miércoles, 14 de noviembre de 2018

LA QUINTA DEL BUITRE CUMPLE 35 AÑOS

El 14 de noviembre de 1983 se publicó el famoso artículo de Julio César Iglesias en el que se bautizaba a la generación de canteranos más famosa de los años ochenta

Amancio Amaro, entrenador del Castilla durante la temporada 1983-84, posaba junto a sus pupilos en una bonita foto de familia que realizó Raúl Cancio en la Ciudad Deportiva. Es la imagen que ilustraba la página en la que por primera vez se mencionaba a la quinta de 'El Buitre'. Ahí surgía el apelativo por el que se terminaría conociendo al grupo que formaban Butragueño, Míchel, Martín Vázquez, Sanchís y Pardeza. Estamos de celebración. Hoy la Quinta del Buitre está de cumpleaños. A modo de recuerdo de una efeméride tan especial reproduzco de nuevo de forma íntegra el artículo que escribió Julio César Iglesias para El País y que apareció publicado el lunes 14 de noviembre de 1983, tal día como hoy de hace 35 años.

Castilla Club de Fútbol, esplendor en la hierba
  
AMANCIO Y LA QUINTA DEL BUITRE 
 

Si el fútbol fuese una ciencia exacta, el éxito del Castilla sería sólo una igualdad matemática: con la jornada de ayer, quince puntos, cinco positivos, veinticinco goles a favor, once en contra. Si el fútbol fuese únicamente una ciencia, el éxito de Butragueño, delantero centro titular, sería un simple dato numérico: quince goles en once partidos. La serie goleadora de Butragueño, El Buitre, es una muestra de calidad personal y es también el resultado de una suma de esfuerzos. Detrás de El Buitre están el trabajo de un entrenador con imaginación, Amancio Amaro, míster AA, y el ingenio colectivo de Michel, Pardeza, Sanchís y Martín Vázquez. Una promoción a la que los hinchas comienzan a llamar La quinta de El Buitre. 

Julio César Iglesias 
Las primeras noticias sobre El Buitre datan de hace dos años y de un trofeo Santiago Bernabéu. Aquélla era una tarde cubierta de estaño, estaño fundido, cuyas últimas luces llegaban, divididas, desde las azoteas de los edificios más próximos.

A las siete de aquel miércoles de cerveza y fundición, los cronistas comenzaban a deslumbrarse con cierto Taland, un holandés berrendo en surmoluqueño que llevaba el balón con ceremonia, como si fuese un pastel de cumpleaños. Una vez en área, le enseñaba el pastel al defensa, y en el último momento lo escondía con el donaire de un prestidigitador. Luego bajaba la cabeza como si quisiera recoger los aplausos en el hoyo del cogote.

Uno a cero gana el AZ al Real Madrid juvenil. Faltan quince minutos.

Pero en aquella tarde metálica los ojeadores descubrirían un segundo fenómeno: para responder al holandés berrendo en surmoluqueño, Grande, el entrenador local, sacó a un extraño chico dotado de una tosca figura de repartidor. Tenía la espalda recta, las piernas robustas y cortas, y los brazos, largos y pendulares. Por si fuera poco, estaba rematado por una cabecita poliédrica cuyo punto de fuga era una nariz triangular. Como contrapartida, no tenía un pelo de tonto; alguien, seguramente un aprendiz, le había rapado al cero. Aquel tipo se llamaba Emilio Butragueño.

Cuando recibió el balón, las cosas cambiaron radicalmente. Dio un toque para controlar, levantó la cabecita, vio un hueco entre los defensas y metió un pase que era medio gol. Unos minutos después se había confirmado como un virtuoso del juego corto, uno de esos seres nacidos para la picardía de los salones de palacio. En el último minuto empató el partido. “Ni un pelo de tonto”, reconocieron los escépticos.

Muchos meses más tarde, aquel tipo microcéfalo reaparecía en el Real Madrid de Tercera División, antes llamado el amateur. El partido se jugaba en la Ciudad Deportiva. Había mucho público. En aquella fría mañana de estaño y limonada los chicos no lograban hacer un gol. A última hora llegaron al graderío dos desconocidos, seguramente dos locos. Eran bajitos, barbudos y medio incendiarios, y venían hablando de Butragueño. Decían que era un hombre de cinco velocidades. Sabía jugar a la carrera y tenía la plusvalía de una quinta marcha.

Cuando faltaba un minuto, El Buitre recibió el balón. En el círculo central metió la primera, en la demarcación de medios volantes la segunda, en línea de media luna la tercera, y en la línea frontal la cuarta. Los dos desconocidos empezaron a gritar “¡la quinta, Buitre! ¡La quinta!”

Fuera por prodigio o por casualidad, El Buitre dio un definitivo acelerón, se presentó ante el portero y disparó suavemente hacía la izquierda. Más que una jugada, aquel lance fue una conversación de El Buitre consigo mismo. Un monólogo que sólo podía terminar en gol.

Desde entonces El Buitre ha demostrado mil veces en el Castilla que la distancia más corta entre dos puntos no es la línea recta. Avanza en zigzag, o más exactamente, en zigzag y plata, como el relámpago. Su picado en el área es un flash, una explosión de luz rápida y deslumbrante. 

La quinta de “El Buitre” 

Sin embargo, la ascensión de El Buitre ha sido un fenómeno asociativo; su juego y sus goles han sido posibles gracias a la rara coincidencia de una emoción popular, de un gusto de la hinchada por la fantasía, y de una quinta de extremos fulgurantes y mediocampistas finos y geométricos. Los goles de El Buitre son cosa de Fuenteovejuna. De todos a una.

Todo empezó un jueves, a quinientos metros del casino de Montecarlo. Se disputaba la final del torneo juvenil Príncipe de Mónaco de selecciones nacionales, un campeonato de Europa oficioso. Había participado la selección española, y uno de sus jugadores, Miguel González, Michel, era designado mejor futbolista del año. Se rumorea que en la entrega de premios a la princesa Carolina se le cayó la pamela en presencia del joven interior izquierda, y que a Philip Junot se le empezó a caer Carolina. Tal episodio es, sin duda, un bulo con el que los cronistas quisieron reflejar su deslumbramiento ante los pases de Michel al espacio libre, ante su imaginativo juego de estudiante. “La imaginación, al poder”, dijeron los rezagados del Mayo francés; “La imaginación, al Castilla”, dijeron los aficionados madridistas que pretendían tomar por sorpresa los cuarteles de invierno de la vieja guardia. Pasaron el tiempo y los partidos. Hoy, con veinte años, Michel, capitán y líder del equipo, ensaya algunas viejas suertes olvidadas en los desvanes del Mundial de México; Junot se está quedando calvo, y la princesa Carolina deja caer su pamela ante Guillermo Vilas y Roberto Rossellini.

A la sombra de Michel comenzó a crecer Miguel Pardeza en los valles planos del estadio Santiago Bernabéu. Había venido de algún lugar de Huelva. Tenía la sagacidad de los linces de Doñana y, sobre todo, su misma rapidez. Para Pardeza, el gol es, antes que una jugada, un presentimiento. Tiene, como su compañero El Buitre, un pálpito especial que le permite situarse en el punto exacto, justo un segundo antes de que el balón haya llegado hasta allí. Luego toca, amaga, vibra y se esfuma entre los defensas como un muñequito electrónico. A la vista de su baja estatura, de su juego entre cósmico y tercermundista, los aficionados sospechan que no es únicamente una modesta versión de Maradona y una versión superior de Pato Yáñez; podía ser muy bien una mutación de Amancio y Johnstone; tal vez un ordenador japonés de bolsillo. Hasta ahora ningún defensa ha logrado tomarle el programa, y en Segunda División comienza a rumorearse que, de noche, todos los gatos son Pardeza. 

Meridiano de “Greengoal” 

Detrás de él, más bien hacia el centro, se mueve Lolo Sanchís. Seguramente nació por primera vez cuando su padre le hizo un gol agónico a Suiza en el mundial de Londres. Aquel Sanchís de tupé, barro y medias caídas se alzó del suelo gritando gol y soñando con una perpetuidad llamada Lolo.

Hoy Lolo tiene dieciocho años, una especie de ceja única, como de Polifemo, y es un niño terrible. Si estás en el equipo contrario, te persigue, te quita el balón, te pasa por encima, se escapa, y mata al portero de un disparo a bocajarro. Es muy malo, muy peligroso y muy positivo, y lleva una crónica negra escrita en la frente. Si no se regenera pronto, podría convertirse en uno de los mejores medios-matraca de Europa, borrar la memoria de Nobby Stiles y Bobby Moore, y aburrir a Sócrates, Falcao, Antognoni  y otros sabios de Grecia en el Mundial de 1986. Si Dino Zoff decide volver, peor para él. Porque dicen los augures que el próximo grito de la hinchada será “¡Mata, Sanchís!”

Los cambios de juego hacia la izquierda suelen comenzar en Martín Vázquez. Como su amigo y protector Ricardo Gallego, aprendió en un colegio de frailes. Es, sin duda, la nueva frontera del fútbol. Tiene el ascetismo seco y disciplinario de los trapenses y el misticismo barroco de las carmelitas. Vive sin vivir en él, es decir, se desvive. Pero lo hace jugando al primer toque, o conduciendo con prudencia el balón, o persiguiendo al enemigo con la tenacidad de los peregrinos. Tiene la disciplina de Overath, la paciencia de Gárate, la solidez de Gerson y la fantasía mediterránea de don Manuel Velázquez Villaverde, duque de la Menta. Hay una línea imaginaria, un meridiano de Greengoal, que une Wembley con Maracaná a través de Chamartín y del Camp Nou. Pasa por Rafael Martín Vázquez.

De repente, Martín Vázquez, la próxima gran figura de la fiesta, centra con la parte exterior del pie, controla Michel, toca, ¡top!, hacia la derecha, recibe Pardeza, quiebra, pasa hacia el punto de penalti, llega Butragueño, desvía hacia la izquierda. Gol, goool. Gol de El Buitre. Catorce goles en diez partidos.

Hace mucho tiempo Alfredo Di Stefano tenía hilo directo con el Olimpo. Hoy debe tenerlo con las brujas de Macbeth y con el espíritu de Maquiavelo, como lo tuvo cuando volvió a River Plate. Allí, Beto Alonso estaba indispuesto; Fillol quería irse; Pasarella pensaba en Italia, y Tarantini, en su mujer, la vedette Pata Villanueva. Don Alfredo llamó a la última promoción de juveniles del club, a la quinta de Clausen y Vieta. Y ganó el campeonato.
Si los augures no se equivocan, ahora tiene diez minutos, acaso dos o tres partidos de Liga, para movilizar a la quinta de El Buitre. Para llamar a la imaginación, a la disciplina y a la calidad.

Tal vez así no logre ganar el campeonato, pero algunos hinchas recordarán el espíritu aventurero de Old  Trafford  y dirán: “El viejo don Alfredo ha vuelto a ser Di Stéfano”. 

Un quinteto de 94 años 

Emilio Butragueño. Delantero centro. Nacido en Madrid. Veinte años, 1,68 metros de estatura, 65 kilos de peso. Seleccionado Sub-21.

Miguel González, Michel. Madrid. Interior de ataque. Veinte años, 1,83 metros, 75 kilos. Una vez campeón juvenil de España. Veinticinco veces internacional juvenil. Dos veces internacional Sub-21. Mejor jugador del Torneo Juvenil de Mónaco.

Manuel Sanchís. Medio defensivo. Madrid. Dieciocho años, 1,79 metros. 74 kilos.

Miguel Pardeza. Extremo. Huelva. Dieciocho años, 1,67 metros. 63 kilos. Dos veces campeón de España juvenil. Dieciséis veces internacional juvenil.

Rafael Martín-Vázquez. Interior de ataque. Madrid. Dieciocho años, 1,80 metros. 74 kilos. juvenil. Campeón de España infantil. Mejor jugador del Campeonato Mundial Infantil de Argentina.

La quinta de El Buitre suma 94 años.

martes, 13 de noviembre de 2018

SANTIAGO SOLARI

El argentino ratificado como entrenador de la primera plantilla del Real Madrid

Este martes el Real Madrid ha confirmado a través de un comunicado en la página web del Club que el técnico Santiago Solari se hace cargo del conjunto blanco de manera definitiva. "La Junta Directiva del Real Madrid C.F., reunida hoy 13 de noviembre de 2018, ha acordado el nombramiento de Santiago Solari como entrenador del primer equipo hasta el 30 de junio de 2021", explicaba el breve comunicado.

De esta forma se cierra la incertidumbre que arrastraba el banquillo desde la destitución de Julen Lopetegui. Solari había accedido al cargo en principio de forma provisional a la espera de nuevas decisiones y de la hipotética contratación de un nuevo técnico. La prensa había insistido mucho con la inminente llegada del italiano Antonio Conte pero finalmente será Solari el que termine la temporada y además se le prorroga el contrato por dos campañas más.

martes, 30 de octubre de 2018

SOBRE LA DESTITUCIÓN DE LOPETEGUI

Breves apuntes sobre un nuevo cese en el Real Madrid

Nunca he sido partidario de las destituciones de entrenadores. Lo he dejado reflejado en más de una ocasión aquí en 'Historias del Real Madrid'. Pero vivimos días de turbulencias en el Real Madrid y una vez más se ha roto la cuerda por el lado más débil, el del entrenador. Julen Lopetegui ha dejado de ser el preparador del Real Madrid después de sólo 137 días en el cargo.

Es evidente que las cosas no han salido como se esperaban. La última derrota en el campo del Barcelona ha sido la puntilla a un inicio de temporada manifiestamente mejorable. Los números hablan por sí solos, 14 partidos oficiales que arrojan un saldo de 6 victorias, 2 empates y 6 derrotas. 21 goles a favor y 20 en contra. Derrota en la Final de la Supercopa de Europa y novena posición en Liga transcurridas diez jornadas, a siete puntos del líder y con el golaverage perdido sin haber llegado todavía al mes de noviembre. Insisto en que no me gustan los ceses de entrenadores, pero tengo que reconocer que ni el juego del equipo ni los resultados estaban siendo buenos. Y en el fútbol siempre mandan los resultados...

Reconozco que siento pena por Lopetegui. Lamento que un hombre de la casa, que ha sido canterano, jugador del primer equipo y técnico de las divisiones inferiores haya tenido tan mala suerte a la hora de cumplir un sueño como el de dirigir al Real Madrid. Sólo hay que recordar sus lágrimas el día de su presentación. Este hombre estaba donde quería estar y es una pena que el sueño haya durado tan poco para él. Es una pena porque significa que las cosas no han salido bien ni para él ni para el Real Madrid en lo deportivo. Salimos perdiendo todos...

También creo que al Club le ha faltado un poco de tacto a la hora de comunicar la noticia. Sé que la situación sería un mal trago, pero echo de menos una comparecencia pública de algún cargo de la Entidad con presencia del propio entrenador cesado. En lugar de eso nadie ha salido a dar la cara y todo se ha resuelto con un frío y escueto comunicado, algo que está siendo muy criticado por muchos madridistas en las redes sociales. Especialmente por la redacción de uno de los párrafos en el que se alude a que "existe una gran desproporción entre la calidad de la plantilla del Real Madrid, que cuenta con 8 jugadores nominados al próximo Balón de Oro, algo sin precedentes en la historia del club, y los resultados obtenidos hasta la fecha". Es cierto que con esas palabras parece que el ya ex entrenador es el único responsable de la situación en la que se encuentra el equipo, algo con lo que algunos no estamos del todo de acuerdo. 

Evidentemente que el entrenador tendrá su cuota de responsabilidad, pero no olvidemos que los que juegan sobre el terreno de juego son los futbolistas. Ellos son los que fallan los goles y los que cometen los errores que nos acaban costando los partidos. Se marcha el entrenador pero siguen los mismos jugadores por lo que es posible que los males no sean resueltos. No podemos olvidarnos de que venimos de perder a un futbolista colosal que nos garantizaba cada año medio centenar de goles. A eso hay que añadir que algunos de los pesos pesados del equipo ya han superado la treintena y que varios jugadores que deberían de haber sido claves no se encuentran en su mejor momento. Este equipo nos ha dado muchas alegrías y satisfacciones a lo largo de estos últimos cinco años. Han sido cuatro Champions League en cinco años y eso ya no nos lo puede quitar nadie. Pero creo que no pasa nada por reconocer que quizás el ciclo se ha acabado y que este equipo necesita una regeneración. Es posible que no nos hayamos reforzado lo suficiente y necesario viendo los jugadores que se han marchado en las dos últimas temporadas en las que hemos perdido mucho gol y mucho referente ofensivo. Y con eso es con lo que ha tenido que lidiar Julen Lopetegui. No es el único responsable de la situación que está atravesando el Real Madrid. Pero el fútbol es así...

A rey muerto, rey puesto... Santiago Solari es el nuevo entrenador. En el momento de escribir estas líneas desconozco si toma el mando de forma interina hasta la llegada de un nuevo técnico o si se quedará hasta que finalice la temporada. En caso de que sea lo segundo ojalá le vayan bien las cosas y pueda repetir lo que sucedió con Zidane, que también aterrizó en el primer equipo procedente del Castilla tras el cese de Rafa Benítez y cosechó un buen puñado de éxitos durante sus dos años y medio al frente del Real Madrid

En cualquier caso quiero reiterar mi agradecimiento hacia Julen Lopetegui por su trabajo y dedicación durante estos pocos meses. Espero que le vaya lo mejor posible en lo personal y en lo profesional. Creo que hay que recordar siempre con respeto a todas las personas que han jugado y trabajado en el Real Madrid. Y mucha suerte a Santiago Solari en esta nueva etapa.

lunes, 29 de octubre de 2018

LOPETEGUI, CESADO

El Real Madrid destituye a Julen Lopetegui como entrenador del primer equipo blanco

El técnico Julen Lopetegui ha sido destituido como entrenado del Real Madrid. En un comunicado emitido por el Club esta misma tarde se ha dado a conocer el cese del técnico vasco, tal y como podemos leer a continuación:

"La Junta Directiva del Real Madrid C. F., reunida hoy 29 de octubre de 2018, ha acordado resolver el contrato que vinculaba al entrenador Julen Lopetegui con el club.
Esta decisión, adoptada desde la máxima responsabilidad, tiene como fin cambiar la dinámica en la que se encuentra el primer equipo, cuando aún son alcanzables todos los objetivos de esta temporada.
La Junta Directiva entiende que existe una gran desproporción entre la calidad de la plantilla del Real Madrid, que cuenta con 8 jugadores nominados al próximo Balón de Oro, algo sin precedentes en la historia del club, y los resultados obtenidos hasta la fecha.
El club agradece a Julen Lopetegui y a todo su equipo técnico el esfuerzo y el trabajo realizado y les desea lo mejor en su carrera profesional.
Será sustituido provisionalmente por Santiago Solari, quien dirigirá al primer equipo a partir de mañana martes".

El ya ex entrenador del Real Madrid, por su parte, ha emitido un comunicado a través de la Agencia EFE en el que le da las gracias al Club por la oportunidad que le ofreció para dirigir al equipo. "Tras la decisión adoptada por la junta directiva del Real Madrid en el día de hoy, quiero agradecer al club la oportunidad que me brindó", señala el preparador.

La etapa de Julen Lopetegui como entrenador del Real Madrid se cierra tras haber cumplido sólo 137 días en el cargo. Ha dirigido al equipo en 14 partidos con un balance de 6 victorias, 2 empates y 6 derrotas. Con él en el banquillo el equipo ha marcado 21 goles y ha recibido 20. El Real Madrid es noveno en Liga tras disputarse diez jornadas.

domingo, 21 de octubre de 2018

PACO GENTO CUMPLE 85 AÑOS

El legendario ex jugador y Presidente de Honor del Real Madrid está de celebración

Este 21 de octubre de 2018 cumple años Don Francisco Gento López. Auténtica leyenda viva del Real Madrid, el Presidente de Honor de nuestro Club llega a los 85 y está celebrando su aniversario en compañía de sus familiares, tal y como hemos podido ver en las redes sociales.

Me alegro muchísimo de que una leyenda del calibre de Paco Gento siga todavía entre nosotros. Estamos hablando de un protagonista y testigo directo de la gran época de oro del Real Madrid de los cincuenta y sesenta. Un futbolista con un palmarés impresionante y un orgullo para la entidad y para todos los aficionados. Es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Hace ya cinco años me hacía eco aquí mismo del día en el que alcanzaba los ochenta. Un lustro después Gento sigue sumando años y lo hace con muy buena presencia y aparentemente con buena salud y rodeado por los suyos. Sin duda, es motivo de alegría.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiere enviarle mi felicitación y desearle que siga muchos años más con nosotros. Muchas felicidades, Don Francisco!

lunes, 15 de octubre de 2018

ADIÓS A SERENA

Muere Fernando Serena, jugador del Real Madrid entre 1963 y 1968

Este lunes 15 de octubre ha empezado con una triste noticia para el madridismo. Fernando Rodríguez Serena, jugador del Real Madrid entre las temporadas 1963-64 y 1967-68, ha fallecido a los 77 años de edad en la Clínica Universidad de Navarra. Nos deja otro de nuestros veteranos, uno de los hombres que han contribuido a ensalzar y hacer grande a nuestro Club. En este caso, además, un protagonista de una de nuestras grandes gestas... Se nos va uno de los héroes de La Sexta, la Copa de Europa de los Ye-yé. Serena entró en la Historia del Real Madrid al marcar el gol con el que el conjunto blanco derrotaba al Partizán de Belgrado en la Final disputada en Bruselas en el año 1966 que concluyó con un marcador de 2-1 favorable al equipo blanco.

Fernando Rodríguez Serena nació en Madrid el 28 de enero de 1941. Se formó como futbolista en las categorías inferiores del Real Madrid llegando a jugar en Segunda División con el Plus Ultra en la temporada 1960-61. Debutó en Primera División con el Osasuna, equipo al que fue cedido por el Madrid. Allí en Navarra jugó dos temporadas, 1961-62 y 1962-63. En la primera de ellas, por cierto, coincidió con Ignacio Zoco, con el que después jugaría también en el Real Madrid. En 1963 regresó a la capital para jugar durante cinco campañas en el Santiago Bernabéu a las órdenes de Miguel Muñoz. Ejercía como extremo por la derecha gracias a su técnica y habilidad, aunque durante su estancia en el primer equipo madridista compartió vestuario con una extraordinaria generación de futbolistas, algunos de los cuales le cerraban el paso. Hay que tener en cuenta que por aquella época no había sustituciones y que sólo actuaban en los partidos los once titulares. Posteriormente jugaría dos temporadas con el Elche en Primera División, 1968-69 y 1969-70. Con el cambio de década recaló en el Sant Andreu, equipo con el que jugaría seis temporadas en Segunda División.

En total, Fernando Serena disputó 86 partidos oficiales con el Real Madrid en los que anotó 15 goles, 11 de ellos en Liga, 3 en Copa y 1 en Copa de Europa, el gol más importante de su carrera deportiva. Con la camiseta blanca ganó 1 Copa de Europa y 4 Ligas. Fue internacional en una ocasión, concretamente el 9 de enero de 1963, en un España-Francia jugado en Madrid.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiero expresar mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y compañeros. Sirvan estas pocas líneas a modo de particular homenaje. Descanse en paz, Fernando Serena.

jueves, 11 de octubre de 2018

LA PROLÍFICA CANTERA DE LOS OCHENTA

Los jugadores del Castilla que compartieron vestuario con los integrantes de la Quinta del Sabio

La cantera del Real Madrid siempre ha sido muy productiva a la hora de sacar futbolistas. La Quinta del Buitre es seguramente la generación más famosa que salió de la antigua Ciudad Deportiva. Pero no ha sido la única. Y es que, como vengo recordando durante estos últimos días aquí en 'Historias del Real Madrid',  también en los años ochenta salieron grandes futbolistas después de la eclosión de los Butragueño, Míchel, Sanchís, Martín Vázquez y Pardeza. Los miembros de la denominada Quinta del Sabio fueron también grandísimos jugadores a reivindicar pese a que no tuvieran suerte en el primer equipo madridista. Al fin y al cabo fueron futbolistas que dieron mucho que hablar en el fútbol español. Y junto a ellos, en el Castilla, jugaron un montón de futbolistas que completaron notables carreras profesionales. Como apuntaba César Gómez en la entrevista que publiqué la semana pasada, al llegar al Castilla los jugadores tenían grandes posibilidades de jugar en la élite. "El Real Madrid siempre fue un referente en cantera, de ahí siempre han salido jugadores que surtían Primera y Segunda División", recuerda nuestro ex canterano.

A continuación, vamos a revisar cuántos futbolistas llegaron a jugar en Primera División entre los componentes de las plantillas del Castilla en las que jugaron los miembros de la Quinta del Sabio, es decir, nos vamos a centrar en las temporadas 1986-87, 1987-88 y 1988-89. Vamos a contar a todos los jugadores que pasaron por el Castilla durante esos tres años.

Temporada 1986-87

Adolfo Aldana: Jugó en Primera con Real Madrid, Deportivo de la Coruña y Español.
Santiago Aragón: Jugó en Primera con Real Madrid, Español, Logroñés Valladolid y Zaragoza.
Leonardo Azcona: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y tuvo presencia en Primera con el Burgos.
José Luis Pérez Caminero: Jugó en Primera con el Valladolid y el Atlético de Madrid. 
Juan Garrido Canales: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con Logroñés y Deportivo de la Coruña.
César Gómez: Jugó en Primera con el Valladolid y el Tenerife y en el Calcio con la Roma.
Javier Sánchez Clemente: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con el Mallorca.
Ángel Férez Jugó en Primera con el Rayo Vallecano.
José Aurelio Gay: Jugó en Primera con Español, Zaragoza y Oviedo.
Eugenio Martínez 'Geni': Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid.
Guillermo Alcázar: Jugó en Primera con el Mallorca.
José María López: Jugó en Primera con el Logroñés, Mérida y Rayo Vallecano.
Antonio León: Jugó en Primera con Real Madrid y Betis.
Julen Lopetegui: Jugó en Primera con Real Madrid, Logroñés, Barcelona y Rayo Vallecano.
Sebastián Losada: Jugó en Primera con Español, Real Madrid, Atlético de Madrid, Sevilla y Celta de Vigo.
Julio Llorente: Jugó en Primera con el Mallorca, Real Madrid y Tenerife.
Juan Carlos Mandía: Jugó en Primera con Real Madrid, Español, Celta de Vigo y Logroñés.
Juanjo Maqueda: Jugó en Primera con Real Madrid, Logroñés, Valencia y Albacete.
Juan José Jiménez Martos: Jugó con el Real Madrid en Copa de la Liga y tuvo presencia en Primera con el Logroñés, aunque no pudo debutar por lesión.
Pepe Mel: Tuvo presencia en Primera con el Osasuna y jugó con el Betis.
Francisco R. Solorzano 'Pachi': Jugó en Primera con el Valladolid.
José García 'Pinki': Jugó en Primera con el Sabadell.
Flemming Povlsen: Jugó en la máxima categoría con el Colonia, PSV Eindhoven y Borussia Dortmund.
Jesús Rosagro: Jugó en Primera con el Logroñés.
José María Salmerón: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con el Tenerife.
José Antonio Valdenebro: Jugó en Primera con el Sabadell.
Eduardo Vílchez: Jugó en Primera con Logroñés, Valladolid y Español. 

Temporada 1987-88

Francisco José Antón: Jugó en Primera con Hércules y Logroñés.
Manuel Arranz: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con el Castellón.
Carlos David Cano: Fue tercer portero del Real Madrid y jugó en Primera con Celta de Vigo y Oviedo.
Miguel Ángel Hurtado: Debutó en la jornada de Huelga de la temporada 1984-85 con el Real Madrid y jugó en Primera con el Logroñés.
Juan Carlos López Martín: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con Badajoz y Getafe.
Javier González Mediavilla: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con Racing de Santander.
José Helios Ruiz Villar: No jugó en Primera. Jugó en Segunda B con Cartagena y Numancia.
Santiago Redondo 'Santi': No jugó en Primera, aunque llegó a ir convocado en Liga con el Real Madrid. Jugó en Segunda con Rayo Vallecano y Murcia.

Temporada 1988-89

José Antonio Casielles: No jugó en Primera. Jugó en Segunda B con Cartagena, Estepona y Valdepeñas.
Felipe Herrero: Jugó en Primera con el Logroñés.
Pedro Fernández Cuesta: No jugó en Primera. Jugó en Segunda con Mérida, Castellón y Villarreal.
Raimundo Salas: Portero. No llegó a debutar, pero tuvo presencia en Primera con el Albacete.
Carlos Sastre: Jugó en Primera con el Compostela.
José Ignacio Soler: Jugó en Primera con Atlético de Madrid y Extremadura.

En total, entre 1986 y 1989 pasaron 41 futbolistas por el Castilla. De esos 41 jugadores 32 llegaron a debutar en Primera División, lo que quiere decir que sólo 9 futbolistas no debutaron en la máxima categoría. 

Sin embargo, hay que precisar que de esos 9 jugadores 2 sí que tuvieron presencia en la máxima categoría, el guardameta Raimundo Salas, con el Albacete, y Juan José Jiménez Martos. Martos debutó oficialmente con el Real Madrid en Copa de la Liga y formó parte de la plantilla en la temporada 1986-87. Una grave lesión le impidió jugar en Primera con el Logroñés, equipo al que había sido cedido en Primera División en la temporada 1987-88.

Resulta espectacular el balance de la temporada 1986-87. Ese año pasaron 27 futbolistas por el Castilla y casi todos, salvo el citado Martos, debutaron en Primera División. 26 futbolistas de 27. Algunos lo hicieron con motivo de la huelga de la segunda jornada de la Liga 1984-85, pero a efectos estadísticos aquello fue un debut oficial con el primer equipo.

La cantera del Real Madrid siguió rindiendo a un gran nivel durante años sucesivos, de igual forma que ya lo había hecho con anterioridad. Una enorme cantidad de futbolistas han llegado a ser profesionales en equipos de Primera y Segunda División tras haber pasado y haberse formado por las categorías inferiores de nuestro Club. Durante los últimos días, sin embargo, he querido centrarme en el periodo del segundo lustro de los años ochenta para recordar a la Quinta del Sabio y a todos los chicos que se formaron junto a ellos. A los canteranos de hace treinta años. Sirvan estas entradas en 'Historias del Real Madrid' a modo de recuerdo y homenaje.

miércoles, 10 de octubre de 2018

FLEMMING POVLSEN

Campeón de la Eurocopa de 1992, compartió vestuario con la Quinta del Sabio en el Castilla

No fue muy habitual ver a futbolistas extranjeros jugando en el Castilla durante la década de los ochenta. Pero los hubo, los hubo... Flemming Povlsen fue uno de ellos. El danés jugó en el filial del Real Madrid en la temporada 1986-87 coincidiendo con varios de los integrantes de la Quinta del Sabio. Sólo estuvo un año con nosotros, pero su curiosa procedencia (era el segundo danés que pasaba por el Real Madrid tras Jensen) hicieron que perdurara en la memoria de muchos aficionados. Cuando en 1992 ganó la Eurocopa de Suecia con su Selección, Dinamarca, muchos recordaban que uno de los jugadores de aquel equipo había pasado por el Castilla.

Flemming Søgaard Povlsen nació en Brabrand, Dinamarca, el 3 de diciembre de 1966. Su primer equipo fue el AGF Aarhus, conjunto del que procedía cuando aterrizó en Madrid en el verano de 1986 y en el que había jugado dos temporadas. El futbolista danés contaba con 19 años a su llegada a España.

"Povlsen, aire danés  para el Castilla", titulaba la revista oficial del Real Madrid en una entrevista de presentación que le realizó al nuevo jugador del Castilla. "A sus 19 años está considerado como la gran promesa de Dinamarca", escribía M. Suárez para la publicación madridista. Povlsen sabía lo que le esperaba en el filial, tal y como se desprendía de sus palabras. "He venido para aprender, para adaptarme a una forma de jugar que sólo he visto por televisión y que pese a ser muy diferente al de mi país, me agrada. Estoy en una edad que lógicamente debe evolucionar, ir a más, y este Club, que tiene gente con gran calidad tanto en el Real Madrid como en el Castilla es el lugar más idóneo", contaba el jugador, que también tenía palabras para un ex del Real Madrid, Henning Jensen. "Precisamente fue él quien me habló de las excelencias de este Club. Me ha dicho maravillas y esto es muy agradable para mí, ya que es una persona muy querida en toda Dinamarca y que sabe mucho del mundo del fútbol", relataba Povlsen. 

Pese al poco tiempo que llevaba en el equipo, en aquella entrevista con el boletín del Club el delantero hablaba en los siguientes términos del Castilla. "Somos un equipo con una edad media muy joven, la diferencia de edad entre unos y otros es muy corta. Esto hace que todos tengamos casi las mismas formas de pensar, con lo que la convivencia es fenomenal. Futbolísticamente, según me han comentado, ha sufrido importantes variaciones con respecto a la temporada pasada, pero ello es debido creo a que al ser un filial la misión es la de preparar jugadores para el Real Madrid. En los primeros días he notado que mis compañeros tienen una buena técnica, incluso muy superior a jugadores de la primera división danesa. Estamos todos muy ilusionados con la temporada y nuestro deseo es hacerlo lo mejor posible para agradar a los seguidores", explicaba con detalle Povlsen.

Con su 1,82 de estatura tenía una presencia física notable. Jugaba de delantero, aunque en el Castilla actuó en ataque pero más bien por banda. Para hacernos una idea, se movía más o menos como lo hacía Jorge Valdano junto a Butragueño y Hugo Sánchez. En cierto modo Povlsen llegaba como apuesta de futuro pensando precisamente en la sustitución de Jorge Valdano que aquel mismo año estaba ya próximo a cumplir los 31. Por lo visto era un tipo sencillo y buena gente. Llegó incluso hablando castellano y aprendió a desenvolverse rápido en el idioma, lo cual facilitó mucho su integración en el grupo. Parecía tener la cabeza bien amueblada y se preocupaba por sus estudios. En el campo destacó por su velocidad y no eludía el contacto físico. De hecho, le sacaban amarillas... ¡Y acabó expulsado en un partido jugado en La Rioja frente al Logroñés!

El danés incluso llegó a jugar un partido amistoso con el Real Madrid. Acudió con el primer equipo a una pequeña gira de concentración de cuatro días en la Costa del Sol y de esa forma pudo debutar, aunque no fuese de forma oficial. Fue el jueves 15 de enero de 1987 en un partido que el Real Madrid disputó frente al Atlético Marbella. El equipo de Leo Beenhakker formó aquel día con Ochotorena, Julio Llorente, Camacho, Salguero, Solana, Gordillo, Butragueño, Míchel, Hugo Sánchez, Martín Vázquez y Povlsen. El danés, además, disputó los noventa minutos. Durante el segundo tiempo fueron entrando Agustín, Chendo, Gallego, Juanito, Valdano, Pardeza, Martos y Mino. Pero Povlsen jugó todo el partido... Debió de ser además uno de los destacados puesto que le hicieron un penalti y además marcó un gol. Ganó el Real Madrid 0-4 con los tantos de Hugo Sánchez, Povlsen, Pardeza y Juanito.

Es evidente que el futbolista quería jugar en el primer equipo blanco. Sin embargo lo iba a tener muy difícil empezando por la propia limitación que existía en el fútbol español para jugar con extranjeros. Sólo podía haber dos por equipo. En el Real Madrid de aquellos momentos el mexicano Hugo Sánchez era una figura indiscutible. En la temporada 1986-87 el otro extranjero era el argentino Jorge Valdano. Cuando en marzo de 1987 su ficha quedó libre al causar baja por la hepatitis que padeció, Povlsen no pudo dar el salto al Real Madrid. El Club fichó al yugoslavo Milan Janković. La llegada de Janković, que se quedaría en la temporada 1987-88, elevaba a tres el número de foráneos en el Madrid, aunque sólo podían jugar dos. Pero el mensaje era claro, si Povlsen seguía en Madrid sería para jugar con el Castilla.

El danés concluyó la temporada con unos números muy buenos. Fue el futbolista que más partidos jugó y el que más minutos acumuló de toda la plantilla. Contó con la confianza de los dos técnicos que le dirigieron, Juan Santisteban primero y Mariano García Remón después. En total fueron 40 partidos en los que marcó 9 goles, siendo el segundo máximo realizador del Castilla aquel año sólo por detrás de Sebastián Losada, que marcó 13. Disputó su último partido con la camiseta blanca el domingo 21 de junio de 1987 en un Barcelona Atlético-Castilla disputado en el Mini-Estadi. Ganaron los madridistas 2-3 y dos de los goles merengues, incluyendo el tercero que daba el triunfo, fueron obra de Flemming Povlsen

Una vez acabada la temporada y en vistas de que no tenía muy claro su futuro en el Madrid el danés decidió marcharse. Por lo visto lo hizo sin dar muchas explicaciones, tal y como se desprende de las informaciones de la época. Cuando la revista oficial del Real Madrid en su número 445 informó sobre la composición del Castilla de cara a la temporada 1987-88 mencionó la marcha de Povlsen de la siguiente manera. Copio textualmente: "El caso más espinoso fue el del danés Flemming Segaard Povlsen, el cual después de la hepatitis de Jorge Valdano se llevó una pequeña decepción al no ascender al primer equipo. Incluso llegó a manifestar que de no acabar jugando en el primer equipo sería sinónimo de no contar con él y entonces se iría del Madrid. De forma extraña y sin dar mayores explicaciones, por la prensa diaria nos enteramos de que en una operación relámpago Povlsen había fichado por el Colonia alemán. Desde ese momento el jugador danés se desprendió de la disciplina del equipo merengue", contaba el boletín oficial del Club correspondiente al mes de septiembre de 1987.

Efectivamente, tras abandonar la disciplina del Real Madrid se marchó al fútbol alemán para jugar dos temporadas en el Colonia, 1987-88 y 1988-89. En la temporada 1989-90 jugó en el PSV Eindhoven y con el equipo neerlandés se proclamó Campeón de Copa. En 1990 regresó al fútbol germano al fichar por el Borussia Dortmund. Allí ganaría la Bundesliga de la temporada 1994-95 y sería subcampeón en la 1991-92. En la temporada 1992-93 fue subcampeón de la Copa de la UEFA tras perder en la final a doble partido con la Juventus. Su etapa como jugador de élite concluyó de forma prematura en 1995 debido al estado de sus rodillas tras varias lesiones de gravedad. Colgaría las botas en las filas del modesto Brabrand IF danés, club de su localidad natal.

El mayor logro de la carrera de Flemming Povlsen, sin embargo, llegó con el equipo nacional de Dinamarca. El jugador, que ya había debutado con la Selección Absoluta de su país cuando llegó a Madrid, fue preseleccionado de cara al Mundial de México aunque finalmente no acudió a la cita de 1986. Durante los siguientes años, eso sí, se convirtió en uno de los habituales del combinado danés, con el que llegó a disputar 11 partidos con el equipo juvenil, 9 con el Sub-21 y 62 con el absoluto, marcando 21 goles. Povlsen estuvo presente en la Eurocopa de 1988... Y en la de 1992. Una Eurocopa a la que los nórdicos llegaron de rebote y a última hora. Dinamarca había quedado segunda en su grupo de la fase de clasificación por detrás de Yugoslavia. Sin embargo, la guerra que sacudía entonces la región de los Balcanes originó sanciones internacionales de todo tipo. La UEFA terminó decidiendo expulsar a los yugoslavos del torneo y Dinamarca se enteró unos días antes de arrancar la competición de su presencia en Suecia 1992. Y, sorpresas del fútbol, resultó que Dinamarca ganó aquella Eurocopa. Se impuso 2-0 a Alemania en la gran Final y Povlsen fue uno de los titulares. Así fue como Flemming Povlsen, el jugador danés que había pasado por el Castilla, se convirtió en Campeón de Europa.