El Real Madrid empató 1-1 con el equipo neerlandés en la ida de las semifinales de la Copa de Europa 1987-88
El miércoles 6 de abril de 1988 el Real Madrid recibía en el Santiago Bernabéu al PSV Eindhoven para jugar el encuentro de ida de las semifinales de la Copa de Europa. Después de haber dejado en la cuneta a Nápoles, Oporto y Bayern, teóricamente los equipos más fuertes de la competición, el conjunto neerlandés parecía un rival más asequible de cara a conseguir el pase para disputar la Final de Stuttgar. Nosotros veníamos de echar a los alemanes y ellos al Girondins, al que apearon sin haber llegado a ganar ninguno de los dos duelos de cuartos. Dos empates 1-1 y 0-0.
El partido arrancó bien para el equipo de Leo Beenhakker, que a los cuatro minutos forzó un penalti por mediación de Hugo Sánchez. El mexicano corrió dentro del área en busca de un balón que había sido cabeceado por Martín Vázquez y el guardameta visitante le arrolló señalando el colegiado el punto de castigo sin dudarlo. El propio Hugo fue el encargado de transformar la pena máxima desde los once metros engañando a Van Breukelen con un disparo a la derecha de la portería. 1-0. Voltereta incluida, claro. Sólo habían transcurrido cinco minutos y el Madrid ya estaba por delante.
Teniendo en cuenta la trayectoria que llevaba el Madrid en aquella Copa de Europa y adelantándose nada más empezar seguramente más de uno supuso que encarrilar la eliminatoria sería una empresa fácil. Menudo error pensar así... El equipo blanco había empezado jugando bien y tuvo muy cerca su segundo gol. Pero en el minuto 20 una jugada bien trenzada por los foráneos concluyó con un buen pase por el medio que llegó a los pies de Linskens. El futbolista del PSV remató de forma un tanto extraña y el balón superó a Buyo estableciéndose de esta forma el empate a uno. Cómo celebraron el gol los neerlandeses... Marcar fuera de casa era muy importante y los de Guus Hiddink lo habían conseguido. Un gol que, además llevaba las tablas al marcador.
Tras el 1-1 al Real Madrid le entró cierta intranquilidad a la vez que los holandeses iban ganando en confianza. A pesar de todo, el Madrid siguió rozando con los dedos su segundo gol. Especialmente en un centro desde la izquierda de Camacho que Hugo remató como pudo anticipándose al portero. La pelota iba a entrar a gol pero justo cuando iba a traspasar la raya fue sacada por Koeman. El Madrid era mejor, pero se precipitaba un poco a la hora de culminar arriba. Ocasiones hubo, pero los madridistas no acertaban con los tres palos. Jankovic, con un espectacular disparo desde fuera del área, fue el que más cerca estuvo, pero Van Breukelen rechazó el tiro despejando a córner... Al descanso el marcador seguía siendo el mismo.
Después fue un querer y no poder. En el segundo tiempo, a medida que avanzaba el cronómetro se evaporaban las opciones de anotar un nuevo gol. La más clara llegó a balón parado, en el saque de una falta. Hugo Sánchez amagó con chutar pero corrió al área y el balón fue botado por Míchel. Camacho de cabeza se la dejó a Hugo que, a bocajarro, disparó a puerta... Pero Van Breukelen, otra vez, salvaba bajo palos evitando el 2-1. El Madrid atacaba, pero ojo, que Koeman en una incorporación al ataque tuvo en sus botas el 1-2. En aquella ocasión era Buyo el guardameta que intervenía con acierto. El PSV daba más guerra de lo que algunos esperaban. Era un equipo muy serio y se defendía muy bien con una retaguardia compacta y muy poblada. Gordillo lo intentó con un potente lanzamiento desde fuera del área pero de nuevo Van Breukelen, el mejor de los visitantes, enviaba a saque de esquina. Hugo Sánchez envió un balón a las mallas, pero la acción ya estaba invalidada por fuera de juego. El PSV también tuvo alguna aproximación de mucho peligro, pero hubo momentos de verdadero asedio sobre el área de los foráneos, con centros de Gordillo, balones al área... Pero ni siquiera Llorente pudo esta vez ser efectivo frente a una defensa tan bien cerrada como la del equipo de Hiddink. Para el recuerdo quedó una espectacular acción de Hugo Sánchez dentro del área pasando entre dos defensores que se le echaban encima...
Y se acabó. Inesperado 1-1 en el Santiago Bernabéu que dejaba al PSV por delante en la eliminatoria. El marcador no era definitivo, eso estaba claro. Pero obligaba a los madridistas a viajar a Holanda con los deberes sin hacer... Sí. Quedaba la vuelta, pero se había desperdiciado una oportunidad de oro de haber dejado encarrilado el camino a la Final. Y aquel 1-1 sería un empate de funestas consecuencias...
REAL MADRID: Buyo, Chendo, Sanchís, Tendillo, Camacho (Gallego, 71'), Míchel, Jankovic (Llorente, 64'), Martín Vázquez, Gordillo, Butragueño y Hugo Sánchez.
PSV EINDHOVEN: Van Breukelen, Gerets, Nielsen, Koeman, Heintze, Vanenburg, Van Aerle, Linskens, Lerby, Kieft y Arnessen (Janssen, 30').
GOLES
1-0 min. 5 Hugo Sánchez (penalti)
1-1 min. 20 Linskens
Victoria por 0-3 frente a la Juventus con un espectacular gol de tijera de Cristiano
El Real Madrid dio un gran paso hacia las semifinales de la Champions League 2017-18 tras ganar 0-3 a la Juventus. Triunfo de los blancos con Cristiano Ronaldo como protagonista. Para la Historia y el recuerdo de este partido quedará el espectacular gol de chilena con el que el portugués anotaba el 0-2. Una chilena perfecta. Un gol de esos que perdurarán en la memoria de los madridistas. Al más puro estilo de Pelé en la película 'Evasión o Victoria'. O, mejor dicho, quizás, al más puro estilo de Hugo Sánchez hace treinta años, que somos madridistas...
Era imposible ver el partido y no acordarse de la Final de Cardiff. Los mismos equipos y casi los mismos protagonistas otra vez frente a frente. Semifinal con aroma a Final. El Campeón y el Subcampeón de la última edición de nuevo en un terreno de juego... Pues tres minutos tardó el Real Madrid en ponerse por delante en Turín. Marcó... ¿quién si no? Cristiano Ronaldo. Jugada por la izquierda y combinación entre Marcelo e Isco. El malagueño enfiló el área y justo desde la raya envió al área pequeña, donde aguardaban el portugués y Benzema. El luso metió la pierna derecha para, de primeras, fusilar a Buffon subiendo el 0-1 al marcador. No podía empezar mejor el partido... Recordemos que la Juventus acumulaba 25 partidos sin perder en los que sólo había recibido 5 goles en contra. Los italianos llevaban cinco años sin perder en Turín en partido de Champions League.
Durante los primeros minutos parecía que la cosa podía ser más sencilla de lo esperado, pero no fue así. La Juve también jugaba. Fue una sensación extraña, el dominio y la posesión de balón eran del Madrid, pero no se terminaba de traducir ese control en el juego de ataque del equipo de Zidane. Había cierta desconexión entre líneas y en el centro del campo se perdían algunos balones que no se tenían que perder. De manera un tanto extraña hoy Modric no ha estado nada fino, y Casemiro tampoco jugó su mejor encuentro. La Juve se aproximaba con cierto peligro, aunque tampoco terminaba de rematar a puerta con claridad. Varane y Sergio Ramos estuvieron colosales. Y cuando era necesario ahí estaba también Keylor Navas. Impresionante el paradón del guardameta 'tico' en el minuto 23. Centro de Dybala desde la izquierda y remate a bocajarro de Gonzalo Higuaín en la línea del área pequeña... Casi sin tiempo de reacción Navas rechaza el disparo haciendo gala de unos reflejos felinos.
En el minuto 36 rozó el segundo el Madrid. Impresionante cañonazo de Toni Kroos desde fuera del área... Y al larguero. La madera rechazó con violencia la pelota. Una verdadera lástima. Hasta el final de la primera mitad hubo que trabajar duro. Físicamente parecían encontrarse mejor los de casa, aunque también es cierto que se veían más obligados a tratar de atacar ya que eran quienes iban por detrás en el marcador. Ese gol inicial había trastocado los planes de los de Massimiliano Allegri. Al descanso se llegó con el 0-1.
El segundo tiempo arrancó con los anfitriones siendo mejores y llegando con más peligro. A pesar de todo, Cristiano Ronaldo avisó en el minuto 52 al culminar una jugada en la que Benzema trataba de avanzar a trompicones dentro del área entre varios defensores. El portugués le ayudó soltando un zapatazo que se marchó rozando el segundo palo por la izquierda. La Juve probaría fortuna a balón parado con un peligroso lanzamiento de falta de Dybala. Falta en la que, por cierto, a Sergio Ramos le sacaron una tarjeta amarilla que le obligará a perderse la vuelta. El disparo del argentino pegó en la barrera y efectuó una extraña trayectoria marchándose cerca de la escuadra izquierda.
Golazo de Cristiano
El partido estaba roto, con avances de un lado y de otro. Los italianos empujaban, pero el Madrid también las iba a tener. Y llegó el minuto 64. Todo nace de una falta de entendimiento entre Chiellini y Buffon que dejaron la portería vacía ante la presión de Cristiano. El portugués se hizo con el balón antes de que el esférico saliera por línea de fondo, pero se había quedado muy escorado para tirar a puerta. Buffón trataba de cubrirle. Cristiano enviaba un pase a la frontal para Lucas Vázquez, que se incorporaba desde atrás. El gallego disparó a puerta pero Buffon rechazó el tiro con una gran intervención. El rechace acabó en poder de Carvajal, que centró al área... Y ahí quedó un gol para la Historia. Impresionante. Una chilena perfecta. El movimiento y la sincronización del portugués fueron increíbles... Se elevó en el aire y remató de espaldas enviando al fondo de las mallas sin que Buffon pudiese reaccionar.
Todo el mundo quedó asombrado de la gesta de Cristiano... Dentro del campo, Isco se llevó las manos a la cabeza. Y Zidane, en la banda, también. Los aficionados blancos también lo hicimos, tanto los que estaban en el campo como los que seguíamos el encuentro por televisión. Incluso el público italiano tuvo que rendirse a la evidencia tras la obra de arte del crack portugués. Preciosa la reacción de los seguidores de la Juventus, que aplaudieron a Cristiano Ronaldo y se pusieron en pie a modo de reconocimiento. El siete madridista, desde el terreno de juego, agradeció el bonito gesto del público. Los tifosi estuvieron de diez, la verdad.
Hasta ese 0-2 el partido había estado abierto. Pero el 0-2 fue un mazazo para la Juventus, que quedó a merced del equipo de Zinedine Zidane. Además de encajar el segundo, los italianos se quedaron con diez al ver Dybala la segunda amarilla en una acción en la que le metió los tacos a Carvajal a la altura del estómago. Feo panorama para los anfitriones y buenas perspectivas para un Madrid que se creció y que a partir de ahí fue ya dueño y señor del partido, anticipándose a todos los balones.
En el minuto 73 llegó el tercero. Incorporación de Marcelo por la izquierda, que combinó con Isco. Marcelo, rodeado literalmente por cuatro defensores italianos ya dentro del área, pasó a la derecha realizando una nueva pared con Cristiano, que se la devolvió dejándole solo delante de Buffon. El lateral brasileño la picó lo justito para superar por arriba la salida del portero transalpino. El propio Marcelo se encargó de empujarla en la misma línea de gol estableciendo así de esta manera el 0-3.
Definitivamente estaban siendo los mejores minutos de un Real Madrid que movió el balón entre los 'olés' de los aficionados madridistas desplazados a Turín. Se les escuchaba perfectamente durante la retransmisión. Asensió sustituyó a Isco y Kovacic a Modric. Durante el último cuarto de hora la sensación era de que el Madrid podía sentenciar la eliminatoria a lo grande. Con algún gol más. Y lo cierto es que lo mereció. A Cristiano se le escapó el 'hat trick' con un balón que mandó alto delante de Buffon, el recién incorporado Kovacic envió un balón al larguero, probó de nuevo Cristiano con un tiro raso ajustado al palo que envió a córner Buffon... La más clara la tuvo de nuevo Cristiano en el descuento, una ocasión clarísima de las que no suele fallar. Fue en un centro desde la derecha y el portugués, solo delante de Buffon, envió alto cuando lo más más fácil era fusilar a gol... El cuarto se resistió. Perdonó el Madrid en esos minutos finales.
Y después de tanto gol perdonado fue la Juve quien tuvo un par de ocasiones para reducir distancias casi al final. Un disparo de Higuaín obligó a lucirse otra vez a Keylor Navas. La segunda la tuvo Cuadrado en el descuento. Superado el descuento, más bien... El cuarto árbitro había levantado la pizarra electrónica señalando dos minutos de prolongación y ya se había rebasado ese tiempo cuando el colombiano quedó solo dentro del área delante de Keylor... E inexplicablemente la lanzó fuera. Ese 1-3 hubiese dejado un muy mal sabor de boca después de todas las ocasiones que había acumulado el Real Madrid en la recta final. No hubo más movimientos de marcador. Juventus 0, Real Madrid 3.
En resumidas cuentas, grandísimo triunfo en Europa, en el campo de un equipo grande y con un gol que recordaremos siempre... En el futuro podremos decir que vimos en directo el gol de chilena de Cristiano Ronaldo a la Juventus. Otra victoria de las que dan prestigio para el Real Madrid. Eso sí, todavía queda la vuelta y aunque el resultado de la ida ha sido muy bueno creo que no hay que lanzar todavía las campanas al vuelo. Aunque, es obvio, este 0-3 lo hubiese firmado yo mismo con los dientes si hubiese hecho falta antes de comenzar el partido. Salvo catástrofe, el Madrid debería acceder a las semifinales. El desenlace de esta Historia, el próximo miércoles 11 de abril en el Santiago Bernabéu.
JUVENTUS: Buffon, De Sciglio, Barzagli, Chiellini, Asamoah (Mandzukic, 69'), Costa (Matuidi, 69'), Bentancur, Khedira (Cuadrado, 75'), A. Sandro e Higuaín.
REAL MADRID: Keylor Navas, Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo, Modric (Kovacic, 82'), Casemiro, Kroos, Isco (Asensio, 75'), Cristiano Ronaldo y Benzema (Lucas Vázquez, 59').
GOLES
0-1 min. 3 Cristiano Ronaldo
0-2 min. 64 Cristiano Ronaldo
0-3 min. 72 Marcelo
Una entrañable conversación con uno de los descendientes del ex jugador del Real Madrid Juan Gómez 'Juanito'
"QUIERO QUE MIS HIJOS SEPAN QUE EL REAL MADRID ES EL CLUB MÁS IMPORTANTE DEL MUNDO Y QUE EN ESE CLUB NUNCA OLVIDAN A SU ABUELO"
Joaquín Roberto Gómez Mira (Madrid, 28-04-1978) no ha dejado ni un solo día de recordar con cariño a su padre. De Juan Gómez 'Juanito' ya lo sabemos casi todo. Conocemos todos los capítulos de su vida deportiva y sus logros con el Real Madrid. Por eso, a la hora de entrevistar a su hijo me interesaba explorar un poco más otros aspectos... Quería conocer cómo fue la infancia de Roberto, que me contase cómo vivió lo de ser hijo de un famoso futbolista, cómo era aquello de ver en persona a algunos de los jugadores más relevantes de la época siendo un niño, cómo fue su paso por la cantera del Real Madrid... En definitiva, quería que el propio Roberto fuese el verdadero protagonista de la conversación.
Ha sido muy emocionante y gratificante escucharle. Charlando sobre aquel fútbol que vimos de niños han surgido los nombres de muchos de nuestros ídolos de aquel Real Madrid de la década de los ochenta, las comparaciones con el fútbol actual... Y hemos hablado también de camisetas de fútbol, un tema que me apasiona. ¡Increíble la historia sobre una elástica del Liverpool de la Final de la Copa de Europa de 1981!
Historias del Real Madrid: ¿Qué recuerdos tienes de tu infancia?
Roberto Gómez Mira: Si te digo la verdad, cualquier momento pasado en la antigua Ciudad Deportiva. Lógicamente tengo recuerdos del colegio, del barrio donde vivía... Nosotros vivíamos en el barrio del Pilar. Tengo muchos recuerdos de la infancia, pero siempre, siempre, siempre los primeros que se me vienen son los momentos pasados en la Ciudad Deportiva. Más que en el estadio casi, porque al final yo creo que pasé más tiempo en la Ciudad Deportiva que en el Santiago Bernabéu. Siempre había más entrenamientos que partidos, con lo cual era más fácil visitar la Ciudad Deportiva, que además estaba mucho más cerca de mi casa, que el Santiago Bernabéu.
HDRM: ¿Y qué recuerdos tienes de tu padre?
RGM: Yo siempre digo lo mismo. Mi padre era un tipo muy cariñoso. La imagen que tiene todo el mundo de él dentro del campo no tiene nada que ver con lo que él era fuera. Mi padre siempre tenía una sonrisa en la cara y era todo cariño. Los recuerdos de los momentos que pasé con él son inmejorables. Incluso cuando ya estaba separado de mi madre, si estábamos con él yo no me separaba de su lado. El cariño que siempre me demostró es inolvidable.
HDRM: ¿Cuándo empezaste a darte cuenta de que tu padre era un futbolista famoso?
RGM: La verdad es que no soy consciente de ello... Tengo recuerdos como los de ir por los alrededores del Bernabéu para entrar en el estadio y ver que todo el mundo le paraba. Esas cosas se te quedan. Lógicamente el recogernos al colegio alguna vez y... bueno... El fenómeno fan no es una cosa sólo actual. A lo mejor antes en menor medida porque no era tan exagerado como ahora, pero es que mi padre venía a buscarnos alguna vez al colegio y la verdad es que se montaban unos follones buenos...
HDRM: Te quería preguntar por eso mismo... Si tus amigos y compañeros de colegio sabían que tu padre era Juanito. Es obvio que cuando iba a recogeros tenían que darse cuenta de quién era...
RGM: Sí, claro. En mi caso personal yo nunca he llevado un cartel en la frente diciendo quién era mi padre. Nunca lo he hecho. Posiblemente la única herramienta en la que no lo escondo es en Twitter y porque la utilizo como agradecimiento. No lo tengo puesto en ningún sitio, pero no lo escondo. Pongo fotos de mi padre y si la gente me lo pregunta no tengo por qué esconderlo. Es una manera de agradecer el cariño que durante tantos años la gente nos ha mostrado. De pequeño, lógicamente la gente sabía quién era mi padre, pero no por nosotros.
HDRM: ¿Y algún amigo tuyo o compañero de clase te pedía algún autógrafo de tu padre o alguna camiseta?
RGM: Si te digo la verdad, no lo recuerdo... De pequeño no lo recuerdo. Creo que las cosas han cambiado mucho en ese aspecto. Hoy parece que a la gente le mueve más tener un objeto de alguien antes que, por ejemplo, tener una charla con él. Es una cosa rara. Creo que antes el contacto era más directo y la gente no necesitaba tener esa prenda o ese autógrafo. No se llevaba tanto el marketing como hoy en día. Antiguamente, lo que sí que tenían los futbolistas era una cosa que no sé si hoy utilizan. Las postales. Mi padre llevaba un montón de postales que ellos tenían con su foto de cada temporada y directamente las firmaba. Y era el mismo futbolista el que las llevaba para el aficionado. Era como un obsequio... Es una cosa que yo supongo que se habrá perdido, que hoy en día no lo hacen. Pero me parecía en su momento, y me lo sigue pareciendo ahora mismo, que era un detalle bonito del futbolista con el aficionado. Pero a mí, personalmente, no recuerdo que me pidiesen cosas de él.
HDRM: ¿Qué ídolo tenías tú de pequeño? El principal me imagino quién era, claro... Pero, al margen de tu padre, ¿qué ídolo tenías?
RGM: Hombre, quitando a mi padre yo siempre he dicho que Gordillo. Siempre he tenido una admiración profunda por él tanto dentro como fuera del campo. De hecho, de la época de mi padre la única camiseta que yo guardo, que es mía, es de Rafael. Fuimos un día a ver un partido con mi padre y él entró en el vestuario. Mi padre ya sabía cuáles eran mis gustos. Nosotros somos tres hermanos y una niña. Mi padre cogió una camiseta para cada uno de nosotros... Cogió una de Gordillo, una de Míchel, una de Butragueño... Y lógicamente la de Gordillo era para mí, y aquí la guardo.
HDRM: ¿Tienes alguna otra camiseta de algún otro jugador?
RGM: Yo siempre he sido un aficionado de Club más que de futbolistas. Esporádicamente me hubiera gustado tener camisetas de algunos de ellos. No pude tener dos que me hubieran gustado, las de Fernando Hierro y Raúl. La tercera que quise tener la tuve, que fue la de Arbeloa. Tuvo un detalle conmigo muy bonito y después de la Final de Milán me la mandó a mi casa. Lo de Álvaro fue por una coincidencia. Un día, hablando por teléfono, yo ya tenía en la cabeza que parecía que Arbeloa no iba a seguir en el Club y en esa conversación aproveché para pedírsela. La verdad es que me demostró que es un tío de palabra.
HDRM: Esos jugadores que jugaban con tu padre, en los años ochenta, cuando tú eras niño... Imagino que a muchos de ellos les conocerías y que verles debería de ser para ti lo más normal del mundo...
RGM: Sí, posiblemente por eso nunca he tenido el fanatismo que tienen muchos por los futbolistas. El hecho de convivir mucho con ellos, aunque yo fuese pequeño, es una cosa que me ha marcado para no tener esa fijación. Lo veía como algo normal. Tengo recuerdos prácticamente de todos. De José Antonio (Camacho), de Santillana, de Del Bosque, que luego tuve mucho más trato con él y que siempre se ha portado muy bien con mi familia y conmigo... Siempre lo vi como una cosa muy normal. Incluso en la última época, con Hugo Sánchez, Míchel, el Buitre, prácticamente todos...
HDRM: Algunos incluso pasarían por tu casa...
RGM: Bueno, ellos tenían un centro de reunión que era el Lancaster. Había dos, Goyo Benito tenía otro. Pero en el Lancaster parábamos mucho y allí se reunían todos ellos. Siempre lo han contado, los futbolistas de aquella época siempre han dicho que ellos eran como una familia.
HDRM: Entonces tú verías a esos jugadores como parte de la familia...
RGM: Sí, sí... Recuerdo picnics en el vestuario de la Ciudad Deportiva, que era un vestuario enorme. También es verdad que el futbolista de aquella época era sólo futbolista. Mi padre en ese sentido era un futbolista un poco atípico. Salía en revistas del corazón de vez en cuando, hacía algunos anuncios... Pero un futbolista de aquella época era exclusivamente futbolista. Entonces, tenían más tiempo. Tenían más tiempo de quedarse allí, tenían más tiempo de estar entre ellos... Seguramente hoy en día un futbolista que es modelo, que es actor, alguno incluso cantante, entiendo que tiene una vida social más ajetreada y que saldrá de allí pitando hacia algún tipo de acto. En esa época yo recuerdo muchos momentos allí, en la Ciudad Deportiva, con aquel vestuario gigantesco. Creo que hoy en día es complicado que hagan esas cosas, pero no porque no se lleven bien, sino por otros motivos.
HDRM: Y el Lancaster siempre como centro neurálgico de aquellas reuniones.
RGM: Sí, pasábamos mucho por allí. Tanto en su época como jugador como después, mientras el bar estuvo abierto. Mira, para que veas, mi padre la noche que tiene el accidente a mi hermano y a mí nos deja dos camisetas, una del Mérida para mí con el número 20 de Visnjic, que luego estuvo en el Rayo, y una de la Selección Sub-21 de Cañizares, que en ese momento era el portero del Mérida, para mi hermano. Nosotros esa noche salimos de entrenar de la AFE y teníamos la oportunidad de ir a ver a mi padre, pero al final salimos un poco más tarde. Por tonterías, casualidades de la vida... Mi madre decide que nos vamos directamente a casa y que ya le veríamos otro día. Y mi padre nos deja las camisetas en el Lancaster.
HDRM: ¿Conociste a hijos de otros jugadores?
RGM: Con el hijo de Camacho jugué en la AFE durante un par de años. En su
momento lo veía como una cosa normal. Ahora la gente lo vería de otra
forma y diría... "qué raro, el hijo de Juanito y el hijo de Camacho... Que los
padres estén jugando juntos en el primer equipo y sus hijos estén
jugando en la AFE". Y pasábamos totalmente desapercibidos, no era una cosa
llamativa ni nada...
HDRM: Si te pregunto por el fútbol de los ochenta, el de cuando éramos niños, ¿qué te viene a la cabeza?
RGM: Hombre, yo siempre digo que tengo más recuerdos de entrenamientos que de partidos, porque al final muchos partidos que he visto de los años ochenta los he visto porque mi padre tenía una colección de vídeos Beta bastante grande. A mí, por afición, siempre me ha gustado primero ver los partidos en los que, lógicamente, jugaba mi padre. Pero sobre todo los del Madrid. Yo creo que no es comparable ese Club con el Club actual. Con los cambios hemos mejorado en unas cosas y no en otras. La posición económica del Club no tiene nada que ver con la de esa época. En esa época había un grupo de futbolistas que podían ganar incluso más dinero en otros equipos y todos preferían quedarse en el Real Madrid. Eso, al final, es lo que ha hecho que ese grupo de futbolistas, que no ganaron la Copa de Europa, sean recordados. Hay una época de unos quince años en la que a esa plantilla la recuerda todo el mundo. No tuvieron la suerte de ganar ese título y estar en el Madrid y no ganar la Copa de Europa es como una espinita ahí clavada para cualquier futbolista. Pero tú ves un partido de esos años y da gusto ver cómo jugaban, la entrega que tenían... El sacrificio que hacían estaba muy por encima de la media. Creo que al final eso es lo que le ha quedado a muchos aficionados.
HDRM: Ya me has comentado que visitabas más la Ciudad Deportiva que el Bernabéu. Pero, ¿recuerdas haber visto algún partido concreto de aquella época en el campo?
RGM: Recuerdo momentos... Pero no recuerdo partidos. Posiblemente el primer partido que creo recordar algo es un Real Madrid-Betis en el que el Madrid le mete una goleada... Pero no sabría decirte qué año fue... ¡Hace una barbaridad de años! Del Bernabéu recuerdo más la zona de entrada a la antigua sala de trofeos, la escalera que parecía como si fuera el Titanic, la famosa escultura que sigue existiendo de Machimbarrena y Sotero Aranguren... Pero tengo más recuerdos de fuera del estadio, incluso de la grada y de los vestuarios, que de propios partidos...
HDRM: Hay una foto muy bonita en la que estáis tu hermano y tú posando, en la misma alineación de un partido, con tu padre y con el resto de jugadores. Eras muy pequeño. No te acordarás de aquel día...
RGM: No, qué va, qué va... De ese momento ni me acuerdo. Y, de hecho, de ese día tengo muchas fotos. Hay una foto muy bonita de espaldas, en la que se ve a nuestro padre llevándonos de la mano. Mi padre con el 7 y nosotros con los 7 chiquititos a la espalda. Te diré que hubiera preferido tener recuerdos de ese día a tener las fotos. Hubiera preferido guardar el recuerdo antes que tener tantas fotografías de aquel momento.
HDRM: Siempre hablas con cariño de los jugadores de la Quinta del Buitre. Resulta curioso en el sentido de que alguno de ellos como Emilio Butragueño le estaba, entre comillas, "quitando" el puesto a tu padre.
RGM: Una de las cosas que he heredado de mi padre ha sido la de mirar muy mucho por el Club siempre, por encima de todo. Yo siempre he dicho que, para mí, la mejor plantilla que he visto del Madrid es la que junta a los Camacho, Santillana y mi padre con los Butragueño, Gordillo, Hugo Sánchez...
HDRM: Estoy totalmente de acuerdo...
RGM: Desgraciadamente no ganaron la Copa de Europa. Pero ganaron muchos títulos. Yo crecí viendo a mi padre tratar a Butragueño como a un hijo. Y yo no puedo ir en contra de una cosa que es lo que viví yo. Como habla Emilio de mi padre hablan pocos. A mí me dijo una vez que mi padre era la mitad del escudo. Eso me lo dijo Butragueño. Yo escucho a Míchel hablar de mi padre, a Butragueño, a Sanchís, a Martín Vázquez, a cualquiera de ellos, y hablan maravillas. Pero no sólo de mi padre, es que ellos tuvieron a unos veteranos ejemplares.
HDRM: Aquella generación de los Camacho, Juanito y Santillana que habían jugado con los grandes futbolistas de los años setenta y daban paso a la nueva generación de los ochenta...
RGM: Una de las declaraciones que mejor resumen todo eso son las de la remontada al Borussia, cuando después del partido mi padre dice que a los veteranos no es tan fácil retirarlos. Y, sin embargo, en esas mismas declaraciones él está hablando bien de Hugo Sánchez, de Butragueño... Al final, yo creo que el éxito del Club trataba en gran parte de que los buenos veteranos sumasen con los grandes que salían de la cantera. Creo que el único mal resultado fue que no ganasen la Copa de Europa. Pero creo que ha sido una de las mejores etapas del Club.
HDRM: Desde luego... ¡Cómo se ganaban las Ligas en aquella época! Y ahora parece que llegan con cuentagotas...
RGM: Yo creo que la mentalidad hoy en día es totalmente diferente, desgraciadamente. Hay declaraciones de algunos futbolistas nuestros que, como aficionado, no se entienden. Hay jugadores que han dicho que a lo mejor se motivan más en ciertas competiciones o con ciertos rivales...
HDRM: Sí, parece que se antepone sólo la Champions a la Liga y la Copa...
RGM: Pero bueno, ellos saben que ganando la Copa de Europa hunden la temporada de cualquier rival y pasan a la historia. En la Copa de Europa hoy en día si eres un equipo grande te metes en las eliminatorias seguro y a partir de ahí son dos partidos de octavos, dos de cuartos, dos de semifinales y la final. Si estás siete partidos concentrado, pasas a la Historia. Y la Liga y la Copa pues... Antes en la Copa de Europa si tenían un mal día ibas fuera.
HDRM: Que es lo que pasó muchas veces en los setenta y en los ochenta...
RGM: Tiene muchísimo mérito lo que hicieron en aquellos años. Incluso en la Final de 1981, que mi padre siempre dijo que era su espinita. Tenía mucho mérito que el Madrid llegase a esa final. Tuvimos la mala suerte de perderla, pero bueno...
HDRM: La Final del Real Madrid de los García con el Liverpool.
RGM: Mira, como curiosidad... No lo sabe casi nadie, pero el futbolista con el que mi padre cambia la camiseta me la quiso comprar el año pasado.
HDRM: ¡Qué me dices! ¿Qué jugador era?
R: Phil Neal.
HDRM: ¿Y cómo sabía que la tenías?
RGM: Pues mira, por Twitter conozco a Iñaki y a Marcos, que vinieron a Fuengirola a ver las camisetas que tengo. ¡Estuvieron flipando! Iñaki es amigo de un presidente de una peña de Liverpool. Le hizo una foto a la camiseta y le dijo: "Mira lo que tengo. La camiseta del Liverpool de la Final de 1981". Éste, a su vez, es amigo de la hermana del futbolista y le dijo: "Mira lo que me acaban de enseñar. La camiseta de tu hermano de la Final". La hermana se lo dijo al hermano y le respondió que la quería comprar.
HDRM: ¿Y la vendiste?
RGM: ¡La camiseta está aquí en mi casa! Yo tengo una cosa muy clara y lo puedo decir muy orgulloso... Y esto lo digo a título personal, no como familia de Juanito. Yo nunca he sacado un duro del nombre de mi padre. Nunca lo voy a hacer. Lo que es de mi padre es de mi padre. Lo guardo yo, pero es suyo.
HDRM: Yo tampoco la vendería...
RGM: Te voy a decir una cosa. El precio por el que la vendería, no me lo van a pagar. Y es el precio que les cambie la vida a mis hijos. Y como sé que ese precio no se va a pagar... La única oferta por la que algo de mi padre saldría de aquí sería una oferta que les cambie la vida a mis hijos. Y esa oferta no existe.
HDRM: Yo le doy mucho valor a ese tipo de detalles. Yo tampoco me desharía de algo así, lo donaría antes a un museo o algo similar...
RGM: Ahora mismo todas las cosas que yo tengo del Madrid están en el Bernabéu, en el Tour. El otro día me llamó Guadalupe, la chica de Patrimonio del Club. Me dijo que, al parecer, la exposición había gustado mucho y que si no me importaba cederla otro año más. Desde el principio le he dicho que mejor que en mi casa están en el Bernabéu. Y de las pocas cositas que tengo del Málaga, porque mi padre no estuvo tanto tiempo allí, igual. A Basti, uno de los que lleva la Fundación del Málaga, ya le dije que si
algún día quieren algo de mi padre sólo me lo tienen que pedir. Lo que quiero es que la gente lo disfrute. La única ganancia que yo tengo es el orgullo que me da que eso esté en el Bernabéu, que estamos hablando del mejor Club de la Historia, o en La Rosaleda.
HDRM: Hablamos de objetos con un valor sentimental enorme...
RGM: Tengo camisetas del Real Madrid que están todas allí... Dos camisetas sin publicidad, una Zanussi, una Parmalat, una Reny Picot que es de cuando mi padre jugó el homenaje a Camacho... Él jugó aquel día con los veteranos frente al Barcelona, que si no recuerdo mal metió un gol. Luego pantalones de la época de Zanussi, el pantalón de la época de Parmalat... Y algún chándal del Madrid pero sin escudo. Un chándal Hummel que seguro que es del Madrid, porque he visto en alguna fotografía que estaban entrenando con ellos e iban sin escudo. Y camisetas muy curiosas y preciosas...
HDRM: Pero no sólo del Madrid, ¿no?
RGM: Mira, lo de la camiseta del Liverpool, cuando Iñaki habla con esta chica le dice que yo no la iba a vender. Yo le dije a Iñaki que no había dinero para que me la pagase y que en el caso de que me quisiera pagar ese dinero habría otra condición que sería fundamental. Que si me la compraba me tendría que dar la camiseta del Madrid de mi padre. Yo hace años pensé que en vez de tener tantas camisetas de muchos equipos a mí me gustaría tener todas esas camisetas pero del Madrid. Me hubiera gustado intentar conseguir que todos esos futbolistas me la volvieran a cambiar.
HDRM: Estamos hablando de camisetas que tienes de otros equipos, de jugadores con los que tu padre había intercambiado la camiseta.
RGM: Claro. Yo por ejemplo tengo una del Betis, otra del Sevilla, otra del Valencia... Y eso quiere decir que hay futbolistas por ahí que tienen la camiseta de mi padre. Pero luego pensé... A ver, mi padre cambió todo esto. Éstas eran las camisetas que quería él, así que esto se tiene que quedar aquí. Realmente las guardo y las tengo cariño porque mi padre las cambió. Pero para mí hubiera sido una pasada tener todas esas camisetas del Real Madrid diferentes.
HDRM: Pero también tiene que ser bonito tener prendas de tantos equipos históricos...
RGM: Tengo una camiseta del Manchester preciosa, del partido del centenario del Manchester United. Un amistoso que el Real Madrid juega allí, que por cierto el Manchester nos casca cuatro. La camiseta del Manchester es impresionante. Impresionante. Y camisetas de Yugoslavia, del Flamengo, la de Francia del Calderón, de Suecia del Mundial, de Brasil de 1978... La camiseta de Brasil del día del gol de Cardeñosa, la de Austria del 78 de Krankl... Son camisetas muy curiosas, porque no tienen nada que ver con lo que es hoy en día una camiseta de fútbol, que son más bonitas a la vista. Pero estamos hablando de escudos bordados en la camiseta... Eso era el fútbol de hace cuarenta años.
HDRM: ¿Se conservan bien las camisetas después de tantos años?
RGM: Yo es que intento casi ni tocarlas. Y te digo por qué. Yo siempre guardé sus camisetas, incluso estando mi padre en vida. Siempre guardé sus cosas. Yo creo que soy un enfermo del Madrid porque yo crecí en una habitación en la que tenía una vitrina con todos los trofeos de mi padre, cosas del Madrid, botas, bufandas... Era una auténtica locura. Y siempre lo he guardado y he intentado tocarlo lo menos posible. De hecho, una vez lavé una camiseta de Polonia, con el número 7, muy bonita. Era blanca, pero el parche que tenía justo en el medio era rojo y cuando la lavé destiñó un poquito. Ya, desde ese momento, dije que no tocaba ni una camiseta más. Porque, al final, por intentar que se mantengan mejor lo único que puedo hacer es que me las cargue. Y mira, si se estropean con el tiempo por no tocarlas, pues qué le voy a hacer. No puedo hacer otra cosa... Pero sí que es verdad que algunas veces les sale alguna manchilla... Es que estamos hablando de camisetas que algunas tienen más de cuarenta años...
HDRM: Impresionante todo... Voy pasando a otro tema y vuelvo a tu biografía. Llegaste a jugar en el juvenil del Real Madrid.
RGM: Sí, en mi época juvenil estuve el primer año en el Getafe, mi segundo año juvenil en el Real Madrid B y el tercero en el Leganés de División de Honor. La verdad es que para mí jugar en el Madrid fue tremendo... Estuve con Tote, con Manu Sánchez, con Limones, el hermano del que jugaba al fútbol sala, con Raúl Lozano, Carlos Tello, Tena, que jugó después en el Getafe de central, con los hermanos Panadero... Tuve la enorme suerte de jugar en el Madrid, que para mí fue una pasada. A mi padre le hubiera hecho el tío más feliz del mundo.
HDRM: ¿Tus compañeros en aquella época sabían que eras hijo de Juanito?
RGM: En un principio no lo sé... Con el tiempo sí, porque al final es fácil que en cuanto alguien lo sepa corra la voz. Pero no porque yo lo dijera.
HDRM: ¿Qué recuerdos guardas de aquellos días?
RGM: Tuve la suerte de jugar un partido con el Juvenil A. Fue por azar. La vida en otras cosas no salió bien, sobre todo en lo de mi padre, que fue una desgracia y una mala suerte... Pero en este otro aspecto tuve la enorme suerte de no ir convocado a un partido con el Juvenil B, que era cuando yo iba a debutar, porque fiché un poquito más tarde, y estando allí faltó un futbolista que se había puesto malo del Juvenil A, de División Honor. Faltaba uno para la convocatoria y mis compañeros dijeron que estaba Roberto ahí, que no iba convocado con ellos. Total, que me metieron con el Juvenil A y tuve la enorme suerte de salir al campo por un amigo mío de la infancia, Calleja. Me hubiera gustado más jugar con él que salir por él. Pero tuve la suerte de debutar en el Madrid entrando por un compañero que es amigo mío de cuando era pequeño. Mi padre le llamaba "Maradonita" a Calleja. Conocía a toda su familia desde pequeño.
HDRM: ¿Quién era el entrenador del equipo?
RGM: El entrenador era Ramón Mesón. Palmero era el entrenador del Juvenil A. Nuestro entrenador en el Juvenil B era Mesón y el preparador físico era Javi Miñano, que luego estuvo muchos años con Del Bosque. Yo siempre tengo muy buenos recuerdos de la cantera del Real Madrid porque era tremenda.
HDRM: ¿Fue una presión por aquella época de jugador ser hijo de Juanito?
RGM: Bueno... Lógicamente uno lo piensa. Yo escuchaba comentarios y sabía que en la comparación yo iba a salir siempre perdiendo... La presión extra que yo pudiera tener, sin quererlo e inconscientemente, me la imprimía yo. Me podía perjudicar a mí, pero muchas veces era complicado abstenerse de la comparación. Y más estando allí. Más que en otro equipo.
HDRM: Bueno, vamos a dar un salto a la actualidad... Tienes dos 'peques', ¿verdad?
RGM: Sí. Un niño de cuatro años que se llama Roberto y mi niña que tiene cinco años y se llama Adriana.
HDRM: Me imagino que ya saben quién fue su abuelo...
RGM: Cuando me preguntaban esto antes de tener niños yo siempre decía que no iba a tener que explicarles nada, que ellos mismos se iban a meter en internet e iban a ver todo lo que la gente hablaba de su abuelo. Pero sí es verdad que una vez que los he tenido ese pensamiento ha cambiado. Yo siempre intento que vean algún cachito de los partidos que veo del Madrid. Y como sé que ver el partido entero es imposible porque son muy pequeños y les aburre, siempre intento que vean un ratito y sobre todo que el minuto 7 no se les escape nunca. Yo no sé si son conscientes de lo importante que era su abuelo. A mí, personalmente, no me importa. Yo lo que intento es que vean lo que la gente quiere a su abuelo.
HDRM: Con el tiempo, cuando se vayan haciendo más mayores, van a ser muy conscientes de lo que significó su abuelo y de lo importante que fue para el Real Madrid. Pero, sobre todo, del cariño que le tenía la gente. Del cariño que le tenemos todos los que le vimos jugar.
RGM: Eso, al final, es lo único que a mí me queda. Su abuelo murió hace muchos años. Les he explicado que está en el cielo... Mira, yo sé que esto que te voy a decir queda feo porque soy su hijo, pero ellos cuando sean grandes van a ver que su abuelo era un fenómeno jugando al fútbol. Eso no hace falta que yo se lo explique. Lo único que yo quiero que ellos sepan es que el Real Madrid es el Club más importante del mundo y que en ese Club nunca olvidan a su abuelo.
HDRM: Bufff... Eso es algo realmente bonito...
RGM: Por eso me gusta devolver el cariño que hemos recibido todos, no sólo mi padre. Creo que es una obligación. Mi padre murió hace 26 años y ese cariño lo recibo yo también. Yo eso no lo puedo negar. Yo tengo un respeto que me gano yo. Pero, a lo largo de estos años, yo sé simplemente por cómo me mira alguien si esa persona sabe quién es mi padre o no, porque la mirada cambia. Tú no me puedes tener tanto respeto si no me conoces... Pero si tú me estás mirando, simplemente por la cara ya sé que sabes quién es mi padre seguro. Es más, sé si eres del Madrid. ¡Si eres del Madrid la cara cambia un poquito más! (Risas)
HDRM: Quiero terminar con una pregunta un poco genérica. ¿Cómo recuerdas tu infancia en general? ¿Fue algo bonito?
RGM: Pues mira, la verdad... Durante una parte tuve la infancia que todo niño hubiese querido tener. Desgraciadamente, cuando mis padres estaban separados no estuve el tiempo que me hubiera gustado estar con mi padre. Pero, al final, sí que es verdad que de los momentos que estábamos juntos los recuerdos son imborrables. Yo sé del cariño que me tenía mi padre. En el primer libro que le sacaron, su segunda mujer decía que a Roberto le adoraba porque se parecía mucho a él. No pudimos estar juntos el tiempo que hubiésemos querido, pero tuve una infancia que a cualquier niño le hubiera gustado tener. El hecho de tener un padre tan bueno y la posibilidad de tener las puertas abiertas de un Club como el Real Madrid y de disfrutar allí de lo que uno quería... Yo creo que eso es lo que hubiera querido cualquier niño.
El Real Madrid se impuso en la ida de las semifinales de la Champions League 1997-98
Pues sí. Cayó el Borussia... y la portería. O, mejor dicho, cayó primero la portería y después el Borussia... El miércoles 1 de abril de 1998 arrancaban las semifinales de la Champions League para el Real Madrid. Pero lo cierto es que tardaron un poco más de lo previsto en arrancar... Concretamente con una hora y cuarto de retraso...
El Real Madrid se había impuesto en los cuartos de final al Bayer Leverkusen, con la consiguiente satisfacción de haber accedido a la siguiente ronda habiendo eliminado a un equipo alemán. Y resultó que para las semifinales tocó enfrentarse a otro equipo germano. Nada más y nada menos que el vigente Campeón, además, el Borussia Dortmund. El BVB se había impuesto a la Juventus en la Final disputada en el Olímpico de Múnich el 28 de mayo de 1997. Los negroamarillos, por tanto, defendían título y al igual que los madridistas buscaban una plaza para la Final de Amsterdam. Por delante, dos partidos para dirimir el nombre de uno de los finalistas. En la otra semifinal la Juventus, finalista el año anterior, buscaría el otro billete para Amsterdam frente al Mónaco.
El Real Madrid contaba aquel día con la baja de Fernando Hierro por sanción. Su lugar en el once inicial lo ocuparía Fernando Sanz. El técnico Jupp Heynckes alineó a Illgner,
Panucci, Sanchís, Fernando Sanz, Roberto Carlos, Karembeu, Redondo,
Seedorf, Raúl, Mijatovic y Morientes. Los integrantes de los dos equipos saltaron al terreno de juego a la hora prevista para arrancar el encuentro a las 20.45 horas. Sin embargo, algo no marchaba bien. Mientras las dos escuadras formaban en línea escuchando el himno de la Champions quienes seguíamos la retransmisión por TVE fuimos informados por José Ángel de la Casa de que... de que... la portería del fondo sur... ¡estaba en el suelo!
Pues sí. Incluso árbitro y jugadores tardaron unos instantes en darse cuenta. Efectuaron el sorteo de campo y todo. Pero cuando los linieres fueron a tomar posiciones uno de ellos se percató de que no había portería en el fondo sur. Lo nunca visto. Yo, desde luego, no recordaba algo similar con el Real Madrid de por medio. Algunos aficionados se habían encaramado sobre la valla metálicas del fondo y se balancearon hasta que, por el propio peso de quienes se habían subido cedió para caer al suelo. Resulta que a esa valla estaban sujetos los cables que tensaban la red de la portería, de tal forma que al caer la valla arrastró a los cables y la portería también cayó al suelo. Un desastre... La portería se había tronchado por la base de los dos postes y no había forma de volver a colocarla, pese a que los empleados del Club lo intentaron incluso introduciendo unos grandes tacos de madera en su interior. Los dos equipos ya habían regresado a los vestuarios a la espera de que se solucionara el problema. TVE interrumpió la retransmisión para ofrecer el Telediario a la espera de nuevos acontecimientos. A través de la radio seguimos en directo lo que sucedía en el Estadio donde... no había otra portería.
El gran ídolo olvidado de aquella jornada fue el delegado de campo Agustín Herrerín, que se marchó a la Ciudad Deportiva para coger una portería y llevarla al Santiago Bernabéu. Lo que estaba claro es que con la portería rota no se iba a jugar el partido. El Real Madrid afrontaba una dura sanción e incluso la posible suspensión del encuentro. Tantos años detrás de la Copa de Europa y ese año, que tan bien marchaban las cosas, va y se cae una portería. ¡Y no había una portería de repuesto en el campo! Herrerín llegó a la Ciudad Deportiva, cargó en una camioneta de material una portería y emprendió la vuelta al Bernabéu a toda velocidad escoltado por la policía. Aquello tuvo que ser algo digno de ser visto... La nueva portería llegó al Estadio. Pero llegar al terreno de juego fue también una odisea pese al empeño de todos los operarios y empleados del Club que se afanaban por hacer pasar el arco por el túnel de acceso al campo. Al final, tras varios enganchones de la red y muchos esfuerzos, la portería se pudo colocar en su sitio. Tras el pertinente examen del delegado de la UEFA y del árbitro se pudo dar el 'OK' final. El colegiado neerlandés Mario van der Ende pitó el inicio de partido a las 22.00 horas, una hora y cuarto de retraso. Pero el partido empezó...
El partido
A partir de las 22.00 horas pudimos centrarnos por fin en el partido. El Real Madrid saltó un poco frío al campo y le costó un poco centrarse. Sin embargo el Borussia no lo aprovechó y no dio muestras de firmeza en el centro del campo. Sus llegadas eran esporádicas y poco efectivas. Una intervención de Illgner a los diez minutos y poco más. Antes, había sido Seedorf el que avisó a los alemanes con un lanzamiento libre indirecto que se marchó fuera. Poco a poco los blancos se fueron encontrando mejor y se hicieron con el balón. En el minuto 24 llegó el primer tanto de aquella histórica noche. Internada por la izquierda de Roberto Carlos y pase al área que le llega a Fernando Morientes para batir al meta Klos. ¡Gol del Real Madrid! ¡1-0 y el Madrid por delante en la eliminatoria!
A la media hora pudo llegar el segundo. Un saque de esquina fue aprovechado por Morientes para poner el balón de cabeza a Raúl, pero su disparo fue despejado con acierto por el meta alemán. Poco después, y a balón parado, Mijatovic también rozó el 2-0 con un lanzamiento de falta que se marchó muy cerca de la escuadra. A falta de cinco minutos para el descanso Karembeu puso un balón desde la derecha que Morientes envió fuera con un remate alto. El Real Madrid concluyó el primer periodo siendo claramente superior que su rival. Los alemanes inquietaron muy poco y el mayor peligro lo habían dado los futbolistas anfitriones.
Acababa de arrancar la segunda mitad cuando un tirón muscular terminó con Mijatovic, que tuvo que ser retirado del campo en camilla. Al montenegrino le sustituyó Davor Suker. Los dos equipos habían vuelto al césped tras la reanudación algo timoratos. Al Madrid le costó unos cuantos minutos volver a coger el ritmo del que había hecho gala en la recta final del primer periodo. El balón seguía siendo de los madridistas pero no llegaban a portería con tanta facilidad.
Así fue hasta que en el minuto 67 Karembeu se escapó por la derecha y recibió un buen pase en profundidad de Morientes que le dejó al neocaledonio solo corriendo ante la portería del Borussia. La portería improvisada, por cierto, la de repuesto. A Karembeu se le echaba ya encima un defensa alemán, pero se las apañó para soltar un punterazo que llegó a la red. ¡Gol del Real Madrid! 2-0. ¡Y otro gol de Karembeu! Tres partidos y tres goles. Desde luego, estaba resultando ser el hombre clave de aquella Champions League. La celebración del tanto de Karembeu fue muy efusiva y en ese momento se captó una bonita fotografía con Davor Suker que fue publicada en póster por la revista oficial del Real Madrid correspondiente al mes de mayo de 1998.
El segundo gol dejó a los alemanes fuera de combate. Estaban siendo claramente superados por un Real Madrid que, sin embargo, tampoco terminó de conseguir un marcador mucho más rotundo de lo que quizás hubiese merecido. El duelo terminó con aquel 2-0. La renta con la que se afrontaba la vuelta era muy buena. Dos goles a favor y ninguno encajado era un marcador que cualquiera hubiese firmado antes de echar a rodar el balón. Había mucho optimismo e ilusión... La posibilidad de jugar una Final de la Champions League estaba mucho más cerca... Pero jugadores, cuerpo técnico y presidente fueron muy cautos en sus declaraciones y manifestaciones. Era lógico. Quedaba jugar la vuelta. Noventa minutos por delante en un campo como el del Dortmund no era una situación como para tomársela a la ligera. Para llegar a Amsterdam habría que sufrir primero en Alemania... Sí, ya habíamos superado al Leverkusen en la anterior eliminatoria, pero tradicionalmente se nos daba mal jugar en los campos alemanes...
De momento estábamos vivos y con ventaja en la eliminatoria. En la ida había caído el Borussia Dortmund... y la portería, si se me permite el chiste fácil. Ese día pasamos mucha vergüenza, la verdad. Pero con el tiempo no ha quedado más remedio que recordar aquel episodio con un toque de humor. Ayudó que la historia terminase bien. Pero no adelantemos acontecimientos. Ya lo recordaremos dentro de un par de semanas...
REAL MADRID: Illgner, Panucci, Sanchís, Fernando Sanz, Roberto Carlos, Karembeu, Redondo, Seedorf, Raúl, Mijatovic (Suker, 49') y Morientes (Jaime, 88').
BORUSSIA DORTMUND: Klos, Reuter, Julio César, Binz, Kree, Reinhardt, Freund, But, Ricken (Zorc, 81'), Herrlich (Decheiver, 47') y Chapuisat.
GOLES
1-0 min. 24 Morientes
2-0 min. 67 Karembeu