El centrocampista argentino fue traspasado al Milán tras
seis temporadas en el Real Madrid
Fernando Redondo tuvo su cromo de la colección Liga 2000-01
de Ediciones Este. Su imagen, sin embargo, finalmente quedó en la categoría de
‘baja’ puesto que el argentino no jugó aquella temporada en el Real Madrid. Su
casilla en el álbum quedó rellenada por lo que los coleccionistas conocen como
cromos ‘coloca’. Concretamente Geremi y el recién fichado Flavio Conceiçao
fueron los encargados de ocupar el espacio que había dejado vacante el
extraordinario centrocampista que aquel verano concluía el periplo madridista
que había iniciado en 1994. El 27 de julio de 2000, tal día como hoy de hace 20
años, se ponía punto y final a la etapa de Fernando Redondo como jugador del
Real Madrid. Después de seis temporadas ponía rumbo a Italia para vestir la
camiseta del Milán. Atrás quedaban 228 partidos oficiales de blanco y cinco
goles con los que ayudó a conquistar 2 Ligas, 2 Champions League, 1 Copa
Intercontinental y 1 Supercopa de España. Asistíamos a la marcha de un jugador
que dejó huella en el Real Madrid de los noventa. Dos décadas después muchos
seguidores todavía lamentan la salida del que fuera su ídolo.
El adiós de Fernando Redondo supuso otro pequeño culebrón
veraniego cuando ya había concluido la historia de Luis Figo, con desenlace
positivo para el Madrid. El de Redondo no finalizaría de forma tan feliz. Al
menos para quienes apreciábamos tanto al argentino... Aquel año ya no se hacían
las tradicionales presentaciones estivales de los equipos. El Real Madrid había
hecho la última en el verano de 1997. Eran otros tiempos. A comienzos del nuevo
siglo las plantillas se reunían directamente en los lugares en los que
iniciaban los stage de pretemporada y, como mucho, se hacían una foto familiar
en chándal el primer día de trabajo. El 20 de julio de 2000 empezó a trabajar
el equipo blanco con Fernando Redondo en la expedición que se desplazó a Nyon,
lugar habitual en el que el Madrid solía arrancar las pretemporadas en los
noventa. Mientras el jugador entrenaba con el resto de sus compañeros los
medios de comunicación publicaban los rumores sobre su inminente marcha a
Italia. Al parecer había un acuerdo entre Real Madrid y Milán para el traspaso
del jugador. ¿Sabía algo Redondo o fue una operación efectuada a sus espaldas?
Como siempre, por mucho que repasemos las hemerotecas y entrevistas posteriores
con los protagonistas las versiones difieren unas de otras según quién
hable.
El astro incluso participó en los dos primeros amistosos,
una goleada 0-5 frente al Stade Nyonnais local el 24 de junio y una derrota 4-3
frente al Servette un par de días después. Aquel día, 26 de julio de 2000,
Fernando Redondo disputó sus últimos minutos con la camiseta blanca sin que
ninguno lo supiésemos. José Martínez Pirri, director deportivo del Real Madrid
en aquellos momentos, había llegado a declarar que Redondo no saldría del
equipo. Cuando semanas más tarde, el 21 de agosto de 2000, el diario As publicó
el conocido como ‘Informe Pirri’, un documento secreto que había elaborado en
el mes de abril a petición de Lorenzo Sanz y en el que analizaba uno a uno y de
forma pormenorizada a todos los jugadores de la plantilla, se confirmaba que
Pirri no mentía. Para él, Redondo era un futbolista de peso y con jerarquía.
"Gran profesional. Técnicamente es bueno con pierna izquierda, aunque
juega demasiado horizontal, en corto y al pie. Físicamente es fuerte, muy
trabajador… Es un jugador importante para el equipo por su trabajo, su
profesionalidad dentro y fuera de los terrenos de juego y por lo que confían
sus compañeros en él”, explicaba Pirri, que dejaría el cargo poco después tras
toda la polémica que se generó con la publicación de aquel informe.
El mismo 27 de julio de 2000, el día en el que se cerraba su
salida al Milán, el diario Marca publicaba una entrevista con el jugador en la
que el futbolista aseguraba que seguía en el equipo blanco. "Me
quedo", entrecomillaba el rotativo madrileño destacando además varias
declaraciones del protagonista. "Soy feliz en el Real Madrid... Para mí
esta entidad es como si fuera mi propia casa", apuntaba un Fernando
Redondo que incluso hablaba de futuro. "Me ilusiona mucho el proyecto
deportivo de esta campaña.... He tenido la suerte de ganarlo todo y quiero
seguir ganando", aseguraba el futbolista. Ese mismo día, mientras los
lectores leían aquellas confesiones del argentino, el vicepresidente del Milán
Adriano Galliani viajó a Madrid para cerrar el acuerdo. El futbolista firmó su
contrato en Nyon y, según explicaba el diario Marca al día siguiente, lo hizo
retirándose del entrenamiento. Literalmente en chándal, vaya. "Esta premura
se debió a una petición expresa de Florentino Pérez, que exigía que el
argentino firmase el contrato antes que él. El Real Madrid quería que el
jugador se quedase", aseguraba el periódico dando a entender que había
sido Fernando Redondo el que había forzado el traspaso. Según Marca, "El
Madrid quería que se quedase y Florentino se negó a firmar si Redondo no lo
hacía antes". El periódico, eso sí, también recogía palabras del
centrocampista. "El traspaso lo pactaron los clubes; yo me siento
madridista y no me voy por dinero", se defendía el jugador.
Fuese por la razón que fuese, el caso es que Fernando
Redondo era nuevo jugador del Milán. Su polémica marcha llegó incluso a
encender un conato de manifestación a las puertas del Santiago Bernabéu. Un par
de centenares de aficionados protestaron por la venta del centrocampista, entre
ellos el cantautor Quique González, que recordaba aquel día en una entrevista
publicada en el primer número de la revista Líbero. “Fui con la camiseta y la
colgué en la valla hasta que uno de seguridad la quitó. Mi novia no se lo podía
creer”, explicaba el artista. Muchos interpretaron desde el primer momento que
a Redondo se le había echado. El siguiente partido del conjunto de Vicente Del
Bosque fue el amistoso celebrado con motivo del Centenario del Milán que
concluyó con goleada 1-5 favorable al Real Madrid. Ese mismo día, 1 de agosto,
Fernando Redondo fue presentado como nuevo jugador rossonero posando con su
nueva camiseta. Y desapareció del mapa blanco. En el número de septiembre de
2000 de la Revista Real Madrid casi no se hacía ninguna mención a la noticia de
la salida del argentino. Tan sólo había una pequeña referencia en el reportaje
sobre la pretemporada en el que simplemente se recogía que “la nota emotiva la
puso la despedida de Fernando Redondo”. También se le citaba de pasada cuando
se informaba sobre la Gala de la UEFA en la que el Club blanco fue uno de los
protagonistas y en la que Florentino Pérez recibió la réplica de la Copa de Europa
que acreditaba al Real Madrid como vigente Campeón de la competición tras su
triunfo en París frente al Valencia. “Así mismo, el ex jugador del Real Madrid
Fernando Redondo recibió el galardón de
mejor jugador de la pasada Champions League, y Raúl González el que le acredita
como mejor delantero de la competición europea, liderando una votación en la
que Luis Figo, actualmente en el Real Madrid, ocupó el segundo lugar”,
informaba la publicación. No había más referencias al argentino en la revista
oficial tras su adiós.
Una triste despedida
Fernando Redondo era un jugadorazo y era alguien muy querido
por la afición. ¿Cómo podía salir de esa manera? Sinceramente es difícil de
creer que Redondo, por voluntad propia, quisiera abandonar un Club con el que
se sentía tan identificado. Su marcha generó malestar y polémica. Fue una de
las noticias del verano aunque el asunto se despachó bastante rápido en
comparación con lo que había pasado con Luis Figo. Y precisamente la llegada
del portugués fue para muchos lo que ocasionó la salida del argentino. Los
10.000 millones que costó traer a Figo al Real Madrid convirtieron el fichaje
del luso en el más caro de la historia del fútbol en aquellos momentos.
Resultaba importante, por tanto, tratar de hacer caja con la venta de algún
jugador. El Milán había mostrado mucho interés en hacerse con los servicios de
Redondo y ofrecía una notable cantidad de dinero, se hablaba de 3.000 millones
de pesetas, por un jugador que tenía 31 años. La oferta era buena, está claro, pero
se trataba de vender a un símbolo, a un jugador con el que los seguidores se
identificaban. Se habló también de un intento del recién elegido nuevo
presidente de soltar lastre respecto a su antecesor en el cargo. Hay que
recordar que durante el proceso electoral en el que se midieron Lorenzo Sanz y
Florentino Pérez el futbolista se posicionó a favor de Sanz. Algunos
interpretan que su salida tuvo mucho que ver con aquello y que Florentino Pérez
se 'vengó' del centrocampista. Pero no tengo claro que eso fuese así, de hecho
Fernando Redondo no fue el único jugador que apoyó públicamente a Lorenzo Sanz.
Roberto Carlos, por ejemplo, también se posicionó con el presidente que le
había traído al Real Madrid en 1996 y nadie pensó en deshacerse del lateral
brasileño. Al menos, no trascendió que así fuese. No era cuestión de ponerse a
hacer vendettas personales y cargarse a elementos de primerísimo nivel de la
plantilla madridista.
¿Qué sucedió realmente? ¿Se le empujó a salir? Más o menos
todos tenemos nuestras propias opiniones al respecto. De lo que no hay ninguna
duda es de que no fue la mejor salida para Fernando Redondo. Se dio la
circunstancia de que muy poco tiempo después el futbolista sufrió una grave
lesión que le impediría casi jugar con los italianos y que prácticamente cortó
de cuajo su carrera deportiva. Se rompió los cruzados de la rodilla derecha y se quedó sin jugar durante dos años pasando en blanco las temporadas 2000-01 y 2001-02. En un gesto que retrata a la perfección cómo era,
Fernando llegó a renunciar a su sueldo mientras no estuviese recuperado. Pero con la rodilla destrozada la recuperación fue un auténtico calvario para él. Regresó a los
terrenos de juego e incluso pasó por el Santiago Bernabéu para medirse al Real
Madrid en partido de Champions League en marzo de 2003. Pero ya no fue el
mismo. En 2004 puso punto y final a su etapa como jugador colgando las botas.
A duras penas había alcanzado a jugar 33 partidos oficiales en cuatro campañas. Algunos entienden que, visto lo que sucedió con su lesión, su venta con 31 años
terminó siendo una buena operación para el Real Madrid. Con los números en la
mano quizás sí. Pero, claro ¿se hubiese lesionado de haber seguido en el Real
Madrid? Eso nunca lo sabremos a ciencia cierta. Lo que al menos yo tengo claro
es que resultó muy triste ver salir de esa manera a un futbolista tan especial.