domingo, 27 de mayo de 2018

CAMPEONES DE EUROPA!!!

El Real Madrid gana 3-1 al Liverpool y consigue su decimotercera Copa de Europa

¡Campeones de Europa! sábado 26 de mayo de 2018. Otra fecha para la Historia del Real Madrid. El equipo de Zinedine Zidane venció al Liverpool en la Final de Kiev y consigue la Champions League. Tercer título consecutivo para el equipo blanco, algo que nadie había conseguido hasta ahora con el actual formato de competición. Y cuarta Champions League en cinco ediciones que se han celebrado en cuatro años, entre 2014 y 2018. El Real Madrid ha sido campeón en 2014, 2016, 2017 y 2018. Un ciclo impresionante que se ha visto confirmado en el Olimpiyskiy.

El Real Madrid, con el mismo once inicial que hace un año en Cardiff, superó a un Liverpool que empezó muy fuerte. Durante la primera media hora el conjunto inglés jugó muy bien. Ejerció una presión brutal y al equipo blanco le costaba hilvanar jugadas con claridad. Perdía muchos balones. La línea del medio flojeó. Isco no terminaba de cuajar y tanto Kroos como Casemiro estuvieron algo fallones. Sólo Luka Modric parecía entonado, cuajando otra de sus grandes actuaciones. Pero el Liverpool hacía daño arriba obligando a multiplicarse a jugadores como Varane y Sergio Ramos. También Keylor tuvo que lucirse con alguna intervención de mérito. Marcelo realizó el primer disparo del equipo blanco, un tiro bastante desviado, en cualquier caso. Cristiano Ronaldo probaría cinco minutos después también sin éxito. En el minuto 23 un paradón por abajo de Keylor evitó lo que perfectamente pudo ser el primer gol del partido. 

Mucho se hablaba de Salah, pero el que realmente fue una pesadilla para nosotros fue Mané. Pero, curiosamente, una lesión terminó sacando del campo a Salah y todo cambió. Fue en una pugna entre el jugador egipcio y Sergio Ramos. Ambos cayeron al suelo y de manera fortuita Salah se lastimó su hombro izquierdo. El jugador se reincorporó unos minutos pero finalmente no pudo continuar y, entre lágrimas, tuvo que ser retirado. Aunque no había entrado mucho en juego la marcha de su jugador estrella cambió totalmente el panorama para el Liverpool. De ahí al final del primer tiempo el Real Madrid, que casi no había dado una a derechas hasta entonces, comenzó a hacerse con las riendas del partido y a controlar la situación. Pero... Una por otra. El Madrid también se vería obligado a efectuar un cambio por lesión. Un taconazo llegando a línea de fondo de Carvajal provocó una lesión muscular. Muy mala suerte la del lateral derecho que, al igual que sucedió hace dos años en Milán, tuvo que abandonar el terreno de juego. También lo hizo entre lágrimas, como Salah. Ambos, seguramente, se perderán el próximo Mundial de Rusia. Nacho entró a jugar.

La posesión pasó a ser ya mucho más favorable para el equipo blanco, con algunas jugadas trenzadas y posesiones más largas. Aunque no se terminaba de llegar con calidad a la portería. Hasta que en el minuto 43 se le anuló un gol a Benzema. Un pase de Isco desde la derecha fue perfectamente cabeceado por Cristiano Ronaldo pero Karius evitó el balón. El rechace, sin embargo, lo aprovechó el francés a bocajarro para enviar a las mallas. El juez de línea levantó la bandera señalando el fuera de juego. En el momento del pase de Isco sí que estaba un poco adelantado el portugués. Aún tuvo tiempo el Madrid de generar otra llegada con peligro que concluyó con el incorporado Nacho disparando con fuerza al lateral de la red. El Madrid estaba ya dominando con mucha claridad. Benzema, uno de los mejores de la noche, efectuó un fortísimo disparo desde fuera del área que se marchó a la izquierda de la portería británica por muy poco. Tras un inicio muy malo el conjunto blanco había conseguido enderezar el rumbo con suma claridad. Al descanso, el marcador inicial de 0-0.

El segundo tiempo arrancó con otra clarísima ocasión para el Real Madrid. Isco recogió un balón suelto tras un rechace dentro del área y su disparo terminó en el larguero. Unos centímetros más abajo y... Una verdadera lástima. Ahí estuvo el primer gol del partido. El malagueño, de rodillas, lamentaba la ocasión marrada. Poco después, sin embargo, sí que hubo gol... De la forma más inesperada. Balón largo hacia el centro del área al que no puede llegar Benzema. Toda la ventaja para el guardameta Karius que atrapa el esférico... Pero quiere sacar rápido y Karim, muy cerca, sólo tiene que poner el pie... El balón, rebotado, entró mansamente a la portería. Error garrafal del joven guardameta alemán... ¡Y gol del Real Madrid! Gol de pillo, el del francés. Había que estar ahí.

Por desgracia, la alegría duró poco. Cuatro minutos después, en un saque de esquina, Mané, el más peligroso del Liverpool, estableció el 1-1. Lovren tocó de cabeza y el senegalés en el área pequeña empujó a gol superando a Keylor. Tuvo unos minutos de resurrección el conjunto rojo, aunque en el 61' de nuevo Isco tuvo otra gran intervención. Centro de Nacho desde la derecha y el malagueño realizó un buen disparo a puerta que, esta vez sí, Karius envió a córner con acierto. Fue la última intervención de Isco, que había ido de menos a más pero que fue sustituido por Gareth Bale.

El héroe galés

Entró el futbolista clave de la noche. No partió en el once inicial. Se quedó en el banquillo, pese al buen estado de forma del que había hecho gala en las últimas semanas. Pero salió al campo con media hora de juego por delante. Suficiente como para acabar siendo designado MVP de la Final. Lo primero que hizo el galés nada más saltar al césped fue enganchar un centro de Marcelo desde la izquierda y, de complicadísima chilena, enviar la pelota al fondo de las mallas superando por alto a Karius. ¡Gol del Real Madrid! ¡Golazo de Gareth Bale! ¡El gol de la Final! Otro de esos goles que recordaremos en el futuro. La imagen que nos vendrá a la cabeza en el futuro cuando rememoremos esta Final de Kiev. Hasta Zidane, desde la banda, reaccionaba con incredulidad y admiración ante lo que acababa de hacer su pupilo. La Champions League de las chilenas. La de Cristiano Ronaldo en Turín frente a la Juve y la de Bale en la Final de Kiev. Más estética y perfecta la de CR7. Pero más complicada de ejecutar la de Bale, con el balón además a menor altura. Fue una chilena un tanto extraña, medio tijera, pero chilena al fin y al cabo. Y además acabó en gol. Perfecto.

Volvía a ponerse por delante el cuadro de Zinedine Zidane y el Liverpool se veía obligado a tratar de marcharse arriba. Ojo que, al igual que tras el 1-0, los de Jürgen Klopp volvieron a acercarse a la portería de Keylor. Ramos, providencial, tocó un envío al área lo justo para mandar el balón a córner. Navas, de puños, evitaría después el peligro. De nuevo peligro. Mané soltó un tremendo zurdazo que repelió el poste izquierdo de la portería del Real Madrid. La respuesta la tuvo Cristiano Ronaldo, que recibió un pase de Casemiro y dentro del área, justo cuando se disponía a disparar a puerta, fue interceptado por Robertson, providencial para los británicos. Aun así los ingleses apretaban en busca de nuevo del empate y con el tiempo en contra. Eso sí, el Madrid iba a empezar a tener espacios y ocasiones para tratar de cerrar el marcador. Lo pudo hacer un activo Benzema que remató de primeras, según le venía, un espectacular centro con el exterior de Bale. Karius rechazo el potente disparo.

En el minuto 83 fue el propio Bale el que quiso probar fortuna desde lejos. El galés, con confianza armó un potentísimo disparo a puerta... Y Karius se la comió. ¡Gol del real Madrid! Tan fuerte volaba el balón que dobló los guantes del portero del Liverpool y entró a gol para sorpresa de todo el mundo. Manos de mantequilla. El pobre Loris Karius no olvidará el partido de esta noche en su vida. Dos errores suyos le costaron dos goles. Una pena por él, pero el fútbol es así de cruel a veces. Para nosotros, sin embargo, era una alegría inmensa. 3-1 para el Real Madrid a menos de diez minutos para el noventa. Era cuestión de tranquilidad y de aguantar el balón. La Champions League estaba más cerca.

A punto estuvo Bale de anotar su tercer gol de la noche. Espectacular carrera del galés, que tenía a Cristiano solo por la izquierda, y espectacular carrera de Lovren para rebañarle el esférico y enviarlo a córner. Había que aguantar el balón y dejar pasar el tiempo. Eso, al menos, se intentaba. En el minuto 89 último cambio del Madrid. Marco Asensio entró por Benzema. Muy buen partido del francés. Inquietó un poco el Liverpool a balón parado, pero el conjunto blanco trató de controlar hasta el final. El último saque de esquina fue para los blancos. Estaba ya todo hecho. En la banda, un caballeroso Jürgen Klopp no esperaba al pitido final y felicitaba a Zidane. Aún hubo una última oportunidad. Cristiano Ronaldo no se quería marchar sin su gol, pero cuando se disponía a disparar a puerta... entró en escena un espontáneo que lo fastidió. No importaba ya... No hubo más. Se acabó el partido. ¡El Real Madrid, Campeón de Europa! 

Otra Final. Otra victoria. Estamos asistiendo a algo histórico que se recordará en el futuro. Una espectacular racha europea que está encumbrando a un equipo y a unos jugadores que ya son leyenda. Sergio Ramos levantó por tercera vez consecutiva la Champions League. La Decimotercera ya es del Real Madrid.

REAL MADRID: Keylor Navas, Carvajal (Nacho, 37'), Varane, Ramos, Marcelo, Modric, Casemiro, Kroos, Isco (Bale, 61'), Benzema (Asensio, 89') y Cristiano Ronaldo.

LIVERPOOL: Karius, Arnold, Lovren, Van Dijk, Robertson, Wijnaldum, Henderson, Milner (Can, 83'), Salah (Lallana, 30'), Firmino y Sadio Mané.

GOLES
1-0 min. 51 Benzema
1-1 min. 55 Mané
2-1 min. 64 Bale
3-1 min. 83 Bale 


¡FELICIDADES A TODOS LOS MADRIDISTAS!

sábado, 26 de mayo de 2018

FINAL EN KIEV

A pocas horas de conocer el nombre del nuevo Campeón de Europa 

Una nueva Final de la Champions League para el Real Madrid. Hoy nos medimos al Liverpool en el choque más importante de una temporada que, a nivel de clubes, finaliza ya para nosotros. A las 20.45 horas comenzará a rodar el balón en el Olimpiyskiy de Kiev. Esta noche, en la ciudad ucraniana, conoceremos al equipo Campeón de la edición de la temporada 2017-18.

Desde que abrí el blog 'Historias del Real Madrid', allá por 2012, esta es la cuarta Final que vivo como madridista. Así que se está volviendo como una especie de ritual para mí esto de sentarme delante de la pantalla del ordenador a pocas horas de dar comienzo el partido para escribir unas líneas a modo de previa personal... Pocas cosas nuevas se me ocurren respecto a las citas anteriores. Podría escribir exactamente lo mismo que escribí de cara a la Final de Lisboa de 2014, la Final de Milán en 2016 o la Final de Cardiff del año pasado. Nervios, muchos nervios de cara a un partido tan importante. Nervios que empiezan a notarse ya en las vísperas y que se van incrementando a media que se acerca la hora del partido. Sé que no es bueno pero, lo siento, no lo puedo evitar...

Escribía el año pasado que a Cardiff no llegábamos con la presión de otras ocasiones precisamente porque veníamos de ganar la Champions en Milán frente al Atlético y porque nos presentábamos con dos trofeos en las últimas tres ediciones. No había urgencias históricas pero sí que había un reto, el de encadenar dos títulos consecutivos. Algo que en parte, claro, también era una presión. Este año 2018 sucede algo parecido... Cuarta Final en cinco años  y con tres Champions en el bolsillo. No debería de haber presión por urgencias históricas pero sí que hay un reto, el de encadenar tres títulos consecutivos, algo que no se ha conseguido con el actual formato de competición. Habría que remontarse a los años setenta para encontrarnos a dos equipos que consiguieron ganar tres Copas de Europa de forma seguida, el Ajax y el Bayern Munich. 

Nosotros, hoy, estamos en disposición de volver a hacerlo. Aunque ya sabemos que no será nada fácil. Como todos los años suelo recordar, esto es fútbol y en un partido se puede ganar o se puede perder. La derrota forma parte de las opciones del juego. Siempre recuerdo que no hago esta apreciación con idea de ponerme la venda antes de la herida. Lo hago porque creo que es necesario aceptar la realidad y ser conscientes de lo que puede pasar. Sólo así se valora la dificultad de lo que está en juego y se aprecia mejor la recompensa en el caso de conseguirla. Pase lo que pase en las próximas horas mañana tendremos que levantarnos y continuar con nuestras vidas. Pero, dependiendo de lo que pase con el balón, lo haremos un poco más tristes o más contentos. Es lo que genera el fútbol. Los aficionados lo sabemos muy bien...

Hay que salir a por todas. Hay que intentarlo. Para eso hemos llegado hasta aquí. Es el fruto de todo un año de trabajo... Las ganas que hay siempre de ganar y de ir pasando rondas y eliminatorias, todo con el objetivo de plantarse en la Final y levantar la Copa. Pero sólo uno lo consigue. Así es el fútbol y así es el deporte. Es complicadísimo llegar a una Final y más difícil aún es conseguir coronarse como Campeón. Los escollos han sido muchos y, como siempre, se ha tenido que superar a equipos muy complicados que tenían el mismo propósito que nosotros. Estar en Kiev en el partido decisivo. París Saint-Germain, Juventus, Bayern Múnich... Rivales muy complicados que también querían estar en la situación en la que está hoy nuestro equipo. Pero queda el último paso, el más difícil...

Séptima final de la Champions League para los madridistas de mi generación. Y las mismas sensaciones de nervios e inquietud, como hace un año en Cardiff. Como hace dos años en Milán. La misma emoción que hace cuatro años en Lisboa. Pasan los años y uno no deja de acordarse de cómo fue el día de la Final de Glasgow de 2002, de la alegría de volver a disfrutar de una Final como sucedió en París en el 2000 y de la ilusión con la que vivimos la Final de Ámsterdam de 1998.

Ojalá que esta noche las cosas terminen igual de bien que en todas esas ocasiones y que los madridistas podamos celebrar la Decimotercera Copa de Europa. Sería una gran alegría para todos nosotros. Ojalá. 

Mucha suerte al equipo. ¡Y Hala Madrid!

viernes, 25 de mayo de 2018

CONEXIÓN VINTAGE Y LA COPA DE EUROPA 1987-88

Teledeporte dedica su programa de hoy a la Copa de Europa que rozó la Quinta del Buitre

Como seguidor del espacio 'Conexión Vintage' de RTVE el programa de hoy no me lo podía perder por varios motivos... Su fecha de emisión la tenía marcada en rojo en el calendario desde hace tiempo. Hoy, 25 de mayo de 2018, se cumplen 30 años de la Final de la Copa de Europa de la temporada 1987-88. En el Neckarstadion de la ciudad de Stuttgart, por aquel entonces todavía Alemania occidental, el PSV Eindhoven y el Benfica se jugaron el título en un partido que concluyó con empate a cero y que se resolvió desde los once metros en una tanda de penaltis que coronó al equipo neerlandés como Campeón de Europa. Sí, el mismo PSV que eliminó al Real Madrid en semifinales privando a la Quinta del Buitre de disputar la Final.

Fue la gran oportunidad para una magnífica generación de futbolistas que hace justo ahora treinta años se quedaron a las puertas de conseguir la Copa de Europa. La gran mayoría de aquellos futbolistas se quedaron sin levantar el trofeo más preciado a nivel de clubes por un jugador de fútbol. Sólo Sanchís y Chendo consiguieron sacarse la espina, pero la mayoría de los integrantes de la plantilla del equipo blanco de la temporada 1987-88 se quedaron sin ese premio en el palmarés. Y mira que estuvo cerca... Después de haber eliminado a los equipos teóricamente más fuertes. Al Nápoles de Maradona, al Oporto vigente campeón, al subcampeón Bayern Múnich... Y se cayó con el PSV, en teoría un rival más débil y accesible aunque en la práctica, como se ha recordado esta tarde, era un muy buen equipo con jugadores de mucho nivel y bien dirigido por Guus Hiddink. Una pena, en cualquier caso, aquel tropiezo europeo de Eindhoven, ciudad que ya ha quedado por siempre ligada a uno de los capítulos más tristes de la Historia del Real Madrid.

El programa ha contado con el testimonio de dos protagonistas de excepción que han aportado sus recuerdos sobre todo lo que sucedió en aquella campaña europea del Real Madrid de la Quinta del Buitre. José Miguel González 'Míchel' lo vivió todo sobre el césped siendo uno de los futbolistas más en forma del equipo que dirigía Leo Beenhakker. José Ángel de la Casa lo vivió narrando en directo todos los partidos que ofreció TVE desde la cabina de comentaristas. No estaba solo en aquellas retransmisiones. Paco Grande, director y presentador de 'Conexión Vintage', realizaba por aquella época las labores de micrófono inalámbrico desde la banda y fue también testigo directo de la trayectoria del equipo blanco en Copa de Europa.

Una serie de fotografías de la época sirvieron de punto de partida para regresar treinta años atrás y repasar la campaña europea del Real Madrid de la Quinta del Buitre. Con la banda sonora del tema The Sound Of Silence del grupo Disturbed, imágenes de aquellos partidos pero, sobre todo, con jugadas, partidos y entrevistas del archivo de RTVE que siempre son un placer volver a ver. Recordar aquel fútbol de la infancia, el de los cromos. Aquellos balones, aquellas camisetas Hummel con la publicidad de Parmalat y sobre todo, a todos los jugadores, los ídolos de una época que cada vez va quedando más atrás...

Como suele suceder en estos casos, ver las imágenes de los partidos, las jugadas y los goles resulta muy interesante, pero aún lo es más ver entrevistas y declaraciones de la época así como conocer todo tipo de anécdotas. Ha sido muy gratificante volver a escuchar hablar en castellano a Milan Jankovic en esas imágenes postpartido junto a Gordillo y a Míchel tras el 2-0 al Bayern. Llevaba sólo un año en nuestro país. También las entrevistas a nuestros rivales, con un equipo de TVE desplazándose a Alemania y grabando con total normalidad un entrenamiento del Bayern Múnich. Augenthaler, Matthäus, Jupp Heynckes... E increíbles las imágenes del guardameta belga Jean-Marie Pfaff vestido con traje regional y hablando en español. "Salud, amigos españoles", decía el cancerbero en castellano antes de beberse una cerveza. El portero pidió que se le escribiese en un folio la frase "me gustaría jugar en España" para ser grabado recitándola en nuestro idioma. Aunque para declaraciones las del galés Mark Hughes, jugador del Barcelona que esa misma temporada estaba cedido en el Bayern, y en las que alude a la crisis del club azulgrana de aquella campaña. "¿Este año? Pero si hay crisis cada año, ¿o no?".

Pero la anécdota más graciosa, sin duda, ha sido la que se ha recordado sobre el encuentro en Alemania frente al Bayern, con una expresión que se le escapó en directo a Paco Grande durante la retransmisión del partido. Augenthaler había realizado una dura entrada sobre Hugo Sánchez y desde el banquillo madridista los suplentes protestaron con vehemencia. José Ángel de la Casa quería saber qué se decía desde el banquillo y la pregunta llegó a Paco Grande por mediación del técnico Segundo Vinuesa a través de walkie talkie pegado a la oreja. Por aquella época no había hilo directo. "Paco Grande, ¿hay alguna inquietud en el banquillo?", a lo que Paco Grande, sin saber que su micrófono estaba pinchado y que se le escucharía en directo, respondió con total naturalidad y en tono de broma reproduciendo las palabras textuales de Ricardo Gallego. "Sí. Ha dicho hijo de puta". El silencio de José Ángel de la Casa durante los siguientes segundos le hizo percatarse rápidamente a Grande de que había metido la pata... Cosas del directo. Y simpáticas anécdotas que, tres décadas después, nos consiguen sacar una sonrisa. 

No ha estado nada mal reírse en un programa que, en el fondo, nos trae recuerdos agridulces a los madridistas. Por una parte se trata de una época maravillosa y por otro lado el eje central es un acontecimiento bastante triste. El de aquella Copa de Europa que se escapó. Me han impresionado muchísimo, porque no las recordaba, las declaraciones de Emilio Butragueño en Eindhoven, después del partido, vestido ya de calle tras salir de la caseta. Seguro que ya en frío los jugadores eran conscientes de la oportunidad que se había esfumado. El propio Míchel reconoce durante el programa que lloró escondido en el vestuario. Pero las declaraciones de Butragueño eran proféticas... Llegar a las semifinales de la Copa de Europa era dificilísimo y quizás no volverían a tener otra oportunidad tan propicia como aquella...

Cómo se mereció aquella Copa de Europa... Por juego, por la entidad de los rivales a los que se superó, por lo bien que lo estaba haciendo aquel equipo... Pero por más que echemos la vista atrás aquella Copa de Europa de la temporada 1987-88 nunca estará en nuestras vitrinas. Es inútil lamentarse. La Séptima llegó diez años más tarde con el gol de Mijatovic en el Ámsterdam Arena en 1998 y después han llegado más triunfos en la máxima competición continental. Los madridistas hemos sido felices en varias ocasiones durante los últimos años y ojalá mañana mismo podamos celebrar la consecución de una nueva Champions League.

En cierto modo, recordar este capítulo tan triste de la Historia del Real Madrid también supone reconocer el mérito de una generación de futbolistas que, pese a quedarse sin aquella Copa de Europa, consiguieron calar en el imaginario colectivo del mundo del fútbol en general y en el de los aficionados del Real Madrid en particular. Por su calidad y por el fútbol que desplegaron durante aquellos años. Y porque, lo dicho, tuvo mucho mérito lo que se hizo durante aquella campaña europea. En aquella Copa de Europa en la que te podía tocar cualquier rival, por muy fuerte que fuera, y en la que el Real Madrid se quedó apeado en semifinales sin llegar a perder. Un empate a uno en el Bernabéu y un empate a cero en Eindhoven, donde el balón no quería entrar. No quería entrar. Por más que vemos y volvemos a ver la chilena de Hugo Sánchez, el balón siempre acaba repelido por van Breukelen. El balón no entró aquel 20 de abril de 1988...

Este 'Conexión Vintage' sobre la Quinta del Buitre y la Copa de Europa tiene una hora de duración. Una hora de duración que se pasa volando. Merece mucho la pena verlo, sobre todo para todos aquellos amantes del fútbol de la época que lo van a disfrutar muchísimo. Esta misma noche se realizará un segundo pase por Teledeporte y después estará disponible en la web de RTVE.

martes, 22 de mayo de 2018

EL ÚLTIMO DÍA DE SANTILLANA

Tal día como hoy de hace 30 años el ariete cántabro disputaba su último partido con el Real Madrid

El domingo 22 de mayo de 1988, tal día como hoy de hace 30 años, se cerraba el Campeonato Nacional de Liga de la temporada 1987-88. El Real Madrid despedía la campaña en el Santiago Bernabéu frente al Valladolid, equipo que visitaba el estadio blanco en el marco de la jornada 38. El conjunto de Leo Beenhakker ya había cantado el alirón un mes antes, en la jornada 34 frente al Betis. Era un día de fiesta. Los prolegómenos del encuentro sirvieron para homenajear al Campeón de Liga. Bailes regionales y actuaciones musicales amenizaron la tarde sobre el césped de un Santiago Bernabéu en el que estuvieron presentes los chavales de las categorías inferiores. El cantante Bertín Osborne interpretó el himno del Real Madrid en el marco de unos actos en los que también participaron ex jugadores como Paco Gento o Pirri. Pero también se aprovechó el ambiente festivo para homenajear a una leyenda que se retiraba aquel mismo día...

Carlos Alonso Santillana dejaba el fútbol. Lo hacía por la puerta grande, con un título de Liga. "Jugaremos pensando en Santillana", señalaba el técnico Leo Beenhakker en declaraciones recogidas por el diario Marca el día del partido. "Carlos saldrá desde el principio y se retirará cuando él quiera", había dicho el preparador del equipo blanco en la última rueda de prensa previa al duelo. En ese ejemplar del domingo Tomás Calvo, periodista de Marca, explicaba cómo había sido el último entrenamiento del ariete cántabro y recogía las palabras del jugador a los periodistas presentes en la sesión preparatoria anterior al duelo con el Valladolid. Se le preguntaba al jugador si se imaginaba cómo sería la despedida recogiendo la Copa de Campeones y recibiendo el cariño del público. "No sé lo que podré sentir en esos momentos. Lo que ahora deseo es que nadie me diga nada, pero todos me lo van a decir. Mis compañeros, los técnicos, los empleados, los aficionados, vosotros, los periodistas. Sí, estaré afectado porque es un momento importante para mí", respondía un Santillana que no tenía claro cuánto tiempo estaría sobre el césped aquella tarde. "No sé lo que aguantaré. Si veo que me desenvuelvo bien, aguantaré hasta la segunda parte. Si no me iré antes", anunciaba el ariete.

El encuentro frente al Valladolid arrancó con un minuto de silencio por la muerte del ex jugador Sabino Barinaga, autor del primer gol que se marcó en el Santiago Bernabéu y que había fallecido tres días antes. Por ese motivo, los futbolistas locales portaron brazaletes negros. Una vez que el balón echó a rodar el equipo blanco afrontó un pequeño contratiempo... Ricardo Gallego recibió un balonazo en un ojo y fue sustituido por Juanjo Maqueda. Poco después llegaba el primer gol de la tarde. A los diez minutos Sanchís cortó un balón que cedió a la izquierda para Gordillo quien, desde la banda, envió un preciso centro que Hugo Sánchez cabeceó a las mallas poniendo el 1-0 en el marcador.

Fue en la recta final del primer tiempo, en el minuto 40, cuando llegó uno de los momentos estelares de la tarde. Una falta sobre Camacho propició un saque a balón parado de Rafael Gordillo, que colgó la pelota al centro del área para que Santillana, de cabeza, anotase el 2-0. El delantero se iba a despedir de la mejor forma posible. Había marcado gol y lo hizo, cómo no, de cabeza. Como si aquel gol fuese un homenaje a su carrera deportiva. Su último gol con la camiseta del Real Madrid lo marcó en su último partido. No podía haber un epílogo mejor. 

En el segundo tiempo el Madrid pudo ampliar la renta en un saque de esquina de Gordillo desde la izquierda en el que Mino, con un cabezazo, terminó estrellando el balón en el poste izquierdo de la portería visitante. En las postrimerías del encuentro sería el Valladolid el que redujera las distancias con un gol de Fonseca, que en acción individual se marchó de Mino y de Camacho para terminar superando a Paco Buyo. No fue un partido espectacular, ni mucho menos. No había nada en juego clasificatoriamente hablando, pero sí que es cierto que el Valladolid, que concluyó ese año en octava posición, dispuso de ráfagas de buen juego y se tomó el choque con seriedad.

Faltaba un minuto para el final del encuentro cuando Santillana se marchó del campo. El equipo ya había agotado sus dos cambios por lesión al tener que sustituir a Gallego y a Martín Vázquez, por lo que el veterano delantero tuvo que jugar casi hasta el noventa. Carlos Alonso se quitó el brazalete de capitán y tocó el césped del Bernabéu por última vez como futbolista en activo. Eran instantes muy emotivos. Sus compañeros, a iniciativa de José Antonio Camacho y Emilio Butragueño, lo levantaron a hombros mientras recibía el aplauso del público. Un aplauso atronador por parte de todos los allí congregados. Una vez concluido de manera oficial el encuentro Santillana subió al palco, donde recibió el trofeo de Liga y volvió a bajar al césped para celebrar el triunfo con sus compañeros.

Fue el punto y final a una campaña inolvidable, la temporada 1987-88. Al margen de la decepción de lo que había sucedido en la Copa de Europa el año fue extraordinario futbolísticamente hablando. El equipo de Leo Beenhakker había llegado a su pico más alto en cuanto a calidad. El Real Madrid fue líder toda la temporada, agarró el liderato en la primera jornada y no lo soltó hasta la última. 38 jornadas consecutivas en lo más alto. El cuadro blanco terminó la Liga con 62 puntos, 11 más que la Real Sociedad y 23 más que el Barcelona, todo ello en una época en la que las victorias suponían sólo 2 puntos. El Madrid fue el conjunto más realizador con 95 goles y el menos goleado encajando sólo 26. Con esos números no es de extrañar que Hugo Sánchez se alzase con el Pichichi un año más y que Paco Buyo se adjudicase el trofeo Zamora.

Aquel título de Liga era el número 23 que alcanzaba en su historia el Real Madrid. Y era la tercera Liga consecutiva que conseguía la denominada Quinta del Buitre. Butragueño, Míchel, Sanchís y Martín Vázquez ya tenían un peso capital en aquella escuadra y los veteranos que les habían guiado en sus inicios en el equipo iban poco a poco haciéndose a un lado. Un año antes se había marchado Juanito. Ahora era Carlos Santillana el que ponía punto y final a su carrera. Seguiría un año más José Antonio Camacho, que se retiraría al término de la siguiente temporada junto con Maceda. En el día de su adiós, Santillana posó con todos ellos por última vez en una foto de familia en la que los futbolistas blancos fueron retratados con el trofeo de Liga. Los hijos de Santillana también aparecen en las imágenes de esa tarde. 

Adiós a Santillana 

Aquella misma noche el programa 'Estudio Estadio' de TVE arrancó con unas imágenes espectaculares, las de Carlos Santillana entrando en el vestuario del Real Madrid al término del partido. "Son las imágenes del adiós de un gran futbolista, un hombre que jugó durante 17 años en el Real Madrid, que defendió en 56 ocasiones la camiseta de la Selección Nacional y que hoy ha recogido el trofeo de su novena Liga ganada con el Real Madrid. Carlos Alonso Santillana en el momento de entrar en el vestuario al finalizar el partido, despidiéndose de sus compañeros", narraba José Ángel de la Casa, director y presentador del programa. Las imágenes fueron tomadas para un reportaje del periodista Paco Grande y son realmente extraordinarias.

Tras ofrecer los resúmenes de los partidos de aquella última jornada de Liga el programa 'Estudio Estadio' ofreció un reportaje que repasaba la carrera deportiva de Santillana. Arrancaba con la música del tema Jump de Van Halen. Narraba Paco Grande. El reportaje serviría precisamente como base del programa 'Conexión Vintage' sobre Santillana que se emitiría 25 años después, en 2013. El reportaje concluía con el partido de aquella misma tarde frente al Valladolid y con las imágenes que habían abierto el programa, las de la entrada del delantero en el vestuario. Santillana abrazó a todos sus compañeros. A Sanchís, a su entrenador Beenhakker, a Buyo, a Mino, a Camacho, a Tendillo, a Gordillo... 

Sentado en uno de los bancos del vestuario, Santillana hablaba al micrófono de Paco Grande. "Se acaba una época muy bonita, donde he tratado de ser un profesional tanto dentro como fuera del terreno de juego. Hasta el último momento y hasta la última circunstancia, aun en la segunda parte lleno de calambres todas las piernas, he aguantado hasta el final del partido. Realmente estoy satisfechísimo de todo lo que he hecho en mi carrera deportiva. Y desde aquí me gustaría dar las gracias a todas aquellas personas que sobre todo en los momentos difíciles, cuando tenía alguna lesión y cuando estaba sin jugar, me apoyaban y me ayudaban. Y el público del Madrid desde luego en los últimos dos o tres años ha sido increíble el apoyo que me ha dado cada vez que salía a calentar, cada vez que salía a jugar un partido... Tengo que agradecerles todo ese respeto y todo ese apoyo que me han dedicado. Y en este momento tengo muy pocas cosas que decir. Todo lo llevo por dentro. Es una mezcla de tristeza y de regocijo a la vez porque realmente tengo que salir con la cabeza muy alta y muy orgulloso de haber conseguido estar aquí, en este Club, 17 años y haber terminado mi carrera deportiva estando todavía en buenas condiciones para jugar y sobre todo habiendo terminado con ese gol, que creo que fue muy bonito y que de alguna forma remata un poco lo que ha sido mi vida deportiva", confesaba Carlos Santillana.

Se trata de un documento histórico y las imágenes tienen un valor tremendo. Pero aquellos planos de Santillana estuvieron a punto de no existir. Paco Grande había estado grabando aquella semana con Santillana las imágenes para el reportaje que se emitiría en 'Estudio Estadio' y el periodista acordó con el jugador grabar aquellos últimos planos despidiéndose de los compañeros en el vestuario. Una vez terminados los actos de celebración con el trofeo de Liga los futbolistas se marcharon a la caseta. Cuando el equipo de TVE se disponía a entrar en el vestuario se topó con la negativa del gerente del Club, Manuel Fernández Trigo, que no quería dar permiso a los periodistas para grabar aludiendo a que el vestuario era sagrado. Intercambio de pareceres y discusión entre Fernández Trigo y Grande que finalmente, y gracias a la intermediación del gran protagonista del día, Carlos Santillana, concluyó con cámara y redactor pudiendo acceder al interior. Afortunadamente se pudieron grabar esas imágenes tan impresionantes de Santillana despidiendo uno por uno a sus compañeros de equipo. Tienen un valor increíble y son pura Historia del Real Madrid.

El reportaje de 'Estudio Estadio', que puede verse completo en la web de RTVE, concluyó con una escena preciosa, la de Carlos Santillana quitándose por última vez la camiseta en partido oficial. Paco Grande le preguntaba qué era lo que se iba a quedar de recuerdo de ese día. Santillana respondía que la camiseta no. "La camiseta se la voy a dar a un hospital de niños enfermos. Yo no me voy a quedar con ella, desde luego. Tengo muchas más. Solamente me quedaré con el balón para que me lo firmen mis compañeros", contaba el delantero. El broche de oro de aquella pieza de 'Estudio Estadio' lo puso el periodista Julio César Iglesias: "Santillana habría sido un número 9 en cualquier época y en cualquier equipo en toda la historia del fútbol. Lo recordaremos así, como un hombre que salta, pero sobre todo como un hombre que sueña en el aire".

Aquel 22 de mayo de 1988 concluyó la carrera deportiva de uno de los grandes mitos del Real Madrid, Club al que había llegado en 1971 y del que se marchaba 17 años después. Por el medio, 645 partidos oficiales con la camiseta blanca y 289 goles, el último marcado precisamente esa misma tarde. Se retiró con un palmarés impresionante de 9 Ligas, 4 Copas, 2 Copas de la UEFA y 1 Copa de la Liga. Santillana se despidió del fútbol con un golazo de cabeza y levantando un trofeo de Liga. Ni el mejor guionista hubiese escrito un final así. Se fue por la puerta grande. 

REAL MADRID: Buyo, Mino, Tendillo, Sanchís, Camacho, Gordillo, Gallego (Maqueda, 6'), Martín Vázquez (Llorente, 67'), Butragueño, Santillana y Hugo Sánchez.

REAL VALLADOLID: Wirth, Torrecilla (Endika, 14'), Moreno, Gonzalo (Fonseca, 67'), Manolo Hierro, Lemos, Moya, Fernando Hierro, Minguela, Cabrera y Peña.

GOLES
1-0 min. 10 Hugo Sánchez
2-0 min. 40 Santillana
2-1 min. 86 Fonseca