viernes, 4 de noviembre de 2016

LOS JUGADORES DE LA PLANTILLA 1996-97

Relación de los futbolistas del Real Madrid durante la campaña 

La plantilla del Real Madrid para la temporada 1996-97 estuvo compuesta por un total de 24 jugadores. El entrenador Fabio Capello utilizó en competición oficial a 26 futbolistas a lo largo de aquella campaña. En la presente entrada vamos a recordarles a todos ellos uno por uno.

Illgner. Titular desde que llegó. Se convirtió en fijo para Capello.
Cañizares. Portero suplente. Jugó dos partidos de Liga, el primero y el último.
Buyo. Tercer portero del equipo. En su última campaña como madridista, sólo actuó en encuentros amistosos.

Panucci. Llegó en el mercado de invierno y jugó 21 partidos anotando dos goles. Capello le conocía bien de su etapa en el Milan. Primer jugador italiano de la historia del Real Madrid.
Chendo. Teórico suplente, acabó por delante de Secretario a la hora de cubrir las bajas de Panucci. Incluso terminó la Liga de titular a sus 36 años.
Secretario. No cuajó en el Madrid. Empezó de titular pero no convenció, lo que propició la llegada de Panucci. Mediada la temporada desapareció de las alineaciones.
Hierro. El jefe de la defensa. Atravesaba un momento formidable y formó un tándem perfecto junto a Rafa Alkorta en el eje de la zaga.
Alkorta. Su mejor temporada como madridista. El defensa que más partidos jugó. Se entendía a las mil maravillas con Hierro. Marcó un gol en Copa del Rey.
Sanchís. Por primera vez en su carrera no fue titular indiscutible. Aun así, jugó 22 partidos. Volvió a sus orígenes como jugador y llegó a actuar de centrocampista.
Fernando Sanz. El buen momento de Hierro y Alkora cerró el paso a los jóvenes centrales del equipo. Jugó nueve partidos, seis de Liga y tres de Copa.
García Calvo. En la misma situación que Fernando Sanz. Siete partidos con el primer equipo, seis de Liga y uno de Copa. Jugó también con el Real Madrid B, entonces en Segunda División.
Roberto Carlos. Impresionante. Dueño y señor del lateral izquierdo desde el primer día. Uno de los mejores jugadores de la historia del Club y del fútbol.
Mikel Lasa. Roberto Carlos le cerró el paso. En su última temporada como madridista jugó quince partidos, actuando como centrocampista por la izquierda.

Redondo. Uno de los fijos del equipo cuando estaba disponible.
Seedorf. Otro fichaje acertado para el centro del campo. Un portento físico, trabajador y con enorme calidad. Un crack.
Milla. Uno de los recambios habituales del centro del campo. Fue su última temporada en el Madrid. Disputó un total de 23 partidos oficiales aquella campaña.
Víctor. La gran revelación de la temporada. Entre tanto fichaje, la banda derecha quedó en manos del canterano, que se convirtió en fijo para Capello.
Amavisca. Una lesión en el menisco interno de la rodilla izquierda durante el calentamiento del partido de la segunda jornada de Liga le dejó unos meses en el dique seco. El cántabro se recuperó y llegó a jugar 31 partidos oficiales.
Guti. Diecisiete partidos, pero casi todos de suplente. Sólo fue titular en dos encuentros.
Ze Roberto. Llegó en el tramo final de la temporada para jugar por la izquierda. Dispuso de minutos en nueve encuentros, dos de ellos como titular.

Raúl. El futbolista más en forma del equipo. Con sólo 19 años ya era el estandarte del Real Madrid. Jugó por la izquierda formando un tridente de ataque con Suker y Mijatovic y actuaba en punta cuando faltaba el croata o el montenegrino. Fue el único jugador presente en los 42 partidos de Liga. En total, 47 partidos oficiales y 22 goles aquella temporada.
Suker. El máximo artillero del equipo, confirmó las expectativas y siguió siendo uno de los mejores arietes del fútbol español. Delantero centro titular, el croata anotó 29 goles en su primera campaña como madridista, 24 de ellos en Liga.
Mijatovic. Llegó al Real Madrid en su mejor momento. Aportó calidad y goles al ataque blanco y formó una buena pareja con Suker. El mediapunta montenegrino anotó 14 goles en Liga y uno en Copa.
Álvaro. Convenció a Capello y llegó a hacerse con un puesto de titular... Hasta que llegó la fatídica lesión con la Selección Sub-21 que cercenó su carrera deportiva el 12 de noviembre de 1996. En su último partido con el Madrid, un par de días antes, había jugado los noventa minutos.

También jugaron aquella temporada:

Petkovic. El serbio sólo dispuso de unos pocos minutos en tres partidos, dos de Liga y uno de Copa del Rey. En el mercado de invierno fue cedido al Racing de Santander, equipo con el que terminó la temporada 1996-97.
Ismael. El único canterano que debutó con Fabio Capello aquella temporada. Jugó dos partidos con el primer equipo, uno de Copa del Rey y otro de Liga.

domingo, 30 de octubre de 2016

FABIO CAPELLO

Trayectoria deportiva del técnico italiano

Fabio Capello nació en la localidad de San Canzian d'Isonzo el 18 de junio de 1946. Antes de ser entrenador completó una extensa carrera deportiva como jugador, llegando a ser Internacional con la camiseta de Italia en 32 ocasiones.

Trayectoria como jugador

1964 – 1967  SPAL Ferrara 
1967 – 1969  AS Roma 
1969 – 1976  Juventus 
1976 – 1978  AC Milan

Como jugador, Fabio Capello ganó cinco campeonatos, uno en la Serie B italiana con el SPAL Ferrara en la temporada 1964-65. Los otros cuatro, en la Serie A, los conquistó con dos camisetas diferentes, tres con la Juventus (1971-72, 1972-73, 1974-75) y uno con el Milan (1978-79). También ganó dos Copas, una con AS Roma en la 1968-69 y otra con el Milan en la 1976-77).

Trayectoria como entrenador

1991 – 1996  AC Milan
1996 – 1997  Real Madrid
1997 – 1998  AC Milan
1999 – 2004  AS Roma
2004 – 2006  Juventus
2006 – 2007  Real Madrid 
2008 – 2011  Selección de Inglaterra
2011 – 2015  Selección de Rusia 


A lo largo de su dilatada carrera como técnico, Fabio Capello conquistó siete campeonatos ligueros, cuatro con el Milan (1991-92, 1992-93, 1993-94 y 1995-96), dos con el Real Madrid (1996-97 y 2006-07) y uno con la AS Roma (2000-01). Con la Juventus también se alzó con los títulos de las campañas (2004-05 y 2005-06), pero el club turinés fue desposeido de estos dos títulos. En su palmarés como entrenador también figuran cuatro Supercopas de Italia (1992, 1993, 1994, 2001), una Champions League (1993-94) y una Supercopa de Europa (1994-95).

Sus números con el Real Madrid

Fabio Capello dirigió dos temporadas al Real Madrid (1996-97 y 2006-07). En las dos consiguió hacer Campeón de Liga al equipo.

En la 1996-97, el Real Madrid jugó 48 partidos: 42 de Liga y 6 de Copa del Rey. El balance total fue de 31 victorias, 12 empates y 5 derrotas.  

En la 2006-07, el Real Madrid jugó 50 partidos: 38 de Liga, 8 de Champions League y 4 de Copa. El balance total fue de 28 victorias, 12 empates y 10 derrotas. 

sábado, 29 de octubre de 2016

EL FÚTBOL DE CAPELLO

Reflexiones sobre el técnico italiano

Cuando Fabio Capello llegó al Real Madrid en mayo de 1996 el entrenador italiano estaba considerado como uno de los técnicos más prestigiosos del momento. Había recogido el testigo de Arrigo Sacchi al frente de aquel Milan que tantos éxitos había acumulado a nivel internacional a finales de los ochenta y principios de los noventa. Con el equipo rossonero, Capello había conquistado la Champions League de la temporada 1993-94 en la Final de Atenas frente al FC Barcelona. En Italia, el Milan dominaba con autoridad los campeonatos nacionales adjudicándose cuatro de los últimos cinco títulos ligueros. De hecho, Fabio Capello aterrizó en Madrid con el scudetto de la temporada 1995-96 bajo el brazo.

En definitiva, cuando Lorenzo Sanz  y sus directivos habían empezado a diseñar el nuevo Real Madrid 96-97, pusieron sus ojos en el mejor técnico posible. De hecho, recuerdo que cuando salieron los primeros rumores de que el técnico italiano podría dirigir al Madrid me costó mucho creerlo. ¿De verdad iba a dejar el Milan con lo bien que le marchaban las cosas allí en Italia?

Pues sí. Sí que lo hizo. Fabio Capello dejó Milán para venirse a España y ponerse al mando de un nuevo proyecto, el de dirigir al ramillete de estrellas que estaba reclutando el Real Madrid para la temporada 1996-97. Hay que reconocer que la llegada del nuevo entrenador  fue todo un aliciente. No sólo fichábamos estrellas para correr sobre el césped. También fichábamos a otra estrella para sentarse en el banquillo.

Fabio Capello se había ganado una reputación de hombre duro y exigente. Un hombre trabajador al que le gustaba que sus hombres también trabajaran duro sobre el terreno de juego. Estas cualidades, al fin y al cabo, siempre han gustado a muchos aficionados. El esfuerzo de un futbolista siempre es bien recibido y valorado.

Fútbol italiano

Pero Fabio Capello también tenía sus detractores. Un sector de la prensa tildaba de conservador al técnico italiano y muchos adoptaron el mantra aquel de que los equipos de Capello sólo ganaban por 1-0. Objetivamente y con los datos en la mano es fácil de comprobar que esto no era así. A ver... Sí... Hubo partidos que se ganaron 1-0. Pero como ha pasado toda la vida en el fútbol. 

Durante aquella temporada 1996-97, Fabio Capello dirigió al Real Madrid en 48 partidos, 42 de Liga y 6 de Copa del Rey. El balance total fue de 31 victorias, 12 empates y sólo cinco derrotas. En esos 48 partidos, el Real Madrid marcó más de un gol en 30 encuentros. Y, por supuesto, aquel año también hubo goleadas. Se ganó 6-1 a la Real Sociedad, 4-2 al Valencia, 1-4 al Atlético de Madrid en el Calderón, 4-0 al Celta, 6-1 al Oviedo, 4-2 al Sevilla, 5-0 al Extremadura... Vamos, que también hubo partidos en los que se marcaban muchos goles.

Sin embargo, flotaba en el aire el debate sobre el tipo de juego y el espectáculo. Hay que recordar que por aquella época estaban en su máximo apogeo las ideas futbolísticas de entrenadores como Cruyff y Valdano, que apostaban por un fútbol de ataque y en el que no sólo bastaba con ganar. Había que jugar bien al fútbol. Lo importante no sólo era ganar si no cómo se ganaba. Y ahí estaba el debate servido... En realidad aquello no era nada nuevo. Era un capítulo más de la eterna guerra entre Menottistas y Bilardistas.

El debate se había asentado entre los medios de comunicación. Por aquella época, Javier Clemente era el Seleccionador y tenía a la mitad de la prensa en contra supuestamente porque no se comulgaba con la manera de jugar de la Selección española. En realidad, detrás de aquellos argumentos se escondían numerosas rencillas personales entre Clemente y algunos periodistas. Pero de cara a la galería el principal problema era que el combinado español "no jugaba bien". No lo hacía "bonito". Y eso no estaba bien. Había que dar "espectáculo".

El juego del Real Madrid no estaba exento de aquella disparidad de puntos de vista a la hora de ser analizado. De esa forma, a Fabio Capello se le metió en el mismo saco que a Clemente o a Bilardo. En el saco de los entrenadores resultadistas. En los del fútbol feo. Capello, además, contaba con el añadido de ser italiano. Y ya sabemos que de Italia venía el catenaccio...
  
¿Fútbol espectáculo? 

El fútbol es sólo fútbol. Recuerdo que yo aquel año empecé a desprenderme de los prejuicios que me habían metido en la cabeza durante algunos años a fuerza de repetirme lo importante que era la forma en la que se conseguían las victorias. Empecé a pensar por mí mismo. ¿Qué era lo que yo quería? ¿Quería que el Real Madrid jugara bien o quería que el Real Madrid ganara? Pero... un momento. ¿Para ganar no hay que hacer las cosas bien? ¿No es eso jugar bien? 

¿Jugar bien o ganar? Parecía que había que elegir. O jugar bien o ganar. Pero es que aquella pregunta iba con trampa. Todo el mundo quiere ganar, nadie quiere perder. Todo el mundo quiere jugar bien, nadie quiere jugar mal. El debate, en realidad debería centrarse en saber qué es jugar bien y qué es jugar mal. Y ahí entra la subjetividad de cada uno...

Yo lo que quería era que mi equipo ganara. Lo he tenido muy claro desde entonces. Quiero que mi equipo gane. Lo del espectáculo... Lo del "espectáculo" me retrotrae al cese de Radomir Antić en la temporada 1991-92. Se le cesó porque había que dar "espectáculo". Y vaya si lo dimos... regalando el título de Liga. Después de los tropiezos de Tenerife, de caer año sí y año también en las competiciones europeas, de padecer campañas como la 1993-94 o de sufrir temporadas como la 1995-96, lo único que yo quería era que el Real Madrid ganara. Especialmente después de haber sufrido la temporada 1995-96. Yo quería que el Real Madrid ganara.

Con Fabio Capello el equipo ganaba y para mí eso era suficiente. Respeto todas las opiniones y todos los puntos de vista. Comprendo que hubiese gente a la que no le gustase el fútbol que hacía el equipo. Lo comprendo y lo respeto. Pero yo no lo veía así. Yo no me aburría, desde luego.

Creo de manera firme que cuando se gana es porque las cosas se hacen bien. Orden, rigor táctico, trabajo en equipo, esfuerzo... Las consignas y los métodos de Capello funcionaban. El espectáculo lo dan los jugadores. Ellos son los encargados de dar 'espectáculo' sobre el terreno de juego. Especialmente si son buenos futbolistas. Y en aquella temporada 1996-97 el Real Madrid tenía buenos jugadores y un buen técnico. El resultado es que se consiguió ganar la Liga.

Diez años después de todo aquello, Fabio Capello regresó al Real Madrid para dirigir al equipo en la temporada 2006-07. Se puede decir que con las mismas ideas y las mismas fórmulas, el italiano volvió a hacer Campeón de Liga al Real Madrid. Su fútbol gustará más o gustará menos, pero lo que no se le puede reprochar al italiano son los resultados. En dos años dirigiendo al equipo, el Real Madrid se hizo con el título liguero en ambos casos. Trabajo y éxitos. A mí que me digan lo que quieran, pero ojalá todos los años fueran así.