sábado, 4 de julio de 2015

LA MARCHA DE MARTÍN VÁZQUEZ

En el verano de 1990 el jugador madrileño recaló en el fútbol italiano

Con la eliminación de España del Mundial de 1990, Rafael Martín Vázquez no se despidió de Italia. De hecho, jugaría en el fútbol italiano durante las siguientes dos temporadas. Durante las campañas 1990-91 y 1991-92 el madrileño vivió en Turín formando parte de las filas del Torino.

A finales de los ochenta y durante los años noventa la Liga italiana estaba considerada como la más potente de Europa. Los clubes italianos  coleccionaban títulos europeos y numerosas estrellas del balompie de la época terminaban recalando en el Calcio. Platini, Rummenigge, Maradona, Gullit, Van Vasten, Matthäus, Brehme, Klinsmann... La espectacular lista de extranjeros que jugaban en Italia complementaba a los astros italianos reuniéndose de esa manera plantillas de ensueño cargadas de rutilantes estrellas. El fútbol movía en aquel país grandes sumas de dinero y las mejores ofertas económicas siempre llegaban desde Italia

Los integrantes de la Quinta del Buitre escucharon cantos de sirena del país italiano y Ramón Mendoza tuvo encima de la mesa ofertas por varios de sus integrantes. Tenían muy buen cartel en Italia. Butragueño había ganado dos veces el Trofeo Bravo de la revista Guerin Sportivo y el Real Madrid había ganado dos Copas de la UEFA superando en ambas ocasiones espectaculares eliminatorias con el Inter de Milán. También en Copa de Europa dieron cuenta de la Juventus de Platini y del Nápoles de Maradona. A pesar de ello, el Buitre, Míchel y Sanchís no se movieron del Madrid. Martín Vázquez fue el único que probó suerte en el país transalpino.

Probablemente era el mejor de la Quinta del Buitre, pero se sentía un poco como el 'patito feo' de aquel grupo. A Martín Vázquez le costó encontrar su sitio en el equipo durante sus tres primeras temporadas en el primer equipo mientras que sus compañeros Butragueño, Míchel y Sanchís se convirtieron muy pronto en titulares indiscutibles. "Estoy harto de ser la eterna promesa", declaraba en una entrevista publicada por el semanario As Color en marzo de 1987.

Al finalizar aquella temporada 1986-87 el jugador ya tuvo que afrontar una negociación para renovar su contrato que no estaba nada clara, puesto que Martín Vázquez quería jugar y no deseaba renovar para estar en el banquillo. Finalmente, el futbolista fue entrando cada vez más en el equipo y renovó, aunque a la baja, hasta el año 1990. La verdad es que era un jugadorazo y para Beenhakker también acabó siendo pieza fundamental en las alineaciones. En 1987 debutó con la Selección y a partir de la temporada 1987-88 fue ya fijo en el once del Real Madrid.

Temporada 1989-90

Como ya comenté aquí en 'Historias del Real Madrid', la temporada 1989-90 fue la mejor campaña de Rafael Martín Vázquez con la camiseta blanca. El peso del jugador en el equipo fue de menos a más con el paso de los años y en aquella campaña 89-90 Martín Vázquez fue un jugador clave en el equipo de los 107 goles. De hecho, fue el segundo anotador de la escuadra por detrás del Pichichi Hugo Sánchez.

Martín Vázquez terminaba su contrato aquella misma temporada y el asunto de su renovación se fue enturbiando con el paso de los meses llegando a derivar en una agria polémica que distanció al presidente Ramón Mendoza y al entorno del jugador, representado por su padre.

"Quiero seguir en el Madrid, pero no tengo un pelo de tonto", rezaba el titular de una entrevista al jugador publicada el 11 de marzo de 1990 por el semanario de ABC 'Blanco y Negro'. El futbolista, a dos meses de finalizar la temporada, reconocía que no había acuerdo. "Todo está aún en el aire. Mi deseo es quedarme. lo más importante, aunque la gente no se lo crea, no es el dinero. Lo principal es sentirme querido, bien considerado, a gusto. No decidiré nada hasta el término de la Liga. Y punto", aseguraba Martín Vázquez.

Por lo que leo revisando todo el material que tengo archivado de la época, Martín Vázquez insistía una y otra vez en que el dinero no era lo importante y que si no terminaba renovando su contrato no sería por razones monetarias. Sin embargo, está claro que en el punto económico había discrepancias profundas. Y que detrás de todo este asunto estaban las ofertas económicas que llegaban desde Italia.

"En las reuniones que tuvimos para negociar mi renovación hubo discrepancias de dinero. Creo que el presidente no supo valorarme. De todas formas, no guardo rencor a nadie. Cada uno busca sus intereses, el presidente y el club los suyos, y yo, los míos. No hablo de culpables. Es una decisión mía y creo que acertada", respondía el propio jugador en una entrevista publicada por la desaparecida revista Fortuna Sports en julio de 1990. En aquella entrevista, realizada durante la concentración de la Selección española en Italia, durante el Mundial, Martín Vázquez insistió en varias ocasiones en restar peso al papel que jugó el dinero en su marcha del Bernabéu. "Aunque la gente piense lo contrario, no soy ningún pesetero. En la vida hay cosas más importantes que el dinero. En el Madrid no me he sentido valorado en la medida que, en mi opinión, merecía. Lógicamente, esto ha influido bastante para tomar la decisión", aseguraba Martín Vázquez.

Fuese así o no, lo cierto es que el público entendió que si no renovaba con el Madrid era simplemente por dinero. Y, claro, la tomó con el jugador. Durante la recta final de la temporada, pese a que el 10 del Madrid lo estaba haciendo muy bien, cada balón perdido, cada error cometido sobre el césped despertaba el murmullo y los silbidos. "Ante todo los futbolistas somos personas. Personas como un director de banco, un ejecutivo o un panadero. Tenemos sentimientos, como el resto de la gente, aunque tenemos la suerte de contar con el reconocimiento público. Pero cuando lo realmente importante, el amor o el cariño, te fallan, lo demás, y hablo del éxito, del dinero, de la fama, pasan a un segundo plano muy profundo", argumentaba el jugador.

Estaba claro que la crispación hacia su persona no le debía ayudar mucho a Martín Vázquez, que tanto insistía en pedir reconocimiento a su labor. Reclamaba cariño de su afición. Si en su lugar, lo que escuchaba eran silbidos... el clima no debía incentivar mucho a la renovación. En la entrevista a Fortuna Sport, Martín Vázquez aseguraba que la decisión definitiva de marcharse del Madrid la tomó "tras el partido de Liga frente al Oviedo en el Bernabéu".

La aventura italiana

El lunes 7 de mayo, el mismo día en el que el seleccionador español Luis Suárez hacía pública la lista de 22 jugadores que formarían el combinado que disputaría el Mundial, Rafa Martín Vázquez, que por supuesto estaba entre los seleccionados, anunciaba ya de manera oficial que no seguiría en el Real Madrid. Su futuro estaba en el mismo país en el que se jugaría la Copa del Mundo. Italia.

En 1990, antes de que Martín Vázquez recalase en el Calcio, sólo seis jugadores españoles habían probado fortuna en Italia. Juan Santisteban, Luis Suárez, Luis del Sol, Joaquín Peiró, Ricardo Gallego y Víctor Muñoz. Él sería el séptimo.

En el Torino, que acababa de ascender a la Serie A, el equivalente a nuestra Primera División, Martín Vázquez se convirtió en el segundo jugador mejor pagado del fútbol italiano sólo por detrás de Maradona. Se trasladó a Turín con su familia para vivir en la casa que su nuevo club le puso a disposición. Su recibimiento fue multitudinario. Fue recibido como una auténtica estrella.

El destino es tan caprichoso que en abril de 1992, en las semifinales de la Copa de la UEFA, el Real Madrid quedó emparejado con el Torino. El encuentro de ida se jugó en el Bernabéu el 1 de abril. Martín Vázquez volvía a la que había sido su casa y el recibimiento, las cosas como son, no fue muy favorable para el jugador. El público no le había perdonado su marcha y fue muy duro con el madrileño cada vez que tocó el balón. Ganó el Madrid 2-1, que remontó el gol inicial de los italianos por mediación de un tanto de Hagi y un cabezazo de Hierro. Y, sí, aquel partido fue el que Juanito fue a ver a Madrid la noche que se mató en aquel maldito accidente de tráfico, cuando volvía a Mérida.

En el partido de vuelta, jugado el 15 de abril en el Stadio delle Alpi , el Torino remontó la eliminatoria ganando 2-0 y accediendo a su primera final europea de la historia. Su rival, el Ajax, acabó imponiéndose en la Final a doble partido al empatar 2-2 en Italia y ceder un empate a cero en Holanda.

En aquella segunda temporada en Italia, sin embargo, el Torino había fichado al belga Enzo Scifo en lo que muchos interpretaron como una falta de confianza del club hacia su jugador mejor pagado, razón por la que, supuestamente, el conjunto turinés fichaba a otro futbolista de renombre y contrastada calidad.

Sus críticos interpretaron el paso de Martín Vázquez como "fracaso". Pero, lo cierto es que el jugador fue titular los dos años que pasó en el Torino, equipo recién ascendido desde la Serie B, no lo olvidemos, y que con Martín Vázquez en sus filas fue subcampeón de la Copa de la UEFA y terminó quinto clasificado de la Serie A en la temporada 1990-91 y tercero en la 1991-92.

Regreso a España

Aunque tenía tres años de contrato en el verano de 1992, al término de su segunda campaña, el Olympique de Marsella pagó un suculento traspaso al Torino por hacerse con los servicios de Martín Vázquez. Sin embargo, aunque los franceses habían puesto mucho empeño en el fichaje del español, resultó que el futbolista casi no contó para el entrenador del conjunto galo.

Así las cosas, cuando en el mes de octubre de 1992 se abrieron las puertas del Real Madrid el jugador no dudó en regresar. Aquel mismo verano, además, se había casado con su novia Patricia, por lo que la posibilidad de volver a casa y encontrar de nuevo la estabilidad era una oportunidad que no se podía desaprovechar. Atrás quedaron los reproches y desencuentros. Ramón Mendoza y el jugador hicieron las paces. Se trataba de un matrimonio de conveniencia en el que salió ganando el Real Madrid, que era lo más importante.

Recuerdo con mucha alegría la vuelta de Martín Vázquez a España. Al equipo le venía fenomenal la inyección de calidad que el jugador le podía aportar y en lo profesional y personal para Rafa supongo que también fue una gran satisfacción.

El 18 de octubre de 1992, en la séptima jornada de aquella Liga 1992-93, Rafael Martín Vázquez volvía a enfundarse la camiseta blanca del Real Madrid en el campo de Las Gaunas, frente al Logroñés. Ganó 0-3 el conjunto de Benito Floro y el primer gol del partido lo marcó... Martín Vázquez.

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