domingo, 3 de julio de 2016

RECORDANDO A OCHOTORENA

El guardameta estuvo cuatro temporadas en la plantilla del primer equipo del Real Madrid

José Manuel Ochotorena  Santacruz nació en San Sebastián el 16 de enero de 1961. Comenzó a jugar al fútbol en el Hernani y pronto empezó a destacar como guardameta. Había antecedentes en su familia. Un tío suyo jugó como cancerbero y también tuvo a un primo defendiendo la portería del Sanse, equipo filial de la Real Sociedad

En el año 1976, con sólo quince años, ingresó en el Real Madrid para jugar en sus categorías inferiores. José Araquistáin, ex guardameta vasco del Real Madrid, era ojeador del Club en el País Vasco y había apreciado las cualidades del joven portero.

En las temporadas 1976-77 y 1977-78 juega con el Juvenil B. En la 1978-79 llega al Juvenil A. En el número 346 del boletín del Real Madrid, fechado en marzo de 1979, se publica una entrevista con el jovencísimo cancerbero en la que hablaba de su futuro. Acababa de cumplir dieciocho años y aquella sería su última temporada como juvenil. "Espero seguirle interesando al Real Madrid. Al año que viene me gustaría jugar con el equipo aficionado o en el Castilla", apuntaba el portero. "La ilusión de todos es poder llegar algún día al primer equipo del Real Madrid", añadía Ochotorena, que por aquella época vivía en una pensión con otros jóvenes de la cantera que procedían de fuera de Madrid

En esa entrevista Ochotorena detallaba que se encontraba realizando estudios de Banca. Antes, había iniciado los de Delineante. "El Club desea que todos tengamos un porvenir al margen del fútbol", explicaba el jugador vasco, que tenía muy buenas palabras hacia el Real Madrid como entidad. "Tiene una organización formidable y sabe cuidar la cantera. Cuando estoy seleccionado y hablo con compañeros de otros equipos me doy cuenta de que estoy en el mejor club de España", relataba. "Siempre he tenido una gran admiración por el Real Madrid, desde muy niño, Gento era mi ídolo", recordaba Ochotorena, al que también le gustaba "mucho" Betancort como guardameta.

José Manuel Ochotorena siguió interesando, por supuesto, al Real Madrid. Tras concluir su etapa como juvenil siguió quemando etapas en las categorías inferiores. Del Juvenil A pasó al Castilla en la temporada 1979-80. Formó parte, por tanto, del filial que se enfrentó al primer equipo en la Final de la Copa del Rey que Real Madrid y Castilla disputaron en el Santiago Bernabéu el 4 de junio de 1980. "Así es. Subí al Castilla cuando tenía dieciocho años, y más tarde me tocó vivir aquellos momentos tan bonitos para nosotros. Aunque la verdad es que no llegué a jugar, ya que era suplente, pero fue muy importante para mí vivir aquellos días", recordaba Ochotorena en otra entrevista para la revista oficial del Club.

En la temporada 1980-81, tras subir Agustín al primer equipo del Real Madrid, Ochotorena adquiere más protagonismo en el Castilla y debuta en Segunda División. En la campaña 1981-82 prosigue con su formación en el filial blanco. Pero en abril de 1982 llega un partido que tanto él como otros de sus compañeros no olvidarían...

Debut en Primera 

El domingo 11 de abril de 1982 se disputó el famoso partido en Castellón en el que, con motivo de la huelga de jugadores profesionales, el Real Madrid alineó a futbolistas del Castilla. Ochotorena fue el portero titular siendo ese día su debut con el primer equipo y su primer partido en Primera División. También se estrenaron aquel día con la camiseta del Madrid otros ilustres futbolistas blancos como Fraile, Míchel, Chendo o Salguero. Ganó el Madrid 1-2 precisamente con goles de Míchel, de penalti, y Salguero, de cabeza a balón parado. La alineación madridista de aquel día estaba compuesta por Ochotorena, Juanito, Casimiro, Salguero, Espinosa, Fraile, López Miró, Francis, Juliá, Míchel (Chendo, 86') y Serrano (Bernardo, 59'). 

A pesar del debut, Ochotorena y sus compañeros siguieron haciendo méritos en el Castilla. El guardameta vasco coincidió de pleno con la generación de los Míchel, Butragueño, Sanchís, Pardeza, Martín Vázquez o Chendo, con el que Ochotorena ya había coincidido en juveniles. Por ese motivo, a José Manuel Ochotorena se le puede considerar como el portero de La Quinta del Buitre. Él fue el guardameta titular del Castilla que consiguió el título de Liga en Segunda División a las órdenes de Amancio Amaro en la temporada 1983-84

"Es un equipo muy joven y con muchas ganas de triunfar todos, de demostrar que hay buena gente. Jugadores con gran calidad y con deseos de salir adelante", contaba Ochotorena sobre aquel Castilla 83-84 en una entrevista publicada por la revista Real Madrid en marzo de 1984. "Hay muy buen ambiente entre los jugadores y los preparadores. Formamos todos una 'piña' y por suerte los resultados nos están acompañando", añadía el meta vasco

En esa entrevista se hacía hincapié en las buenas actuaciones que Ochotorena estaba realizando aquella temporada bajo los palos. Se le pedía al jugador que indicase cuál era su mejor cualidad. "Es difícil, porque no es fácil hablar de uno mismo. Soy una persona que que me gusta pasar inadvertido, que el equipo gane y yo ser uno más de ellos. Me baso en el trabajo en los entrenamientos, con el esfuerzo diario es como puedo llegar a ser un buen profesional", respondía el portero con evidente modestia.

Por aquellas alturas de la temporada 1983-84, Sanchís, Martín Vázquez, Pardeza y Butragueño ya habían conseguido debutar con el primer equipo, lo que sin duda suponía un estímulo para el resto de integrantes del Castilla. "Es muy bonito, porque la labor de un filial es ésa: nutrir de jugadores al primer equipo. En lo particular es una gran alegría, son compañeros que están contigo y observar su éxito es una satisfacción, y todos nos sentimos muy contentos de su triunfo", señalaba el futbolista, que también se refería a lo difícil que resultaba alcanzar el primer equipo. "Además de tu esfuerzo se necesita tener suerte. Todos no pueden llegar a lo máximo y una vez ahí cuesta mucho mantenerse en esa posición, y la pena es que cualquier lesión te puede apartar del camino", relataba el entonces portero del Castilla. ¿Terminaría Ochotorena dando el salto al primer equipo?

Al primer equipo

Pues sí. Lo dio, lo dio... En el verano de 1984, llegó la gran noticia para Ochotorena. De la mano de Amancio, nuevo entrenador del Real Madrid, el portero pasaba a incorporarse a la primera plantilla del Club. En julio de 1984, Ochotorena contaba a la revista Real Madrid cómo reaccionó cuando le comunicaron su pase al primer equipo. "Casi no me lo creía. Ten en cuenta que aunque lo esperes, hasta el momento de producirse no te haces a la idea", explicaba. El jugador destacaba el paso que acababa de dar. "Significa que todo el trabajo que has hecho hasta ahora ha servido para algo. Es la mayor alegría de mi carrera deportiva", sentenciaba.

García Remón acaba de retirarse, aunque como ya he recordado en otras ocasiones, posteriormente sería repescado hasta en dos ocasiones para regresar a la práctica activa con el Real Madrid. Pero, en el verano de 1984, los tres guardametas del Real Madrid eran Miguel Ángel, Agustín y Ochotorena. El recién llegado reconocía que sería "muy difícil" la lucha por hacerse con el puesto. "Tanto Miguel Ángel como Agustín son dos grandes porteros, muy completos, y de los cuales me gustaría poseer sus cualidades, parecerme a ellos. Yo por mi parte intentaré seguir trabajando como hasta ahora y nivelarme con ambos, para que de esta manera no haya muchas diferencias y para que exista así una sana competición entre los tres. Espero con el tiempo llegar a lo que han sido ellos", apuntaba. "Sé que en principio me va a ser muy difícil jugar, pero yo voy a trabajar, a luchar por el puesto. Estar al lado de personas tan competentes siempre hace que saques provecho de todo, que aprendas. Y ¿qué mejor sitio para hacerlo que en el Real Madrid?", añadía el portero.

Por lo pronto, el 17 de julio de 1984, día de la presentación de la plantilla del Real Madrid para la temporada 1984-85, Ochotorena era ya integrante de pleno derecho del primer equipo. Sobre el césped del Santiago Bernabéu, los medios gráficos se centraron en las novedades del equipo. Valdano, Míchel y Ochotorena eran las incorporaciones junto al nuevo técnico, Amancio. "Espero tener oportunidades y al menos jugar un número aceptable de encuentros. Igualmente, sabré esperar. Soy joven. Como equipo, hay un plantel de gran nivel técnico y aspiramos a ganarlo todo", advertía aquel día Ochotorena.

Miguel Ángel fue el portero titular del Real Madrid en la campaña 1984-85. Agustín jugó dos partidos de Liga en noviembre de 1984. Pero Ochotorena también acabó teniendo su oportunidad. El domingo 23 de diciembre de 1984, en partido de Liga disputado en el Rico Pérez frente al Hércules, Miguel Ángel tuvo que ser sustituido en el descanso por un golpe en la espalda. Ochotorena se puso los guantes para jugar la segunda parte en lo que fue su estreno en partido oficial como jugador de la primera plantilla del Real Madrid. Empate a dos quedó aquel partido. 

El 20 de febrero de 1985, el guardameta vasco jugó su primer partido oficial como titular en el Santiago Bernabéu. Era la vigesimosexta jornada de Liga y el Madrid ganó 6-1 al Elche. La siguiente jornada, la vigesimoséptima, también la jugó Ochotorena. Fue en Sarria frente al Español. Ese día perdió 2-0 el Madrid. En el mes de mayo de aquel 1985, la revista Real Madrid volvía a entrevistar a Ochotorena, que se mostraba satisfecho con su situación. "Las cosas me están saliendo muy favorablemente, estoy contando para el entrenador y suelo ir frecuentemente citado en los partidos a disputar. Aunque la pena que tengo es que he ido concentrado debido a la desgracia de un compañero, Agustín; pienso, sinceramente, que de haber estado él en perfectas condiciones no hubiera ido tan continuamente. Espero que muy pronto se recupere, ya que es un gran compañero y un excelente guardameta", respondía el vasco haciendo gala de gran generosidad y compañerismo.

Una vez superados los primeros partidos, el reto que Ochotorena tenía por delante era el de seguir trabajando y aportando al equipo. "He conseguido algo muy difícil, llegar a jugar en el Real Madrid, soy consciente de ello, pero más es aún mantenerse. En el fútbol, como decía un compañero hace días, unas veces ríes y otras lloras. Soy bastante optimista y creo que puedo tener un buen futuro; pero, sobre todo, sé que para conseguirlo hay que sacrificarse y trabajar cada día más", declaraba el futbolista. Lorenzo Martín, que le realizaba la entrevista, le preguntaba si se veía como portero titular del Madrid en el futuro. "Eso a lo mejor lo puedes soñar, pero, después, con los pies en el suelo sabes que es difícil. No obstante, pienso demostrar que puedo estar ahí", respondía Ochotorena.

La temporada 1984-85 no pudo terminar mejor para Ochotorena. Aunque no debutó en Europa, el Real Madrid se adjudicó la Copa de la UEFA. "Es una alegría tremenda, ya que al ser mi primer año con el equipo era difícil suponer que iba a quedar campeón de una competición europea. Al tener la copa en mis manos he pensado en todos los que hemos estado juntos cuando las cosas han ido mal; por ellos y por mi familia me he alegrado enormemente. Me siento muy satisfecho", apuntaba el portero.

Pero sí que jugó en la Copa de la Liga. El 30 de mayo de 1985 tuvo que sustituir a Miguel Ángel en el encuentro de ida de las semifinales, en Gijón. Fue el día en el que el guardameta gallego se rompió la tibia y el peroné. La vuelta, en Madrid, la volvió a jugar Ochotorena, ya como titular. Y en la Final, a doble partido frente al Atlético de Madrid, volvió a ser titular en ambos choques. El Real Madrid se proclamó Campeón y Ochotorena pudo saborear el título sobre el terreno de juego. 

Temporada 1985-86 

José Manuel Ochotorena acabó la temporada 1984-85 como titular. ¿Qué pasaría en la 1985-86? La temporada iba a ser muy exigente y la competencia por un puesto en la portería muy dura. "Vengo con una gran ilusión y esperanzas tanto a nivel del equipo como el personal. Los jugadores del Real Madrid queremos títulos y para ello vamos a hacer desde el primer día lo posible por conseguirlos. Equipo, pienso, tenemos para lograrlo, aunque tenemos que ser humildes y no confiarnos. Este año se me va a exigir mucho más, soy consciente de esto y mi preparación irá encaminada en no defraudar a nadie. Deseo que se mejore pronto Miguel Ángel y que sea el entrenador, con los tres guardametas en perfectas condiciones, el que decida quién juega", añadía Ochotorena haciendo gala, una vez más, de un gran compañerismo.

De momento, la temporada 1985-86 arrancó con Ochotorena y Agustín disputándose un puesto en la portería durante la pretemporada. Miguel Ángel seguía convaleciente de su grave lesión, motivo por el cual a finales del verano el Real Madrid decidió repescar a Mariano García Remón, por segunda vez en pocos meses, para que ocupara la plaza de tercer portero del equipo. Se dio así la curiosa circunstancia, como recordaba hace unos días, de que en la temporada 1985-86 el Real Madrid contó con cuatro porteros en su plantilla: Miguel Ángel, García Remón, Agustín y Ochotorena.

Sin embargo, el entrenador Luis Molowny acaba depositando su confianza en Ochotorena, que empieza a acumular minutos y partidos durante el primer tramo de la temporada hasta convertirse en fijo en el equipo. Lo jugó todo hasta que un inoportuno percance se cruza en su camino...

El domingo 5 de enero de 1986 el Real Madrid visitaba el Luis Casanova para medirse al Valencia. En el minuto 55, con el Madrid ganando 0-1 con un tanto de Martín Vázquez, Ochotorena salió a despejar un balón de puños y chocó frontalmente con el jugador local Cabrera. El portero recibió un cabezazo de lleno en la cara y comenzó a sangrar de manera aparatosa. Fractura de tabique nasal. Agustín tuvo que saltar al terreno de juego para sustituir a su compañero.

"La verdad es que fue una jugada muy desafortunada. Era un partido en el que estaba muy a gusto, el Real Madrid realizó un gran fútbol e ibamos venciendo por 0-1. Fue un momento muy difícil, ya que por una parte era un compromiso para Agustín que salía frío y, además, al ver que me salía mucha sangre y no saber el verdadero alcance del percance, temí lo peor", relataba el propio Ochotorena en una entrevista para la revista Real Madrid publicada en el número correspondiente a febrero de 1986. 

"Sinceramente te da mucha más rabia dejar de jugar que el percance en sí. Había jugado hasta entonces todos los encuentros y la lesión vino a romper un poco todos los planteamientos que tenía", reconocía el portero vasco. En el momento de producirse la lesión, Ochotorena era el segundo portero que menos goles había encajado en Liga, sólo quince, habiendo recibido dos de ellos de penalti.

En la entrevista, titulada Ochotorena, sobrio y seguroLorenzo Martínez describía al portero como "una de las auténticas revelaciones de la actual temporada en el fútbol español". Sin duda, se había ganado el respeto y estaba demostrando sus cualidades. "El entrenador confió en mí, las cosas pienso que nos salieron bien tanto al equipo como a mí y eso es muy importante para que se te siga apoyando. Pero, lo que sí quisiera señalar es que en ningún momento me he sentido titular indiscutible en el equipo, pensar esto nunca me ha gustado. En el Real Madrid  nadie es indiscutible y ya de por sí estaba muy contento con salir, porque mi ilusión siempre ha sido la de jugar defendiendo los colores madridistas", relataba Ochotorena.

El portero reivindicó el papel que tanto él como Agustín jugaban en el equipo. "La verdad es que en un principio se nos cuestionó tanto a Agustín como a mí, parecía que el aficionado no tenía confianza en nuestras posibilidades. Lo cual parece extraño en el caso de Agustín, un jugador internacional y que años atrás ha demostrado que es uno de los mejores guardametas españoles. Por fortuna, las cosas nos han ido saliendo bien y a lo largo de los partidos se ha demostrado que ambos, mientras se recupera Miguel Ángel, podemos ocupar esa demarcación perfectamente", argumentaba el cancerbero.

En la entrevista se pone de manifiesto que la sobriedad era una de las características principales de Ochotorena. "Mis características efectivamente no son las propias de un guardameta espectacular, me baso más en la sobriedad que en hacer florituras. Esto de cara al espectador tal vez influya en cuanto que si haces una parada a un balón difícil, de espalda a la galería, la gente piensa que no ha sido tanto. En cambio, ante un balón normal, si lo haces muy aparatoso los gestos de admiración son unánimes. Yo siempre me he fijado en los guardametas sobrios y pienso que lo más importante para nuestra demarcación es parar el esférico sin tener en cuenta otras consideraciones", explicaba con detalle y con razón Ochotorena. Lorenzo Martínez le preguntaba entonces de quién había aprendido más de los tres porteros con los que en aquellos momentos compartía vestuario. "Creo que de los tres he aprendido muchísimo, me gusta fijarme en todos los guardametas, porque de cada uno se aprende algo y mirando es como se perfecciona uno. Incluso viendo a los que empiezan, ya que continuamente se está innovando", respondía de manera elegante Ochotorena.

El portero dejaba ver que se sentía satisfecho con su trayectoria en el equipo. "Lo que más me ha gustado es haber mantenido una línea bastante regular. Sentir que poco a poco iba a más y estar cada vez más a gusto debajo de los tres palos", afirmaba. ¿Es Ochotorena el futuro portero titular del Real Madrid? "Como el resto de mis compañeros ese es mi principal deseo y por ello lucharé. Pero estoy seguro que será muy difícil, existe mucha calidad en la plantilla y por tanto la rivalidad es grande. Además, nunca se puede predecir quién será el portero del futuro, lo que sí me gustaría es estar el máximo tiempo posible en el Real Madrid, sería ideal. Lo único que espero es seguir trabajando para ello y confío que mi manera de jugar, mi esfuerzo, dé sus frutos", respondía.

Con motivo de la lesión de Valencia, Agustín se reivindicó y tras recuperarse Ochotorena ambos porteros se alternaron en la portería hasta finalizar la campaña 1985-86. El vasco dejó de ser titular indiscutible como había sucedido hasta el partido en el Luis Casanova. No obstante, en el cómputo global de aquella campaña, Ochotorena jugó más partidos que Agustín. El de San Sebastián disputó 36 partidos oficiales y el gallego 20. Miguel Ángel y García Remón no llegaron a jugar. Los dos canteranos, por tanto, se repartieron todos los partidos de aquella temporada de la que se acaban de cumplir treinta años. Ambos participaron activamente en la consecución de los dos títulos que ganó el Real Madrid, la Liga y la Copa de la UEFA.

"Ha sido una temporada excelente en cuanto a juego y resultados, que a la larga es lo que más se mira. La Liga, mi primera, era el título que más ilusión nos hacía a todos y por fortuna lo hemos conseguido con bastante claridad y en la Copa de la UEFA, también, hemos demostrado que éramos un conjunto muy completo, sin grandes desniveles entre una y otra línea. De mi actuación personal estoy satisfecho, ya que hasta el infortunio de Valencia había jugado todos los encuentros", manifestaba el portero al término del ejercicio 1985-86. 

Nueva competencia 

Miguel Ángel y García Remón se retiraron acabado el ejercicio 1985-86. De cara a la nueva temporada 1986-87 el Real Madrid se hizo con los servicios de un nuevo guardameta, el Internacional Paco Buyo, que llegaba procedente del Sevilla. La portería del equipo, por tanto, contaba con Buyo, Agustín y Ochotorena como cancerberos. 

"La temporada será difícil, como todas, pero esperamos con nuestro esfuerzo y trabajo reeditar lo ya logrado ls campaña pasada. Se nos va a exigir más, lo sabemos, y por ello debemos estar preparados para corresponder a nuestra afición y seguir estando en lo más alto del panorama futbolístico mundial. Personalmente, voy a salir como todos mis compañeros a luchar al máximo y a ganarme un puesto de titular", declaraba Ochotorena en la presentación del equipo.

Sin embargo, el nuevo técnico del Real Madrid, el holandés Leo Beenhakker, no tuvo dudas con la portería. Paco Buyo jugó literalmente toda la temporada de titular. Toda. Fue además la conocida Liga del Play Off, que se alargó hasta los 44 partidos. Buyo jugó los 44 completos, más los ocho de Copa de Europa y seis de Copa del Rey que disputó el Real Madrid a lo largo de aquella temporada. 58 partidos oficiales para Buyo. Agustín y Ochotorena se pasaron la temporada 1986-87 en blanco. 

Las cosas no mejoraron mucho para los guardametas suplentes, a título particular, en la temporada 1987-88. Las buenas actuaciones de Paco Buyo cerraron el camino a Ochotorena y Agustín. Al menos, eso sí, pudieron jugar. Agustín jugó un partido de Liga y Ochotorena dos. El sábado 16 de abril de 1988, el guardameta vasco volvió a defender la portería del Real Madrid en un partido jugado en Vigo frente al Celta y que concluyó 0-0. Faltaban sólo cuatro días para cumplirse dos años de su último partido oficial con la camiseta blanca. Desde la última jornada de la Liga 1985-86 no había vuelto a ponerse los guantes en competición oficial. Su segundo partido de la temporada 1987-88 lo jugó en su San Sebastián natal frente a la Real Sociedad. 2-2 acabó el partido y Ochotorena cuajó una muy buena actuación con varias intervenciones de mérito. Aquel sábado 14 de mayo de 1988, José Manuel Ochotorena Santacruz disputó su último partido oficial con la camiseta del Real Madrid.

El Madrid ganó la Liga, tercera consecutiva para el equipo y para Ochotorena a nivel individual. "Estoy contento porque he trabajado a tope para que si mi concurso era necesario en cualquier momento poder realizar mi trabajo a la perfección. Han sido pocos los encuentros que he disputado, en concreto dos, pero estoy muy satisfecho de mi actuación", comentaba el portero a la conclusión del campeonato. "El equipo ha logrado culminar una campaña grandiosa, excelente, aunque todos tenemos un poco clavada la espina de la competición europea", añadía. "La temporada que viene, en definitiva el futuro, ¿cómo se presenta?", le preguntaban en la revista oficial del club. La respuesta de Ochotorena ya presagiaba que la continuidad en el Bernabéu no parecía nada clara: "Bueno, mi situación es comprometida. Hasta el 30 de junio soy jugador del Real Madrid, después no sé qué pasará"

No renovó. Con Buyo afianzado de manera indiscutible en la titularidad, las opciones de jugar en el Real Madrid eran prácticamente nulas. Sólo había jugado dos partidos en dos años y las perspectivas de futuro no eran demasiado halagueñas. Era el momento del adiós. El portero afrontaba una nueva aventura profesional y ponía fin a doce años en el Real Madrid, cuatro de ellos en la primera plantilla.

En total, José Manuel Ochotorena disputó un total de 46 partidos oficiales con el primer equipo del Real Madrid. Con la camiseta blanca ganó tres Ligas, dos Copas de la UEFA y una Copa de la Liga.

Después del Madrid

En el verano de 1988 el guardameta quedó desvinculado del Real Madrid y recaló en el Valencia, equipo en el que jugaría las siguientes cuatro temporadas. En la primera de ellas, 1988-89, Ochotorena fue titular toda la temporada. El Valencia acabó tercero por detrás de Real Madrid y Barcelona. En su primera temporada con su nuevo equipo Ochotorena, además, se adjudicó el Trofeo Zamora al portero menos goleado. 

En la última jornada del campeonato el Valencia visitó al Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Ganó el Madrid 2-1. Ochotorena volvía a la que había sido su casa durante tantos años. En el minuto 8, nada más arrancar el encuentro, Míchel anotó el 1-0 superando a su ex compañero. Aquel 1-0 del Madrid era el gol número 25 que encajaba Ochotorena esa temporada, los mismos que Zubizarreta. El técnico del Valencia, Víctor Espárrago, sustituyó inmediatamente a Ochotorena por el suplente Sempere, de tal manera que aseguraba el Trofeo Zamora a Ochotorena, que tenía mejor coeficiente que Zubizarreta. Los dos porteros encajaron 25 goles, pero el meta del Barcelona jugó dos partidos menos. Cuando el Madrid marcó su segundo gol, obra de Schuster, el portero que encajó el tanto ya era Sempere.

Sus buenas actuaciones en el Valencia le abrieron las puertas de la Selección. El 20 de septiembre de 1989 debutó de la mano de Luis Suárez en un España-Polonia que concluyó 1-0 con gol de Míchel. Ochotorena sustituyó a Zubizarreta a diez minutos del final siendo aquel su primer y único encuentro con la camiseta española. No obstante, el seleccionador contó con él y Ochotorena fue uno de los tres porteros convocados para disputar el Mundial de Italia 90 junto a Zubizarreta y Ablanedo.

En la temporada 1992-93 Ochotorena recaló en el Tenerife, donde curiosamente volvió a reencontrarse con Agustín, con el que volvería a competir por un puesto en la portería. Como en los viejos tiempos en el Madrid. No era la única cara conocida en el vestuario chicharrero. Entrenaba al equipo de las islas su también ex compañero Jorge Valdano. Ochotorena pasó dos temporadas en el Tenerife, 1992-93 y 1993-94.

En la temporada 1994-95 volvió a cambiar de aires y recaló en el Logroñés, equipo en el que volvió a disponer de minutos disputando un total de 22 partidos oficiales, veinte de Liga y dos de Copa del Rey. Durante las temporadas 1995-96 y 1996-97 vistió la camiseta del Racing de Santander, aunque apenas dispuso de oportunidades. Sólo jugó un partido de Liga y cuatro de Copa del Rey. Con 36 años regresó a Logroño para afrontar la que sería su última temporada como jugador en activo en Segunda División. Las lesiones le habían pasado ya mucha factura. Al término de aquella temporada 1997-98, José Manuel Ochotorena colgó los guantes de manera definitiva poniendo punto y final a una longeva trayectoria.

Después de retirarse, Ochotorena regresó a Valencia para ejercer de entrenador de porteros. En 2004, cuando Rafa Benítez recaló en el Liverpool, se lo llevó con él para formar parte de su equipo técnico. En 2007 volvió al Valencia, donde sigue en la actualidad, como entrenador de porteros. Compagina su labor entrenando también a los guardametas de la Selección española. 

Epílogo 

Sobrio, seguro y eficaz, José Manuel Ochotorena fue un grandísimo guardameta y todo un clásico del fútbol español de la década de los ochenta y los noventa. Su paso por el Real Madrid fue más que meritorio teniendo en cuenta la dificultad que supone para un guardameta pelear por un solo puesto en el equipo titular. Aun así, se quedó cerca de jugar medio centenar de partidos oficiales con la camiseta del Real Madrid. Surgido de la cantera, tuvo la satisfacción de escalar por las categorías inferiores para subir a pulso desde el Juvenil B al primer equipo. Pasó doce años en el Club en los que demostró una profesionalidad admirable y unas grandes cualidades humanas. En todas sus manifestaciones públicas siempre mostró un profundo respeto hacia sus compañeros, especialmente hacia aquellos que competían directamente con él por un puesto bajo los palos de la portería del Real Madrid. Sin ningún género de duda, José Manuel Ochotorena merece la pena ser recordado con agradecimiento por sus años de servicio al Club.

No hay comentarios:

Publicar un comentario