miércoles, 26 de marzo de 2014

DUBOVSKY EN EL REAL MADRID

Recordamos al malogrado jugador eslovaco

El sábado 26 de marzo de 1994, el Real Madrid se enfrentó al Valencia en partido de Liga en el Santiago Bernabéu. A los siete minutos, un joven Gaizka Mendieta adelantaba a los visitantes en el marcador. No. Definitivamente las cosas no fueron bien aquel año. Y aquel partido estaba abocado al sufrimiento habitual que nos estaban deparando los encuentros del Real Madrid aquella temporada. Recuerdo que estaba de viaje de estudios, escuchando el partido por la radio, cuando llegó el empate. El 1-1 fue anotado por Peter Dubovsky. Era su primer gol en Liga con el Real Madrid. Había marcado meses antes contra el Lugano en la Recopa. Pero no se había estrenado en Liga.

Prosinecki marcó el 2-1 en un partido en el que los nervios volvieron a hacer presencia cuando, minutos después, Álvaro Cervera firmó el 2-2. Afortunadamente, cuando el duelo agonizaba apareció el Buitre para marcar el definitivo 3-2 que dejaba los puntos en casa. Pero vamos, lo que más recuerdo de aquel partido fue que Dubovsky se estrenó en Liga.

La verdad es que la suerte nunca estuvo del lado de este joven eslovaco.

Llegó al Real Madrid aquella misma temporada 1993-94. Cuando en verano el equipo realizó la habitual presentación oficial, Ramón Mendoza no daba por cerrada la plantilla y anunciaba una "sorpresa". Se trataba de la llegada de Peter Duvobsky, al que, supongo, nadie conocía. Al menos yo.

Peter Dubovsky nació en Bratislava el 7 de mayo de 1972. Con sólo diecinueve años debutó en la Selección de Checoslovaquia, antes de la escisión del país en 1993.

Dubovsky llegó con la vitola de goleador al Real Madrid respaldado por sus prometedoras cifras con el Slovan Bratislava, el equipo de su ciudad natal. Aún recuerdo la portada de la revista Don Balón de la semana posterior a su llegada a España. Dugolsky, titulaban los del semanario haciendo un juego de palabras con su apellido.

Sin embargo, en 1993, Iván Zamorano acababa de cuajar una extraordinaria temporada con el Madrid, luchando por el Pichichi hasta la última jornada con el deportivista Bebeto, que fue quien se llevó el gato al agua. Con el chileno en racha y un mito como Emilio Butragueño acompañándole arriba, hasta el prometedor Alfonso tenía problemas para actuar en el equipo. Ni que decir tiene que Dubovsky no lo iba a tener más fácil.

Benito Floro era reticente a incluir en el once inicial a un tercer delantero en su inflexible esquema de juego. Por ello, el recién llegado Dubovsky comenzó a jugar en posiciones más retrasadas. Normalmente actuó casi más como un centrocampista, por banda izquierda, que como media punta o punta, posiciones que ocupó en contadísimas ocasiones aquel año alternando con Alfonso. El canterano, que atravesaba un buen momento de forma hasta que se lesionó de gravedad, como recordábamos hace unos días, acabó entrando en el once casi con calzador y por presión popular.

Alfonso alternaba en punta con Butragueño, que aquel año empezó a visitar el banquillo en algunos partidos, o con Martín Vázquez por la izquierda. El 11 de la Quinta del Buitre también estuvo muchos partidos en el dique seco por lesión, así que entre Dubovski y Alfonso se encargaron de sustituirle por la izquierda.

El caso es que Peter Dubovsky no tuvo muchas opciones de jugar en la delantera. Su primera campaña de blanco se saldó con 36 partidos oficiales jugados y dos dianas marcadas, una en la Recopa y la otra en Liga.

Nueva oportunidad
En el verano de 1994, la llegada de Jorge Valdano al banquillo del Real Madrid parecía suponer una nueva oportunidad para el eslovaco. Valdano y Cappa contaban con él. La segunda temporada de Iván Zamorano en el Real Madrid no había sido todo lo buena que se esperaba de él. En realidad, todo el equipo había bajado el nivel, pero a los delanteros se le piden goles y 'Bam-Bam' había estado veinte jornadas de Liga consecutivas sin marcar. Parecía sentenciado. Se había dado por hecho que Rubén Sosa llegaría al Real Madrid para sustituir a Zamorano. Valdano fue muy claro. No contaba con el ariete chileno.

Pero, insisto, sí que contaba con Dubovsky. Durante aquella pretemporada, el eslovaco partió como titular. Jugaba y marcó goles. Sin embargo, Zamorano, que se había negado rotundamente a abandonar el Madrid y tenía contrato en vigor, empezó a jugar también algún partido... Y empezó a marcar de nuevo. Y a marcar... Y a marcar...

Jorge Valdano tuvo que dar su brazo a torcer y dos jugadores que no entraban en los planes del cuerpo técnico a principios de verano, Iván Zamorano y José Emilio Amavisca, se convirtieron en la pareja de moda del Real Madrid que acabaría ganando la Liga 1994-95. Amavisca fue elegido mejor jugador nacional de aquella gran temporada y Zamorano ganó el Pichichi a base de goles y goles. Doce segundos tardó en firmar su primer tanto en el primer partido de Liga, jugado en Sevilla. Fue la temporada en la que de la cantera apareció un tal Raúl González. Fue el último ejercicio de Emilio Butragueño en el Real Madrid. Y también estaba por allí Dani.

La nómina de delanteros era elevada y el máximo perjudicado, como supongo que se habrá deducido, fue Peter Dubovsky, que desapareció de las alineaciones. Nueve partidos, nada más, jugó aquel año, cinco de ellos de Liga. Eso sí, tuvo tiempo para firmar un auténtico golazo contra el Zaragoza, si mal no recuerdo. Fue su granito de arena al título de Campeón de Liga de aquella temporada.

En total, Peter Dubovsky jugó 45 partidos oficiales con el Real Madrid y marcó tres goles. Ganó una Supercopa y una Liga.

Carrera en el Oviedo

Ante la falta de minutos y partidos, Peter Dubovsky tuvo que marcharse a Oviedo para volver a disfrutar del fútbol. En la tranquila y acogedora ciudad asturiana, el eslovaco se asentó siendo uno de los principales futbolistas del cuadro ovetense durante la segunda mitad de la década de los noventa. Además, Dubovsky se sintió muy a gusto junto a su novia en aquella ciudad que, como reconocía en las entrevistas que conservo archivadas sobre él, tanto le recordaba a su Bratislava natal.

Dubovsky jugó 125 encuentros oficiales con el Oviedo y marcó 17 goles en Liga con la camiseta azul del conjunto ovetense.

Con 28 años, y en la plenitud de su carrera, nadie podía imaginar el trágico final que le aguardaba. El 23 de junio del año 2000, mientras se encontraba de vacaciones en Tailandia, sufrió un terrible accidente que le acabó costando la vida. Recuerdo que me quedé impresionado al conocer la noticia. No sé por qué, pero aquel jugador me había caído muy bien. Incluso después de que abandonara el Real Madrid seguí su trayectoria en el Oviedo. Me alegraba cuando marcaba un gol y le deseaba siempre lo mejor. Por eso, sentí mucho su muerte.

Desde 'Historias del Real Madrid' quiero rendir mi pequeño homenaje a Peter Dubovsky. Él también escribió sus páginas en la historia del Club. Como aquel día en el que alivió mis nervios al marcar el empate frente al Valencia.

Descanse en paz.

2 comentarios:

  1. Hola! Me acuerdo de aquella portada de Don Balón, por esa época me la compraba todas las semanas, los martes que era cuando salía ;)

    Respecto a Dubovsky creo que junto con los factores que bien has expuesto también me parece que le perjudicó su carácter visiblemente introvertido, y que la magnitud del Madrid le superó. Pero tenía una muy buena zurda y si que es verdad que daba la impresión de ser un jugador muy entrañable.

    Me acuerdo de un gol que marcó en la temporada 94-95 contra el Zaragoza en el Bernabéu, su único esa campaña. Fue un golazo por la escuadra desde fuera del área, ¡y con la pierna derecha! Recuerdo la alegría de todos sus compañeros por ese gol, que para el desenlace del partido no fue muy importante, era el 3-0 y quedaban 10 minutos, pero que lo festejaron como si se tratase del gol de la victoria en el último segundo. Eso indica que el eslovaco debía ser un jugador muy querido en el vestuario.

    Su fatal desenlace también me dejó muy impresionado. Una pena sin duda, y grande recordándole, ya que aunque no triunfara de blanco efectivamente es parte de la historia del Club.

    Un saludo!

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    1. Hola Isaac!

      En primer lugar, gracias por despejar mis dudas sobre el gol de Dubovsky al Zaragoza. Lo recordaba más o menos tal y como lo describes, que había sido un golazo, pero no visualizaba bien del todo la jugada. Lo debo tener grabado en los resúmenes en vídeo de aquella temporada, pero ya no tengo reproductor VHS y las cintas no las tengo a mano. Una pena.

      No lo he comentado en el artículo, pero Amavisca tenía por aquella época un perro al que puso de nombre 'Dubo' en honor a Dubovsky.

      Como estoy seguro de que recordarás, Amavisca y Zamorano llegaron a ser grandes amigos fuera del campo. Y Zamorano, que hablaba alemán tras su paso por el fútbol suizo a su llegada a Europa, era quien mejor se podía entender con Dubovsky cuando llegó al Real Madrid. De ahí la unión de esos jugadores.

      Sí que era un jugador querido dentro de la plantilla, aunque, como muy bien indicas, quienes le conocieron le describían como un chico muy introvertido. Quizás ese detalle también le pasó factura.

      En cualquier caso, me apetecía recordarle a modo de homenaje.

      Un saludo y gracias!!!

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