin a la que estaba considerada como la 'bestia negra' europea del Real Madrid. Las cosas me salieron satisfactoriamente y eso, también, ha sido importante ya que en esta temporada se ha hablado de que estaba jugando mal. Ahora, tras este partido y debido a que ha sido presenciado por muchos millones de personas, parece que soy más conocido y se me discute menos", argumentaba Janković.
En esa entrevista se le preguntaba también si no resultaba injusto que se le elogiara por un partido y no se tuviese en cuenta "la magnífica trayectoria" que llevaba desde su llegada a España. "Creo que efectivamente a un jugador no se le puede descubrir por uno o dos partidos. Considero que si bien es verdad a principios de esta temporada no he jugado a satisfacción de todos, mi trayectoria desde que llegué no ha sido mala. El problema que tuve durante los primeros partidos de esta campaña o en los meses de diciembre y enero es que salía de una lesión de menisco y esto, quiérase o no, siempre lo nota un jugador en su rendimiento. Pero, desde hace cuatro o cinco partidos pienso que estoy jugando bien, y que paso un buen momento de juego", aseguraba el centrocampista.
Rumores
En los primeros meses de 1988 empezó a circular el rumor de que el Real Madrid podría estar interesado en hacerse con los servicios del alemán Bernd Schuster, que terminaba contrato con el Barcelona. Por aquella época sólo podían jugar dos extranjeros por equipo. Aunque ya se hablaba de la posibilidad de permitir alinearse a un tercer extranjero el asunto no estaba nada claro y los equipos seguían conformando sus plantillas con la idea de los dos extranjeros. Hugo Sánchez era fijo absoluto en el Real Madrid. Si llegaba Schuster... el perjudicado sería Janković.
El yugoslavo tuvo que lidiar con los comentarios de su posible salida en el caso de que se fichase a Schuster. Durante 1988 las preguntas sobre Schuster fueron habituales a la hora de entrevistar a Janković. En febrero de 1988, no obstante, Ramón Mendoza decidió renovar el contrato de Janković por una temporada más. De esta forma, se abría la posibilidad de que el balcánico siguiera en el Real Madrid como tercer extranjero aunque se hiciera efectiva la llegada de Schuster, que según casi todos los medios de la época era un secreto a voces.
Aquella temporada 1987-88 fue una de las mejores del Real Madrid en cuanto a juego se refiere. La plantilla era muy buena y el equipo funcionó a las mil maravillas despertando muchos elogios. La gran pena fue la Copa de Europa. Después de eliminar al Nápoles de Maradona, al Oporto, vigente Campeón de Europa, y al Bayern de Múnich, vigente subcampeón, el equipo blanco cayó en semifinales en la triste eliminatoria frente al PSV Eindhoven.
La Liga no se escapó. Fue el tercer título consecutivo para la Quinta del Buitre y el segundo para Milan Janković, sin duda uno de los responsables del buen juego desplegado aquella campaña por el conjunto de Leo Beenhakker. "Estoy más satisfecho de mi rendimiento que la temporada pasada. Actualmente me entiendo mejor con mis compañeros", contaba el jugador a la revista del Real Madrid.
Pese a la alegría de ser de nuevo campeón y a que tenía contrato en vigor por una temporada más, Janković seguía preocupado por su futuro. "Estoy un poco triste porque todavía no sé qué va a ser de mí. A pesar de los constantes y numerosos rumores de mi venta o cesión a otro club yo tengo confianza, mucha confianza en la entidad y tal vez el año que viene todavía esté jugando en el Real Madrid", confesaba a la revista oficial del Club.
Pero no volvió a jugar más con nosotros. El yugoslavo disputó su último partido de aquella campaña el sábado 14 de mayo de 1988, en Atocha, en un empate 2-2 frente a la Real Sociedad. El equipo ya era Campeón desde hacía un mes y Janković salió del banquillo para sustituir a Míchel, por lesión, la última media hora. Sus últimos minutos en competición oficial con el Madrid.
Sí. Llegó Schuster. Los rumores fueron ciertos y el martes 7 de junio de 1988 a las 17.30 horas el centrocampista alemán fue presentado Sala de Trofeos del Real Madrid. Estaba claro que Hugo Sánchez y Bernd Schuster serían los extranjeros titulares del Real Madrid de cara a la temporada 1988-89. Jorge Valdano, que no llegó a disputar ningún partido oficial en la temporada 1987-88, se retiró como jugador en activo. Cabía la posibilidad de que Janković, que tenía contrato por un año más, siguiese como tercer extranjero. Pero no estaba nada claro... Las posibilidades de jugar eran escasas.
El 26 de julio de 1988 se realizó la presentación del Real Madrid en la Ciudad Deportiva. Aquel mismo día se confirmó la baja de Janković como jugador blanco. De hecho, el yugoslavo estuvo presente ese día en la Ciudad Deportiva de paisano y sin participar en el acto. Allí, de manera muy caballerosa, se despidió de sus compañeros antes de afrontar una nueva aventura deportiva lejos de Madrid.
Después del Madrid
Milan Janković fue traspasado al Anderlecht. En el fútbol belga apuró sus dos últimos años como futbolista profesional. Allí jugó las temporadas 1988-89 y 1989-90. No había cumplido los 31 años cuando decidió colgar las botas. En algunas entrevistas, durante su estancia en España, había reconocido que salir del Real Madrid podría suponer un problema de motivación, puesto que sería difícil encontrar alicientes como los que ofrecía un Club como el Madrid. Quién sabe... Quizás esa forma de pensar fue la que hizo que Janković se retirara tan relativamente joven del fútbol activo.
Tras dejar el balón, Milan Janković se trasladó a vivir a Australia, país de origen de su mujer. Allí inició una nueva etapa de su vida junto a su familia.
En total, Milan Janković jugó 53 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid. 38 de Liga, 6 de Copa del Rey y 8 de Copa de Europa. Anotó 5 goles con la camiseta blanca, 4 en Liga y 1 en competición europea. En su periplo madridista, que se prolongó durante algo más de una temporada, ganó dos títulos de Liga.
Pese a no pasar mucho tiempo con nosotros, Milan Janković dejó un muy buen recuerdo en el Real Madrid. Aquel espigado centrocampista de casi metro noventa de altura demostró ser un grandísimo futbolista. Me atrevería a decir que uno de los mejores que han pasado por nuestro equipo. Pero, sobre todo, dejó un muy buen recuerdo también como persona. Según sus compañeros se integró a la perfección. En menos de un año consiguió hablar castellano sin necesidad de intérprete y según todas las entrevistas y referencias publicadas sobre su persona se trataba de un hombre atento, amable y sonriente. Hoy, en el día en el que se cumplen exactamente treinta años de su debut con la camiseta blanca, quería brindarle esta entrada en 'Historias del Real Madrid' a modo de recuerdo.