domingo, 19 de julio de 2015

HUGO SÁNCHEZ, GORDILLO Y MACEDA

Se cumplen treinta años de la presentación del Real Madrid 85-86

Supongo que son imágenes que se habrán visto mucho. Fotografías de Hugo Sánchez, Gordillo y Maceda posando juntos con la camiseta blanca del Real Madrid. Cualquier reportaje sobre alguno de estos tres míticos jugadores seguro que contiene alguna instantánea de estos tres futbolistas juntos. Eran las tres principales novedades de la plantilla del Real Madrid para la temporada 1985-86, que se presentó ante los medios de comunicación y la afición el viernes 19 de julio de 1985. Es decir, tal día como hoy de hace treinta años. Correcto. Hoy se cumplen tres décadas de la puesta de largo del primer proyecto deportivo del entonces recién llegado Ramón Mendoza. El nuevo presidente le dio un nuevo impulso al equipo y se trajo a tres de los mejores futbolistas que militaban en la Liga: Hugo Sánchez, Gordillo y Maceda.

Hugo Sánchez, vigente Pichichi aquel año 85 con el Atlético de Madrid, cambiaba la camiseta colchonera por la merengue utilizando como equipo puente al UNAM mexicano. Así lo habían acordado las tres partes implicadas. Vicente Calderón traspasaba al ariete al equipo universitario en el que ya había militado antes de llegar a España en el año 1981. A su vez, el 15 de julio, los Pumas de la UNAM traspasaban al jugador al Real Madrid, que se hacía con los servicios de un goleador feroz. 

Rafael Gordillo era un clásico de la Liga Española desde su debut en Primera con el Betis en la campaña 1976-77. Símbolo de los verdiblancos, con los que había militado las anteriores nueve campañas, daba el salto al Real Madrid en la plenitud de su carrera, con 28 años. Era uno de los fijos de la Selección, con la que había disputado la Eurocopa de 1980, el Mundial de España del 82 y la Eurocopa de Francia del 84 en la que el conjunto de Miguel Muñoz se proclamó subcampeón. Todo un clásico, corriendo por la banda izquierda con las medias caídas. 

Antonio Maceda Francés había sido fichado del Sporting de Gijón. Ya recordé su trayectoria aquí en 'Historias del Real Madrid' con motivo del veinticinco aniversario de su retirada. Al igual que su compañero Gordillo, era otro de los fijos indiscutibles de la Selección. Defensa central de enorme calidad y con facilidad para sumarse al ataque, Maceda era uno de mis jugadores favoritos pese a no jugar en el Real Madrid. La alegría que me llevé con su fichaje fue enorme. 

Presentación multitudinaria 

Los flamantes nuevos fichajes fueron las grandes estrellas de un acto de presentación que rompió récords para la época. Más de 40.000 personas se dieron cita en el Santiago Bernabéu en aquella calurosa tarde del viernes 19 de julio de 1985, algo muy poco habitual en aquellos actos que servían poco más que para hacerse las fotos de rigor y realizar un suave primer entrenamiento que los reporteros gráficos aprovechaban para tomar imágenes. Pero, sin duda, que tanta gente acudiera a esa presentación del Madrid 85-86 era un síntoma de que había ilusión en el madridismo. Ramón Mendoza trajo aires nuevos para el Club y, sobre todo, grandes jugadores para apuntalar una plantilla de gran calidad. No se volvería a ver algo así hasta otro 19 de julio, pero de 1994, cuando el Bernabéu reunió a más de 55.000 aficionados para ver la presentación del Madrid 1994-95 de Valdano, Laudrup, Redondo y compañía.

La verdad es que echo de menos aquellas presentaciones de inicio de temporada. Eran como una liturgia para dar la bienvenida a la pretemporada. Y, sobre todo, echo de menos la seriedad de aquellos actos en los que ya podíamos ver las plantillas completas y prácticamente cerradas. Hoy en día hay que esperar al último día del mercado de fichajes para saber quiénes llegan, quiénes siguen y quiénes se van. Antes no era así. Antes se trabajaba con antelación para que el día de la presentación ya estuviesen cerrados todos los fichajes, en la medida de lo posible. Por eso ya no tienen sentido aquellas presentaciones de antaño. Y el mejor ejemplo de lo que digo es el que estoy recordando hoy. Presentación un 19 de julio con la plantilla ya completa y los fichajes hechos. Hugo, Gordillo y Maceda. Y a trabajar durante la pretemporada para poner a punto el equipo de cara al inicio de la campaña oficial. 

Seguía al frente del equipo Luis Molowny en la que sería su última campaña como entrenador del Real Madrid. Ramón Grosso era su segundo. José Martínez Pirri se había incorporado al organigrama del Club como médico del equipo. Qué barbaridad... ¿Se imagina alguien en la actualidad a un futbolista estudiando la carrera de Medicina mientras juega al fútbol? Molowny y sus ayudantes tenían a su disposición una plantilla colosal. La mezcla perfecta entre la juventud de la Quinta del Buitre y la veteranía de viejas glorias como Camacho, Santillana o Juanito. Y a ellos se les unía la que el propio Hugo Sánchez denominó como "Quinta de los Machos", que estaba compuesta por los recién llegados Hugo, Gordillo y Maceda. Para completar el vestuario había gregarios y trabajadores de auténtico lujo como Valdano, Gallego, Chendo... Lo dicho, un equipazo. Hoy se cumplen treinta años de la presentación de la que probablemente fue la mejor plantilla del Real Madrid que disfruté durante mi infancia.

La plantilla 

Aquel Real Madrid 1985-86 estaba compuesto por: Miguel Ángel, Agustín y Ochotorena como porteros, Chendo, Camacho, Sanchís, Maceda, Salguero, Solana, San José y Bonet como defensas, Gallego, Gordillo, Míchel y Martín Vázquez como centrocampistas y Santillana, Juanito, Valdano, Butragueño, Cholo y Hugo Sánchez como delanteros. 

Con la temporada ya empezada se repescó para volver a jugar a García Remón, que había colgado los guantes, aunque no llegó a disputar ningún encuentro oficial. Miguel Ángel no pudo empezar la temporada con normalidad puesto que se había roto la tibia y el peroné en la Copa de la Liga en Gijón, en mayo de 1985. De hecho, si vemos fotografías de la presentación de la que hoy se cumplen treinta años podremos apreciar que el guardameta compareció junto a sus compañeros vestido de calle y con la pierna escayolada. Tampoco estuvo presente ese día Miguel Pardeza, que fue cedido al Zaragoza para jugar la temporada 1985-86. Sin embargo, acabada la Liga, el canterano regresó al Madrid y llegó a tiempo para disputar dos partidos correspondientes a la Copa de la Liga 85-86, competición en la que también participaron los futbolistas del Castilla Francis, León y Martos. 

El equipo llevaba cinco temporadas sin ganar la Liga. Pero había base para hacer grandes cosas, tal y como se había demostrado con la consecución de la Copa de la UEFA. Los refuerzos sirvieron para dar un salto de calidad hacia delante. Y así se demostró. La temporada 1985-86 fue magnífica. El Real Madrid ganó la Liga y revalidó el título de la Copa de la UEFA. Hugo Sánchez fue Pichichi de la Liga.

Recuerdo con muchísimo cariño aquella temporada 1985-86. La viví con una ilusión terrible siguiendo a un equipo plagado de jugadores que admiraba y de los que coleccionaba todos los cromos de ellos que caían en mis manos. Aunque estuvieran repetidos, daba igual. Con ellos decoraba la carpeta de la escuela, las chapas para jugar al fútbol en la calle... Fue una época fantástica e inolvidable que no olvidaré nunca. Precisamente aquella misma temporada empecé a jugar en el equipo del colegio, qué casualidad. Empezaba un lustro en el que disfruté de la infancia y del fútbol como nunca. Y todo aquello empezó con Hugo Sánchez, Gordillo y Maceda posando para las cámaras un día como hoy, 19 de julio, de 1985. Treinta años ya de todo aquello...

sábado, 18 de julio de 2015

RECORDANDO A ISIDRO

Jugó en el Real Madrid entre 1977 y 1985

Isidro Díaz González tenía treinta años cuando en el verano de 1985 causó baja en el Real Madrid. Estaba en el grupo de los más veteranos de la plantilla madridista, de la que había venido formando parte desde el año 1977, cuando subió al primer equipo procedente de la cantera del Club.

Isidro era un habitual de los cromos cuando yo era un crío y, por aquella época, por un error, llegué a pensar que era el padre del valencianista Quique Sánchez Flores. Resulta que debí de leer en algún sitio que el padre del sobrino de Lola Flores era el madridista Isidro. Y yo, sin dudarlo, pensaba que se trataba del Isidro que yo conocía. Vamos, que padre e hijo coincidían como jugadores en Primera División, algo que en realidad tenía muy pocos visos de ser cierto. Si hubiese prestado atención a los apellidos hubiese descubierto rápidamente que no era así. Pero, bueno, cosas de chavales...

Años más tarde, me percaté de mi propio error. Por supuesto que Isidro Díaz no era el padre de Quique Sánchez Flores. Lo que pasó fue que confundí a Isidro Sánchez García-Figueras  jugador del Real Madrid entre las temporadas 1961-62 y 1964-65 con Isidro Díaz González, que vistió la camiseta merengue entre 1977-78 y 1984-85. Éste era el Isidro que yo conocí. Por supuesto, no tenían nada que ver el uno con el otro salvo en el nombre y en que habían jugado en el Madrid.

Trayectoria

Isidro Díaz González nació el 24 de mayo de 1954 en la localidad de Gimialcón, Ávila, aunque se crió en la localidad salmantina de Guijuelo, donde pasó su infancia y su juventud. Se formó como jugador en las categorías inferiores del Real Madrid y pasó un año cedido en el Salmantino antes de asentarse en el Castilla. Con el filial madridista tuvo el privilegio de convertirse en máximo goleador de todas las divisiones en categoría nacional. "Efectivamente, en mi última etapa con el Castilla logré ser el máximo goleador de todas las divisiones. Fue algo muy importante para mí, porque ello me permitió ascender pronto al primer equipo del club", recordaba Isidro en una entrevista publicada por la revista del Real Madrid en junio de 1985, antes de abandonar la entidad.

En la temporada 1977-78 dio el salto al primer equipo de la casa blanca junto al defensa Andrés Sabido. Aquella fue la última temporada con Santiago Bernabéu en la presidencia y coincidió con los recién llegados Juanito, Stielike y Wolff.

Debutó en Liga con el Real Madrid el 16 de octubre de 1977 en un Real Madrid-Elche que concluyó 5-1 a favor de los blancos. Isidro saltó al terreno de juego en la segunda parte sustituyendo a Juanito, autor de dos goles aquel día.

De Isidro señalan las referencias biográficas que existen que jugaba como delantero, aunque curiosamente yo no le recordaba jugando en vanguardia con la camiseta blanca. Le recuerdo jugando en posiciones más atrasadas sobre el campo. Y, efectivamente, al revisar las fichas de partidos compruebo que Isidro era un auténtico comodín. Jugaba en muchas posiciones. Un todoterreno de esos que viene tan bien tener en la plantilla para solucionar cualquier problema al entrenador. Además de delantero, que también jugó arriba mucho, es cierto, desempeñó labores de centrocampista, de jugador de banda... e incluso de lateral. "Por la desgraciada lesión de Camacho el entrenador me pasó al lateral izquierdo y sinceramente creo que en esa zona tuve un buen rendimiento. Desde entonces he ido simultaneando diferentes demarcaciones, cosa que, hasta cierto punto, me ha beneficiado, ya que a la hora de jugar en un determinado lugar sabes mejor qué es lo que tienes que hacer en una determinada circunstancia. Pienso que un futbolista debería actuar en más de un lugar, de esta forma se aprende a ayudar más al compañero, al bloque", relataba Isidro Díaz en junio de 1985.

Gracias a esa facilidad para adaptarse a varios puestos se mantuvo ocho temporadas en la primera plantilla del Real Madrid. Técnicos de la talla de Molowny o Vujadin Boškov tiraron de Isidro cuando lo necesitaban y el jugador siempre respondió. Las temporadas 1980-81 y 1981-82 fueron en las que más peso tuvo en el equipo jugando 38 y 39 partidos oficiales respectivamente y anotando cuatro goles en cada una de ellas.

En los compases finales de su carrera como madridista actuaba principalmente como revulsivo desde el banquillo. Su último gol como la camiseta blanca lo anotó en la Copa de la UEFA de la temporada 1984-85, en un encuentro disputado en Yugoslavia frente al Rijeka, equipo con el que tocó remontada, como no podía ser de otra forma por aquel entonces, claro. Aquella competición europea terminó con el Real Madrid proclamándose Campeón. "Tanto para mis compañeros como para mí es una alegría inmensa ser campeones de Europa. Ya había disputado dos finales anteriormente y por fin a la tercera fue la vencida; hemos conseguido un título que hacía muchos años no conseguía el club. Estoy contento, porque he aportado mi granito de arena en el Madrid. Mi enhorabuena a todos los que se sienten felices por este triunfo", declaró Isidro en la revista oficial del club con motivo del triunfo en la UEFA.

El 30 de junio de 1985 expiraba su contrato con el Real Madrid y desde la revista del club se le preguntaba a Isidro en el mes de mayo si confiaba en la renovación. "Todo dependerá del número de encuentres que juegue. Tengo ilusión siempre por actuar, pero soy consciente de que hay otros compañeros que están en las mismas circunstancias que yo. Indudablemente si continúo será fenomenal, ya que en el Real Madrid siempre me han tratado de una forma maravillosa y deseo seguir en el club, pero también soy un profesional del fútbol y al ser una profesión muy corta he de mirar el futuro. Soy un jugador que siempre se deja todo en el terreno de juego y que no reserva fuerzas para fuera del campo, esto lo sabe el club y serán ellos quienes lo tengan que valorar", explicaba Isidro Díaz.

No renovó. Su último partido con el Madrid lo jugó el 15 de junio de 1985, en la vuelta de la Final de la Copa de la Liga. A diez minutos para el final del partido sustituyó a su compañero Paco Pineda. Ambos se despedían del Bernabéu aquel día, al igual que Stielike y Fraile, que también jugaron aquel encuentro.

Tras salir del Real Madrid recaló en las filas del Racing de Santander, con el que jugó dos temporadas en Primera División, las campañas 1985-86 y 1986-87. En la primera de ellas, además, anotó diez goles en Liga, siendo la mejor marca personal de su trayectoria en la máxima categoría nacional. En 1987, con 33 años, fichó por el Elche, entonces en Segunda División. Aquella temporada 1987-88 los ilicitanos lograron el ascenso a Primera División jugando Isidro 28 partidos y anotando cuatro goles. El ex madridista jugaría un año más con los del Martínez Valero y lo haría de nuevo en Primera disputando 16 partidos más y anotando sus tres últimos goles como profesional.

Con 35 años, llegó el momento de colgar las botas. Isidro se despidió de la Primera División en un partido frente al Real Madrid. Fue el 18 de junio de 1989 en el Martínez Valero. El Madrid de Beenhakker venció 1-3 al Elche en un encuentro cuyo primer gol lo marcó precisamente Isidro. Después remontó el Madrid con goles de Solana, Llorente y Losada.

Sí. Curioso, ¿verdad? Debutó en Liga en un Real Madrid-Elche con la camiseta blanca y se despidió en un Elche-Real Madrid vistiendo la elástica ilicitana.

Sus números

En total Isidro Díaz González jugó 223 partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid, con la que anotó 22 goles. Con el equipo blanco ganó tres Ligas, una Copa de la UEFA, dos Copas del Rey y una Copa de la Liga. Sin duda, Isidro contribuyó con su esfuerzo y dedicación a la consecución de todos esos logros para el Club a base de mucha entrega y honradez.

Tras su retirada, Isidro ha estado vinculado con el Real Madrid gracias a la Asociación de Veteranos. De hecho, ha jugado con el equipo de veteranos y ha sido responsable del equipo de Fútbol Indoor formado por ex jugadores del Club. En el año 2006 regresó al Madrid como asesor de los canteranos.

viernes, 17 de julio de 2015

FLORENTINO PÉREZ, PRESIDENTE DEL REAL MADRID

Se cumplen quince años de la llegada a la presidencia del actual mandatario blanco

El lunes 17 de julio del 2000, tal día como hoy de hace quince años, Florentino Pérez Rodríguez era investido presidente del Real Madrid. Se había impuesto en las elecciones celebradas un día antes, el domingo 16 de julio, doblegando al presidente saliente Lorenzo Sanz.

El empresario ya se había presentado a las elecciones en el año 1995 siendo derrotado por un estrecho margen por Ramón Mendoza. En aquellos comicios participó el presidente del Grupo OTAYSA Santiago Gómez Pintado con su célebre eslogan 'Bueno para el Madrid'. Cinco años después, en el 2000, Florentino Pérez volvió a intentarlo y, en esa ocasión, consiguió su propósito.

Lorenzo Sanz, el presidente con el que habían vuelto las Copas de Europa al Santiago Bernabéu, adelantó las elecciones pese a que tenía aún dos años de legislatura por delante. Había problemas entre sus directivos, varios de los cuales pedían la destitución del vicepresidente Juan Onieva. Sanz no estaba por la labor de hacer eso y, supongo que aprovechando el tirón de la recién conquistada Octava Copa de Europa, decidió adelantar los comicios. El Real Madrid venía de ganar dos Champions League en tres años. Deportivamente aquello había sido un gran éxito y los madridistas estábamos felices. El presidente Sanz debió pensar que aquel clima era perfecto para lograr prolongar su mandato en las urnas. Por su cabeza no debía de pasar la idea de que alguien osara a presentarse a las elecciones para enfrentarse a un presidente que contaba con el aval de dos Copas de Europa.

Pero resulta que alguien se presentó. Florentino Pérez, el candidato que había sido derrotado en el año 1995, volvió a la carga. Y lo hizo con una baza electoral que, a mi juicio, fue trascendental. Por encima de propuestas y programas, el mayor golpe de efecto de cara a las elecciones era la promesa de que si ganaba las elecciones y accedía a la presidencia, Luis Figo jugaría en el Real Madrid. Pérez se comprometió a pagar las cuotas de los socios durante un año de su propio bolsillo si ganaba las elecciones y Figo no jugaba en el Real Madrid. Obviamente, si decía algo así en público es porque había llegado a un acuerdo con el jugador, que militaba en las filas del Barcelona, donde había demostrado ser uno de los grandes jugadores que militaban en el fútbol español y era el emblema de los azulgranas.

Victoria electoral

El 16 de julio del 2000 se celebraron las elecciones y Florentino Pérez salió vencedor de las urnas. 16.469 papeletas cosechó Pérez por las 13.302 de Sanz. Al día siguiente, el 17 de julio de 2000, era investido nuevo presidente. Sanz salía del Club pese a los recientes éxitos deportivos conseguidos.

Entre las primeras medidas adoptadas por Florentino Pérez estuvieron las de recuperar a viejos nombres del madridismo para ocupar diversos puestos y cargos. De esa manera, Don Alfredo Di Stefano fue nombrado Presidente de Honor, cargo que ocupó hasta su muerte el año pasado. Jorge Valdano también regresó al Real Madrid para ocupar un cargo que precisamente se puso muy de moda gracias a él y al Real Madrid, el de director general deportivo. Supuestamente, todas las decisiones relevantes estrictamente deportivas pasaban por el argentino. De ahí una famosísima coletilla de Florentino Pérez durante sus primeros años de mandato cada vez que los periodistas le asaltaban con alguna cuestión relativa al equipo: "Pregúntenle a Valdano".

Ah, se me olvidaba... Sí. Figo jugó en el Real Madrid. Pero de eso hablaré otro día.

jueves, 16 de julio de 2015

VEINTICINCO AÑOS SIN MIGUEL MUÑOZ

Se cumple un cuarto de siglo de la muerte del que fuera jugador y entrenador del Real Madrid

El 16 de julio de 1990 murió Miguel Muñoz Mozún, toda una institución dentro del fútbol español. Tenía 68 años en el momento de su fallecimiento, del que hoy se cumple un cuarto de siglo. Miguel Muñoz está ligado a mis primeros recuerdos futbolísticos puesto que él era el seleccionador que dirigía al combinado español en el primer partido de fútbol del que conservo recuerdos, el España-Malta de diciembre de 1983. Quizás por eso me impresionó mucho su muerte. Recuerdo que aquel día estábamos ya en el pueblo, de vacaciones, y cuando en el Telediario informaron de su fallecimiento casi no me lo podía creer. "Pero... ¿Es Miguel Muñoz... el de España?", recuerdo que le preguntaba a mi padre.

Pues sí. Era él. Sólo dos años antes, en el verano de 1988, aún dirigía a la Selección que disputó la Eurocopa de Alemania. Aquella fue su última experiencia como entrenador de fútbol. Dos años después fallecía en la Clínica La Luz de Madrid a causa de complicaciones en su estado de salud. Precisamente a raíz de su muerte fue cuando me enteré de su pasado blanco. Yo a Miguel Muñoz sólo le había conocido como seleccionador español y desconocía su extensa trayectoria y su vinculación con el Real Madrid, Club donde había sido toda una institución. ¡Y yo sin saberlo! 

Trayectoria deportiva 

Miguel Muñoz Mozún nació en Madrid el 19 de enero de 1922. Jugó en varios equipos como el Logroñés y el Racing de Santander antes de alcanzar la Primera División con el Celta de Vigo, equipo que le fichó en la temporada 1946-47. Tras dos temporadas en Vigo el Real Madrid se hizo con sus servicios y con los de su compañero Pahíño en la campaña 1948-49. En el Real Madrid el jugador, que ejercía de centrocampista, permanece en activo diez temporadas retirándose al finalizar la campaña 1957-58, con 36 años. Durante ese tiempo vive los años de mayor esplendor de la entidad. Ganó tres Copas de Europa como jugador y tuvo el honor de marcar el primer gol del Real Madrid en la máxima competición continental. Fue en el Servette-Real Madrid del 8 de septiembre de 1955 que concluyó 0-2. Muñoz y Rial fueron los goleadores. 

Colgó las botas como jugador después de disputar 275 partidos con la camiseta blanca, con la que anotó 24 goles, 23 en Liga y uno en Copa de Europa. En su palmarés como futbolista figuran cuatro Ligas, tres Copas de Europa y dos Copas Latinas. 

Tardó muy poco en pasar del césped al banquillo. En la campaña 1958-59 ya dirigió en nueve partidos al Real Madrid. En la siguiente campaña, 1959-60, empieza entrenando al Plus Ultra, que hacía las veces de filial del Real Madrid como antecedente del actual Castilla. Sin embargo, termina aquella temporada en el banquillo del primer equipo blanco. Un banquillo que ya no abandonaría durante los siguientes... catorce años. Por supuesto, Miguel Muñoz aún mantiene el récord de permanencia de un entrenador en el Real Madrid. Además, viendo cómo es el mundo del fútbol en la actualidad dudo mucho que alguien consiga superarlo jamás. Miguel Muñoz, que como capitán fue el encargado de levantar la primera Copa de Europa de fútbol para el Real Madrid, fue el primer técnico que consiguió ganar el trofeo europeo como futbolista y como entrenador. 

Tras dejar el Real Madrid dirigió al Granada, Las Palmas y Sevilla hasta que en 1982 sustituyó a otro ex madridista, José Emilio Santamaría, al frente de la Selección española. Ya había dirigido al combinado nacional en cuatro partidos en 1969, año en el que compatibilizó las labores de técnico del Madrid y de la Selección. En esta última etapa de su trayectoria en los banquillos permaneció hasta 1988. Con Muñoz al frente, España jugó dos Eurocopas (Francia 84 y Alemania 88) y el Mundial de México de 1986. En la Eurocopa de 1984 España fue subcampeona cayendo en la Final con la anfitriona Francia. En total, dirigió a la Selección en 63 encuentros. También había sido internacional como jugador en 7 partidos. Sus números como técnico son apabullantes. Durante muchos años fue el técnico con más partidos dirigidos en Primera División con 608. En la actualidad, sólo Javier Irureta y Luis Aragonés le superan. Con el Real Madrid ganó nueve Ligas, tres Copas de Europa, una Copa Intercontinental y dos Copas. 

Miguel Muñoz Mozún nos dejó tal día como hoy de hace veinticinco años. Desde 'Historias del Real Madrid', sirva esta entrada como homenaje y recuerdo.

miércoles, 15 de julio de 2015

RECORDANDO A ÁNGEL

Ángel de los Santos Cano jugó seis temporadas en el Real Madrid

Hoy dedico esta entrada de 'Historias del Real Madrid' a uno de aquellos jugadores que dejaron el Club en el verano de 1985. Ángel de los Santos Cano , conocido futbolísticamente por su nombre de pila, Ángel, formó parte de la disciplina del conjunto blanco durante seis campañas. Yo era un bebé cuando le daba patadas al balón defendiendo el escudo del Madrid. Mi memoria sólo da para recordar sus dos últimas temporadas, así que me ha tocado buscar algo de información para conocer su trayectoria deportiva.

Ángel de los Santos Cano nació en Huelva el 3 de noviembre de 1952. Con el Recreativo de Huelva, el equipo de su ciudad natal, debutó en Segunda División en la campaña 1974-75. En la temporada 1975-76, también en Segunda, viste la camiseta del San Andrés y en la 1976-77 la del Jaén. En la temporada 1977-78 logra dar el salto a Primera División al ser fichado por el Salamanca. Con los salmantinos juega dos campañas en la máxima categoría nacional y llama la atención de los técnicos del Real Madrid.

Ángel llegó en 1979 al Santiago Bernabéu procedente del Salamanca. "Fue un salto de calidad incuestionable y todo lo que me pasó, inmejorable, todo muy bueno. Coincidí con magníficos compañeros, me integré perfectamente en el equipo, me identifiqué con la ciudad y sus gentes y conocí otro contexto futbolístico, aparte del de la alta competición, el de la AFE", explicaba el propio jugador en un reportaje que publicó la revista Hala Madrid en su número 11.

En aquel ejemplar de junio-agosto de 2004, dentro de la sección 'Qué pasó con...' la revista oficial del Club repasaba con el futbolista sus años con la camiseta merengue y destacaban su compromiso con la Asociación de Futbolistas Españoles, que se había creado en el año 1978. Llegó a formar parte de su Junta Directiva como vicepresidente. "Hicimos una huelga y Don Luis de Carlos, una excelentísima persona, un señor, me dijo que lo que se debatía en el fútbol de aquel entonces no era lo que se vivía en el Madrid, que no había motivos para que el club secundara una huelga; tenía razón, pero teníamos que dar ejemplo los de arriba, los que cobrábamos todos los meses, y bien, los que no teníamos problemas económicos, por todos los que los tenían", explicaba Ángel.

Estamos ante un jugador con inquietudes culturales, tal y como destacan todas las referencias biográficas que he encontrado sobre Ángel. Un hombre con estudios y aficionado a los libros. Recuerdo que hace hoy un año, cuando realicé la entrada sobre Laurie Cunningham, que llegó al Real Madrid en 1979, como Ángel, entre la información que encontré me llamó la atención el apunte de que el onubense era uno de los futbolistas que ayudó en la integración del británico gracias a sus conocimientos de inglés. Ángel de los Santos es un claro ejemplo de que libros y balón no tienen por qué ser mundos separados. Supongo que en aquella época era más habitual lo de alternar deporte con estudios. "Tenía inquietudes culturales porque sabía desde el principio que el fútbol no era para toda la vida", afirmaba Ángel en la revista Hala Madrid.

Carrera de blanco

Con los números en la mano puede constatarse que Ángel fue un futbolista importantísimo en aquel Real Madrid de inicios de la década de los ochenta. Sobrepasaba la media de cuarenta partidos oficiales por temporada en el equipo. Desempeñaba las funciones de centrocampista. Era un todoterreno muy trabajador, el pulmón del equipo. "Hacía muchos kilómetros. Mi ventaja eran mis características; pero que conste que sin saber pegarle al balón no te dejan jugar en el Madrid, ni en ningún equipo. Porque yo en Salamanca era un artista, pero, claro, comparado con Del Bosque...", analizaba Ángel sobre su forma de jugar en aquel ejemplar número 11 de Hala Madrid.

En su primera campaña en el Bernabéu, 1979-80, el Real Madrid logra el doblete de Liga y Copa. Ángel interviene en 32 partidos de Liga, todos ellos de titular, 7 de Copa y 8 de Copa de Europa. En Liga marcó tres goles, celebrando su primer tanto oficial con la camiseta blanca el 16 de diciembre de 1979 en La Roseleda, en un Málaga 1-Real Madrid 4. Ángel también fue titular en la histórica Final de Copa del 4 de junio de 1980 frente al Castilla.

El onubense también jugó la Final de la Copa de Europa 1980-81 en París, frente al Liverpool. Fueron los años en los que el Madrid encadenó varios subcampeonatos. Luchando por el triunfo hasta el final, aunque no siempre se ganaba. 

En aquel primer lustro de los ochenta el Real Madrid jugó dos finales de la Copa del Rey. En la edición 1981-82, el 13 de abril de 1982, el Real Madrid se impuso al Sporting de Gijón por 2-1 en el Nuevo Zorrilla. En el minuto 4 el asturiano Jiménez hacía en propia puerta el primer gol del partido favorable al Real Madrid. En el minuto 36 el Sporting empató desde el punto de penalti por mediación de Ferrero. Con el 1-1 se llegó al descanso. En el segundo tiempo se desniveló el partido a favor del Real Madrid con un gol de... Ángel. El onubense, que saltó al terreno de juego en el minuto 52 sustituyendo a Del Bosque. Sólo cinco minutos después, llegó la jugada del gol. San José avanzó con el balón y casi en el área del Sporting le pasa el balón a Ángel, que triangula de primeras con Juanito. El malagueño, ya dentro del área, devuelve la pelota y Ángel lanza un disparo que supera al guardameta Rivero. Era el 2-1 que acabaría suponiendo la consecución de la Copa del Rey para el Real Madrid. Por la importancia que tuvo en el desenlace del encuentro, me atrevo a decir que aquel fue el gol más importante que anotó Ángel como madridista.

El papel de Ángel en el equipo siguió siendo relevante en las dos siguientes campañas. Su último ejercicio como futbolista del Madrid fue el de la temporada 1984-85 que se saldó con dos títulos, el de la Copa de la UEFA y el de la Copa de la Liga. Una lesión le impidió terminar la campaña vistiéndose de corto. El día que se le entregó el trofeo de la UEFA al Madrid en el Bernabéu, por ejemplo, Ángel no pudo acceder al césped con sus compañeros a causa de la escayola que llevaba en una de sus piernas. "Al finalizar el partido me fui hacia los vestuarios para esperar allí a mis compañeros. Estoy muy contento ya que aunque no he participado directamente en la final, he puesto mi granito de arena en las eliminatorias previas. Es muy importante en estos momentos recordar también la labor callada de muchos compañeros tuyos que no han jugado, pero que han tenido una gran labor animándote desde fuera constantemente. Pienso que ha valido la pena todo el trabajo, el esfuerzo y sacrificio realizado para conseguir este título", argumentaba entonces el de Huelva a la revista del Real Madrid.

Fue el año que menos jugó, con 14 encuentros disputados, diez de ellos de Liga, dos de Copa y otros dos de competiciones europeas en la Copa de la UEFA. Tenía 32 años y los jóvenes de la Quinta del Buitre pedían paso. Aquel verano de 1985 se acabó, por tanto, su etapa en el Santiago Bernabéu.

"Particularmente estoy contento de mi paso por el Real Madrid. Pienso que si hubiese que hacer un balance sobre mi actuación, éste lo tendría que hacer el club una vez que termine mi función en la institución. Ellos son los que tienen que decir, a tenor de los objetivos que buscaban cuando me ficharon, si he sido una persona rentable o no", contaba Ángel en la revista del Club poco antes de finalizar su último contrato con el cuadro blanco.

Tras abandonar el Real Madrid no siguió vinculado con el mundo del fútbol de manera profesional. Regresó a Salamanca. Allí crió a sus dos hijos y regentó una asesoría fiscal y contable. Los libros y los estudios sirvieron finalmente para solucionar el futuro laboral del ex jugador una vez colgadas las botas.

Sus números

En total, Ángel de los Santos Cano disputó 237 partidos oficiales con el Real Madrid en los que logró anotar 13 goles. Participó en todas las competiciones que disputó el Madrid durante el tiempo en el que permaneció en el Club. Ganó una Liga, dos Copas del Rey, una Copa de la Liga y una Copa de la UEFA.

Desde 'Historias del Real Madrid', sirvan estas líneas como homenaje y recuerdo hacia este futbolista ahora que se cumplen treinta años de su salida del Club en el que permaneció durante seis intensos años que él mismo califica como "maravillosos".

martes, 14 de julio de 2015

LAS BAJAS DEL AÑO 1985

Los jugadores que salieron del Real Madrid en el verano de hace tres décadas

Hace treinta años Ramón Mendoza trabajaba desde los despachos en el inicio de su primer proyecto deportivo como presidente del Real Madrid. Había sucedido a Luis de Carlos desde que el 24 de mayo de 1985 se oficializara el traspaso de poderes en el Club. El nuevo máximo mandatario negociaba los nuevos fichajes con los que pretendía dar un impulso al equipo, que llevaba cinco años consecutivos sin ganar la Liga.

Pero claro, para que llegaran nuevos jugadores había que hacer sitio en una plantilla abarrotada de futbolistas y de canteranos de primer nivel que llamaban a la puerta. La eclosión de la Quinta del Buitre había supuesto la integración en el grupo de jugadores jóvenes que estaban llamados a hacer cosas grandes con la camiseta del Real Madrid. El último ejemplo había sido el de Míchel, que en su primera campaña como jugador del primer equipo había ofrecido un rendimiento excepcional.

La llegada de unos suponía la marcha de otros de cara a la temporada 1985-86 que ya se estaba planificando. Recuerdo escuchar a Ramón Mendoza en varias entrevistas posteriores que le resultó doloroso tener que dar la baja a varios futbolistas del equipo. Algunos, además, habían pasado muchos años en el Club.

En concreto, fueron siete los jugadores del Real Madrid que no siguieron en el equipo. Stielike, Lozano, Isidro, Ángel, Pineda, Fraile y Juan José.

A algunos de ellos les he recordado durante las últimas semanas en alguna de las entradas que he realizado en 'Historias del Real Madrid'. Sobre Juan Lozano escribí con motivo de aquel histórico enfrentamiento frente al Anderlecht belga, equipo del que había salido para recalar en el Madrid y al que volvería en la temporada 85-86 tras abandonar el equipo blanco. De Paco Pineda rescaté su trayectoria deportiva cuando hablé de la remontada frente al Inter en la UEFA, partido que jugó el malagueño. Y, más recientemente, aproveché para hablar del alemán Uli Stielike con motivo de su último encuentro con la camiseta blanca, el de la vuelta de la Final de la Copa de la Liga 1984-85.

Me gustaría tributar un pequeño recuerdo a los otros cuatro futbolistas blancos que dejaron el equipo hace ahora treinta años. Por ese motivo, en los próximos días trataré de confeccionar unas entradas dedicadas a ellos. Con su esfuerzo y sacrificio también contribuyeron a la grandeza del Club y son parte de su historia, así que me parece justo tenerles en el recuerdo de todos los madridistas.

lunes, 13 de julio de 2015

EL REAL MADRID SE DESPIDE DE CASILLAS

Despedida institucional del ya ex guardameta blanco

El palco de honor del Santiago Bernabéu acogió esta mañana un acto en el que se ha despedido al guardameta Iker Casillas. Vamos, lo que se tenía que haber hecho ayer. No entiendo por qué el portero se negó en un principio a recibir este reconocimiento por parte de la entidad. La comparecencia de ayer domingo, solo delante de los medios, no tenía ningún sentido. Supongo que el propio interesado se ha percatado del error cometido ayer y finalmente ha accedido a posar junto al presidente Florentino Pérez. "Esta es ya la definitiva. Ya no hay más", aclaró Casillas antes de dar inicio a su segunda despedida en 24 horas.

Minutos antes de la comparecencia, Florentino Pérez entregó a Casillas una camiseta conmemorativa en la que se habían serigrafiado los años 1990 y 2015, es decir, el de la entrada del jugador en el Real Madrid y el de su salida. El presidente también le ha obsequiado al portero con una réplica del Estadio Santiago Bernabéu, tal y como hemos podido ver en las imágenes facilitadas desde la sala de juntas del Club.

En su alocución, el presidente del Real Madrid sólo ha tenido palabras de elogio y agradecimiento hacia el ex capitán. "Iker se ha ganado durante veinticinco años nuestro respeto y cariño. Llegó con nueve años y se va siendo el capitán del equipo, habiendo ganado todo y habiéndose convertido en uno de los referentes más importantes de la historia del madridismo", explicó durante su intervención el máximo mandatario blanco.

Así mismo, el presidente hizo hincapié en que nos dejaba "el mejor portero de la historia del Real Madrid y el mejor de la historia del fútbol español". También apunto: "Iker nos deja porque ese ha sido su deseo. Nadie del Real Madrid le ha pedido que dejase el Club".

Por su parte, Iker Casillas dio las gracias "a todo el madridismo" y aseguró quedarse "con lo bueno y con los mejores momentos" que ha vivido. "Soy un madridista más e intentaré ser un embajador allá donde vaya. Intentaré seguir llevando el nombre del madridismo allá donde vaya", afirmó en su breve discurso.

Tras la comparecencia en el palco, Iker Casillas bajó al césped del Santiago Bernabéu para fotografiarse junto a los 19 trofeos oficiales conquistados durante sus dieciséis temporadas en el primer equipo del Real Madrid.

Sigue siendo algo distinto a lo que a mí me hubiera gustado: Una despedida como jugador, vestido de corto en el campo y al finalizar la temporada oficial. Pero bueno, es lo que hay. Repito lo mismo que escribí ayer. Esta salida ha llegado tarde y mal. Las cosas no se han hecho bien y las dos partes han quedado en mal lugar, el Club y el jugador.

Queda pendiente un partido homenaje que seguro que resulta más lúcido que lo que hemos podido ver estos dos últimos días. "Hemos estado trabajando desde el primero momento para llevar a cabo el gran partido homenaje que él se merece y que, sin ninguna duda, va a tener. A Iker le queremos, le respetamos, le admiramos y él sabe que las puertas del club de su vida van a estar siempre abiertas", había dicho Florentino Pérez ante los medios.