viernes, 28 de agosto de 2020

100 AÑOS DE LA SELECCIÓN

Se cumple un siglo del primer partido del combinado nacional en los Juegos Olímpicos de Amberes

El 28 de agosto de 1920, tal día como hoy de hace 100 años, el equipo olímpico de fútbol disputaba su primer partido. Nacía la Selección de España. El fútbol, o 'foot-ball', como se le conocía por aquella época, se estrenó como deporte olímpico en los segundos juegos celebrados en 1900 a modo de exhibición y con sólo tres contendientes. No sería hasta dos décadas más tarde, en la VII cita olímpica, cuando se vería a los españoles participar por primera vez en esta modalidad deportiva. Era la Olimpiada de Amberes y en su bautismo en el concierto internacional el conjunto que dirigía el técnico Paco Bru se alzó con la Medalla de Plata.

Pitó el colegiado neerlandés Eymers y España debutó vistiendo camiseta de color rojo y pantalón azul. En su primer encuentro, el combinado nacional ya vio puerta. Un gol de Patricio a centro de Pagaza significó el 1-0, marcador que se mantendría hasta la conclusión del enfrentamiento entre los dos equipos. Las crónicas de la época destacan la labor del guardameta Ricardo Zamora en aquel choque. Zamora, que disputó 46 encuentros como Internacional y llegaría a ser Seleccionador, fue una de las estrellas y se convertiría en uno de los primeros mitos de nuestro fútbol. La andadura del equipo español continuó al día siguiente con un encuentro frente a Bélgica, que sería Campeona, y que concluye con triunfo por 3-1 para los anfitriones. Arrate, de penalti, anotó el tanto de los de Paco Bru. El 1 de septiembre los españoles se midieron a Suecia en un encuentro muy particular en el que José María Belauste pronunció el famoso grito del "a mí el pelotón, Sabino, que los arrollo". Las palabras exactas difieren un poco según la versión que se lea. En cualquier caso, se entiende el contexto y la fuerza de aquel lance del juego que originaría toda una filosofía de juego. Sí, en aquella participación del año 1920 ya surgió el apelativo de la 'furia española' para referirse al equipo de fútbol. El encuentro frente a los suecos concluyó con triunfo español por 1-2 gracias a los goles de Belauste y Acedo. Tras la batalla campal de la que hablaban las crónicas se jugó un España-Italia que finalizó con triunfo por 2-0 gracias a un doblete de Sesumaga. El equipo español terminaba su participación con con un buen quinto puesto. Pero resultó que Checoslovaquia se retiró de la Final contra los belgas al no estar conformes con el arbitraje que estaban recibiendo. Bélgica quedó proclamada como Campeona y se llevó el Oro. Pero, claro, ¿para quién sería la Plata? Se acordó que se disputaría un partido entre Holanda, semifinalista, y España. Francia, la otra semifinalista, quedó fuera. El 5 de septiembre de 1920 el conjunto de España venció a Holanda 3-1 en el Estadio Olímpico de Amberes consiguiendo la preciada medalla. La Selección nació a lo grande logrando un prestigioso triunfo en su debut. 

Aquellos cinco partidos fueron el inicio de una larga andadura para la Selección que hoy cumple un siglo de vida. Desde entonces ha habido de todo. Decepciones, fracasos... Pero también alegrías y triunfos. A la Plata de Amberes nuestro fútbol ha sumado un Oro Olímpico en Barcelona 1992 y otra Plata en Sidney 2000. Las categorías inferiores también nos han reportado muchos éxitos en forma de Europeos y un Mundial Sub-20 en Nigeria, en el año 1999. Pero la Selección Absoluta también ha vivido sus momentos de gloria como en la Eurocopa de 1964, competición en la que también fue subcampeona en 1984. Y, por supuesto, cómo olvidarse de los éxitos más recientes con el Mundial de 2010 a la cabeza. Un Mundial de fútbol, nada más y nada menos que un Mundial para España, que consiguió encadenar tres triunfos consecutivos en grandes citas al ganar la Eurocopa de 2008, el Mundial de Sudáfrica y la Eurocopa de 2012. Un país tan futbolero como el nuestro ha sabido dejar huella en este deporte a nivel internacional tanto a nivel de clubes como de selecciones.

El Real Madrid también ha formado parte de estos cien años de la Selección contribuyendo con tantos y tantos jugadores a lo largo de los años. Desde que en 1922 Juan Monjardín se convirtiese en el primer madridista que vestía la camiseta de la Selección han sido decenas y decenas los jugadores del equipo blanco que han pasado por el combinado nacional en sus diferentes categorías. Prácticamente todos los grandes nombres de jugadores del Real Madrid con nacionalidad española han pasado por las filas del equipo nacional. Molowny, Di Stéfano, Gento, Puskas, Amancio, Pirri, Velázquez, Zoco, Miguel Ángel, Del Bosque, Santillana, Camacho, Juanito, Maceda, Gordillo, Butragueño, Míchel, Sanchís, Martín Vázquez, Fernando Hierro, Rafa Alkorta, Raúl, Helguera, Salgado, Iker Casillas, Xabi Alonso, Sergio Ramos y tantos y tantos otros...

ESPAÑA: Zamora, Otero, Arrate, Samitier, Belauste, Eguizabal, Pagaza, Sesumaga, Patricio, Pichichi y Acedo.

DINAMARCA: Sophus Hansen, Middelboe, Blicher, Grothan, Lykke, Aaby, Dannin, Rohde, Viggo Jorgensen, Alf Olsen y Bernhard Andersen.

GOL
1-0 min. 54 Patricio

sábado, 8 de agosto de 2020

BALANCE DE LA TEMPORADA 2019-20

Liga y Supercopa de España en una campaña marcada por el parón

Ayer, 7 de agosto, finalizó la temporada oficial 2019-20 para el Real Madrid. La derrota frente al Manchester City por 2-1 deja al equipo blanco fuera de la Champions League y concluye así un ejercicio muy extraño en el que el fútbol no ha sido ajeno a la situación sanitaria mundial. El parón de las competiciones deportivas ha sido la causa de que este año todavía se esté jugando fútbol a estas alturas del verano, pero a falta de concluir las copas europeas el Real Madrid ya está desde hoy descansando. La eliminación de ayer ha sido triste pero no podemos perder la perspectiva de lo que, en lo estrictamente deportivo, ha sido una buena campaña. El primer equipo de fútbol se ha llevado la Liga y la Supercopa de España. 

Caer en Europa no es plato de buen gusto y por segunda temporada consecutiva lo hacemos en octavos. Es evidente que en estos momentos no tenemos el nivel competitivo que nos llevó a jugar ocho semifinales consecutivas en épocas recientes. Pero tampoco podemos olvidar que veníamos de hacer una temporada desastrosa tras el ejercicio 2018-19, así que hay que valorar lo que se ha conseguido. En agosto de hace un año, en pretemporada y viendo algunos resultados cosechados, seguramente muchos habríamos firmado terminar este ejercicio con una Liga y una Supercopa. Ha sido una temporada muy difícil y hay que analizar las cosas con perspectiva y justicia. Zinedine Zidane ha devuelto los títulos a un equipo que hace un año estaba destrozado tras la marcha de Cristiano Ronaldo. Algo está haciendo bien el técnico francés pese a las muchas críticas que levantó el partido de anoche. Por cierto, quizás ahora se empiece a valorar de verdad lo que ha conseguido el Real Madrid en Europa con esas cuatro Champions League en cinco años. Ahora que volvemos a ver lo difícil que resulta sacar adelante los partidos en Europa es posible que entendamos la dimensión de esos logros recientes... Sobre todo los más jóvenes, que igual se pensaban que lo de encadenar una 'orejona' tras otra era lo normal. No, para nada. Eso no era lo normal... Eso ha sido algo histórico.

JUGADORES UTILIZADOS
Durante la campaña 2019-20 han jugado con el Real Madrid al menos un partido oficial 26 futbolistas.

CANTERANOS DEBUTANTES
El brasileño Rodrygo ha sido el único futbolista que ha alternado presencias con el primer equipo y con el Castilla en Segunda B. Han entrado en convocatorias jugadores como los guardametas Altube o Luis así como los canteranos Javi Hernández, Miguel Gutiérrez o De la Fuente, aunque no llegaron a estrenarse en competición oficial.

LA SORPRESA: Fede Valverde y Mendy
Este año toca destacar a dos jugadores. En su segunda temporada con el primer equipo Federico Valverde se ha consolidado como un jugador importante en la plantilla. El uruguayo destacó sobre todo en la primera vuelta llegando a ser titular y sosteniendo el juego del centro del campo como si fuese todo un veterano. Para el recuerdo quedará su acción frente al Atlético de Madrid en la Supercopa de España, una acción que le costó la expulsión pero con la que seguramente evitó un gol que le hubiese costado un título al equipo. Acaba de cumplir 22 años pero durante algunas fases de la temporada parecía desenvolverse como todo un veterano. No obstante, tras la vuelta del parón es cierto que perdió un poco de peso, lo que me ha llevado a citar en este apartado a otro jugador que ha llamado la atención: Ferland Mendy. De hecho, creo que estaremos todos de acuerdo en que el defensa francés ha sido el fichaje más rentable de la temporada. De las nuevas incorporaciones ha sido el que más ha jugado y el más regular, demostrando ser una buena pieza para el lateral izquierdo. Habiendo llegado Marcelo a los 32 años, Mendy parece haber sido una buena incorporación y no solo de cara al futuro. Esta misma temporada ya ha jugado más que el brasileño y sus actuaciones han sido convincentes. Acierto de Zidane a la hora de traer a este futbolista con físico imponente y que puede ser muy válido para el puesto de lateral zurdo.

EL GOLEADOR: Karim Benzema
El francés ha sido el hombre gol de un equipo que ha anotado 99 goles en los 51 partidos oficiales disputados por el equipo blanco. El astro galo ha hecho 27 goles, 21 de ellos en Liga, donde acabó en segunda posición en el Trofeo Pichichi. Pero a la hora de hablar de goleadores hay que destacar la presencia de Sergio Ramos como segundo máximo realizador de la escuadra de Zidane. El defensa sevillano ha marcado 13 goles, 11 de ellos en Liga. El papel que han jugado los dos futbolistas ha sido crucial este año pero deja también una reflexión un tanto preocupante puesto que los jugadores de ataque no han brillado lo esperado. Por unas razones u otras Jovic no ha ofrecido lo que se esperaba de él y sólo le ha dado para marcar 2 goles. Mariano tampoco ha tenido muchas oportunidades haciendo un solo gol, el del día del triunfo frente al Barcelona. Hazard ha sido muy castigado por los rivales y no ha tenido nada de suerte con las lesiones. En 16 partidos de Liga el belga sólo ha podido hacer 1 tanto. La parte positiva es que el gol ha estado muy repartido entre toda la plantilla y hasta 22 futbolistas han conseguido ver portería. Al margen de los porteros, sólo Militao y Odriozola, que no jugó toda la temporada tras ser cedido al Bayern, se han quedado sin marcar. Asensio, que regresaba de una lesión grave, ha hecho 3 tantos y hay que destacar también las buenas sensaciones que han dejado Vinicius, con 5 goles, y Rodrygo, con 7. La afición tiene mucha confianza en los dos jóvenes valores brasileños.

EL MEJOR: Karim Benzema
Además de ser el hombre gol del Real Madrid esta temporada, Karim Benzema también merece ser considerado como el mejor futbolista del Real Madrid en la temporada 2019-20. No sólo han sido los goles, ha sido un año más su capacidad para jugar y hacer jugar a sus compañeros. Benzema ha demostrado un año más que hace fácil lo difícil. Baja, toca, reparte y mueve él solo todo el juego de ataque. De todas formas, Sergio Ramos también podía recibir este título honorífico. El capitán ha sido un coloso este año brillando atrás a la hora de contener en defensa y a la hora de atacar. Casemiro, Modric y Kroos lo han hecho muy bien en el centro del campo pero este año el equipo ha destacado por la solidez defensiva que le han otorgado Thibout Courtois, que ganó el Trofeo Zamora al portero menos goleado, y el eje defensivo formado por Sergio Ramos y Rafael Varane. Cierto es que en las últimas horas la imagen del central francés ha quedado un tanto dañada para muchos por los dos errores garrafales de anoche en Manchester. El propio jugador lo reconoció al término del encuentro cargando la responsabilidad de la derrota a sus espaldas en un gesto que le honra por dar la cara en las malas. Sin embargo, no es justo que el pobre partido de ayer emborrone lo que ha sido una buena temporada del francés. Dicen que el mérito de las buenas actuaciones de Varane lo tiene Sergio Ramos. No estoy del todo de acuerdo, pero sí que es verdad que juntos los dos futbolistas han demostrado formar un excelente tándem para la zaga del equipo blanco. Courtois, Varane y sobre todo Sergio Ramos y Karim Benzema han sido los hombres destacados que han formado parte de la columna vertebral de este Real Madrid 2019-20. 

SECCIÓN DE BALONCESTO
La campaña 2019-20 también se ha visto alterada por los acontecimientos sanitarios y al equipo de baloncesto le pasó lo contrario de lo que vimos al de fútbol. Los pupilos de Pablo Laso no regresaron del parón en su mejor versión y quedaron apeados de la lucha por el título de Liga. La ACB se la llevó finalmente el Baskonia, que doblegó en la Final al Barcelona. La Euroliga se suspendió, así que la campaña se cerró para los nuestros con los títulos de la Supercopa de España y la Copa del Rey. A finales de junio, tras no poder revalidar el título de Liga, quizás quedó una sensación agridulce pero con el paso de las semanas creo que el balance es bastante positivo. Quién sabe qué hubiera pasado de haber transcurrido la temporada con normalidad y sin parón. En cualquier caso, son dos títulos para una Sección que nos sigue dando alegrías y que ha vuelto a llevar trofeos a las vitrinas una campaña más.

Colorín, colorado...

Y así han sido las cosas en esta temporada tan rara. Una temporada marcada por los acontecimientos extradeportivos. Vivimos una época de muchísima incertidumbre en la que no sabemos cómo se van a desarrollar las cosas a corto o medio plazo. En lo que al Real Madrid se refiere toca esperar a ver qué retoques se hacen a la plantilla. Ya ha avisado el Presidente de que no se van a realizar grandes desembolsos, lo cual tiene su lógica teniendo en cuenta la situación actual. Habrá que ver qué movimientos se hacen, sobre todo de salida, y ver qué sucede con los jugadores cedidos y con los jóvenes. Mimbres hay para construir un buen equipo. De momento, a los jugadores les toca descansar un poco. Esperemos, por el bien de todos, que pronto les podamos volver a ver compitiendo con todas las garantías sanitarias. Y que podamos estar todos aquí para verles. Salud, muchísima salud para todos, que es lo más importante. Y mucho ánimo. Desde 'Historias del Real Madrid' quiero enviar mis mejores deseos para todo el mundo en estos momentos tan complicados.

martes, 4 de agosto de 2020

SE RETIRA IKER CASILLAS

El guardameta anuncia que cuelga los guantes a los 39 años

Este 4 de agosto de 2020 se retira del fútbol Iker Casillas, portero del Oporto y uno de los nombres destacados de la Historia del Real Madrid. El ex arquero madridista lo ha anunciado en sus redes sociales poniendo punto y final a su carrera deportiva con 39 años tras militar cinco campañas en el Oporto. No jugaba desde que el 1 de mayo de 2019, durante un entrenamiento con su equipo, sufriese un infarto de miocardio del que se ha recuperado pero que no le ha permitido despedirse de la práctica activa sobre los terrenos de juego. Durante los últimos meses ha ejercido un cargo técnico que le ha mantenido cerca de sus compañeros.

Iker Casillas disputó 725 partidos oficiales bajo los palos de la portería del Real Madrid. 510 de Liga, 152 de Champions League, 40 de Copa, 13 de Supercopa, 5 de Mundial de Clubes, 3 de la Supercopa de Europa y 2 de la Copa Intercontinental. En su palmarés como madridista figuran 5 Ligas, 3 Champions League, 1 Copa Intercontinental, 1 Mundial de Clubes, 2 Supercopas de Europa, 2 Copas del Rey y 4 Supercopas de España. En el Oporto ha sumado 2 Ligas portuguesas, 1 Copa y 1 Supercopa. Con España ganó el Mundial de Sudáfrica de 2010 y las Eurocopas de 2008 y 2012. También fue Campeón del Mundo Sub-20 en Nigeria en el año 1999. Como jugador profesional ha ganado todos los títulos posibles tanto a nivel de clubes como de selecciones. Casillas ganó también el Trofeo Zamora al guardameta menos goleado de la Liga en la temporada 2007-08 y en el año 2000 recibió el Trofeo Bravo al mejor futbolista del fútbol europeo menor de 21 años.

En el día de su adiós de los campos de fútbol el Real Madrid ha emitido un comunicado oficial en el que pone de manifiesto su cariño y aprecio hacia un futbolista que ha protagonizado muchas de las grandes gestas de nuestra Historia contemporánea. "Ante el anuncio de Iker Casillas sobre su retirada del fútbol como jugador profesional, el Real Madrid C.F. quiere mostrar su reconocimiento, su admiración y su cariño a una de las leyendas más grandes de nuestro Club y del fútbol mundial", arranca la nota. "Iker Casillas pertenece al corazón del Real Madrid y así será para siempre. El Real Madrid quiere transmitirle a él y a su familia el afecto de nuestro Club, que es el Club de su vida", concluye el comunicado. El Presidente Florentino Pérez también ha enviado un mensaje a través de los medios de comunicación del Club con un vídeo en el que expresa, en nombre de la entidad y del madridismo, su "gratitud por todo lo que nos ha dado, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego".

viernes, 31 de julio de 2020

MORIR DE ÉXITO

El comienzo de la década de los noventa para el Real Madrid

La temporada 1990-91 de la que se van a cumplir 30 años fue de alguna manera una metáfora de lo que sería la década de los noventa para el Real Madrid. Fueron años muy difíciles y con menos éxitos de lo que los aficionados estaban acostumbrados. Cierto es que vivimos la mayor alegría del mundo con la consecución de La Séptima, pero también es cierto que desde el año 1990 el número de títulos a nivel nacional no es para tirar cohetes. En 30 años hemos ganado 9 Ligas y 3 Copas del Rey. Veníamos de ganar cinco Ligas consecutivas y desde entonces sólo hemos conseguido enlazar dos campeonatos (2006-07 y 2007-08). En los noventa sólo se ganaron 2 Ligas y 1 Copa, al margen de 3 Supercopas de España. Buena parte de lo que ha pasado desde entonces tiene su origen precisamente en la temporada 1990-91. Creo que el verdadero problema se manifestó, como he contado tantísimas veces, en la temporada 1991-92. La temporada 1991-92 fue crucial. Pero todo comenzó a gestarse un año antes...

¿Qué pasó en la temporada 1990-91? Para empezar creo que hubo un problema de 'falta de hambre'. Creo que después de cinco años en los que se ganaba una Liga detrás de otra se asumió que la Liga era fácil de ganar y que, se hiciese lo que se hiciese, caería en nuestro bolsillo sin excesivos problemas. Suena exagerado, pero no lo es. Pensémoslo detenidamente. Cinco años... Cinco años y cinco Ligas, un lustro viendo como el trabajo semanal, partido a partido, jornada a jornada, terminaba cada ejercicio allá por los meses de mayo o junio con el Real Madrid levantando el trofeo de Campeones. Media década con el Real Madrid siendo Campeón de Liga. De verdad creo que eso tiene que pasar factura de alguna manera a los directivos, a los futbolistas y a los aficionados. A los aficionados restando valor a un título que, seguramente, a finales de los ochenta se celebraba con menos intensidad. No había emoción. El Madrid era un rodillo que se paseaba por España y lo que debería ser motivo de orgullo se percibía como algo normal. A los futbolistas les debía de pasar lo mismo. Para los Butragueño, Míchel, Sanchís, Hugo, Gordillo y compañía ganar la Liga se había convertido en una rutina. Muchas veces se ha contado la anécdota de lo sorprendente que resultó para Fernando Hierro y Oscar Ruggeri ver que sus compañeros casi no festejaron nada el día que ganaron la Liga 1989-90. Para ellos era la primera, pero muchos de sus compañeros ya iban por la quinta. Eso genera una situación de 'falta de hambre'.

¿Y los directivos? Supongo que para los directivos la situación era idéntica. Ramón Mendoza ganó 5 Ligas en sus primeros 5 años de mandato. Supongo que se generaría una sensación de que la Liga se ganaba se hiciese lo que se hiciese, se fichase lo que se fichase o se diese de baja a quien se diese de baja. Daba igual, la Liga se acabaría ganando igual. Al igual que los futbolistas o los técnicos, los directivos también pueden equivocarse y cometer errores. Y, desde luego, en el verano de 1990 se cometieron algunos cuantos. La planificación no fue nada buena. Quizás las bajas de jugadores como Agustín, Esteban o Julio Llorente podían entrar en la lógica. Pero perder a dos de los mejores jugadores de la plantilla era un error que podía tener consecuencias. Las salidas de Bernd Schuster y Rafael Martín Vázquez fueron un lastre en lo deportivo. Sé que puede haber debate sobre si fue conveniente o no desprenderse de estos futbolistas. Siempre se suele comentar que el alemán tenía un carácter complicado y que lo que sucedió con motivo de la gira americana de mayo de 1990 no podía ser pasado por alto desde el Club. Con Rafael ya sabemos todos los problemas que hubo entre él y Mendoza, cuestiones que tenían que ver con el reconocimiento interno del jugador y con cuestiones de índole económico que provocaron su marcha a Italia. El tema es si aquellos capítulos pudieron resolverse de otra manera o no, por lo que está claro es que con la marcha de Schuster y Martín Vázquez perdimos a dos jugadores cruciales. Rafa había sido el mejor jugador del Real Madrid en la temporada 1989-90 explotando con Toshack. Schuster también había brillado y era uno de los mejores jugadores del mundo en su posición. Sus bajas se notarían muchísimo. Como también se notó la marcha de Oscar Ruggeri después de sólo un año con nosotros. Del once de gala de Toshack en la temporada 1989-90 se cayeron tres jugadores fundamentales. 

Teníamos a un equipo ganador pero creo que no se le valoró lo suficiente. El Real Madrid de la Quinta del Buitre jugaba un fútbol espectacular y durante cinco años fue un rodillo en España. En 1990 los miembros de la Quinta del Buitre andaban entre los 25 y los 27 años, estaban en su mejor momento y formaban la columna vertebral del equipo. Hugo estaba cerca de los 32 pero venía de hacer su mejor temporada. Hierro tenía 22 años, Chendo 29... El equipo todavía tenía cuerda por delante. La base era buena. El problema era la obsesión que había con la Copa de Europa. Las tres semifinales en la máxima competición continental sabían a poco para una afición y unos medios de comunicación que no tenían paciencia y tenían entre ceja y ceja la Copa de Europa que se resistía desde 1966. Eindhoven, en 1988, fue cuando más cerca estuvo y ahí se generó una herida que ya no cerraría hasta diez años más tarde en Ámsterdam. Pero para la Quinta del Buitre en conjunto Eindhoven fue la gran decepción de la que no se recuperarían. Aquella era la Copa de Europa de la Quinta del Buitre, la que no se ganó en 1988 por un lastimoso empate a cero en Holanda... O más bien por el empate a uno de un par de semanas antes en el Bernabéu. El caso es que las decepciones europeas fueron las que hicieron que no se valorara lo suficiente lo que se estaba consiguiendo en España. Ahora, treinta años después, todo el mundo valora lo que consiguió el Real Madrid de la Quinta del Buitre y muchos señalan a ese equipo como uno de los mejores de la Historia del Club. Lo fue por su calidad y por su juego. Y también por sus logros. Cinco Ligas consecutivas es algo que nadie ha conseguido desde entonces y ahora quizás entendamos lo complicado que resulta ganar cinco Ligas seguidas. Pero por aquel entonces muchos lo asumían como algo normal...

La insatisfacción permanente por Europa y esa falsa sensación de que las Ligas se ganaban así como así pudo estar detrás de la descomposición de un equipo ganador. Los fichajes para la temporada 1990-91 no salieron bien. Como detallaba ayer, se incorporaron siete novedades. Regresaron los canteranos cedidos Santi Aragón y Juanjo Maqueda y se fichó al guardameta Pedro Jaro, al centrocampista Francisco Javier Pérez Villarroya, al ex azulgrana Luis Milla y a los foráneos Gheorge Hagi y Pedrag Spasic. Uno por uno todos eran buenos futbolistas, pero por unas razones u otras no terminaron de cuajar en aquella temporada 1990-91. 

Especialmente fallidos resultaron los extranjeros. En aquel fútbol con tres futbolistas foráneos los extranjeros tenían que ser siempre futbolistas que marcaran las diferencias. Jugadores especiales. Aquí es donde empezaron los problemas. Spasic y Hagi no mejoraron a Ruggeri y Schuster. Nunca he escondido mi absoluta admiración por Hagi, uno de mis futbolistas preferidos de la historia del fútbol, pero sí que es cierto que en su primera temporada con nosotros su rendimiento no fue el esperado. Brilló un año después, en la temporada 1991-92 y sigo creyendo que mereció jugar más años con nosotros. Pero en la temporada 1990-91 le costó muchísimo adaptarse a un nuevo país, a un nuevo fútbol y a unos nuevos compañeros y eso pasó factura en su rendimiento. Con Spasic la cosa fue peor. Por desgracia las cosas no le salieron bien y aunque en la recta final de la campaña, con Antic de entrenador, ofreció su mejor versión, no consiguió convertirse en el central que se esperaba tras el Mundial de 1990. Con el resto de jugadores tampoco hubo mucha suerte. Un fallo garrafal en el Trofeo Santiago Bernabéu dejó tocada la figura de Pedro Jaro, que no desbancó a Buyo en la portería. Villarroya jugó bastante sus dos primeros años como madridista y llegó a cuajar buenas actuaciones, pero era un futbolista más voluntarioso que técnico y no terminó de encajar. El caso de Luis Milla fue especial... Milla era un muy buen jugador, quizás no destacaba por su espectacularidad pero era muy efectivo y útil en la plantilla. Jugaría bastante pese a la competencia que tuvo durante su etapa madridista. Su problema en la temporada 1990-91 fue que nada más llegar se lesionó de gravedad. Fue el 12 de agosto de 1990, en el tercer partido de la pretemporada, un encuentro frente al Lazio en el que el turolense se destrozó la rodilla. Rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco interno de la rodilla izquierda. Pasó por quirófano y tuvo que padecer una larguísima recuperación que le impediría debutar en partido oficial con el Madrid hasta el 20 de abril de 1991.

Como podemos apreciar los fichajes no salieron bien por unas razones u otras. La lesión de Luis Milla nos hizo perder a un futbolista importantísimo nada más llegar. Hugo Sánchez también se lesionó de gravedad en abril de 1991. El equipo cambió mucho respecto al de la temporada 1989-90 y se notó más de lo previsto la ausencia de quienes no estaban o se habían marchado. Una mala planificación, el cansancio tras el Mundial de 1990 que pasó factura a muchos de nuestros jugadores, y no me refiero al aspecto físico, la falta de hambre y la ausencia de regularidad provocaron la llegada de tropiezos a los que el equipo no estaba acostumbrado tras cinco años triunfales. Todo se juntó derivando en un caldo de cultivo bastante negativo para un Real Madrid que cuajó una mala temporada. Tres entrenadores pasaron por el banquillo blanco ese ejercicio. Toshack, Di Stéfano y Radomir Antic llevaron las riendas de un equipo que sólo pudo levantar la Supercopa en diciembre con Don Alfredo como técnico. También es justo recordar que la base de aquel equipo siguió siendo la misma y estuvo a punto de ganar 2 títulos de Liga que se quedaron por el camino en Tenerife. Pero lo que está claro es que la temporada 1990-91 fue el inicio de una etapa de bastantes varapalos y disgustos. Sobre todo en las competiciones nacionales. Como suelo repetir muchas veces, los noventa fueron años muy duros para los madridistas.

jueves, 30 de julio de 2020

PRESENTACIÓN REAL MADRID 1990-91

Se cumplen 30 años del primer Real Madrid de los noventa

El lunes 30 de julio de 1990, tal día como hoy de hace 30 años, se ponía en marcha un nuevo Real Madrid de cara a la temporada 1990-91. "Se presentó el Madrid de los noventa", titularía en su revista oficial el Club. Se iniciaba un proyecto con bastantes novedades y, aunque no lo sabíamos, muchas cosas estaban a punto de cambiar. Hubo unas cuantas bajas, incluyendo algunos futbolistas de peso. Agustín, Esteban, Julio Llorente y, sobre todo, Schuster y Martín Vázquez emprendían nuevos caminos futbolísticos alejados del Bernabéu. A última hora también se cerró la marcha del argentino Oscar Ruggeri. El galés John Toshack seguía al frente de la nave en su segunda campaña en el banquillo blanco con el objetivo de lograr una nueva Liga e intentar el asalto a una Copa de Europa que se resistía desde 1966 y que en aquella época suponía una fuente de insatisfacción entre quienes no valoraban en su justa medida lo que estaba consiguiendo aquel Real Madrid de la Quinta del Buitre.

El principal protagonista de aquel día fue Luis Milla. El futbolista comenzó el día como azulgrana y tras pagar su cláusula de rescisión quedó desvinculado del Barcelona para presentarse por la tarde como nuevo jugador del Real Madrid. Se cerraba de esa manera un culebrón que se había prolongado demasiado en el tiempo. El último en llegar fue el que se llevó las mayores ovaciones aquella tarde de julio. En total fueron siete las novedades del equipo. Al turolense se unieron los canteranos Santi Aragón y Juanjo Maqueda, que regresaban al Club tras un año de cesión en el Logroñés, el guardameta Pedro Jaro, el ex zaragocista Villarroya y los nuevos extranjeros, el defensa yugoslavo Pedrag Spasic y el centrocampista rumano Gheorge Hagi.

La plantilla quedaba compuesta, por lo tanto, por Buyo, Jaro y Lopetegui como porteros. En defensa contábamos con Chendo, Hierro, Sanchís, Spasic, Tendillo, Gordillo y Solana. En el centro del campo: Míchel, Milla, Aragón, Maqueda, Aldana, Hagi, Villarroya y Parra. En la delantera: Butragueño, Losada, Llorente y Hugo Sánchez.

Eran unas cuantas novedades, aunque la base seguía siendo la de la plantilla que acababa de ganar la quinta Liga consecutiva para el Club. Un vistazo rápido a la plantilla podía hacer pensar en continuidad, pero lo cierto es que el equipo titular tendría tres bajas muy sensibles. Sobre todo dos. A Schuster y a Martín Vázquez se les echaría mucho de menos. Venían de hacer una buenísima temporada, sobre todo Rafa, que había sido seguramente el mejor jugador de la temporada anterior. Toshack sacó su mejor versión. Sin embargo ese verano se había marchado a Italia dejando un poco huérfana a la Quinta del Buitre. El técnico había formado un once tipo que nos aprendimos de memoria los aficionados a lo largo de la temporada 1989-90. Un año después faltarían Bernardo, Rafa y Ruggeri. No termino de entender por qué se le despachó tan rápido y después de un solo año en el Madrid. Las plazas de extranjeros solían propiciar situaciones así. Pero creo que su única campaña como jugador blanco fue positiva y, tratándose de un Campeón del Mundo con Argentina, creo que merecía haber seguido en plantilla. Al final resultó que se echó de menos a estos tres jugadores más de lo previsto.

Cerca de 40.000 personas acudieron al Santiago Bernabéu para ver la primera aparición de la plantilla de cara al nuevo curso. El equipo estrenaba además las nuevas equipaciones de Hummel. Las camisetas estaban en blanco a la espera de la firma de un nuevo patrocinador que terminaría siendo OTAYSA, firma que veríamos por primera vez en el pecho de los jugadores en el Trofeo Santiago Bernabéu. Hasta entonces, el equipo jugaría sin publicidad durante la pretemporada. Durante la presentación tomaron la palabra el presidente Ramón Mendoza, el técnico John Toshack y el capitán Miguel Porlán Chendo que lanzaron los habituales discursos de agradecimiento a la afición y prometieron pelear por las metas deportivas. Foto de familia y posado de los jugadores para los medios gráficos y después partidillo entre los integrantes del plantel. Toda una tradición la de aquellas presentaciones veraniegas que suponían el arranque de las pretemporadas. Aquel verano de hace 30 años el equipo blanco, que trabajó en Madrid, se estrenó el 5 de agosto en el Trofeo Ciudad Alicante y concluyó su ronda de amistosos el 29 de agosto frente al Milán en el citado Trofeo Santiago Bernabéu. El 2 de septiembre arrancaba de manera oficial la temporada 1990-91.

lunes, 27 de julio de 2020

20 AÑOS DEL ADIÓS DE FERNANDO REDONDO

El centrocampista argentino fue traspasado al Milán tras seis temporadas en el Real Madrid

Fernando Redondo tuvo su cromo de la colección Liga 2000-01 de Ediciones Este. Su imagen, sin embargo, finalmente quedó en la categoría de ‘baja’ puesto que el argentino no jugó aquella temporada en el Real Madrid. Su casilla en el álbum quedó rellenada por lo que los coleccionistas conocen como cromos ‘coloca’. Concretamente Geremi y el recién fichado Flavio Conceiçao fueron los encargados de ocupar el espacio que había dejado vacante el extraordinario centrocampista que aquel verano concluía el periplo madridista que había iniciado en 1994. El 27 de julio de 2000, tal día como hoy de hace 20 años, se ponía punto y final a la etapa de Fernando Redondo como jugador del Real Madrid. Después de seis temporadas ponía rumbo a Italia para vestir la camiseta del Milán. Atrás quedaban 228 partidos oficiales de blanco y cinco goles con los que ayudó a conquistar 2 Ligas, 2 Champions League, 1 Copa Intercontinental y 1 Supercopa de España. Asistíamos a la marcha de un jugador que dejó huella en el Real Madrid de los noventa. Dos décadas después muchos seguidores todavía lamentan la salida del que fuera su ídolo.

El adiós de Fernando Redondo supuso otro pequeño culebrón veraniego cuando ya había concluido la historia de Luis Figo, con desenlace positivo para el Madrid. El de Redondo no finalizaría de forma tan feliz. Al menos para quienes apreciábamos tanto al argentino... Aquel año ya no se hacían las tradicionales presentaciones estivales de los equipos. El Real Madrid había hecho la última en el verano de 1997. Eran otros tiempos. A comienzos del nuevo siglo las plantillas se reunían directamente en los lugares en los que iniciaban los stage de pretemporada y, como mucho, se hacían una foto familiar en chándal el primer día de trabajo. El 20 de julio de 2000 empezó a trabajar el equipo blanco con Fernando Redondo en la expedición que se desplazó a Nyon, lugar habitual en el que el Madrid solía arrancar las pretemporadas en los noventa. Mientras el jugador entrenaba con el resto de sus compañeros los medios de comunicación publicaban los rumores sobre su inminente marcha a Italia. Al parecer había un acuerdo entre Real Madrid y Milán para el traspaso del jugador. ¿Sabía algo Redondo o fue una operación efectuada a sus espaldas? Como siempre, por mucho que repasemos las hemerotecas y entrevistas posteriores con los protagonistas las versiones difieren unas de otras según quién hable. 

El astro incluso participó en los dos primeros amistosos, una goleada 0-5 frente al Stade Nyonnais local el 24 de junio y una derrota 4-3 frente al Servette un par de días después. Aquel día, 26 de julio de 2000, Fernando Redondo disputó sus últimos minutos con la camiseta blanca sin que ninguno lo supiésemos. José Martínez Pirri, director deportivo del Real Madrid en aquellos momentos, había llegado a declarar que Redondo no saldría del equipo. Cuando semanas más tarde, el 21 de agosto de 2000, el diario As publicó el conocido como ‘Informe Pirri’, un documento secreto que había elaborado en el mes de abril a petición de Lorenzo Sanz y en el que analizaba uno a uno y de forma pormenorizada a todos los jugadores de la plantilla, se confirmaba que Pirri no mentía. Para él, Redondo era un futbolista de peso y con jerarquía. "Gran profesional. Técnicamente es bueno con pierna izquierda, aunque juega demasiado horizontal, en corto y al pie. Físicamente es fuerte, muy trabajador… Es un jugador importante para el equipo por su trabajo, su profesionalidad dentro y fuera de los terrenos de juego y por lo que confían sus compañeros en él”, explicaba Pirri, que dejaría el cargo poco después tras toda la polémica que se generó con la publicación de aquel informe.

El mismo 27 de julio de 2000, el día en el que se cerraba su salida al Milán, el diario Marca publicaba una entrevista con el jugador en la que el futbolista aseguraba que seguía en el equipo blanco. "Me quedo", entrecomillaba el rotativo madrileño destacando además varias declaraciones del protagonista. "Soy feliz en el Real Madrid... Para mí esta entidad es como si fuera mi propia casa", apuntaba un Fernando Redondo que incluso hablaba de futuro. "Me ilusiona mucho el proyecto deportivo de esta campaña.... He tenido la suerte de ganarlo todo y quiero seguir ganando", aseguraba el futbolista. Ese mismo día, mientras los lectores leían aquellas confesiones del argentino, el vicepresidente del Milán Adriano Galliani viajó a Madrid para cerrar el acuerdo. El futbolista firmó su contrato en Nyon y, según explicaba el diario Marca al día siguiente, lo hizo retirándose del entrenamiento. Literalmente en chándal, vaya. "Esta premura se debió a una petición expresa de Florentino Pérez, que exigía que el argentino firmase el contrato antes que él. El Real Madrid quería que el jugador se quedase", aseguraba el periódico dando a entender que había sido Fernando Redondo el que había forzado el traspaso. Según Marca, "El Madrid quería que se quedase y Florentino se negó a firmar si Redondo no lo hacía antes". El periódico, eso sí, también recogía palabras del centrocampista. "El traspaso lo pactaron los clubes; yo me siento madridista y no me voy por dinero", se defendía el jugador.

Fuese por la razón que fuese, el caso es que Fernando Redondo era nuevo jugador del Milán. Su polémica marcha llegó incluso a encender un conato de manifestación a las puertas del Santiago Bernabéu. Un par de centenares de aficionados protestaron por la venta del centrocampista, entre ellos el cantautor Quique González, que recordaba aquel día en una entrevista publicada en el primer número de la revista Líbero. “Fui con la camiseta y la colgué en la valla hasta que uno de seguridad la quitó. Mi novia no se lo podía creer”, explicaba el artista. Muchos interpretaron desde el primer momento que a Redondo se le había echado. El siguiente partido del conjunto de Vicente Del Bosque fue el amistoso celebrado con motivo del Centenario del Milán que concluyó con goleada 1-5 favorable al Real Madrid. Ese mismo día, 1 de agosto, Fernando Redondo fue presentado como nuevo jugador rossonero posando con su nueva camiseta. Y desapareció del mapa blanco. En el número de septiembre de 2000 de la Revista Real Madrid casi no se hacía ninguna mención a la noticia de la salida del argentino. Tan sólo había una pequeña referencia en el reportaje sobre la pretemporada en el que simplemente se recogía que “la nota emotiva la puso la despedida de Fernando Redondo”. También se le citaba de pasada cuando se informaba sobre la Gala de la UEFA en la que el Club blanco fue uno de los protagonistas y en la que Florentino Pérez recibió la réplica de la Copa de Europa que acreditaba al Real Madrid como vigente Campeón de la competición tras su triunfo en París frente al Valencia. “Así mismo, el ex jugador del Real Madrid Fernando Redondo recibió el galardón  de mejor jugador de la pasada Champions League, y Raúl González el que le acredita como mejor delantero de la competición europea, liderando una votación en la que Luis Figo, actualmente en el Real Madrid, ocupó el segundo lugar”, informaba la publicación. No había más referencias al argentino en la revista oficial tras su adiós.

Una triste despedida

Fernando Redondo era un jugadorazo y era alguien muy querido por la afición. ¿Cómo podía salir de esa manera? Sinceramente es difícil de creer que Redondo, por voluntad propia, quisiera abandonar un Club con el que se sentía tan identificado. Su marcha generó malestar y polémica. Fue una de las noticias del verano aunque el asunto se despachó bastante rápido en comparación con lo que había pasado con Luis Figo. Y precisamente la llegada del portugués fue para muchos lo que ocasionó la salida del argentino. Los 10.000 millones que costó traer a Figo al Real Madrid convirtieron el fichaje del luso en el más caro de la historia del fútbol en aquellos momentos. Resultaba importante, por tanto, tratar de hacer caja con la venta de algún jugador. El Milán había mostrado mucho interés en hacerse con los servicios de Redondo y ofrecía una notable cantidad de dinero, se hablaba de 3.000 millones de pesetas, por un jugador que tenía 31 años. La oferta era buena, está claro, pero se trataba de vender a un símbolo, a un jugador con el que los seguidores se identificaban. Se habló también de un intento del recién elegido nuevo presidente de soltar lastre respecto a su antecesor en el cargo. Hay que recordar que durante el proceso electoral en el que se midieron Lorenzo Sanz y Florentino Pérez el futbolista se posicionó a favor de Sanz. Algunos interpretan que su salida tuvo mucho que ver con aquello y que Florentino Pérez se 'vengó' del centrocampista. Pero no tengo claro que eso fuese así, de hecho Fernando Redondo no fue el único jugador que apoyó públicamente a Lorenzo Sanz. Roberto Carlos, por ejemplo, también se posicionó con el presidente que le había traído al Real Madrid en 1996 y nadie pensó en deshacerse del lateral brasileño. Al menos, no trascendió que así fuese. No era cuestión de ponerse a hacer vendettas personales y cargarse a elementos de primerísimo nivel de la plantilla madridista.

¿Qué sucedió realmente? ¿Se le empujó a salir? Más o menos todos tenemos nuestras propias opiniones al respecto. De lo que no hay ninguna duda es de que no fue la mejor salida para Fernando Redondo. Se dio la circunstancia de que muy poco tiempo después el futbolista sufrió una grave lesión que le impediría casi jugar con los italianos y que prácticamente cortó de cuajo su carrera deportiva. Se rompió los cruzados de la rodilla derecha y se quedó sin jugar durante dos años pasando en blanco las temporadas 2000-01 y 2001-02. En un gesto que retrata a la perfección cómo era, Fernando llegó a renunciar a su sueldo mientras no estuviese recuperado. Pero con la rodilla destrozada la recuperación fue un auténtico calvario para él. Regresó a los terrenos de juego e incluso pasó por el Santiago Bernabéu para medirse al Real Madrid en partido de Champions League en marzo de 2003. Pero ya no fue el mismo. En 2004 puso punto y final a su etapa como jugador colgando las botas. A duras penas había alcanzado a jugar 33 partidos oficiales en cuatro campañas. Algunos entienden que, visto lo que sucedió con su lesión, su venta con 31 años terminó siendo una buena operación para el Real Madrid. Con los números en la mano quizás sí. Pero, claro ¿se hubiese lesionado de haber seguido en el Real Madrid? Eso nunca lo sabremos a ciencia cierta. Lo que al menos yo tengo claro es que resultó muy triste ver salir de esa manera a un futbolista tan especial.

domingo, 26 de julio de 2020

EL ADIÓS DE RAÚL

Se cumplen 10 años de la despedida de Raúl González como jugador del Real Madrid

El 26 de julio de 2010, tal día como hoy de hace 10 años, se oficializó el día del adiós de Raúl González Blanco como jugador del Real Madrid. En realidad no era un adiós, era un "hasta pronto", como señalaba en su portada el diario Marca. "Volveré", entrecomillaba el rotativo madrileño que llevaba a primera página la marcha de uno de los futbolistas más emblemáticos que han pasado por el Club. "El más grande después de Di Stéfano", puntualizaba el periódico. Se ponía fin a una longeva trayectoria de 16 temporadas en el primer equipo del Real Madrid. Toda una generación de madridistas había crecido viendo a Raúl como uno de los emblemas del Real Madrid de los noventa y de la primera década del nuevo siglo. Finalizada la temporada 2009-10 decían adiós al equipo Guti y Raúl poniéndose punto y final a toda una época. Raúl se marchaba habiéndose convertido en el máximo goleador de la Historia del Club superando a Don Alfredo. Cristiano Ronaldo se encontraba empezando su trayectoria con nosotros y terminaría superando a los dos, pero en aquellos momentos Raúl era el hombre récord de la tabla de goleadores históricos del Real Madrid. 

"He valorado todo con muchísima tranquilidad y lo que mejor le venía al Club y lo que mejor le venía a Raúl era tomar este camino. Por eso hemos llegado a este acuerdo. Ha sido una decisión muy difícil y muy complicada porque ha venido un entrenador nuevo que contaba conmigo y quería que me quedase. Pero tenía que verlo todo en perspectiva y en general. Al final he tomado esta decisión porque creo que es la mejor", argumentaba Raúl González en la rueda de prensa que ofreció a los medios de comunicación a modo de despedida. "Siempre te piensas que vas a jugar y a estar en el mismo Club, pero ha llegado este momento y es la decisión que hemos tomado. Ojalá que al Real Madrid le vaya muy bien. Ahí estaré animando. Y ojalá que el camino que voy a emprender sea positivo para mí", añadía el delantero, que tenía buenas palabras para la entidad y para todos los compañeros que le habían acompañado a lo largo de su trayectoria como futbolista del equipo blanco. "Me voy tranquilo, sabiendo que lo he dado todo. Como jugador lo he dado todo", aseguraba el 7 blanco.

Acompañado por el Presidente Florentino Pérez y el resto de directivos, Raúl se despidió en el palco de honor del Santiago Bernabéu posando con todos los trofeos que ha logrado a lo largo de su estancia en el primer equipo madridista. A continuación bajó al césped para saludar a los varios centenares de seguidores que se acercaron a despedirse del jugador. Raúl no pudo evitar las lágrimas. "Esta ha sido mi casa y en ella viví emociones únicas... Hoy empieza una nueva parte de mi vida. Han pasado muchos años desde la primera vez que me puse la camiseta blanca y ahora reafirmo mi compromiso con el Club y sus valores", había dicho el jugador. "Son muchos los hombres que forman parte de la Leyenda del Real Madrid y son muchos los que han dejado su huella en la Historia de este Club donde, como todos sabemos, la exigencia de perfección, de títulos y de victorias es gigantesca. Muchos han logrado conquistar aquí la gloria, la memoria, el respeto y el cariño de esta insuperable afición. Pero dentro de este conjunto de hombres extraordinarios son pocos los elegidos como máximos símbolos de lo que es y de lo que debe de ser el madridismo. Raúl posee el don indiscutible y el talento de responder al código sagrado de los principios más importantes de este Club. Raúl se ha ganado con su entrega infinita, con su trabajo incansable y con su amor al Real Madrid la devoción indiscutible de una afición que, esté donde esté, siempre le considerará como uno de los suyos", señaló Florentino Pérez en su discurso destacando el papel del jugador como figura emblemática de la entidad. 

Raúl fichó por el Schalke 04 alemán y siguió jugando al fútbol en la Bundesliga. Allí pasaría dos temporadas, 2010-11 y 2011-12, ganando una Copa y una Supercopa. Con 35 años puso rumbo a Catar para jugar otras dos temporadas en el Al-Sadd. Con este equipo volvería a Madrid para disputar el Trofeo Santiago Bernabéu. Fue el 22 de agosto de 2013 y el choque sirvió como homenaje al jugador. Con el Estadio repleto, aquel homenaje sirvió como auténtica despedida del futbolista. El delantero disputó la primera mitad del encuentro con el Madrid y la segunda con el Al-Sadd, dejando como momento icónico el traspaso de su camiseta con el número 7 a Cristiano Ronaldo. En 2015, Raúl González Blanco puso punto y final a su carrera deportiva en el New York Cosmos. Como había anunciado hace ahora 10 años, Raúl regresó al Real Madrid para entrenar en las categorías inferiores y en la actualidad es el entrenador del Castilla. Raúl está en su casa.