jueves, 6 de noviembre de 2014

CRISTIANO RONALDO, TRES BOTAS DE ORO

El jugador portugués recibió ayer el trofeo al mayor goleador de la temporada 2013-14

El futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo recibió ayer su tercera Bota de Oro, galardón que le acredita como el máximo goleador de las ligas europeas tras anotar 31 tantos en el pasado ejercicio. Este año, el luso comparte título con el delantero Luis Suárez, que anotó la misma cantidad de goles con la camiseta del Liverpool.

El pasado día 15 de octubre se le entregó la bota dorada al uruguayo. Ayer le tocó el turno al del Real Madrid. La verdad es que no entiendo por qué se espera tanto tiempo para organizar estos actos. Yo sería más partidario de entregar este tipo de galardones recién concluida la temporada. Pero bueno, es sólo una opinión.

En cualquier caso, ayer el portugués recibía en un acto celebrado en el hotel Meliá Castilla de Madrid su tercera Bota de Oro. Estuvo arropado por familiares, amigos, compañeros de equipo y representantes institucionales del Club, con el Presidente Florentino Pérez a la cabeza.

"Es un día especial para mí. Es la tercera, pero es como si fuese la primera. La comparto con todos los que me han ayudado. Prometo a la afición que siempre daré lo mejor dentro del campo porque me quedan aún muchos años en el Real Madrid", explicó Ronaldo.

Cristiano Ronaldo logró su primera Bota de Oro en la temporada 2007-08, siendo jugador del Manchester United. Repitió en la campaña 2010-11, militando ya en el Madrid y ha vuelto a ganar el trofeo en el pasado ejercicio 2013-14.

Desde 'Historias del Real Madrid', felicito al astro blanco y deseo que se 'calce' alguna más en el futuro. Sería buena señal tanto para él como para el equipo.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

VEINTE AÑOS DEL PRIMER GOL DE RAÚL

El delantero se estrenó en Primera División justo una semana después de su debut

El sábado 5 de noviembre de 1994, tal día como hoy de hace veinte años, el Real Madrid recibía en el Santiago Bernabéu la visita del Atlético de Madrid. Había pasado justo una semana del partido de Zaragoza en el que Raúl había debutado y el joven ariete había causado tan buena impresión que repitió en el once inicial del equipo. En esta ocasión, le tocaba debutar en el Santiago Bernabéu. Y lo iba a hacer, ironías de la vida, ante su antiguo Club.

Era la décima jornada de Liga. Su primera actuación frente al público que le acabaría adorando con el tiempo y el primer partido que le vi jugar. Aquel partido se televisó en directo y pude ver por fin en acción, noventa minutos, al jugador del que tanto se había hablado en la anterior semana y media. ¿De verdad era tan bueno?

Vaya si lo era. Raúl jugó un partidazo aquel día y se convirtió en protagonista por méritos propios. A los veinte minutos de partido, el delantero fue cazado dentro del área siendo objeto de un penalti que el colegiado López Nieto señaló con acierto. Michel se encargó de transformar la pena máxima. 1-0 para el Real Madrid con Raúl de protagonista.

Sólo cinco minutos después, nueva acción del benjamín del equipo que, entrando desde la banda izquierda, lanza un preciso pase que Iván Zamorano cabecea a la red de la meta defendida por el colchonero Diego. De cabeza, como no. 2-0 para el Real Madrid y de nuevo Raúl siendo partícipe.

El Atlético de Madrid recortó distancias con un tanto de Roman Kosecki, aquel jugador polaco que los rojiblancos habían fichado un par de años antes procedente de Osasuna. El futbolista cazó un rechace con Buyo en el suelo y prácticamente a puerta vacía llevaba el 2-1 al marcador. Había partido por delante.

Gol de Raúl

La tranquilidad llegó con el tercero del Real Madrid. El golazo de la noche. Y lo iba a firmar nada más y nada menos que el debutante. Sí. Raúl González Blanco anotó su primer gol con el Real Madrid. Jugada de Amavisca a Laudrup y el danés envía un pase cruzado a la derecha del ataque blanco. Raúl, corriendo como una flecha, se introduce en el área y recibe el balón. Con su pierna izquierda, de primeras, engancha un disparo arqueado y dirige el esférico a la escuadra izquierda de la portería. Lo dicho, un golazo.

Raúl no deja de correr, mientras agita los brazos de alegría. Zamorano, que también celebra la consecución del tercero, no puede detenerle. El futbolista sigue corriendo y se dirige al banquillo. Allí, se abraza con otro canterano, Dani García Lara. Sólo cuatro días antes, el martes 1 de noviembre, el canterano catalán había anotado dos goles en el triunfo del Real Madrid por 4-0 frente al Dinamo de Moscú en partido correspondiente a la Copa de la UEFA.

Volvemos al partido frente al Atlético. La primera parte estaba siendo trepidante y ya nos había dejado un dato para la historia. El primer gol de Raúl. Pero el marcador no estaba cerrado. Todavía faltan unos minutos para el descanso. Centro de Michel desde la derecha, por supuesto, y Zamorano anota el 4-1 para el Real Madrid.

Y acto seguido, nuevo penalti. Esta vez favorable al conjunto colchonero. Diego Pablo Simeone fusila a Paco Buyo, que no logra adivinar la dirección del potente disparo del argentino. 4-2 al término del primer tiempo.

A los seis goles no se sumó ninguno más en un segundo tiempo en el que no hubo cambios en el marcador electrónico. Raúl dejó su sitio a Martín Vázquez en el minuto 60 de partido y Dani sustituyó al bigoleador Iván Zamorano en el 79.

Recuerdo con mucho cariño todos los partidos de aquella temporada de hace veinte años. La Liga 1994-95, que el Real Madrid se adjudicó para felicidad de todos los madridistas, la disfruté en plena adolescencia, cuando a pesar de los estudios aún tenía tiempo para seguir todos los partidos que echaban por la televisión, aunque no jugase el Madrid. Partidos como este Real Madrid-Atlético no los olvidaré nunca. El partido en el que Raúl marcó su primer gol con el Real Madrid.

REAL MADRID C.F. : Buyo; Quique S.F., Alkorta, Sanchís, Luis Enrique; Míchel, Redondo, Laudrup, Amavisca; Raúl (Martín Vázquez, 60’), Zamorano (Dani, 79’). (Entrenador: Jorge Valdano)
CLUB ATLÉTICO DE MADRID : Diego D.; Tomás R., Solozábal, Iván Rocha, Toni Muñoz; Simeone, Soler B. (F. Ferreira, 46’), Kosecki, Delfí Geli; Manolo S.D., Kiko. (Entrenador: Jorge D’Alessandro)

GOLES
1-0 min. 20 Michel (penalti)
2-0 min. 25 Zamorano
2-1 min. 27 Kosecki
3-1 min. 36 Raúl
4-1 min. 43 Zamorano
4-2 min. 44 Simeone (penalti)

martes, 4 de noviembre de 2014

RAÚL: "SOY UN ENAMORADO DEL GOL"

Primera entrevista a Raúl en la revista del Real Madrid

A mediados de los años noventa, la revista del Real Madrid, entonces publicación mensual, ofrecía al final del ejemplar una entrevista de una página a un jugador de las categorías inferiores del Club. Dentro de aquella sección que se titulaba Mañana será una estrella, desfilaron decenas y decenas de canteranos, muchos de los cuales tuvieron la suerte y el privilegio de debutar con el primer equipo.

En el número 62 de la revista, de noviembre de 1994, la página 82 de la revista contiene la que, posiblemente, sea la primera entrevista que se realizó a Raúl González Blanco. Me explico. Cuando la revista llegó a los kioscos, a finales de octubre o primeros de noviembre, Raúl justo acababa de debutar en Zaragoza. La expectación mediática que levantó el joven delantero le convirtió en protagonista, de la noche a la mañana, de la actualidad informativa. Raúl era el centro de atención para la prensa deportiva de aquellos días. No sé cuál sería la primera radio, la primera televisión o el primer periódico que consiguió hacerle la primera entrevista al Raúl ya jugador del primer equipo del Madrid.

Sin embargo, al tratarse de una publicación mensual, es lógico llegar a pensar que la entrevista que realizó Javier Palomino para la revista Real Madrid se efectuase semanas antes de su publicación. Y al repasar el texto se desprende claramente que Raúl todavía no había debutado en Zaragoza. Esto me hace pensar que aquella fue la primera entrevista que se le realizó al jugador. El titular, con una declaración del futbolista, no podía ser más premonitorio sobre lo que sería su carrera deportiva. "Soy un enamorado del gol".

La primera pregunta que se le hace concierne a su llegada al Real Madrid procedente del Atlético de Madrid.

-Me iban bien las cosas, pero en el Club empezaron los problemas con la cantera. Desapareció un equipo, estuvimos varios días sin entrenar... Entonces surgió la llamada del Madrid y no me lo pensé dos veces.

-¿Qué diferencias existen entre la cantera rojiblanca y la del Real Madrid?

-La diferencia es abismal. Aquí se preocupan más por nosotros, hay más medios, se entrena más días a la semana, tienes un cuadro médico que está pendiente de ti... También es más difícil triunfar, porque hay más calidad en los jugadores.

La entrevista, con una imagen de Raúl tomada por el fotógrafo Jorge Iglesias, estaba completada por una pequeña ficha técnica en la que se ofrecían unos datos biográficos del jugador y dos despieces. Uno de ellos recogía el historial deportivo de Raúl y el otro informaba de cómo jugaba el joven futbolista. "Veloz y habilidoso, destaca por su visión de juego y por su inteligencia. En el área es letal", apunta la revista.

-Soy un enamorado del gol, lo mío es meter goles. Si no meto goles es como si no jugase bien. Procuro no obsesionarme, pero tengo claro que estoy para marcar.

Dieciséis años después de ofrecer esta entrevista, Raúl González se había convertido en el futbolista que más goles había conseguido anotar vistiendo la camiseta del Real Madrid.

jueves, 30 de octubre de 2014

LOS PRIMEROS PASOS DE RAÚL

Buceando en los inicios futbolísticos del legendario delantero

Raúl González Blanco nació en Madrid el 27 de junio de 1977. Creció en el barrio de San Cristóbal de los Ángeles, donde empezó a hacer sus primeros goles antes de recalar en las divisiones inferiores del Atlético de Madrid. Con el club colchonero pronto da muestras de su potencial como delantero y se erige en una de sus perlas a base de goles.

En el año 1992, el Atlético de Madrid prescinde de su fútbol base eliminando las categorías inferiores. En el verano de aquel año, sin equipo, Raúl acaba recalando en el Real Madrid.

La temporada 1992-93, por tanto, es su primera campaña en la cantera del Real Madrid. Juega en el equipo Cadete. Raúl tiene quince años y sigue demostrando una capacidad asombrosa para marcar goles. Es un delantero con un instinto anotador insaciable.

El siguiente ejercicio, el de la temporada 1993-94, lo empieza disputando con los juveniles. Inicia la campaña en el Juvenil B, pero en seguida asciende al Juvenil A. Ni siquiera termina con ellos la temporada. Antes de finalizar el curso, Raúl asciende al Real Madrid Sub-19. Tres equipos en un año.

Arranca la temporada 1994-95. Raúl sigue quemando etapas a una velocidad vertiginosa. Tiene 17 años recién cumplidos y ya está jugando con el Real Madrid C, en Segunda División B, a las órdenes de Toni Grande. Pese a que hay ciertos temores de que, dada su juventud, no se adapte bien a una categoría en la que se va a medir a jugadores veteranos, el madrileño responde de la mejor manera posible. Haciendo goles.

Ya ha llamado la atención de todos los estamentos técnicos de la Ciudad Deportiva. Tienen una joya en la cantera. Y en el primer equipo está Jorge Valdano, que cuenta con los jóvenes. Raúl debuta en Oviedo con el primer equipo y marca un gol. Disputa un segundo amistoso internacional en Alemania.

Antes de llegar al primer equipo, y siendo aún jugador del Real Madrid C, Raúl debuta en la Selección Sub-18 en un partido frente a Finlandia en el que consigue anotar dos goles.

Sábado 22 de octubre de 1994. Justo una semana antes del debut de Zaragoza. Raúl, delantero del Real Madrid C, juega con el Real Madrid B, el Castilla, para que nos entendamos, en Segunda División. Es un partido en el que el Palamós doblega al filial madridista por 2-1. En el equipo de Rafa Benítez, técnico del segundo equipo blanco, Raúl es titular junto a jugadores mayores que él como Fernando Sanz, Jaime, Sandro... Algunos, como Dani y Marcos, incluso ya han jugado algunos partidos con el primer equipo.

Aquel fue su único partido en el Real Madrid B y el único choque que disputó en Segunda División. Siete días después jugaba el partido de Zaragoza y pasaba directamente del Real Madrid C a la primera plantilla del Real Madrid, de la que no se apearía ya durante los siguientes dieciséis años.

El 29 de octubre de 1994 se inició la carrera en el primer equipo del Real Madrid de uno de los mejores jugadores de la historia del club. El resto es de sobra conocido.

miércoles, 29 de octubre de 2014

VEINTE AÑOS CON RAÚL

Hoy se cumplen dos décadas del debut del mítico delantero del Real Madrid

No nos pilló por sorpresa. Jorge Valdano ya había adelantado antes de que el equipo viajara a Zaragoza que el joven Raúl González jugaría como titular en La Romareda. El sábado 29 de octubre de 1994, es decir, tal día como hoy de hace veinte años, jugó su primer partido oficial un futbolista que se acabaría convirtiendo en santo y seña del madridismo durante más de una década y media antes de pasar a ser uno de los mitos legendarios del Real Madrid.

Estaba claro que Emilio Butragueño estaba viviendo la etapa final de su carrera deportiva en el Santiago Bernabéu. Costaba imaginarse un Real Madrid sin Butragueño. Sobre todo a mí, que había seguido todo su trayectoria deportiva. El Buitre empezó a jugar en el Madrid justo cuando yo me aficioné, de niño, al fútbol. El Buitre me había acompañado desde entonces. Toda una vida, podría decirse. Pero era consciente de que algún día tendría que llegar el final. Y por aquel entonces, en 1994, todos pensábamos que el testigo de Butragueño pasaría a las manos de Alfonso, que había sido designado por la prensa durante las anteriores temporadas como el sucesor natural del líder de la Quinta.

Sin embargo, las lesiones se lo estaban poniendo muy difícil al de Getafe. Como ya he llegado a contar en 'Historias del Real Madrid', Alfonso sufrió una gravísima lesión de rodilla en enero de 1994, cuando atravesaba su mejor momento y ya parecía haberse hecho un hueco titular en el equipo entrenado, entonces, por Benito Floro. Hablo de la campaña 1993-94. Se recuperó para iniciar la campaña 1994-95 como titular y como titular jugó el primer partido de Liga en Sevilla, en el que una dura entrada le volvió a dejar en el dique seco. Su ausencia fue aprovechada por José Emilio Amavisca, que se convirtió en uno de los destacados del inicio de campaña actuando en punta junto a Iván Zamorano.

No lo tendría fácil Alfonso para volver a jugar con asiduidad en una plantilla en la que, además de seguir Butragueño, no lo olvidemos, estaban Dani García Lara, canterano que había debutado junto a José Luis Morales durante la anterior campaña 1993-94 y Peter Dubovsky (QEPD).

Sin embargo, iba a irrumpir en escena otro canterano que les iba a quitar el puesto de titular a todos ellos. Raúl González Blanco, de 17 años de edad, estaba cuajando grandes actuaciones con el Real Madrid C y ya había marcado dos goles en dos encuentros amistosos disputados con el primer equipo. Jorge Valdano apostó por él y no se equivocó.

Debut en Zaragoza

Aquel sábado de finales de octubre, Rafael Martín Vázquez era baja por lesión. Valdano decidió suplir su ausencia colocando a José Emilio Amavisca en el centro del campo por la izquierda. Quedaba el hueco de la delantera. El acompañante de Zamorano en punta, vaya. Recordemos que una semana antes Fernando Redondo había vuelto al equipo tras su lesión de dos meses, por lo que el eslovaco Peter Dubovsky se quedaba fuera. Redondo, Laudrup y Zamorano eran los tres extranjeros titulares. Siendo así las cosas, Valdano decide dar la alternativa al canterano Raúl.

El propio Jorge Valdano ha contado muchas veces como, ante la inminencia del debut, y en pleno viaje a Zaragoza, decidió ir a hablar con Raúl para ver cómo se encontraba y qué tal llevaba los nervios lógicos de quien va a jugar su primer partido oficial con el Real Madrid. Al técnico le surgió cierta inquietud de última hora. Quizás era demasiada responsabilidad para un chico de 17 años. Sin embargo, al llegar al asiento de Raúl, el madrileño se encontraba durmiendo como  un bebé. Y en ese instante, al preparador argentino se le disiparon las pocas dudas que le quedaban: Raúl jugaría de titular.

Recuerdo perfectamente aquella tarde noche de sábado. El partido no se televisó y tuve que seguir el encuentro por la radio. Allí estaba yo, en la vieja silla de madera 'del fútbol'. La misma silla sobre la que me senté de niño viendo mi primer partido, el España-Malta del 12-1. Allí me sentaba casi todos los sábados y domingos que había partido del Real Madrid y no se televisaba, con la radio en las manos y los auriculares puestos. 

No. Como señalo al principio, no nos pilló por sorpresa. Raúl formó parte del once titular del equipo que, en aquel encuentro, por su condición de visitante, el Real Madrid disputó con la equipación morada de Kelme.

Estaba claro que era la noche de los canteranos madridistas. Precisamente uno de los que jugaba en las filas locales, Juan Eduardo Esnáider, adelantaba a los maños a los siete minutos de partido. El ex madridista firmó el 1-0 con el que se llegó al descanso y, para complicar más las cosas a su antiguo conjunto, anotó el 2-0 para los de Víctor Fernández otra vez a los siete minutos de reanudarse el encuentro tras el descanso. El 2-0 me puso muy nervioso. Veníamos de empatar con el Compostela en casa y ya me temía que el Real Madrid volviera por las andadas de los últimos años y empezara a darme disgustos semana sí y semana también.

Sin embargo, los dos futbolistas más en forma de la plantilla en aquellos momentos, la pareja de moda, encarriló las cosas. Iván Zamorano recortó distancias metiendo de nuevo al Madrid en el partido y Amavisca, en el minuto 78, empataba el encuentro con el 2-2. Después de ir perdiendo 2-0, el empate sabía a gloria y no me hubiera importado que el choque hubiera acabado así. Por desgracia, no fue así. Cuando alcanzábamos las postrimerías, Gustavo Poyet marcaba el 3-2 para el conjunto aragonés, resultado con el que concluiría el duelo.

¿Qué tal Raúl?

Pese a la derrota, los cronistas hablaron bien del debutante. Raúl jugó todo el partido y, pese a ser su primer encuentro oficial, no se arrugó. Puso en apuros a la defensa del Zaragoza y protagonizó acciones de peligro. Falló, curiosamente, en su acción más recordada de aquel encuentro. En un alarde técnico se llegó a deshacer de manera magistral del guardameta Andoni Cedrún, con un regate, y cuando había hecho lo más difícil, el balón se le marchó al lateral en el disparo a puerta. Pudo haber sido su primer gol en Primera División.

Quizás otro jugador se hubiera venido abajo o los errores le hubieran pesado. Pero ni de lejos fue el caso de Raúl. Aquel 29 de octubre de 1994, pese a perder, el Real Madrid había ganado para su causa a un grandísimo jugador. Aquel sólo fue su primer partido. El primero de una grandiosa trayectoria regada de éxitos y goles que acabaron convirtiendo a aquel chaval procedente de la Colonia Marconi en uno de los grandes nombres de la Historia del Real Madrid.

Además, había debutado frente a Andoni Cedrún, como Emilio Butragueño. El guardameta vasco fue quien defendió la portería del Cádiz, cedido por el Athletic Club, el 5 de febrero de 1984, una década antes. Y frente a Cedrún debutó también Alfonso, el 24 de febrero de 1991, en un Real Madrid 2-Zaragoza 0. Sí, es sólo una anécdota, pero parecía que el hijo de Carmelo Cedrún bendecía a los canteranos blancos que debutan frente a él. Aquel sábado de tal día como hoy hace veinte años, el portero le ganó la partida al delantero. Pero daba igual. A aquel muchacho, de nombre Raúl, con el número siete a la espalda, se le veían hechuras de gran delantero.

Y vaya si lo demostró.
Veinte años ya de todo aquello... Y parece que fue ayer.

martes, 28 de octubre de 2014

OCTUBRE DE 1994

Así estaba el Real Madrid cuando debutó Raúl González

Tengo muy frescos mis recuerdos del mes de octubre de 1994. Tan frescos, que me produce cierto vértigo pensar que han transcurrido ya veinte años. A nivel personal y a nivel deportivo recuerdo aquel mes de una manera nítida. Aún así, sabiendo de memoria qué es lo que me iba a encontrar, durante los últimos días he pasado bastante tiempo husmeando entre pilas de ejemplares de la revista Real Madrid, montañas del semanario Don Balón, cientos y cientos de recortes, periódicos de la época... Todo perfectamente ordenado de manera cronológica y meticulosa, de tal manera que resultaba fácil regresar a 1994 y constatar, negro sobre blanco, que la memoria, afortunadamente, me sigue funcionando bastante bien. Ojalá siga así muchos años.

El homenaje a Juanito, los síntomas evidentes de estar viviendo la recta final de la carrera de Butragueño en el Real Madrid, la sorprendente revelación de Amavisca, el debut, por fin, de Fernando Redondo, el lío del partido con el Compostela... El mes de octubre de 1994 fue prolífico en cuanto a datos, apuntes, noticias, anécdotas y curiosidades sobre la historia del conjunto merengue. Basta con echar un vistazo a las últimas entradas que he realizado en 'Historias del Real Madrid' para corroborarlo.

El día 29 de octubre de 1994, en Zaragoza, un chico de 17 años, Raúl González Blanco, delantero del Real Madrid C que entrenaba Toni Grande, debutó con el primer equipo. Entonces no lo sabíamos, pero los aficionados estábamos asistiendo al inicio de la carrera de uno de los mejores jugadores que han pasado por el club.

El equipo era líder en Primera División. Tras cuatro duras temporadas yo ya había aprendido la lección. Ganar no era tan fácil como había terminado creyendo de niño tras cinco años de triunfos ligueros consecutivos. La Quinta del Buitre me terminó malacostumbrando al éxito durante un lustro que recuerdo con mucha felicidad. Pero desde Barcelona, entre 1990 y 1994, me habían dado una buena bofetada de realidad para enseñarme que la vida no es tan bonita como parece cuando eres un crío. Y que las cosas, para conseguirlas, hay que pelearlas a muerte sin tener nunca la garantía de que vayas a conseguir la meta buscada. De todo hay que sacar una lectura positiva. Hasta de lo malo. Y los años de sequía y vacas flacas me enseñaron a valorar muchísimo los años de bonanza.

El Real Madrid de Jorge Valdano había iniciado la campaña 1994-95 con muy buen pie, confirmando las expectativas generadas durante el verano. Y entonces, yo ya era plenamente consciente de que había que disfrutar aquello porque, por desgracia, en el fútbol nunca sabes cuándo la suerte y la fortuna te van a volver a dar la espalda.

Por aquel entonces, yo ya llevaba algo más de dos años recopilando todo tipo de información sobre el Real Madrid que caía en mis manos. Me encantaba bucear en el pasado y descubrir todo lo relacionado con la historia del Madrid. Sus estrellas, sus logros, sus récords... Ya por aquel entonces empezaba a formar mis primeros álbumes de fotografías de jugadores, germen inicial del archivo personal que aún hoy, dos décadas después, sigo completando e incrementando campaña tras campaña.

Prestaba atención al primer equipo, a la sección de baloncesto... a la cantera... Y precisamente de las categorías inferiores surgían los nombres de algunos jugadores que despuntaban y prometían bastante de cara al futuro. Empecé a familiarizarme con ellos. Los recuerdo de memoria a casi todos. Algunos no llegaron a triunfar. Otros sí que lo hicieron. Bastantes llegaron a jugar en el primer equipo durante los siguientes ejercicios, y algunos incluso llegaron a ser importantes e hicieron carrera en el Real Madrid. Entre los García Calvo, Víctor, Álvaro Benito, Guti y unos cuantos más, había un delantero del que hablaban maravillas: Raúl.

Durante su estancia en el Club, recuerdo que Jorge Valdano y su cuerpo técnico prestaron especial atención a la cantera de la antigua Ciudad Deportiva. Tenían charlas con los jóvenes que más destacaban y organizaban partidillos y entrenamientos especiales con ellos. Algunos incluso entrenaban con los jugadores de la primera plantilla. Me imagino la enorme ilusión y el ánimo que tendría que insuflar entrenar junto a mitos del madridismo como Butragueño o Michel y estrellas del calibre de Michael Laudrup.

El 29 de octubre de 1994 Raúl González debutó con el Real Madrid en partido oficial. Pero aquel no fue su primer encuentro vistiendo la camiseta del primer equipo. Aquella campaña 1994-95 el Madrid disputó muchos encuentros amistosos con los que los suplentes podían seguir en forma y poniendo en práctica los conceptos que se trabajaban en los entrenamientos y, al mismo tiempo, se integraban jugadores de la cantera.

Así, por ejemplo, el 6 de septiembre de 1994, el Real Madrid jugó frente al Oviedo un encuentro amistoso en el Carlos Tartiere que finalizó con empate a dos. Junto a los Buyo, Chendo, Sanchís, Martín Vázquez o Butragueño actuaron chicos como Gerardo, Jovicevic, Contreras, Santamaría, Luis Martínez, Javi López... y Raúl. Sus cifras le avalaban. Raúl González era uno de los delanteros más prometedores de la cantera y aquel mismo día, fue el encargado de establecer el 2-2 definitivo en el marcador. Primer partido, primer gol.

El madrileño volvió a jugar con el primer equipo sólo unos días antes de producirse su debut oficial. Fue su primer partido 'internacional', por así decirlo. Fue un partido en Alemania, frente al Karlrsruher germano. En aquella ocasión, Raúl fue el único canterano que jugó en un equipo formado por futbolistas del primer equipo. Sustituyó a Emilio Butragueño y, de nuevo, marcó un gol. 1-3 venció el Real Madrid aquel martes 25 de octubre de 1994. El sábado 29, el equipo jugaba partido de Liga en Zaragoza y Jorge Valdano ya tenía decidido hacerle debutar.

lunes, 27 de octubre de 2014

HOMENAJE A RAÚL

El Real Madrid tuvo un detalle con el delantero antes del clásico

Raúl González Blanco, que presenció el partido frente al Barcelona en el palco del Santiago Bernabéu, recibió un homenaje en la sala de trofeos del club con motivo del inminente vigésimo aniversario de su debut. Aprovechando la presencia del jugador, Florentino Pérez le regaló un reloj y una camiseta firmada por toda la plantilla, serigrafiada con su nombre y el dorsal número veinte.

Y es que veinte años se cumplirán este próximo miércoles del día en el que el futbolista jugó su primer partido oficial con la camiseta del Real Madrid. Dos décadas desde el inicio de la carrera deportiva en la elite de un jugador que lo dio todo por la camiseta blanca y que merece todos los reconocimientos  posibles por parte de quienes disfrutamos viéndole jugar.

"No me lo esperaba", comentó el jugador a los micrófonos de Realmadrid TV. "El club ha tenido un detalle hacia mi persona. Quiero dar las gracias a Florentino, al club, a la gente que siempre me ha apoyado. Ha sido una gran sorpresa. Este detalle me hace sentir aún más que esta es mi casa", añadió Raúl agradecido por el gesto de la entidad.